El Síndrome de China: ¿Mucho ruido y pocas nueces?

Siento decepcionar a aquellos lectores interesados en desastres nucleares o a los fans de Jack Lemon, Jane Fonda o Michael Douglas que han llegado a este enlace mediante una búsqueda del término “síndrome de China”. A pesar de su título, el propósito de esta entrada no es especular sobre las consecuencias del accidente en la central de Fukushima (por cierto, para una opinión informada del tema os recomiendo este blog). Tampoco voy a escribir sobre la película de 1979 con el mismo título, la cual  - debo admitir - no he tenido la fortuna de ver.

No, hoy os voy a volver a hablar de comercio internacional, pero esta vez con un énfasis en las consecuencias (y no las causas) del comercio internacional. Y lo hago hoy porque acabo de leer uno de los artículos más polémicos (¡y, por qué no decirlo, deprimentes!) que he visto últimamente. El título de dicho artículo no es otro que “The China Syndrome: Local Labor Market Effects of Import Competition in the United States” y sus autores son David Autor (del MIT), David Dorn (del CEMFI en Madrid) y Gordon Hanson (de UC San Diego). El artículo se puede descargar aquí.

La cuestión que los autores exploran es la siguiente: ¿qué efecto tiene el comercio con China en el mercado laboral estadounidense? En particular, en Estados Unidos el empleo del sector manufacturero disminuyó un 2.23% entre los años 1991 y 2000 y volvió a caer un 2.22% entre el 2000 y el 2007. ¿Qué porcentaje de esa caída se puede adscribir al incremento de las importaciones de productos de China? Creo que es justo afirmar que la mayor parte de economistas hubieran respondido que tal efecto no puede ser muy grande. La economía americana importa y exporta una gran cantidad de bienes, pero el valor de estos bienes en relación al producto interior bruto de EE.UU no es muy elevado. Estudios empíricos realizados en los años noventa parecían confirmar dicha conjetura. Sin embargo, las estimaciones de Autor, Dorn y Hanson sugieren que el incremento en las importaciones de bienes de China puede explicar un 25% del declive en empleo manufacturero entre 1991 y 2000 y un 41 por ciento de la disminución entre 2000 y 2007. Se trata pues de un efecto cuantitativamente muy importante. Además los autores argumentan que, en el medio plazo, los costes asociados con esta pérdida de empleo (en términos de las distorsiones generadas en la compensación de los trabajadores afectados) son de un tamaño parecido al de las ganancias en bienestar obtenidas por los consumidores gracias al comercio internacional con China.

¿A qué se debe la diferencia en los resultados obtenidos por Autor, Dorn y Hanson en relación a los obtenidos en estudios anteriores? Hay dos razones fundamentales. En primer lugar, los autores usan datos más recientes que incluyen un período en el que las exportaciones de China crecieron a un ritmo vertiginoso (un 1150 por ciento entre 1991 y 2007). La Figura 1 del artículo  (que reproduzco debajo) ilustra este crecimiento en términos del ratio entre importaciones y consumo doméstico. Nótese que no sólo se observa un crecimiento sostenido, sino que hay un claro punto de inflexión en 2001, cuando China accede a la Organización Mundial del Comercio, lo cual facilita su penetración en el mercado americano.

La segunda razón por la cual los autores encuentran un mayor efecto del comercio con China es de cariz metodológico. En particular, y sin querer entrar en detalles técnicos, identificar el efecto de cualquier “shock” (en este caso un incremento en las exportaciones de China) sobre la demanda de empleo americano es sumamente complicado. Por ejemplo, uno podría observar una relación estadística positiva entre el empleo americano y las importaciones de bienes de China simplemente porque en períodos en los que hay shocks positivos de demanda en Estados Unidos, las empresas americanas están más predispuestas a contratar trabajadores y al mismo tiempo la mayor demanda americana puede incrementar el volumen de importaciones de China. Esta asociación positiva no implica sin embargo que un incremento en las importaciones de China inducido por cambios en regulación (como por ejemplo, una caída de aranceles) o por desarrollos económicos en China (como su transición a una economía de mercado, su urbanización o su crecimiento en productividad) vayan a conllevar necesariamente un incremento en el empleo manufacturero en EE.UU.

La metodología propuesta por Autor, Dorn y Hanson intenta corregir estos sesgos (que quizás explican en parte los resultados obtenidos en estudios empíricos anteriores) utilizando datos de varias aéreas metropolitanas norteamericanas así como de las exportaciones de bienes de China en otros países industrializados. La idea es la siguiente: en la medida en que las importaciones de bienes de China han crecido más en ciertos sectores que en otros, uno esperaría que el impacto de dicho incremento fuese mayor en las áreas metropolitanas donde, en los años anteriores al incremento del comercio con China, se empleaban a una mayor proporción de trabajadores en dichos sectores. Uno podría objetar, sin embargo, que el incremento de las importaciones provenientes de China en diferentes sectores podría aún explicarse por factores de demanda en Estados Unidos. Es ahí donde radica la importancia de usar datos de exportaciones de bienes de China en otros países industrializados. Es más difícil argumentar (aunque no imposible) que el incremento en las exportaciones de ciertos bienes chinos en Alemania, España, Japón o Suiza (por mencionar algunos de los países considerados por los autores) tengan mucho que ver con desarrollos en la economía norteamericana. Es mucho más probable que dichos aumentos se expliquen por desarrollos en la economía china.

Por estas razones, la estimación propuesta por Autor, Dorn y Hanson se me antoja más convincente (y al mismo tiempo más alarmante) que la propuesta por anteriores investigadores. Cabe señalar sin embargo, que las conclusiones de los autores sobre las ganancias netas en bienestar del comercio con China me parecen mucho menos justificadas. Sin ir más lejos, sus cálculos se basan en el uso de una fórmula propuesto por Arkolakis, Costinot y Rodríguez-Clare en base a una serie de modelos que son inconsistentes con algunos de los resultados empíricos resaltados por Autor, Dorn y Hanson (como por ejemplo los efectos sobre el desempleo o el efecto asimétrico observado entre trabajadores cualificados y no cualificados). A pesar de estas limitaciones, no me cabe duda que en los próximos meses vamos a oír hablar (y mucho) de este interesante y polémico artículo.

Hay 16 comentarios
  • Muy interesante exposición. Los resultados obtenidos son además bastante intuitivos, lo que los legos en la materia siempre agradecemos.
    La cuestión que más me ha sorprendido, sin embargo, es la valoración que haces de los resultados como deprimentes.
    Según lo he entendido, los beneficios para los Estados Unidos del comercio con China tenderían a anularse en el medio plazo. En el otro lado, por el contrario, se supone que los beneficios para China son claramente positivos. Si es así, el resultado neto a nivel global sigue siendo positivo, especialmente si consideramos las diferencias en productividad, pues el número de nuevos puestos de trabajo creados en China son muchos más que los perdidos en EEUU.
    El único problema que veo es que si los EEUU no salen claramente beneficiados del comercio con China podrían poner en marcha medidas proteccionistas que frenarían un proceso globalmente positivo.

  • Es imprescindible este tipo de pruebas empíricas "macro". Pero hablando diez minutos con cualquier empresario industrial, jefe de planta o jefe comercial se hace evidente que el declive industrial de los últimos 20 años se debe en gran parte a la competencia China. Felicitemos a los autores (al señor Autor, en particular, :D) por sus correcciones sobre artículos anteriores, pero preguntémonos quién pudo haber jamás pensado (y publicado) que la competencia china era buena (o irrelevante) para las industrias occidentales ¿?.

  • Fede, totalmente de acuerdo. Vamos a lamentarnos también de los desarrollos tecnológicos que seguramente son la fuente del otro 75% del declive del empleo en el sector manufacturero americano? Espero que los defensores de la apertura tengan la suficiente fuerza para convencer a los americanos de que el comercio internacional no es un juego de suma cero. Amenazas proteccionistas aparte, el aumento del comercio internacional me parece en general una buena noticia de la que puede uno alegrarse. Bien por los trabajadores chinos y por los consumidores norteamericanos.

    Hander, has hablado también con empresarios sobre los beneficios que tiene para ellos poder importar componentes de China a precios mucho más convenientes? Y con los consumidores que no tienen que pagar miles de dólares por un teléfono de última tecnología? Los efectos negativos del comercio internacional se concentran sobre un grupo reducido de trabajadores y empresarios que hacen mucho ruido. Los efectos positivos en cambio están mucho más esparcidos sobre la casi totalidad de la población, son menos notorios a nivel individual y por tanto no causan el mismo alboroto. Pero están allí y son enormes una vez agregados.

    Sabían que algunos fabricantes de muebles chinos tienen que pagar a fabricantes de muebles en EEUU para que estos no los incluyan en una "lista negra" de competidores que están sujetos a mayores aranceles? De esa forma esos fabricantes se apropian de las ganancias que de otra manera llegarían a los consumidores. Pueden leerlo aquí http://bit.ly/egQS1j.

  • Las importaciones chinas son una bendición para los millones de parados de España, gracias a estas importaciones pueden comprar artículos baratos hechos en China.

    Y para los empresarios españoles una bendición, ahora compran los artículos en China con su marca ya puesta y los venden aquí a precio muy competitivo, aumenta mucho el beneficio "industrial" y encima te ahorras tener una industria, con los gastos y problemas que da. Además ahora con tanto paro y depresión es lo que se vende. A más importemos barato mejor.... Así podremos comprar barato con nuestras rentas menguantes...

    Menos mal que la globalización se inventó a China...

  • Hola, Pol.
    Me alegro de que indirectamente saques el tema de fondo: El asunto “David Ricardo” y el reparto internacional del trabajo. Es decir ¿Qué sucede a los países cuando no son especialmente eficaces en nada ni nunca lo podrán ser?

    Llevo viniendo por este blog desde finales de Septiembre pasado y desde entonces estoy leyendo el esfuerzo de muchos lectores por contar lo que dice el trabajo de hoy, porque lo viven cada día y les entristece el silencio de la profesión para extraer todas las consecuencias necesarias de estos hechos y llegar a sus raíces más hondas, es decir, sus causas cercanas.
    Este silencio no es un problema español, es global. Basta leer a Posner o incluso, entre líneas, a alguno de los speakers del panel de premios Nobel del MIT 150th anniversary para captarlo. El propio Clinton lo concedía recordando lo difícil resulta conseguir que tu banquero se comporte como tú quieres.

    Gracias a los chinos hemos vivido en occidente un período en el que nuestra inflación oficial no ha reflejado todo el brutal empuje de una expansión crediticia suicida. Nunca tanto papel valió tan poco ni un círculo vicioso destruyó tanto para no construir nada. Hay una especie de cortina de silencio sobre este secreto a voces. Sólo a veces, y como quien no quiere la cosa, se alude a ello. Pero se hace un poco más cada día.

    Posner lo hace "distraídamente" en sus últimos libros. Y eso gracias a que es conocido por su mal comportamiento: "escribe él mismo sus propias opiniones". Qué horror.
    Así estamos, un buen juez federal y un muy buen economista nunca llegará al TS de EEUU porque...."escribe sus propias opiniones". Ya sabemos el tipo de gente que llega: "Aquellos a los cuales les escriben sus opiniones"

    Este comportamiento chino se conoce en algunas universidades como (MPC) Modelo Parasitario Chino con el efecto de demonizar a los chinos al igual que se demoniza a los especuladores o a los depredadores. Olvidamos que los cría la naturaleza para relegar a los más "retrasaditos" y eliminar su "base genético-social". Así progresamos.

    En fin, nunca es tarde. Pero tras este descubrimiento hay otras preguntas que hacerse hasta llegar a causas que podamos enfrentar. Ya falta menos. Y también lo vienen apuntando lectores y algunos académicos globales de los que llevan vidas arrinconadas fuera de las cámaras y el glamour.

    En unos meses más la sociedad, que sin mucho detalle lo sospecha de forma muy aproximada, habrá definitivamente perdido el respeto por todos los supuestos liderazgos que nunca se atrevieron a enfrentar la realidad y sólo buscaron paliativos y huidas.

    Es decir, lo del principio: ¿Qué sucede a los países cuando no son especialmente eficaces en nada ni nunca lo podrán ser? ¿Desaparecen?

    Saludos

  • Diego, gracias por el apunte.

    Efectivamente, el comercio y el comercio internacional llevan a mejoras globales, con perdedores y ganadores. Pero ojo, un país, en conjunto, puede ser perdedor, a pesar de que haya grupos de población en su interior que sean ganadores (como comentabas en tu post).

    Sin entrar a discutir si el impacto de la desindustrialización+importación de productos asiáticos es positivo o negativo para los países occidentales en agregado, es difícil no observar que los ínidices de desigualdad o concentración de las rentas aumentan en cuanto el sector industrial se retira (aunque hay que tener en cuenta muchas cosas aquí: automatización, poder sindical, etc)

    ¿Se podría decir que los trabajadores industriales y de servicios vinculados a la producción en los países occidentales son perdedores del comercio global con los gigantes industriales asiáticos? Así lo indicaría el papel decreciente en el empleo y la actividad del sector industrial desde 1970y algo. ¿Es esto bueno o malo? En el saldo negativo hay dos consideraciones importantes, por un lado, el posible impacto sobre la desigualdad y la concentración de rentas del paso de una economía industrial a una de servicios "bipolares" (tan servicio es el trader de FOREX como la dependienta de Mango), ; la segunda, que los estados del bienestar en los países democráticos eran pagados por y para las clases medias industriales.

    Eso sí, los grandes beneficiados son los ciudadanos del tercer mundo (incluida China interior) que salen de la pobreza extrema a millones cada año. Aquí el saldo positivo es tan grande que cualquier "pero" sobre las clases medias europeas es prácticamente inmoral.

    Ahora bien, el efecto geoestratégico de la perdida de la base industrial de las democracias liberales (que somos nosotros) hacia países autoritarios extranjeros todavía está por ver.

  • El artículo es interesante y esclarecedor

    Sólo voy a dar unos datos de los empleos que más han crecido en USA en los últimos 10 años y los salarios que les corresponden, a ver si de esto va la futura "economía sostenible" (datos del Bureau of Labor statistics):

    1) Home health aides = 461.000 new jobs (150% increase), mean wage = 22.000 $

    2) Personal and home care aides = 376.000 new jobs (46% increase), mean wages= 20.000$

    3) Registered nurses = 582.000 new jobs (22% increase), mean wages = 66.000 $

    4) Customer service representatives = 400.000 new jobs (17% increase), mean wages = 32.000$

    5) Combined food preparation and serving workers= 394.000 new jobs (15% increase), mean wages = 18.000$

    Desde octubre de 2000 a dic 2009 USA ha perdido unos 5,5 millones de empleos industriales cuyos salarios medios eran más del doble de los empleos de "servicios" anteriores. La pérdida de empleo en este sector en 8 años es nada más y nada menos que un 32% (de 17,2 millones a 11,7 millones)

    Ya se ve el tipo de futuro que hay, pues estos empleos iniciarán una espiral descendente de ingresos a medida que bajen los salarios, la gente gaste menos en bares y restaurantes (menos sueldos para los camareros) y cada vez menos gente pueda pagar una asistenta o el cuidado de un anciano

    En cuanto a los chinos asalariados del nuevo sector industrial, efectivamente, como dijo Groucho Marx: "surgiendo de la nada hemos alcanzado las más altas cotas de la miseria"

  • Manu Oquedo, entiendo lo que quieres decir. Pero sabrás que China no ha hecho nada, occidente se lo ha puesto todo, no han creado ni aportada absolutamente nada a la humanidad en los últimos 100 años. No puedes comparar ni insinuar que no somos especialmente eficaces en nada. ¿ En que son especialmente eficaces los chinos ? ¿ en poner mano de obra barata ? por eso son la condena de la mano de obra occidental ya que en un mundo globalizado puedes tener mano de obra barata deslocalizada.

    ¿ Porque voy a pagar 100 euros por un jersey hecho por trabajadores españoles cuando lo puedo comprar por 10 hecho por chinos ? ! que les den a las incompetentes e ineficaces empresas y trabajadores españoles que quieren trabajar 40 horas,seguridad social, pensiones ! ¿ Porque voy yo a pagar eso si puedo evitarlo? me compro el jersey hecho en China y lo evito.

    Que sí, que la liberalización y la OMC... para que se imponga el modelo más eficiente de explotación de recursos, ¿ tenemos necesidad de exportar el modelo más eficiente de explotación de los recursos a toda la humanidad ? Sinceramente creo que es un error... la Tierra no soporta eso. Pero muy probablemente puedo estar equivocado.

  • Para Maois, DFC, general.

    Efectivamente. Creo que lo que China ha hecho muy bien es comprender las debilidades estructurales y operativas del contrincante desde la perspectiva de sus modelos sociales y económicos así como elegir una estrategia correcta y aplicarla de modo constante, coherente y con inteligencia. Ellos legítimamente tratan de resolver sus problemas.
    Comprender una situación es relativamente sencillo si te pones a ello. Desarrollar una estrategia también; pero llevarla a cabo no es fácil. Las dificultades de verdad están siempre en la ejecución. Muchas veces olvidamos lo difícil que es ejecutar la dirección de una contienda competitiva y que si nuestro control sobre los recursos necesarios para dicha contienda es pobre, más nos vale que nos dediquemos a algo donde, por lo menos, controlemos aquello de lo cual dependemos.

    El Post de Pol Antrás tiene, entre otros, el mérito de bajo la cobertura de uno de los debates académicos clásicos, el del comercio internacional, recuperar la importante discusión de sus principios que no son otros que la "ley" ricardiana de que los resultados óptimos se obtendrían por especialización y trade.
    Este es un debate que divide profundamente a mucha gente y, entre ellos, a algunos economistas liberales de los de verdad.

    Vaya por delante que tengo mucha simpatía y respeto por el pueblo chino pero eso no impide leer la política comercial y económica de sus gobiernos desde el final de la Revolución cultural (1977). Esta política se entiende mejor recordando cosas del Libro Rojo de Mao, hoy desaparecido, y del libro "Trust" de Fukuyama.
    Aunque aparentemente ambos hayan fracasado rotundamente en sus "grandes" profecías y consejos, son valiosos para entender partes relevantes de lo que "nos circunda".

    De todas formas la creciente penetración china por la parte más humilde de nuestros canales de comercialización no debe hacernos olvidar que la mayor parte de lo que entra lo hace de la mano de "Ex-Fabricantes" occidentales y se vende a un precio "occidental" en Grandes Almacenes y tiendas de Lujo. Y no de ahora. Esta parte, la relevante de verdad a efectos de pérdida de empleo, creo que es la importante y en ella no se ha abaratado el precio, simplemente se incrementan o mantienen márgenes evitando el desarrollo de competencia. Simplemente se ha deslocalizado la etapa de la producción.

    Los datos que trae DFC, un post importantísimo, son bien conocidos por aquellos que estudian el empleo desde perspectivas de gobierno y marketing de consumo. No son tendencias de hoy. Arrancan desde el final de la reconstrucción de occidente tras la guerra mundial, es decir de principios o mediados de los 70.
    Si los analizamos descarnadamente son empleos de "servicio doméstico" de modo masivo. Es decir, empleo insostenible si no hay antes un excedente de riqueza creada. Y este componente no está ni se le espera.
    Ese post de DFC demuestra la miopía de gobernantes que por todo programa electoral nos proponen aumentar "el cuerpo de casa" sabiendo perfectamente que la fábrica de la familia ha cerrado.
    Al "panem et circenses" del final Roma hoy añadimos "y dos enfermeras ucranianas o filipinas para los abuelos"

    Por supuesto que no es culpa de los chinos. Ni de lejos.

    Saludos.

  • El debate está siendo muy útil e interesante para poner de relieve las consecuencias de los nuevos esquemas de comercio mundial, pero apenas avanza en las estrategias a seguir más allá de lo que Manu Oquendo bosqueja.
    Por resumir lo que he ido aprendiendo de vuestras aportaciones...
    CONSECUENCIAS:
    *En el corto plazo, todos, excepto los trabajadores industriales de los países desarrollados, se benefician.
    *En el largo plazo, es posible que la perdida de rentas de los trabajadores industriales de los países desarrollados se contagie al resto de sus sociedades; primero a los consumidores y después incluso a los empresarios que han deslocalizado sus empresas. En los países en desarrollo sigue habiendo ventajas.

    POSIBLES ESTRATEGIAS PARA LOS PAÍSES DESARROLLADOS
    *Proteccionismo: además de los típicos problemas de pérdida de eficiencia de los manuales de economía internacional puede que haya nuevos. China podría considerar el proteccionismo como 'casus belli' y entablar una guerra financiera a nivel global, y tiene buen armamento...
    *Competitividad: Venderles más productos a ellos, pero ¿cuales? Probablemente lo único que podamos ofrecerles sea pasar sus vacaciones en nuestros países. Un modelo basado en el turismo sería plenamente coherente con el modelo de ventajas comparativas. Cuanto peor nos fuera en el resto de los sectores más competitivos seríamos en éste, debido a la bajada de salarios, con lo que entraríamos en un circulo 'virtuoso' de especialización comercial.
    * Emigración: Supondría para los grupos de población más afectados por el comercio aceptar reducciones de renta a cambio de tener empleo, además del coste personal que supone la emigración. Probablemente también supondría una aceleración del deterioro de la estructura demográfica y una reducción del potencial de crecimiento.
    * Inmigración: Implicaría desmantelar, o al menos reducir sensiblemente, nuestra sociedad del bienestar para acercar los parámetros de renta per capita/costes laborales a los de nuestros competidores. Aumento de las desigualdades.
    * ??????

  • Hola, Fede.

    Qué más quisiera uno que tener respuesta sencilla y viable a tanta pregunta. Precisamente vengo por aquí a ver si la encuentro.
    Alberto Recarte, hace unas semanas, tras una conferencia sobre los datos y tesis de su último informe, concedía a la misma pregunta que o la solución era revolucionaria o no habría solución salvo la que dibujas: Enormes disparidades de renta, un paro a bastante mayor nivel del existente y, como indicas, una industria de servicios turísticos para asiáticos no fumadores y dispuestos a financiar durante un tiempo no muy largo nuestro sistema de bienestar para que no se monte un pollo curioso.

    Imagínate si además , en vez de ser creyente Ricardiano, A. Recarte tuviese que dar respuesta a la realidad de la situación de alto paro y empleo muy degradado en gran parte derivada de la pérdida de la industrias de los últimos 30 o 40 años. Incluso la salida de Delors que cita Krugman en el artículo del año 94 --obsequio de Jesús FV-- no pasa de otra propuesta estatista típica del personaje.

    El caso es que las salidas de este escenario son tan políticamente incorrectas que nadie las toca salvo muy discretamente entre personas de mucha confianza.

    Por mucho que Popper repitiese aquello de que las experiencias pasadas no son ciencia cierta, la verdad es que él bien sabía distinguir entre verosimilitud y falibilidad. Y lo que estamos viendo como horizonte no será verdad bíblica newtoniana pero es de altísima probabilidad.
    Salvo que de repente nos convirtiésemos en proveedores de barriles de BrenT a millones y con más minas de Oro que Rusia y SudAfrica, las cosas son así.

    Desde una perspectiva sistémica nuestro modo de vida es perfecto incluso en la situación actual. Las cúpulas del poder político y del económico están encantados de haberse conocido. Con algún momento lacrimoso, pasajero y anecdótico, (como el del Sr. Rodríguez Zapatero hoy mismo), se vive una situación que optimiza sus utilidades y les abre un camino bastante despejado.
    Los únicos riesgos para el ese colectivo dependen de su capacidad de controlar y apaciguar a sus poblaciones.
    Por ahí creo que están yendo las cosas. Por el control de las poblaciones, local y globalmente.

    Saludos

  • Muchas gracias por vuestros comentarios.En proximos posts intentare profundizar sobre estos temas, en particular sobre el tema de las ganancias del comercio y su distribucion y sobre el concepto de ventaja comparativa y sus consecuencias.

  • Voy a poner un par de links que me parecen interesantes y tienen mucho que ver con el tema del magnífico artículo de Pol

    El primer link es un artículo de Paul Krugman donde asevera el "anatema" de que "la educación no es la solución". Krugman desgrana el argumento de que los empleos de buenos salarios y altos niveles educativos han caído también bastante, entre otras cosas por que son "automatizables" o más bien "deslocalizables" gracias a las mejoras de las telecomunicaciones, internet y a las mejoras en aprendizaje de idioma y en formación en los países a donde va ese empleo. No queda otra salida que "solucionar la sociedad en su conjunto no una parte vía la educación". No llega a elaborar como, pero desde luego no hay muchas salidas. Este es el enlace:

    http://www.elpais.com/articulo/economia/global/Titulaciones/dolares/elpepueconeg/20110313elpnegeco_3/Tes

