Recomendaciones (o no) de lectura: Sobre (des)acreditaciones

Esta es la segunda parte de una reseña de  “La Economía desenmascarada” de Steve Keen (iniciada aquí). Trata de tres tesis principales que son recurrentes en ese libro: i) la superioridad intelectual (y moral) de los economistas (no neoclásicos) que “vieron venir la crisis”, ii) la conspiración de los economistas neoclásicos para mantener apartados a “los que profesan otras formas de pensar”, iii) las soluciones a las “graves deficiencias” sobre las que se sustenta la economía convencional.

Predecir no es entender

La primera edición de “La Economía desenmascarada” (LED, de aquí en adelante) se publicó en 2001 con la intención (reconocida por su propio autor) de avisar, más allá del mundo académico, de que una grave crisis económica iba a estallar con carácter inminente (sic) y que la teoría económica neoclásica estaba contribuyendo a generarla. La segunda edición de LED se publicó en 2011, aprovechando el éxito mediático alcanzado por el autor cuando finalmente la crisis se produjo… a finales de 2007. El autor atribuye su clarividencia en la anticipación de la crisis a sus preocupaciones por diferenciar activos financieros y reales, por los flujos de crédito que los financian, por el crecimiento de la deuda que acompaña al de la riqueza financiera y por la relación contable entre la economía financiera y la real, preocupaciones todas ellas, según él, ausentes de la economía neoclásica.

En mi opinión la cuestión relevante a estos efectos no es cuántos ni qué tipo de economistas vieron venir la crisis (algo que me parece un ejercicio de onanismo intelectual poco interesante). Como no creo que los economistas (de uno u otro tipo) tengan bolas de cristal ni máquinas para viajar en el tiempo, lo que de verdad importa es si aquellos que dicen realizar predicciones acertadas, utilizan (o no) un sólido conocimiento de la naturaleza, causas y determinantes de los hechos previstos. En este caso, esta cuestión plantea dos niveles de discusión: i) ¿es la hipótesis de Minsky y sus desarrollos posteriores por Keen una buena base teórica para entender el origen y el desarrollo de la crisis?, y ii) ¿es verdad, como sostiene Keen, que los economistas neoclásicos no tenían el instrumental adecuado para “ver venir la crisis”?.

Mis respuestas a ambas preguntas son no y no. Habiendo estado expuesto a nuestros colegas patrios que han intentado convencernos de lo contrario (por ejemplo, éste y éste), he buscado afanosamente en LED mejores razones. No las he encontrado.

En primer lugar, Minsky expuso sus ideas sobre ciclos financieros en forma discursiva combinando argumentaciones varias (y en ocasiones) contradictorias entre sí, sin proporcionar al lector un instrumental para el análisis de los ciclos financieros ni evidencia empírica que permita sostener que los principales canales de transmisión de las perturbaciones financieras que él identifica sean los verdaderamente relevantes.

Por otra parte, esas ideas no son ni mucho menos las únicas que se han formulado sobre la posibilidad de que perturbaciones financieras generen fluctuaciones económicas o ciclos de expansiones/depresiones. Una breve búsqueda de trabajos sobre ciclos financieros publicados antes de 2007 produce bastante resultados (por ejemplo, 1, 2, 3 y 4). Incluso libros de texto muy anteriores contienen un tratamiento de la posibilidad de burbujas especulativas y de las imperfecciones de los mercados financieros (ver, por ejemplo, el capítulo 5 y el apartado 9.6, aquí). Y la experiencia de la crisis bancaria japonesa, extensamente estudiada (ver, por ejemplo, aquí),  proporcionó un antecedente sobre las consecuencias que podrían tener burbujas inmobiliarias y excesivos crecimientos del crédito acerca de las que muchos economistas eran perfectamente conscientes.

En lo que sí acierta LED es en señalar que estos conocimientos sobre el funcionamiento de los mercados financieros no estaban suficientemente integrados en la macroeconomía (ahora empiezan a estarlo). También acierta en criticar (ferozmente) la complacencia con la que muchos economistas y responsables de organismos internacionales económicos (con notables excepciones) contemplaron los desarrollos financieros del periodo 1995-2007. Pero que no se produjeran suficientes alarmas sobre la crisis, o que estas no tuvieran más repercusión e influencia, no se debió a las carencias de la ciencia económica ni a las perversas intenciones de la profesión económica por generar una crisis financiera, sino principalmente a los problemas de comunicación de los economistas (ver aquí y aquí) y a su turbulenta e incomprendida relación con los políticos (sobre la que he escrito en otro lugar).

Simular tampoco lo es todo

En segundo lugar, la mayor parte de las críticas de LED a la economía neoclásica se refieren más a la manera en la que se enseña la Economía en cursos básicos que a la totalidad de los  conocimientos que componen la ciencia económica (sobre esto, más en el siguiente apartado).

En la crítica a la enseñanza actual de la Economía, LED también tiene razón. Es urgente que los cursos introductorios de Economía se diseñen de manera diferente (sobre cómo hacerlo ya tenemos algunas referencias). También acierta su autor cuando recomienda que los estudiantes de economía dediquen mucho más tiempo a aprender técnicas cuantitativas. El economista del siglo XXI será fundamentalmente un analista de datos. Sin embargo, de la misma manera que la potencia sin control no sirve de nada, las realizaciones de cálculos masivos sin capacidad de análisis (que es lo que, bajo la etiqueta de "Econofísica", parece promover el capítulo 15 de LED), también son inútiles. Y puestos a recomendar métodos cuantitativos para la economía, me parecen mucho más adecuados los que se describen aquí, aquí, aquí, aquí y aquí.

