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EPA2015: Déjà vu laboral en precario

por J. Ignacio Conde-Ruiz el 23/07/2015

de José Ignacio Conde-Ruiz (@conderuiz) e Ignacio Marra

Acabamos de conocer los datos de la EPA del segundo Trimestre: se han creado 411 mil empleos netos (la tasa interanual de crecimiento ha sido de 2,97% casi la misma que en el trimestre anterior, en el que fue del 2,96%). Del total de empleos asalariados creados en este trimestre, el 16,5% (60,8 mil) son indefinidos y el 83,5% (307,6 mil) son temporales. Es decir, por cada empleo neto creado con contrato indefinido se han creado 5 temporales. Se trata del segundo incremento intertrimestral de temporales más alto desde 1990. Por otro lado, la tasa de temporalidad entre asalariados ha aumentado en 1,5 puntos, situándose en el 25,1%. Pero, ¿son buenos estos datos? ¿son malos? ¿mejores de lo esperado? ¿peores?

Contestar a esta pregunta no es fácil dado que para ello necesitamos un punto de referencia que nos permita evaluar la forma en la que se está creando empleo. Se nos ha ocurrido que, para ello, podría resultar interesante comparar los datos con los de la última crisis de los años 90. De esta manera, podemos ver si esta vez la recuperación está siendo diferente o si se trata de un “Déjà vu laboral”.

Antes de empezar, es importante fechar con precisión el inicio de ambas crisis. Como sabemos, la actividad económica sufre fluctuaciones periódicas (ciclo económico  o fases de expansión y recesión). Y, como bien puso de relieve Samuel en este post, aunque determinar el comienzo y el final de un ciclo pueda parecer una cuestión sencilla, lo cierto es que no lo es. Por suerte, la Asociación Española de Economía ha hecho recientemente el primer fechado cíclico de la economía española. Como se puede ver aquí, en la última crisis, representada en el siguiente gráfico, hemos sufrido dos recesiones: i) Primera Recesión: desde el segundo trimestre de 2008 hasta el cuarto trimestre de 2009 (7 trimestres); y ii) Segunda Recesión: abarcando desde el cuarto trimestre de 2010 hasta el segundo trimestre de 2013 (un total de 11 trimestres).

Captura de pantalla 2015-07-23 a la(s) 10.34.32Fuente: EPA, AEE – Comité de Fechado.

En la primera recesión el número de asalariados con contrato indefinido no registró apenas variaciones, mientras que el número de contratos temporales cayó un 20% (i.e. más de 1 millón de empleos). Esta primera recesión se caracterizó por el derrumbe total del sector de la construcción, donde la creación de empleo estaba basada en su gran mayoría en la contratación temporal. Por el contrario, la segunda recesión dentro esta crisis supuso un importante descenso del empleo bajo ambas modalidades contractuales.

Utilizando la existencia de dos recesiones diferenciadas en la que la primera responde a un cambio estructural específico de dicho momento concreto, en este post vamos a comparar la segunda recesión (que parece responder mejor a las características habituales de una etapa recesiva tradicional) con la recesión que sufrimos en los 90. En concreto y según el calendario del comité de fechado de la AEE, ésta empezó en el primer trimestre del año 1992, prolongándose un total de 7 trimestres hasta el tercero de 1993. Sorprendentemente, ambas se parecen bastante en términos de la composición del empleo, tal y como podemos ver en los siguientes gráficos.

En primer lugar, vamos a observar que ha pasado con el empleo total tanto en términos de destrucción neta de empleo sobre el pico como en términos de tasa interanual de crecimiento. Esta última recesión ha destruido más empleo que la de 1992-1993 (un 9% frente a un 6%) y ha empezado a crear empleo neto en términos interanuales tres trimestres más tarde (al decimocuarto trimestre frente al decimoprimer trimestre).

