La Composición del Nuevo Congreso

por Irma Clots-Figueras el 12/02/2016

Después de las elecciones generales del 20-D parece que la composición del nuevo Parlamento ha cambiado, y no sólo en lo que se refiere a la aparición de nuevos partidos políticos.

Primero, en el nuevo Parlamento hay más mujeres que antes (un 40%), ver aquí y aquí. Ya hemos hablado en otros artículos, ver aquí por ejemplo, de que hombres y mujeres parecen tener preferencias distintas en cuanto a las políticas a implementar, y es posible que una mayor representación femenina en el congreso afecte el tipo de decisiones que se van a tomar. De hecho, aunque la representación femenina todavía no llegue al 50%, puede ser que al aumentar la participación política de la población femenina, las políticas se acerquen más a las preferencias del conjunto de la sociedad.

Segundo, los diputados son un poco más jóvenes que en la legislatura anterior (la edad media ha bajado de 49 a 47.4 años), pero es en los nuevos partidos dónde vemos candidatos más jóvenes (la edad media de los candidatos de Podemos es de 39.9 años, y la de Ciudadanos de 45, aunque Democràcia i Llibertat tiene una media de edad de 44.5). La edad va invariablemente ligada a la experiencia de los políticos, y a muchas otras características, pero en un artículo reciente Alesina, Troiano y Cassidy consiguen con bastante éxito evaluar el efecto de la edad de los políticos utilizando datos de gobiernos locales en Italia. En su estudio utilizan una regresión de discontinuidad que se basa en el hecho que hay políticos jóvenes que ganan en elecciones muy reñidas a políticos más viejos, y que esto va a pasar en situaciones muy comparables a otras en las que políticos más viejos ganan por muy pocos votos a políticos más jóvenes. El único problema es que la edad de los políticos puede estar correlacionada con los años de educación y la experiencia. En su artículo, dada la gran cantidad de datos que tienen de cada candidato, pueden demostrar que no es el caso. Sus resultados sugieren que los políticos más jóvenes en Italia tienen un comportamiento más estratégico: con el fin de ganar elecciones en el futuro aumentan el gasto y lo financian con mayores transferencias del gobierno central, especialmente justo antes de las elecciones. La explicación dada por los autores es que a los políticos jóvenes les preocupa más su carrera política futura. Hay que tener en cuenta que extrapolar estos resultados a lo que podría pasar en la próxima legislatura probablemente no sea adecuado, ya que la capacidad de gasto y el tipo de decisiones que adoptan los diputados en el Parlamento y los miembros de los gobiernos locales en Italia son distintos, pero los resultados de este nuevo estudio nos pueden, al menos, dar alguna indicación.

Tercero, hay más diputados con educación universitaria, de hecho parece ser que un 95% de los parlamentarios tiene educación universitaria, el mayor número de la historia. Besley, Montalvo y Reynal-Querol analizaron en un artículo el efecto de la educación de los políticos en el crecimiento económico. Utilizaron datos de líderes políticos en 197 países entre 1875 y 2004. Para evaluar el efecto causal de la educación de los políticos se basaron en transiciones políticas en las que hay un cambio de líder debido a una muerte natural o enfermedad terminal que se podría considerar aleatorio. Controlando por la edad y la experiencia de los políticos encontraron que el crecimiento económico cae cuando muere un líder con un postgrado, una caída de 0.713 puntos porcentuales, que es una caída importante si la comparamos con la de 0.05 puntos porcentuales cuando el líder no tiene un posgrado. También analizaron el efecto de perder a un líder con estudios universitarios y es similar. Lo que sería interesante ahora es saber qué tipo de políticas aplican los políticos con mayores niveles de educación que les permiten obtener mejores datos de crecimiento económico.

También parece ser que los miembros del nuevo Parlamento también tienen profesiones distintas, y hay más variedad, pues el porcentaje de profesionales de leyes y docentes ha disminuido, pero analizar el efecto causal de la profesión anterior de los políticos en las decisiones tomadas es algo que creo que no se ha hecho y que a priori parece más complicado.

Veremos qué pasa, pero teniendo en cuenta los resultados de los estudios que han analizado el efecto de estas características demográficas de los políticos podríamos esperar de esta legislatura políticas inteligentes que lleven a un mayor crecimiento económico pero también un aumento del comportamiento estratégico de los diputados y un aumento de la tendencia a “quedar bien” y gastar mucho antes de las elecciones que a lo mejor debería controlarse. Esto, junto con un aumento de gastos en partidas que favorecen a las mujeres, promete un panorama interesante.

