Racismo y desigualdad en el siglo XXI

Tras la masacre de Charleston de la semana pasada, he tenido que responder a las preguntas de mi hijo de 7 años, que quería saber qué era eso del “racismo” del que nos oía hablar. Y resultó ser más difícil de lo que habría esperado, empezando porque no entiende de “razas”, incluso después de vivir en EEUU durante 6 meses. Evidentemente, nota que las personas tienen distintos tonos de piel, pero no lo ve de una manera binaria. En su clase hay niños de procedencia china, rusa, iraní, jamaicana o danesa, todo un continuo de variaciones étnicas. Un día en una tienda del barrio le enseñé una foto de los Obama, y le expliqué que era la familia del presidente, ante lo cual exclamó: “They’re very brown!” (“¡Son muy marrones!”). Bendita inocencia.

Acabé hablándole de la Guerra Civil de aquí y la abolición de la esclavitud, pero me costó encontrar una manera de enlazar aquello con la situación actual.

Si bien es difícil cuantificar el grado de racismo existente en la sociedad estadounidense actual (o cualquier otra), sí que es factible medir el grado de desigualdad económica entre grupos étnicos. Como ya sé que a algunos de nuestros lectores no les parece que la “desigualdad” sea algo indeseable de por sí, si lo prefieren hablaré del grado de “desventaja” del colectivo afroamericano en EEUU. Espero que estén de acuerdo en que esto pueda ser motivo de preocupación, dada la historia no tan lejana de segregación y discriminación institucional contra este grupo.

El economista afroamericano Roland Fryer, medalla John Bates Clark de este año, ha trabajado en profundidad este tema (Roland también ganó el premio Calvó-Armengol en 2012, y en su discurso de aceptación en Barcelona habló de temas relacionados, ver un resumen aquí y la presentación completa aquí, que les recomiendo mucho). En un artículo de 2010, resume la situación así: “Con respecto a los blancos, los negros ganan un 24% menos, viven 5 años menos, y son 6 veces más propensos a estar encarcelados.” El artículo considera las distintas explicaciones que se han propuesto como posibles causas de estas diferencias (genética, discriminación, cultura, etc), y reconoce la dificultad de distinguir entre ellas empíricamente. Sin embargo, dada la importancia social del tema, merece la pena intentarlo.

El trabajo de Fryer establece, en primer lugar, que la importancia de la discriminación como factor explicativo de la desigualdad económica y social entre blancos y negros ha perdido importancia desde el siglo XX. Los datos más recientes muestran que las diferencias actuales entre blancos y negros en, por ejemplo, salarios, se reducen mucho una vez se comparan trabajadores con nivel educativo similar.

Por ejemplo, en una muestra de hombres con edad media de 43 años en 2006 (NLSY79), los hombres negros ganaban un salario medio por hora un 39% más bajo que los hombres blancos de la misma edad. Sin embargo, al comparar a hombres con la misma nota en el AFQT (un test que mide comprensión lectora, vocabulario, conocimiento matemático y razonamiento aritmético), la brecha salarial se reducía al 11%. Esto se explica porque los hombres negros tenían notas mucho más bajas en el test cognitivo.

Esto, sin embargo, nos lleva a preguntarnos ahora por qué el nivel educativo medio (o las habilidades cognitivas) de los afroamericanos es mucho más bajo que el de los blancos.

Para responder a esta pregunta, el artículo presenta a continuación un análisis de múltiples bases de datos con información sobre capacidad mental de (muestras representativas de) niños de entre 8 meses y 17 años de edad. Los resultados muestran que la brecha en habilidades cognitivas entre blancos y negros no existe en niños menores de un año. Sin embargo, ya a los dos años se observa cómo la distribución de los niños blancos se ha desplazado hacia la derecha, y estas diferencias van aumentando con la edad (ver figuras 1 y 2).

Figure1

Figure2

Un modelo sencillo de diferencias genéticas no es consistente con estos resultados, aunque se puede pensar en modelos más complicados (por ejemplo, con interacciones entre las capacidades de los padres y el entorno de los niños) que sí podrían generar patrones parecidos.

