Negociación colectiva y desempleo

Antes de las vacaciones de Navidad asistí a la conferencia anual sobre economía laboral en el Banco Central Europeo (programa). Igual que en años anteriores había mucho interés en el contraste entre el “milagro” alemán y el desastroso comportamiento del empleo en el Sur de Europa. Otro tema recurrente era el aumento en el nivel de paro estructural debido al impacto desigual de la crisis por sectores, ocupaciones y regiones, pero aquí quiero hablar de uno de mis temas favoritos: la negociación colectiva.

Desde Fedea hemos insistido muchas veces (aquí y aquí) que el rígido sistema de la negociación colectiva ha contribuido a la destrucción del empleo en España durante la crisis. Hoy en día esta afirmación es casi un lugar común, pero durante la conferencia tuve el placer de discutir uno de los primeros estudios que aporta evidencia empírica para corroborar esta afirmación. El estudio en cuestión “Collective Bargaining and Unemployment during the Great Recession: Evidence for Spain” es de los autores Luis Díez Catalán (Univ. de Minnesota) y Ernesto Villanueva (Banco de España).

La idea básica El estudio se basa en una idea muy simple. España es uno de los pocos países donde todos los convenios colectivos gozan de eficacia general, aplicándose automáticamente a todas las empresas y todos los trabajadores en el ámbito del convenio. Además, antes de la reforma laboral de 2010, el descuelgue (la inaplicación temporal de un convenio) era prácticamente imposible para las empresas. Estas dos características generaron diferencias exógenas en la flexibilidad de los salarios al principio de la crisis, y por tanto en la capacidad de las empresas para adecuar las condiciones laborales al deterioro de la situación económica.

Para analizar los efectos sobre el desempleo los autores se centran en el shock causado por la caída de Lehman Brothers en septiembre de 2008. En convenios firmados en 2009 las partes tenían la opción de ajustar las condiciones de trabajo al empeoramiento de la economía. Al contrario, en los convenios firmados con (suficiente) anterioridad durante 2008 las partes negociaron en condiciones más favorables. Con mecanismos eficientes para el descuelgue las diferencias en la fecha de firma y las condiciones pactadas serían irrelevantes. Todos los despidos serían eficientes. Es decir, una empresa en dificultad con convenio de 2008 pactaría una reducción del salario con sus trabajadores que le permitiría mantener todos los puestos de trabajo posibles en condiciones mutuamente beneficiosas (como demuestran Carlos Thomas y Juan Francisco Jimeno del Banco de España aquí). Al contrario, con restricciones al descuelgue se pueden producir despidos ineficientes por la falta de flexibilidad salarial. En este último caso, la fecha de firma del convenio sí sería un dato relevante que demuestra la existencia de reglas ineficientes.

En el análisis econométrico los autores utilizan datos de la Muestra Continua de Vidas Laborales (MCVL) y el Registro de Convenios y Acuerdos Colectivos. Cada trabajador es asignado al convenio de su sector y provincia y la muestra final solo incluye los trabajadores empleados en 2008 y con un convenio firmado entre enero de 2008 y diciembre 2009.

Resultados En un primer paso los autores demuestran que hay una relación significante entre el crecimiento salarial pactado en los convenios y su fecha de firma. Según las estimaciones, el crecimiento salarial pactado es mayor en convenios firmados en 2008 que en convenios firmados en 2009 como se puede ver aquí:

En el resto del análisis los autores analizan la relación entre las condiciones pactadas en los convenios y la probabilidad que un trabajador pierda su trabajo entre 2009 y 2010. En todas estas estimaciones se utiliza la fecha de firma como instrumento para el crecimiento salarial pactado. Para la muestra completa los autores no encuentran diferencias significativas para los trabajadores con convenio de 2008 o 2009. Al contrario, para los trabajadores menos cualificados la probabilidad de desempleo es claramente mayor para aquellos trabajadores con un convenio de 2008. Se trata de un efecto robusto que se confirma cuando los autores cambian el nivel de cualificación por la distancia entre el salario del trabajador y la tarifa mínima estipulada en el convenio. Esta diferencia es menor para los trabajadores de menor renta y para estos trabajadores la probabilidad de entrar en paro es mayor si tienen un convenio de 2008. En concreto, para un trabajador con convenio de 2008 que gana exactamente el salario mínimo del convenio  la probabilidad de una transición hacia el desempleo en 2009 es 4.2% más alto que para el resto de los trabajadores. Al contrario, si la diferencia entre su salario y la tarifa mínima del convenio es mayor que 300€ esta diferencia es menos de 1.7% (.042 - .026=.017) como se puede ver en la pen-última columna de esta tabla:

 

Observaciones finales Los resultados de este estudio son importantes por varias razones. El estudio confirma la existencia de ineficiencias en el sistema de negociación colectiva y la estimación más conservadora sugiere que estas rígideces explican alrededor del 15% del aumento en la tasa de despido de los trabajadores menos cualificados al principio de la crisis. Sin embargo, el estudio también plantea preguntas importantes. Las rígideces son mayores para trabajadores con rentas cerca del salario mínimo de convenio, muchos de los cuales trabajan en PYMES. Pero la reciente reforma laboral facilita sobretodo los ajustes salariales para las empresas grandes (a traves de un convenio propio) y para trabajadores con salarios por encima del convenio (a traves de cambios unilaterales en las condiciones económicas). Esto plantea la pregunta si hacen falta más medidas para facilitar el ajuste salarial en las PYMES y para reducir el desempleo de los trabajadores menos cualificados.

Para contestar a esta pregunta es necesario que se haga un seguimento detallado de los salarios reales a nivel de sectores y ocupaciones. Algo que no se está haciendo. Segundo, en un futuro habría que hacer una evaluación rigurosa de los efectos de la reforma de 2012. Por el momento esta evaluación no es posible, porque uno de los efectos más importantes, el posible decaimiento de convenios, no se ha producido aún.

Pero mientras tanto es crucial que sigamos por la senda de la moderación salarial. Hasta ahora los interlocutores sociales han cumplido el II Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva que preveía un techo para el crecimiento salarial de 0.5% para 2012 (como se puede ver aquí). El estricto cumplimiento de este acuerdo en los próximos dos años es imprescindible para dar un balón de oxígeno a las (pequeñas) empresas. Y si fuera necesario se debería extender este pacto en el tiempo o reemplazarlo por medidas que eviten un excesivo crecimiento de los salarios en el futuro.

Hay 43 comentarios
  • Hay que tener en cuenta que la mayoría de los convenios provinciales de sector no van a perder su ultraactividad hasta julio, por lo que todos los que lleven cláusula de revisión salarial ligada +- al IPC, salvo que sean sustituidos por nuevos acuerdos (y no parece que haya mucho ambiente negociador), van a experimientar un incremento automático, que en general será muy superior al 0.6 % que prevé el II Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva. Por lo que el ajuste de los costes salariales -de producirse- no vendrá a través de la negociación colectiva sectorial, sino a través de los descuelgues o, lo que es más dramático, por la destrucción de empleo en las PYMES.
    En definitiva, la Reforma Laboral en cuanto a la negociación colectiva se refiere, aún tardará un tiempo en dar sus frutos siempre que -y no lo descartemos- el TC no tenga la brillante idea de declararla insconstitucional.

    • Manuel, no tenía espacio para hablar de la indexación de los salarios, pero el II Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva introduce por primera vez una regla para la indexación de los salarios a la inflación media en la zona euro. Si lo entiendo bien, se debe producir una revisión dado que el IPC español subirá más de 2% en 2012, pero a ser la inflación español mayor que la inflación media en en la zona euro (+/-2.2%), se hará la revisión en función del exceso entre esta última tasa y el objetivo del BCE (2%). Es decir, según esta regla la revisión salarial solo implicaría un aumento de unos 2 decimas. Pero entiendo de tu comentario que esta regla solo se aplicará a los convenios firmados posteriormente. Esto claramente sería un error y los interlocutores sociales deberían hacer un esfuerzo para aplicar esta misma regla a todos los convenios. En cualquier caso, el objetivo principal de la entrada era aportar evidencia sobre la ineficiencia de las reglas para la negociación colectiva que existían al principio de la crisis. Estoy de acuerdo contigo que todavía es demasiado pronto para evaluar la reforma de 2012.

  • Primero de todo, muchas gracias por publicar este 'blog' -se agradece la calidad, el rigor y el esfuerzo, sobre todo cuando no son muy abundantes que digamos. Pero para los que no sabemos de economia y desconfiamos de ella, como yo, el estudio parece muy interesante pero las conclusiones muy deficientes. Parece que los resultados, como en muchos estudios economicos, solo son validos "everything else being equal", lo cual nunca pasa en mi sector de la realidad. Aqui va un punto de vista totalmente diferente: http://elpais.com/elpais/2013/01/02/opinion/1357142736_718348.html
    Saludos

    • Antonio, no sé si entiendo bien tu critica. A los economistas nos interesa identificar efectos causales y para esto es necesario que haya alguna variación exógena. Aquí los autores utilizan una discontinuidad en el tiempo. Algunos convenios se negociaron antes de la caída de Lehman Brothers y otros después. Esta diferencia es fruto de decisiones en el pasado (momento de la firma y la elección de la duración del anterior convenio) y esto genera diferencias aleatorias en la flexibilidad salarial en el momento de la caída no anticipada de Lehman que se pueden exploitar para identificar el coste de la rígidez salarial. La única pega que se podría poner al método de identificación es el uso de la fecha de firma del último convenio. Sería más apropriado utilizar el momento en que un convenio pierde vigencia, porque la firma o no de un nuevo convenio es una decisión endógena. En concreto, en algunos casos los empresarios pueden haber preferido la no-renovación de convenios que expiraron en 2009 y ahora estos convenios están excluidos de la muestra. Pero estoy seguro que los autores harán este cambio en una futura versión de su estudio.