Captura de pantalla 2015-07-23 a la(s) 10.35.18Pero, ¿qué ha pasado con la composición del empleo? En los siguientes gráficos podemos ver como la destrucción neta de empleo indefinido es prácticamente igual: una caída desde el pico de alrededor del 8%. Si miramos a las tasas interanuales, observamos prácticamente la misma forma pero con dos trimestres de retraso. Ojo con la deceleración en el último trimestre en el número de indefinidos.

Captura de pantalla 2015-07-23 a la(s) 10.36.07

Y, ¿qué pasa con los contratos temporales? Pues bien, como podemos ver en los siguientes gráficos, en la última recesión (a pesar de que en la primera fase de la crisis ya se destruyeron muchos contratos temporales) la caída de los contratos temporales ha sido más intensa que en los 90’s: un 16% frente a un 7,5%. No deja de sorprendernos como las tasas interanuales vuelven a tener la misma forma en las dos crisis (pese a las diferencias debido a la magnitud de la caída). En este último trimestre, se ha acelerado la creación de empleo temporal, revirtiendo la tendencia anterior.

Captura de pantalla 2015-07-23 a la(s) 10.36.39¿Dónde queremos llegar? Pues básicamente a que, a pesar de que han pasado cerca de 25 años desde la recesión de los 90s, las cosas no parecen ser muy distintas en lo que a la composición del empleo se refiere: con la recuperación vuelve a aumentar la precariedad laboral. Aunque es triste decirlo, queremos reconocer que la sorpresa es menor de la que cabría esperar, pues en las ultimas tres décadas no se han implementado medidas de calado para evitar que la historia se vuelva a repetir. La última reforma laboral, centrada en la devaluación interna, olvidó por completo la asignatura de la dualidad en el mercado de trabajo. Y cabe esperar que, si no hacemos nada para evitarlo, en los próximos trimestres veamos como crece el empleo en paralelo con un aumento de la tasa de temporalidad. Veremos como aumentan los empleos precarios que se centrarán en los jóvenes y en los trabajadores menos cualificados.

Como hemos observado, si bien la composición del empleo generado en la recuperación de esta última recesión parece ser similar a la de 1992-1993, hay otras variables que nos hacen pensar que en esta ocasión algunos colectivos se están quedando –todavía más– atrás en términos de oportunidades de empleo.

Por un lado, en esta recesión el impacto sobre los jóvenes es superior, con 15 puntos de paro más que en la recesión de los 90. En el total de la población 15-64, esta diferencia es mucho menor, tal y como se puede observar en los siguientes gráficos. Este cuatrimestre parece haber una mejora en el ritmo de caída de la tasa de paro juvenil.

Captura de pantalla 2015-07-23 a la(s) 10.37.20Fuente: EPA

Captura de pantalla 2015-07-23 a la(s) 10.38.00

Fuente: EPA

Por otro lado, la tasa de paro de larga duración está llegando a niveles superiores a los de la recesión de los 90 (unos 6 puntos más), pese a haber comenzado en niveles similares. En este último cuatrimestre, tras dos trimestres de bajada, ha vuelto a aumentar el % de parados de larga duración. A día de hoy hay 2,1 millones de personas que llevan más de dos años en paro. En este blog hemos hablado ampliamente de la importancia de las políticas activas para resolver este problema (aquí, aquí o aquí). Por desgracia, o se toman la medidas adecuadas o durante los próximos trimestres volveremos a ver lo que ha ocurrido en este: que cae el paro general y al mismo tiempo sube el paro de larga duración.

