El egoísmo en Economía

Mine, mineSe reprocha a menudo que la Economía se basa en supuestos irreales, entre ellos el que las personas seamos egoístas. Según algunas críticas (por ejemplo, las del filósofo Bunge), este hecho es suficiente para mostrar la invalidez de los modelos económicos. Al fin y al cabo, si partimos de una falsedad, ¿qué esperanza podemos tener de encontrar teorías útiles?

Es una objeción importante, así que debe ser contestada de manera adecuada. Para empezar, sí es posible desarrollar teorías útiles partiendo de falsedades, siempre y cuando estas constituyan una buena aproximación o un buen punto de partida. Por ejemplo, en Astronomía los planetas pueden postularse como masas puntuales cuando lo que interesa es conocer sus posiciones relativas. A nadie se le escapa la falsedad de considerar que un planeta es un punto y, sin embargo, el modelo es muy útil. ¿Ocurre algo así en la Economía?

Empecemos con los mercados competitivos. El teorema que enuncia su eficiencia parte de agentes que se comportan como el Homo economicus. Si embargo, este postulado es una condición suficiente, y no necesaria. De hecho, es posible encontrar algo muy parecido a este resultado sin necesidad de postular un comportamiento egoísta por parte de los agentes, como mostraron Gode y Sunder. ¿Por qué entonces el modelo usa el postulado más restrictivo? Porque es una buena aproximación y porque, después de todo, en los mercados competitivos, los agentes sí parecen ser bastante egoístas. Pocas veces observamos a los compradores en un supermercado regalar dinero a los demás clientes, a los empleados o a los dueños. Es cierto que, en campañas de recogida de alimentos, somos capaces de comprar un kilo de comida para los necesitados, pero eso es una parte muy pequeña del presupuesto. Por otro lado, el modelo de mercados competitivos con el supuesto egoísta predice muy bien lo que ocurre en muchos mercados reales cuando se impone un precio político, una cuota, un arancel o un impuesto, entre otras posibilidades de intervención. Cualquier mejora que parta de un postulado más realista debería llegar en estos casos a conclusiones muy parecidas a las que ya se llega con el postulado egoísta.

Consideremos ahora los mercados no competitivos. Por ejemplo, los mercados oligopolistas. Si las empresas son egoístas, estos mercados no son eficientes, se producirá demasiado poco a un precio demasiado alto y las empresas se beneficiarán en una medida desproporcionada en comparación con los consumidores. Las empresas bien pudieran ser menos egoístas y vender más cantidad y a menor precio, como lo harían en competencia perfecta. Si queremos desarrollar una teoría del oligopolio con la que explicar lo que ocurre en estos mercados y simular los resultados de diferentes tipos de regulación, ¿querríamos partir del hecho de que las empresas en un mercado oligopolista son altruistas o que son egoístas?

altruismo

Entonces, ¿dónde es importante considerar que los individuos no somos egoístas y que tenemos comportamientos cooperativos o altruistas? Lo es, por ejemplo, en el estudio de las decisiones económicas dentro de la familia, donde se postulan preferencias altruistas sobre el cónyuge y los hijos (Becker fue pionero en estos estudios usando modelos económicos). Sin embargo, son las noticias sobre cómo la economía experimental ha encontrado comportamientos alejados del egoísmo en el juego del ultimátum, entre otros, las que han agudizado las críticas. En este juego, del que Antonio Cabrales ha hablado aquí, el experimentador da una cantidad de dinero para que se repartan entre dos jugadores, pero deben hacerlo según unas reglas: (i) uno de los jugadores es designado como repartidor por el experimentador, (ii) este jugador realizará una propuesta de reparto, y (iii) el otro jugador solo podrá aceptar o rechazar la oferta. Si la acepta se lleva a cabo el reparto ofrecido y si la rechaza ambos se quedan sin nada. Si los jugadores fueran egoístas y racionales, el repartidor ofrecería quedarse con casi todo y dejar apenas un céntimo para el otro jugador. Como un céntimo es mejor que nada, este aceptaría. Sin embargo no es lo que se observa en los experimentos, donde el repartidor ofrece quedarse alrededor de un 60% del dinero y el otro jugador suele rechazar divisiones que le dan menos del 40% (véase el artículo de Antonio Cabrales para más detalles). Así, pues, en este tipo de situaciones, el postulado egoísta no es satisfactorio.

ultimatum

Ante estos experimentos caben varias actitudes, entre ellas:

1. Sustituir el postulado egoísta por otro que dé cuenta de lo que pasa en todas las interacciones       económicas y no solo en los mercados competitivos y en oligopolios.

2. Mantener el postulado egoísta en los modelos de mercados competitivos y en los oligopolios       y cambiarlo allí donde no es un buen postulado.

La primera sería la mejor opción si tuviéramos a mano ese otro postulado más general que el egoísta y que mejore los modelos. Lamentablemente, todavía no tenemos tal cosa, y debemos conformarnos con algo más parecido a la segunda opción.

Con todo, este no es el fin del postulado egoísta en el juego mencionado. El estudio del equilibrio al que se llega siendo egoístas es importante, incluso si en la realidad nadie lo es, por cuanto establece un punto de partida respecto al cual medir o comparar el comportamiento observado o los equilibrios que surgen con otros postulados. Por ejemplo, permite establecer una medida del altruismo según el comportamiento se aparte del equilibrio egoísta. También es importante porque algunas variaciones de estos juegos sí se acercan a ese equilibrio. Por ejemplo, cuando el juego del ultimátum se juega contra un ordenador o cuando los jugadores son grupos, los individuos tienden a aceptar ofertas pequeñas (véanse estos artículos de van’t Wout y otros, y de Christopher y Carnevale). Más aún, el comportamiento observado se va acercando al del equilibrio egoísta a medida que se enuncia la situación como una interacción anónima en un mercado y se realiza el experimento con doble ciego, donde el sujeto experimental tiene garantías de que ni siquiera el experimentador va a saber cuál ha sido su comportamiento (Hoffman y otros). Finamente, la manera en que los comportamientos observados difieren del postulado egoísta en distintos juegos puede ayudar a diferenciar entre hipótesis alternativas. Por ejemplo, comparando el comportamiento en el juego del ultimátum con otros juegos como el del dictador, podemos intentar distinguir si las observaciones se explican mejor postulando altruismo, reciprocidad o resentimiento.

Así pues, el problema del postulado egoísta no es que sea o no cierto en general, sino si lo usamos de la manera adecuada en los modelos adecuados. Decir que en Economía usamos agentes egoístas es una mala crítica. Señalar que se abusa del postulado y que se usa en situaciones en que no debería hacerse (Pedro Rey habló aquí de algunos casos), sí es una buena crítica. Juzgue el lector quién hace una u otra y quién avanza en proponer cada vez mejores modelos.

Hay 37 comentarios
  • El problema es que son hipótesis demasiado reduccionista, es decir, una empresa monopólica puede tener incentivos a no subir los precios para no atraer competidores, lo que sería también sería egoismo. Por no hablar, de que en muchos de los experimentos que comenta, al cambiar las condiciones los resultados eran muy diferentes, por ejemplo, si se conocia la decision de los sujetos, estos se mostraban menos egoistas que si no se conocia. O si era gente formada en la teoría de juegos, o habían participado en los juegos más veces sus decisiones cambiaban. En resumen, lo que quiero decir es que en las decisiones de los agentes influyen muchos parámetros y muchas veces el resultado que obtenemos es demasiado marginal para considerarlo útil, aunque como ejercicio esté bién.

    • He usado ejemplos sencillos por cuestiones didácticas y de espacio. Desde luego que el egoísmo puede explicar comportamientos más complicados, como los que señalas, y que las maneras en que el comportamientos se aparta de la hipótesis egoísta puede depender de muchas variables.

  • Buen texto, aunque tengo varias críticas. La primera es que lo que se hace en Astronomía, en el ejemplo citado, no es un supuesto, es una aproximación; los resultados obtenidos no cambiarían mucho si se supusieran masas heterogéneas, pero el cálculosería mucho más complejo. En cambio, el supuesto del individuo egoísta puede ser determinante en los resultados.

    Respecto a los experimentos de juegos, que alguien rechace, por ejemplo, el 1%, para mí sí es egoísmo, pero comparativo. Aunque ese 1% es mejor que nada, es mucho peor que el 99% que se queda el otro. Podríamos llamarlo egoísmo en sentido amplio y no en sentido estricto.

    • No entiendo por qué dices que la aproximación no es un supuesto. Con todo, voy a aventurar una contestación. La Astronomía, obviamente, tiene una idea más completa de los planetas, pero cuando un modelo simplificado los toma como puntos, en ese modelo formal para resolver unos problemas concretos (que no en la Astronomía), sí es un supuesto del modelo. Decir que es simplificación de un modelo o teoría más completo no contradice lo anterior. Es cierto que la Astronomía puede presumir de tener ese modelo más completo, mientras que la Economía no lo tiene (en el sentido que decía en la entrada, con la actitud 2.). Esto, sin embargo, no ofrece una gran diferencia a efectos prácticos cuando se usan esos modelos como buena aproximación. Dicho de otra manera, cuando no se sabía lo que eran esos puntos en el cielo (es decir, cuando no se tenía un modelo del cual el supuesto puntual era una aproximación), la utilidad del modelo seguía siendo igual de válida para conocer sus posiciones relativas.

      • No considero una falsedad sustituir un punto por un planeta, sino una equivalencia. Y no se hace por los mismos motivos que lo hace la economía. Si estamos lo suficientemente alejados podemos sustituir la influencia del campo gravitatorio de un planeta y su energia potencial por aquellos creados por un punto que contenga toda la masa del planeta. El resultado es el mismo (la naturaleza se comporta igual) y para nosotros es más fácil trabajar así. Sin embargo, en el caso de la economía, no es una equivalencia porque se desconoce que es a lo que equivale. Es más bien una manera de empezar un estudio con la mejor disposición, con sentido común para ver dónde se llega. Lo social - el ser humano - le hace perder a la economia las principales caracteristicas que tienen las ciencias naturales.

        • Es el último punto que comentas, la vertiente social y por tanto introducir un componente no mensurable y claramente aprehensiones matemáticamente en ecuaciones o cálculos con el objeto de extraer postulados y conclusiones objetivas, el a mi juicio fundamental error y distancia de la economía como ciencia con pretensiones de rigor.
          Y ello se ppuso de manifiesto en la generación de burbujas y la consideración que les llevó al Nobel de economía a Black y Sholes de considerar elementos como las decisiones de los individuos, sus motivaciones entre otros como aspectos a tener en cuenta en los modelos económicos. Pero ¿cómo medir o ponderar algo no mensurable per se para incorporarlo a un modelo matemático económico?.
          A mi juicio explica los fallos de construcción de predicciones de la economía - y otras ciencias (sociales ( como la psicología, a la que pertenece la Economía- y el cuestionamiento de la justificación de su importancia en la praxis y dirección diaria de toma de decisiones de contenido económico por los gobiernos y agentes económicos de los estados y sus repercusiones en las vidas de tantos miles de ciudadanos.
          ¿Qué diferencia hay entre las predicciones muchas veces incumplidas de ciertos gurus de gran influencia mundial o estatal y las que dentro de la probabilidad pudiera hacer otra persona no economista?. ¿Serían comparables los modelos económicos en fiabilidad y falsabilidad y rigor científico con los de otras ciencias más exactas como la física o la química?

          • Juan:

            Estás comentando algo que no tiene nada que ver con la entrada. La Economía no predice la evolución del sistema económico, entre otras cosas porque depende de demasiadas variables desconocidas (qué decisión económica o política realizará tal gobierno, qué tecnologías surgirán mañana,...). Algún gurú económico habrá creído adivinar el futuro, pero lo habrá hecho fuera de los conocimientos de la Economía.

            La Economía intenta conocer qué mecanismos, sistemas económicos y políticas económicas tienen qué propiedades y consecuencias (aunque sea de manera muy aproximada y en términos estadísticos). Por tanto, podrá decir qué maneras de organizar la economía es compatible con ciertas cosas deseables (crecimiento, igualdad, empleo, incentivos a innovar,...). Si alguien te dice que está para adivinar el futuro simplemente no le creas. Será economista, pero no estará ejerciendo como tal.

        • Puedes llamarlo como quieras, pero el modelo que considera los planetas como puntos parte de algo que no es cierto y llega a un buen resultado. Esto es lo único que importa para mi analogía. El que sepamos o no a qué modelo aproxima (o, en tu expresión, equivale en ese contexto) es irrelevante para lo que trato de decir. Y si me tiras de la lengua diré que no es equivalente, puesto que no tiene en cuenta las fuerzas de marea, que alteran la velocidad angular. El efecto es casi nulo para según qué cálculos, pero casi nulo no es equivalente a nulo.

          • Yo creo que el punto de Carlos es muy importante. No es lo mismo decir: Sabemos que este es el modelo real. Para simplificar los cálculos, vamos a aproximarlo con esta forma reducida que es equivalente en el siguiente contexto (y esto, yo que no soy físico, entiendo que es algo que se podrá probar). Y vamos a sacar conclusiones. Que decir: No sabemos cuál es el modelo real. Vamos a suponer que es este. Y vamos a sacar conclusiones.

            Cuando queramos hacer modelos micro de situaciones concretas, apoyándonos en la evidencia que recojamos en el laboratorio, puede valer. Cuando queramos hacer consideraciones del impacto en el bienestar de una política macro u otra...

            • NTLG:

              Nadie ha dicho que sean lo mismo, sino que la diferencia es irrelevante para el argumento. En uno y otro caso la aproximación vale si es útil y no tenemos mejor alternativa o las mejores alternativas añaden poco y aumentan la complicación.

  • Gracias, José Luís. El lunes empiezo el curso con primero de Economía...que bien me viene el post.

  • Gracias por el articulo

    Pero creo que descuidas lo fundamental. Como el comportamiento altruista o egoista depende del tamanyo del grupo. Lo que vale en una familia (soporte al que lo necesita) no sirve en un estado (comunismo). La clave esta en si conocemos realmente las motivaciones y necesidades de todos los miembros del grupo. Se ha demostrado empiricamente que a partir de mas de 153 individuos, las tribus desaparecen. Tienen que aparecer ciudades y civilizaciones sin un maximo aparente de miembros.

    • Ciertamente el comportamiento depende del tamaño del grupo. No sé si esto es lo fundamental para la idea que se expone en la entrada, pero la añado sin problemas a la lista de variables de las que depende el comportamiento.

  • ¿Me permite un pequeño troleo, profesor Ferreira?

    Cuando se consiga construir el hedonímetro de Edgeworth, entonces podremos saber si los agentes humanos actúan económicamente. Pues "pleasure and pain are undoubtedly the ultimate objects..." del señor Gray (el de las Sombras), pero también de la Economía en opinión del buen Jevons.

    Pero, por ahora, estos experimentos lo único que muestran es que a veces los individuos no actúan con el objetivo de maximizar la cantidad de dinero obtenida en una interacción inmediata.

    • Estamos empezando a entender estas cosas, pero creo que entre la Psicología y la Economía estamos aprendiendo algo más que "a veces no maximizan dinero". Sabemos algo más que hace unos años en qué condiciones y dejándonos llevar por qué sesgos.

      Diría más: que no siempre somos como el Homo economicus y maximizamos dinero es algo que los economistas han sabido desde siempre. No es algo que nos haya sorprendido ahora con la Economía Experimental. Lo que vamos aprendiendo desde los primeros experimentos de Chamberlin y, sobre todo, desde Kahneman y Tversky, es la manera sistemática (y no errática) en que nos apartamos de ese supuesto.