    • Gracias por el enlace. Comparto algunas de las observaciones del autor y no es para nada que la palabra milagro sale entre comillas en la entrada. El sistema de Kurzarbeit y las bolsas de horas ya existían decadas antes de la Gran Recesión y han sido muy útiles porque dotaban las empresas con amplios mecanismos de flexibilidad interna. Durante la conferencia Jennifer Hunt presentó un estudio interesante sobre el uso de estos mecanismos durante la crisis. Pero durante la misma conferencia también había estudios que demuestran que los cambios en la intermediación laboral y las prestaciones por desempleo (mas cortas y means tested) han mejorado el proceso de la reinserción de los parados, reduciendo la duración de los episodios de paro. Además, en mi opinión los cambios en la negociación colectiva han sido cruciales para conseguir la moderación salarial, aunque esto queda por demostrar. El autor del artículo de hoy haría bien en leer estos estudios antes de llegar a la conclusión de que las reformas han sido inutiles. De hecho, el autor parece pensar que la fortaleza de la industria alemana no depende del marco laboral pero como hemos explicado muchas veces aquí el modelo económico es endógeno y también depende del marco laboral. Nos falta el contra-factual. Quizás las empresas alemanes también hubieran optado por la deslocalización sin la moderación salarial. Con todo esto no quiero sugerir que había que copiar (todas) las medidades alemanes. Los famosos mini jobs pueden ser una buena opción para estudiantes y personas que desean trabajar pocas horas, pero en el contexto español podrían accentuar aún más la dualidad laboral. Aquí nos sobran "bad jobs".

      • yo, por mi experiencia, primero como asalariado y después como autónomo dependiente no puedo estar más de acuerdo con la comparación que hace el articulista de El País con las formas de hacer las cosas de unos u otros: ''un empresario alemán aprovecha los momentos de coyuntura económica expansiva para invertir en nuevos equipamientos y tecnologías, que le permiten mejorar la productividad de su empresa y la competitividad de sus productos, y pacta con los sindicatos medidas de reducción de jornada y de formación continua en tiempos de crisis, que le permiten retener mano de obra cualificada. Mientras, un empresario español contrata en épocas boyantes mano de obra barata a través de contratos temporales, lo que no le permite mejorar ni en productividad ni en competitividad, y después opta por el despido masivo y se aprovecha de la crisis para exprimir a los empleados restantes'', desde mi humilde opinión esto es lo que llevo observando desde hace muchos años en este país sobre todo en las PYMES, así que mas que problema de convenios es problema de costumbres...

  • La constitución es para ser cumplida y no para saltársela cuando un colectivo piensa que le perjudica. Si el Constitucional echa para atrás la reforma laboral, cosa que dudo, será porque es muy anticonstitucional. Pero en este caso tampoco habría problema, el gobierno ha cambiado mucho más la Constitución por mucho menos, eso sin contar que se la torea cuando le viene en gana (solo recordad que la Constitución española está basada en la DUDH, suficiente para darnos cuenta del problema).
    El convenio colectivo tiene una finalidad, si lo eliminamos sin determinar un sistema de control y un salario mínimo adecuado a nuestro entorno, perderemos lo poco que nos queda de europeos en todos los aspectos.
    Decir que los convenios han servido para destruir empleo lo encuentro muy arriesgado, más que nada porque en Euskadi también son vigentes y antes del estallido apenas encontrabas un parado. Por otro lado los europeos del sur, sin convenio colectivo podrían terminar como el norte de África. El ejemplo lo tenemos en la Fiat, que ni ha creado más empleo ni ha conseguido vender más coches, después de dejar a los trabajadores con los mismos derechos de un marroquí en Marruecos.
    A veces me sorprende esta capacidad de análisis, en la que solo se utiliza los datos que interesan. Quizá por eso mi afición es la física, allí no hay ideología y un solo ejemplo que demuestre contradicción, lanza por la borda la mejor teoría del mismo Einstein.

  • Pau, el sistema de negociación colectiva vigente al principio de la crisis era mucho más rígido que en el resto de Europa. La extensión automática de los convenios y la ultra-actividad ilimitada no existen en otros países europeos, con la excepción de Portugal, y esto limitaba las empresas en sus ajustes durante la crisis. La corrección de estos aspectos no debe porque dañar los intereses de los trabajadores. De hecho, el estudio demuestra la existencia de despidos ineficientes que se podrían haber evitado con mecanismos eficientes para el descuelgue.

    • si nos queremos comparar, ¿en qué medida no importa que en España tengamos muchas más empresas pequeñas que en el resto de Europa?.
      quiero decir que en una empresa grande, los trabajadores tienen más capacidad de negociación que en una pime. Si en estas pasamos el convenio a nivel de empresas, ¿no pueden haber abusos?

      • Albert, la solución es otra. Las grandes empresas deberían aprovechar la reforma laboral para negociar sus priopios convenios y los interlocutores sociales tendrían que negociar convenios nacionales pensados para las pequeñas empresas. Pero para esto sería necesario que desaparezcan progresivamente los convenios provinciales. La reforma laboral lo permite (basta un año de ultra-actividad) pero no veo voluntad; los interlocutores sociales se sienten muy comodos con la estuctura actual y lo mismo vale para los gabinetes de abogados y asesores.

  • Yo tambien encuentro a faltar cierta regulacion sobre los beneficios. El señor Arcadi Oliveras explica que en Nissan Barcelona, los beneficios(creo recordar que del año 2009) fueron de 500.000 euros por empleado (podemos pensar, desconozco el dato, que un trabajador de fabrica gane cueste entre 25.000 i 50.000 euros/año, incluidas las cotizaciones a la seguridad social. Esta claro que esto no es cosa habitual. Queda claro que habria que dejar una parte de salario variable en funcion del resultado de la empresa. Pero eso debe ser muy revolucionario para los que quieren limitar el salario i desregular en lo posible el beneficio.
    Una parte del salario ligado a los resultados de la empresa, seguro que ayuda a la implicacion y compromiso de todos en el buen funcionamiento y en un buen clima laboral en la empresa. O a lo mejor soy un utopico inocente

    • No, no lo eres. En Fedea hemos siempre defendido que los salarias deberían estar más ligados a la productividad de las empresas y una manera factible es la introducción de un componente variable en la remuneración ligado a los resultados de la empresa. Me consta que varias grandes empresas españolas ya están experimentando con formulas para mejorar el vinculo entre salarios y resultados. Estas empresas lo pueden introducir en sus convenios y estas condiciones también tiene sentido que los trabajadores tienen más voz en las decisiones de las empresas como es el caso en Alemania . El problema surge en las pequeñas empresas. No disponen de convenios propios y por el momento los interlocutores sociales no han avanzado en la modernización de este tipo de convenios.

  • Marcel,
    la cuestion esta en si la caida de Lehman Bros. realmente significa una diferencia en los convenios colectivos (y, si lo hace, de que tipo), y de si los convenios colectivos son una causa *unica* de la flexibilidad salarial (lo cual supongo que nadie sostiene). Si hay otras causas, ¿como sabemos realmente la influencia de los convenios en la flexibilidad? Como ya he dicho, no entiendo de economia, asi que debe de haber algo en la causalidad *economica* que la hace diferente de otras; aqui no hace falta aislar otros factores.
    En cuanto al enlace que incluyo en mi mensaje, veo que Angel L. tambien lo ha enviado, y ya has respondido a su mensaje. Curiosamente, ahi si hablas de otros factores ("el marco laboral", que confieso no saber que es) que invalidan (o ponen en duda) las conclusiones del autor. Mi problema es que no veo diferencia entre ignorar otros factores como se hace en el articulo citado de El Pais y ignorar otros factores como se hace en el articulo comentado aqui.

    • Antonio, imagina dos asadores muy buenos en provincias colindantes. Un de los dos tiene un convenio firmado en 2008 y el otro tiene la suerta que su convenio venció después de la caída de LB. El estudio intenta comparar las decisiones de estas empresas. Están en el mismo sector y están sujetos al mismo marco laboral. No obstante, el primer restaurante encuentra más obstaculos para el ajuste salarial que el segundo y el estudio demuestra que este tipo de rígidez (por la falta de claúsulas de descuelgue viables y otras medidas de flexibilidad interna) aumenta la tasa de despidos. No es un experimento natural como los experimentos en medicina, pero se parece mucho. En un momento determinado (la caída de LB), unos tienen la suerte de poder renegociar y otros no, y si la asignación de empresas es aleatoria (una vez que se haya controlado por efectos específicos al nivel de provincias y sectores) podemos aislar el efecto de la rígidez de los convenios.

      • Hasta ahi llego; eso no es el problema. El problema es que el articulo se basa en una observacion, no en un experimento (no hay control sobre todas las variables). Imagina que el primer restaurante (el que tiene un convenio flexible) tiene un dueño inutil, que no se preocupa del negocio, y el segundo restaurante tiene un dueño que esta ahi cada dia, trabajando y pensando como hacerlo mejor. Imagina que al primero le va muy mal y tiene que despedir a casi todo el mundo, mientras el segundo no solo no despide, sino que contrata. Claramente, nadie le echara la culpa a los convenios. Pero ahora imagina que es al reves: el primer restaurante (el del convenio flexible) tiene un dueño muy emprendedor, y le va muy bien, mientra que el segundo tiene un zoquete de amo, y termina cerrando. ¿Es por culpa de los convenios? Cuando solo se tienen observaciones, no experimentos, hay que tener muchisimo cuidado con establecer causas y efectos. El estudio no demuestra, al menos para mi, que la rigidez de los convenios es la causa del aumento en la tasa de despidos. Como aclaracion final, yo creo que existe una relacion, y que la rigidez de los convenios colectivos es, efectivamente, uno de los muchos males de la economia española. Pero estamos hablando de demostraciones a nivel cientifico, no de opiniones.

        • Antonio,
          Me temo que discrepo de tu comentario. El estudio no se basa en un caso; el caso de los restaurantes sólo sirvió de ejemplo para mi. La muestra contiene más de 10,000 observaciones en todas las estimaciones. En general es muy dificil controlar por todos los aspectos que mencionas, pero el atractivo del artículo radica exactamente en el hecho que la diferencia en la flexibilidad salarial se parece a un experimento. Siguiendo tu ejemplo, solo habría un problema si por alguna razón todos los malos jefes habían firmado un convenio (antes) de la caída y los buenes después (antes). Esto es muy improbable. El momento de la firma depende, como explico en la entrada, de decisiones que se tomaron varios años atras cuando se firmó el penultimo convenio y en este momento nadie esperaba la caída de LB. Si aceptas este argumento, lo que identifican los autores es un efecto causal.

          • Marcel,
            me temo que ahora me toca a mi discrepar 🙂 *Incluso* si se acepta que la firma del convenio es totalmente independendiente de otros factores, aun asi no se *demuestra* que lo que los autores identifican es un efecto causal, ni mucho menos. Aunque el numero de observaciones confiere un cierto margen de confianza, para *probar* tal conexion deberia probarse que no hay otros factores que confundan (o como se diga "confounding") la conexion. En fin, me temo que esto puede degenerar en un argumento sobre si la economia es una ciencia o no, y para eso no estoy preparado.
            Lo cierto es que, como dije antes, estoy seguro de que los convenios dichosos son parte del problema. Pero, primero, solo parte de el. Y segundo, son mas la manifestacion de una cierta cultura, mas que la causa de nada.
            Saludos, y gracias por tus explicaciones.

            • Hola Antonio,
              Veo que sigues sin aceptar que la variación en las fechas de expiración de los convenios alrededor de la caída de LB es una fuente de variación exógena en la flexibilidad salarial. Ahora toca a los autores de demostrar, como ya hacen con varios ejercicios de robustez, que sus resultados reflejan un efecto causal. Pero deja que propongo un pequeño reto: proponer una explicación alternativa por las diferencias en las fechas de firma (o expiración) que desmonta la tesis del artículo. Seguro que los autores querrán contestarte.

  • Además del artículo de Marcel Jansen, que me ha gustado, es necesario recordar que hace ya años que un analista aséptico habría llegado a la conclusión de que nuestro sistema de obligatoriedad territorial y sectorial de los convenios era una de las causas de un proceso de oligopolización y progresiva desertización industrial por ser un incentivo adicional a la deslocalización.
    El convenio se convierte así una Barrera de Entrada que beneficia en primer lugar al lider empresarial del sector obligando a la competencia a competir con, esencialmente, las armas del ya establecido.

    Hace unos días hice un viajecito de ida y vuelta en el día a Francfurt con el tiempo justo para dos reuniones, una de ellas en el propio aeropuerto, pero tuve tiempo para charlar con Albert, un informático alemán freelance, que trabaja en diferentes países.

    Su percepción de la situación es igualita que la de Holm-Detlev Köhler (U. Oviedo) en el artículo que cita Antonio. Así es. En Alemania conviven condiciones vietnamitas y nichos de excelencia global.

    Lo que estamos haciendo es tratar una metástasis a base de tisanas y terapia de grupo. Nos tranquiliza y nos distrae, pero sabemos que no resuelve y que la situación es muy grave. También en Alemania excepto para una industria líder mundial construida y reconstruida durante siglos. Pensemos en sus creadores durante generaciones porque eso es lo que no es posible emular por diseño y por cultura. Requiere un cataclismo en el actual paradigma político-económico.

    Saludos

    • Hola Manu,
      No tengo mucho que añadir a tu comentario. Me gusta pensar que soy uno de estos analistas asépticos, aunque a veces me puede el ímpetu... La situación de los menos cualificados no tiene fácil arreglo. Ojala muchos de ellos aprovechan este crisis para completar su formación porque para estos trabajadores no habrá aumentos salariales en muchos años, y no solo por la crisis. La globalización expone a estos trabajadores a la competencia directa con trabajadores poco cualificados en los países en vía de desarrollo. La pena es que no se está haciendo prácticamente nada al respecto. No hay señal de las tan necesarias reformas de las políticas activas, ni esfuerzos serios para reducir el abandono escolar o para mejorar la calidad de nuestro sistema educativo. En mi país los jóvenes tienen obligación de formarse hasta conseguir un título educación secundaria superior. Y si algún joven abandona el sistema escolar a los 18 años sin cualificación mínima (startkwalificatie), hay atención inmediatamente por parte de las autoridades para buscar soluciones alternativas (formación dual, prácticas etc.). Otros países como Finlandia, Suecia y Austria han introducido obligaciones para el estado de ofrecer formación o prácticas a cualquier joven que pasa más de cuatro meses en paro. Aquí al contrario hacemos un decreto hueco que promete la formación dual sin comprometer fondos y sin esclarecer su encaje en el sistema educativo y mezclamos algunas innovaciones interesantes en el sistema educativo con la reintroducción de la religión en las aulas...

  • Hola Marcel, yo entiendo que la falta de flexibilidad salarial es un factor entre otros, como indica el nivel de significatividad que arroja el estudio. También las trabas burocráticas para la creación de empresas (que tb afecta sobre todo a las más pequeñas), o la falta de competitividad generada por los grandes oligopolios españoles, que hacen recaer costes extra sobre, otra vez, las empresas más pequeñas.
    Estos son factores que ya actuaban antes de que la burbuja explotase y que ahora suponen un lastre extra. Siendo importantes esta clase de reformas me preocupa en entendamos flexibilidad sólo en el Latvia Style. Además muchos economistas apuntan a que "this time is different". Me refiero a la discusión sobre progreso técnico expulsor de trabajo (lo que ha estado discutiendo Krugman recientemente). Ya sé que no es lo que nos ha pasado a nosotras pero sí que pueden suponer, esas nuevas formas en la función de producción, un factor importante en el futuro.
    Solemos olvidar que los modelos de competencia perfecta respecto de la mano de obra arrojan resultados de salarios de subsistencia. Y me preocupan las asimetrías: unas son obligadas a ser cada vez más competitivas mientras que los otros son demasiado grandes para caer. http://alittledisorder.com/resilience-across-domains/economics/technological-unemployment-amidst-stagnation/ Me cuesta no ponerme apocalíptico. Un saludo.

  • Estoy muy de acuerdo con las conclusiones del articulo.

    Voy a aportar un ejemplo mas que refuerza lo dicho en el. En el ambito de las ingenierias, donde yo trabajo, lo normal es cobrar sueldos muy por encima de los convenios, lo que en la practica es como si no existiera convenio.

    El sector de ingenierias a padecido la crisis con especial virulencia, pues su trabajo va ligado a la inversion. Hay muchas ingenierias que han despedido buenos profesionales por la caida de la inversion en España pero tras mas pequeñas o flexibles los estan reontratando con sueldos mas bajos para proyectos internacionales. Con estos costes mas bajos las ingenierias españolas son casi imbatibles en el mercado internacional, por lo que ganan continuamente contratos exteriores en Obra Civil, ferrocarriles, energia etc..

    Esto hace que el colectivo de ingenieros, aunque afectado por la crisis tenga un porcentaje de paro muy inferior al general, y en algunos sectores como el Oil&gas se siguen trayendo profesionales del extranjero por falta de ingenieros con experiencia en España, y eso con la inversion nacional casi a cero.

    • Hola Fernando,
      Gracias por el ejemplo. Como dices, encaja perfectamente en lo dicho al final de mi entrada. Mi percepción es que el gobierno buscó este tipo de ajuste salarial en los sectores con proyección al exterior a traves de los cambios "unilaterales" para conseguir una rápida mejora de la balanza comercial. Los demás ajustes irán mucho más despacio. Una devaluación interna a dos velocidades.

      Lo que me interesaría saber es la relación entre la moderación salarial y la entrada de inversión extranjera. Este tipo de inversión será imprescindible para la generación de empleo y tenemos el ejemplo de Irlanda con un rápido ajuste de salarios y un repunte brutal en la entrada de inversión extranjera directa. Con los datos para España solo podemos mirar a datos agregados, pero lo realmente interesante sería un análisis al nivel de sectores.

      • Estimado Marcel,

        Por mi experiencia en la industria española puedo aportar algunos ejemplos.

        En la industria del automovil ya se ve una clara recuperacion en planes de inversion extranjera para los proximos tres años gracias a la progresiva mejora de competitividad. Moderacion salarial en grandes empresas y especialmente en las auxiliares.

        El sector aeronautico aunque aun pequeño sige creciendo a ritmos del 8% y cada vez es mas competitivo. No hay mas que ver la carga de trabajo creciente de Airbus en España en sus ultimos modelos.

        Un caso curioso a estudiar es del la Bahia de Cadiz con una de las mayores tasas de desempleo en España y uno de los Convenios del Metal mas caros. Resulta curioso que para un subcontratista aeronautico que podria estar interesado en fabricar en Cadiz le sea mas barato fabricar en Toledo o Sevilla. Hasta que ese convenio provincial no desaparezca es una provincia sin esperanza por mucho que hagan protestas sindicales y armen lios.

        • Estimado Fernando,
          Gracias por tus comentarios y la sugerencia de mirar al convenio de metal de la Bahia de Cadiz. El ejemplo del sector de automóvil sirvió de motivación para mi comentario sobre la relación entre moderación salarial y la entrada de inversión extranjera. En Francia empieza a crecer preocupación por la recuperación de la competitividad de este sector y esto es una buena noticia (para nosotros). A ver si puedo hacer una rápida comparación entre el convenio de metal en Cadiz y el de otras provincias y contaroslo aquí. Saludos

  • Bueno, qué interesante debate!. Se va uno un rato a comerse el roscón y a la vuelta se encuentra con 20 aportaciones a cuál más oportuna.
    En otra ocasión ya manifesté mi total rechazo de nuestro sistema de negociación colectiva, por cuanto está basado en un modelo de sindicación obligatoria de empresas y trabajadores, dotado de eficacia general y con el plus añadido de contar con presencia política en las Cortes Generales a través del Tercio Sindical. En dos palabras: modelo fascista.
    Hoy carece de sentido el seguir manteniendo este modelo, siendo una de las perversiones más perniciosas de nuestra democracia. Los convenios colectivos no pueden seguir siendo considerados como una fuente del derecho laboral -la principal- cuando no son más que contratos entre partes. Partes que además, en muchos casos -en la mayoría de los convenios sectoriales- representan a una escasa minoría burocrática de empresas y sindicatos.
    La negociación colectiva libre y realmente sinalagmática conduciría a patronales y a sindicatos a ser verdaderamente representativos, siendo preceptiva la adhesión expresa a los convenios -lo contrario al descuelgue actual-, y se entraría en un círculo virtuoso que daría cada vez mayor representatividad a dichas organizaciones y cuya subsistencia vendría soportada por sus afiliados y no por los Presupuestos.
    Alguien se atreve? Me temo que no.

    • Hola Manuel,
      Nuestras propuestas iban en esta dirección. La primacia de los convenios de empresa es un paso en la buena dirección, pero como bien dices, la reforma de la negociación colectiva no es completa sin la eliminación de la eficacia general y automática de los convenios. En un sistema moderno los convenios son contratos colectivos con adhesión voluntaria. Hay varias maneras de introducirlo gradualmente sin causar caídas indeseadas en la cobertura de la negociación colectiva, pero yo tampoco veo voluntad política. Quizás la única vía sería a traves de un futuro MOU con la Troika pero lo veo poco probable y esta vía sería poco democratico.

  • En el tema de negociación colectiva, me temo que hay demasiados analisis interesados, al menos ideologicamente. Yo no voy a defender un modelo que limita la flexibilidad en las condiciones laborales. Pero... ¿Estamos dispuestos a aceptar que la negociacion trabajador empresario carezca de limites? ¿Aceptamos que la viabilidad empresarial solo se sustenta en las condiciones laborales de una empresa? O es mucho más justo y razonable aceptar que ciertos mínimos son inasumibles para empresas ineficientes por otras causas, no laborales. Mientras otras los cumplen con olgura. Yo contemplo los convenios colectivos como "Condiciones de Mínimos"...donde quizá no tenga sentido la parcelación provincial si el objetivo de todos es favorecer la homogeneización del mercado laboral. Y Ofrecer a todos los trabajadores y empresas un normativa menos atomizada por autonomias y regiones. Algo de lo que deben tomar nota empresarios y sindicatos; dejando de defender intereses locales y sectoriales.
    Pero eliminar los convenios colectivos bien entendidos creo que no es la solución.
    Yo seguire apostando por aportar flexibilidad por la via de la adaptación al mercado con flexibilidad de la duración de la jornada (Reducción de jornadas hasta el 30% de Trabajo y Salarios coordinadas, por encima de este porcentaje debe estudiarse y negociarse o someterse a mediación) No deben asumir los asalariados la falta de responsabilidad de los empresarios cuando se negociaron esas condiciones de minimos en tiempos de euforia económica.

    • Hola Miguel Ángel,
      No sé si has mirado las propuestas de Fedea, pero no se distan mucho de lo que defiendes en tu comentario. En concreto, en ningun momento hemos defendido la eliminación de la negociación colectiva. Lo que buscamos es un sistema flexible con convenios de empresa para las empresas más grandes y convenios de sector al nivel nacional para el resto de las empresas. Te invito a que mires las propuestas (están en la página web de Fedea) y nos des tu opinión sobre ellas.

      • Sinceramente no es lo que interpreté de este articulo en concreto. Mi sensación al terminar de leerlo es que se consideraba a los convenios colectivos los culpables de utilizar el despido como herramienta de reducción de constes laborales. Y pese a que creo que tal como se han definido pueden ser parte del problema y debén rediseñarse como comento; no creo que se les deba criminalizar pues son sin duda útiles en el objetivo de minimizar abusos de posición dominante. Llevo un tiempo siguiendoos y intentaré repasar el historico para dar el contexto apropiado a este articulo.

        • Hola Miguel Angel,
          Aquí nadie, y yo menos, quiere criminalizar a los convenios. Las dos últimas reformas han mejorado la regulación del descuelgue, permitiendo el descuelgue por acuerdo entre la empresa y los trabajadores (o sus representantes). El artículo demuestra que estas reformas son en el interés de todos porque la existencia de restricciones al descuelgue en los convenios de ámbito superior han generado despidos ineficientes en la primera fase de la crisis. Ahora queda por resolver el asunto del arbitraje. Los procedimientos para el descuelgue sin acuerdo previo siguen siendo demasiados complicados. Yo sería partidario de abrir la puerta a descuelgues (siempre temporales) con control judicial posterior, pero sé que muchos laboralistas piensan de otra manera.

          • Marcel, partiendo de una situación ideal de convenios de mínimos (Sobre el modelo actual es algo más asumible) la solución del descuelgue no es la que más me gusta y menos si no se le aplica un procedimiento de supervisión, evitando abusos, sobre todo en PYMES. La temporalidad debe ser condición necesaria, puesto que se trata de resolver situaciones concretas no crear una situación de alegalidad o inseguridad juridica: se pactan uans condiciones y se modifican unilateralmente. Existe el riesgo que el abuso, signifique generar trabajadores precarios, que pese a trabajar, vean frustradas sus espectativas porque sus condiciones y su retribución resulten más insatifactorias que ser despedidos. Una especie de cautivos laborales.

  • Miguel Angel, no es cuestión de que los convenios fijen condiciones de mínimos o de máximos, para eso ya tenemos las leyes, que por cierto no son pocas. Pero es el poder legislativo el competente para ir acotando y corrigiendo esos límites y, por supuesto, con toda la carga ideológica que el juego de las mayorías parlamentarias y la Constitución permitan.
    Los convenios son contratos que como tales, tienen que estar supeditados a las leyes y, claro está, a la libre manifestación de la voluntad de las partes. Es derecho civil puro y duro. Otra cosa será la capacidad que individual o colectivamente tengan trabajadores y empresarios para, por sí o a través de sus organizaciones sindicales y patronales, alcanzar acuerdos y convenios que regulen las relaciones de trabajo en cada momento. Y esa capacidad de negociación tiene que estar amparada por ley, off course.
    En los convenios no hay ideología, solo intereses a conciliar.

    • Entiendo perfectamente el planteamiento. Las leyes son sin duda los mínimos. Los convenios deben suponer Mejoras a los mismos en base a pactos privados. Pero yo preferiria que sean de mínimos y geograficamente menos localizados, para abanzar hacia un modelo más homogeneo. ¿Porque aceptar diferencias tan importantes entre un trabajador en Madrid o Palencia, Barcelona y Badajoz cuando desarrollan tareas equivalentes? ¿No debemos plantearnos objetivos de homogenización territorial y sectorial? Y ¿No significa homogenizar que unos "pierden para que otros ganen" siguiendo un prodeso solidaridad? ¿Que hay diferente entre entre actividades iguales? El entorno ¿Verdad? Un limpiador en sanidad debe estar más cualificado que en oficinas ¿No? Pero la actividad desarrollada es la misma. Parece más lógico pactar en un convenio de limpieza las condiciones laborales aplicables en cadda entorno de trabajo para limpiadores, que determinar esto en convenios sectriales ¿No? Creo que se deben pactar (No legislar o reglamentar) esos "Minimos de segundo nivel" por actividad y sector de aplicación. Ya que el último marco de pacto es el contrato laboral de cualquier profesional y este sera el pacto de "Maximos" que asuma los mínimos legales y de convenio de actividad.

      • Hola Manuel y Miguel-Angel,

        Esto empieza a ser un debate muy largo y para no aburrir a los lectores solo dos comentarios. La palabra clave es "pacto". Ahora las condiciones se suelen pactar entre muy pocos representantes. Los convenios deberían reflejar la voluntad de la (gran) mayoría de los afectados y para esto habría que aumentar los requisitos para la extensión en linea con las prácticas en otros países.

        En estas condiciones se pueden pactar las cláusulas para el descuelgue en los convenios. Pero no sería nunca partidario de limitar el derecho al descuelgue pactado. La experiencia de Alemania (en los 90) y Holanda en la actual crisis indica que los convenios suelen imponer condiciones muy estrictas al descuelgue que dificultan los ajustes en períodos de crisis. El entonces canciller Schroeder consiguió un cambio amenazando con la introducción de un derecho estatutario al descuelgua (la situación actual en España para los descuelgues pactados) y el ministro de Asuntos Sociales de Holanda está pidiendo lo mismo a los interlocutores sociales.

        El motivo para cambiar de convenios de provincia a convenios nacionales es otro. La negociación a niveles intermedio suele producir resultados peores en términos de inflación y paro que la negociación decentralizada al nivel de empresas, o la negociación coordinada al nivel nacional. No veo porque todos los limpiadores tienen que ganar lo mismo en todo el territorio. Dependerá entre otras cosas del nivel de precios (más altos en Madrid que en Extremadura) y las tases de paro.

  • Estoy de acuerdo en que podemos estar aburriendo a las ovejas y cuando quiera Marcel, que ponga el cierre.
    Pero no me resisto a hacer un comentario más: esa situación de supuesta desigualdad entre unos limpiadores y otros, siguiendo con el ejemplo puesto por Miguel Angel, no solo es el resultado del entorno, sino del modelo sindical/patronal heredado de la antigua CNS o "Vertical" como se conocía popularmente. Denominación ésta a la que se le atribuía una carga despectiva que nunca supe muy bien a qué se debía, puesto que precisamente esa diferencia entre modelos, vertical vs. horizontal, es la que ha marcado toda nuestra reciente historia de la negociación colectiva, tanto durante el franquismo como durante la democracia. Porque no se negocia por gremios o sindicatos de oficios (modelo horizontal), sino por sectores de actividad y por territorios (modelo vertical), generando disfunciones y agravios comparativos fruto de esa falta de representatividad a la que alude Marcel. ¿Acaso no recordáis los años en que los incrementos salariales tenían que ser "lineales" y no "porcentuales", favoreciendo a los trabajadores menos cualificados frente a cuadros y mandos medios, porque los sindicatos se nutrían principalmente de los primeros y despreciaban a los segundos por "vendidos a la patronal"?
    Somos reos de nuestra historia, no lo niego, pero ya va siendo hora de que las organizaciones patronales y sindicales, instituciones básicas en un sistema democrático de relaciones industriales, renuncien a sus privilegios atávicos y se aproximen a los modelos europeos. Igual bajaríamos del 26% de paro.

  • A ver cuando reconocéis que vuestro sistema (el capitalismo) conduce a salarios de subsistencia. Porque seguís hablando de que la gente cobre menos y tal pero nunca llamáis a las cosas por su nombre.

    Muy mal.

    • ¿En qué universo ha habido otros sistemas económicos que hayan producido aumentos de la productividad y niveles de salarios más elevados que el que ha existido en el mundo occidental durante los dos últimos siglos?

      Algunos siguen sin saber leer, ni letras ni números. Y encima pretenden dar lecciones.

      • Como comprenderá vd si de la productividad va a beneficiarse el 5% de la población, la productividad es más bien poco valiosa para el resto de los mortales. Ya sabe, los de salarios "moderados" (traducción subsistencia) y horarios "flexibles" (traducción disponibilidad 24 horas siete días a la semana).

        La verdad es que en este mundo de neo-lengua si que cuesta leer un poco. Pero se intenta.

        • ¿Y, aparte de los "exitosos" países comunistas, donde hay un 95% de trabajadores con salarios de subsistencia? Ya entiendo que a algunos les "cueste leer un poco" cuando tienen problemas incluso para entender simples porcentajes...

        • La supuesta traducción es todo suya y no aporta absolutamente nada al debate. Personalmente pienso que sería una buena idea reducir la distancia entre el salaro mínimo y las tarifas mínimas en los convenios. También soy partidario de re-introducir el salario mínimo para jóvenes (y no la introducción de otro contrato). ¿Son ideas impopulares? Pues si. ¿Pueden implicar más esfuerzos? Pues sí. Pero no se olvide que los sacrificios de unos pueden ayudar a encontrar empleo a otros, muchos de los cuales están en situaciones muy complicadas. Sin embargo, antes de plasmar estas ideas en un post o una propuesta formal miraremos cuidadosamente a los datos para ver si hay sectores y/o ocupaciones donde las tarifas de convenio parecen obstaculizar la recuperación del empleo. Los dogmas de fe y las acusaciones infundadas sobran absolutamente.

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