Captura de pantalla 2015-07-23 a la(s) 10.38.29

Fuente: EPA

El aumento de la precariedad y del paro de larga duración generan que con el paso del tiempo la tasa de cobertura (% de desempleados con prestación) caiga y que el número de familias con todos sus miembros activos en paro y sin ingresos aumente. Ambos son indicadores del aumento de la pobreza y de la desigualdad.

ashgar julio 23, 2015 a las 11:11

Veo tan raro ese intercambio de crecimiento entre fijos y temporales, que veo dos opciones: O el crecimiento de empleo está inflado (nada lógico) o los empleadores creen que va a haber cambios en modo de reforma laboral que favorezcan a los contratos indefinidos. Vale, igual estoy ignorando totalmente la estacionalidad, pero es que queda tan feo en las gráficas, que digo, vamos a hacer apuestas de riesgo!…

AlfonsoFR julio 23, 2015 a las 11:41

Excelente análisis, como siempre. Permíteme añadir un par de gráficas sobre la integral del Paro y la Ocupación, para la última legislatura, con datos a Julio de 2015 (por el método del trapezoide):
https://twitter.com/alfonsofr/status/624144105636016128
Como se puede ver, por mucho que los niveles absolutos retrocedieran a datos de 2011, el resultado integral de la legislatura es muy negativo, tanto para la ocupación, que se ha mantenido sistemáticamente en negativo, como para el paro, que se ha incrementado. Compensar estos efectos y pasar a terreno positivo en el semestre escaso que le queda al gobierno actual, implicaría compensar las áreas de las gráficas con movimientos en sentido contrario, al otro lado de los ejes de ordenadas, algo a todas luces imposible aunque la economía se disparara como un cohete. Una estimación “grosso modo” arroja que tendrían que trabajar unos 37 millones de españoles (lo que necesariamente debería incluir a ancianos y niños) durante este último semestre, para compensar el efecto integral negativo.
Saludos

Samuel Bentolila julio 23, 2015 a las 12:38

Es muy interesante la idea de aprovechar el fechado de la AEE para separar las dos recesiones que conforman la Gran Recesión (aunque la comparación no es totalmente homogénea, pues se pierden los efectos de acumulación de la duración de un periodo de decrecimiento y posterior crecimiento muy bajo).

Otra dimensión del déjà vu: las tasas de paro de hombres y mujeres se habían acercado mucho al final de la recesión (en parte por la destrucción de empleo en la construcción) y ahora vuelven a tener sendas divergentes, con el 21% para los hombres y el 24% para las mujeres.

Y un aspecto nuevo: la tasa de paro de los nativos es del 21% y la de los extranjeros ¡del 31%!

J. Ignacio Conde-Ruiz julio 23, 2015 a las 16:44

Sam,
No pude resistirme a lo del fechado cuando vi tu post, era justo lo que estaba buscando desde hacia tiempo!!!
Interesante lo que propones sobre genero, e inmigrantes. Y estaría bien hacerlo por sectores…

fgurbaneja julio 23, 2015 a las 16:10

como siempre sugestivo y estimulante. La comparacion de los dos períodos lleva a pensar que los cambios internos (efecto internet) son poco relevantes, lo cual significa que hay mejoras de productividad pendientes y escondidas. Hay cambios en los modelos de contratacion, sería bueno saber cuantos contratos temporales o a tiempo parcial desembocan luego en indefinidos y a tiempo completo. Quizá ahora solo se entra al mercado como temporal, con un uso perverso del modelo.

Por cierto hay un catorceavo y onceavo (final 6º párrafo) que es decimocuarto…

J. Ignacio Conde-Ruiz julio 23, 2015 a las 16:42

Fgurbaneja, muchas gracias por los comentarios. Y corregido lo de “catorceavo” :-)

Samuel Bentolila julio 24, 2015 a las 11:43

Fernando, no hay, que yo sepa, datos oficiales de tasas de conversión. Sí sabemos que en general son muy bajas. En 2005, según Dolado, Ortigueira y Stucchi, en el sector industrial eran de alrededor del 10%, ver aquí. Pero: son datos antiguos, la industria es probablemente de los sectores en que son más altas las tasas y no tenemos el desglose según sean de tiempo completo o parcial. Es otra laguna estadística que sería fácil de resolver… si oviesse buen señor.

