Bentham, Rawls y Harsanyi. Utilitarismo y justicia

¿Por qué nos oponemos a la esclavitud? Hacernos esta pregunta en las sociedades actuales es bastante superfluo. Simplemente, la libertad es un derecho humano fundamental y aceptado, un logro en el progreso moral de las sociedades. En los tiempos en que la esclavitud era legal y aceptada por gran parte de la población, la lucha contra ella no podía apelar a esos sentimientos morales, por lo menos, no solo a ellos. Había gente a quien le repugnaba la idea de la esclavitud y gente que le atribuía valores morales. Una disputa sobre preferencias morales no tiene, en estos términos, buenas maneras de establecer un terreno común el que dirimir las diferencias y llegar a algún tipo de acuerdo. Tanto los detractores como los defensores defendían sus ideas apelando a principios. En el mundo occidental, unos y otros encontraban en la religión y en la Biblia principios absolutos de los que deducir su postura.

Los primeros utilitaristas (Bentham y Stuart Mill, principalmente), interesados en grandes reformas sociales, se oponían a la esclavitud, defendían los derechos de las mujeres, trabajadores y homosexuales, la educación universal y la libertad de prensa y de comercio, entre otras. Como economistas y filósofos, su gran aportación fue el desarrollar un método para reflexionar sobre cómo queremos que sea la sociedad sin apelar a principios como la tradición o el mandato religioso, principios sagrados que simplemente se aceptan y encierran ya una respuesta inamovible e innegociable. Apelando a ellos no lograremos avanzar en el debate (véase una explicación más extensa por el filósofo Joshua Greene aquí). Otros pensadores aportaron otros métodos, en este artículo hablo de la aportación de los economistas.

Su principio era la utilidad: la esclavitud no es buena o mala porque dios lo diga, es mala porque vivimos peor con ella. Por supuesto, unos viven mejor, pero su mayor felicidad no compensa la desgracia de los esclavos. Según este primer utilitarismo, la felicidad y desgracia de cada uno sería medible y bastaría sumarlas para decidir qué situación es mejor. Fijémonos que si se acepta este utilitarismo todos estaremos de acuerdo en qué es mejor y qué es peor, puesto que todos haremos las mismas cuentas. A este argumento se opone la posibilidad de que, haciendo las sumas, la mayor utilidad agregada ocurriera en la sociedad esclavista. Los utilitaristas responden que no somos hormigas y valoramos la libertad y que, por tanto, la suma forzosamente ha de dar como peor la sociedad esclavista. Por tanto, tener miedo de este criterio equivaldría a no tener confianza en nuestra propia naturaleza.

Esta concepción utilitarista tiene su interpretación en términos de valorar una sociedad u otra tras el velo de la ignorancia, idea que John Rawls desarrollará en su Teoría de la Justicia casi dos siglos después de que Jeremy Bentham hiciera lo propio con la suya (aquí, un resumen detallado). Si no sabemos si seremos esclavos o amos, todos elegiremos la sociedad libre de esclavitud. La virtud de estos criterios (utilitarista clásico o velo de la ignorancia) reside en que es más fácil ponerse de acuerdo sobre qué querríamos si no sabemos quiénes somos que sobre cuál es el libro sagrado (o su interpretación) en el que encontrar las respuestas a las preguntas morales.

Adelantemos esos dos siglos. La idea de Rawls es el tomar como criterio de justicia para comparar dos sociedades cuál sería la preferida por los individuos antes de saber sus identidades. Según Rawls, esto implicaba detectar a los peores tratados en cada sociedad y elegir aquella sociedad donde los peores están mejor. A esta formulación siguió un intenso e interesante debate con el economista John Harsanyi. Según este último, el criterio rawlsoniano del Maxmin (elegir quien trata mejor a los peor tratados) no se sigue del criterio de elección tras el velo de la ignorancia. Un decisor calculará su utilidad esperada y elegirá la sociedad donde esa sea mayor. Por ejemplo, entre una sociedad de 5 individuos donde la distribución de renta es (4, 4, 4, 4, 4) debe ser preferida a una con distribución (3, 10, 10, 10, 10) según Rawls, pero no según Harsanyi, puesto que, excepto para casos de individuos muy aversos al riesgo, todo el mundo aceptará el riesgo de pasar de 4 a 3 a cambio de una gran probabilidad de pasar de 4 a 10.

El concepto de utilidad de Harsanyi es el moderno, que no implica medir la felicidad de los individuos y sumarlas. Este concepto moderno requiere únicamente que los individuos tengan preferencias sobre los resultados que satisfagan un mínimo de coherencia. Un individuo tomará como referencia su propia utilidad estimada en caso de ser cualquiera de los habitantes de la primera sociedad y hará la media sobre esas utilidades. Luego procederá de igual manera para evaluar la otra sociedad y allí donde la media sea mayor, esa será la sociedad preferida. Obsérvese que uno usa sus propias preferencias, no las de ningún otro. De esta manera, el argumento de qué pasaría si así todo la utilidad media en la sociedad esclavista fuera mayor tendría una respuesta todavía más tajante que con la utilidad clásica. Ahora, si la sociedad esclavista es mejor es porque tus preferencias son así. Si aplico las mías, no lo será. Y es con las mías que valoro las situaciones.