Por último, Fryer se plantea qué se puede hacer para cerrar esta brecha en lo que llama el “achievement gap” (o “skill gap”) entre blancos y negros. Describe distintos programas con los que se ha experimentado en EEUU, incluyendo diversas intervenciones en la primera infancia, mayor flexibilidad y rendimiento de cuentas en los colegios, clases más pequeñas, incentivos a los alumnos, y premios para los buenos profesores (del trabajo de Fryer evaluando distintas intervenciones educativas nos ha hablado Antonio en varias ocasiones, ver por ejemplo aquí, aquí y aquí). Aunque algunas de estas intervenciones se han demostrado efectivas, no hay ninguna que por sí sola sea capaz de cerrar la brecha. Sin embargo, Fryer ha mostrado cómo ciertas “charter schools”, que combinan muchos de los elementos mencionados, han conseguido mejorar dramáticamente los resultados incluso de los niños (negros) más pobres.

En consecuencia, se pregunta si sería posible extender el modelo de las “charter school” más exitosas al resto del sistema público, o si existen otro tipo de reformas que pudieran conseguir resultados similares. Otra línea de acción posible serían las intervenciones tempranas socioeducativas “à la Heckman” de las que hemos hablado en este blog muchas veces, por ejemplo aquí.

En cualquier caso, Fryer está convencido de que cerrar el “racial skill gap” (al que llama “el problema del siglo XXI”) tiene potencial para reducir o eliminar muchos de los problemas sociales que han castigado a las minorías étnicas durante siglos. Si esto también ayudaría a eliminar el racismo (y sus manifestaciones más violentas), eso ya es otra historia.

Así que al final, como casi siempre, volvemos a la importancia de la educación, y de una educación pública de calidad como herramienta de mejora social. Si bien en España no tenemos un problema de tipo “racial” tan evidente, merece la pena preguntarse si mejorar la calidad de la educación (pública) no podría tener el mismo tipo de consecuencias positivas para niños procedentes de estratos sociales desfavorecidos.

Hay 26 comentarios
  • "Un modelo sencillo de diferencias genéticas no es consistente con estos resultados" [se supone que con la ausencia de diferencias antes de un año y la aparición de diferencias más adelante]. Veamos, el autor no tiene por qué ser experto en genética, pero, por eso mismo, se ha arriesgado demasiado al hacer esa afirmación alegremente. Las peculiaridades físicas y mentales de origen genético pueden perfectamente manifestarse pasados muchos años desde el nacimiento. Hay un montón de genes programados para activarse o desactivarse a ciertas edades. Como se explica aquí (http://tinyurl.com/nzlrhym), y como ha argumentado recientemente Nicholas Wade en su libro Una herencia incómoda, hay sobrados motivos para afirmar que: a) las razas no son un "constructo" social, y b) existen diferencias cognitivas evidentes entre unas y otras. Desde una perspectiva "caucásica", no cabe hablar de racismo si al mismo tiempo que se dice que los negros son menos inteligentes admitimos que los asiáticos y los judíos son más inteligentes que el resto de los "blancos".

    Las políticas de discriminación positiva nunca funcionarán. Creer que el cerebro de un niño negro y otro blanco son exactamente la misma tabla rasa es una falacia que está dando lugar a intentos de nivelación infructuosos, muchas veces ridículos, y siempre muy onerosos para la sociedad.

    Ahora que está tan de moda la "behavioral economics", conviene que los economistas se atrevan a llegar hasta el final. No vale quedarse a mitad de camino por mor de la corrección política.

    Saludos.

    • Quizá no he representado bien las conclusiones de Fryer sobre el argumento genético. En el artículo que cito, concluye que con el tipo de datos que presenta, no se puede refutar (aunque tampoco confirmar) que las diferencias cognitivas entre adultos de los distintos grupos considerados tengan un origen genético.

      Lo que sí ha demostrado Fryer en distintos trabajos muy aplicados, es que determinadas intervenciones en el sistema educativo temprano sí que han resultado efectivas para igualar los resultados académicos entre niños negros y blancos en EEUU, incluso de origen muy pobre.

