Hacia una apuesta decidida por la conciliación laboral y familiar

El miércoles pasado aparecía en los medios la publicación de un trabajo titulado “Abuelos y abuelas… para todo: percepciones en torno a la educación y el cuidado de los nietos”, patrocinado por la Fundación Caja Madrid y la FAD. Este trabajo pone de relieve una realidad socioeconómica de nuestro país, que es que los abuelos y abuelas se han convertido en un eslabón fundamental de nuestro engranaje social y económico. Según este estudio, uno de cada cuatro abuelos y abuelas españoles cuidan de sus nietos, y lo más sorprendente, dedican de media alrededor de siete horas al día a esta actividad. Esto refleja una evidencia añadida de que la familia se está convirtiendo en nuestro país en una institución-refugio para numerosos problemas laborales - como el desempleo juvenil o la dificultad de la conciliación laboral y familiar, entre otros. Es cierto que el incremento de la participación laboral de la mujer ha sido rápido y profundo, pero la sociedad no puede dejar de atajar las consecuencias de este tipo de fenómenos dejando que sea la familia quien afronte los desajustes que dichos cambios provocan. Las soluciones claramente no debieran ir por este camino.

Para situar la magnitud de la irrupción de la mujer en el mercado laboral, basta con mencionar que la tasa de empleo femenino ha pasado del 32% en 1995 al 54% en 2010 (64% para mujeres entre 25-54 años). El incremento en las tasas de empleo femeninas es un dato MUY positivo por varias razones: En primer lugar porque permite obtener mayores rentas familiares y mayor independencia económica de la mujer; en segundo lugar, porque implica un avance hacia la incorporación plena de la mujer en el mundo laboral que es absolutamente necesario en el contexto demográfico que nos encontramos, y en tercer lugar, porque la plena equiparación laboral de la mujer permitirá avanzar en la plena igualdad de género en nuestra sociedad.

Pero no debemos dejar escapar que este espectacular aumento en las tasas de empleo femeninas ha venido acompañado de una disminución record de la tasa de natalidad. No en vano, nos hemos convertido en uno de los países del mundo con menores tasas de natalidad – 1.4 hijos por mujer (frente a 1.8 de media en los países de la OCDE), claramente por debajo de la tasa de reemplazo (alrededor de 2 hijos por mujer), lo cual provocará, a medio plazo, una disminución en el tamaño de la población trabajadora que dificulta seriamente la viabilidad de nuestro sistema de pensiones.

¿Por qué han descendido más las tasas de natalidad en España que en los países de nuestro entorno? Fundamentalmente por dos razones: (i) porque la inestabilidad laboral de nuestras mujeres jóvenes – la gran mayoría con contratos temporales de corta duración , provoca un retraso notable en la edad de entrada en la maternidad ( 30 años en media en 2011), y en consecuencia una disminución en el número total de hijos por mujer, y (ii) porque la conciliación laboral y familiar es especialmente complicada en nuestro país, mucho más complicada que en los países de nuestro entorno.

Quisiera detenerme en esta entrada en la dificultad de conciliar familia y trabajo en nuestro país, y resaltar en primer lugar una “anomalía” de nuestra regulación laboral con respecto a la de los países de nuestro entorno, y que se refiere a la jornada laboral estándar: Cuando la OCDE hace referencia a “medidas de flexibilización de la jornada laboral”, las define explícitamente como “medidas que permiten modificar el horario laboral estándar, de 9 a 5”. En España estamos muy lejos de cumplir este horario estándar europeo en el sector privado, sobre todo en cuanto a las horas de salida se refiere. Alrededor de un 52% de hombres y un 43% de mujeres que trabajan a tiempo completo en el sector privado tienen el régimen de jornada partida (estas proporciones disminuyen al 25 y 20% respectivamente en el sector público), con paradas al mediodía en muchos casos de casi dos horas, y con el consiguiente retraso en la hora de salida.