  • El problema és que se usa ese postulado de forma política para justificar ciertas regulacions. Y sobretodo se hace cierto que la economia és egoista cuando la teoria de fragua en una realidad social que té obliga a ello. No són solo modelos económicos, estos forman parte de la estructura social y la acavan modificando por muchas vias, política y filosófica, p.ej. El punto és que la filosofia acaba cuajando en la mente de los individuos que se acavan comportando como agentes egoistas que se enuncia que son (todo el mundo se comporta así, pues yo también), asi confirmando los modelos. Lo vemos históricamente con las creencias que fraguan en feudalismo por ejemplo. Ahora pasa con este capitalismo individualista.

    • Ese será un problema más, no el problema. Si alguien quiere justificar una política con un modelo que no se aplica, pues mal para quien lo hace, para quien le hace caso y para quien, sabiéndolo, no lo denuncia.

      Lo segundo que dices es una afirmación extraordinaria, que requiere alguna prueba por tu parte. No me refiero al hecho de que algunos entornos saquen más o menos egoísmo de nosotros, que creo está claro y de hecho en la entrada lo señalo. Me refiero a la importancia que le concedes a la filosofía y estructura social para modelar al ser humano. Curas y comisarios políticos a lo largo de la historia de humanidad lo han intentado si éxito. Egoísmo y avaricia ha existido siempre. Podemos educar todo lo que quieras para que seamos menos egoístas, pero por si acaso propondré que tengamos mecanismos económicos que tengan buenas propiedades incluso en el caso de que seamos avaros y egoístas. La competencia a la que te obliga el mercado es una buena manera de disciplinar la avaricia. El monopolio y el nepotismo, entre otros sistemas, no. Algunas utopías que se han probado en el siglo 20 (y alguna llega hasta el 21), tampoco.

      • Creo que el punto de Andreu (el segundo) es clave. La teoría económica capitalista y ortodoxa aproxima (razonablemente) bien el comportamiento humano porque la concepción filosófica de la que parte para construirse (el hommo economicus), desde hace un par de siglos, es hegemónica también en el campo de lo moral. Y es hegemónica en el campo de lo moral entre otras cosas porque tiene una ciencia detrás, la economía, que la confirma como hegemónica. Es la pescadilla que se muerde la cola.

        Ahora bien, ignorar que esto no siempre ha sido así en el pasado, y que incluso en el presente, hay culturas mucho más colectivistas que las occidentales, con otra manera de vivir lo material, el trabajo, el ocio, con otros objetivos vitales... (y no hablo de tribus de áfrica, hablo de los musulmanes o los hindús) por el hecho de que no se pueda probar formalmente es como ignorar el trabajo de Nitzche, de Kant, de Webber, porque no se puede probar formalmente.

        • NTLG:

          Que yo sepa no existe tal cosa como la teoría económica capitalista y ortodoxa. Existe la teoría económica que ha cosechado muy buenos avances (aunque manifiestamente incompletos) en el estudio del comportamiento económico en muy distintos mecanismos, desde el mercado competitivo hasta distintas maneras de economía planificada, pasando por diferentes tipos de regulación, subastas, cooperativas,... ¿Te refieres a eso?

          No sé por qué dices que la moral del homo economicus es hegemónica. No la es ni entre los economistas, así que dudo mucho que la sea entre el resto de la humanidad. No veo que, por ejemplo, las leyes de la oferta y la demanda funcionen de manera distinta en los países de mayoría hindú o musulmana, o que los monopolios sean buenos en esos países. Antes de aventurar nuevas teorías me gustaría saber de qué hechos estamos hablando.

  • Se agradecen de veras artículos como este, que osan indagar en los fundamentos de la ¿ciencia? económica... para dejar en evidencia la fragilidad de todo el edificio.