La conspiración inventada

Hay dos cosas que gratifican enormemente a los economistas académicos (ortodoxos y heterodoxos). Una es intentar demostrar que sus colegas, en uno u otro campo, están equivocados. Otra es quejarse de no recibir suficiente admiración, respeto y reconocimiento. En LED se encuentran ambas en grado sumo… y sin razones suficientes (como suele ocurrir en la mayoría de los casos).

LED acusa a la economía neoclásica (aproximadamente un 85% de la profesión según su autor) de obtener su posición de dominio gracias a sus vínculos con Gobiernos conservadores y el “capitalismo internacional”. Es más, se dice que las propuestas de política económica que de ella se derivan siempre favorecen a los poderosos ricos por la existencia de tales vínculos. Y, finalmente, se concluye que se utiliza tal posición de dominio para expulsar de la profesión a los que no comulgan con una teoría económica conservadora y que empobrece a la sociedad. Para ello, los economistas neoclásicos dominan los departamentos económicos, los consejos editoriales de las revistas académicas, los comités de selección de estudiantes de doctorado y nuevos profesores, y los comités de evaluación para la concesión de becas y financiación de proyectos de investigación.

En mi vida anterior como académico en ejercicio (1990-2004) nunca tuve indicios de tamaña conspiración. Sí he sido testigo (y víctima), entonces y después, de cómo debates científicos  sobre cuestiones económicas eran inmediatamente transformados en excusas para lanzar acusaciones injuriosas y descalificaciones personales infundadas utilizando argumentos similares a los que aparecen en LED. Y como miembro de paneles de evaluación de convocatorias públicas de financiación de proyectos de investigación en ámbitos nacionales e internacionales, he tenido muchas veces la impresión de que se premiaba en exceso la interdisciplinariedad y la amalgama de metodologías sobre la calidad de los proyectos y sobre las capacidades de los equipos investigadores para producir nuevas contribuciones científicas y resultados útiles socialmente.

En definitiva, si el 85% de los economistas (sic) entienden que hay un cuerpo de conocimiento que merece ser estudiado y desarrollado, será por algo más que por la mano invisible de los económicamente poderosos. Algo que los economistas valoran especialmente en la selección de estudiantes, profesores y proyectos de investigación es la originalidad y la búsqueda de nuevos problemas y soluciones. Si los economistas heterodoxos no consiguen penetrar en esos círculos es bien porque no quieren someterse a la evaluación por pares o porque, prefiriendo divagar sobre las ideas de economistas difuntos en lugar de desarrollar otras nuevas, no son capaces de ofrecer algo útil y original para el desarrollo del conocimiento económico. La queja contra la conspiración de los economistas convencionales suena igual que la del curandero/homeópata al que no le permiten la práctica profesional de la medicina porque no conoce el instrumental necesario para ello.

Tirando al bebé junto con el agua del baño

Otra característica sorprendente (y decepcionante) de LED es que pretende ser una enmienda a la totalidad de la ciencia económica cuando presenta una visión muy limitada de ella. En realidad sus partes centrales (la primera y la segunda) solo tratan de modelos básicos de la microeconomía y de la macroeconomía y de nociones básicas de equilibrio general que se aprenden en los primeros cursos del grado en Economía.

Sin embargo, esos modelos son solo los instrumentos con los que los economistas dan sus primeros pasos. Cuando los aprenden y conocen sus limitaciones, se dedican a tareas mucho más interesantes. Basta echar un vistazo a algunas de las listas que se utilizan para catalogar artículos académicos de economía (o leer regularmente este blog) para darse cuenta de que los economistas hacen casi de todo en lugar de preocuparse por curvas de oferta y demanda y modelos estáticos de equilibrio general. En todos los campos de la economía (y son muchos) se analiza el comportamiento de agentes (personas, empresas,  gobiernos, etc.) que forman expectativas sobre la evolución de la economía, sobre los efectos futuros de sus decisiones y sobre las reacciones de los demás agentes, en mercados con estructuras y características muy variadas y en contextos de riesgo e incertidumbre. Decir que "los economistas del 85%" han de abandonar sus tareas para dedicarse a otras cosas es como decirle a un adulto que no puede correr porque de bebé aprendió a caminar en el taca-taca equivocado.

Y el veredicto es…

Si nuestra querida lectora que reclamó esta reseña ha leído hasta este punto, no se sorprenderá de que mi recomendación sobre LED sea negativa (hay recomendaciones positivas en el párrafo siguiente). No pierda el tiempo. Para los no iniciados, LED no es un buen libro de texto de Economía. Difícilmente un lector no iniciado va a entender las disquisiciones de su autor sin haber tomado cursos introductorios de micro y macro. Para los que hayan tomado estos cursos, es mejor opción seguir tomando otros intermedios y avanzados en esos mismos campos. Y llegados a ese punto, si se ha seguido los cursos con aprovechamiento, no necesitará leer LED. Su lectura solo puede resultar interesante a los que buscan excusas para utilizar la economía como un campo de batalla entre posiciones ideológicas y filosóficas colaterales al ejercicio de la economía. Como adelanté al final de la primera parte de esta entrada, en lugar de enseñar a aproximarse críticamente a la economía, LED solo sirve para alejar a sus (previamente convencidos) lectores de los instrumentos y conocimientos que necesitan para entenderla y desarrollarla.