Esto dificulta enormemente la conciliación familiar y laboral, y así lo ponen de manifiesto los trabajadores y trabajadoras encuestados en la reciente “Encuesta sobre la calidad de vida en el Trabajo – 2010”. En esta encuesta se pregunta por el grado de satisfacción sobre la conciliación de su vida laboral y familiar. El primer dato que se desprende de la encuesta es que el grado de insatisfacción es muy alto: Alrededor del 70% de hombres y mujeres que tienen hijos menores de 15 años y que trabajan a tiempo completo se sienten muy insatisfechos con su grado de conciliación. En segundo lugar, el porcentaje de mujeres altamente insatisfechas con su grado de conciliación laboral y familiar aumenta en un 44% al comparar aquellas que tienen jornada partida con respecto a mujeres con similares características pero que disfrutan de jornada continua. Este efecto no es significativo para trabajadoras del sector público ni para varones en ninguno de los sectores.

Un cambio más o menos generalizado de horarios laborales no es una tarea trivial. Deben implicarse tanto el Gobierno como los agentes sociales, que hasta el momento no parecen haber mostrado en general un particular interés en este tipo de iniciativas. Sin embargo, el programa del Partido Popular, que gobernará en breve, en su sección denominada “Comprometidos con el Bienestar”, en su apartado de Igualdad Real (3.4), presenta la medida 03, que indica explícitamente que “Buscaremos un acuerdo para racionalizar los horarios adaptándolos a los usos europeos”. Esperemos que cumpla lo prometido en su programa electoral y busque los acuerdos necesarios.

Con este argumento, por supuesto no quisiera restar importancia a la necesidad de introducir medidas de flexibilización del horario laboral y otras iniciativas para conciliar la vida familiar y laboral. Con respecto a la flexibilización de horarios, tenemos datos que nos permiten afirmar que existe de hecho una demanda hacia una mayor flexibilización, pues de la Encuesta sobre la Calidad de Vida en el Trabajo – 2010 también se desprende que solamente un 36% de los trabajadores a tiempo completo en el sector público y un 27% de los trabajadores en el sector privado están muy satisfechos en cuanto a la flexibilidad de los horarios (se incluyen aquí trabajadores con y sin hijos).

España tiene mucho camino por recorrer si queremos compararnos con la mayoría de los países de nuestro entorno, ya que nos encontramos entre los países que disponen de menores medidas hacia la conciliación laboral y familiar [ver “Doing Better for Families – OCDE 2011 ]

Quisiera, sin embargo, terminar la entrada con un dato esperanzador. En España, existe un número no desdeñable de empresas que han entendido la conciliación como una necesidad para retener el talento y la fidelización de sus trabajadores. Empresas de sectores productivos muy diferentes, como IBM, COFACE, Iberdrola, SEAT, Hewlett-Packard, Vodafone o Mercadona, por mencionar sólo algunos ejemplos, han implantado medidas de flexibilidad que abarcan desde la jornada continua hasta la flexibilización de los horarios o la disponibilidad de servicios de guarderías en las empresas. En la mayoría de los casos, son grandes empresas las que han implantado estas iniciativas. Es necesario que esta iniciativa se traslade también a la pequeña y mediana empresa, ajustando en cada caso las medidas a las posibilidades. No es una tarea fácil, ya que cada sector y en menor medida cada empresa tiene especificidades que han de tenerse en cuenta, pero por encima de todo es necesaria una firme voluntad de avanzar en este aspecto.

Hay 27 comentarios
  • Muy buenpo el post, la verdad es que por suerte cada día más empresas estan por la labor de conciliar el trabajo con la vida familiar y eso es una gran ayuda para la gente que tiene niños, por otro lado la verdad es que la ayuda de los abuelos tambien es necesaria en estos momentos, yo cada dia estoy más segura de que en breve volveremos a tener familas más grandes donde volveran a vivir los abuelos, los padres y los hijos en la msima casa.

  • Sara, casi completamente de acuerdo. Casi porque no sé si es una buena idea que haya servicios de guardería en las empresas. Por dos razones:

    1- Es una idea recurrente en el blog que en educación “las intervenciones tempranas producen rendimientos que se propagan en toda la vida del individuo, por tanto los recursos disponibles deberían gastarse en intervención en los primeros años de la vida de los individuos (la etapa 0-3 años y luego la etapa preescolar 4-6 años), cuando los rendimientos son los más grandes.” Creo que las guarderías de empresa están más cerca de ser simplemente guarderías en las que se deja a los niños mientras mamá trabaja, que centros educativos en los que se inicia el aprendizaje de los niños. Para mejorar nuestros resultados en educación sería mucho más efectivo tener escuelas de educación infantil que tuvieran como función iniciar la educación desde edades más tempranas de todos los niños y no sólo de aquéllos cuyas madres trabajan.

    2- Los servicios de guardería de las empresas pueden tener un efecto nefasto: reforzar el papel de la madre como única o principal cuidadora de los hijos. En teoría, es una medida igualitaria pero en la práctica, en muchas ocasiones, tiene como consecuencia que será la madre la que cuidará de los niños hasta un minuto antes de empezar a trabajar y a partir del minuto siguiente al que finalice su actividad laboral.

    • Juan, estoy de acuerdo contigo. Creo que es mucho mejor posibilitar a todas las familias que puedan llevar a sus hijos a escuelas de educación infantil, donde se inicia el aprendizaje de los niños. No porque piense que en las guarderías de las grandes empresas tengan que hacerlo mal, sino porque esta iniciativa abarcaría a TODOS los niños, independientemente de que sus madres y/o padres trabajen en empresas grandes o pequeñas. Es impensable que empresas pequeñas puedan disponer de servicio de guardería, y todos sabemos que en España abunda la pequeña y mediana empresa.
      Al mencionar las guarderías en las empresas sólo pretendia enumerar las iniciativas que determinadas empresas han llevado a cabo, sin querer emitir un juicio personal.

  • Interesante y necesario post. Los problemas de conciliación son muy acuciantes en nuestro país, malogrando carreras profesionales (sobretodo femeninas) y afectando negativamente al bienestar infantil. Coincido con Sara en casi todo lo que dice. La conciliación se convierte en un problema debido a la irracionalidad de las jornadas y la falta de iniciativas de flexibilidad de horarios. A ello, hay que añadir que la precariedad laboral de muchos padres y madres jóvenes les excluye de las opciones de flexibilidad de que gozan los trabajadores estables.

    Ahora bien, Sara acude a uno de los mitos más manidos y menos fundamentados de las ciencias sociales en nuestro país: el papel de las abuelos y los abuelos como cuidadores (más bien el de las primeras). Las abuelas cuidan, pero mucho menos de lo que nos quieren hacer creer los estereotipos populares y algún trabajo académico. Según el trabajo de Caja Madrid, el 22% de abuelos cuidan a sus nietos. Pero también no señala que esto nos siúa en la cola de Europa, donde esta labor es realizada por el 38,6% (pag. 8)

    Se nos dice, sin embargo, que los abuelos europeos dedican cinco horas a ellos, y en cambio los españoles más de 7 (citando un trabajo de Badenas y López). No conozco ese trabajo, pero contradice otras evidencias. En el mismo trabajo de Caja Madrid, se indica que, según el IMSERSO las abuelas que cuidan dedican 6,2 horas, y los abuelos que lo hacen 5,3, lo que se acerca a las cifras europeas (en horas, no en prevalencia)

    En la Encuesta Social EUropea de 2004, hay un indicador que sugiere que en España abuelos y abuelas cuidan más bien poco. Sólo el 26,7% de los entrevistados de 40 y más años con hijos adultos o nietos dicen que les apoyan con trabajo doméstico y cuidados (provision foor grown up children and granchildren). El 3,7% dicen que prestan mucho apoyo (a lot). El 23% proporciona algun apoyo (some support). Estas cifras nos sitúan en el furgón de cola de la UE-15 tanto en "mucho apoyo" (sólo, Holanda, Finlandia y Dinamarca están por detrás) como en algún tipo de apoyo (some+a lot: sólo Holanda tiene un porcentaje menor).

    Es decir, que "los abuelos y abuelas se han convertido en un eslabón fundamental de nuestro engranaje social y económico", la mitad de la mitad. Los problemas de conciliación serían posiblemente menores (aunque no por ello, importantes) si contaramos con implicaciones de abuelos y abuelas similares a las austriacas (51% cuidan), alemanas (39,3%) o francesas (36,4%).

    • pmk, mi punto de vista aquí es que la sociedad no debe dar este tipo de respuesta a la rápida incorporación de la mujer en el mercado de trabajo. Quizá en otros países los abuelos cuidan también de los nietos. Sea como fuere, a no ser de que este cuidado fuera realmente voluntario y no por necesidad, no debemos cargar sobre nuestros mayores la responsabilidad de cuidar a nuestros hijos mientras los padres trabajan.

  • Los horarios de trabajo en España llaman la atención, desde luego. Cualquier que haya viajado un poco por Europa sabe que las oficinas se vacían a media tarde, o que la hora punta del metro es mucho más temprana (me refiero al salir del trabajo).

    ¿Somos más currantes en España? No, simplemente somos mucho menos productivos (por lo general), y necesitamos jornadas más dilatadas para sacar adelante la misma cantidad de trabajo.

    • En efecto, Javier. Yo diría sobre todo que somos muy "presencialistas", pero no necesariamente por voluntad propia, lo cual, como bien dices, nos hace altamente improductivos. Creo que a muchos trabajadores, varones y mujeres, este presencialismo no les gusta nada, pero en muchas ocasiones no les queda más remedio. Esto es lo que hay que cambiar lo antes posible.

  • @Martina

    Eso suponiendo que los jovenes tengan el suficiente valor/inconsciencia de tener hijos, que, mas que un problema de conciliación, es un problema de confianza en el futuro.

    Saludos

  • Sara. Estoy completamente de acuerdo en que la respuesta óptima a la incorporación de la mujer al mercado de trabajo no pasa por el trabajo de los abuelos. Pero es importante recordar que en España los abuelos no cuidan mucho para evidenciar más claramente las deficiencias del modelo español, en que ni siquiera los abuelos alivian significativamente el problema (como, a veces se nos sugiere para justificar la inacción)

  • Para mi, la conciliación de la vida laboral y familiar es un elemento indispensable para la calidad de vida y las posibilidades de cualquier ser humano. Sin embargo, todo esto me parece una Utopía, especialmente en España, donde ha sido difícil incluso en época de vacas gordas. Teniéndo en cuenta los tiempos que se avecinan, dudo mucho que la conciliación sea siquiera algo a tener en cuenta por las empresas, sobre todo ahora que parece que van a tener patente de corso a la hora de marcar las condiciones laborales con sus trabajadores. En tiempos malos estamos, peores vienen.

    • Rubén, sinceramente no creo que el cambio hacia una mayor conciliación familiar y laboral sea un tema de vacas gordas o flacas. Es un tema de convencimiento. Sinceramente creo que la productividad de los trabajadores no aumenta con las larguísimas horas de trabajo, y todos se beneficiarían por una salida más temprana del trabajo, sin menoscabo de trabajar las horas estipuladas. Basta con acortar sensiblemente las horas del mediodía y que todos, empresarios y trabajadores sean conscientes que hacia las 5-6 termina la jornada.

  • Creo firmemente, en el sentido del post, que la conciliación es un pilar básico de una economía avanzada. A veces creo que pecamos de un complejo del vago español y nos creemos los superproductivos-competitivos trabajando 14 horas diarias. Racionalizar los horarios permitiría repartir más el trabajo,- y esto conviene mucho con el paro no ya actual, sino estructural de nuestra sociedad, la sostenibilidad del sistema a largo plazo vía tasas de natalidad más elevadas, y por ende ser más felices, que tampoco es un tema menor ni económicamente irrelevante.

  • Sara, muy interesante tu post, pero, ¿ de verdad crees que en España sería posible implantar un sistema de flexibilización de horario? teniendo en cuenta que nuestra estructura empresarial esta formada básicamente por pymes, y que por lo tanto son mucho menos productivas que las empresas de gran tamaño, por otro lado ¿no será una grave dificultad implantar esta flexibilización en el contexto actual?(lo digo porque según comentas esta programado para esta legislatura) en el cual me imagino que la mayoria de los empresarios no estarán dispuestos a ceder. ¿Que incentivos podrían aplicarse para compensarles? (en el caso de que se debieran aplicar incentivos).Por ultimo darte las gracias por tratar este tipo de temas que creo incumbe muchísimo a todos los Españoles.

    • Jose Vicente, racionalizar los horarios, que es lo que está en el programa del PP, no es lo mismo que flexibilizarlos. Implica que el "horario estandar" sea de 8 o 9 a 5 de la tarde. A partir de ahi podría pensarse en políticas de flexibilización. Modificar la jornada estandar no es trivial, y en unos sectores es más complicado que en otros. Esto debe acometerse mediante la negociación colectiva sectorial, y lo óptimo sería un cambio de horario estandar lo más general posible en cada sector. Hay sectores, como el de comercio, donde este horario estandar no puede ser aplicado, pero en otros sectores la implantación sería mucho más fácil.
      La flexibilización de horarios es otro tema, pero flexibilizar horarios de entrada y salida (entrada de 8 a 9 y salida entre las 5 y las 6) no tiene por qué ser necesariamente muy negativo para empresas pequeñas o medianas.

  • Este abuelo te escribe desde Chile y te cuenta que aquí y en muchas otras partes (incluso en China), los abuelos se han encargado del cuidado de sus nietos voluntariamente para que sus hijos pudieran disfrutar sus vidas. El problema de los abuelos no es cuidar a los nietos sino evitar entrometerse en las vidas de sus padres y en particular en cómo los padres crían y educan a los nietos. Cuando tu dices que no les gusta hacer sólo acto de presencia, en realidad lo que estás observando es el fastidio de no poder influir en la crianza y la educación de sus nietos (los peores son aquellos que todavía conservas las ganas de criar y educar a los padres de sus nietos). Y que te conste que escribo esto después de haber retado a uno de mis nietos por sus malos modales en la mesa del restaurante.
    Eso si, habiendo vivido en Bilbao, jamás llevaría a mis nietos menores de 5 años a un bar para estar parados afuera, en la lluvia. Quizás los abuelos bilbaínos que hacen eso, si hayan sido forzados a cuidarlos.

  • No conozco la realidad laboral de otros paises europeos (aunque tiendo a pensar que la realidad capitalista siempre tiende a replicarse) pero en España el tema de los horarios es clarísimo: Casi todo el mundo trabaja horas que no son cobradas y que no figuran en el contrato.

    Así conciliar vida laboral y familiar evidentemente es imposible. Con lo que no estoy de acuerdo es con que sea una cuestión de productividad: Si un trabajador en vez de 7 horas trabaja 10 produce más. Y si con tres trabajadores un empresario hace lo que deberia hacer con cuatro el resultado es que su margen de beneficios aumenta.

    Desgraciadamente yo no espero ninguna medida del parlamento destinada a aumentar conciliación de vida familiar y labora. No recuerdo cuando se aprobó la última normativa que beneficiaba a los trabajadores ;-).

    Seria interesante comparar la progresión de salarios y beneficios empresariales en España desde hace 30 años. Obtendriamos buenas respuestas a las preguntas recurrentes sobre nuestra realidad social.

    Saludos.

    • Metzger, normalmente la productividad se mide como la producción por unidad de tiempo, es decir, por hora trabajada. Si uno trabaja intensamente durante 7 horas puede ser mucho más productivo que si trabaja a menor ritmo durante 10 horas. Por esto se argumenta que medidas que concentren el horario laboral pueden aumentar la productividad por trabajador.

  • Con un índice de natalidad por los suelos, con unos horarios criminales, con unos sueldos a la baja, con una juventud que emigra, con unos recortes que se avecinan draconianos, tengo muy claro el futuro.

    No lo escribo porque no quiero ser censurado.

  • Un estupendo estudio Doña Sara, pero uno que ve la realidad circundante, observa carencias de otra índole, en España tenemos una excesiva concentración de actividad en los grandes núcleos de población, lo que facilita la desmembración y dificulta el apoyo familiar para el cuidado de los hijos, las guarderías y similares resultan muy caras, los contratos no son indefinidos, las viviendas sociales escasas y no están cerca de la "tata", vaya que para ser abuelo hay poco menos que hacer oposiciones o facilitar que tu hija las supere, que viene a ser lo mismo no lo dude; y para finalizar no olvide que los niños tienden a ponerse enfermos de improviso y muchos padres deben desplazarse a una gran distancia cada día para acudir al trabajo. Con lo que el "papa acércate" o el "mama quédate" está permanente en la orden del día. Pretende está ser un breve retrato de la realidad que tenemos. Reflejo, por otra parte, de aquella familia más rural y más amplia que conocimos los mayores.

  • Pero vamos a ver,

    ¿no teníamos un problema de productividad? ... y ¿lo vamos a arreglar conciliando? ... o estamos otra vez escribiendo cartas a los reyes magos. El realismo es una virtud muy relevante.

    Si todo el mundo piensa lo mismo (aparentemente) sobre las ventajas de la conciliación y que son estupendas las empresas pioneras en conciliación (siempre sobre el papel más bien, puro marketing), entonces ¿quienes son los que no concilian? ... ¿extraterrestres?. No será como los documentales de la 2 que a todo el mundo le encantan pero nadie los ve.

    Christopher A. Pissarides explicaba muy bien hace un mes en una conferencia, que el empleo femenino ya era un problema en España antes de la crisis, con tasas de ocupación inferiores a las actuales. Identificaba su origen en la baja flexibilidad del trabajo a tiempo parcial y la poca libertad de las partes para negociar cada caso.

    Entre los argumentos de "por juntar argumentos" pero que no van a ningún lado está la famosa "tasa de natalidad", no existen tasas bajas o tasas altas. Existen tasas "libremente decididas por los individuos" y "tasas forzadas por el regulador". El ejemplo más claro de esta última es China pero también sirven los cheques-bebes, subsidios a familias numerosas, etc... Si los individuos deciden tener menos hijos alguna poderosa razón habrá para ello, razones que no son poco evidentes: presión medioambiental sobre el planeta, necesidad de reducir el número de "habitantes de a 30.000 US$/cápita" en occidente si en otras zonas han de salir de la miseria, etc...

    Si eso "hace insostenible nuestro sistema de pensiones" es evidente que es un problema del diseño de “nuestro sistema de pensiones” y no de nuestra tasa de natalidad.

    Me ponen muy nervioso las "verdades teológicas" ... conviene estar vigilante contra ellas … o acabaremos conciliando por decreto.

  • No se, echo en falta en post algo que creo que tiene bastante que ver con el asunto y es el hecho que los centros públicos de enseñanza tiene unos horarios que hacen, hoy por hoy, muy poco viable conciliar vida laboral y familiar cuando se tiene hijos y no se cuenta con la ayuda de los abuelos de turno. Habría que plantearse también atajar el problema por esa vía, pero intuyo que chocaríamos con los sacrosantos derechos laborables de nuestros docentes (antes llamados profesores). En Canarias, hay jornada continua en los centros de enseñanza y hasta el propio gobierno autonómico reconoce que puede haber sido un error, pero claro a ver quien se mete con los sindicatos de enseñanza. Con un país donde las pymes deben ser el destino de los mejores esfuerzos del gobierno y sin embargo están sometidas a la rigidez de los convenios es poco sensato plantearse estas cosas.