    En efecto, resulta cuando menos chocante que se pretenda basar una ¿ciencia? social en conceptos como "conducta egoísta" o "conducta racional" que no poseen en absoluto un significado evidente y sobre los que ningún manual de economía que yo conozca ofrece una definición satisfactoria (lo habitual es optar arteramente por la omisión, no vaya a ser que al lector se le ocurra buscarle las vueltas a cualquier tentativa, cosa bien fácil por otra parte).

    ¿Conducta egoísta es "aquella que busca únicamente el propio bien"? ¿Habrá que definir "bien", entonces? De acuerdo, entonces. ¡Ya podemos empezar a desempolvar los mamotretos escritos en varios milenios de historia de la filosofía!

    • Jaime: en cualquier manual medianamente avanzad habrás podido ver que esos conceptos están perfectamente definidos. En general se postula que los individuos tienen preferencias coherentes (completas y transitivas) y que sus acciones no van contra ellas. En referencias más avanzadas podrás ver cómo se consideran otros postulados (dinámicas de grupo, evolutivas, de racionalidad limitada,...). Podrás señalar que no siempre se ofrece una reflexión del alcance de estos postulados, pero no que no se definan ni que sea tan fácil buscarle las vueltas al análisis económico. Hay mucha crítica destructiva que cree haberlo hecho sin haber entendido los modelos económicos. Toda crítica constructiva es bien venida. Es lo que ha hecho progresar la Economía como ciencia.

  • Es porque en los mercados competitivos es donde más claramente la gente se comporta de manera egoísta por lo que, algunos economistas, sugieren que esos mercados desplazan usos o costumbres menos egoístas y tornan la gestión de los recursos menos eficiente.

    Aparte, a largo plazo ¿puede "discipinarse" la avaricia? ¿no terminará por "romper el saco"?

    • Vicente:

      Hay mecanismos donde la gente se comporta de manera más egoísta que en el mercado. Mira cualquier monopolio, oligopolio o mafia, o cualquier ejemplo de sistemas centralizados en los países comunistas que en el mundo han sido donde "el estado finge que nos paga y nosotros fingimos trabajar". Mira cualquier sistema esclavista, colonialista, de apartheid, de castas,... De todos ellos, el mercado competitivo ciertamente limita el egoísmo mucho mejor. No es la panacea, ya que sabemos de problemas de externalidades, bienes públicos e información asimétrica, p.e., para los que hace falta un mecanismo distinto.

  • En el juego del ultimátum el resultado no se explica porque los agentes no actúen de forma egoísta, sino porque el Homo economicus no se comporta siempre con racionalidad económica o, al menos, con racionalidad económica a corto plazo. Cuando el segundo agente percibe que el repartidor abusa de su posición puede que su malestar le lleve a liberar sus impulsos y vengarse del repartidos no aceptando su propuesta y perjudicándole. Aunque también puede tener una motivación interesada y ejemplarizante al enviarle el mensaje de que en un próximo juego no abuse de su posición.

    • Curro:

      No quería mezclar más supuestos. Si crees que no está claro que en el juego del ultimátum los jugadores no sean egoístas, puedes coger otro ejemplo, como el juego del dictador o el dilema del prisionero.

      (Pero tendrías que ser muy elocuente y poner muchos datos sobre la mesa para demostrar que tu hipótesis es la única que explica todos los casos en que el juego del ultimátum se aparta del equilibrio teórico.)

      • Pues yo estoy totalmente deacuerdo con Curro. Si en el ultimatum (o dictador) no hactuamos egoisticamente es porque tenemos la presencia del otro individuo y entran en juego factores sociales. Seguramente si nos pudieramos abstraer del individuo (jugando via Internet), los efectos sociales desaparecerian. No esta eso investigado?

        • Juan:

          No se trata de estar o no de acuerdo, sino de admitir como más probables las hipótesis que expliquen mejor los datos. Estas líneas de investigación son recientes, creo que todavía es temprano para hacer afirmaciones tan contundentes como la que proponéis Curro y tú de manera intuitiva. Sospecho que parte de los datos se podrá explicar por esa hipótesis, pero será una explicación incompleta. La investigación sigue.

