…y la ignorancia obstinada es ideología

nadesgrtMolina Sostiene Antonio Muñoz Molina (aquí) que “en España algo que nunca ha faltado son los defensores de la ignorancia”. Apunta dos razones. Una es que las clases más reaccionarias han coartado la difusión del conocimiento para preservar sus privilegios y someter a las mayorías. La otra es que la izquierda, tras haber luchado durante mucho tiempo y apasionadamente por la educación, en el periodo más reciente ha abandonado “su viejo fervor por la instrucción pública para sumarse a la derecha en la celebración de la ignorancia”. Y atribuye buena parte del fracaso del sistema educativo de la época democrática (que parece evidente) a que “la izquierda política y sindical decidió, misteriosamente, que la ignorancia era liberadora y el conocimiento, cuando menos, sospechoso, incluso reaccionario, hasta franquista.” 
En entradas anteriores (aquí, aquí y aquí) he tratado de transmitir que en los debates sobre políticas económicas también se puede percibir claramente el desdén por el conocimiento. Para ello, he señalado argumentos frecuentemente utilizados en dichos debates que, sin embargo, están basados en errores lógicos y factuales manifiestos. Algunas reacciones han interpretado, equivocadamente, esas entradas como ataques personales (cuando, repito, solo se atacaban argumentos erróneos compartidos por personas y grupos variopintos). A este respecto, solo me queda añadir, también utilizando las palabras del ilustre ubetense, que “la inteligencia crítica se afila aprendiendo a distinguir la información sólida y contrastada de la propaganda, el bulo y la calumnia”.

Ahora, partiendo del diagnóstico de Muñoz Molina, que comparto, de lo que se trata es de abordar la cuestión de por qué el conocimiento parece jugar un papel tan menor en los debates sobre políticas económicas, tanto a la hora de analizar las alternativas bajo discusión como, lo que es peor, cuando se trata de desterrar errores patentes. ¿Cómo es posible que gente con elevada formación y con una dilatada trayectoria profesional, que les ha llevado a ocupar puestos de responsabilidad política, sean tan proclives a admitir argumentos tan manifiestamente erróneos, sin tener en cuenta el conocimiento teórico y empírico acumulado sobre cuestiones económicas, incluso tras ser expuestos a información sólida y contrastada sobre las razones de los errores?

Una explicación es que, como afirmaba Michal Kalecki,

“obstinate ignorance is usually a manifestation of underlying political motives”.

Por ello, si así fuera, para entender las causas de la pobreza del debate sobre políticas económicas en nuestro país, resultaría necesario distinguir entre las posiciones de la derecha y las de la izquierda. Aún siendo una generalización burda, que debe tomarse como una caricatura condicionada por las obsesiones y frustraciones personales del autor, lo que sigue es un intento de explicar por qué desde determinadas posiciones no se considera importante el conocimiento a la hora de debatir sobre políticas económicas.

La derecha individualista e incompetente

Muchas de las posiciones defendidas por la derecha conservadora se justifican en la concepción de la sociedad como la suma de individuos que persiguen su propio interés, algunos con éxito, otros sin él, y que no reconocen ningún propósito o responsabilidad común. Sin darse cuenta de que el ser humano es un “animal social”, pone en primer lugar la defensa de los derechos y libertades individuales, confiando en que los asuntos socioeconómicos serán resueltos por la “mano invisible” de Adam Smith.

En términos más técnicos y haciendo referencia a los problemas de optimización que caracterizan el contenido de la Economía moderna, la derecha conservadora solo se preocupa por las restricciones presupuestarias y se olvida de optimizar, dando por sentado que la suma de los intereses privados es igual al óptimo social.

Su aproximación, pues, a la política económica es muy simple: no hay problemas económicos por resolver más allá de la excesiva intervención del Estado. Y si no hay problemas, no es necesario pensar, investigar o apoyarse en ningún tipo de evidencia empírica ni para justificar cualquier medida de política económica que liberalice los mercados, ni para descartar las que no vayan en esa dirección. Una muestra es, por ejemplo, la nula importancia que desde estas posiciones políticas se asigna a que los responsables de organismos económicos tengan algún tipo de conocimiento técnico sobre los temas de los que deben ocuparse. Al fin y al cabo, si se piensa que dichas responsabilidades se han de limitar a la aplicación de principios generales, y no al análisis y la resolución de problemas, el conocimiento económico debe considerarse superfluo y  han de priorizarse la afinidad política y las relaciones de amistad y de vasallaje.

Así, la actitud de la derecha individualista e incompetente frente a la ciencia económica es, en general, de desprecio. Los que siguen esta tradición piensan que los economistas académicos se ocupan de problemas inexistentes utilizando instrumentos inútiles. En esto, son fieles discípulos de San Agustín, que decía:

El buen cristiano deberá guardarse de los matemáticos y de todos aquellos que practican la predicción sacrílega, particularmente cuando proclaman la verdad. Porque existe el peligro de que esta gente, aliada con el diablo, pueda cegar las almas de los hombres y atraparlos en las redes del infierno." (De genesi ad litteram 2, XVII, 37.)

La izquierda utópica e irresponsable

Al contrario que la derecha, desde la izquierda se piensa en la sociedad como un individuo a escala gigante con sus propios objetivos y preferencias, sin darse cuenta de que las personas tienen aspiraciones distintas que hacen que los conflictos sean inevitables. No parece haber suficiente consciencia de que de nada sirve imponer metas sociales (como un “bien común” o “alianzas de civilizaciones”) si estas no tienen en cuenta los incentivos individuales y las restricciones de factibilidad asociadas a cualquier problema económico. La izquierda es propicia a defender utopías basadas en concepciones equivocadas de la naturaleza humana y que, por tanto, están abocadas al fracaso.

En lo que respecta a la ciencia económica, la izquierda utópica e irresponsable desconfía profundamente de la existencia de un homo economicus que se comporta racionalmente, supuesto en el que se basa buena parte de la Economía moderna, sin darse cuenta de que, aunque este punto de partida puede llevar a conclusiones erróneas, la alternativa de concebir la conducta humana desde cualquier tipo de irracionalidad conduce probablemente a más y mayores errores.

En consecuencia, la aproximación a la política económica de la izquierda utópica e irresponsable se basa en el desdén del comportamiento racional de las personas como base de las decisiones económicas, en la ignorancia de las restricciones presupuestarias y en el desprecio de la idea de que cualquier tipo de contrato social debe basarse en lo que, en Teoría de Juegos, se conoce como un “equilibrio estable”, que, entre otras cosas, requiere que exista un conjunto de convenciones sociales, comúnmente aceptado y comprendido, sobre cómo han de coordinarse las conductas individuales.

Y, por tanto, su actitud frente a la ciencia económica es, en general, de recelo. Los que se alinean en esta posición suelen pensar que los economistas resuelven los problemas equivocados, preocupándose solo por construir modelos en los que los incentivos que guían las decisiones económicas, la coordinación de las conductas individuales y las restricciones presupuestarias guardan una cierta relación de coherencia. Y si los modelos se consideran equivocados, han de ser también inútiles a la hora de evaluar medidas de política económica y, por tanto, cualquier otra opinión, fundada o no, con errores lógicos o no, tiene el mismo valor, y si cumple con los cánones impuestos por el “progresismo oficial”, incluso debe ser valorada como superior. En consecuencia, la izquierda utópica e irresponsable ofrece su protección a la heterodoxia malentendida, es decir, aquella que no se fundamenta en el profundo conocimiento de la ortodoxia. El resultado es que suele defender programas económicos que contienen propuestas inviables e insostenibles que no resultan atractivas ni siquiera frente al individualismo y la incompetencia de la derecha conservadora.

Una posición incómoda

Los economistas académicos que tratan de participar en el debate sobre políticas económicas o que trabajan como asesores en organismos económicos, han de mantener una posición intermedia entre los que piensan que no hay problemas que resolver y los que insisten en considerar los problemas desde perspectivas equivocadas; entre los que no creen necesario optimizar y los que piensan solo en soluciones fuera del conjunto factible; entre el desprecio de la derecha individualista e incompetente y el recelo de la izquierda utópica e irresponsable. La alineación política de los medios de comunicación y su falta de independencia frente a los poderes políticos y económicos tampoco contribuyen a que la opinión pública perciba claramente cuánto hay de conocimiento y cuánto de ideología en los debates sobre políticas económicas. En realidad, hay mucho de ignorancia obstinada que, como Kalecki sugería, suele tener motivaciones políticas.

Mientras tanto, los problemas estructurales de la economía española crecen.

(*) Quisiera que esta entrada sirva también para recordar a Eduardo Ley quién hace muchos años me recomendó la lectura de Game Theory and the Social Contract, de Ken Binmore. Eduardo, a parte de ser una persona admirable y un excelente economista, era un impertinente empedernido a la hora de señalar errores manifiestos y malas prácticas en las discusiones sobre cuestiones económicas. En cuanto al libro de Binmore, para los que no desprecien la utilidad de la Teoría de Juegos, ni piensen que dicha disciplina es un instrumento al servicio del poder financiero internacional, este libro constituye una excelente aproximación, desde la Economía, a la Filosofía Política y Social. Su introducción ha inspirado algunas de las opiniones anteriores.

Hay 55 comentarios
  • Magnífico y valioso artículo. Felicidades al autor. El "Conocimiento" es Universal, no entiende de estar en un lado u otro, se encuentra en todas partes y debería protegerse.

    Muy Importante: " la alternativa de concebir la conducta humana desde cualquier tipo de irracionalidad conduce probablemente a más y mayores errores."

    http://www.youtube.com/watch?v=KgRvjTtrzEo

    Saludos.

  • El comentario me parece un inútil gasto de energía intelectual. Si los motivos expuestos son burdas generalizaciones -a mí sí que me lo parecen, y el autor ya lo reconoce-, ¿para qué estropear con las mismas el certero diagnóstico de Michal Kalecki?
    Además, echo en falta explicar los hipotéticos motivos otros colectivos: ¿Sólo existe la derecha incompetente e individualista y la izquierda utópica y responsable?
    La entrada me parece pertinente en un periódico generalista, no este blog.
    Sin mala uva, un saludo de un seguidor.

  • Muy erudita la cita de S. Agustín... pero quizás sea más perjudicial que beneficiosa para los objetivos de este post. Pues "mathematicus" en latín significa también "astrólogo" (1), y en este sentido está usado en la cita aportada. Así que, don Juan, sin pretenderlo está usted equiparando a los economistas académicos con los astrólogos 🙂

    (1) Diccionario Lewis & Short:
    A Măthēmătĭcus, i, m.
    2 An astrologer (post-Aug.): mathematici, genus hominum potentibus infidum, sperantibus fallax, quod in civitate nostra et vetabitur semper et retinebitur, Tac. H. 1, 22: nota mathematicis genesis tua, Juv. 14, 248;

    http://www.perseus.tufts.edu/hopper/text?doc=Perseus%3Atext%3A1999.04.0059%3Aentry%3Dmathematicus

  • Muy interesante artículo, aunque me sorprendió la cita de san Agustín, porque no me cuadra en él, una de las personas más inteligentes, sensibles y sensatas de la humanidad.
    Miro en google y veo que es una cita que se suele circular por los libros de matemáticas. Este enlace (http://www.alpoma.net/tecob/?p=2799) es ilustrativo y honesto: cita la frase en la misma línea que el autor de este artículo, rectifica y explica dónde leyó la cita.
    En resumen, que los 'mathematici' son los astrólogos.

    • JLPC, Angel Ruiz,
      Gracias por vuestros comentarios. Cuando escribí la cita de San Agustín era consciente de que puede haber muchas interpretaciones sobre a quién se refería con lo de “matemáticos” y que la más comúnmente aceptada es la que apuntáis vosotros, es decir, a los astrólogos. Sin embargo, decidí incluirla porque también el término de “economistas” es ambiguo y en él se incluye a profesionales de aptitudes muy diferentes. Por ejemplo, uno de los gurús económicos de la crisis con éxito editorial y mucha presencia en los medios, parece saber más de Astrología que de Economía (y, aplicada a él, la cita de San Agustín sería muy acertada).
      Además, San Agustín es patrón de Linares y los ubetenses y los linarenses son vecinos. 🙂
      Saludos,
      JdM

  • Efectivamente, el sistema educativo de la época democrática ha sido un fracaso porque aunque el punto de partida era bajo los jóvenes podían haber mejorado como ha ocurrido en otros países y no lo han hecho. La izquierda política y sindical tiene la gran responsabilidad de este fracaso, aunque también es cierto que la derecha se ha preocupado más de la religión y el idioma que de impulsar un sistema educativo que produjera buenos resultados. No creo que la izquierda decidiera que "la ignorancia era liberadora". Lo que la izquierda quería es un sistema educativo igualitario que produjera buenos resultados para los excluidos de antaño. Pero en vez de luchar por el acceso de los excluidos a las competencias, han luchado por el acceso a los títulos por la vía de rebajar las exigencias, lo cual es más fácil y más rápido. Al final hemos tenido una igualación por abajo en que hay una abundancia de títulos que valen muy poco porque no van asociados con buenos niveles de competencias reales, como los resultados del PISA de adultos demuestran. Hemos conseguido una mejora anémica por abajo a costa de privarnos como sociedad del beneficio para todos que supone exigir a cada cual lo mejor que pueda dar de sí mismo.

  • Excelente entrada.

    Entre los numerosos cadáveres que esta crisis se ha llevado por delante no podía faltar buena parte de la academia. La causa no está en ella sino en sus circunstancias.

    No sólo resulta arriesgado manifestar las ideas --y los mismos hechos-- sino que hasta las renovaciones de contratos dependen más de actitudes que de aptitudes.
    Y no hablo de España porque esto se ve en directo en países de la Europa del norte. Del mismo modo que son detectables los heterodoxos inconvenientes expulsados del circuito cinco estrellas.
    No es sólo Kalecki. Khun nos recuerda que un paradigma científico es también un lugar en el cual y del cual vivimos. Al final se trata de espacios, de espacios de libertad. Por eso es nociva la maniquea división en izquierda y derecha. Mero estímulo Pavloviano.

    Comienzan a ser sangrantes las áreas de las ciencias sociales que nunca reciben "funding" porque podrían cuestionar políticas públicas o simplemente ideologías convenientes al poder.
    Y no puede ser de otra forma porque queda muy poco de la sociedad fuera del presupuesto y aledaños. Poco "campo".

    Saludos

    • En una semana he hablado con dos profesores titulares universitarios de económicas completamente asqueados con el funcionamiento del sistema académico en donde la ortodoxia neoclásica sigue imperando a sus anchas. Si no investigas siguiendo sus postulados y modelos no puedes publicar en revistas de categoría, las que sirven para hinchar el currículum. Están absolutamente mosqueados con el planteamiento de la reforma de las pensiones, en donde bajo la aparente necesidad de resolver su solvencia de aquí 30 años se intenta desmantelar el sistema público y pasar a un sistema privado cuyos rendimientos son un desastre pero son un gran negocio para el sector financiero. Como además les han bajado el sueldo su motivación está por los suelos. Como dice Soros existe una guerra y vamos ganando.

      • Luis,
        Gracias por el comentario. Precisamente en la cuestión de las pensiones es una de las áreas donde la irresponsabilidad de la izquierda es más notoria. En esos ámbitos se siguen cometiendo los mismos errores que ya han sido puestos de manifiesto en el pasado, por ejemplo hace dos años en este mismo blog:
        http://nadaesgratis.es/?p=7293

        En este caso, no creo que la explicación de los errores haya que buscarla ni en la ignorancia, ni en la ideología, sino en la estupidez, que es como la Real Academia Española se refiere a la torpeza para entender las cosas.
        Saludos,
        JdM

      • La cita (y cito de memoria) circula de otra manera. Es a Warren Buffet quien le preguntan ¿hay guerra de clases?. Y responde: -Sí y la estamos ganando nosotros.
        La confusión, creo, es lingüística: lo que en inglés se llama "guerra de clases" -war- en español lo traducimos habitualmente como "lucha". Es eso de Marx.

  • "Muchas de las posiciones defendidas por la derecha conservadora se justifican en la concepción de la sociedad como ... no reconocen ningún propósito o responsabilidad común."

    Esto me parece cháchara ideológica. Me gustaría saber, para reducir mi ignorancia:
    * ¿qué es derecha conservadora? ¿hablas de partidos? ¿de asociaciones? ¿de medios de comunicación? ¿hablas de España? ¿del mundo?
    *¿Cuáles son esas muchas posiciones? No estaría de más un listado.
    * ¿Cuándo han defendido los primeros lo segundo (fechas, lugares, escritos)?

    Cuando dices "Su aproximación, pues, a la política económica es muy simple: no hay problemas económicos por resolver más allá de la excesiva intervención del Estado." supongo (pero no lo sé) que te refieres, por ejemplo, a la bajada de impuestos que ha traído el PP; o a la eliminación de aparato del estado, como las diputaciones, desaparición de empresas públicas, cierres de televisiones, etc.

    "Una muestra es, por ejemplo, la nula importancia que desde estas posiciones políticas se asigna a que los responsables de organismos económicos tengan algún tipo de conocimiento técnico sobre los temas de los que deben ocuparse" te referirás a Montoro y Guindos frente a Salgado.

    Me resulta sorprendente que alguien que desprecia la ideología, haga descripciones tan poco científicas y tan ideológicas (derecha mala, fea, individualista). Supongo que lo mismo podrán decir los de izquierdas... con lo fácil que es hablar de datos concretos, por ejemplo, este gobierno ha tomado esta medida ideológica y no "científica".
    Un saludo

    • Vellana,
      Gracias por el comentario. Es una generalización burda, pero, aun así, creo que algunas de las cosas que se dicen sobre las posiciones políticas de la derecha pueden aplicarse al thatcherismo británico (lo que hace Binmore en su libro), al Tea Party estadounidense o al PP.
      En cuanto a las medidas que ejemplifican el nulo apego del actual Gobierno por una aproximación “científica” a la política económica, hay muchos ejemplos en este blog. Estos son unos cuantos ejemplos solo de los últimos meses:
      1. El diseño y nombramientos en la CNMC.
      2. La reforma energética.
      3. La manera en la que el Gobierno ha llevado y logrado aprobar en el Parlamento la autoridad fiscal “independiente”.
      4. El informe del Ministerio de Empleo sobre la evaluación de la reforma laboral
      5. La manera en la que el Gobierno está usando el informe del comité de expertos sobre la reforma de las pensiones.
      6. El análisis y diagnóstico que hace el Gobierno de la situación económica en España.
      Y que cites a Montoro como ejemplo de competencia, precisamente después de sus intervenciones de esta semana, parece irónico.
      En cualquier caso, si estas aclaraciones no te parecen suficientes, permite que te devuelva el reto: ¿puedes señalar una medida de política económica que haya tomado este Gobierno después de un análisis riguroso y bien fundamentado en el conocimiento económico y en la evidencia empírica? ¿Algún frente donde se observe una mejora sustancial en los problemas estructurales de la economía española?
      Saludos,
      JdM

      • Hola,
        creo no haberme hecho entender. No pretendo defender al gobierno, ni al PP, ni a la derecha, ni a la izquierda. Este gobierno habrá hecho mal todo o casi todo, y será por cuestiones ideológicas o bien por incompetencia resultado también de la ideología que tengan sus miembros. Lo que sigo diciendo es que esos análisis genéricos que dicen que lo que propone la derecha (o la izquierda) están basados en no sé qué principios ideológicos me parecen poco precisos, poco útiles y son tan ideológicos como lo que se pretende criticar, porque vuelvo a lo mismo. Precisa qué es derecha; precisa dónde están recogidos esos principios ideológicos; precisa cómo se derivan las actuaciones de los gobiernos de derechas de esos principios y luego verás que no hay nada (tienes que justicar cómo, a la vez, Rajoy sube impuestos y recorta, mientras que I. González los baja o no los sube y Monago se dedica a regalar 3.000€ por no sé qué en Extremadura).
        Un saludo.

  • Los resultados del informe PISA para adultos son demoledores
    http://elpais.com/elpais/2013/10/09/opinion/1381337142_906167.html
    Entre el desastre general destaca un hallazgo llamativo: entre los titulados universitarios españoles más de un tercio obtienen una puntuación de nivel dos o inferior en comprensión lectora. El nivel 1 "solo requiere conocimiento de vocabulario básico y no es necesario entender la estructura de los párrafos". El nivel 2 permite "relacionar textos, parafrasear y hacer inferencias a bajo nivel, integrar dos o más fragmentos o contrastar información". Estamos hablando de titulados universitarios, no de alumnos rezagados de primaria.
    Este debería ser el gran debate nacional, pero no lo es. A la derecha católica nunca le ha interesado la instrucción sino el adoctrinamiento y la izquierda ha decidido sustituir la educación por la subvención. Estoy de acuerdo con Muñoz Molina. El paraíso socialista parece ser de ignorantes subvencionados.
    El capital humano es el único capital relevante a largo plazo. El desastre de nuestro sistema educativo augura un futuro muy negro para España en el siglo XXI y siguientes: estaremos fuera de la economía del conocimiento. Hace años que hago activismo sobre este tema, pero no parece interesarle a nadie. Veo cada vez más difícil cambiar las cosas. Hace ya años decidí educar a mis hijos, desde la primaria, al margen del sistema educativo español y hoy me alegro. Como buen trader, me gusta tener mis posiciones cubiertas

    • Capital humano.
      Ya me gustaría poder hacer un inventario de ese stock y cómo recomponerlo cuando se nos va consumiendo.

      En un desierto industrial no es fácil generar conocimiento útil y en un erial artesano, sin oficios manuales, con seguridad sucede lo mismo.
      Aprendemos haciendo, nos preguntamos los por qué's y los cómo's al hacer.

      Ese capital del "saber hacer" perdido es irrecuperable en una vida y no hay enseñanza superior que lo reemplace.
      No lo echamos en falta porque de momento nos prestan para comprar lejos lo que no somos capaces de hacer. El PIB ni lo nota. Casualidad.

      El otro lado del ser humano es el alma, las actitudes, la fuerza interior. De eso también estamos faltos.
      Así que el "Capital Stock" debe estar bastante tocado.

      Saludos

      PD. En la olimpiada matemática juvenil, somos el número 60. (Finlandia el 65). No hay ningún europeo en los 20 primeros del mundo. PISA, casualmente, tampoco mide lo que interesa.

    • A lo largo del debate se ha planteado varias veces la necesidad de perfilar el concepto 'derecha' (e 'izquierda').
      Me llama la atención que ahora el señor Molinas venga a centrarlo en 'derecha católica' sin ningún argumento. Por si no lo sabe, las mejores escuelas de negocios (quedémosnos en el ámbito económico empresarial) en España son de inspiración católica.
      Y de la 'derecha no católica' creo que se puede decir lo mismo que dice el artículo

  • Me imprimo esta entrada para futuras referencias. Aunque a la ideología yo añadiría un segundo factor para explicar la ignorancia voluntaria: la pereza. ¿Por qué molestarse en pensar, investigar, entender o cuestionar nuestro punto de partida si podemos echar mano de unas cuantas preconcepciones y tirar pa'alante?

  • Como todos los que hemos trabajado “asesorando” a gente que movía importantes sumas de dinero-bancos de inversiones/negocios en mi caso- no puedo mas que solidarizarme con el espíritu del post y con la cita del siempre lúcido Kalecki, si bien yo sustituiría el motivo político por el económico, pues esta gente defiende la ideología/política que mas les beneficia en cada momento.

    Mi mayor crítica se dirige mas a la llamada economía ortodoxa o neoclásica, que a una política concreta, pues está claro que con el aparato técnico neoclásico-el único que por desgracia se enseña en el 99% de las facultades de todo el mundo- se puede defender desde las políticas mas “de derechas” como las mas “izquierdistas. Pero ambas corrientes comparten el mismo modelo que parte de individuos racionales e idénticos, de la optimización condicionada y las posiciones de equilibrio. Que esto conduzca a un óptimo de Pareto o que los “fallos de mercado” lo impidan es lo que diferencia a unos de otros.

    Trabajando fuera del mundo académico, esto es, viviendo la realidad, la mejor forma de entender lo que pasa es reconocer que vivimos en sistemas económicos complicados, interdependientes y que evolucionan a lo largo del tiempo histórico con una cierta “vida propia”, que no sabe nada de equilibrios-ni tampoco de desequilibrios. Que este enfoque molesta a las ortodoxias tanto de izquierdas como de derechas no es mi problema.

    Saludos.

  • No deja de tener cierta ironía que el autor cite a Kalecki cuando con bastante probabilidad sus análisis sobre la actual crisis habrían merecido un post de esta serie dedicada a la "ignorancia".

    Situar a la ciencia económica fuera del debate izquierda-derecha es un ejercicio loable. El problema está en que no conozco a ningún economista que no piense lo mismo que el autor, esto es, que su aproximación es la verdaderamente científica. La ideología es como una gafas, a través de ellas lo vemos todo... y la mejor ideología, la más potente, como las mejores gafas, es aquella que uno no se da cuenta de que lleva puestas.

    • Kalecki?,
      Gracias por el comentario. No sabía que hubiera que tener un carnet especial para citar a Kalecki. Y creo que interpretas mal el texto cuando dices que trato de presentar "mi aproximación científica como la única verdadera".
      En cuanto a las contribuciones de Kalecki, creo que hoy en día son más útiles para la ciencia política que para la Economía. Hoy tenemos mejores instrumentos, más conocimiento y abundante evidencia empírica para entender, mejor que Kalecki y que el propio Keynes, cuando el modelo keynesiano funciona y cuando no.
      Saludos,
      JdM

  • "..buena parte del fracaso del sistema educativo de la época democrática (que parece evidente)"

    Los estudiosos del tema no dejarán de tirarse de los pelos de ver como ni siquiera los que habláis de "ignorancia obstinada" predicáis con el ejemplo y se siguen repitiendo en cambio lemas mediáticos (y de motivación política) en vez de hacer caso al conocimiento acumulado.

    En resumen: que la educación en el periodo democrático a mejorado, frente a lo que establece al sentencia del principio y tanto se repite: http://www.eldiario.es/sociedad/demuestra-estudio-educacion-contrario-vendido_0_183731950.html

    • Buenas Sergio,

      Fíjate si "ha mejorado" que hasta para defenderla...cometes faltas de ortografía graves!!!

      • Yo en principio lo considero una errata fruto de una escritura rápida y sin repaso. No hay que ser tan tiquismiquis, todo el mundo puede tener un desliz. No me parece que con ello se rebata su planteamiento. En tu propia sentencia introduces unos puntos suspensivos más propias de un mago que va a sacar algo de su chistera, y no abres los signos de exclamación. Creo que deberías haber escrito: ¡Fíjate si “ha mejorado” que hasta para defenderla cometes faltas de ortografía graves!...

  • Inasequible al desaliento y con estudiada equidistancia entre los ultraliberales equivocados que no “optimizan” y la izquierda utópica e irresponsable que no cree en el homo economicus que a pesar de sus defectos provee a la economía de resultados válidos. El problema es que la ciencia y los datos le contradicen.

    Los hechos no se explican por esa “ciencia ortodoxa” que usted defiende, de hecho ni siquiera deberían existir. Parte usted de una falacia cuando afirma que se desdeña el comportamiento racional de las personas. Lo que es cierto es que la ortodoxia desprecia el comportamiento de las personas y confunde racional con racionalista. La manera de medir miope de la ortodoxia en forma de unidades monetarias sin tener en cuenta las interacciones de la economía con la sociedad y la ecología de los que no es más que un subsistema. La economía es incapaz de reconocer que su relación con esas esferas genera interacciones que no son explicables y que convierten a lo que llama ortodoxia en una alquimia o pseudociencia. Es tan difícil entender que la competencia y el egoísmo no explican el comportamiento de los seres humanos ni siquiera en economía. Que confundir la probabilidad esterilizada de un juego de casino con la incertidumbre y creer que de ello pueden sacar conclusiones es una memez. Por cierto y sobre la teoría de juegos y su relevancia para resolver problemas reales le recomiendo este artículo de Ariel Rubinstein: http://www.faz.net/aktuell/feuilleton/debatten/game-theory-how-game-theory-will-solve-the-problems-of-the-euro-bloc-and-stop-iranian-nukes-12130407.html

  • Estoy muy de acuerdo con el autor del artículo. Añadiría que la única arma contra la ignorancia es la aplicación sistemática del método científico; lo cual no se hace en muchos ámbitos, especialmente en la política.

  • ¿Alguien tenía alguna duda de que los economistas son los astrólogos (mathematici) de hoy?
    Incluso en el porcentaje de aciertos van de la mano.

  • Me ha gustado el artículo, pero discrepo en este párrafo:

    “En lo que respecta a la ciencia económica, la izquierda utópica e irresponsable desconfía profundamente de la existencia de un homo economicus que se comporta racionalmente, supuesto en el que se basa buena parte de la Economía moderna, sin darse cuenta de que, aunque este punto de partida puede llevar a conclusiones erróneas, la alternativa de concebir la conducta humana desde cualquier tipo de irracionalidad conduce probablemente a más y mayores errores."

    Hoy en día la economía moderna puede (y debe) hacer investigación considerando una conducta humana más “humana” y menos “racional” gracias a que dispone de cada vez más rigurosos y fiables métodos de economía experimental con los que descubrir los verdaderos fundamentos del comportamiento humano.

  • Me ha gustado el artículo, pero discrepo en este párrafo:

    “En lo que respecta a la ciencia económica, la izquierda utópica e irresponsable desconfía profundamente de la existencia de un homo economicus que se comporta racionalmente, supuesto en el que se basa buena parte de la Economía moderna, sin darse cuenta de que, aunque este punto de partida puede llevar a conclusiones erróneas, la alternativa de concebir la conducta humana desde cualquier tipo de irracionalidad conduce probablemente a más y mayores errores."

    Hoy en día la economía moderna puede (y debe) hacer investigación considerando una conducta humana más “humana” y menos “racional” gracias a que dispone de cada vez más rigurosos y fiables métodos de economía experimental con los que descubrir los verdaderos fundamentos del comportamiento humano.

    Basar toda la economía en el supuesto de que el ser humano es racional y egoísta es un error peligroso, Adam Smith ya lo tenía muy claro cuando escribió la “Teoría de los Sentimientos Morales”. Es una lástima que muchos economistas modernos sigan basando sus afirmaciones en una estrecha compresión del otro libro que Adam Smith escribió y rehúsen testear sus teorías empíricamente, pero por fortuna ya empiezan a ser una minoría (fíjese por ejemplo en el número y calidad de publicaciones en economía conductual y experimental).

  • Que me aspen si a la luz de lo que nos cuenta no debería haber reservado la etiqueta de utópicos para esos economistas académicos tan timoratos (¡apañada va la República del conocimiento con esos guardianes!). Tengo curiosidad por saber cuáles son sus propuestas respecto a esos "problemas estructurales" de los que habla y el orden en el que cree que se deberían aplicar, porque de momento las ideas sobre el mundo que adjudica a la derecha conservadora se asemejan sospechosamente a los supuestos de la economía académica. Hasta pronto.

  • Acertada crítica. Argumentos parecidos ya exponía hace unos años el profesor Ricardo Moreno Castillo, que estuvo ( quizás aún lo esté) vinculado al programa en educación de UPyD, en su librito "Panfleto antipedagógico".

    Saludos.

  • La economía "de derechas" es mucho más práctica, está basada en el día a día, en el comercio libre, en la innovación que surge de no se sabe dónde, en la creatividad sin coacciones.
    La economía "de izquierdas" es un conjunto de dogmas y suposiciones que no cuadran ni a tiros y genera ciclos enormes e inestabilidad, ineficiencia e incertidumbre.
    Pero eso se debe a que "la izquierda" no es un razonamiento sólido, no es una argumentación, es, simplemente, un grito, un socorro, un no puedo más. Ese grito es lo que la derecha no quiere comprender porque se cobija en un capital acogedor y tranquilizante.
    Por eso las ideas de Marx o de Keynes tienen rápida acogida entre los que gritan sin un análisis suficiente porque es urgente la necesidad de los pobres y cualquier cosa que cambie lo que ya hay les sirve para mejorar.
    Por eso los debates no son entre modelos sino entre los que gritan y los que no quieren oír gritar.
    Por eso no son debates ya que no puede existir debate serio en esas condiciones. Y sin debate no hay conocimiento sino dogma.

  • Aún estando de acuerdo en el fondo con el autor; me gustaría disentir del mismo, cuando en el apartado dedicado a la derecha, dice…..“Una muestra es, por ejemplo, la nula importancia que desde estas posiciones políticas se asigna a que los responsables de organismos económicos tengan algún tipo de conocimiento técnico sobre los temas de los que deben ocuparse.” Y sigue.. Al fin y al cabo, si se piensa que dichas responsabilidades se han de limitar a la aplicación de principios generales, y no al análisis y la resolución de problemas, el conocimiento económico debe considerarse superfluo y “han de priorizarse la afinidad política y las relaciones de amistad y de vasallaje.”; o sea, igual que la izquierda.

    En esto, así como en otros muchos asuntos, el acuerdo es absoluto entre izquierda y derecha. Por lo demás, ambas son absolutamente incompetentes cuando se trata de gestionar la ignorancia; la desgraciadamente, enorme ignorancia de los ciudadanos de este país y que sin duda, es la causa de la inmensa mayoría de nuestros males.

  • Sinceramente creo que las cosas son mucho más sencillas.
    La derecha española siempre ha sido inmovilista y hasta podríamos decir castellana, al menos la que predomina en el Estado. Antiguamente el castellano consideraba la cultura como algo despreciable, tanto como el mercadeo judío. Era innoble estudiar si no que fuera el arte de la guerra, y algo queda de todo aquello.
    Hoy, por desgracia, cuando escucho a nuestros jóvenes, principalmente de idioma castellano, me horrorizo de su hablar, que ensalza la incultura hasta lo soez, como si hacerlo bien fuera ridículo.
    La derecha ha cambiado un poco y empieza, desde hace un par de siglos, a apreciar la cultura, pero circunscribiéndola a su casta (en eso todas las derechas se parecen, como ejemplo podemos ver cómo se reprimió la cultura de la plebe en Catalunya, durante todo el siglo XIX y hasta principios del XX).
    Supongo que se trata que la plebe no crezca culturalmente (el ejemplo más claro lo vemos en esa obsesión por perseguir todo intercambio cultural libre por internet, y no hablo de música sino de textos creados en la misma Universidad, o en la que dice que a los hijos de ricos les entra mejor los libros). La siguiente está en la manía de algunos en considerar al socialismo español como izquierda, que con solo viajando se descubre su falsedad.

  • Totalmente de acuerdo y gracias por la recomendación de lectura. Desgraciadamente, esto no solo pasa con el debate económico ni muchísimo menos. Como prueba de lo sincronizados que están nuestros blogs (vamos pareciendo un matrimonio que se entiende sin hablar) ayer mismo publicamos esta entrada sobre la inexistencia de debates rigurosos en los temas en los que nos jugamos nuestro futuro y el de un par de generaciones más.
    http://hayderecho.com/2013/10/10/debates-sin-datos-democracia-para-menores-de-edad/
    Quisiera también apuntar a una cuestión que no se suele mencionar porque da un poco de vergüenza, que es el dato de lo poco ilustradas que son en general nuestras élites políticas, profesionales y empresariales. No se trata tanto de ideología (más bien poca) sino de falta de información y de cultura (mucha).

  • Muñoz Molina no dice más que superficialidades sobre la educación (es un tema en el que antes le seguía cuando lo abordaba en sus artículos) y esta no es distinta.
    Es más bien un ejemplo de por qué escasea tanto el diagnóstico cuidadoso y la preocupación empirica en este asunto: es sustituida por moralina y muchos malentendidos y sobreentendidos sobre de qué se está hablando, que casi nunca se hace explícito.

    Estoy segura de que lo que les preocupa a los diseñadores de PISA (por ejemplo) está muy lejos de lo que le procupa a Muñoz Molina cuando se preocupa de la educación.

    Nunca leo ni oigo a los gurús de las letras referirse ni preocuparse de los elementos concretos que malforman nuestro sistema educativo: los más evidentes e importantes de los cuales son los currículos, la selección del profesorado, la falta de fijación de objetivos racionales, la evaluación de estos, y la "cultura organizativa" de centros y burocracia educativa.
    Los que han tenido éxito como miembros (cooptados o por herencia) de las clases medias tradicionales que antes monopolizaban la educación formal (y que ahora de todas formas monopolizan su enseñanza), en ese entorno y con ese tipo de actitud, no se plantean nada más allá de brindis al sol sobre "el humanismo perdido", "la cultura del esfuerzo", "la pérdida de valores", "el eolgio de la ignorancia" y clichés parecidos, sin pensar en general en si lo que estudiaron ellos y cómo lo estudiaron fue bueno, suficiente o racional.

  • La verdad es que no le veo el punto a este tipo de generalizaciones sobre la derecha y la izquierda.
    Hoy en día es bastante popular denigrar a los políticos. Desde luego hay muchas razones para ello. Sin embargo, pese a todo, las generalizaciones de este artículo sobre las derechas y de las izquierdas me parecen totalmente gratuita.
    La cita de Muñoz Molina me parece pésima y basada en clichés (¿dónde está la pasión por la instrucción de nuestros políticos de izquierdas, los de ahora y los de hace 30 años? ¿cuándo se produjo la mayor expansión de los estudios universitarios en España?).
    Yo creo que el artículo se debería basar, mejor que en la generalización de Muñoz Molina, en el sistema de selección de nuestros políticos. Un sistema en el que el conocimiento, el mérito y el trabajo quedan postergados, a la obediencia, la lealtad al jefe y los contactos dentro y fuera del partido.

  • A political question is by definition a controversial question which cannot be settled by experts (Leo Strauss)

  • Un post que desmerece al blog. Una repetición de lugares comunes que aportan poco, y tiene bastante poco de científico. Me apeno por el editor o editores que han dado el visto bueno.

    • elcorrector,
      Gracias por el comentario. Precisamente se trataba de poner de manifiesto lo poco de científico que hay en la aproximación a la política económica en España. Si quieres más sustancia, te recomiendo el estudio del libro de Binmore que se cita en la nota final.
      Saludos,
      JdM

  • La posición y actitudes de Moreno Castillo, lejos de constituir una aportación positiva, son una muestra que ejemplifica por qué la cosa educativa está así de mal.

    No en todos sus problemas, porque no se mete demasiado en los temas de currículos, selección de profesores y evaluación del sistema (lo cual ya dice algo de su poca utilidad), pero sí en otros.
    En el desprecio de la actitud empírica y científica.
    En las creencias sobreentendidas autoritarias y estatalistas que son una de nuestras plagas más extendidas (en la derecha y en la izquierda, aunque con diferentes motivos y matices).
    Y sobre todo en su actitud profundamente equivocada ante lo que debe ser la tarea de profesor.

  • Estoy, en general, de acuerdo con el artículo. Los gobernantes españoles desprecian el capital humano. Pero no me gustan los juicios de valor sobre "derecha" y "izquierda", las racionalizaciones que se hacen de su conducta, atribuyéndola a la defensa de la utopía o al no ser necesario un Estado.

    En mi opinión, la debilidad de España es la falta de sentido cívico, el individualismo. Tenemos una cultura de obtener beneficio individual sin aportar nada. En los libros de gestión de recursos humanos al empresario explotador que saca todo lo que puede a un trabajador para que a pocos diez años esté quemado se le llama "Spanish style of management". Así actuamos, tanto como votamos como incluso cuando protestamos. Por ejemplo, no veo ninguna manifestación de profesores pidiendo un sistema educativo más exigente.

    Una evidencia de esto es el coste tremendamente desigual de la crisis: jóvenes que aceptan salarios bajísimos mientras los establecidos apenas pierden poder adquisitivo. Y la actitud de estos últimos, que protestan mucho por lo poco que pierden, es de indolencia.

  • Un artículo escrito con las vísceras abdominales y en absoluto científico . Maniqueísmo
    Ramplón , un lástima que este en un blog que cuida los contenidos con opiniones basadas en la evidencia científica

  • Un magnífico ejemplo de lo que es "el boxeo de sombras". Se construyen dos supuestas posiciones extremas, convenientemente caricaturizadas, y el autor se sitúa en el centro justo entre dos los disparates "ad hoc". Pero, como en el chisgte, cero grados no es ni frio, ni calor.

    • Mal, Francisco Garrido,
      Gracias por vuestros comentarios. Agradecería, también, algo más de precisión.
      ¿Cuáles de las posiciones atribuidas en el artículo a la "derecha" y a la "izquierda" son incorrectas?
      Saludos,
      JdM

    • Con todos los respetos NaBUru38, y para ser precisos, no hay ningún artículo "excelentísimo", excelentísimo solo se aplica a las personas. RAE: "Tratamiento de respeto y cortesía que, antepuesto a señor o señora, se aplica a la persona a quien corresponde el de excelencia." Los artículos en todo caso son excelentes, y como muchos de los otros comentaristas, este no me parece ni excelente ni acertado, le falta rigor científico, cualidad que en este Blog suele ser lo habitual y en esta ocasión carece

  • Si no recuerdo mal, en este mismo blog hay una entrada que explicaba como De Guindos en Estados Unidos decía unas cosas y luego aquí hacia otras (especialmente cuando hablaba de la reforma laboral y el contrato único).

    No creo que ese sea el único caso que alguien en la política española piensa algo y luego defiende todo lo contrario por el "bien del partido". Sin ir más lejos, el PP catalán demostró en las elecciones que no sabía ni cómo funcionaba el sistema de pensiones en España en su campaña de miedo contra el independentismo.

    Yo después de tiempo de pensar, creo que cuando hacen un argumento que probablemente ellos sepan que es erróneo, ellos piensan que muchos votantes no sabrán que eso no es así, y claro, así pueden contentar y ganar votos de la gran masa, la cual es ajena al conocimiento económico.

    A veces decir algo que tu sabes que es erróneo y tus adversarios no, te ayuda a "ganar" un debate.

  • Me han encantado el artículo y los comentarios.
    Pero hasta dónde llega la ideología y que forma parte de la cultura o del "substrato" religioso heredado?

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