¿Castigamos con el voto a los políticos corruptos?

No hace mucho un artículo en el Financial Times decía que lo más sorprendente en España es que parece que los votantes no penalizan a los políticos corruptos en las urnas. Ya se ha hablado de corrupción en otras entradas, por ejemplo aquí y aquí, donde se afirma que España es uno de los países en los que se percibe que la corrupción es mayor y se enfatiza la necesidad de aplicar reformas para atacar el problema. Sorprendentemente, España es también el país donde los ciudadanos afirman que la corrupción afecta más a su vida diaria, pero ¿por qué los ciudadanos siguen votando a políticos corruptos?

Si el sistema democrático funciona correctamente, los votantes podrán evaluar las acciones de los políticos y recompensarles (o no) por ellas con su voto en las siguientes elecciones. Pero cuando los votantes no tienen información perfecta sobre el desempeño y las acciones de los políticos que les representan, no pueden penalizarles o recompensarles en las urnas. Una prensa independiente puede dar este tipo de información a los votantes, pero en muchos casos serían necesarias auditorías e investigaciones más detalladas accesibles para los ciudadanos.

Hay muy pocos estudios que analicen el tema para el caso español. Uno de ellos, Costas-Pérez et al (2012) , analiza el efecto de la información sobre escándalos de corrupción en los resultados electorales, utilizando datos de elecciones municipales durante el periodo 1996-2009 y datos sobre cómo la prensa cubrió cada uno de los casos y habló de la intervención judicial en cada uno de ellos. Los resultados  sugieren una pérdida de votos de hasta un 14% en casos de escándalos de corrupción muy comentados en prensa o en los que el político en cuestión ha sido condenado. En casos en los que no ha habido intervención judicial, o que se han desestimado, el efecto es nulo. En otro artículo, Fernández-Vázquez et al (2015) , utilizan datos de las elecciones municipales de 2011 y de casos de corrupción tratados por la prensa para analizar los efectos electorales de la corrupción. Encuentran que la penalización electoral sólo existe en los casos en los que los ciudadanos no se beneficiaron de los actos de corrupción, en comparación con aquellos casos en los que algunos votantes podrían haberse beneficiado de la existencia de corrupción, al menos en el corto plazo, como los relacionados con el boom inmobiliario.

De todas formas, el hecho de que un caso de corrupción salga a la luz, o sea tratado extensamente por la prensa, no puede considerarse un evento exógeno o aleatorio, ya que puede haber variables que afecten a la probabilidad que el caso se desvele y, por lo tanto, sea conocido por los votantes; y también que influyan en la evaluación que los votantes hacen del político involucrado en las elecciones.  Por ejemplo, no podemos ignorar la influencia de otros partidos políticos o de prensa simpatizante con otros partidos políticos en esta relación, y es fácil pensar que aquellos políticos cuyos casos de corrupción salen a la luz primero podrían ser aquellos que cuentan con menos apoyo dentro de sus partidos. Si la información puede manipularse políticamente, puede que los votantes no la tengan en cuenta al tomar sus decisiones electorales. Para poder analizar la penalización de los votantes a los políticos corruptos haría falta un “shock” aleatorio y no relacionado con el ciclo político o con características del municipio en cuestión, que afecte la probabilidad de que un caso se conozca, y de que los votantes tengan información sobre dicho caso.

Un “shock” aleatorio de estas características tuvo lugar en el caso de Brasil.  Claudio Ferraz y Federico Finan (2008) analizaron el efecto de dar información a los votantes sobre las actividades de corrupción de los políticos en los resultados electorales de las elecciones municipales de Brasil en 2004. En su estudio utilizaron el hecho que un programa federal anticorrupción dictaminó que algunos municipios, seleccionados aleatoriamente, fueran sometidos a una auditoría, con el fin de encontrar e investigar casos de corrupción. El programa permitió a los autores comparar los resultados electorales de alcaldes sometidos a auditorías antes de las elecciones de 2004 con los de alcaldes que todavía no las habían recibido.