Parece que, entonces no se resuelve nada, porque todo depende de las preferencias de cada uno, que pueden ser muy distintas entre sí. No es una buena conclusión; a menudo se cumplen ciertas regularidades (aversión al riesgo e impaciencia, por ejemplo), o en ciertas condiciones se puede trabajar con unos pocos tipos de individuos, o también, cuando se pueden normalizar las funciones de utilidad, tiene sentido considerar la utilidad media de los individuos. En todos estos casos será posible sacar conclusiones de interés para el análisis.

La interpretación de Harsanyi (aquí) convenció a la mayoría de economistas y a varios filósofos, pero no a todos, entre ellos el propio Rawls. En este reciente artículo hay un resumen bien ponderado del debate, aunque su autor, Michael Moehler, al querer dar la razón a ambos, adolece de la falta de precisión que detallo a continuación. Según Rawls, en la posición original, antes de usar el criterio del velo de la ignorancia, los individuos convendrían en usa serie de circunstancias que apreciar en una sociedad. Por ejemplo, pueden convenir en un mínimo de riqueza por debajo del cual la sociedad sería indeseable desde cualquier punto de vista, o pueden convenir un mínimo de bienes meritorios a los que deba poder acceder cualquier ciudadana. También es cierto que Rawls no decía que el criterio Maxmin tuviera sentido siempre. El problema es que esta formulación del criterio del velo de la ignorancia queda muy difusa y no permite dilucidar cuándo usar el criterio Maxmin y cuándo otro. Para contados casos podría resolverse el problema. Por ejemplo, si la renta mínima aceptable es 10, podremos ordenar las sociedades según el peor tratado esté más cerca de tener esos 10, siguiendo el criterio Maxmin, pero en cuanto ya todos lo tuvieran el criterio ya no se usaría y pasaríamos a la utilidad esperada. El recorrido de esta interpretación es muy corto. En cuanto haya dos o más dimensiones en las que establecer un mínimo (riqueza, libertad, educación, etc.), ya no hay manera de decir nada coherente con el criterio rawlsiano. En cambio, el criterio de utilidad esperada permite replicar lo que hace el rawlsiano para esos casos específicos, como usar utilidades muy bajas para rentas por debajo del mínimo nivel de dignidad, y ponderar unas dimensiones con otras cuando el problema es más complejo.

El criterio de aplicar la utilidad esperada tras el velo de la ignorancia presenta el claro problema de que tal momento no existe. Los individuos que toman decisiones saben ya muchas cosas sobre sí mismos. Con todo, hay muchas otras cosas que no saben del futuro y muchas menos todavía entre las que se refieren a su descendencia. La igualdad entre hombres y mujeres es más fácil si pensamos qué queremos para nuestros hijos e hijas. Dista de ser un criterio perfecto, y tampoco será el único, pero es versátil, claro, atractivo y operativo, como bien sabemos los economistas.

Hay 44 comentarios
  • Según lo que dices, la consecuencia de "Harsanyi + velo de ignorancia" es que sería racional arriesgarse a ser un gitano bajo el nazismo.

    • Es un error muy común contraponer este tipo de casos para criticar el utilitarismo. Se ha contestado una y otra vez, se tiende a olvidar la contestación y luego se vuelve a la carga con él. Veamos el error, que en realidad son varios:

      1. La comparación debe ser entre dos sociedades. Tu caso no plantea eso, así que no hay manera de responder, porque en realidad no hay pregunta. Pongamos, entonces que sea la sociedad alemana antes del nazismo y durante el nazismo.

      2. No hay nada en la entrada, ni en la argumentación de Harsanyi, que te permita deducir que es mejor la sociedad alemana con el nazismo que la justamente anterior. Si crees que sí, no tienes más que mostrar cuál es esa deducción.

      3. De hecho, hay en la entrada algo que te permite decir que justamente este tipo de afirmaciones no son deducibles. Seguramente la hayas leído rápidamente. Relee lo que se dice en el párrafo sexto, en las últimas líneas. La única manera en que puedas deducir eso es si con tus preferencias en la mano, tú quieres pasar de la sociedad alemana antes de los nazis a la sociedad con ellos, porque a ti la mayor utilidad en caso de que seas de los que se benefician del régimen te parece suficiente premio para compensar la represión o la muerte en caso de que te toque ser uno de los millones de víctimas. Pero sería una deducción con tus preferencias, no con las mías, ni con las de Harsanyi, ni, creo, las de la inmensa mayoría de los humanos.

      • Gracias por tu paciencia. A ver si consigo expresar mi problema.
        Según dices: "Por ejemplo, entre una sociedad de 5 individuos donde la distribución de renta es (4, 4, 4, 4, 4) debe ser preferida a una con distribución....." En este ejemplo, con los debidos apaños, usar la utilidad esperada para evaluar sociedades podría llevarnos a elegir una sociedad en la que podríamos obtener una renta de 1, mientras otros están muy por encima.
        Elegir una sociedad con base a la utilidad esperada no serįa racional excepto para los amantes del riesgo extremo.

        • Es justo al contrario: es para preferir la distribución (4, 4, 4, 4, 4) a la (3, 10, 10, 10, 10) para lo que hay que ser muy averso al riesgo. Individuos aversos al riesgo, pero no de manera exagerada, preferirán la segunda distribución.

          Usar el criterio de la utilidad esperada no tiene que ver con se amante o averso al riesgo. Ambos pueden usar el criterio sin problema y sin contradecir sus preferencias.

          • De nuevo, gracias por tu paciencia. A ver con otra formulación (la Stanford, Rawls, 4.7): "Under average utilitarianism, Rawls argues, the basic liberties of some citizens might be restricted for the sake of greater benefits to other citizens. For example, restricting the political and religious liberties of a weak minority might work to the benefit of the majority, and so produce a higher average level of utility in the society. A party in the original position will find the possibility that their citizen might be denied political and religious liberties intolerable, given that the party could instead secure equal liberties for their citizen by choosing justice as fairness. A party will not be willing to gamble with the political standing and deepest commitments of the citizen they represent, Rawls says, when they could safeguard the standing and commitments of their citizen even if their citizen turns out to be in a weak minority." (CONTEXTO: el argumento se refiere al primer principio de Rawls que habla de las libertades civiles y políticas y no del principio de la diferencia, en el que el argumento del maximin no entra.)

            • Recordemos que aplicar criterios significa comparar sociedades. Rawls planea comparar la sociedad A, donde todos tienen iguales derechos con la sociedad B, en la que se restringen los de una minoría porque la mayoría se siente mejor con ello.

              A continuación dice que el criterio utilitarista dirá que es mejor la B, mientras que el suyo dirá que es mejor la A. No sabemos por qué dice lo primero. Voy a poner dos escenarios:

              Escenario 1: La mayoría es racista y obtiene una utilidad más alta por negar derechos civiles a una minoría.

              Escenario 2: La minoría tiene por costumbre arraigada negar transfusiones de sangre a sus miembros, por lo que mueren muchos niños por causas perfectamente evitables.

              ¿Qué dice el utilitarismo? En el escenario 1, diría que si tú tienes preferencias como las de la mayoría podrías preferir la B, porque aún sin saber si serás de la mayoría o de la minoría, sabes que te compensará la probabilidad alta de ser de la mayoría. Pero si tienes preferencias morales sobre restricciones de derechos de este tipo, preferirás la A. También preferirás la B si tienes preferencias morales que ven buena la discriminación si al ponerte en los pies del discriminado, aceptas que el daño de estos no compensa el aumento de utilidad de los otros, aunque sean mayoría. Por qué Rawls argumenta solo con el primer escenario es algo que no se entiende. En el escenario 2 el criterio utilitarista no tendría problemas en negar ese derecho a la minoría, mientras que el rawlsiano no debería hacerlo.

              Lo que es chocante es que se usen argumentos que apelan a nuestras preferencias morales para mostrar que usar nuestras preferencias morales como guía es un mal criterio.

  • ..... si puedes optar a ser un riquísimo y próspero alemán de la época. (Perdón, mis dedos y el móvil no se llevan bien)

  • Estoy de acuerdo salvo en un cosa. No entiendo eso de que el criterio "maximin primero, utilidad esperada después" no funcione en N dimensiones. Puedes poner un mínimo en cada dimensión. Supongo que te refieres a que el criterio no te clasifica ciertos puntos y hay que meter alguna condición más, no? O es que se da alguna contradicción que no veo?
    También echo en falta que se hable de la dispersión de resultados y no solo la media. No sé si Harsanyi habló de eso también pero si no parece una omisión importante.

    • Puedes ordenar medidas en una dimensión, solo implica ordenar números. Ordenar pares de medidas en dos dimensiones no es posible en general: ¿cómo ordenas los vectores (2,5) y (3, 4)?

      Con un ejemplo: supón que estamos de acuerdo en que menos de una renta 100 es inmoral, y que también lo es menos de 8 años de educación. En la sociedad A, el peor tratado en renta tiene 70 y el peor tratado en educación tiene 5. En la sociedad B los números son 90 y 3, respectivamente. ¿Qué sociedad es mejor según el criterio maxmin? No es posible contestar, el criterio no está definido para estos casos. En cambio, la utilidad esperada pondera una cosa con otra y dará una respuesta.

      El criterio de utilidad esperada tiene en cuenta toda la distribución de valores, filtrados a través de la función de utilidad. Depende, por tanto, de la media y de todos los demás momentos.

      • Creo que la confusión viene de que en mi cabeza estaba añadiendo un parche al criterio de dos etapas que planteabas. Si aplicas la maximización de la utilidad esperada también cuando haya indeterminaciones como las que señalas entiendo que el problema queda resuelto, al menos matemáticamente. ,

  • Supongamos que consideramos únicamente una dimensión, el bienestar biológico. Dada una población con una distribución determinada de deterioro biológico,; bajo el velo de ignorancia podríamos extraer la probabilidad de que mi identidad cayese bajo (o sobre) un determinado umbral. En este hipotético caso, ¿qué criterio (Rawls o Harsanyi) defiende mejor la eutanasia?