          Aquí tienes un buen resumen del estado de la cuestión (es de hace 10 años, pero te dará una idea):

          http://www.melessa.uni-muenchen.de/team/vorstand/schmidt/publikationen/papers/reciprocalt.pdf

  • Muy buen articulo. Sobre todo el link del paper que deja al final. Prof. Ferreira justamente ud. en muchas de sus articulos pone lo más relevante del tema y las fuentes "precisas". Tal vez deberia escribir un poco de como "navegar" en ese mas de informacion sobr economia y teoria para que otros no nos perdamos y podamos tambien saber donde y como distinguir lo relevante de lo que no es. Gracias.

  • Hola Jose Luis,

    yo no veo que el problema sea el supuesto de que los agentes sean egoístas o no lo sean. Si en el juego del ultimatun alguien acepta un 1% ... ¿significa eso que es egoísta? ...¿significa que no lo es? ...

    El problema que yo le veo es que hay un resultado, la aceptación o no del ofrecimiento, y queremos deducirlo o explicarlo de causas primeras, en este caso de si el agente es o no es egoísta y esto no tiene mucho sentido, por no decir que no tiene ningún sentido.

    La razón por lo que no tiene ningún sentido considerar el egoísmo como causa primera explicativa es porque el resultado experimental, que en este caso es la aceptación o no del ofrecimiento, no puede ser explicado por algo que no haya sido definido previamente de manera independiente a aquello que pretende explicar. El egoísmo del sujeto o su ausencia tienes que poderla definir previamente y ... ¿me quieres decir como defines el egoísmo? ...

    Lo que estáis haciendo es que "la pescadilla se muerda la cola" ... supongo que el sujeto es egoísta (cosa que no se sabe que es porque no lo he definido previamente) ... obtengo un resultado que uso para confirmar/definir que el sujeto es egoísta ... con lo que llego a la conclusión que mi hipótesis de partida, el egoísmo, confirma el resultado y es una buena hipótesis de partida.

    Comparar el egoísmo con la astronomía y los cuerpos celestes es un insulto a Copernico y a Newton.

    Un cordial saludo

    • ALEKINE:

      En Economía y Teoría de Juegos se suele postular que los individuos son racionales, definida la racionalidad de la siguiente manera:

      1. Los individuos tienen preferencias completas (entre dos cosas, sabe cuál prefiere o si está indiferente) y transitivas (si prefiere A a B y B a C, entonces prefiere A a C).

      2. No tomar acciones contrarias a sus preferencias.

      Las preferencias pueden ser altruistas, egoístas o de la manera que se quiera. En muchos modelos se suponen egoístas, que significa que sus preferencias no dependen del bienestar de los demás. Esto es algo que tiene un significado bien preciso y nada redundante. Aquí he discutido cómo dar significado preciso al altruismo (y, de manera indirecta, al egoísmo):

      http://todoloqueseaverdad.blogspot.com.es/2009/12/el-altruismo.html

      Una vez que postulas que los individuos son racionales y egoístas, puedes analizar modelos económicos y juegos para encontrar, por ejemplo, equilibrios. Tu percepción de que es una pescadilla que se muerde la cola es errónea: de ninguna manera se define el comportamiento egoísta por lo que hagan en el juego. Se define el comportamiento egoísta primero y luego se observa si el comportamiento se corresponde con él. Te invito a que estudies estos temas con rigor para que lo acabes de entender.

      • Sigo:

        Por ejemplo, en el juego del ultimátum, los supuestos de racionalidad y egoísmo lleva a que se el oferente se quede con casi todo en el equilibrio. Si se observa eso, diremos que el resultado es compatible con los supuestos. Si no lo observamos, es pronto para deducir que no hay egoísmo y hay otra cosa (altruismo, reciprocidad, resentimiento,...). Podría ser que algún supuesto implícito (como que el juego no recoge toda la situación estratégica tal y como la perciben los individuos) no se cumpla y que alterándolo podamos explicar lo observado como equilibrio con los supuestos de racionalidad y egoísmo. O puede que no, y entonces iremos explorando hipótesis alternativas. Si fuera verdad tu "pescadilla que se muerde la cola" no podríamos hacer eso, y sin embargo es algo que se hace con resultados prometedores, como indicaba en la referencia de mi contestación a Juan.