En 2003 el Gobierno de Brasil empezó a implantar este programa anticorrupción, con el objetivo de reducir el mal uso de los fondos públicos e  incentivar la participación ciudadana en el control del gasto público. Para evitar cualquier tipo de polémica en la selección de los municipios que iban a recibir la auditoria cada mes, se realizaron sorteos mensuales que coincidían con el sorteo de la lotería, a los que se invitaba a miembros de partidos políticos, a la prensa y a ciudadanos. De todas formas, en su artículo, los autores comparan las características de los municipios auditados antes y después de las elecciones, y encuentran que no presentan diferencias significativas ni en características políticas o referentes al alcalde, como el partido político, años en el poder, votos recibidos en elecciones anteriores, etc.,  ni en características del municipio, como población, el grado de urbanización, educación de la ciudadanía… Un resultado importante de esta comprobación es que el número de casos de corrupción encontrados en los dos tipos de municipio es muy similar, y la diferencia no es estadísticamente significativa.

Los resultados de las auditorías se hicieron públicos, tanto en internet como en los medios de comunicación. En la Figura III de su artículo, que reproduzco a continuación, se puede ver que en comparación con los municipios del grupo de control, que recibieron la auditoría después de las elecciones, aquellos municipios en los que la auditoría se llevó a cabo antes de las elecciones y en los que se observaron dos casos de corrupción, la probabilidad de que el alcalde fuera reelegido disminuyó en 7 puntos porcentuales (un 17%). Incluso aquellos que fueron reelegidos lo hicieron con márgenes de victoria más pequeños.

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La existencia de medios de comunicación locales aumentó el efecto, probablemente debido a que proporcionaban información a los votantes. La circulación de periódicos en Brasil es baja, pero las emisoras de radio juegan un papel importante en política. En los municipios donde se identificaron 3 casos de corrupción, la probabilidad de reelección del político disminuyó. En concreto, en los que disponían de emisora de radio, bajó un 16.1%, y solo un 3,7% en los que no disponían de ella. En cambio, en municipios en los que no se detectaron casos de corrupción, la existencia de emisoras de radio aumentó las probabilidades de reelección en un 17%.

Ante información creíble sobre casos de corrupción, los votantes pueden decidir penalizar al político en las urnas, pero por otro lado si la corrupción puede beneficiar  a algunos votantes, éstos pueden favorecer a políticos corruptos que utilizan parte de los recursos para, por ejemplo, comprar votos. En un artículo más reciente, Banerjee et al (2014), realizan un experimento en el estado de Uttar Pradesh, en India, donde utilizan viñetas que dan  información a algunos votantes sobre características de los políticos, incluyendo corrupción y actividades criminales dentro de la lista. Hay que tener en cuenta que en Uttar Pradesh el 25% de los políticos tiene antecedentes criminales serios. Las viñetas describen a 3 candidatos hipotéticos en un distrito hipotético del estado, y suelen ser útiles para descifrar las preferencias de los votantes y ponerlos en una situación cercana a la realidad. Hay que destacar que lo más importante es que les permiten controlar perfectamente la información que reciben los votantes. Los resultados del experimento demuestran que los votantes dan menos apoyo a candidatos corruptos o con antecedentes criminales, lo que les permite concluir que el problema puede ser la falta de información a la que se enfrentan los votantes sobre las actividades de sus posibles representantes.

El sistema electoral en España es diferente, lo que podría dar lugar a resultados un poco distintos debido a la existencia de listas cerradas, y estos experimentos deberían repetirse en otros sitios para comprobar que los resultados se mantienen, pero la importancia de la información cuando hablamos de casos de corrupción y de políticos que se presentan a las elecciones aun habiendo estado involucrados en estos casos sugiere la necesidad de auditorías creíbles organizadas por instituciones fuertes que también puedan actuar como una fuente de información independiente.

Irma Clots-Figueras

Irma Clots-Figueras es Profesora del Departamento de Economía de la Universidad Carlos III de Madrid y Doctora en Economía por la London School of Economics. Su investigación se centra en el campo de la microeconomía aplicada, especialmente en el desarrollo económico, la economía política, la economía laboral y la economía pública.

Hay 21 comentarios
  • Guste o no, en las democracias constitucionales, la supuesta economía libre está sujeta a intervenciones estatales más o menos fuertes, mientras que la política y el gobierno están o parecen estar poco sujetos a controles que impidan abusos de poder.

    Pero esa no es la imagen que los políticos y sus medios transmitían hasta hace poco. En España, hasta fines de 2011, la lectura de El País insinuaba que cualquier empresario podía abusar de sus clientes, proveedores y trabajadores porque los controles eran pocos, mientras que los partidos políticos y los gobiernos a todos los niveles estaban sujetos a fuertes controles. Luego algo cambió, y ahora que la competencia electoral por acceder y gozar del poder coactivo del gobierno en todos sus niveles se ha puesto muy intensa y tensa, El País se siente burlado por la sorpresa de la corrupción y alega que los controles no eran tan fuertes (excepto en Andalucía). La falsedad de esta sorpresa causa mucha risa.

    Sin reconocer las deficiencias de la institucionalidad de la política y el gobierno, se vuelve difícil precisar cuánto contribuyen los incentivos perversos y la corrupción a la mala gestión de gobierno. Peor todavía, si los votantes y los analistas tienen una idea equivocada --a veces grotescamente equivocada-- de lo que un buen gobierno puede hacer. Poco, muy poco a pesar de la mucha investigación académica, se refleja en la propuesta del gobierno como recurso de primera (no última) instancia para proteger nuestros derechos e intereses.

    • Hola, muchas gracias por tu comentario. La verdad es que sugieres muchas cosas sobre las que pensar, y la relación entre la corrupción y la mala gestión de los gobiernos es algo que debería analizarse...

      • Irma,

        Yo vivo en Chile y justo anoche la presidenta Bachelet dio a conocer varias propuestas para reformar parcialmente la institucionalidad de la política y el gobierno en respuesta a una sucesión de denuncias de corrupción. Por aquí también esas denuncias causaron sorpresa a muchos, y risas a quienes nos quisieron tomar el pelo con su sorpresa (El País y otros medios españoles se hacen eco de estos sucesos pero con el sesgo pro-Bachelet propio de partidos afines en creencias e intereses--no digo en valores porque no los tienen).

        Chile es un ejemplo claro donde (a) un porcentaje alto de la población --digamos un 40%, algunos dirán más-- sinceramente cree que el Estado es y debe ser recurso de primera instancia en proteger derechos e intereses, y (b) la institucionalidad de la política y el gobierno está marcada por incentivos perversos, esto es, incentivos a la autoselección de personas hipócritas en política e incentivos al abuso del poder coactivo (estos últimos son fuertes y facilitan que políticos hipócritas puedan reclutar profesionales, incluyendo economistas, para sus abusos). Las propuestas anoche se refieren indirectamente a (a) porque se pretenden justificar en el papel protector del Estado, y directamente a (b), en particular al financiamiento de los partidos políticos. Sí, lo fácil es atribuir la corrupción a la falta de normas y fondos para financiar los partidos, pero las propuestas sólo buscan dar fondos públicos a los partidos con lo que se crea otro incentivo perverso.

        • Lo positivo es que hay propuestas, si van a ser efectivas o no es otra historia...

          • Irma,

            Se suponía que se anunciaron propuestas, pero pasadas 24 horas una vez más ha quedado en claro la hipocresía de la presidenta. Ya pocos dudan de que las supuestas propuestas no llegarán a aprobarse y que el acto de su anuncio fue un intento de tapar sospechas sobre cómo se financiaron sus dos campañas electorales. Nota: aunque sostengo que ya en su primera presidencia (2006-10) era hipócrita, no me sorprendió que en 2013 volviera a ser elegida porque las deficiencias personales de los políticos importan poco en la medida en que su base electoral crea que la alternativa es peor para sus intereses.

            En todo caso, a los políticos hay que juzgarlos por su capacidad y su integridad en todo el proceso de diseño, aprobación, ejecución y control de las políticas públicas. Se lo exigimos a todos los empresarios, en particular a aquellos propietarios-controladores de grandes corporaciones porque son gestores de recursos importantes que les fueron entregados por sus dueños en confianza, y no hay ninguna razón para tener una exigencia similar, en realidad mucho mayor, con los políticos que acceden al poder.