    • Como he dicho en algún comentario anterior, tienes que especificar dos sociedades, no solamente una o hacer una pregunta en abstracto. Para dar sentido a tu pregunta tendré que especificar algo parecido a lo siguiente (eres libre de decir que eso no es lo que tenías en mente y proponer otra cosa):

      Sociedad A: No hay eutanasia.
      Sociedad B: Igual que la A, excepto que en caso de deterioro de salud X, el enfermo puede optar por la eutanasia.

      Pongamos ahora el caso de un enfermo tipo con deterioro X. Si el prefiere la eutanasia, su utilidad será mayor en B que en A.

      Aplicamos el criterio maxmin lexicográficamente, queriendo decir con esto que si el peor en cada sociedad está igual, pasamos al siguiente peor y así sucesivamente (de hecho algo así decía el propio Rawls). Como las sociedades A y B son iguales excepto por el trato a estos enfermos, cuando el criterio llegue a uno de ello, seleccionará como mejor la sociedad B.

      Aplicamos ahora el criterio de utilidad esperada. Como la utilidad de todos los individuos es igual en A y B para todos excepto para los enfermos X, para quienes la utilidad es mayor en B, la utilidad esperada será mayor en la sociedad B.

      Decide tú qué criterio te parece mejor para este caso concreto.

  • Muy interesante. Se deduce del texto que el cumplimiento de los derechos humanos es equivalente contemporáneo a la religión ("principios sagrados que simplemente se aceptan y encierran ya una respuesta inamovible e innegociable"), no?

    Por otra parte, citas a Joshua Greene, muy relacionado con la psicología evolutiva, disciplina que tiene una respuesta en mi opinión mejor al problema de la moral que el simple cálculo utilitarista, por muy sofisticado que sea: la moral está evolutivamente inscrita en la circuitería cerebral del homo sapiens.

    • En cierto sentido, sí lo sagrados: no queremos tocarlos.

      En cierto otro sentido, no lo son: no vienen dados divinamente, sino que son fruto de acuerdos y negociaciones entre seres humanos.

      En el momento en que se negociaron no eran sagrados y se ponderaron unas versiones y otras. Una vez aceptados por amplio consenso, entendemos que no tiene sentido volverlos a discutir.

      Ocurre que, en un ejercicio intelectual, alguien propone revisar los derechos humanos a la luz de algún criterio moral. Es posible que solo se quiera comprobar que el criterio moral efectivamente es compatible o incluso deduce los derechos humanos. Aún así se leerá con recelo. Mucha gente pensará que volver a examinarlos implica la posibilidad de cambiarlos y deshacer el camino andado. Yo personalmente no tengo problemas con hacer ese ejercicio cuantas veces sea. La experiencia me dice que volverán a ser aceptados según cualquier criterio que yo estime razonable.

      Ocurre también que se abusa de los derechos humanos y se tiende a decir que tal otro derecho es tan sagrado como los derechos humanos, para acabar así cualquier discusión. Quien hace eso intenta presentarse como elevado moralmente, pero en realidad está impidiendo negociaciones y alcanzar un quid pro quo. Hablé de eso aquí: http://todoloqueseaverdad.blogspot.com.es/2014/09/que-derechos-existen.html

      Esa también es la postura de Joshua Greene. De hecho, un filósofo amigo me recomendó su lectura ya que veía una coincidencia con mi planteamiento.

      Según entiendo, Joshua Greene, aceptando que las preferencias morales están muy condicionadas por la evolución, no llega a decir que tenemos que aceptarlas. Podemos malearlas, estudiarlas, educarlas. El resultado serán las preferencias que tengamos, sean las que sean. Con ellas se puede pasar a usar el criterio utilitarista (o no). Es decir, el origen de las preferencias no tiene que ver con el uso de un criterio u otro.

  • Yo no soy un gran partidario de la idea de maxmin de Rawls (en general todas las estructuras de preferencias lexicograficas me parecen dificiles de justicar por mucho que tengamos estructuras axiomaticas que generen este tipo de representacion ordinal). Sin embargo, es importante recordar que Rawls argumenta de manera repetida (por ejemplo, en el capitulo 1 de Theory of Justice) que el velo de la ignorancia tambien se aplica a las preferencias. Es decir: no se si voy a nacer con una preferencia alta o baja al riesgo. El que mi preferencia actual sea baja y por tanto este dispuesto a aceptar el riesgo de vivir en una sociedad en la que el individuo menos favorecido este en una peor situacion que en otra a cambio de un mayor pago en los eventos en los que nazco en otra posicion YA viola la idea del velo de la ignorancia. Si lo que tengo, por el contrario, es una distribucion uniforme sobre todas las posibles preferencias al riesgo con las que puedo nacer, entonces maxmin es la decision adecuada.

