Competencias Lingüísticas e Implicaciones Económicas

Por Sara de la Rica e Ismael Sanz

El pasado 21 de junio el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte hizo público el Estudio Europeo de Competencia Lingüística (EECL). Se trata del primer análisis comparativo que obtiene datos sobre la competencia lingüística de los alumnos europeos en lenguas extranjeras. La prueba se llevó a cabo en 2011 en 14 países europeos. El estudio evaluó a una muestra representativa de unos 53.000 alumnos (aproximadamente 1.500 en cada entidad) de último curso de Educación Secundaria Obligatoria en las dos lenguas europeas más estudiadas en cada entidad entre alemán, español, francés, inglés e italiano. En España un total de 7.651 alumnos de 4º ESO de 359 centros realizaron de la prueba en Inglés y Francés.

De entre 14 países, España se sitúa por delante de Francia e Inglaterra y con resultados similares a los de Polonia y Portugal. Nuestro país se encuentra por detrás de los otros 9 países distanciados de los países líderes como Suecia, Malta, Holanda, Estonia y Eslovenia. España no obtiene los resultados esperados en inglés si se tiene en cuenta que la enseñanza de esta lengua comienza a una edad más temprana que en la mayoría de entidades. Los peores resultados se obtienen en comprensión oral. El mes pasado El mes pasado Ainara González de San Román Y yo realizamos un detallado análisis de los (deficientes) resultados que alcanzan los alumnos españoles en la competencia de inglés [aquí] y en nuestro trabajo, publicado en el Volumen II del Informe Español [aquí], se pone de manifiesto que uno de los factores determinantes de las deficientes competencias en inglés de los alumnos españoles es el escaso conocimiento de este idioma por parte de sus padres.

En esta segunda entrada sobre el tema, quisiéramos destacar la importancia de las competencias lingüísticas en determinados aspectos económicos.

Una primera implicación obvia para el ciudadano de a pie es que la capacidad de comunicarse en otros idiomas le permite aumentar las relaciones económicas en un mundo tan globalizado como el actual lo que finalmente se traduce en un aumento de la productividad laboral y por ende de los salarios. De hecho, en un estudio reciente, Victor Ginsburgh y Juan Prieto-Rodríguez (2011) llegan a la conclusión de que el conocimiento del inglés , todo lo demás constante, conlleva para los trabajadores españoles una prima salarial cercana al 40%.

Una segunda implicación económica del dominio de competencias linguisticas tiene que ver con la capacidad exportadora de un país. El estudio de la Comisión Europea de 2006 “Effects on the European economy of shortages of foreign language skills in enterprise” pone de manifiesto que España es uno de los países de la UE que más posibilidades de exportación desaprovecha por el déficit de formación en idiomas. Sobre este particular, varios estudios han demostrado ya la importancia de compartir una lengua oficial entre dos países en la determinación de sus flujos comerciales (véase el reciente meta-análisis de los profesores Peter Egger y Andrea Lassmann en 2011). Para el caso que nos ocupa, sin embargo nos interesa la literatura más reciente que examina la competencia en inglés de personas para las que este idioma no es su lengua nativa ni la oficial en su país. En este sentido, un primer trabajo a destacar es el publicado por Hyejun Ku y Asaf Zussman (2010). Estos dos autores emplean los resultados alcanzados en media por los ciudadanos de 100 países a lo largo de los últimos 30 años en el Test of English as a Foreign Language (TOEFL). El dominio del inglés, medido de esta forma, afecta positiva y significativamente en los flujos comerciales. Sus resultados permiten concluir que un incremento en un 1% de los resultados de un país en el TOEFL aumenta el flujo comercial de ese país en un 1,51% .

Otro estudio interesante sobre este tema, que utilizaremos para hacer un ejercicio de simulación sencillo para nuestro país es Jan Fidrmuc y Jarki Fidrmuc (2010). Como en el anterior, los autores tratan de ofrecer evidencia empírica sobre el efecto del conocimiento de la población de segundas lenguas o idiomas foráneos en el comercio. Estos autores utilizan el Special Eurobarometer 243 (EB64.3) Europeans and their Languages para construir la probabilidad de que dos personas de distintos países de la UE se puedan comunicar entre ellos en inglés, francés o alemán. Estos datos revelan, por ejemplo, que hay un 22% de probabilidades de que dos personas de la UE elegidas al azar se puedan entender en inglés, un porcentaje muy superior al 7% del alemán o el 5% del francés.

Teniendo en cuenta estos datos, estos autores tratan de cuantificar la importancia de la comunicación en inglés para el comercio entre los países de la Unión Europea. Para ello, estiman los flujos bilaterales de comercio entre 15 países de la UE15 entre 2001 y 2007 sobre la probabilidad de comunicarse en inglés (obtenida del Eurobarómetro), controlando por otros factores, como el PIB de cada país, los costes de transporte (aproximados por la distancia entre países), y otros controles necesarios. Además, dada la posibilidad de endogeneidad de la probabilidad de comunicación para el comercio bilateral, los autores proponen varios instrumentos, entre ellos los resultados de PISA de cada país en sus distintas competencias. El resultado al que llegan estos autores es que un aumento en la posibilidad de comunicarse en inglés tiene un impacto positivo y significativo en el (log) del comercio bilateral (impacto marginal = 1,078).

Utilicemos por un momento los resultados del trabajo de Fidrmurc y Fidrmurc (2010) para predecir cuánto aumentarían nuestras relaciones comerciales con el resto de la UE si el nivel de conocimiento de inglés de nuestros ciudadanos, y por tanto la posibilidad de comunicarse en inglés, aumentasen (manteniéndose todo lo demás constante). Hacemos este ejercicio considerando los siguientes elementos:

• En la actualidad, el porcentaje de alumnos de 4º de la ESO que según el Estudio Europeo de Competencias Lingüísticas se encuentra en niveles avanzados de inglés (niveles B1 y B2) en España es del 27,7%, mientras que la UE alcanza el 42%. En consecuencia, la probabilidad de que un español y un europeo se entiendan es del 11,6% (0,277*0,42).

• La Comisión Europea está planteándose la posibilidad de introducir como un objetivo para 2020 que todos los países de la Unión el porcentaje de estudiantes que alcancen estos niveles llegue al 50%, lo que aumentaría la probabilidad de entendimiento en inglés en un 25% (0,5*0,5).

El paso de la situación actual a la deseada por la Comisión implicaría, utilizando los resultados de Firdmurc y Firdmurc un aumento del 16% en el comercio entre España y la Unión Europea [(100*[exp(1,078*(0,25-0,116))-1]=16%].

Está claro que los objetivos de la Comisión son loables y darían frutos muy positivos. La pregunta que debemos tratar de contestar es cómo conseguimos en España aumentar estos niveles de Competencia en Inglés en nuestros estudiantes. Para esto, aprendamos del buen hacer en otros países de nuestro entorno e instemos a la comunidad educativa a ponerse manos a la obra. Seamos conscientes de la importancia de la tarea.

Hay 18 comentarios
  • Tal y como hacen muchos países nórdicos, yo no doblaría gran parte de los programas extranjeros, sobre todo los de niños, solución barata ¿no? (aunque en este país de mil lenguas sospecho que a la clase política no lo permitiría..).
    Yo aprendí inglés a los 3 años viviendo en un país asiático de habla no inglesa únicamente viendo varias horas de dibujos animados en inglés por satélite ... por supuesto luego mis padres hicieron todo lo posible por que mantuviera el nivel. Ahora hablo inglés con perfecto acento americano y sólo veo series y películas en su idioma original.

    • Estoy completamente de acuerdo contigo y uno de los resultados del informe es precisamente que la baja exposición de medios audiovisuales en inglés claramente afecta negativamente a la adquisición de competencias.
      No sé qué dirá la clase política, pero aquí debemos decir lo que pensamos que contribuye positiva y negativamente a la adquisición de competencias. Y tu recomendación claramente las aumentaría.

    • ¿Qué tiene que ver que este país sea de mil lenguas con el nivel de las competencias lingüísticas de sus habitantes en OTRAS lenguas?

      La única relación es que las personas bilingës adquieren más facilmente que las monolingües las destrezas comunicativas en lenguas adicionales.

  • "Se pone de manifiesto que uno de los factores determinantes de las deficientes competencias en inglés de los alumnos españoles es el escaso conocimiento de este idioma por parte de sus padres"
    Pienso que esta reflexión puede ser aplicable a cualquier asignatura, y más en los idiomas, si esto pasa con el inglés no alcanzo a imaginar que será de los estudiantes de latín o griego clásico.
    En cualquier caso nunca, gracias a las nuevas y viejas tecnologías, ha sido más fácil estudiar otra lengua, todo son audiovisulaes en V.O. con subtítulos facilmente conseguibles, en este caso creo que el interes del alumno prima por encima de cualquier otra consideración. No siempre los padres, los profesores o los ministerios han de ser los culpables.

    De la importancia económica de su conocimiento no tengo la menor duda.

    • En el inglés es posible que el efecto del nivel socio-económico y de conocimiento de los padres sobre el rendimiento de los hijos sea algo superior al de otras competencias. Es algo que el Instituto Nacional de Evalaución Educativa está estudiando. Analizar si el efecto de los padres sobre los hijos es superior en el inglés al caso de lectura, matemáticas o ciencias. Las estancias en Irlanda o Reino Unido son una posibilidad que apuntan en este sentido. Uno de los estudios del Volumen II del Informe Nacional http://www.educacion.gob.es/ievaluacion.html
      muestra que el empleo de programas audiovisuales en inglés explica hasta un 21% de los resultados en comprensión oral de los alumnos. Y finalmente, estoy de acuerdo también contigo en que la motivación y la dedicación del alumno es lo más importante. El nivel socio-económico de los padres puede influir, pero es mcho más determinante la importancia que el alumno y su familia le den a la educación. Y a este respecto, el inglés es una competencia en la que sería más fácil motivar a los alumnos porque ven su utilidad de forma inmediata (-al entrar en internet, escuchar música, ver la NBAo chatear con amigos extranjeros- , por ejemplo, al salir de clase).

  • Con la estructura social y económica de España creo que -dejando a un lado sectores muy concretos- no es necesario saber inglés (ni ninguna otra lengua universal). En el ladrillo, no, desde luego. Y paradojicamente en el turismo tampoco: es más barato reclutar a angloparlantes. No dudo que en I+D sea necesario el inglés, pero esta no es una sociedad industrial, es de servicios (y no al turista).
    Por otra parte el sistema educativo se empeña en usar el método "comunicativo" desde hace 40 años. Es pavoroso lo que se orilla al enseñar/aprender inglés, más allá de la insistencia en "no gramática": aparte de alguna canción popo algún librito adaptado, un alumno (o un profesor) simplemente nunca ve un periódico en inglés o un texto complejo.
    En cualquier caso, a la fuerza ahorcan; el inglés parece ser la llave mágica de conocimiento. Y suele ser otra cosa, con los criterios de eficiencia española, saber inglés ahora -dejando las excepciones lógicas- simplente significa haber estado meses en un país anglosajón. Nada más.
    Lo último, países en los que no se doblan las películas son la mayoría, y su conocimiento social del inglés (¿Portugal?, ¿Grecia?) es equivalente al de España.

    • Javier

      El estudio que mencionamos en la entrada de Victor Ginsburgh y Juan Prieto-Rodríguez (2011) señala que saber inglés en España conduce a un salario un 40% superior. Otros estudios rebajan la prima salarial de saber inglés en España, pero en cualqueir caso siguen encontrando que los que dominan este idioma tienen mayores salarios, una vez controlado por los demás factores. Es decir que le mercado si demanda tarbajadores con sepan inglés. Uno de los problemas de la economía española es nuestra escasa capacidad exportadora. Tenemos déficit comercial desde hace décadas. Y desde luego que mejorar el nivel de inglés de los jóvenes puede contribuir a mejorar las exportaciones de las empresas españolas, no digo que sea el factor más importante, pero si que puede influir.

      • Sigo dudando. Y estas son las razones
        1) Creo que -dejando aparte los sectores obvios: I+D por ejemplo- saber inglés es igual en los varones a llevar corbata: más una marca de estatus que otra cosa.
        2) El problema de la exportación no es la falta de recursos, es la inexistencia de industria.
        3) Los que saben inglés no encuentran trabajo en España, emigran.
        4) Los ejemplos históricos valen: a principios del siglo pasado ganaban más los que sabían francés (y alemán o inglés) y a principios del XIX lo mismo con el latín (y el francés)
        y 5) Ya me gustaría saber los mismo datos (producción industrial, déficit, gasto en I+D y conocimiento del inglés) de Portugal, Francia, Italia,y Grecia. Y luego comparar con Irlanda, Canadá o Nueva Zelanda.

  • Ahora que se habla tanto de los funcionarios públicos, resulta sonrojante la cobertura de puestos en el servicio exterior con funcionarios con nulas o escasas habilidades lingüísticas. ¡Así se fomenta la marca España! Todo por agradecer los servicios prestados (y sobre todo el respeto a la omertá). Estos servidores públicos, sin embargo, ahora no dicen ni mu. Será que tienen más que perder que los que estamos en Madrid...

  • Lo que dicen Claudia y Sara de la Rica es el camino.
    En España podíamos empezar por eliminar el doblaje de las películas y por la emisión en inglés de los dibujos animados. Aparte de por la extensión de la enseñanza bilingüe (o trilingüe, para las Comunidades con lengua propia) hasta hacerla universal y obligatoria.
    También habría que exigir obligatoriamente acreditar nivel alto de inglés para cualquier empleo directivo, público o privado. Y exigirlo en selectividades, pruebas de acceso y demás.
    Con todo, ojo. No solo hay que hablar inglés. Otros idiomas como el chino, muy especialmente, el portugués, el francés, el alemán, el árabe, el ruso y otros debieran ser estimulados. Si hay exigencia y los idiomas dejan de ser marías, hay éxito.

  • Sara e Ismael,

    Hay dos formas de aprender un segundo idioma. La primera es desde pequeño viviendo en un entorno en que el segundo idioma es de uso diario. La segunda es como parte o extensión de la educación formal y su nivel será bueno si hay que tomar un examen como el TOEFL para un propósito específico.

    La primera está limitada porque es difícil crear artificialmente un entorno para que los niños aprendan el segundo idioma. Para muestra de su dificultad pongo el caso opuesto en que los padres de habla española se quedan en EEUU y sus hijos hablan inglés pero se les pone difícil hablar español cuando los únicos que hablan español son sus padres y peor todavía si sus padres hablan inglés bien.

    La segunda alternativa está limitada por la calidad de la educación formal. Cuanto más baja la calidad de una escuela, menos probable que se aprenda bien un segundo idioma. Hoy hay medios, sin embargo, para facilitar ese aprendizaje y en particular para ayudar a alcanzar un nivel básico bueno que luego permita avanzar a un nivel alto a bajo costo, aunque sospecho que la mayor resistencia a usar esos medios vendrá de los adultos que hoy controlan la educación formal. Si se consigue ese nivel básico bueno, el avance posterior se facilitará en la medida en que los estudios y trabajos posteriores exijan (hasta que se vuelva común) un nivel superior.

  • Spanish Diplomat,
    Tiene usted toda la razón, pero mientras tanto, en Cataluña (que aun que hoy parezca increíble en un tiempo fue la región de mentalidad más abierta de España) se ve como un éxito el que se obligue a las salas a programar un determinado porcentaje de películas en versión doblada.
    Lo de acreditar nivel de inglés debería ser tan básico como saber escribir o manejar Word. Pero no para un cargo público, sino para todo trabajo. No es de recibo que un licenciado, incluso un graduado en bachillerato, no sea capaz de leer o malescribir (qué menos!) un email en inglés.
    Entre los altos cargos como sabemos predomina bastante la burricie, con lo que no cabe pedir peras al olmo habida cuenta de los procesos de selección de lo que llaman élites (Acebes, Valenciano, Pajín… o mismamente todos los presidentes del Gobierno incapaces de dirigirse en otra lengua a una audiencia). Yo he traducido cartas del inglés al español para gente que se ha sentado en un Consejo de Ministros. Si ni leer saben en otro idioma (puedo entender que hablar requiere algo más…) nos irá como nos está yendo, especialmente ahora que la marca España está por los suelos de la arena internacional, como usted bien sabrá.

    • Arcimboldo, generalizar no es algo aconsejable. Yo soy catalán y jamás he visto como un éxito el doblaje de películas o series al catalán, castellano o al idioma que sea, en ese sentido comparto totalmente la opinión de Claudia. El coste del doblaje es altísimo si lo comparamos con su beneficio, además, se trata de medidas que se toman más por populismo político que por eficacia.

      La dificultad que comporta el doblaje, que abunda en la política del mínimo esfuerzo en la que se educan nuestros niños/as y jóvenes, y la influencia de tener progenitores que no dominan otros idiomas es un lastre para que incremente el interés por hablar otras lenguas.

      Sergi

  • ¿Lo dices por experiencia?
    Mi experiencia, basada en 12 años de servicio en el extranjero en 4 países de habla no ingles es que el nivel de inglés (y en su caso de francés) de los funcionarios españoles destinados fuera está perfectamente a la altura del resto de funcionarios de los demás países de habla no inglesa.
    Las pruebas de idiomas en las oposiciones a diplomáticos, economistas del estado y diplomados comerciales (por citar los tres con puestos en el extranjero) son muy exigentes.

    ¿O acaso te refieres a los políticos? ¿o quizás a los empresarios?

  • Interesante entrada. Sólo un apunte romántico: qué pena que en la UE se haya impuesto precisamente el inglés, el idioma de un país de la Unión que demuestra día a día que no quiere estar en ella...
    Saludos.

  • Me parece bastante optimista considerar que el 27% de los estudiantes españoles de 4º de la ESO tiene un nivel B1 o B2 de inglés.

  • Ejemplo de la poca importancia que damos al ingles: en Catalunya, comunidad muy turística, Barcelona, ciudad ultraturistica, para obtener una plaza de funcionario tal como policía, trato directo al turista el conocimiento del ingles puntúa 0, el de idiomas adicionales 0, el B2 (d) de catalán 2 puntos (una licenciatura vale3) y el aranes......1'5! Policía Local de Lloret de Mar, plus mensual por cada nivel b2acreditado de ingles alemán o italiano, todos hablan como mínimo ingles. Así que un policía puede ganarle a otro que hable ingles una plaza en Las Ramblas o el aeropuerto porque habla aranes, o simplemente porque el ingles no puntúa. Y eso que el turismo es la principal actividad de la comunidad

  • Soy filóloga, trabajadora en formación durante una buena parte de mi trayectoria laboral, con experiencia laboral y conocimiento de la situación en Inglaterra, Francia, Luxemburgo y Canadá, madre de una niña de tres años que intento educar de forma trilingüe (español, gallego e inglés). Me averguenza los pobres estándares de nuestro país en el conocimiento de idiomas y soy consciente de la importancia de su conocimiento, no sólo en términos comerciales y económicos, sino también por el enriquecimiento personal y humano que supone. Estoy de acuerdo con el artículo cuando dice: "La pregunta que debemos tratar de contestar es cómo conseguimos en España aumentar estos niveles de Competencia en Inglés en nuestros estudiantes". En cuanto a lo de: "aprendamos del buen hacer en otros países ... e instemos a la comunidad educativa a ponerse manos a la obra", siento decir que aumentar las ratios, metiendo 40 alumnos por clase, no es el camino... ¿Qué tal si los políticos empiezan a preguntar a los que saben del tema a la hora de legislar? Propuestas: En cine y televisión, proyecciones en lengua original; grupos pequeños en las clases; valoración de las lenguas extranjeras para acceder a puestos públicos (a mí al menos, no me las han valorado en Galicia); practicar con el ejemplo: Nuestros políticos van por el extranjero mostrando una ignorancia supina en el tema y ni siquiera se sonrojan; y hay más, pero ya me extendido mucho...

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