Samuel Bentolila julio 24, 2015 a las 18:00

Fernando, matizo mi respuesta anterior. Aquí (I. MERCADO DE TRABAJO, Movimiento laboral registrado, fichero Excel, cuadro MLR-30) hay cifras sobre conversiones. Habría que buscar el denominador, posiblemente a partir de la EPA. La periodicidad trimestral de la EPA la hace no estrictamente comparable, pero no sería una locura. También con los microdatos de la EPA se podría conseguir una tasa trimestral de conversión y tener en cuenta la jornada. De nuevo sería una aproximación no muy limpia pero quizá aceptable.

Fernando julio 23, 2015 a las 23:12

La bajada en la tasa de contratos indefinidos del ultimo trimestre es algo desconcertante. Habra que ver si es una anomalia estadistica o se mantiene en proximos trimestres.

Hay una diferencia notable en ambas crisis. En el 92 no habia una burbuja inmobiliaria y la construccion bajo, pero no se hundio como en 2010. Sin embargo las graficas no reflejan diferencias.

Las politicas de empleo , si eran diferentes. En los 80 y primeros 90 se fomentaba la temporalidad. Se daban descuentos en SS a contratos temporales y no a fijos. Los titulados teniamos que pasarnos 3 años con contratos temporales de practicas porque las empresas se ahorraban asi el coste de SS. Asi de crudo me lo dijeron en 1990 en mi primer empleo. No habia en cambio ningun incentivo si el contrato era fijo. Parece que se pretendia repartir el empleo y fomentar la rotacion laboral. Pero es cierto que habia tipos diferentes de contratos a los actuales. Dentro de que eran temporales eran de mas duracion. Si no recuerdo mal se llamaba Contrato de Fomento de Empleo. Eran de duracion determinada. Tipicamente un año.

Ahora el incentivo es al reves, a la contratacion fija y sin embargo se siguen haciendo contratos temporales. Y estos son normalmente por obra y servicio. Es decir, tipicamente brevisimos a conveniencia del empresario. Da que pensar..

Escotero julio 24, 2015 a las 10:32

¿Y?, ¿dónde está la sorpresa?. Si el perfil de la economía española no ha cambiado sustancialmente – más allá de los criterios contables -, ¿deberíamos esperar un perfil de la recuperación sustancialmente distinto respecto a ocasiones anteriores?
Oiga, y que hay otras gentes que lo cuentan mucho “más bonito”:
https://www.youtube.com/watch?v=WUA_zzbDxAw
¡Ojo al dato! (Minuto 05:30 – 06:00 aprox.)

Greg julio 24, 2015 a las 14:57

Cuando llegué a España en los años 80 de EEUU (de hecho de África, pero mi referencia es EEUU), alquien me tenía que explicar qué era eso de un contrato fijo o indefinido. Estaba acostumbrado de estar siempre de “precario” porque los contratos de trabajo eran un pacto entre la empresa y el trabajador (o el sindicato). El 100% de la plantilla era “precaria” o “fija” de igual forma–es decir con iguales derechos legales. El día que España elimine la dualidad del mercado laboral y todos los trabajadores tengamos que competir a ganar nuestro puesto de trabajo en las mismas condiciones, existirá un factor positivo más para poder reducir el ciclo tremendo de aumento de paro en cada crisis. Es un cambio tan importante que no puedo ni imaginar qué situación política tendría que existir para que ocurriera. Recuerdo que alguien en el PP (¿Rajoy?) dijo en algún momento que un contrato único para todos era incluso “anti-constitucional”. La verdad es que he perdido la esperanza con este tema. El próximo gobierno (no importa quién gobernara) retocará una vez más los varios múltiples tipos de contratos, la forma de llevar a cabo los despidos, la cuantía de las indemnizaciones y la negociación patronal-sindicatos. Una infinidad de reglamento y el problema del paro seguirá igual.

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