    La discusion no es tanto si maxmin es contradicho por un calculo de utilidad esperada, es sobre si la idea de distribuciones uniformes sobre preferencias posibles tiene sentido.

    Lee a Derek Parfit en On What Matters

    https://en.wikipedia.org/wiki/On_What_Matters

    que es un avance mucho mas profundo con respecto a Rawls 🙂

      • En realidad no es ni uniforme si somos un poco puntillosos. La idea es que estoy en una situacion en la que no se nada sobre la posible distribucion de mis preferencias y por tanto tengo aversion a la ambiguedad:

        https://en.wikipedia.org/wiki/Ambiguity_aversion

        que se representa "como" un maxmin.

        El problema de una normal es porque una normal? Cual es su media? Y cual es su varianza?

        Como dice Jose Luis no es que yo sea un gran partidario de esta manera de ver el mundo. Simplemente que es lo que Rawls te responderia: no se si voy a nacer con alta o baja aversion al riesgo. Por no saber, no se ni la probabilidad de distribucion de ambos eventos y por tanto no puedo juzgar si mayor desigualdad a cambio de una mayor probabilidad de caer en la parte "buena" de la distribucion me merece la pena.

        • Mencionaba la normal porque me parecía que suponer la uniforme era un apaño a un problema difícil/imposible (deducir algo sin conocer la distribución). Suponer la normal parece más lógico en este contexto porque, por ejemplo, dudo que el gusto por el picante esté uniformemente distribuido. Nuestra experiencia en el mundo nos dice que la normal es un supuesto más realista
          Pero tienes toda la razón en que suponer la normal implica suponer una media y una varianza, lo que complica todo esto aún más.
          En fin, a mí tampoco me parece que la propuesta de Rawls tenga mucho sentido

    • Siempre he encontrado esa parte de la explicación de Rawls confusa, irreal e inaplicable. Confusa, porque no sé muy bien de qué se está hablando cuando se habla de no saber con qué preferencias juzgas (¿cómo establecemos una medida de probabilidad sobre el conjunto de preferencias?). Irreal, por lo que tú mismo dices de las estructuras lexicográficas que solo tienen en cuenta una parte muy pequeña de la distribución. Inaplicable, por lo que expuesto en alguno de los comentarios anteriores.

      Apuntaré a Derek Parfit en mi lista de lecturas. Viniendo de ti, es garantía de que será interesante.

      • A mi no me tienes que convencer 🙂 Simplemente señalaba que creo que es importante responder a la posicion de Rawls, no a una interpretacion de la misma.

        Siendo "abogado" de Rawls (solo por argumentar) te podria responder que:

        1) Hay evidencia empirica que la gente tiene distintas preferencias. Dada esta observacion, el velo de la ignorancia implica que no sabes cual te va a tocar. Quizas uno puede pensar sobre el problema de unas metapreferencias (con 50% tendre aversion al riesgo alta, con un 50% baja, y tengo entonces una utilidad esperada sobre utilidades esperadas). Pero el problema es que para Rawls no sabes cual es la distribucion de esas preferencias, incluso en el caso que sepas que hay solo dos eventos (aversion alta/baja). Esto es importante para Rawls, por ejemplo, para argumentar sobre como tratar con actitudes sobre valores o religion. Uno no sabe, argumenta Rawls, si va a nacer religioso o no (suponiendo que esto venga determinado por genes) o en una familia/grupo religioso o no (suponiendo que esto venga determinado por socializacion). Por tanto cualquier juicio sobre este aspecto de la vida social tiene que considerar que tiene que ser aceptado sin saber si uno estara en un grupo o en otro.

        2) Existe una manera alternativa de pensarlo. Preferir (4, 4, 4, 4, 4) a (3, 10, 10, 10, 10) -o al reves- implica una distribucion de probabilidad sobre donde voy a caer. Aunque yo sea lineal en actitud a riesgo, existen muchisimas distribuciones de probabilidad que me hace preferir (4, 4, 4, 4, 4) a (3, 10, 10, 10, 10). Uno no puede asumir sin mas que caere sobre cada uno de los 5 eventos con probabilidad 0.2. De nuevo, pensando en un mundo donde no puedo especificardistribuciones de probabilidad ex ante, uno termina siguiendo maxmin.

        No quiero exagerar mi defensa de Rawls. Yo no estoy de acuerdo con el en este aspecto. Simplemente queria señalar que su posicion es mas solida que la que creo Harsanyi y otros le asignan.

        Si, Parfit es la persona mas importante en la tradicion moral analitica desde Rawls. On What Matters hay que leerlo con lupa 🙂

        • Me parece bien hacer de abogado de Rawls (de hecho, yo lo soy bastante). Tenía que elegir entre representar fielmente a Rawls y discutir con alguna claridad el criterio utilitarista y la posición original tras el velo de la ignorancia. sobre esto segundo, lo que más ha trascendido de Rawls, o así me lo parece, es el criterio maxmin. Y en la defensa de este criterio leo más el argumento que he expuesto acerca del acuerdo inicial sobre con qué criterios decidir. Un ejemplo es el artículo sobre la controversia entre Rawls y Harsanyi que enlazo. Es más fácil de explicar y creo que lleva al final al mismo tipo de consideraciones. En cualquier caso, se agradecen las precisiones.

    • Sé que la ignorancia es muy atrevida. La argumentación del maximin es en favor del primer principio de justicia: Each person has the same indefeasible claim to a fully adequate scheme of equal basic liberties, which scheme is compatible with the same scheme of liberties for all (Stanford, Rawls, 4.3) --Pongamos que esas libertades son los artículos 3 a 21 de la DUDH--. La ordenación lexicográfica de los principios obedece a una opción filosófica: no vale decir que una sociedad podría ser más justa que otra cuando en la primera, a cambio de vivir más cómodamente se sacrifican esas libertades . No se está discutiendo sobre el método universal de decisión social sino sobre cómo razonar correctamente sobre el reparto de unos bienes muy concretos (la libertad de religión, de expresión) entre seres libres e iguales que no transigen con vivir en un gueto, aunque sea dorado, mientras otros hacen sus procesiones.

      • No solo son criterios sobre libertades. Es tambien sobre renta y riqueza. En la pagina 13 de The Theory of Justice:

        "I shall maintain instead that the persons in the initial situation would choose two rather different principles: the first requires equality in the assignment of basic rights and duties, while the second holds that social and economic inequalities, for example inequalities of wealth and authority, are just only if they result in compensating benefits for everyone, and in particular for the least advantaged members of society."

        Rawl piensa en dos sociedades con los mismos derechos fundamentales pero distribucion de rentas

        1,1,1,1

        y

        1-epsilon,10,10,10

        y argumenta que preferiremos la primera a la segunda bajo el velo de la ignorancia.

        • Jesús:
          Me refería que solo el primer principio de Rawls, el que se refiere a las libertades, esta justificado por el maximin. Y nunca he entendido que el utilitarista diga: "sabes que te compensará la probabilidad alta de ser de la mayoría" al decidir entre sociedades (ver la respuesta que me da José Luis, 27-1, 10.23). Sí veo una objeción, pero de otro tipo, en su punto 2 de la misma respuesta.
          La ventaja de estas discusiones es que te obliga a trabajar en lo que tienes siglos pendiente de leer. Y engrosan tu lista de lecturas: ver Hinton 2015, cit en Rawls de la Stanford.

  • Los individuos, delante o detrás del velo, no conocen la "distribución de utilidades" en una determinada sociedad. No nos quedaría más remedio (detrás o delante del velo) que utilizar "expectativas" de "distribuciones de utilidad". Expectativas que, por ejemplo, podrían estar fuertemente sesgadas por "narrativas interesadas" (¿quien prové la información sobre opciones alternativas que nos llega "al otro lado del velo") o por sesgos cognitivos que parece claro que el ser humano tiene.

    https://press.princeton.edu/titles/8756.html

    En particular, sesgos humanos fácilmente identificables como los que señala Caplan : rechazo de lo extranjero, del mercado o del avance tecnológico, llevarían a que el ser humano tuviese "expectativas infundadas" (por excesivamente positivas) sobre las ventajas de sociedades cerradas, antimercado y con un fuerte "control social" del desarrollo tecnológico.

    Hace falta mucha fé en un mono espabilado para dejar que sean sus "expectativas mal informadas (cabe suponer que el velo no facilita el conocimiento) " sobre imaginadas utilidades futuras las que definan en qué sociedad es mejor vivir.

    • El ejercicio maneja sociedades cuyas expectativas ya se han realizado. Sabemos cómo es esta sociedad, es decir, sabemos qué felicidad y miseria han causado a sus habitantes sus normas. Por supuesto, la sociedad, a partir de ahí, tendrá una historia, sobre cuyo devenir ciertamente podríamos tener expectativas injustificadas. No creo que sobre eso se pueda decir mucho con ninguno de los dos criterios.

      Tiendo a pensar que, de nuevo, el utilitarista estará mejor equipado para responder. Por ejemplo, antes de saber qué conocimientos nos esperan y cuál debe ser su uso, los individuos tras el velo de la ignorancia más fácilmente acordarán el método científico que cualquier otro para el desarrollo del conocimiento y también más fácilmente acordarán los acuerdos políticos en una sociedad abierta para decidir sobre su uso..

      • No tiene mucho sentido "elegir vivir" en sociedades o sistemas que "ya han sido" ¿no? ... cuesta ver la "utilidad práctica" del planteamiento.

        • No veo por qué no. Elegir entre sociedades que han sido o que son es un buen ejercicio. Son modelos de los que tenemos información y experiencia y el planteamiento sirve para mostrar la coherencia de nuestras propias preferencias morales. Elegir entre proyectos, también, y comparando con realidades puede servir para mostrar la manera en nos dejamos llevar más por los deseos que por los datos.

          • José Luis, usted termina diciendo "puede servir para mostrar la manera en nos dejamos llevar más por los deseos que por los datos." Supongo que lo dice porque los deseos son subjetivos y los datos objetivos.

            En todas nuestras decisiones en alguna medida nos dejamos llevar por nuestros deseos pero sólo por aquellos que creemos tener claro. Otros pueden haber influido en la formación de nuestros deseos pero en la toma de decisiones cada uno sabe en qué medida se deja llevar por "sus" deseos.

            En todas nuestras decisiones en alguna medida tomamos en cuenta "datos" (RAE#1) pero sólo aquellos que consideramos en "buena" medida relevantes y fiables. Esta consideración implica que puede haber grandes diferencias entre personas sobre los datos usados porque difieren sobre su relevancia y fiabilidad.

            Más allá del punto anterior, antes de insistir with Rawls y leer a Parfit, le recomiendo leer esta reseña

            https://newrepublic.com/article/99529/on-what-matters-derek-parfit

            escrita por Philip Kitcher desde otra perspectiva filosófica. La reseña está motivada por los dos primeros volúmenes de On What Matters, pero el tercer volumen no agrega a lo que aquí interesa.

            • Gracias por la recomendación de lectura. Es la misma que hace unos comentarios me hacía Jesús F-V. Sobre el resto de tu comentario, vide infra, en mi respuesta al comentario siguiente.

              • No, José Luis, mi referencia es a una crítica del trabajo de Parfit, cuya lectura justifica NO leer a Parfit. Sí, JFV y otros economistas han hablado bien de Parfit a pesar del alto costo de oportunidad que implica leer su trabajo. Yo no lo he leído y no creo que jamás lo vaya a leer (ya soy muy viejo y he leído suficiente filosofía del Derecho y del revés para poder evaluar el costo que tendría leer a Parfit).

              • Enrique:

                Su comentario es un ejemplo casi de libro de sesgo confirmatorio:

                1) Reconoce no haber leido a Parfit.

                2) Pero ha encontrado una reseña de alguien que no esta de acuerdo con la linea de investigacion de Parfit. Y ni en una revista academica, en TNR.

                3) En consecuencia, no hace falta leer a Parfit?

                Basandose en que? En una observacion de otro filosofo que piensa acerca del mundo de otra manera diferente? Con ese criterio no se podria leer nunca ningun libro, pues sobre cualquier obra jamas escrita que haya despertado interes se va a encontrar una reseña negativa.

                Siempre cabe la posibilidad de que este critico sea especialmente perceptivo pero dado Philip Kitcher 1) es filosofo de la ciencia (no de etica, como Parfit) y 2) que la mayoria de la gente argumentaria tiene un peso especifico en la profesion mucho menor que Parfit, la probabilidad de que tal critica sea demoledora es, ex ante, reducida. Por supuesto que puede ocurrir. Es lo que tiene la academica, incluso la persona de menos importancia y que ademas trabaje en algo totalmente diferente puede encontrar problemas fundamentales, pero en la practica no ocurre casi nunca:

                https://xkcd.com/675/

                Por tanto decidir no leer a Parfit basandose en esa reseña en TNR me parece una de las decisiones menos justificadas que en visto en mucho tiempo.

              • Jesús, el limitado espacio para un comentario me impide extenderme en el tema. En todo caso, yo sólo recomendé a José Luis que leyera la reseña antes de tomar la decisión de si convenía leer a Parfit. No podemos leer todo y por lo tanto debemos tomar una decisión sobre si conviene o no leer algo nuevo, en particular cuando son miles de páginas. Mi cálculo me dijo que no me convenía hacerlo y acepto que su cálculo sea totalmente distinto y por lo tanto que su recomendación sea distinta a la mía.

                Kitcher es autor, entre otros muchos trabajos sobre ética, de The Ethical Project (Harvard University Press, 2014).

          • Perdona Jose Luis pero no lo veo. Imagina, por bajarlo al suelo, que queremos utilizar la metodología para decidir si queremos una sociedad globalizada con economías abiertas o una llena de barreras comerciales; y como no queremos recurrir a criterios morales aplicamos la decisión tras el velo de la ignorancia.

            El principal problema no sería nuestra aversión o no al riesgo, el principal problema sería que, en realidad, no tenemos ni idea de la distribución de "outcomes" de ambos modelos (por muchas razones: porque no sabemos modelizarlos, porque los resultados dependen de las condiciones iniciales y de los impredecibles shocks futuros, ...). Según a quien escuchemos nuestras expectativas cambiarán mucho.

            Y eso que en las ventajas del comercio libre hasta Krugman y Mankiw están de acuerdo. Si tratamos de usar el velo para decidir el tipo del impuesto de sociedades que "moralmente" preferimos apaga y vámonos.