            A propósito de (falta de) capacidad e integridad, le agradecería referencias sobre la historia política de Andalucía. Cuanto más leo sobre Andalucía, más me pregunto hasta qué punto llega la sumisión del andaluz común (mis varios años en Africa me han dado ideas sobre la persistencia de la sumisión y su consecuente explotación por políticos hipócritas, pero no creo que sean aplicables a Andalucía).

  • Me ha parecido un artículo interesantísimo, y estando de acuerdo con la conclusión general sobre la necesidad de tener una auditoría del gobierno al final de la legislatura, y sin haber leído las referencias del artículo, me gustaría hacer dos preguntas al respecto:

    1. ¿Qué pasa si un ciudadano decide abstenerse de votar?¿Cómo influye la abstención en recompensar / castigar a políticos corruptos? Uno podría pensar que la abstención, que el ciudadano podría entender como una protesta frente a los políticos corruptos, podría favorecer a estos, ya que los corruptos sí que votarían para mantener la situación actual.

    2. ¿Quién tendría que pagar el coste de la auditoría?¿Podría pensarse que debería ser responsabilidad del poder judicial (por supuesto, asumiendo que no estuviese politizado)?

    Muchas gracias de nuevo por su artículo.

    • Hola. Muchas gracias por tu comentario. Tienes razón con lo de la abstención, y lo de pagar el coste, si es un servicio que beneficia a los ciudadanos lo lógico sería que se pagara con impuestos, pero para ello habría que probar que verdaderamente funciona.

  • A mí me parece que, independientemente de las razones por las que una caso determinado sea o no tratado en la prensa, una vez que dicho caso es conocido, debería tener consecuencias en los resultados electorales. En este sentido las últimas elecciones andaluzas me parece que ilustran bien a las claras, que las cosas no son así. Tomo prestada una idea de Frank Underwood: la democracia está sobrevalorada.

      • Pero nunca olvidemos que la personalidad del líder es importante:

        Are there lessons for our own politics? Presumably there are. We want someone as President who seeks the right goals, but is able to promote those goals in an effective way, which often means behaving strategically and sometimes sacrificing a lesser value to secure a greater one. We don‘t want a person with an exaggerated sense of honor or who fails to understand how the world works – the most obvious recent example being Jimmy Carter, one of our worst leaders in the last couple of generations.

        http://www.libertylawsite.org/2015/04/20/18389/

  • El planteamiento podría cambiarte. ¿Es 'castigar corruptos' una función necesaria y deseable del voto? Si se tipifica con claridad que los comportamientos corruptos son ilegales, correspondería a la justicia, y no a los votantes, castigar a los corruptos e inhabilitarlos.

    • Entiendo tu argumento, pero estamos hablando de políticos que se presentan a las elecciones, y que por lo tanto todavía no han sido condenados ni inhabilitados. Los actos corruptos deberían ser ilegales en todos los países, el problema es que la justicia no siempre llega a tiempo.

  • Hoy mientras me mostraba en público, se ha acercado un tipo que me ha preguntado porqué habíamos confluido con ciertos partidos, en cambio de otros que él veía más "cañeros" y, por ende, próximos a nuestra ideología. Le he explicado que por principios morales, que además nunca deben perderse; que de los que me hablaba, por rastas que llevaran y pinta de progres rompedores, estaban podridos hasta la médula, aparte de vender lo que no iban a cumplir.
    ¿Cómo es eso? me ha preguntado. Se lo he contado con pelos y señales, también que en pocos días mostraríamos las pruebas (que por cierto serán sonadas).
    -No me lo cuentes, no lo quiero saber. Me ha dicho medio alterado, sabiendo que yo tenía razón.

    Ahora mismo la UE está en vías de expedientar a cierto partido español, que ha subido gracias a su fama de renovador. Resulta que tiene 11 asesores que no pisan Bruselas (el que más). Ahora lo hemos pescado utilizando fondos para fines electorales, de una fundación dedicada a la investigación y financiada por la misma UE. ¿Cómo es posible? Nos ha preguntado asombrada nuestra diputada europea, tras haberlo denunciado. Pues porque son españoles, hemos respondido.
    Alvenn, el abstencionista es, en realidad, el vago al que ya le está bien lo que hay. Te lo digo con conocimiento de causa, tras varias campañas electorales a pie de calle.

    • Muchas gracias por tu interesante aportación. Este tipo de cosas deben salir a la luz...

  • Muy interesante el articulo. Veo dificil establecer conclusiones concretas ya que hay varias variables relacionadas con el tema - corrupcion - informacion del votante... a saber:
    - la afinidad politica de los medios de comunicacion / necesidad economica / estos señores ponen x millones de euros en publicidad en nuestro periodico, que por cierto debe mas de 400 millones de euros...

    - el partido en cuestion: sabemos que en España el voto a la derecha tiende a ser menos variable , mas constante, que el voto a la izquierda (y esto tambien es relativo en funcion de comunidades) .
    Ej:
    - ¿Es lo mismo un caso de corrupcion del PP en valencia que si fuera el PSOE ? ¿Afectaria-disminuiria los votos de igual manera? ¿Los medios se harian eco de la misma manera, con la misma intensidad?
    - ¿Y en otras comunidades?
    - ¿Y con partidos nacionalistas? ¿Se harian eco los medios vascos de igual manera de un caso de corrupción grave en el pnv? ¿Reaccionaria el votante tradicional del PNV de la misma manera? Quizas en el caso del psoe en andalucia el votante cambiara el voto pero en el caso del pnv en pais vasco, el votante simplemente se abstuviera
    Demasiadas variables...

  • ¿Por qué calificar de democracia a un sistema que: carece de separación de poderes, los ratificados en las listas solo representan a quién los puso en las listas y no a los ratificadores (mal llamados electores)?

  • Creo que a los políticos corruptos no se les castiga con el voto porque la corrupción está absolutamente implantada en el país. Si yo cobro un subsidio que no me corresponde, facturo sin IVA, cobro una pensión que me han regalado, me han metido en un ERE por que sí, me han concedido una invalidez que no tengo,...agradecido estaré.
    Por otro lado, cuantos más controles, como las auditorías, peor. A los dos años habría que controlar a los controladores. ¿De qué han servido las auditoras y el Banco de España en el escándalo de las cajas de ahorro?

    • Hola,
      creo que siempre se puede encontrar formas de incentivar a los auditores para que hagan su trabajo correctamente. Lo de la corrupción implantada en la sociedad parece más difícil de solucionar, pero sería interesante analizar el efecto de controles y auditorías en zonas en las que la sociedad es más "corrupta" y compararlo con el efecto en zonas en las que la sociedad presenta unos niveles de corrupción inferiores.

  • Irma,

    Recién leo esto que creo que puede interesarle
    http://www.discoverthenetworks.org/viewSubCategory.asp?id=1889
    sobre Baltimore, ciudad que he conocido bien en los últimos 50 años.

    Mi impresión es que si uno revisa lo sucedido en otras grandes ciudades de EEUU encontrará situaciones parecidas, aunque iguales sólo donde el Partido Demócrata ha controlado el gobierno local por décadas (por ejemplo, Chicago, Detroit, Atlanta).

  • Irma,

    Hoy, lunes 4, El Mundo destaca un artículo con el grandioso título El gigantesco impacto de la corrupción en la economía española
    http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/espiritusanimales/2015/05/04/el-gigantesco-impacto-de-la-corrupcion.html

    El periodista Pablo Pardo (cuya ignorancia en todos los temas que trata nunca deja de sorprender) es el autor de ese artículo y nos remite a un único paper como fuente (su link no funciona pero este es el paper, versión del 9 April 2015,
    http://www.garciasantana.eu/Home_files/mis_mar_2015-v08.pdf )
    en que curiosamente la palabra corrupción no se usa una sola vez. El paper es interesante pero quienes cuestionamos este tipo de análisis agregado por décadas tomamos sus conclusiones con mucha reserva (agravado en este caso por el hecho de que el período de análisis está determinado por la disponibilidad de datos y por lo tanto ninguna comparación se puede hacer sobre lo que pasó en España los 500 años anteriores a 1995).

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