Análisis NeG de Programas Electorales: Las Pensiones (II) Las ¿“soluciones”?

@conderuiz

A continuación expongo las principales medidas de los distintos programas de los principales partidos para enfrentarse a los retos de las pensiones que acabamos de ver en el anterior post.

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En primer lugar tengo que reconocer que no me he sorprendido mucho al ver las propuestas. La tradición nos dice que en época de elecciones nadie quiere dar malas noticias y por lo tanto no es el mejor momento para hablar los retos del sistema de pensiones y cómo afrontarlos. Dicho esto, creo que cogiendo algunas medida de cada partido más o menos se puede avanzar en la buena dirección.

En primer lugar me voy a centrar en aquellas medidas que me parecen un retroceso respecto a la situación actual.

La propuesta de Podemos de revertir la reforma del 2011 y volver a situar la edad legal de jubilación en los 65 años, aunque esto más bien es un avance pues hace unos meses proponía los 62 años, me sigue pareciendo una medida populista, por no decir un tanto irresponsable, dados los graves retos a los que se enfrenta el sistema de pensiones, tal como he explicado en el post anterior. Dado que el problema de envejecimiento se explica principalmente por el aumento espectacular de la esperanza de vida, la solución deberá pasar por dedicar una parte del tiempo extra de vida que tenemos a trabajar, y no sólo a la jubilación. Así esta ocurriendo en todos los países que han reformado su sistema, sin olvidarnos de que en nuestro país el paso de la edad legal de 65 a 67 años se hizo con el aval del Diálogo Social. (NOTA: En este punto, tengo una duda importante con respecto a Ciudadanos pues aunque el programa no lo indica, lo cierto es que su líder en alguna declaración pública ha defendido como edad de jubilación los 65 años; pero no tengo clara cuál es la postura oficial con respecto a la edad de jubilación. Igual algún lector nos saca de la duda).

Tampoco me parece razonable que la única propuesta para solucionar el problema de sostenibilidad de las pensiones consista en dedicar mayores impuestos a financiar las pensiones (como proponen PSOE y Podemos). En primer lugar porque la situación fiscal actual ya es deficitaria, por lo que esta medida implicaría ahondar en el déficit o dejar de financiar otros programas públicos. En segundo lugar, porque esta medida debe venir acompañada por otras que capaces de contener el gasto futuro. Un gasto futuro que será todavía más elevado si la revalorización de las pensiones se vuelve a calcular en función del IPC (como proponen Podemos, PSOE y Ciudadanos).

Pasemos ahora a analizar las propuestas más positivas. En primer lugar, me parece una muy buena idea buscar el consenso dentro del Pacto de Toledo, tal como proponen PSOE y Ciudadanos. En este punto también me parece clave la transparencia sobre qué pensiones vamos a percibir en el futuro (como propone Ciudadanos). Esta es una promesa incumplida del PP, que se comprometió a enviar a todos los trabajadores mayores de 50 años una carta informándoles sobre cuál iba a ser el nivel de la pensión que tendrían cuando se jubilaran. Si bien creo que será necesario incrementar los ingresos para financiar las pensiones futuras (como proponen PSOE, Podemos e incluso el PP proponiendo financiar viudedad y orfandad con Presupuestos generales), el gran ausente de los programas son las medidas que puedan ayudar a contener el gasto futuro. Tan sólo Ciudadanos con la propuesta (un tanto vaga) de considerar toda la vida laboral para el calculo de la pensión se ha atrevido a incluir algo en esta dirección.

Respecto al fomento del ahorro, creo que es destacable la propuesta de Podemos de eliminar las bonificaciones a los planes de pensiones (en contraste con el PP que propone subirlas). Como hemos indicado muchas veces en este blog, el IRPF esta lleno de bonificaciones fiscales que lastran la recaudación a la vez que que resultan muy regresivas. Creo que hay que fomentar el ahorro a largo plazo, pero la vía no es la generosa bonificación sino un tipo marginal del ahorro más atractivo y fomentar la competencia entre los proveedores de fondos para que las comisiones que están cobrando sean lo más bajas posibles. Por último, también me parece acertada la propuesta del PP de mejorar la compatibilidad entre percepción de la pensión y percepción del salario por actividad laboral. Pero me sorprende negativamente la reciente propuesta del PP de no pagar el IRPF a los mayores de 65 años, pues la vía para hacerlo no es esta, sino la que aparece en su programa. La medida propuesta no tiene ningún sentido para trabajos regulares pues favorece a las rentas más altas que son precisamente las que ya tienen más intereses en retirarse más tarde. La estrategia debería ser permitir compatibilizar pensión y trabajo, sobre todo para los trabajadores con salarios bajos (ver este post y este otro de Sergi sobre este tema).