            No sé si merece la pena dedicar muchos recursos a valorar si la sociedad esclavista clásica era moralmente superior o no al sistema de producción feudal

            • Pareces entender que estoy proponiendo usar el velo de la ignorancia (versión Harsanyi?) como única manera de tomar decisiones. No he hecho ni insinuado tal cosa. Recapitulemos: lo que yo he expuesto es que el criterio de la utilidad esperada ex-ante (tras el velo de la ignorancia) es más coherente y operativo que el maxmin de Rawls. Con esto quiero decir que hay muchas situaciones en las que más fácilmente nos pondremos de acuerdo los humanos por aplicarlo que intentando otras cosas, y más fácilmente podremos diagnosticar y estudiar problemas de elección social con ese criterio que con otro. Por ejemplo, el estudio de los seguros (de salud y otros) tal y como está tratado en la Economía de la Información usando criterios de eficiencia ex-ante, consigue un nivel de análisis nunca visto hasta ese momento por ninguna otra ciencia social o corriente filosófica y permite entender mucho mejor las consecuencias de decantarse por un tipo de sistema u otro.

              Para elegir entre cosas cuyas consecuencias no sabemos, podremos usar otros criterios. Por ejemplo, no decidimos los contenidos de las asignaturas de bachillerato tras velo de la ignorancia. En este caso nos hemos dotado de un sistema por el cual delegamos en expertos cuál debe ser ese contenido. No digo que seamos tecnócratas para decidir sobre el tipo de políticas que propones en tu comentario, solo que lo mismo que aquí hay un ejemplo no directamente asimilable al velo de la ignorancia (o tal vez sí, en algún otro nivel del análisis), en ese otro caso podamos tener otro criterio. Para mi entrada lo único relevante sería si en este caso se puede decir que el criterio maxmin es todavía mejor, peor o no aplicable (y más bien es esto último).

              • Por supuesto que no se puede leerlo todo, pero basar la decision de leer o no un libro de filosofia serio en una reseña en TNR es, cuando menos, una frivolidad. Hay muchas mejores señales para tomar esa decision.

                El libro de Kitcher es una extension de su trabajo en filosofia de la ciencia y ha pasado, cuando menos, sin mucha gloria. Una reseña en una revista academica:

                http://www.journals.uchicago.edu/doi/abs/10.1086/668243

                donde dice:

                "the success of the larger, central project of the book—the pragmatic naturalist metaethics and account of progress, as well as the critique of the standard alternatives in the field—is much less clear....To his credit, Kitcher recognizes the obvious worries along these lines at several points in chaps. 6–9Þ, but his attempts to address them with only minimal engagement with the current literature in metaethics are unpersuasive."

  • (por seguir leyendo de noche)

    ... viene, creo, a cuento a la cita de Samuelson que Mankiw resalta en su blog:

    "I don't care who writes a nation's laws, or crafts its advanced treaties, if I can write its economics textbooks"

    pero incluso escribir los textos económicos de una "sociedad" es irrelevante comparado con ser el que provee la información necesaria para valorar utilidades "al otro lado del velo".

    Dime que leen al otro lado del velo: la columna de Krugman en el NYT o el blog de Mankiw y/o Cochrane y te diré que sociedad es la elegida y la propensión al riesgo de los "prevelados"

  • José Luis, antes de leer a Parfit, le recomiendo también revisar los varios posts que Tyler Cowen ha colgado sobre Parfit. Tyler dice que Parfit es uno de sus filósofos favoritos (como cuando dice que el restaurant X es unos de sus favoritos en Beijing) y puede leer esos posts aquí

    http://marginalrevolution.com/?s=Parfit

    Los posts cubren un largo período, empezando mucho antes de la publicación de On What Matters, pero por lo poco que dice sobre los volúmenes 2 y 3 apuesto a que no los leyó (sí tiene un review del volumen 1).

  • Pues hombre, lo que sorprende de la ética utilitarista es, precisamente, lo poco útil que es. Los distintos recursos que maneja (medida impersonal de la satisfacción, velo de la ignorancia, etc.) son de imposible aplicación práctica.

    Por ejemplo, la ética existencialista, probablemente, no sirve más que la utilitarista como guía para construir sociedades "justas"; sin embargo, suscita reflexiones que muchos amantes de la filosofía encontrarán notablemente útiles y satisfactorias.

    La ética utilitarista se inscribe (al igual que esa otra disciplina de cuyo nombre no quiero acordarme) en esa tradición ingenua de creer que todo lo humano se puede medir y los principios, métodos y objetivos de la física se pueden trasladar sin titubeos a las ciencias sociales.

    • La afirmación acerca de la inutilidad de la ética utilitarista es demasiado osada. El criterio ex-ante de eficiencia se puede entender como una concreción de esta ética, en consonancia con la interpretación Harsanyiana. Pues bien, este criterio es extremadamente útil en todo el estudio de la Economía de la Información (uno de los grandes avances de la Economía en las últimas décadas). Los análisis que permite su uso en temas tales como los seguros (desde seguros privados de robo a sistemas de seguridad social en salud) o las pensiones son algo que otros criterios éticos no jamás hubieran soñado.

      Que la ética existencialista satisfaga más a alguien que la utilitarista podrá ser verdad, pero no aportará un ápice a lo que ninguna de ellas puede ofrecer al análisis riguroso de los problemas sociales.

      Hace tiempo que el utilitarismo no intenta medir la utilidad. Esto es un hombre de paja con todas las de la ley, como la frase gratuita acerca de trasladar sin titubeos los principios de la física a las ciencias sociales.

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