    • Pues no no es sencillo un modelo genético por lo mismo que no hay "diferencia genéticas" tan evidentes entre las raza humanas. Le puedo soltar un discurso de tomo y lomo sobre equilibrios de HW, deriva, evolución neutra, heterosis pero no merece la pena ya que ahora tenemos a nuestra disposición datos genéticos reales de todas esas poblaciones. Por supuesto que hay diferencias, a mi me encanta la cerveza y me la puedo beber pero mi compañera china es totalmente intolerante, yo puedo beber leche y ella no etc pero le hago una pregunta capciosa: Si es tan seguro que las diferencias genéticas están en la base de un distinto rendimiento cognitivo en USA me podría explicar por qué en afroaméricanos con hasta un 70% de genoma caucásico los rendimientos son tan bajos y por la misma razón por qué muchos "blanquitos por fuera" con el mismo porcentaje de genoma africano (o superior incluso) están en Yale de catedráticos. Le adjunto un video que me encanta al respecto: https://www.youtube.com/watch?v=pLoel5EKT34
      Y por favor no metan a la genética es esto, es absurdo hacerlo. Un genetista.

      • Conocía el video y me gusta como le dan el morro a un estúpido racista, pero de todos modos no deja de ser una anécdota. Ahora bien, dado que no hay razas en el sentido de subespecies, cierto, y que no hay bloques genéticos compactos, cómo se puede afirmar tajantemente que él es un 14% subsahariano. Ya sé lo que son los marcadores, lo que nos dice en concreto el cromosoma Y, que supongo es lo que usaron, pero ningún grupo o código es exclusivo de una raza, aunque sí mucho más frecuente en un lugar que en otro. Lo cierto es que estoy de acuerdo con tu idea, o mejor con lo que deslizas, es la idea que los grupos étnicos tienen de sí mismos, y la presión de la sociedad lo que marca. Si desde pequeño todo te lleva a pensar que solo puedes ser rapero o deportista, y no hay cerca de ti muchos ingenieros, a lo mejor ni se te ocurre serlo

      • Me alegro de que intervenga aquí un genetista. Lo primero que deberíamos aclarar para que esta conversación llegue a alguna parte es ¿qué significa tener un genoma "70%" caucásico. ¿Estamos hablendo de nucleótidos? No, evidentemente. ¿Estamos entonces hablando de alelos, de SNIPs, de haplotipos...? Pero en último término eso tampoco tiene demasiada importancia, porque en el 30% restante de ese "lo que sea" pueden esconderse un montón de diferencias con influencia en la inteligencia. En el enlace que incluyo en mi comentario cito muchos casos de cambios comportamentales que dependen de un solo gen o incluso de un solo nucleótido.
        ¿Y ese temor a meter la genética por medio? Es como si en un debate sobre la visión un biólogo acusase a un químico de hablar de la rodopsina. Estamos hablando de aprendizaje, y en todo aprendizaje interviene una cosa llamada cerebro, que funciona según la sinfonía de miles de genes. A no ser que crea usted en la dualidad cartesiana mente-cuerpo.
        En el tejido cerebral se expresan más de la mitad de nuestros genes. El 30% de eso -asumiendo ahora en términos generales sus porcentajes- significa que podrían darse diferencias importantes en unos 3000 genes. ¿Ha determinado ya la ciencia con seguridad las funciones de esos genes? No, evidentemente, estamos muy lejos de eso. ¿Qué le autoriza a suponer que esos 3000 genes, sus distintos alelos, se expresan de la misma manera en negros y blancos? A priori, hay una probabilidad nula de que sea así.

        • 1-Le recomiendo que deje de leer pseudociencia. En "The Bell Curve" de Herrnstein y Murray y Wade en sus panfletos pro-anglo han dejado caer la idea de las diferencias genéticas en el IQ. Están tan desacreditados por la comunidad científica que lo único que aportan es verguenza ajena. Otros, como Lewontin, Cavalli-Sforza ó Stephen Jay Gould son lecturas más recomendables al respecto.
          2- La cosa del 30% no es tan sencillo. Los genomas y los genes no se heredan individualmente, se heredan como "libros". Los genes serían los capitulos de un libro, el genoma una biblioteca y las unidades mínimas heredables los libros. Los caracteres usualmente están ligados, por ejemplo el blondismo y la piel clara con la capacidad de digerir leche con la lactasa. Cuando analizamos esas pequeñas diferencias entre poblaciones con cierta probabilidad podemos hablar del porcentaje total de "libros" que vienen de una población u otra por inferencia.
          3-Que le porcentaje sea tal o cual no significa que esas regiones del genóma tengan alguna implicación funcional. Entre cada capítulo con significado que pueda ser leido en esos libros, existen ciento de páginas sin significado biológico, por lo tanto solo una mínima parte tendría repercusión en el manido IQ.
          4-Es absurdo hablar de diferencias sobre todo respecto a los africanos. Si solamente sobreviviese a una hecatombe nuclear una pequeña tribu namibia de !Kung el 99.9999 de toda la diversidad genética humana estaría a salvo (Cavalli-Sforza dixit). La humanidad nacío en África y de ese continente venimos todos. Continuo...