Hay alternativas reales a las alternativas imaginarias de LED. Para los no iniciados que tengan un interés genuino en lo que es la Economía, qué hacen los economistas y cómo pueden contribuir (y contribuyen) a la formulación de políticas económicas que mejoran el bienestar social, recomiendo “La Economía del bien común” de Jean Tirole. Si a lo que se aspira es a entender por qué se produjo la última crisis y cómo el sistema financiero fue crucial en su origen y transmisión, en particular, en el caso de la economía española, la referencia principal es Tano Santos (aquí y aquí). Y si todavía queda algún morbo por apreciar como los economistas secuestrados por la ideología pretenden imponer sus opiniones sobre los resultados de la investigación de los economistas (de verdad), mi recomendación es el libro cuya reseña causó el desvarío de esta entrada y la anterior.

Hay 41 comentarios
  • Muy bien argumentado. Me apunto sus recomendaciones.

    En cuanto a la idea de que "predecir no es entender" — con la que coincido plenamente — lamento constatar que hoy en día existe en el mercado laboral una demanda creciente de "científicos de datos" (que alguien me explique qué es esta supuesta "ciencia de datos") para desarrollar e implementar "modelos predictivos". Intentar explicar a los entrevistadores que el prinicipal propósito de un modelo estadístico es explicar un fenómeno, y que solo una vez has identificado las causas y efectos tiene sentido hacer predicciones, es un ejercicio bastante frustrante.

  • Sobre la moderación de comentarios:
    Han llegado varios mensajes (también a mi cuenta de twitter) con descalificaciones globales ("no has entendido nada", "sois unos charlatanes/vendehumos") e insultos (que no reproduciré), seguidos por quejas (y más insultos) de sus autores por no publicarlos.
    Creo que ese tipo de descalificaciones globales ya están recogidas en el libro reseñado (y cubiertas suficientemente en mi reseña), por tanto no publicaré ningún comentario que insista en ellas.
    Por el contrario, estaré encantado en discutir sobre aspectos concretos, errores factuales o de interpretación o cualquier otra crítica que quiera hacerse sobre mi opiniones recogidas en estar entrada y en la primera parte de la reseña.

    • Bravo por su mensaje. He leído LED.

      Una predicción exitosa puede ser objeto del mero azar, sin embargo, predicciones fundamentadas que aciertan una y otra vez en sus pronósticos, son señal de que se sabe algo que los demás no saben.

      Por ponerle un ejemplo, no se puede ocultar que el sistema financiero es frágil e inestable especialmente desde los años 80 (van 40 años casi), aunque ya desde los 30 algunos economistas apuntaban a esto. El corpus neoclásico no consigue explicar este fenómeno.

      Irving Fisher, Knight, Schultz (casi nada) y otros economistas en los 30 compusieron el Plan de Chicago para la reforma bancaria que buscaba eliminar el contrato irregular de depósito por ser la raíz de la inestabilidad del sistema financiero, ignorado.

      El FMI, en un paper del 2012 si mal no recuerdo, escrito por benes y kumhof, rescató el Plan de Chicago y lo puso de nuevo sobre la palestra, ignorado.

      Si usted conoce a Huerta de Soto, conocerá su magnus opum: Dinero, crédito y ciclos económicos (invisible para los economistas neoclásicos), que es una obra BRILLANTE acerca de la inestabilidad financiera y los ciclos económicos, y concluye lo mismo, con una fundamentación teórica impresionante, ignorado

      Estas tesis sin embargo permanecen invisibles para la economía ortodoxa, a pesar de explicar la realidad y ser una delicia intelectual, sólo que parten de una metodología diferente (jurídica y sociológica) que ataca el ego del establishment académico y perjudica los intereses de muchos.

  • Según un conjunto de investigaciones recientes de los psicólogos, hay varios factores que explican la popularidad de las teorías de la conspiración. Se pueden clasificar en tres categorías: epistémicos, existenciales y sociales. Es muy muy interesante. Más material para leer...

  • Pregunto de verdad no para atacar, sino con verdadero interés. No ha dicho usted nada del contenido más específico del libro (entiendo que quizás no cabía en una reseña, pero me interesa personalmente). Mi pregunta es: ¿lo que dice el profesor Keen sobre que no se pueden dibujar curvas de oferta y demanda agregadas, que el beneficio no se maximiza donde Ima=Cma, que el capital no se retribuye según su productividad,... todo eso es verdad? ¿Está de acuerdo con esos postulados? Gracias de verdad.

    • José María,
      Gracias por la pregunta. La esperaba en algún momento. Por supuesto que bajo determinadas condiciones puede hacerse todo lo que Keen dice que no puede hacerse, y bajo otras no puede hacerse y Keen tiene razón. La clave está en conocer bien esas condiciones (y las otras) y reconocer cuando son útiles y cuando hay que preocuparse si no se cumplen.
      El problema de Keen es que se toma el modelo básico de competencia perfecta bajo equilibrio general estático como el "modelo" único con el que, según él, los economistas convencionales tratan de entender el mundo. Créame si le digo que conocemos bien las limitaciones de ese modelo desde hace mucho tiempo y, por eso, sabemos cuando debe aplicarse y cuando tenemos que recurrir a otros.
      En cierto modo, lo que dice Keen es algo así como "dado que hay casos patológicos que los medicamentos convencionales no pueden curar, hay que repudiar a toda la ciencia médica".
      Saludos.

