Promesas

La economía española se encuentra ante una gran encrucijada: Las previsiones más recientes sugieren que el déficit de las administraciones públicas (AA.PP.) a finales del 2009 va a ser del 10% del PIB. ¿Qué hará el gobierno para solucionar tan enorme problema? Parece que Zapatero ha decido aumentar los impuestos para rellenar el agujero. Pero no solo eso, el presidente también ha prometido (aunque después de tantas promesas rotas ya no se qué creer) que no se tocarán los impuestos de las rentas del trabajo o actividades económicas y que volveremos a estar por encima del 3 % de objetivo de déficit muy pronto. ¿Puede Zapatero reducir el déficit sin subir los impuestos de las rentas del trabajo o actividades económicas? o por contra ¿Es esta otra de sus vacías promesas para conseguir que IU y ERC le ayuden a aprobar los presupuestos y aparecer ante la opinión pública como algo más que un vendedor de humo? Como argumento reglón seguido, me temo que más lo segundo que lo primero. ¿Por qué? Si no se tocan los impuestos de las rentas del trabajo o actividades económicas tendrán que subirse los impuestos a las rentas del capital y de las ganancias patrimoniales (como el mismo ha insinuado). Pues bien, de acuerdo con la Memoria de la Administración Tributaria del 2007 del Ministerio de Economía y Hacienda (MEH), las rentas del trabajo y de las actividades económicas representaron el 82.7% de la renta sujeta a gravamen en 2006. Solo un 15.6% provienen de las rentas del capital y de las ganancias patrimoniales (hay un 1.7% adicional de rentas varias de regímenes particulares). Así, el gobierno solo dispone del 15.6% de las rentas de capital para imponer a un tipo más alto. ¿Cuánta recaudación adicional podemos generar? Este 15.6% equivale, más o menos, el 6.2% del PIB Español en 2006 (el PIB incluye muchas más cosas que las rentas sujetas a IRPF). Para el resto del argumento, asumamos que la crisis no ha cambiado este porcentaje (lo cual no es descabellado pero que no debemos olvidar es una aproximación). Tampoco sabemos nada de los datos concretos de la reforma ni el tipo nuevo del que estamos hablando, pero imaginémonos, por ejemplo, que el tipo medio efectivo sobre las rentas del capital y de las ganancias patrimoniales subiese diez puntos, que es una subida bastante fuerte. Dado que el tipo medio es más bajo que el nominal por la presencia de reducciones y deducciones, esto sería equivalente a una subida del tipos de aproximadamente 12-13%. En otras palabras estaríamos hablando de subir el tipo de las rentas del capital que ahora es del 18% al 30%. Bien, el 10% (subida de tipo medio) del 6.2% de PIB (porcentaje de rentas afectadas) es 0.62% de PIB. O lo que es lo mismo, subir el tipo impositivo de las rentas del capital del 18% al 30% aumentaría la recaudación un 0.62% de PIB. Claro está, todo esto asumiendo que el comportamiento de los agentes no cambie (por ejemplo, es de esperar que el ahorro caiga con la subida del impuesto o que los contribuyentes intenten moverse a productos de ahorro mas ventajosos o simplemente que suba el fraude), por lo que el 0.62% del PIB es un escenario muy, pero que muy, optimista. Todos estos cálculos indican que, si nos atamos las manos no cambiando los tipos sobre rentas del trabajo y actividades económicas, el margen de maniobra y la capacidad recaudatoria es muy limitada. En comparación, y según previsiones del MEH, los 400 Euros de deducción de la cuota liquida del IRPF iba a tener un coste en el 2008 de unos 6000 millones de Euros. Por tanto, eliminar estos 400 Euros nos genera, más o menos, el mismo nivel de recaudación adicional pero implica (indirectamente) subir el impuesto a los trabajadores y autónomos, cosa que va en contra de la promesa del presidente. Pero asumamos que consigue convencer a los españoles que eliminar los 400 no implica romper su promesa, ¿Cómo se reflejan estas subidas de impuestos en el marco general? Como dije más arriba, las últimas previsiones sugieren que el déficit de las AA.PP. va a ser del 10% del PIB. Por tanto, subir los impuestos sobre las rentas del capital y eliminar los 400 Euros reduce esta cifra, como mucho, en un 1.2% del PIB. También es verdad que la recuperación económica (cuando llegue) hará que suba la recaudación de otros impuestos y que caiga el gasto. Cuanto es difícil valorar. Como argumenté hace un par de semanas en este mismo foro http://nadaesgratis.es/?p=533 buena parte de la fantástica recaudación del 2005-2007 vino por el boom inmobiliario y, por tanto, es difícil esperar que vuelva a los niveles de esos años incluso aunque la economía salga pronto de la recesión. Mientras que poner un número exacto es muy difícil y está sujeto a mucha incertidumbre, podemos asumir que quizás (y enfatizo el "quizás") la mejora de ingresos y disminución del gasto mejoran los ingresos netos entre un 3% (caso más pesimista) a un 5% (caso más optimista). La conjunción de estos tres factores, recuperación + subidas de impuestos + eliminación de los 400 Euros, puede hacer que el déficit pase del 10% del PIB a, quizás, el 4% o el 6%. ¿Qué quiere decir todo esto? Pues que va a ser muy difícil cumplir el objetivo del 3 % sin efectuar cambios adicionales de gastos y/o de ingresos. Sobre la contención del gasto ya he hablado largo y tendido las semanas anteriores. Sobre otras fuentes de ingresos, Jesús y yo hemos calculado que una subida del IVA o sobre las emisiones de CO2 puede generar muchos más ingresos y dado que España grava el consumo y las emisiones mucho menos que nuestros socios europeos (Jesús ha escrito sobre el tema en http://nadaesgratis.es/?p=51 ), parece haber terreno por recorrer. Pero como dije al principio, me da la impresión que esta “prometida” reforma tributaria es más una maniobra política para conseguir que la izquierda más radical le apruebe los presupuestos que una verdadera solución al problema, así que no creo que la posibilidad de subir el IVA o los impuestos a la gasolina lleguen, ni siquiera, a ser considerados.