          • 1 - Lewontin: sus falaces razonamientos han sido contundentemente refutados: http://tinyurl.com/q6p78z7.
            - Gould: un payaso fanático: cometió fraude científico: http://tinyurl.com/ond3fmt
            - Cavalli-Sforza salió corriendo cuando le llovieron críticas de grupos indígenas al pretender "mapear" la diversidad humana.
            2 - No era necesario ese esfuerzo didáctico. Gracias.
            3 - Esa "mínima parte" son unos 100 millones de nucleótidos (3%), y ya le he dicho -y sabe usted muy bien- que se ha comprobado en numerosas especies que la modificación de un solo nucleótido puede tener efectos cognitivos y comportamentales. Además, estamos viendo que buena parte del 97% de ADN que antes se consideraba basura tiene muchas secuencias funcionales que aún no sabemos qué hacen. Además, un 99% aplicado a la totalidad de algo seguirá siendo un 99% aplicado a una parte aleatoria de ese algo. El 1% sigue ahí.
            4 - Me está utilizando como argumento lo que intenta usted demostrar. Petición de principio. Además, los argumentos de autoridad ("Cavalli-Sforza dixit") nunca me han convencido. Por añadidura, según cuenta el mismo CS en http://tinyurl.com/nacvz7s creo que el porcentaje sería más bien del 99%. La parte decimal: .9999 se la ha sacado usted de la manga. Al reducir la diferencia de 1% a 0,0001 por ciento, está usted falseando los datos en un orden de magnitud de 4. Ademas, la mayoría de los trabajos de CS se hicieron antes de la secuenciación del genoma (Wikipedia). No ha llovido nada desde entonces... Continúo...

            • CS, Lewontin, Nei y Kimura son los padres de la genética evolutiva moderna. Si usted no sabe calcular variabilidad usando sus distancias usted no sabe genética. Usar una web supremacista blanca como referencia para desacreditarlos tiene delito ó es delito no sé: https://en.wikipedia.org/wiki/Metapedia
              Me habla usted del proyecto ENCODE, bastante polémico porque no ha demostrado nada con mucho dinero del contribuyente. No solo eso a años vista se asemeja a un hype big fiasco:http://thefinchandpea.com/2013/02/23/so-i-take-it-you-arent-happy-with-encode/
              Correlación no es causalidad ni en mi mundo ni en el suyo.
              Hablo de CS como ejemplo y revise sus datos, según usted entonces somos más diferentes los africanos y los europeos entre nosotros que con respecto a los chimpanzes y bonobos: Genomes are approximately 99.9% identical to each other, 99.6% identical to corresponding sequences in the chimpanzee genome and 98.7% identical to corresponding sequences in the human genome (Prefer et al., 2012). El paper que me pone no dice lo que usted, necesita comprender la teoría neutralista de Moto Kimura, por qué se utilizan esos loci y para qué. No ha entendido nada.

              • Le agradezco su advertencia sobre Metapedia. Desconocía su origen. Iré con más cuidado cuando tope con esas páginas. De todas formas, hacer hincapié en esa referencia me parece un recurso oportunista, porque se pueden encontrar en Google muchas otras referencias sobre la falacia de Lewontin... en la misma Wikipedia (http://tinyurl.com/py62nog), y bendecida por Richard Dawkins, nada sospechoso de racismo.
                Por lo demás, sugerir que puedo estar cometiendo un delito por citar la Metapedia de marras me parece el colmo como actitud inquisitorial. Vuelve usted a usar el argumento de autoridad, ahora en forma de "argumento de antiautoridad". Nunca me he identificado con los supremacistas que ponen en el mismo saco a los negros y a los judíos. Le extraña eso a usted (en un comentario que hace más abajo): será porque necesita seguir viviendo en un mundo en blanco y negro sin grises intermedios, un mundo de posturas maniqueas, donde las opiniones se adoptan por "paquetes" que te definen claramente como "facha" o "progre". No es mi caso. Y no me parece lo más conveniente para el pensamiento crítico que debe presidir la labor de cualquier científico, de cualquier genetista.