  • ''En definitiva, si el 85% de los economistas (sic) entienden que hay un cuerpo de conocimiento que merece ser estudiado y desarrollado, será por algo más que por la mano invisible de los económicamente poderosos''
    Si dijeses ''por otra cosa distinta de la mano...'' . No lo haces. Es lo que tiene el lenguaje estructural: como el corporal, no se puede ocultar. Si toda la sociedad, TODA, de arriba a abajo, esta dominada por sus accionistas principales (léase los económicamente poderosos) tienes alguna razón económica y evidencia para explicar que los economistas (los ortodoxos, su mayoria ) no lo estén....Si la tuvieses, harías inservible toda la teoría económica existente, especialmente las de eses poderosos dado que no les estaría sirviendo absolutamente para nada en cuanto a sus economistas ¿¡¡... Por otro lado, no hay nada de malo en que una sociedad (y sus economistas) este dominada por sus socios poderosos. Siempre ha sido y debería ser asi. Para eso la pagan. La estructura económica existente determina (Platon, T.Moro, K. Marx, Piketty dixit) y tiene unos propietarios. De lo que se si se trata es que sus socios poderosos no lo sean sólo una minoria (10 % propietario del 90 % de la riqueza patrimonial en S.-Mundo 2017), y si que lo sean su mayoría social. Ese es el problema, que plantea S.Keen. J. Luis Sampedro ya decía que existían 2 tipos de economistas:los que hacían más ricos a los ricos y que intentan proteger al resto. ¿Se equivocaba, también?. Saludos

    • ANTONIO, Es normal, que en un momento de nuestra vida,uno se pregunte porque en la facultad casi no se mencionaban a los ec heterodoxos, si es por desconocimiento lo dudo, si es por temas ideológicos lo dudo, si es por ocultar temas q no interesan seguro que no, y por presiones de los poderosos aun menos, la causa esta clara no se debe de enseñar nada que no este demostrado científicamente, aun asi hace unos 35 años, cuando aun existía la URSS, un profesor nos indicaba las bondades y no bondades de los sistemas planificados, recuerdo la explicación de esos planes donde el estado dictaba a las ind textiles que debían de producir, si unos años era por peso, salían prendas muy gordas y pesadas, si decidían por metros se morían de frio por ser muy delgadas.....Dicho este me queda la duda si en las facultades deben enseñar mas o menos a los heterodoxos, porque siguiendo a los expertos, debes leer a los críticos, si quieres mejorar el sistema, el ejemplo que se me ocurre es leer al critico Hobsmam,quien criticaba al capitalismo desde el punto de vista marxista.

  • Gracias Juan Francisco por la entrada. No deja de asombrar que requiera tanto "valor" contar cosas al menos razonables y de forma pausada).

    Predecir crisis no es nada difícil, basta con ser consciente de la relevancia del número pi en finanzas:

    http://www.abc.es/economia/20150916/abci-oraculo-martin-armstrong-201509151846.html

    y sí que se observa una cierta consistencia en las teorías conspiratorias de los gobiernos y en que si te "pasas de la raya" los economistas neoclásicos te enviarán a la policia.

    En finanzas se aprende rápido que se puede tener razón y no acertar y estar equivocado y acertar de pleno (y las otras dos posibilidades que completan el dibujo). Asombra que, a estas alturas, alguien siga pretendiendo equiparar "acertar" con "saber lo que iba a pasar". "Acertar" y "saber" son animales epistemologicamente muy distanciados. Yo lo aprendería leyendo a Taleb (todos tenemos un heterodoxo favorito).

    Respecto a las sugerencias para entradas, por si se hace moda, una camiseta deliciosa que promociona Mankiw esta semana

    https://www.amazon.com/dp/B07BDBZ55L/ref=cm_sw_r_cp_apa_dKDPAbTGRZYYH

    (no perderse la parte de atrás de la camiseta)

  • Me he comprado LED en Kindle (10 eurillos), he leído un 10% y la verdad es que me lo estoy pasando bomba No tengo capacidades ni de lejos para hacer un análisis tan profundo como el tuyo, pero hay algunas cosas de esta entrada que me escaman.

    (1) Dices refiriéndote a Minsky y a los cuatro papers que te salen en tu búsqueda de “trabajos sobre ciclos financieros publicados antes de 2007” (la verdad, esta última selección no parece supersólida): “En lo que sí acierta LED es en señalar que estos conocimientos sobre el funcionamiento de los mercados financieros no estaban suficientemente integrados en la macroeconomía”. Pero luego dices: “pero que (las alarmas sobre la crisis) no tuvieran más repercusión e influencia, no se debió a las carencias de la ciencia económica … sino principalmente a los problemas de comunicación de los economistas (ver aquí y aquí)”. Para apoyar esta afirmación citas dos entradas de Nada es Gratis que tratan de la comunicación de los economistas con los políticos y la sociedad. Pero estos problemas de comunicación con los políticos no tienen nada que ver con el hecho que (según tú), “estos conocimientos sobre el funcionamiento de los mercados financieros no estaban suficientemente integrados en la macroeconomía”. No? O no he entendido bien o la pregunta “¿por qué la macroeconomía no integró el conocimiento de los cuatro papers que enumero y de la obra de Minsky?” sigue sin ser contestada.