    El segundo link que incluyo es de Joe Stiglitz, mucho más políticamente incorrecto (se podría clasificar de anti-sistema) y describe como ahora, la sociedad, la economía, las leyes, toda la organización socio-económica está completamente orientada a los intereses del 1% má srico, aquellos que acaparan el 40% del total de la riqueza y cuyos ingresos no dejan de crecer mientras los del 99% no dejan de menguar

    http://www.vanityfair.com/society/features/2011/05/top-one-percent-201105

    El "mundo" que describe Stiglitz es válido para todo Occidente y explica el deterioro de la forma de vida de lo que se conoce como "clase media" mientras aparece una prosperidad sin precedentes entre las élites Paretianas. En USA el 1% tiene acapara tanta riqueza como la que tenía en 1927 (ver estudios de Piketty y Saez), es decir, han conseguido revertir todas las ganancias de bienestar de la clase media desde el New-Deal

    La deslocalización masiva, sólo posible por la liberalización total del comercio, permite el reciclado de los ahorros e ingresos del 99% más pobre hacia el 1% más rico a través de la cadena de distribución comercial (márgenes) de los países occidentales y del valor añadido de la producción China que realizan, sobre todo las grandes compañías, en esa fructífera asociación entre las élites occidentales y el polit-bureau chino

    Las cerraduras de las puertas se abren desde dentro y hemos asistido a una apertura del comercio inaudita, pues la práctica habitual era algo así como acuerdos equilibrados de intercambio "tit-for-tat", donde los países trataban de preservar su base productiva preservándola de una competencia salvaje, y siempre entre países similares, donde el precio de los factores no era abismalmente diferente, y en cualquier caso se daba un intercambio en ambos sentidos
    La dinámica actual es de locos (salvo para Alemania claro) y ha consistido en el desmantelamiento a fondo de las estructuras productivas de los países occidentales, con lo que se ha favorecido a un pequeño sector de la población, cuyos beneficios han crecido de forma impresionante, a costa del deterioro igualmente impresionante del resto

    Es posible que a mucho más largo plazo este efecto se hubiese dado igual por la automatización, pero desde luego no es lo que explica la situación actual
    En cualquier caso, la muerte casi total de las expectativas de una vida medianamente digna para un porcentaje muy elevado de la población no va a sostenerse por siempre, y o se cambia la dinámica actual o es probable que volvamos a asistir digamos a "intentos redistributivos traumáticos" en un futuro no muy lejano
    Esta no son las perspectivas que tengan mis hijos, aún pequeños

  • Sólo comentarte, Pol, que la película es excelente, con un Jack Lemmon en un papel durísimo y Jane Fonda y un jovencísimo Michael Douglas -que también coproducía la cinta- perfectos. Es una excelente película que te recomiendo.

  • Los chinos han aprovechado su oportunidad, a cambio de acaparar dolares han acaparado producción y han asimilado tecnología, han sabido enviar a los mejores estudiantes a las mejores escuelas de USA. Como dice Manu sus precios bajos han controlado la inflación.
    Usa sabia que perdía con el acople de economías G-2 (USA-China) pero esta perdida estaba compensada con su industria financiera y podía ganar tiempo para desarrollar nuevas industrias en biotecnología, espacial, nanoteconologias o industrias energéticas por citar algunas. Pero el "toro" los esta pillando.

    Este libro académico que fue ignorado por los círculos políticos de Washington hasta muy recientemente, ya avisaba en 2001 de que podría ocurrir....Global Trade and conflicting National invest. de R.E.Gomorry (2001) William J. Baumol (Lionel Robbins Lectures)

    Nos indicaba:

    "....los americanos estarán crecientemente expuestos a una presión a la baja sobre sus ingresos y su nivel de vida, por el impacto destructivo de la globalización en la prosperidad americana. Se avecinan enormes pérdidas ─10 millones de empleos- ...."

    “Estamos haciendo una competición persona contra persona, que jamás ganamos y que no podemos ganar. Porque su gente cobra una tercera o una cuarta parte de lo que cobra la nuestra. Y no es razonable pensar que podemos educar a nuestra gente tan bien como para que produzcan cuatro veces más.” La implicación es: si nada cambia en el funcionamiento actual de la globalización, los americanos estarán crecientemente expuestos a una presión a la baja sobre sus ingresos y su nivel de vida.

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