        • 5-Las diferencias entre africanos son superiores intra-grupo que entre ellos y otros grupos como europeos y asiáticos. Hay más diferencias genéticas entre dos valles del Congo que entre Suecia y Andalucia. Como grupo hetereogeneo la cosa va mal cuando se intenta englobar a los afroamericanos en un grupo.
          6-Relacionado con lo anterior, los afroaméricanos son el típico grupo humano que denominamos isla con una relación genética de isla-continente. Otro ejemplo son los Sami en finlandia. Un grupo pequeño numericamente aislado social o geograficamente que recibe flujo genético pero no lo exporta, como una isla que recibe productos de un continente pero es incapaz de exportarlos. Los hijos de matrimonios mixtos en USA se integran entre los afroamericanos pero no entre los blancos. Poco a poco el grupo isla es un mero constructo social ya que no existe diferencia alguna genética con el grupo mayoritario.
          7-Si las diferencias genéticas hubiesen sido las responsables del menor rendimiento en IQ, los afroaméricanos al tener cada vez más de europeo y menos de africano, hubiesen mejorado repecto a los europeos y respecto a los africanos en origen. Como cualquiera puede observar tales comparaciones son del todo absurdas, además con que africanos comparamos como grupo control no es lo mismo un Keniata que un Congoleño.

          Todos estos gurus vienen a decir lo maravilloso que es ser anglosajon blanco, judio y solamente en los últimos años asiático. ¿Acaso solamente en los últimos años los asiáticos son inteligentes? Se habrán decidido a mutar todos a la vez, supongo.

          • 5- Repetición cacofónica de la falacia de Lewontin.
            6- Explicación que no hace al caso o, de nuevo, petición de principio. Con lo que la precede, no se justifica la frase "el grupo isla es un mero constructo social". Al contrario, parece que la contradice.
            7 - No pongo en duda la influencia del medio, pero creo que en este caso la genética es bastante más importante. Sumando la incertidumbre asociada al significado último del "porcentaje" de africanidad y el efecto más discreto del ambiente, es posible que se diese una mejora pero que la diferencia no fuese significativa. Last but not least, me niega diferencias entre blancos y negros, y ahora me sale usted con que la metodología utilizada ha de tener en cuenta las diferencias entre un keniata y un congoleño. Apaga y vámonos.

            Por último, una pregunta: ¿cómo explica usted que los judíos askenazíes, siendo el 0,2% de la población mundial, acaparen el 30% de los premios Nobel? Si cuestionar la inteligencia de los negros es racismo, tengo derecho a considerar antisemitas a quienes nieguen que esos judíos tienen un cociente intelectual de en torno a 115.

            • Le vuelvo a repetir y no le recomiendo usar la Metapedia. En donde vivo es delito incluso acceder:"The Swedish Metapedia was founded in 2006 by Anders Lagerström, a neo-Nazi publisher from Linköping, Sweden".

              No lo ha comprendido: Hay blancos de pura cepa en USA con más de africano que un afroamericano y al reves. Boris Vian lo entendió a la primera: https://fr.wikipedia.org/wiki/J%27irai_cracher_sur_vos_tombes

              En un trait multilocus cuantitativo como el IQ la importancia de tal "africanidad" es cero. Hablo de la falacia de intentar comparar poblaciones heterogeneas como la africana y sobre todo con la afroamericana, cuando esta es más "europea" que otra cosa.

              Respecto a los Ashkenazis no hay ninguna prueba al respecto, y no es por nada pero si hay un pueblo que educa a sus hijos ese es el judio. Tienen las mejores escuelas, educadores y ambiente cultural para ello y más. Como escuché una vez en boca de un jefazo del Weizmann respecto a esa teoría , menuda ventaja evolutiva morirse a los seis años de Tay–Sachs. De todos modos me resulta curiosa ver la referencia a los judios tras ver sus referencias anteriores.