    • “tu búsqueda de “trabajos sobre ciclos financieros publicados antes de 2007” … no parece supersólida”
      Precisamente esa era la intención. Si una búsqueda breve y casi al azar produce resultados, imagínate lo que saldría de una búsqueda más intensiva y dirigida.
      “¿por qué la macroeconomía no integró el conocimiento sobre inestabilidad y ciclos financieros?
      Por complacencia, exceso de confianza y porque, como pasa en otros órdenes de la vida, hasta que no surge un accidente o aparece un nuevo problema, no se echa mano del conocimiento disponible para entender sus causas o resolverlo.
      Sobre esto, el debate Keen-Bernanke es que el primero sostiene que la crisis se debió a la falta de conocimiento y Bernanke lo atribuye a una mala gestión económica (antes de la crisis y no enteramente atribuible a los economistas). En esto, Bernanke tiene razón (y lo demostró con su gestión de la crisis)
      (Por cierto, incluso por 10 eurillos me parece que has hecho una compra cara)

  • Ya que parece que soy la inspiradora de esta iniciativa (todo un honor, la verdad) os pido que me permitáis usar varias entradas.

    (2) Sólo conozco de oídas a Minsky. Me gustaría que emitieras un juicio claro sobre su obra. Enumeras varios problemas en su exposición de sus ideas. A mi modo de ver, suena un poco a excusa. Si las ideas de Minsky eran importantes, la responsabilidad de la ciencia económica era testearlas empíricamente y desarrollar el “instrumental” necesario derivado de estas ideas. No? O lo tenía que hacer todo Minsky? Y la división del trabajo? Sé que es una comparación demasiado anacrónica, pero lo cierto es que Adam Smith era discursivo y no aportaba evidencia demasiado sólida. La verdad, me preocupa que el método “discursivo” de Minsky sea utilizado como una justificación para prestarle atención o no a ideas relevantes. A eso los sociólogos (la bicha!) lo llaman “obsesión matematiforme de la economía”. Por otra parte, también estaría bien un juicio sobre el modelo Minsky-Keen-Goodwin, porque por lo visto Keen demostró que Minsky si podía se “modelado”. No?

    (3) Finalmente, me gustaría saber tu juicio sobre la economía evolucionista (no sale) y más en concreto sobre “An Evolutionary Theory of Economic Change” de Nelson y Winter y sus derivados. Tampoco hablas de modelos agent-based, sólo de big data.

    Gracias otra vez por esta iniciativa

    • Más respuestas:
      Por qué Minsky no hizo mejor su trabajo, no es una pregunta que yo pueda responder . Otros lo intentaron y se preocuparon por testar empíricamente teorías sobre las causas de la inestabilidad financiera, como menciono en mi entrada.

      “Por otra parte, también estaría bien un juicio sobre el modelo Minsky-Keen-Goodwin, porque por lo visto Keen demostró que Minsky si podía se “modelado”. No?”
      El “modelo Minsky-Keen-Goodwin” es un puñado de ecuaciones diferenciales “out of the blue” junto con un batiburrillo de identidades contables. Bajo mis criterios, esto no califica como modelo económico.

      “me gustaría saber tu juicio sobre la economía evolucionista (no sale) y más en concreto sobre “An Evolutionary Theory of Economic Change” de Nelson y Winter y sus derivados. Tampoco hablas de modelos agent-based, sólo de big data.”
      Sobre modelos agent-based, hay algo en la entrada (“la potencia sin control no sirve de nada”).
      Acerca de mi juicio sobre la economía evolucionista, aunque creo que has cubierto con creces tu cupo de "peticiones del oyente", te diré que dentro de las llamadas escuelas heterodoxas, es la que se parece más a la economía neoclásica y que muchas de sus ideas (racionalidad limitada, cambios estructurales, crecimiento endógeno, empresas como organizaciones) están perfectamente integradas en la economía moderna. Pero no, no seré yo quién escriba una reseña del libro de Nelson y Winter.
      Espero que disfrutes la lectura de LED. Tanto si es así como si no, no te sientas obligada a contárnoslo.

      • Muchas gracias por las respuestas. Según las reglas, aún me queda un comentario (éste). Creo que 10 euros es barato si se pretende es estar informada de primera mano acerca de este debate tan "ruidoso". Parte de tus respuestas sobre “¿por qué la macroeconomía no integró el conocimiento sobre inestabilidad y ciclos financieros?” me parecen muy honestas (“complacencia, exceso de confianza”). Respecto al affaire Minsky, sigo teniendo dudas.

        Conozco un poco el debate evolucionista. Parece que se ha cometido una injusticia con Richard Nelson, que por lo visto se merece un Nobel hace tiempo. Personalmente, me sorprende que Acemoglu no cite nunca la literatura evolucionista/institucionalista de los 80 en adelante, que en mi opinión es un precedente claro de sus ideas. Como en este blog se atienden algunas sugerencias de los lectores (algo fantástico), propongo que alguien trate el asunto del evolucionismo.

        Comentar en NeG no es ninguna “obligación”, al revés, me divierte. Creo que es comprensible que si dedicas un par de entradas a responder una petición mía, pues participe con entusiasmo. Pero ahora parece que te molesta. Se me ocurre ahora que decir que “me lo paso bomba” leyendo a Keen es una afrenta a toda la profesión, pero creo que es ser muy susceptible. Si te sirve de algo, después de tus posts iré con mucha cautela a la hora juzgar a y hablar de Keen (si me lo acabo de leer). Enhorabuena otra vez por las entradas, el debate civilizado es siempre positivo.