Para concluir, me gustaría hacer una reflexión final sobre cómo desde mi punto de vista debería ser la próxima reforma de pensiones. El primer paso para reformar el sistema de pensiones implica informar y ofrecer una dosis de realidad a los ciudadanos. No aspiro a que esta información llegue durante las elecciones, pero sí una vez transcurridas las mismas. Debería empezar por un gran pacto nacional por las pensiones para decidir conjuntamente cuál es el camino que queremos para nuestro sistema de pensiones. Un primer paso puede ser la propuesta de PSOE y Ciudadanos de dar mayor relevancia al Pacto de Toledo.

Existen dos caminos alternativos, por un lado transformar el sistema actual contributivo en un sistema puramente asistencial (donde el estado proporciona una pensión mínima igual para todos que se complementa con el ahorro privado) y por otro lado reforzar la contributividad del sistema (seguir en el mismo tipo de sistema que nos encontramos ahora, pero llevando a cabo las reformas que permitan su sostenibilidad).

El primer caso supone pasar a un sistema puramente asistencial, en el que se reducirían las pensiones más altas, de forma que todos los trabajadores terminarían percibiendo la misma pensión al jubilarse, cuyo importe sería de subsistencia. O alternativamente, como hemos mostrado un artículo reciente, en subir las bases de cotización máxima al tiempo que se congela la pensión máxima (la llamada “reforma silenciosa”). En esta dirección parecen ir las propuestas del PSOE y Podemos que proponen destopar la base máxima de cotización sin aumentar en paralelo la pensión máxima

El otro camino consiste en reforzar la contributividad del sistema teniendo en cuenta toda la vida laboral, de forma que las pensiones percibidas tengan una mayor correspondencia actuarial con las cotizaciones realizadas. La pensión media del sistema con respecto al salario caería, pero aquellos trabajadores que más hubieran contribuido devengarían una pensión más alta. En esta línea encontramos países como Suecia o Italia que han avanzado un paso más en su proceso de reforma y han implantado un modelo de reparto y cuentas nocionales. Este modelo de pensiones permite la introducción de instrumentos de ajuste automático, una jubilación flexible y el equilibrio actuarial entre contribuciones y pensiones. Considerar toda la vida laboral en el cálculo de la pensión, como propone Ciudadanos, es un buen inicio para avanzar en esta dirección.

Ambos sistemas de pensiones existen en Europa, pero las implicaciones de uno y otro son muy distintas (Reino Unido o Países Bajos, por ejemplo, tienen un sistema asistencial y Alemania, Francia o Italia tienen sistemas contributivos). No sólo ofrecen pensiones de cuantía muy diferente respecto a los salarios, sino que también el gasto en pensiones en relación con el PIB también resulta muy dispar. Como no podía ser de otra manera, los sistemas asistenciales requieren un menor gasto en pensiones en relación al PIB que los sistemas contributivos. En concreto, los países con sistemas de pensiones asistenciales destinan aproximadamente un 6% de su PIB al gasto en pensiones públicas, mientras que los países con sistemas de pensiones contributivos destinan una media que supera el 10% del PIB. En esta misma línea, los sistemas de pensiones privados o los planes de pensiones privados se encuentran más generalizados en los países con sistemas de pensiones asistenciales, como mecanismo complementario a la pensión. En concreto, en estos países, el gasto anual en pensiones privadas asciende al 3,5% respecto al PIB, en contraposición al 1% de gasto en pensiones privadas que reflejan los países con pensiones contributivas.

En definitiva, los retos a los que se enfrenta nuestro sistema de pensiones por el envejecimiento de la población son ineludibles, pero no irresolubles. La peor estrategia para todos es no hacer nada, pues el problema no se va solucionar sólo. Los trabajadores actuales necesitan conocer lo antes posible cuál es el camino que va a tomar nuestro sistema de pensiones para saber que tienen que prever de cara a su jubilación y poder adaptar sus decisiones de ahorro y empleo. La sostenibilidad del sistema no puede venir únicamente por el ajuste en la pensión, se volverá imprescindible la introducción de mayor flexibilidad en la transición entre trabajo y jubilación, eliminando todas las restricciones existentes para poder compatibilizar la pensión con el trabajo. Sea cual sea la decisión que elijamos como sociedad, en los próximos años habrá que prestar más atención a la inversión en nuestro capital humano, lo que significa que deberemos reciclarnos y formarnos para aumentar al máximo las oportunidades de estar en activos hasta la mayor edad posible.

Hay 10 comentarios
  • Hola Nacho, gracias por tus dos excelentes post.

    Solo querría aprovechar para comentar el tema de la propuesta del PP de no pagar el IRPF a los mayores de 65 años. Aunque faltan los detalles intuyo que es una chapuza para favorecer un mas a las rentas altas. Lo que realmente se debería hacer es favorecer la compatibilidad para todos, introduciendo si no una compatibilidad total si una exención de ingresos (por ejemplo el salario mínimo) totalmente compatibles con la pensión. Por otra parte la exención de IRPF, puede ser adecuada y aconsejable para ingresos esporádicos (el caso de los pensionistas que participaron en ocho apellidos catalanes es un ejemplo perfecto pero también son multitud de trabajo de asistencia social a tiempo parcial) o regulares por debajo de un cierto umbral mínimo, pero no en general.

    Sergi

  • Muchas gracias por su contribución, la cuestión es que cuando solicité la pensión de jubilación, nadie se molesto en pedirme el C.V. Dando por supuesto una cuestión fundamental con esa actitud.

  • Pero, ¿no se ha endurecido recientemente el tratamiento fiscal de las aportaciones a planes de pensiones?

  • Es un desproposito que a un jubilado con capacidad de trabajar no se le deje hacer unas horas para mejorar sus ingresos. Como que los ultimos anyos cuenten mas que los primeros. Como que no se puedan saber cuanto cobraremos.

    Esto es lo obvio.

    El problema de fondo es el desajuste demografico. Se tendria que haber creado un fondo para compensar temporalmente. Pero, claro, eso no daba votos. Si es mas eficiente que paguen los que lo cobran (ahorro) o las generaciones futuras (extra impuestos) es un misterio para mi. Pero tal vez haya que adoptar una solucion mixta.

    Por la parte del ahorro, lo que no he oido a nadie es, cuando en Espanya podremos disponer de fondos de inversion estilo Vanguard? Por que tenemos que tragarnos las altas comisiones de los bancos Espanyoles en los fondos de inversion?

    Y por que no quitar las ventajas fiscales para un fondo de inversion no dirigidos a la jubilacion? Son un caso no comun y que no cumplen una funcion social (como podria ser ahorrar para la jubilacion)
    -J

  • Muchas gracias por el post Ignacio,

    En cuanto a lo que señalas "Tampoco me parece razonable que la única propuesta para solucionar el problema de sostenibilidad de las pensiones consista en dedicar mayores impuestos a financiar las pensiones (como proponen PSOE y Podemos). En primer lugar porque la situación fiscal actual ya es deficitaria, por lo que esta medida implicaría ahondar en el déficit o dejar de financiar otros programas públicos". No entiendo bien que quieres decir cuando indicas que la situación fiscal actual ya es deficitaria, por lo que o se ahonda en el déficit o se recorta el gasto. Lo que están proponiendo es financiarlo vía impuestos, no vía déficit ni vía recortes de gasto. Considerando que España tiene una presión fiscal muy baja, tanto comparada con la UE15 como con la UE28, parece razonable que parte de la solución tenga que pasar por ahí. Sí coincido contigo en que esto no soluciona todo el problema, y reformas encaminadas a que la gente se jubile más tarde son también necesarias (especialmente empleos que no requieran esfuerzo físico, pues coincidiremos que con 70 años uno puede no estar en condiciones de realizar según que tareas).

    Por otro lado, creo que sería interesante que hablarais en algún post de los problemas que tienen los planes de pensiones privados. Está documentado que las personas tenemos muchos problemas para saber elegir el plan de pensiones que más nos conviene. ¿Qué podemos hacer al respecto (como economistas)?

    Gracias,

  • A mi este tema me genera grandes dudas.

    Por un lado veo claro el problema que representa la inversión de la pirámide poblacional. Al mismo tiempo me cuenta mi hermano (ingeniero) los empleados y el tiempo que necesita Volkswagen para construir un coche en comparación con lo que necesitaban hace 30 anyos... y los avances que se intuyen el horizonte y ya empieza a generarme dudas lo de la tremenda insostenibilidad que se nos avecina.

    No será que lo insostenible es la mentalidad? La obsesión de que unos pocos puedan enriquecerse horrendamente en vez de conformarse con una vida en condiciones materiales dignas/buenas, pero eso sí, para todos. No deberíamos primero intentar repartir mejor lo que hay antes de pensar en recortarle a los que en cualquier caso no son los que más tienen?

    También veo el problema de la mayor esperanza de vida y el sentido que tiene alargar un poco la vida laboral. Pero... vale para todos? Yo que voy para abogado no tendré ningún problema en trabajar a los 66 anyos. Pero un camarero, ebanista o cualquier otro trabajador de los de toda la vida?

  • Compatibilidad al 100% entre pensión y trabajo. Estoy de acuerdo con Sergi respecto a la exención del IRPF. Es in incentivo muy potente, que favorece a quienes de todas formas tienen incentivos suficientes para retrasar su jubilación y , de hecho, lo hacen (es un windfall, como toda subvención, exención o bonificación) y disminuye sensiblemente el balance a favor del sistema de pensiones. Os recomiendo una tribuna sobre el particular de Tomás Arrieta y mía en El País de hace una semana:

    http://elpais.com/elpais/2015/11/21/opinion/1448125942_766389.html

    • La exención del IRPF debería ser factor decisivo para aquellos que los que el importe a pagar fuese relevante. Con los sueldos españoles, ¿qué nivel de renta implica que ese factor sea relevante?

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