        • Continuo:
          El gen FOX1 responsable de que podamos hablar es idéntico al de los pájaros. No es una cuestón de genes si no de expresión de los mismos, cuando y donde y en eso los factores ambientales son fundamentales. En mi opinión es más crítico en el desarrollo cerebral el comportamiento de la madre durante el embarazo que toda herencia genética. No hay un patrón genético para la inteligencia, como si además fuese fácil definir lo que es inteligente y lo que no. Las pruebas de IQ están destinadas a la interiorización de conceptos abstractos: ¿Que es un mamifero? ¿Cuanto es la suma de 2 y 2? etc eso vale ahora en donde estamos en la cultura occidental pero dígame y en un desierto australiano. Un aborigen lo haría fatal pero ponga usted a un niñato de NY a buscar agua en 100 km, es más inteligente el neoyorkino, pues depende de lo que considere. Una de las cosas sorprendentes es que parece que el IQ aumenta con los años, es solamente un artefacto, mejora la educación se aprenden esos conceptos abstractos y los niños lo hacen mejor. Significa eso que somos más inteligentes que nuestros abuelos, disiento significa solamente que estamos más entrenados para hacer el test.
          Como curiosidad, para los que hemos vivido en USA, siempre me ha sorpredido que non diferencien en los IQ y demás zarandajas raciales a los white trash, son el grupo control perfecto para comparar con los afroamericanos si de "razas" hablamos. Pero no apetece, a qué no.

          • Le contesto reproduciendo algo que ya he escrito en otro lugar: no se entiende que, si es sólo una entelequia, la inteligencia (el CI, el factor g) esté correlacionada con tantísimas cosas: positivamente con el rendimiento escolar, el nivel de ingresos a lo largo de la vida, el atractivo físico, la estatura, la miopía, la calidad del semen, la cantidad de materia gris cerebral, los trastornos obsesivo-compulsivos, etcétera, y negativamente con la agresividad, la religiosidad o la hipermetropía. Si algo no existe, si algo no corresponde a nada real, es imposible que guarde relación alguna con innumerables factores, en su mayoría físicos, incuestionablemente objetivos y en gran parte acordes con lo que nos dice la intuición o nos ha enseñado la experiencia. De la misma manera que es imposible establecer ninguna correlación entre las “dosis” de un remedio homeopático y cualquier parámetro objetivo, como por ejemplo sus efectos en un animal de laboratorio, la intensidad de su efecto placebo en el hombre o la aparición de efectos secundarios.

  • Leo y releo a Julián Marias durante estos días de verano en su obra La estructura Social y creo comprender que en la discriminación hay dos sectores, el que la sufre y el que la práctica, Por tanto: ¿Podría ser que si las mejoras del sistema educativo reducen la diferencia, un esfuerzo en educación social las elimine? No somos otra cosa que la imagen que los demás tienen de nosotros. Una entrada muy completa.

    • No sé si he entendido su comentario. Quizá se refiere a que la evidencia sugiere que el acceso a una educación de mayor calidad puede reducir las diferencias en resultados o capacidades entre los grupos, pero que para reducir las diferencias, por ejemplo, salariales, también habría que actuar sobre la percepción de esas diferencias en la sociedad (los "prejuicios" que pueden llevar a discriminación en el mercado laboral). En economía laboral solemos hablar de dos tipos de discriminación: la estadística, y la basada puramente en preferencias (o, si queremos, "racismo"). Al menos el primer tipo debería poder combatirse con una combinación de mejoras en la calidad del sistema educativo y mejor información.

      • En efecto, deseaba resaltar con el comentario que la creencia vigente, irracional como tal, de que es normal que los negros, o los hispanos, o los gitanos aquí, perciban un salario menor que los blancos, o tengan menor posibilidad de ascenso social. Incluso una ferrea defensa individual, por su parte, en el sentido igualitario, constatan que dicha creencia es un vector, con sus tensiones que duda cabe, que forma parte de la estructura social de la nación. ¿Supongamos que se hace un estudio semejante sobre la población inmigrante, xarnegos o maquetos incluidos, en País Vasco o en Cataluña? ¿Hablariamos de genética o de inclusión social? La sociedad desde luego es un tema fascinante que se presta a interesantes debates y a cuidadosos análisis, del cual podemos obtener enormes conocimientos.

  • No sé si existen datos que se puedan analizar de forma parecida respecto a la situación de los gitanos en España, caso en el que sí creo que tenemos un problema racial muy evidente, aunque bien diferenciado de la situación de los negros en EEUU.
    Por otra parte el factor más importante (o uno de los más importantes) asociado al rendimiento escolar de los estudiantes es el nivel educativo de sus padres. En poblaciones que arrastran niveles de discriminación seculares creo que este factor puede explicar buena parte del "achievement gap" así que probablemente mejorar el nivel educativo de los padres podrá reducir ese gap en los niños, pero me temo que no es tarea sencilla.