  • En un intento de acercamiento positivo al tema creo que es necesario tener en cuenta algunos datos.

    Respecto a las ayudas a la familia, importantes para comprender la sensibilidad general del país hacia la natalidad, es conveniente saber:

    España es junto a Polonia y Malta, el país de la UE27 que menos dinero destina a la familia.
    Mientras Europa destina de media a laFamilia el 2,2% del P.I.B, España dedica como máximo el 1,2% del PIB.

    Ver cuadro p.89.

    http://www.thefamilywatch.org/doc/doc-0123-es.pdf

    Con ésta sensibilidad se puede imaginar la preocupación de gobernantes y empresarios (a algunos les comprendo, otros tienen mi más profundo desprecio) por ésta situación. Los ejemplos que conozco (evidencia diaria) apuntan en la dirección opuesta, agravada por la crisis. De hecho tengo conocimiento directo de renuncias recientes a bajas por maternidad por miedo (lógico) a perder el puesto de trabajo.

    Resumiendo : las políticas gubernamentales comparativamente hablando son abiertamente hostiles para un crecimiento de la población que no sea mediante inmigrantes. Lo que han conseguido al final en un ejercicio de brillantez es revertir el flujo.

    http://www.abc.com.py/nota/la-crisis-obliga-a-medio-millon-de-espanoles-a-emigrar-por-trabajo/

    Por supuesto que estoy a favor de la conciliación, pero con la "pandilla de jerifaltes" que se estila por estos andurriales la veo un poco difícil. Estoy abierto a cualquier evidencia contraria.

  • Bueno Jose Pablo yo creo que la economia española no tiene un problema de productividad sino un problema de empresarios a los que les gusta tener márgenes muy altos, pagar salarios muy bajos y a poder ser no pagar impuestos para luego salir diciendo que la sanidad pública es insostenible.

    Por otro lado que la gente pueda conciliar su trabajo con tener una familia y una vida no es "una carta a los reyes" sino una propuesta bastante sensata y humana para no seguir caminando hacia el mundo ideal de la CEOE y los emprendedores: Esto es, un cuento de Dickens.

    En cualquier caso no creo que el parlamento vaya a tomar ninguna medida de este tipo ya que no los tienen ahí para eso.

    Salu2 a todos.

  • Un dato que quiero comentar, respecto a conciliar la vida laboral y familiar: ¿como vamos a avanzar en ello, si cada año que pasa, desde la Comunidad de Madrid en concreto, se autoriza mas libertad de horarios en el comercio, centros comerciales, etc...?

    Nadie se acuerda de lo que a generaciones anteriores, les costó conseguir el cierre de los comercios los sábados por la tarde, para que hoy día poco a poco se haya ido permitiendo la apertura de nuestros maravillosos centros comerciales en total libertad (casi!), en la que por cierto trabaja más gente de la nosotros pensamos (con lo que esto supone también para el pequeño comercio),.
    ¿Qué pasa con esas personas, a las que por autorización de su Comunidad Autónoma, le han impuesto horarios más inflexibles, con jornadas cada vez más repartidas durante la semana, incluyendo los queridos domingos?
    Domingos y festivos si, pero para el que los quiera trabajar y por supuesto pagando sin escudarse en esos contratos basura de fin de semana, no para quien quiera pasarlo en familia.

    Anteriormente cuando alguien citaba empresas que cada vez quieren ayudar más a conciliar la vida familiar y laboral....Trabajo en una multinacional, que ha llegado a estar y actualmente está en el ranking "Great place to work", y os puedo asegurar que ese "great place", cada vez va decayendo más, obstaculizando a sus empleadas mamás con las excedencias, o reducciones laborales de horas, cuando por ley pertenecen.