        Para finalizar, no sé en dónde has podido leer que comparo el egoísmo con la astronomía.

        • ...(leere con detenimiento el articulo que mencionas)...

          Voy a ponerte un ejemplo. Tu afirmas:

          ..."2. No tomar acciones contrarias a sus preferencias."...

          ¿como sabes que un individuo no toma acciones contrarias a sus preferencias? ...¿se lo preguntas? ... ¿como sabes que alguien que bebe un baso de agua esta manifestando sus preferencias?...

          La ciencia intenta explicar las cosas encontrando o simplificando la realidad con causas primeras pero esas causas primeras tienen que poderse definir sin recurrir a aquello que se pretende explicar. Tienes que poder definir el "egoismo" o el "altruismo" ... (y demostrar su existencia)... sin recurrir a los experimentos con los que intentas sacar las implicaciones que ese "egoismo" o ese "altruismo" trae consigo. Si no eres capaz de hacer esos ... solo estas haciendo que la pescadilla se muerda la cola.

          La astronomía se basa en el concepto de espacio/tiempo, concepto que no surgen ni salen de la astronomia. Copernico o Newton no inventaron el espacio/tiempo solo lo utilizaron.

          Un cordial saludo

          • ALEKINE:

            Cuando construyes un modelo para formalizar una situación de la vida real, es el modelo el que tiene que estar bien definido, sin pescadillas que se muerden la cola. El modelo de comportamiento del consumidor está así definido, sin círculos viciosos. Es en el modelo en el que, tras definir unas preferencias, puedo especificar qué significa no ir contra ellas. Una vez tenemos el modelo podemos realizar observaciones y experimentos para saber si es ese modelo u otro el que mejor explica esas observaciones.

            Lo que dices ahora de la Astronomía, Newton y Copérnico no tiene nada que ver con lo que decías antes sobre comparaciones del egoísmo con todo eso y tampoco sé a qué viene. La Economía tampoco ha inventado el egoísmo, así que no sé qué argumento quieres hacer.

            • Creo que el problema esta en que tenemos manera distintas de definir lo que es "ciencia". Ha sido un placer, Jose Luis.

              Un cordial saludo

              ...( a todos nos gusta que en aquello en lo que trabajamos se pueda llegar a comparar con lo que hicieron Copernico o Newton pero no siempre esa comparación es posible )...

              ...(Por ejemplo, la actual y hegemonica teoría marginalista se basa en el concepto de "utilidad". Es casi imposible leer un articulo de economía donde no aparezca las dos palabras mágicas ... "utilidad marginal" ... ¿cual es la definición de utilidad marginal? ... ¿como calculo la utilidad marginal de un vaso de agua, de un billete de dolar, de un coche?... La respuesta es que no hay ninguna manera de calcularla sin recurrir a aquello que pretende explicar y por cuya razón existe el concepto de utilidad marginal ...

              Eso no es ciencia. Puede parecer ciencia pero no lo es.) ...

              • ALEKINE:

                Supongo que te estás dando cuenta de cómo has desviado el tema de la entrada. Nada de esta discusión nos aclara el uso del supuesto egoísta en los modelos económicos y de lo razonable o no de sus críticas.

                En cualquier caso, te contesto. Una vez que aceptamos o suponemos que una persona tiene preferencias completas y transitivas sobre lo que puede consumir, estamos aceptando también que esas preferencias pueden ser representadas por un índice que llamamos función de utilidad. Matemáticamente esas preferencias y esa función se implican mutuamente. Si crees que las preferencias están mal definidas, son tautológicas o algo así es que no has entendido bien. Una vez que tenemos el índice o función de utilidad, el concepto de utilidad marginal es una cosa bien sencilla: el incremento en ese índice.

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