        • Daria,
          Te agradezco tus comentarios. Para mí no es ninguna afrenta que te gusta leer a Keen ("todos tenemos nuestros vicios") y de tus comentarios solo me molesta alguna ironía encubierta (por eso también hay ironía en mis respuestas) y que se lancen de manera tan determinada desde el anonimato.
          Dicho esto, puedes seguir comentando mis entradas como te plazca. Yo intentaré responderlos cuando crea que haya algo interesante QUE DEBATIR y que pueda interesar al resto de los lectores de NeG.
          Saludos.

  • Agradezco esta entrada, porque antes de leer un libro, prefiero saber las opiniones de personas expertas, lei reseñas a favor hace años, por ser nombrado como uno de los que anuncio la crisis, pero no fue motivo suficiente para leerlo, pero me dejo con las dudas si debía enterarme sobre temas de economía dinámica y sobre econofisica,temas que no me enseñaron nada en los estudios que hice hace muchos años, si recuerdo a la profesora que en primero de ciencias económicas y empresariales (entonces incluia también la especialización de sociología) en la asignatura 'introductoria' de economía nos hizo estudiar el libro de Producción de Mercancias por Medio de Mercancias,de Sraffa, el tema me dejo tan agotado, que por suerte o por desgracia me oriento hacia la especialidad de empresariales, después segregada en ADE, dejando para mejor ocasión la rama de economía general, dicho esto, solo para explicar que prefiero leer libros recomendados, por esto le sugiero, si es posible una reseña del libro “La Economía del bien común” de Jean Tirole, para saber que partes son mas remarcables.Gracias.

    • Ramón,
      El libro de Tirole es una joya, entre otras muchas cosas por las excelentes aptitudes pedagógicas de su autor (de las que puedo dar fe de primera mano) y porque está organizado alrededor de la discusión de problemas sociales varios, desde el desempleo hasta el cambio climático. Puedes leer capítulos sueltos en función de tus intereses por estos temas pero mi encarecida recomendación es que lo leas entero.

      Una reseña sobre el libro:
      http://www.enlightenmenteconomics.com/blog/index.php/2017/10/economics-for-good

      Aquí las opiniones del propio autor sobre su libro:
      http://blog.press.princeton.edu/2017/09/05/jean-tirole-on-economics-for-the-common-good

      Y aquí una entrevista de Javier del Pino al autor en la Cadena Ser que los responsables de esa cadena deberían emitir todas las semanas:
      http://play.cadenaser.com/audio/001RD010000004563652/

      Saludos.

      • Gracias Juan por las referencias "Es muy difícil saber todo lo que hace falta, y mucho mas difícil ignorar,todo lo que hace falta ignorar' Noel Clarasó.
        Por mi parte intentare seguir leyendo a quienes proponen alternativas, unas veces perdiendo el tiempo y otras quizás aprendiendo. De momento me siguen las dudas sobre los posibles avances mencionada economía dinámica, la econofisica,la bioeconomia,socioeconomia,postkeynesianos y un largo etc como posibles alternativas, si llegan a ser comprobadas cientificamente

  • El Problema de la economia que denuncia Keen y otros muchos economista cuyas ideas son silenciasdas puede resumirse en su comentario a una de las preguntas de las que contesta:

    ..."El problema de Keen es que se toma el modelo básico de competencia perfecta bajo equilibrio general estático como el "modelo" único con el que, según él, los economistas convencionales tratan de entender el mundo. Créame si le digo que conocemos bien las limitaciones de ese modelo desde hace mucho tiempo y, por eso, sabemos cuando debe aplicarse y cuando tenemos que recurrir a otros"....

    El .... "creame si le digo"... no es nada cientifico y apela a la fe de su interlocutor en los supuestos conicimientos que poseen usted y sus amigos.

    ¿Cuantos economistas que defienden ideas no acordes con las teorias marginalista han recivido un premio Nobel? ....NINGUNO

    ¿Que pruebas existen que las teorias marginalistas puedan ser ciertas? .... NINGUNA

    ¿Que pruebas existen que las torias marginalistas son falsas? ... MUCHAS ...(Keen menciona unas cuantas)

    Creo que ustedes forman una secta y tratan a los que no comulgan con ustedes como lo harian personas pertenecientes a una secta. Esto es lo que denuncia Keen, quien por otro lado deberia haberle dado ya el premio Nobel por sus trabajos sobre la deuda.

    • Pedro,
      Muchas de los argumentos sobre las limitaciones de la teoría marginalista que según Vd. se demuestran en LED las enseñaba yo en mis clases de macroeconomia hace más de 20 años. Quizá esto le convenza más que el "creáme si le digo". Como decía en el comentario al que Vd. se refiere, no se trata solo de conocerlas sino también de ser consciente de su relevancia.
      Y suena un poco contradictorio pedir demostraciones científicas y acusar a gente que no conoce de pertenecer a "sectas".
      Finalmente, en cuanto a las opiniones de un grupo reducido de académicos suecos sobre Keen, no creo que sea este el lugar para reclamar.
      Saludos.

  • Veo que no ha entendido mi comentario ni tampoco lo que denuncian tanto Keen como otros muchos economistas:

    ..."Muchos de los argumentos sobre las limitaciones de la teoría marginalista que según Vd. se demuestran en LED las enseñaba yo en mis clases de macroeconomía hace más de 20 años."...