    Mi conclusión, es que esta sociedad cada vez retrocede más, por la cultura del consumismo, el comprar, comprar y comprar, o el pasear por los comercios, como si las personas que ahi trabajamos fueramos robots, cuyo unico "que hacer" en la vida, es estar a disposición del cliente.

  • Buenos días y mis respetos a la profesora de la Rica que tiene mi admiración por muchas cosas. Pero discrepo un poco.

    Mis abuelas, una maestra a cargo de un grupo de escuelas y la otra trabajando en una conservera de su familia, no criaron a sus hijos la mayor parte de los cuales estudiaron internos. Mi madre que llevaba su fábrica tampoco. Mis hermanos y yo estudiamos internos.

    Mis padres llegaban a casa tardísimo del trabajo y casi siempre estaban agobiados.
    Todos los hermanos tenemos muy buen recuerdo de aquellos años porque los padres bastante tienen con sus obligaciones y pagar los colegios. La educación es cosa de profesionales dedicados que para eso se les paga y los padres normalmente tienen otras profesiones.
    Mi mujer y yo fuimos la primera generación que no pudo mandarlos internos y tuvimos que compaginar trabajos sin horario y mucha responsabilidad con sacarlos adelante. Menudo cirio.
    Cuando llegaban las notas del primer trimestre venían las sorpresas y todos teníamos que corregir el rumbo hasta junio. Muchas noches esto quería decir trabajar hasta bastante más de medianoche corrigiendo problemas y tomando lecciones.
    No se puede tener trabajos serios y salir a las tres para recoger los niños. Nadie se haga ilusiones porque además la cosa irá a bastante peor.

    Solución parcial para muchos: Que se desarrollen trabajos que usan la tecnología disponible y se puedan hacer desde casa con lo que ya hoy existe. Desde video on line gratis hasta redes de trabajo coop están funcionando.
    En paralelo hay que exigir la opción de educar desde casa usando los medios telemáticos anteriores.

    Los trabajos cara al público lo tienen más fácil pero no los gerenciales o profesionales.
    Esto ahorraría a padres e hijos 2 horas diarias de desplazamientos inútiles y se hace posible la conciliación y el estar juntos.

    Mucha tecnología, mucha cháchara, pero hasta Steve Jobs quería verlos a todos juntitos en el HQ de Cupertino. Nada menos que 12,000 personas en la compañía del Internet y la Movilidad. Curioso. ¿No?
    El resto más vale irlo olvidando excepto para los muy ricos.
    Saludos.

  • Servidor, que es padre y sufridor de los horarios españoles, ya ha escrito sobre este tema en este blog así que intentaré ser breve.

    Para mí es una cuestión cultural que no se puede resolver desde la instituciones. El problema fundamental es que la mayoría de los cuadros directivos ven mal, pero muy mal, irse a casa a las 18:00 o antes. Independientemente de que el trabajador que se vaya a las 18:00 saque el mismo trabajo o más que el que se va a las 20:30 porque el primero entra a las 8:00 y se toma una hora para comer, y el segundo llega a las 9:15, hace 4 pausas de 15 minutos para cigarro o café y se toma dos horas y pico para comer.

    En consecuencia, cualquier persona que aspire a una cierto desarrollo profesional (no hablo de llegar a un puesto de dirección), o en estos tiempos que corren, incluso que aspire a mantener su puesto de trabajo, tiene que competir con sus compañeros no en hacerlo mejor, sino en estar más horas en el trabajo. Y sí, aunque suene demagógico, para mí en este caso los principales responsables son los cuadros directivos que aplauden al que se va tarde y desconfían o niegan el ascenso al que se va a una hora razonable. Ya ni hablo de bajas de paternidad o maternidad, o horarios reducidos cuando los niños son pequeños - eso es una auténtica herejía que condena al trabajador al ostracismo para siempre jamás.

    Para los que no lo ven, lo siento, pero si el resto de Europa y EEUU (en general) funciona terminando la jornada a las 17:00, y encima las cosas les van mejor, no me creo que sea imposible.

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