    • Gracias Leucocito. Estoy de acuerdo con usted en que sería interesante estudiar el caso de los gitanos en España. Claramente se trata de un colectivo que sufre desventajas socioeconómicas, como también mucho racismo. Me encantaría tener acceso a datos para poder documentar la situación de este grupo en mayor detalle. Sin embargo, las grandes bases de datos de que disponemos en España con el tipo de variables que querríamos estudiar (EPA, etc), no contienen información sobre si una persona es de origen gitano. Si alguien conoce otras bases de datos de buena calidad que pudieran usarse para esto, me encantaría saberlo.

  • No entiendo bien su crítica. Creo que el racismo sí es un problema grave en la vida diaria de muchos norteamericanos, en concreto, los norteamericanos no caucásicos. Y Roland Fryer sí que ha trabajando en muchos temas relacionados con el racismo, ver por ejemplo aquí: http://scholar.harvard.edu/fryer/publications/hatred-and-profits-under-hood-ku-klux-klan.

    Mi entrada trata sobre las desigualdades socioeconómicas entre negros y blancos en EEUU, y fue motivada por el trágico suceso racista de hace unos días. Pretender que la historia de racismo en este país no tiene nada que ver con la situación actual me parece muy extraño.

    • Gracias por elaborar su opinión, que evidentemente respeto. Aunque no pienso que tenga nada que justificar, la masacre de Charleston me pareció una buena (es un decir) ocasión para hablar de temas relacionados con la raza, que no se han tratado apenas en este blog, y que tienen implicaciones económicas relevantes. Dada mi especialización en economía laboral, la elección obvia era hablar de discriminación en el mercado laboral contra personas de raza negra. Y el capítulo de Fryer es un capítulo del Handbook of Labor Economics sobre discriminación racial.

  • Lamento la deriva que han tomado los comentarios en esta entrada. No me parece muy productivo, sobre todo para un científico social, perder el tiempo discutiendo sobre las diferencias genéticas entre "razas". Más interesante me parece, una vez documentadas las desventajas socioeconómicas de grupos como el afroamericano en EEUU, explorar posibles medidas que puedan contribuir a cerrar esa brecha, como hace Fryer, y discutir sobre su coste-efectividad.

    • El coste-efectividad de cualquier medida dependerá 1) del diagnóstico del problema, esto es, de sus causas reales, y 2) de la naturaleza de la medida adoptada a la luz de ese diagnóstico.
      Si el diagnóstico es erróneo, lo más probable es que la medida adoptada no sirva para nada, con el consiguiente perjuicio económico para todo el mundo. Si resulta que los sociólogos han decidido ignorar cualquier cadena causal que pueda tener su origen en los genes y buscar siempre causas meramente sociales, porque les resulta más cómodo -técnica y políticamente-, pues allá ellos. Pero que no se consideren entonces "científicos" sociales. Hay una cosa llamada interdisciplinariedad, muy ensalzada en términos generales, pero que causa temor según qué temas se aborden. Es la táctica del avestruz.
      Con la violencia de género pasa algo parecido. Desde hace 15 años se están malgastando millones de euros para combatirla... sin resultado alguno. Hay un "suelo" de uxoricidios irreductible en el que intervienen la testosterona, el consumo de alcohol, etc... Factores, siento decirlo, "físicos" (¡qué ordinariez!). Si el problema fuese una cultura "machista", en los países nórdicos habría menos casos de violencia de género, pero ocurre todo lo contrario. Eso se llama evidencia. Y políticos y sociólogos no científicos prefieren ignorar las contradicciones entre sus prejuicios y los datos empíricos.
      Pero no se preocupe, ya no intervendré más aquí para hablar de genética ni de nada, bastante paciencia ha demostrado ya.

      • Discrepo con usted en que el que algo tenga un origen genético implique necesariamente que no se puede (ni debe) hacer nada para cambiarlo. El ejemplo de la violencia de género me parece muy bueno. Además, los humanos claramente somos capaces de hacer mucho para "combatir" los dictados de la genética, cuando nos interesa.

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