    Steven Keen, y otros, no piensan que las teorías marginalistas tengan "limitaciones", lo que están denunciando es que son falsas. Lo que denuncia Keen en su libro es que toda la economía actual esta basada en premisas falsas ...( como ya demostrara hace mas de 40 años Pietro Sraffa).

    Si le quitas a la Teoría Económica Actual el marginalismo ... ¿que te queda? .... Steven Keen y otros afirman que no te queda ... NADA.

    • Veo que es Vd quién no ha entendido la entrada.
      Si se quita el marginalismo a la "teoría económica actual", le queda todo lo que se dice en la entrada y que Keen ignora o desprecia (por ideología, conveniencia o cualquier otra razón que yo no estoy en condiciones de identificar).

      • Sinceramente pienso que se equivoca en los reproches que le hace a Steven Keen.

        Si le quitas a la Teoria Economica Actual el marginalismo entonces dejas de tener definido el "capital". Ni siquiera te queda la vaga nocion de "factor de produccion"

        Si no tienes definido el "capital" entonces ...¿ de que trata exactamente la Teoria Economica Actual?

        Si no tienes definido "el capital" .... ¿como puedes, no ya predecir una crisis economica, sino simplemente entenderla?.

        Si no tienes definido "el capital" ... ¿cual es su profesion? ... porque la de economista, evidentemente, no puede ser....¿La de estadistico quizas?

        • Pues yo creo que quiénes se equivocan son Vd. y Keen. Mis estudiantes de hace más de veinte años aprendieron bajo qué condiciones se puede definir el capital y construir una función de producción agregada (en la mayoría de los casos como aproximación a las posibilidades de producción de una empresa o de un país). Desde entonces se han ofrecido muchas otras soluciones al problema planteado por la controversia de Cambridge,
          Y sí, hay muchísimos problemas económicos para cuyo planteamiento y solución no hace falta preocupase por "el capital".

          • Le agradezco la paciencia mostrada conmigo ... pero ...

            ... No existe ningún problema económico que no este relacionado directa o indirectamente con la definición de "el capital".... a menos que estés describiendo una economía de trueque en donde no exista ni se necesite el dinero...

            ...( y a Steve Keen deberían haberle dado el Nobel hace tiempo lo mismo que en su momento debieron dárselo a Sraffa o a Robinson)...

            Un saludo

            • De nada, pero sigue teniendo graves confusiones. Entre otras, confunde Economía con (una parte de la) Macroeconomía y, ahora, "capital" con numerario. Con tamañas confusiones, no les hace ningún favor a Keen y a los otros nombres que menciona proclamando que deberían haber ganado el Premio Nobel de Economía.
              Saludos.

  • A los lectores que quieren entender las teorías de Minsky recomiendo la lectura del libro de L. Randall Wray

    https://press.princeton.edu/titles/10575.html

    Randall Wray fue alumno, ayudante y colega de Minsky en Washington University en St. Louis, Missouri. El libro no es una biografía de Minsky pero tiene suficiente información personal para entender su larguísima experiencia académica. Tanto Minsky como luego Wray han tenido igualdad de oportunidad en la academia. El libro explica en detalle las teorías de Minsky según la interpretación Wray (las diferencias de edad implican circunstancias y por lo tanto experiencias muy distintas). Wray sigue muy activo en extender y aplicar las teorías de Minsky. Por ejemplo, días atrás circuló esta nota

    http://www.levyinstitute.org/publications/does-the-united-states-face-another-minsky-moment

    donde compara la posibilidad de un "Minsky moment" en EEUU y China. Aunque no comparto su análisis sobre EEUU y especialmente sobre China (la posibilidad de una crisis bancaria en China se viene "anunciando a la Steven Keen" desde 1994 pero la ignorancia sobre su probabilidad en un futuro próximo sigue siendo total), difícilmente haya mejor alternativa para especular sobre lo que Minsky diría hoy.

  • Muy interesantes posts.

    Una reseña de la primera edición del libro de Keen, en buena medida convergente con la de don Juan Francisco Jimeno, por Herbert Gintis: atención a lo que dice sobre la enseñanza de Economía desde su propia experiencia como profesor:

    https://www.amazon.com/review/R3VRC3MZQZT89P

    Un apunte autobiográfico , por si interesa a alguien. Cuando yo era estudiante a finales de los ochenta, en Oviedo, tuve algún profesor que a quien se lo pidiese, no tenía inconveniente en aclararle cosas como la controversia sobre el capital entre los dos Cambridges: que la "pars destruens" de los críticos era sólida ; que las funciones de produccion agregadas o desagregadas tenían que ser vistas como una simple heurística o una estimación preliminar, no eran un punto final que cerrase consideraciones sobre el perfil tecnológico o institucional de las empresas . Pero que la "pars contruens" era inexistente porque ya existían versiones de la teoría neoclásica que no incurrían en las simplificaciones de los modelos que se manejaron en la controversia. Es decir, de conspiración de silencio, ná de ná.

    Y otra cosa, también me gustó mucho el libro de Tirole, que recomiendo. Magníficamente escrito, con capítulos redondos, perfectos, como el que dedica al desafío climático, aunque un poco panglossiano cuando habla de la empresa.

  • Otra buena referencia sobre las ideas de Minsky respecto a crisis financieras es el libro "Manias, Panics and Crushes" de Charles Kindleberger (ya fallecido y por décadas profesor de MIT) publicado en 1978. Ahora está disponible la séptima edición, muy aumentada con la contribución de Robert Aliber:

    https://www.palgrave.com/gp/book/9781137525758

    La edición original se centraba en las ideas de Minsky pero la más reciente incluye ideas de Robert Aliber (profesor emérito de finanzas de U. Chicago).

    Más importante, la edición original tuvo alguna influencia en algunos que "participamos" en la crisis de la deuda latinoamericana de la década de los 80. En base a modelos simples de las ideas de Minsky vía CK planteamos ya durante 1981 la posibilidad de una situación explosiva que luego otros modelarían mejor --ver por ejemplo este paper

    https://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=125848

    luego publicado en un libro. Este paper parece ser el último que escribió y publicó Minsky junto con dos discípulos italianos que todavía siguen buscando caminos alternativos.

    Respecto a la crisis latinoamericana, no deja de ser curioso que todo lo discutido y escrito durante años haya tenido tan poca influencia en el análisis posterior de las crisis financieras.

  • Una discusión más formal de las intrínsecas deficiencias de la Economía tradicional y de la necesidad de una aproximación más basada en los datos (Econofísica y Economía computacional) que la que aparece en LED puede encontrarse en los trabajos de Vela Vilupillai 'The unreasonable ineffectiveness of mathematics in economics' (2005); 'Uncomputability and undecidability in economic theory' (2009); 'Nonn-linerar dynamics, complexity and randomness: algorithmic foundations' (2011)

  • Desde el mayor de los respetos (soy académico, pero de otra rama), permítame unos comentarios humorísticos.

    ¡Cuánta satisfacción sentí al leer a Keen! ¡Al fin me veía vengado! Pues en 2 carreras distintas cursé 2 cursos distintos de Intro. a la Economía y 2 veces tuve que memorizar y fingir creer la correspondiente colección de "dibujos animados", "non sequitur" y razonamientos agujereados. ¡Por fin supe la razón de que no hubiera conseguido entender la curva de oferta! Así que, al menos, Keen ha conseguido esto: halagar mis bajas pasiones.

    "Oiga, la culpa es de usted: todo el mundo sabe que lo que se expone en esos cursos no es enteramente exacto." Pues será todo el mundo que se ha doctorado en el MIT ; los pobres alumnos que no se doctoran en Economía creo que pueden acabar sus estudios (de Admón Empresas, Derecho, ...) sin haber sido expuestos a tal conocimiento.

    "Oiga, es como la física de Newton: no es exacta, pero es la que se enseña en los primeros cursos". Pues no: la física newtoniana explica todos los fenómenos cotidianos, predice los movimientos de la Luna y los planetas, permite construir presas y puentes y diseñar trenes y aviones... No, creo que no es lo mismo.

    • JL,
      Gracias por el comentario. Estoy de acuerdo. El libro de Keen es muy útil para "halagar bajas pasiones". Esto es lo que yo quería decir (de un modo mucho más pedante) cuando escribí en la entrada:
      "Su lectura solo puede resultar interesante a los que buscan excusas para utilizar la economía como un campo de batalla entre posiciones ideológicas y filosóficas colaterales al ejercicio de la economía. Como adelanté al final de la primera parte de esta entrada, en lugar de enseñar a aproximarse críticamente a la economía, LED solo sirve para alejar a sus (previamente convencidos) lectores de los instrumentos y conocimientos que necesitan para entenderla y desarrollarla."
      Saludos.

      • ¡Gracias por responder, don Juan Francisco!

        Ahora en serio, conste que cuando he estudiado algo de alguna rama (tª de Juegos) he encontrado bellas y valiosas teorizaciones. En cuanto a las demás ramas, como "ars longa, vita brevis", no he tenido tiempo para ir más allá de los escasamente convincentes "hand-waving" introductorios; pero en general confío en ustedes los expertos.

        • JL,
          Gracias por la confianza. Somos los que hemos estudiado Economía a niveles más avanzados los que mejor conocemos las limitaciones de nuestra "ciencia". Pero si intentos serios de formalización de cuestiones económicas basados en el rigor teórico y en la contratación con la evidencia empírica no siempre producen muchos resultados, imagínese lo que se puede esperar de (pseudo)economistas que no hacen o pretenden (malamente) hacer investigación económica.
          Saludos.

  • Muy interesante la reseña.

    No se si seguirá por la labor de continuar reseñando "no-recomendaciones", pero hay una obra de la que, en particular, me gustaría oír su opinión.

    Me refiero a "El cisne negro" de Taleb, donde el autor se refiere a los economistas como "charlatanes" y trata de desacreditar la estadística basada en la distribución normal (y sucedáneos). Debido a la fama del libro probablemente ya lo haya leído, por lo que si en algún momento decide escribir sobre él, que sepa que por aquí hay un fan de este blog que lo agradecerá especialmente.

    Saludos,

      • Si conozco un libro (y un personaje) sobrevalorado ese es el libro de Taleb (y Taleb mismo). Páginas y páginas y páginas repitiendo una y otra vez el mismo mantra: el mundo no es gaussiano (cierto), muchas veces hay outliers muy outliers (cierto), hay que tenerlos en cuenta para prepararse para el futuro (cierto) y en este libro le voy a enseñar a entender los outliers y prepararse para ellos (falso de toda falsedad, porque se limita a volver al principio sin ir nunca más allá). Que tiempo más malgastado.

          • Uy, no, no escribiría más de lo que he dicho en el comentario anterior, y escribir más y masacrar el libro como se merece me exigiría volver a leerlo, y no estoy dispuesto a perder ni un minuto más con Taleb. Así que thanks but no, thanks.

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