Jose Pablo febrero 13, 2016 a las 15:52

¿No es curioso que “un aumento de la tendencia a “quedar bien” y gastar mucho antes de las elecciones ” deba controlarse pero “un aumento de gastos en partidas que favorecen a las mujeres” sea “interesante”?

Cabe pensar que si la entrada la hubiese escrito un agricultor leridano con una plantación de almendros la partida “interesante” sería el incremento de la subvención a los frutos secos.

Ya nos habían avisado que el gobierno es “esa falacia por la cual todo el mundo cree poder vivir a expensas del resto del país”. No creo que este parlamento, ni ningún otro, cambie eso.

Irma Clots-Figueras febrero 13, 2016 a las 23:53

Hola Jose Pablo.
Muchas gracias por su comentario, pero la frase “Esto, junto con un aumento de gastos en partidas que favorecen a las mujeres, promete un panorama interesante.”, implica que lo interesante no es solo el posible aumento en el gasto en partidas que favorecen a mujeres, sino también el posible comportamiento estratégico de los políticos y las posibles políticas de crecimiento, a los que me refiero con anterioridad en el mismo párrafo.
Cuando digo “interesante”, no es que me beneficie mis intereses particulares, sino que lo encuentro relevante y digno de estudio.El hecho que yo sea una mujer, por lo tanto, no importa, y permítame comentarle, si le interesa, que a mí personalmente, lo que me gustaría es que gastaran mucho más en investigación y universidades, y esto lo veo difícil. Espero equivocarme.
Un saludo cordial,

Irma Clots-Figueras.

Jose Pablo febrero 14, 2016 a las 02:33

Irma,

el que a usted le gustase que se gastase mucho más en investigación y universidades está claramente en línea con el argumento sobre el agricultor de Lleida (el también convencido de las grandes ventajas de subvencionar los frutos secos).

Respecto a la frase textual de su entrada: si bien decir que el “panorama interesante” puede referirse a todo lo que usted menciona es contextualmente correcto, usted y yo sabemos que en su corazoncito (como expresión de afecto y no de tamaño del diminutivo) el aumento de las partidas que favorecen a las mujeres le parece más “interesante” que los comportamientos “estratégicos” (que lo entiendo, porque la “estrategia política” difícilmente le puede parecer interesante a nadie en su sano juicio, sobre todo a nadie que tenga que “pagarla”)

Daniel Carrascosa febrero 14, 2016 a las 20:35

ESA CLAQUE CARA
Sra.Clots:
Ha logrado hacerme reír un rato,por un segundo me ha hecho pensar que la alta formación de los parlamentarios es buena y sana porque después tienen poder decisorio sobre…
De facto,todos sabemos que en los partidos las tomas de decisiones se realizan en grupos sumamente reducidos y que los parlamentarios se limitan a hacer acto de presencia cuando hay que votar y girar la llave de la forma indicada por su jefe de grupo,y aplaudir mucho cuando toca.
Ya lo decía el parlamentario,abogado del estado, López-Medel:”¿Para que sirve el Parlamento?La respuesta obvia sería para legislar y debatir.Pero esto ya no es así en España.No es sólo de ahora,aunque en los momentos presentes-más propios para el contraste y aportación de ideas-es todavía peor.El Parlamento vale sólo para aplaudir(ya lo aprendí en aquella anécdota),jalear e insultar.Pero,eso de hacer leyes,incluso lo de votar,es algo del pasado. ”
O este otro párrafo de su artículo “Políticos honestos pero silentes”:
“Eran los míos,como los contrarios,una secta.No bastaba votar sino que era obligado jalear y tener un pensamiento casi único,sin matices.Incluso en conversaciones privadas con compañeros,apenas nadie criticaba a los dirigentes,cuya corrupción exponía ya alguna prensa.El Gran Hermano existía,el riesgo era letal y la sumisión,elevada.”
No digo que algún peso pesado o miembro de alguna comisión no pueda influir sobre la actividad legislativa,pero serán los menos.Y si además consideramos que algunos líderes parlamentarios,doctorados incluso,cuando hablan de materias de su formación demuestran que lo que saben de ellas se podría sintetizar en un tríptico publicitario, apaga y vámonos.

Irma Clots-Figueras febrero 15, 2016 a las 01:08

Hola, muchas gracias por su aportación. Evidentemente, no creo que podamos trasladar los resultados de estos estudios a lo que va a pasar en el Parlamento, ya que hablan de líderes de países, gobiernos municipales… pero son la única evidencia que tenemos, y pueden hacernos pensar. Irma

Se han cerrado los comentarios de esta entrada.

Previous post:

Next post: