Reforma Laboral: Las verdaderas “Líneas Rojas”

Con la economía española al borde del precipicio, parece que por fin se va a producir la reforma laboral: o bien hay acuerdo este viernes, o bien el gobierno la aprueba el viernes que viene por decreto (supongo que debemos agradecérselo a Obama, Merkel y Sarkozy).  Durante la negociación, hemos oído mucho sobre “líneas rojas” de unos y otros. Pero la reforma, para servir para algo, también tiene que cumplir unos mínimos de eficiencia. Creo que los economistas españoles, los analistas internacionales, y los organismos clave como el Banco de España, OECD y FMI, no van a dar, a estas alturas, su visto bueno a una reformilla chapucera de esas a las que nos ha acostumbrado el gobierno. Y si el mercado no ve una senda de crecimiento clara para el futuro, los problemas financieros actuales se pueden agudizar y nos pueden llevar a una crisis de deuda a la Argentina- el riesgo es grande. Por eso, ahora no vamos a decir más, como hemos dicho en otras ocasiones (por ejemplo, cuando la LES fue propuesta), que es un buen comienzo, que apuntan buenas intenciones, etc. El momento es ahora: el mundo está mirando, y siente que España está poniendo a la economía mundial en su conjunto (empezando por los bancos alemanes y terminando por el Euro)  en peligro.  Inspirar confianza requiere cerrar, antes del verano, la reestructuración del sistema financiero y del mercado laboral. Una reforma laboral suficiente debe cumplir cuatro mínimos indispensables.

1. La reforma debe descentralizar, al ámbito de la empresa, la negociación colectiva.

Todos los analistas de la situación en España han observado que los acuerdos salariales no responden  en absoluto a la realidad de los mercados laborales. Como observaba el manifiesto de los 100, los salarios en España no corresponden a la productividad, ni reflejan al oferta y demanda de empleo. El gráfico que acompañaba a la propuesta era bastante claro al respecto: los salarios son mucho menos desiguales que la productividad- "to er mundo es gueno."

salarios y productividad
salarios y productividad

El paro se crea cuando el valor de lo que los trabajadores pueden producir es inferior a lo que estos convenios reflejan que los trabajadores pueden cobrar.  Y este desfase, desgraciadamente, es la norma en los acuerdos salariales en España. El gráfico del martes pasado de Bentolila y Felgueroso es clarísimo al respecto.

Pues bien, tanto la CEOE como los sindicatos, cuyas burocracias se benefician de las negociaciones sectoriales provinciales, se han opuesto firmemente  en el pasado a este cambio y nos hacen temer que no se lleve a cabo. Dejemos esto bien claro: no podemos llamar, ni la prensa, ni nosotros, ni nadie, reforma laboral a una reforma que no incluya una descentralización de la negociación colectiva.

2. La reforma debe reducir sustancialmente los costes de despido de los contratos indefinidos

Últimamente escuchamos que se habla de posibles reformas  que dejarían los 45 días por despido improcedente sin tocar, pero cambiarían las condiciones de los otros y facilitarían despidos procedentes. Se trata de “clarificar más” nos dicen las condiciones del despido procedente para que se pueda usar más. Este tipo de cambios  ya se han intentado, con el contrato de fomento del empleo  introducido por el gobierno Aznar, y que no ha funcionado. Como  hemos explicado desde NeG (ver este artículo de Samuel Bentolila)  los empresarios, racionalmente, pagan los 45 días para evitar los costes judiciales y legales de los otros despidos. Incluso en una situación de crisis económica como la actual, el 89% de los despidos de indefinidos se llevan a cabo como despidos improcedentes de 45 días por año.

Una posibilidad que hemos valorado (aquí, aquí y aquí) positivamente es utilizar un sistema similar al modelo austriaco para permitir a los trabajadores recuperar parte de esta bajada en forma de ahorro. En este modelo, que avanza ahora en la negociación, los trabajadores  recibirían 20 días de despido por año trabajado del empresario. Además, cada trabajador acumularía 8 días de “ahorro” por año trabajado en un fondo portable que cobraría también de ser despedido. De no ser despedido, este ahorro formaría parte de la pensión y se cobraría al final de la vida laboral. Este modelo es un avance importante, con tal de que, y esto es clave, se iguale, como avanzó el gobierno en su última propuesta, el coste de la indemnización del despido improcedente por causas económicas y por causas disciplinarias. Si no sucede, seguiremos con pleitos y con empresarios que usan los mecanismos más costosos para evitar problemas.

Por tanto, sea con un acuerdo de pensión portable “austriaca” o con otro acuerdo, no existe reforma laborar “seria” que no iguale el coste de la indemnización del despido improcedente por causas económicas y por causas disciplinaria y que no disminuya esta indemnización sustancialmente.

3. La reforma no puede bajo ninguna circunstancia incrementar el coste de contratar trabajadores

En una situación en la que el paro es el problema clave de la economía española, aumentar aún más el coste del trabajo sería una locura. Y sin embargo, esto es de lo que hablan algunas propuestas, que proponen encarecer el empleo temporal. Eliminar la dualidad es un objetivo, pero no puede hacerse a costa de incrementar el paro. ¿Como cuadrar el círculo? Una medida muy sencilla: permitir que los trabajadores temporales prolonguen su contrato (es decir, eliminar la obligación de despedirlos o hacerlos fijos) con un pequeño incremento del coste de despido en el segundo, y tercer tramo- el contrato de “prolongación temporal” o algo así. Así iríamos al contrato único poco a poco, por escalones, haciendo a los temporales más fijos y a los fijos menos blindados sin tener que repentinamente  cambiar todo el  mercado. Todos los temporales ganan, al no forzarse al empresario a despedirlos, y los fijos no pierden.

Por tanto, reducir la temporalidad es un objetivo de la reforma, pero no a base de incrementar el coste de contratar a ciertos trabajadores. Ninguna reforma laboral puede incrementar el coste de contratar trabajadores.

4. La reforma debe cambiar sustancialmente las políticas activas de empleo y en particular la formación

En la actualidad, la formación continua de los trabajadores y de los parados está, salvo contadas excepciones, en manos de sindicatos y empresarios. Los cursos de formación son patéticos, nadie aprende nada, y los trabajadores pasan la mayor parte de  sus años de paro mano sobre mano, y terminan sin ningún horizonte para encontrar empleo. Pues bien, esto debe cambiar, ahora o nunca. Si los trabajadores en paro no se forman y no se reciclan, no podrán encontrar un nuevo empleo.

Los negociadores deben inspirarse en el languaje con el que Samuel Bentolila describe el actual sistema de Dinamarca (desempleo: 4%( y mover el modelo del mercado de trabajo  a un modelo de corresponsabilidad, en el que el trabajador en paro también tiene deberes. Como dijo en NeG Samuel Bentolila describiendo el modelo danés:

Desde 1995, Dinamarca sigue el principio de “derecho y deber”: las personas tienen derecho a que el Estado les mantenga un determinado nivel de renta pero también tienen la obligación de buscar activamente empleo y de estar dispuestos a trabajar. Por tanto, casi desde el momento en que el trabajador se queda parado, la oficina de empleo hace un seguimiento de su proceso de búsqueda y le ayuda a mejorarla, le ofrece cursos de formación y puede retirarle las prestaciones por desempleo si no los sigue o si rechaza varias ofertas de empleo adecuadas para su cualificación.

Un posible sistema sería que la formación, tanto la continua como la de los desempleados, fuera  elegida libremente por los trabajadores. El .70% del salario de contribución a la seguridad social destinado a la formación revertiría al trabajador, que lo utilizaría para elegir la formación que deseara. Habría una serie de proveedores competitivos de cursos de formación, y los trabajadores elegirían el que les conviniera. Este sencillo  mecanismo de “cheque” de formación  asegura que los cursos sirven (los trabajadores no van a elegir cursos fantasma) y que los recursos, gracias a la competencia, son empleados de la mejor forma posible.

Conclusión

El gobierno tiene una oportunidad única de acabar con la dualidad y moverse hacia un mercado de trabajo más eficiente y capaz de generar empleo y sobre todo, de formar a los jóvenes que ahora mismo van, de tumbo en tumbo, de un empleo a otro sin posibilidades de avanzar, profundizar, aprender y permanecer. No debe desaprovecharla.

Hay 40 comentarios
  • No te quemes garrapatas, cuando el IBEX baje a 5000 quizás empiecen a decir lo que han aprendido y predican en sus clases.

    Mientras tanto, la deflación levantará el país.

    Es lo que hay.

  • garapatas al poder 27/05/2010 en 05:0 y b 27/05/2010 en 05:50

    Algún argumento???? o....... vuestra ignorancia supina solo os permite insultar?

    De todas maneras, para vuestro deporte favorito, hay multitud de foros por ahí, ¡¡¡¡utilizadlos!!!!! y no contaminéis este, con basura intelectual y moral.

  • Magnífico artículo para empezar el día. ¿No debería incluirse una quinta línea roja relacionada con un nuevo diseño de las propias prestaciones por desempleo, para incentivar a las personas desempleadas a encontrar un trabajo y no permanecer, "mano sobre mano", durante largos periodos de tiempo en el desempleo? Eso también contribuiría a sanear algo las cuentas públicas.

  • gracias Ignatius,
    he quitado el post al que te refieres. como bien dices, los insultos y alusiones personales y familiareseste sobran.
    Por favor, queridos lectores, todos los argumentos son bienvenidos; los insultos y descalificaciones los borraremos. Tratemos entre todos de hacer de este blog un lugar para el analisis y la conversacion civilizada sobre asuntos economicos
    Un abrazo
    Luis

  • No entiendo esta frase: "El paro se crea cuando el valor de lo que los trabajadores pueden producir es superior a lo que estos convenios reflejan que los trabajadores pueden cobrar"

    Entiendo que si la productividad del trabajador es superior a su salario la empresa desearía contratar a más trabajadores , y, en todo caso serían los trabajadores los que no querrían entrar en el mercado, pero no creo que esa sea la situación actual.

  • Recomiendo la moderación de comentarios en cualquier blog cuando se falta el respeto y por supuesto, DON´T FEED THE TROLL!

    El modelo danés me atrae mucho, sobretodo desde que tuve que hacer un trabajo sobre él hace un año. La combinación de derechos y deberes, con el hecho de que los derechos sean para proteger al trabajador y no el puesto de trabajo (flexiseguridad) se han mostrado como una apuesta ganadora.

    Recordar, para los no iniciados, que las políticas activas son útiles porque el mercado es flexible, lo que lleva a la movilidad (más despidos y contrataciones), lo que hace que sea mucho más fácil encontrar trabajo, es decir cuantas más oportunidades haya de encontrar un nuevo trabajo más efectiva resulta la búsqueda y la formación para éste. Voy a explicar en "profundidad" los efectos de la indemnización por despido para aquellos que sin tener mucha idea sobre economía laboral, tengan curiosidad.

    Los costes de despedir se tienen en cuenta tanto a la hora de despedir como de contratar, ya que es un coste al que puedes tener que hacer frente en un futuro. Es más no solo se tienen en cuenta en cualquier de los dos momentos los costes de una indemnización por despido, sino cualquier otro relacionado tanto con despedir como con contratar, por ejemplo si tu piensas en despedir a alguien, tienes en cuenta los costes que te puede llevar contratar a un sustituto, como la búsqueda, selección, formación, etc. Y al revés, si vas a contratar a alguien tienes en cuenta los posibles costes de despido, indemnizaciones, juicios, tensiones sindicales...

    Los resultados de un mercado en el que es más costoso despedir son varios y estas respaldados por muchos estudios. En cuanto al nivel de empleo es donde podemos encontrar más diferencias entre los resultados de un estudio y otro, pero no son grandes, en ningún caso se ha mostrado que un alto coste de despido aumenta el empleo. La variedad de resultados se debe a que el coste del despido no es ni mucho menos la única variable que afecta al nivel de empleo y por tanto podemos encontrar países con un coste de despido alto y menos desempleo que otros con un coste de despido bajo, y al revés. Los estudios muestran que un mayor coste de despido o bien tiene efectos insignificativos o los tiene claramente negativos en el empleo.

    En cuanto a la movilidad del trabajo todos los estudios muestran lo mismo. Hay mucha mayor movilidad en mercados con despidos baratos. Se producen más despidos y más contrataciones. También hay más gente que haya estado parada en su vida, pero por menos tiempo, con muchos menos parados de larga duración, que tienden a desanimarse y ser rechazados tras su larga inactividad. Enlazada a la movilidad encontramos otro aspecto muy interesante, la productividad, que aumenta cuanto más flexible es el mercado de trabajo. Se debe por una parte a que la empresa puede elegir constantemente cuales son los trabajadores más adecuados para su cometido, incentiva a que los trabajadores se formen y cumplan con su trabajo. Por otra parte permite que el trabajador se pueda mover con mucha más facilidad de un trabajo a otro si le interesa. En un mercado inflexible el trabajador tiene desincentivos para cambiar de trabajo aunque prefiera el nuevo, porque pierde los derechos acumulados para la indemnización por despido, siendo el primero que se iría a la calle en el nuevo trabajo, y además en caso de irse al paro, tendría mucho más difícil encontrar uno nuevo.

  • Señores, por favor, guardemos las formas.

    Introducción: "los organismos clave como el Banco de España, OECD y FMI, no van a dar, a estas alturas, su visto bueno a una reformilla..."
    Eres consciente, me figuro, que estás negando la soberanía española, la cual radica (al menos en teoría) en los ciudadanos españoles. Me parece indigno ser una democracia tutelada, y tengamos que pedir el "placet" a organismos como el FMI que han sembrado la miseria con sus recetas allá por donde pasan (desde Argentina a Bolivia, o Lituania que nos queda más cerca).

    2: "los salarios en España no corresponden a la productividad"
    ¿Acaso la productividad depende en exclusiva del trabajador? Y no de la organización del trabajo, de los medios que dispone, de la estructura económica de la empresa o de su mismo sector?
    Estás sugiriendo algo así como "los trabajadores ganan mucho para lo que hacen". De nuevo devaluando nuestra única riqueza. Pero, en vez de pagarles menos ¿por qué no reformamos el sistema para que sean capaces de producir más? Sería más beneficioso para todos, empresarios incluidos.

    "El paro se crea cuando el valor de lo que los trabajadores pueden producir es superior a lo que estos convenios reflejan que los trabajadores pueden cobrar."
    Esto es una simpleza. Existen países con tasas de paro del 80% con unos salarios de hambre.
    De nuevo, pareciera que la estructura de la empresa es inmutable, y la única variable es el trabajador.
    Para hacer una empresa rentable, hay muchas más variables que el trabajo y el sueldo del trabajador. El mismo trabajador, con el mismo sueldo, tendrá diferentes productividades en una empresa disfuncional o en una bien gestionada. El paro se crea cuando los empresarios no saben o no pueden obtener el retorno deseado, en el plazo deseado, con la fuerza de trabajo de la que disponen y en el marco laboral del que disponen (y nos hemos dotado los españoles).
    ¿La culpa es de los trabajadores, que son unos codiciosos y unos vagos? Cuando empresas extranjeras se localizan en España, encuentran su fuerza de trabajo y su legislación (laboral y fiscal) óptima para maximizar beneficios. Ahora estoy pensando en la planta de GM en Figueruelas, la más rentable de la marca. O la factoría de PSA en Vigo, la más eficiente de toda la UE según sus mismos responsables.

    ¿Por qué un empresario español fracasa en las mismas condiciones que un empresario alemán o francés triunfa? Porque Almusafes, Figueruelas o Vigo, por ahora, que yo sepa, pertenecen al Reino de España, contratan trabajadores españoles y cumplen la legalidad española de forma más fiel que la inmensa mayoría de empresarios españoles.

    La única solución que se le ocurre al empresariado español ante su fracaso, es pedir menores salarios y la reducción del despido. A lo cual vosotros, economistas del sistema, prestáis cobertura ideológica y una pátina de academicismo.

    2.- El sistema austríaco. En principio no me parece mejor ni peor, pero...¿esto no supondría de facto gravar el trabajo, igual que las cotizaciones a la SS? No están las empresas ahora, me parece, como para anticipar el coste de un despido que quizá nunca se produzca.
    Por otra parte, la idea de una salida consensuada sin perder prestaciones me parece equilibrada para ambas partes.

    3.- "eliminar la obligación de despedirlos o hacerlos fijos"
    Esa obligación, obliga al empresario a aceptar de iudice lo que es una realidad de facto. Si existe una relación laboral ininterrumpida de 3 años, es que ese trabajador forma parte de la plantilla fija de la empresa. Por lo tanto, se le obliga al empresario a reconocerlo como tal y a asumir las obligaciones que le corresponden.
    No quiero demonizar tu propuesta. Ahora cabría hablar de plazos e indemnizaciones, según cómo los pongas, a lo mejor no era mala idea.

    4.- Totalmente de acuerdo en el aspecto de la formación continua del trabajador, y de las obligaciones que debe asumir el perceptor de una ayuda.

    Ahora bien, la enseñanza de calidad es cara. Es la mejor de las inversiones, la formación del capital humano pero...hay que pagarla. ¿De dónde saca el Estado recursos para pagarla?

    El modelo danés me parece magnífico. Al empresario, el Estado le ofrece una mano de obra altamente cualificada, que puede tomar y despedir libremente. La FLEXIbilidad. El Estado se encarga de asegurar que el trabajador mantendrá su poder adquisitivo hasta encontrar un nuevo empleo y le da formación. La seGURIDAD.

    Parece que el sistema funciona, a la vista de la tasa de paro danesa (ops, qué casualidad, con salarios altos).

    Pero...¡ojo! Que el Estado ponga al empresario esa facilidad de contratación tiene un coste. Y las empresas danesas deben asumirlo. ¿Habéis visto los impuestos que pagan las empresas danesas? Estoy seguro que con la flexibilidad se le hace la boca agua al empresario medio esclavista y zote español. Pero el modelo danés es un contrato social entre el capital y el trabajo, y tiene una contrapartida. ¿Aceptaría el empresario español la contraparte, pagar unos impuestos tremendos, a cambio de tener a su disposición una mano de obra formada?

    Y otra, para que veas que soy ecuánime: ¿Aceptaría el trabajador español la obligación de formarse para adaptarse al mercado laboral?

    Como uno conoce el sitio donde vive, me sé yo bien cómo iba a acabar eso del modelo danés de aplicarse en España: nos quedaríamos con la FLEXI, recortada para no cabrear demasiado a los sindicatos, y dejaríamos la seGURIDAD como está porque no hay dinero para ella (y la pasta de los ricos es intocable), y menos con cuatro millones y pico de parados y un tejido industrial disfuncional (que, insisto, no es capaz de competir fuera ni con mano de obra esclava).

    Y en cuanto a la formación...¿Veis a un empresario español que acepte la jornada laboral de 7 horas sin pérdida de cotización, dedicando el trabajador la octava a formación reglada?

    ¿Os imagináis a un parado español asistiendo diariamente a un centro educativo no menos de seis horas para no perder la prestación?

    Pues eso, seamos realistas: tenemos la clase política que nos merecemos, los sindicatos que nos merecemos y la patronal que nos merecemos. No es que la televisión sea una bazofia, es que es el reflejo de una sociedad embrutecida.

    Los hay peores: Italia, por ejemplo. Quien no se consuela...

  • Es verdad que los cursos de formación actuales son patéticos pero también es cierto que la evidencia disponible muestra efectos muy limitados de los programas de formación, incluso de los bien organizados. No es sorprendente que a un trabajador de la construcción con 15 o 20 años de experiencia le resulte complicado reorientarse a una actividad completamente distinta. Pero si esto es así no habría que llenarse la boca hablando de las "políticas activas de empleo" como si fueran la panacea o una contrapartida relevante a las otras reformas. Mejor anticiparlo y pensar que hacer con esa bolsa de trabajadores difícilmente reciclables a los que quedan bastantes años de vida laboral por delante. Seguramente habrá que crear empleo subvencionado, haciéndolo de tal manera que no distorsione la orientación laboral de los jóvenes de hoy. Sin contrapartidas reales, muchos se preguntarán ¿qué hay para mí en esta reforma? y concluirán que no les interesa.

  • Totalmente de acuerdo con Mendiño. Estoy seguro de que si se aplicara una rebaja sustancial de los derechos laborales en España la primera consecuencia iba a ser un gran aumento del paro (del "paro teórico", si queréis). Y no porque hubiera menos gente trabajando, si no porque, a cierto nivel, la economía legal tiene todavía que competir muy duramente con la sumergida y habría muchísimos trabajadores a los que no compensaría tener un contrato y pagar impuestos por una indemnización ridícula. Además, creo que esto pasaría sobre todo precisamente en los sectores más importantes en sentido laboral: construcción, hostelería...

    Tampoco creo que un mercado de trabajo más flexible ayude a mejorar la formación de estos trabajadores. La facilidad para cambiar de puesto es muy buena para capacitar a profesionales bien preparados, como abogados, ingenieros o economistas, que así pueden especializarse más, pero nuestro problema es una multitud de camareros y de peones de albañil que tienen el graduado escolar, y si acaso, y para ellos se necesita más apoyo externo, es decir, que la Administración, los sindicatos y los empresarios se interesen en formarlos.

    No me he enterado de qué barbaridad ha dicho quién en qué comentario, pero haya paz, señores.

  • Mendiño los españoles tenemos la soberanía sobre nuestras leyes, pero ellos la tienen sobre su dinero, y si no quieren prestarnos no les podemos obligara a hacerlo. Si queremos que nos presten, porque gastamos más de lo que recaudamos, tendremos que convencerles de que se lo vamos a poder devolver todo, y ellos nos dicen que para fiarse o reformas o a pedirle el dinero a otro. El FMI no nos impone nada per se, podemos ir cada uno por nuestro lado y no nos va a atacar ni nada parecido, pero no nos prestará. Por cierto, seguramente la soberanía si que se acabe notando y lo que tengamos son reformas a medias, como ha pasado en otros países muchas veces.

    Recomiendo este post de Roger:
    http://www.lorem-ipsum.es/blogs/materiasgrises/2010/05/elfmi.html

  • Más sobre la soberanía...
    de Charlemagne notebook...
    http://www.economist.com/blogs/charlemagne/2010/05/euro_crisis_2
    Simplemente, si no quieres depender de los mercados, pues no te endeudes...

    "A wise colleague makes the point that the oddity for years was that markets gave all eurozone countries almost the same rates, ie assumed (wrongly) that default risk had gone. In many ways the past few months have been healthy as that assumption no longer holds. But the corollary is indeed the discovery that heavy borrowers can lose some of their independence. But, he points out, big borrowers often lose some sovereignty, because markets set limits on debts. [...]"

  • el coste del despido es un factor importante, pero más impotante aún es la implementación en las cabezas de todos del concepto de productividad y eso referido a cada negocio en concreto. hay trabajadores que por 3000 € son baratos y los hay que por 900 son caros.
    de todas formas creo yo que el verdadero talón de aquiles del sistema laboral en españa es la formación y el tingladillo que mantiene.

  • Mendiño y otros
    hay que elegir entre soberanía nacional (poder de decisión de las personas) y control de la globalización (control de los movimientos de capitales; reducir el poder de decisión de lo que se llama "mercados"). Esto es lo que subyace en el debate actual. Desde el año 45 hasta los años 70 el poder eran de los primeros (no hubo ninguna importante crisis financiera). A partir del los 70 la liberalización total de la economía, nos llevó al poder de los mercados.
    En cuanto al post de Luis, de acuerdo con una reforma laboral que elimine el mertcado dual y descentralice la negociación, pero con ciertas limitaciones. Pero hay que decir claramente que ello no va a suponer una reducción a medio plazo (2-3 años) del paro. Hay que decirlo claramente. La reforma laboral solo nos valdrá en la medida que la demanda agregada crezca. Si no hay crecimiento la reforma laboral no servirá para nada. Para que haya crecimiento del empleo, hay que vender cosas y mi pregunta es ¿quien las demandará?. Hogares, lo dudo. Las empresas si los hogares lo dudan, ellos también. El Estado, por Diós los mercados no lo admitirían. ¿ Quien entonces? A claro los chinos, los indios, sudafricanos etc....,¿pero podrán comprar todo lo que quieren exportar todos los países?

  • Mendiño:

    La verdad es que no suelo darte la razón, pero hoy has tocado algunas fibras sensibles del tema. Es cierto que muchas veces en la falta de productividad tiene una gran corresponsabilidad el empresario, sobre todo porque no sabe formar a sus cuadros medios, y también porque el ascenso se considera un derecho más que un premio, y se asciende a gente que no vale para niveles altos de la estructura. Por otro lado, a los técnicos de RR.HH. se les llena la boca con una palabra, PROACTIVIDAD, que luego suele ser combatida por los superiores directos de los empleados proactivos porque le ven como un trepa. Quizá el problema se podría definir en que en España somos muy buenos como trabajadores, y sin embargo todos queremos ser jefes.

    Respecto a lo que comentas del modelo danés, creo que habría una oposición sindical y política, alegando que el subsidio de paro es un derecho que pagas durante el tiempo que trabajas, que nadie te puede imponer qué hacer con tu vida. Ojalá funcionara, pero no creo que en España sea viable.

    De la temporalidad, el problema es que el empresario siempre elige despedir, salvo que el empleado sea muy bueno, porque la mayoría de los que están en ese régimen son de baja cualificación y fáciles de reponer. Lo que no se da cuenta la mayoría de los españoles es de que hay que ofrecer algo a la empresa que le cueste encontrar para poder conseguir un buen empleo. Yo apostaría por el contrato único, más que nada por la reducción de figuras y la igualdad de los trabajadores. Se puede implantar directamente para los nuevos contratos, e ir disminuyendo/aumentando las clausulas de los demás contratos para en un plazo de tiempo fijado queden todos en las mismas condiciones. Así evitas una oleada de despidos por la crisis, ya que difieres el abaratamiento del despido de los fijos en el tiempo.

    Por último, te agradecería que no faltaras al respeto al empresario, que hay de todo en la viña del señor. Seguro que en proporción somos tantos los empleados vagos y mangantes como son los empresarios piratas. Va con la condición humana, no con la de empresario.

  • Luis:

    1) ¿Es posible sacar adelante una reforma laboral suficiente?

    El sistema laboral español requiere reformas en profundidad que jamás serán aceptadas por los sindicatos, que llevarían el conflicto a la calle provocando un coste que a duras penas podría ahora soportar el país (p.ej. la pérdida de los ingresos de los cursos no la aceptan ni jartos de vino… entre otras muchas cosas).

    Los millones de parados, los millones de autónomos y muchos de los actualmente contratados sí desean una reforma que cree empleo y mejore la productividad. Pero... no van a ser ellos los que añadan a la precaria situación la chispa del conflicto social.

    Las reformas estructurales de España sólo podrán salir adelante después de unas elecciones, con los 3-6 meses de legitimidad que ésta otorgan. Ése será el plazo para que un nuevo gobierno pueda avanzar con paso decidido. Es muy difícil sacar a la calle a la gente con un gobierno recién elegido en elecciones. Eso sí… no parece que Rajoy ni el PP en su conjunto estén por la labor. Para eso tendrían que hacer un discurso de oposición más honesto sobre las reformas que requiere el país, que es lo que les daría legitimidad para su aplicación.

    2) ¿Flexiseguridad?, ¿de dónde sale hoy el dinero para la seguridad?

    El problema de la flexiseguridad es que la seguridad tiene un coste… ¿y quién lo paga cuando el apalancamiento privado y público es monumental y tenemos un paro del 20%? Cualquier parado estaría dispuesto a trabajar con una indemnización de 20 – 25 días. Sin embargo, no estoy seguro de que, como dice Mendiño, las empresas estén como para adelantar ocho días de un despido que a día de hoy no se va a producir... Ni el Estado para poner ese dinero.

    Una reforma que mantenga los derechos adquiridos de los trabajadores actuales (45 días por año trabajado) y reforme el mercado para los nuevos trabajadores es perfectamente asumible. La dualidad del mercado entre viejos-nuevos, es un mal menor que se corrige con el tiempo y que ante las tasas de paro actuales parece asumible. La eliminación de los contratos temporales con excepción del de sustitución y obra servicio (que podrían tener una indemnización algo mayor) junto con una reducción del coste del despido, supondría una rebaja general del factor trabajo y reflejaría mejor la distribución del coste real del trabajo entre el indefinido y el temporal, reduciendo drásticamente la dualidad actual del mercado. En realidad el trabajo temporal tiene unos costes difusos (falta de formación; adaptación al puesto; selección; litigiosidad) y unas externalidades (inseguridad que impide al trabajador inversiones a largo plazo) que hacen que su extensión actual sólo esté justificada por el enorme coste del contrato indefinido.

    3) ¿Formación?, ¿cómo conseguir la formación concreta que requiere cada potencial puesto de trabajo?

    La formación es clave para la reubicación de los trabajadores y la mejora de la productividad. Conceder al trabajador la decisión sobre su formación mientra está en el paro es una buena idea. Aunque creo que esta posibilidad podría complementarse con la posibilidad de que la subvención a la formación pudiera también producirse una vez contratado el trabajador, para en el primer año de su contrato y de acuerdo con las necesidades de la empresa, se formara en el campo concreto que ésta requiriera. Esto permitiría la adaptación de las personas que pierden el empleo a las necesidades productivas concretas. Sería muy positivo, sobre todo, para sectores donde se requiere una actualización constante y con mucho dinamismo… que, por otro lado, cada vez son más… y parece que son los sectores que tendrán que ir sustituyendo al empleo excedente de la construcción.

    Por otro lado, la formación continua en el mercado laboral debe ir acompañada de una formación adecuada en el periodo previo al mercado laboral. Pero este asunto excede el de la reforma laboral, así que mejor no tratarlo.

    4) ¿Cómo incentivar la formación dentro de la empresa?

    Al margen de lo dicho en el punto anterior. La imposibilidad actual de vincular a un trabajador más de dos años a una empresa, desincentiva a éstas a asumir el coste de formaciones que resultan muy caras y que no pueden ser amortizadas en dos años. Parecería lógico que este plazo fuera modificado, con la posibilidad para el trabajador de abandonar la Empresa previo pago del coste real de su formación (descontando el tiempo que haya permanecido en la Empresa).

    En fin, esto por ahora. Un saludo.

  • Mendiño:

    El problema en cuanto al desempleo no es quién tiene la culpa de la falta de productividad del trabajo en España, sino que un sistema (sea cual sea éste) que aumenta el coste del factor trabajo sin aumentar su productividad, genera paro. Mucho paro. Y si además el sistema es lo suficientemente rígido como para no permitir la reubicación de los trabajadores, la caída de un sector provoca más paro.

    Así pues, en primer lugar el sistema laboral deberá permitir que los salarios se acomoden a la productividad. Y tendrá que facilitar la reubicación de los trabajadores en los sectores en los que haya más demanda. Lo contrario nos lleva a donde estamos: 20% del paro.

    En segundo lugar, es cierto que la reforma laboral puede colaborar al aumento de la productividad, pero tiene que venir acompañada de otro montón de reformas que cooperen al aumento de la productividad. Por ejemplo, la formación básica y la formación profesional tienen que ser modificadas radicalmente. La política fiscal también debe contribuir a la mejora de la productividad (p.ej. facilitando la acumulación de capital, gravando menos éste… entre otras muchas cosas). La I+D (o I+D+I, como se dice ahora… si es que no le han añadido otra letra y yo no me he enterado) también tiene que ser reformada. La reducción del lastre que sufren las empresas es otro elemento que mejorará la productividad (300.000 delegados sindicales son muchos delegados, las fronteras interiores –lingüísticas y normativas- tienen un coste no despreciable, la burocracia y los costes de la administración supone mucho dinero, la lentitud de la justicia conlleva inseguridad, el impago de la administración pública es una losa con la que no pueden las PYMES, la intervención del Estado y del ejecutivo en determinados sectores como la energía también cuesta lo suyo, la supervivencia de empresarios inútiles y corruptos por su cercanía al poder es un grave handicap, etc.).

    Aunque tengas razón en que no son los trabajadores individuales los culpables de la falta de productividad, sino un sistema en su conjunto, resulta suicida concluir de ahí que los salarios no deben estar ligados a la productividad. Esa es una reforma absolutamente necesaria, sin perjuicio de que debiera venir acompañada de otras muchas reformas.

    Saludos.

    Pd. Es fácil recuperar nuestra soberanía: salgamos del Euro, no pidamos apoyo a otros países e instituciones internacionales… y seremos soberanos. Soberanamente pobres, pero soberanos al fin y al cabo. Ya lo hicimos en el primer franquismo. Ahora sería diferente, porque sería democrático… aunque la mayor parte de la población estoy convencido de que prefiere someterse a unas reglas del juego internacionales y tener luz en los quirófanos.

  • Opinionista, me encantaría leer alguna opinión tuya sobre biología. Seguro que la vacas volaban y los burros graznaban mientras se reproducían por mitosis.

  • conCALMA
    DURANTE LA FASE DE LA BURBUJA INMOBILIARIA EN NUESTRO PAIS, LOS COSTES LABORALES MEDIO (OJO EFECTO COMPOSICION) SUBIERON MAS QUE LA PRODUCTIVIDAD MEDIA DE LA ECONOMIA (OJO CON EL EFECTO COMPOSICION) Y SIN EMBARGO NO SE GENERABA PARO. EL PARO SE ORIGINO POR LA FALTA DE DEMANDA Y EN NUESTRO PAIS POR LA REPERCUSION DE LA CRISIS FINANCIERA SOBRE LA BURBUJA INMOBILIARIA. (NADA DE DESIGUALDAD SALARIOS-PRODUCTIVIDAD). ESTE ES ESENCIALMENTE NUESTRO GRAN PROBLEMA.
    COMO RECOLOCAR A ESTOS PARADOS DE BAJO VALOR AÑADIDO.
    POTENCIAR (MIIRA QUE NO DIGO CAMBIAR) EL MODELO PRODUCTIVO, PARA LO CUAL TENDREMOS QUE HACER REFORMAS ESTRUCTURALES. PERO POR ESTE MOTIVO. ¿ CREEMOS QUE CON UNA ECONOMIA DE MAYOR VALOR AÑADIDO VAMOS A RECOLOCAR EL PARO GENERADO POR LA CONTRUCCION?
    LA REFORMA LABORAL SOLO SERVIRA SI LA DEMANDA AGREGADA AUMENTA. NO LO VEO EN EL SECTOR PRIVADO (APALANCAMIENTO, EFECTO NEGATIVO RIQUEZA; DESCONFIANZA ETC..)

  • Pedro:

    Durante la burbuja inmobiliaria crecíamos +- al 3,5 %. Aún así nuestro mercado laboral tenía una tasa del paro muy superior al de los países de nuestro entorno (que crecían bastante menos). Si creces mucho, puedes generar trabajo aún aumentando los salarios por encima de la productividad, pero… estás lastrando el factor trabajo y haces que tu tasa de paro sea mayor de lo que debiera (buena prueba es que, a pesar del paro, la demanda interna era superior a la oferta agregada interna, lo que se compensó mediante importaciones).

    Es cierto que en España uno de los problemas graves ha sido el exceso de apalancamiento, la crisis de la burbuja inmobiliaria y la interdependencia del sector financiero del sector de la construcción. Pero junto a estos problemas (y vinculado con ellos) existe el problema de la pérdida de competitividad española, que nos ha llevado a un desequilibrio brutal de la balanza comercial y a un endeudamiento neto muy fuerte (hemos vivido por encima de nuestras necesidades y como nuevos ricos).

    Obviamente la contracción de la demanda interna y externa y el credit crunch vinculado a los enormes problemas de nuestro sistema financiero nos han llevado a un círculo vicioso muy difícil de romper. Y tienes razón que hay un problema con los trabajadores de bajo perfil de formación que vienen de la construcción y, también, en que sin recuperación de la demanda agregada va a ser difícil reducir el desempleo.

    Ahora bien, lo que no comparto es que la demanda agregada no esté relacionada con la reforma laboral. En un mercado global, si quieres vender más (lo que aumenta tu demanda agregada), tendrás que ser más competitivo. Si quieres ser competitivo necesitas que tus empresas se puedan adaptar a las circunstancias del mercado y que tus costes no se disparen. Y eso está directamente (aunque no exclusivamente) relacionado con la reforma laboral.

    A lo dicho hay que sumar que el control del coste del factor trabajo y la facilidad para la readaptación a la demanda real existente supone facilitar la creación de puestos de trabajo. Lo que, a su vez, aumenta la demanda agregada. Y, a su vez, reduce el gasto del Estado (tema no menor). Y, por supuesto, también está directamente relacionado con la posibilidad de absorber a los trabajadores menos cualificados que vienen de la construcción (si sus salarios no se disparan podrán ser absorbidos más fácilmente; existen sectores con potencialidad: asistencia social a los ancianos y en sanidad –celadores, etc.-, transporte, recolección de datos, trabajos administrativos, etc.).

    Todo ello nos lleva a que la reforma laboral es un eslabón imprescindible para romper el círculo vicioso en el que estamos. Un eslabón, no la cadena completa. También habrá que asumir la reforma/limpieza del sector financiero e inmobiliario, la mejora de la educación, la mejora del funcionamiento de la administración, el control del gasto del Estado, la internacionalización de las empresas, aumento de la competencia, etc.

    Y el problema que tenemos es que, o se lleva a cabo un plan de reformas integradas de manera decidida o, tomadas de manera timorata y una a una, las reformas pueden ser inútiles. Así, por ejemplo, de nada servirán (¡o hasta serán negativas!) las medidas de ajuste fiscal si no se acompañan de otras profundas reformas… Y ése es el temor que parece se extiende por muchos sitios.

    Un saludo.

  • Estimado Don Luis, entiendo la poderosa lógica -dictada por las circunstancias- que hay detrás de la propuesta de prórroga de los contratos temporales. Pero ¿no cree que esa medida puede tener efectos perversos a largo plazo? Para mí, el punto más atractivo de la propuesta de contrato único de FEDEA era la supresión de los contratos temporales. Me temo que la medida de la prórroga de la duración de estos sólo puede ser aceptable si se realiza con carácter excepcional y con una fecha de caducidad determinada. Y aún así en el futuro habrá resistencias a eliminarla, con lo que deberíamos quedar a la espera de la siguiente crisis.

  • Como dices, no es la primera vez que hablamos de este tema y con las mismas palabras. Y tanto uno como otro, los que leen este blog, los que trabajan en fábricas, almacenes... financieros, consejeros... todos siguen pensando de la misma manera que antes y de distinta entre ellos.
    Yo, desde luego, ya no me creo nada de la OCDE ni del FMI. Estas siglas son tan fiables como las declaraciones de sus dirigentes y el resultado de sus políticas. Y es que en su día ya perdieron su credibilidad; y del BE y su gobernador mejor no hablar.
    Desde mi ignorancia, que, te aseguro, no es presunta, miro los gráficos, los analizo y los entiendo a mi manera, que es sensiblemente opuesta a la tuya.
    Es evidente que deberían descentralizarse las negociaciones, incluso en la misma empresa, por lo que la palabra colectiva ni siquiera debería nombrarse; lo que no significa que el movimiento de solidaridad entre la masa laboral de la empresa debiera desaparecer.
    ¡AH! Pero seguro que entonces saldría que eso de la solidaridad es retrógrado, no con este nombre, claro, e impide la buena marcha del crecimiento.
    No estoy en contra de la reforma, pero claro, no de la que unos tipos, que se han demostrado inútiles, pretenden imponer.
    Queremos parecernos a los alemanes, a los daneses, a los austriacos... lo encuentro maravilloso, siempre y cuando se cumplan todas sus leyes a rajatabla; no solo las que incidan a un lado. Y es que los derechos nada tienen que ver con los beneficios. Se puede ser más o menos pobre, pero sentirse igual de seguro, de respetado.

    En el tema en que estaba expuestos estos gráficos, incidía, reconozco que con demasiada ironía, sobre los tiempos y las circunstancias; sobre las declaraciones de nuestros dirigentes, tanto de un lado como del otro, y la realidad oficial de la situación.
    Ahora reclamamos responsabilidad a quien no debiera tenerla, capacidad de premonición a quien no tiene obligación; sacrificio al, en teoría, engañado por todos.
    Mira... no juguemos. A cada uno lo suyo. La hemos cagado y todos somos culpables, dejemos de darle vueltas al asunto y asumamos de una puñetera vez nuestra responsabilidad.
    El que no ha sido sinvergüenza es que es tonto o cobarde. Para unos era mejor esconder la cabeza bajo tierra (hacer el avestruz), antes que enfrentarse a su complicidad en el desastre; para otros era más cómodo seguir la corriente antes que denunciar; y es que ponerse en contra del mandamás podía comprometer su sueldo en exceso; y para éste y sus voceros, lo rentable era seguir igual y esperar que el pato lo pagara el de siempre.

    Está claro que las pensiones deberán congelarse, que los funcionarios ganarán menos. No hay otra salida y todos lo sabemos, incluso los votantes de la derecha; que hoy, hipócritamente, se rasgan las vestiduras y lo niegan. Y a buen seguro que con eso no habrá suficiente. No hace falta ser experto para darse cuenta que el agujero es muy grande y todos terminaremos pagando más y ganando menos. Pero claro, ahora saldrán explicaciones para todo, peregrinas casi todas, complejas e incomprensibles para la mayoría, que, a fin de cuentas, será la que termine pagando los errores de los expertos.

    Hoy, mientras comía en el restaurante, un tipo se exclamaba sobre el Pretoria y el Palau... Y, mira por donde, pienso que la crisis, bien administrada, servirá para limpiar la casa. Y eso sí que es futuro. Otra cosa es que los que la han montado salgan elegidos y decidan esconder las vergüenzas (borrar archivos y cerrar bocas). Entonces sí, terminaremos como Argentina. Y, ojo, como mínimo.

  • Concalma
    me puedes explicar si tenemos tanto problemas de competitividad, por que nuestras ewportaciones están creciendo a mmayor ritmo que las exportaciones mundiales y que las alemanas. En el informe de ayer de la OCDE, además, estimaban que nuestras exportaciones crecerían a un ritmo mayor y que ganaríamos cuota a nivel mundial y a nivel europeo.
    hay algo que no me cuadra. ¿ que psaría a la productividad y a los costes laborales de la economía española, si dedujeramos el sector de la construcción? A lo mejor nos llevamos una sorpresa

  • Concalma
    me puedes explicar si tenemos tanto problemas de competitividad, por que nuestras ewportaciones están creciendo a mmayor ritmo que las exportaciones mundiales y que las alemanas. En el informe de ayer de la OCDE, además, estimaban que nuestras exportaciones crecerían a un ritmo mayor y que ganaríamos cuota a nivel mundial y a nivel europeo.
    Hay algo que no me cuadra. ¿ que paría a la productividad y a los costes laborales de la economía española, si dedujeramos el sector de la construcción? A lo mejor nos llevamos una sorpresa.
    Nadie niega que no haya que hacerse una reforma laboral. Pero esta tiene que ser para estar preparados para cuando la economía empiece a recuperarse. Insisto sin demanda no habrá reducción del desempleo.

  • Estimado Pedro:

    El tema del mantenimiento de las exportaciones españolas en el mercado mundial es uno de los argumentos utilizados por el Gobierno que más fortuna tuvo en su gira por los mercados. Yo, la verdad, no entiendo muy bien por qué. Porque me parece que no se sostiene.

    Las exportaciones de España crecieron en el periodo 1980 – 2010, bastante menos en el periodo 1990 – 2010 y prácticamente nada en el periodo 2000-2010. Y lo que es peor, cayeron bastante en el periodo 2003 – 2010, lo que indica una pérdida progresiva de competitividad.

    Por otro lado, las exportaciones a nivel mundial han tenido un crecimiento en ese periodo medio aproximado del 5% (unos años más, otros menos), por lo que la pérdida de competitividad resulta aún más acusada.

    Si añadimos que la población española se ha incrementado bastante y el tamaño de nuestra economía también, el hecho de que nuestras exportaciones crezcan poco o decrezcan supone en términos porcentuales una pérdida de capacidad exportadora.

    Adicionalmente, resulta que en 1986 España entra en la CEE y en el 2001 entra en vigor el Euro por lo que a los números habría que restar el aumento de las exportaciones no debido a una mejora de la competitividad, sino a la reducción de los aranceles y del coste del cambio de moneda.

    En cualquier caso, la prueba definitiva de que no somos competitivos es que nuestra balanza comercial ha venido siendo de las más deficitarias de las economías desarrolladas, alcanzando en algunos momentos cifras record.

    Vamos, yo lo veo bastante claro…

    Un cordial saludo.

    Pd. Si lees mi entrada anterior verás que coincido contigo en que, efectivamente, es fundamental aumentar la demanda… pero considero que la reforma laboral –y la competitividad- es esencial para ello.

  • Howard Petith
    DearLuis,
    Sorry for the English. Catalan is my second language.
    With the "reforma laboral" there are two issues: efficiency and the distribution of income. Any reform that respects the first and the second of your red lines will increase efficiency but shift income toward capital and away from labour. To justify your position you have to explain why the increase in efficiency more than compensates for the change in the distribution of income.
    This failure to take account of the distributional issue is common to all the articles on labour reform in Nada es gratis that I have read.
    All the best, Howard

  • Estimado Concalma
    La competitividad es un concepto relativo, ¿exportamos más o menos que el resto de los países? ¿nuestra tasa de crecimiento de nuestras exportaciones son mayores que las de otros países?. Los datos apuntas a que hemos ganado y las perspectivas es que seguiremos ganado cuota mundial en los próximos años. No vale decir que nuestras exportaciones se han reducido, mira lo que le ha pasado a Alemania en los últimos años y mira nuestras exportaciones. Sea cual sea las causas, tu lo ves por factores exógenos y excluye cualquier factor endógeno, la realidad es que nuestra cuota de mercado ha crecido en los últimos 10 años y esto debe indicar algo. O los demás han perdio competitividad o nosotros hemos ganado competitivida respecto a los demás.
    Que hace falta incidir en una mayor competitividad de la economía española, nadie lo duda, pero mayor competitividad no quiere decir mayor productividad, que es lo que realmente nos debe interesar y en este tema creo que seguimos viendola en términos medios y claro con nuestro modelo productivo (basado en el ladrillo) logicamnente nuestra (Y/N) cayó. Ahora que N en el sector de la construcción (la mayor parte del paro) ha caído, nuestra (Y/N) se ha incrementado. (hay que tener en cuenta que para que la productividad haya aumentado Y>N (caída de Y menor que caída de N).
    Me gustaría conocer los costes laborales unitarios por grandes sectores de la economía española (no lo encuentro, si alguien lo sabes?) puesto que ello nos daría una mejor imagen de la competitividad de nuestra economía. Los economistas desde siempre han hablado del efecto composición y creo que este efecto es importante tenerlo en cuenta en el caso de España.
    Hombre, no me digas que el déficit exterior es consecuencia esencialmente de nuestra escasa capacidad exportadora. La famosa identidad S-I = (X-M) te lo explica muy bien. Parafraseando a Clinton "Es la burbuja, est....".
    La diferencia esencial que tenemos es que tu piensas quwew la reforma laboral impulsará la demanda agregada (oh, con un nuestro contrato con X días de despido, los empresarios se van a volver loco invirtiendo y demandando empleo), y yo pienso que hay que impulsar la demanda (en otras palabras, recuperar la confianza) y tener preparados las reformas estructurales que hay que hacer . Mi gran preocupación es como en estos momentos impulsamos esta confianza.
    Un saludo

  • El punto 3 de este post se desvía (si mucho o poco, lo podríamos discutir) de la propuesta de los 100 (o como la llaméis), enlazada a través de la web de Fedea y, entiendo, impulsada por Fedea. Me gustaría saber si los demás autores de la propuesta comparten o no esta desviación. Yo interpreto el punto 3 como una especie de marcha atrás en un aspecto que muchos consideramos importante y atractivo cuando leímos la propuesta, incluso si no la comartimos al 100%: una especie de " contrato único... sí pero no, o sí pero luego". ¿Va a haber una propuesta de reforma de los 100 reloaded?

    Y a nivel general me parece que una discusión en la línea de lo que comenta Howard no podría hacerle daño a nadie. Creo que una cosa es tratar de ser análiticos y rigurosos, como se dice aquí a menudo, otra no entrar en políticas e ideologías (por intentarlo que no quede) y otra evitar incorporar las discusiones sobre efectos redistributivos al resto de de consideraciones como a la gripe intestinal. ¿Quizás pensáis que esa no es labor de un economista?

  • Concalma.
    Hace tiempo que constato un aumento de eficacia en nuestra pequeña y mediana industria, que se traduce en un mayor impulso exportador y en menor necesidad importadora.
    Los márgenes, antes excesivos, se han adaptado a la coyuntura, los costes se han reducido por el reajuste de personal, y el diseño y los acabados han mejorado.
    Muchas empresas, mayoristas o grandes minoristas, distribuidores... al no llegar al nivel óptimo de compra para conseguir un buen precio en Asia o, muchas veces, para reducir el tamaño de su almacenaje y adaptarlo a las circunstancias, han buscado alternativas descubriendo, muchas veces con sorpresa, que la industria nacional se había puesto las pilas, pudiendo comprar pequeñas cantidades a un precio ajustado y de mejor calidad.
    Es lo que pasa con las crisis, que el que espabila sale reforzado y el país regenera su industria.
    El problema viene cuando el gobierno reparte ayudas, algo parecido a lo acontecido hace muchos años, con la reconversión del textil. Los industriales, haciendo gala de su gran profesionalidad hispana, despidieron o jubilaron a los cuadros cualificados y mantuvieron los de bajo salario -las nuevas máquinas eran automáticas, decían, y no hacía falta más- El resultado es que terminaron compitiendo con Bangla Desh y Pakistán, con el resultado que todos conocemos.

  • He disfrutado y aprendido mucho con la entrada y con el debate posterior. Dos de las ultimas entradas me han animado a intervenir: la cuestión de la redistribución, más bien la distribución, de la renta (Olivia) y la cuestión de la competencia en el mercado de bienes, que tan bien parece haberle sentado a las empresas exportadoras (Pau).
    Creo que ahí están las dos grandes lagunas del (técnicamente impecable) planteamiento de las cuatro líneas rojas.
    Permítaseme un pequeño símil informático que creo que todos, como usuarios de ordenador, podemos entender.

    Tenemos en el "mercado" dos sistemas operativos, llamémosles Windows anglosajón y Linux nórdico. Pasando por alto si son sistemas abiertos o no, pensemos que cada uno tiene una base distinta sobre la que tienen que "correr" los cuatro programas que nos plantea Luis.
    El Windows corre sobre la base de alta competencia en el mercado de bienes y en el de trabajo. Ahí tiene sentido comparar productividad y salarios, hablar de costes de despido como un componente salarial más, negociación individual y no colectiva y todas esas cosas. Creo que todos estamos de acuerdo en que la economía española no tiene instalado ese sistema operativo. La principal resistencia proviene a mi juicio de que el ordenador nos pide un parche sobre una distribución de la renta (ojo, no redistribución) un poco más compensada para poder empezar a correr los programas. Otro mensaje de error que nos dá es que tienen que funcionar a la vez la competencia en el mercado de bienes y en el de trabajo, porque de lo contrario se producen incongruencias graves.
    Por su parte, el Linux nórdico nos pide un sistema adicional que dice algo así como: deben incorporarse simultáneamente derechos y deberes. A estas alturas es evidente que el único mensaje que aparece en las críticas a los planes de ajuste es "¿qué hay de lo mío?" y casi nadie dice "estoy dispuesto a...". Esto es así porque nos falta un componente fundamental, difícil de instalar, que nos haga ver que estamos todos en el mismo barco. Los ascensos por antigüedad o los derechos a percibir el paro encierran múltiples obligaciones que casi nadie ve y a casi nadie se le recuerdan. Por cierto, este Linux también lleva implementada una alta competencia en el mercado de bienes (no incluye colegios profesionales, subidas de precios acordadas y toda esa serie de "costumbres"). Desgraciadamente para los que aman el estado mínimo, entre las obligaciones figura como requisito pagar abundantes impuestos.

    Ambos sistemas operativos son difíciles de instalar individualmente, pero todavía es más difícil instalarlos a la vez, porque el ordenador se vuelve literalmente loco.
    ¿Por cuál empezamos?

  • Magnifico post, Sr. Garicano.

    Tenemos un sistema de indemnizaciones de despido que desincentiva la productividad del trabajador y la contratación de nuevos trabajadores. A riesgo de parecer muy drástico, creo que la cobertura de desempleo no es del todo compatible con una indemnización por despido. Quiero decir que si uno de los fines de la indemnización es cierta cobertura económica en caso de despido, eso ya lo hace la prestación por desempleo. Si lo que se pretende es "premiar" el esfuerzo en la empresa por parte del trabajador, con crear un fondo estilo contrato austriaco ya valdría. Pero es que una indemnización, desde el momento en el que alcanza ciertos valores altos para la empresa, se transformará en un desincentivo para la productividad del trabajador.

    Creo que sería mejor tener salarios más altos y despido libre. Total, con los contratos temporales en la práctica ya lo teníamos.

  • Queridos Olivia y D., no creo que ninguno de los firmantes de la Propuesta para la Reactivación Laboral en España (Manifiesto de los 100) reniegue de la misma y considere ahora alternativas mejores. Luis seguro que el último. Lo único que plantea son líneas rojas, con el temor de que no se consigan ni siquiera unos mínimos y la reforma sea completamente inútil e incluso llegue a empeorar la situación por la que pasando la economía española por la falta de credibilidad que estamos padeciendo.

    Queridos Olivia y Howard, creo que en nuestro ebook (http://www.crisis09.es/propuesta/?page_id=755) se pueden encontrar más argumentos acerca de los efectos de la Propuesta sobre la distribución de la renta que sobre la mejora de la eficiencia. El artículo de Nacho García, por ejemplo, sobre los efectos de un contrato único con idemnizaciones crecientes con la antigüedad (http://www.crisis09.es/ebook_propuesta_laboral/Propuesta_reactivacion_laboral_art_6.pdf) muestra como que sería sustancialmente mayor el número de ganadores que el número potencial de perdedores. Por otra parte, para compensar a estos últimos también reclamamos que se deben actuar en otras líneas, en especial, en la mejora de las políticas activas y en el sistema de prestaciones por desempleo.
    Muy probablemente, a la mayoría de los 100, nos cuesta desligar las ineficiencias y las desigualdades que generan nuestras instituciones laborales.

  • Olivia y D.,
    no creo que ninguno de los firmantes de la Propuesta para la Reactivación Laboral en España (Manifiesto de los 100) reniegue de la misma y considere ahora alternativas mejores. Luis seguro que el último. Lo único que plantea son líneas rojas, con el temor de que no se consigan ni siquiera unos mínimos y la reforma sea completamente inútil e incluso llegue a empeorar la situación por la que pasando la economía española por la falta de credibilidad que estamos padeciendo.

    Olivia y Howard,
    creo que en nuestro ebook (http://www.crisis09.es/propuesta/?page_id=755) se pueden encontrar más argumentos acerca de los efectos de la Propuesta sobre la distribución de la renta que sobre la mejora de la eficiencia.
    Un first best en términos de eficiencia podría ser que el contrato único que proponemos se aplicase con retroactividad. Pero esto no lo contemplamos. Sólo se aplicaría a los nuevos contratos. Con ello, la transición será mucho más larga, pero los efectos sobre la renta de los que se benefician del sistema actual son muy limitados. En este contexto, Nacho García (http://www.crisis09.es/ebook_propuesta_laboral/Propuesta_reactivacion_laboral_art_6.pdf) muestra que la introducción de un contrato único podría tener un número de ganadores (en términos de indemnizaciones por despido esperadas) muy superior al número potencial de perdedores (una relación de 5 a 1).
    Por otra parte, para compensar a los perdedores también reclamamos que se deben actuar en otras líneas, en especial, en la mejora de las políticas activas y en el sistema de prestaciones por desempleo.

  • Querido Florentino:
    Muchas gracias por contestar. Como coautor de la propuesta, tú comprenderás mejor que yo lo que plantean la misma y sus autores. Yo debo andar un poco mal de comprensión lectora.

    En cuanto a tu segundo párrafo, en su día ya leí el documento enlazado y me pareció que vuestra propuesta contenía un componente de ruptura con la dualidad (poner un contrato único a todo el mundo -bueno, no retroactivamente-, a 12 días en vez de 8 -o 0 en algunos casos- al principio y subiendo con la antigüedad hasta 36).
    La vuestra era una propuesta muy centrada en el mercado de trabajo en la que efectivamente se hablaba de desigualdades... siempre entre los empleados. Intepreto que Howard planteaba una visión más amplia en la que se analice no sólo el devenir de los que perciben rentas del trabajo.

  • Howard Petith
    Dear Florentino,
    Thanks very much for the reference. Looking forward to reading it.
    Best, Howard

  • Entonces estamos de acuerdo en que tiene su lógica. Usar el miedo a ser despedido como instrumento para sostener, en niveles elevados la productividad
    del trabajador durante más tiempo. A cambio los trabajadores nos beneficiaremos de un aumento en la producción que requerirá más empleados, aumentando
    los salarios. El que algo quiere algo tiene que dar. Sin embargo la producción tiene más variables. El sacrificio de L se une al de K y al esfuerzo en mejorar
    la función de producción. Además, la demanda debe tirar para que se incremente la producción. Puede que a los empleados se nos quede cara de tontos.
    ¿Deberían los sindicatos plantear con absoluta urgencia una mesa de negociación con la patronal para reformar las "políticas empresariales" y reducir sustancialmente
    el número de Zombie-empresas y empresaurios? ¿El Banco de España, OECD y FMI no considera indispensable esto para recuperar la senda del
    crecimiento? Con la reforma laboral... ¿No estaremos alimentando a los zombies para que sigan infectando al resto?

  • Estimado Pedro:

    En primer lugar, reconocer un argumento erróneo en mi planteamiento anterior, pero que no afecta al fondo. Cuando señalo que el comercio internacional ha crecido un 5% y que, por tanto, mantener exclusivamente la tasa de comercio internacional indica una pérdida de competitividad, estoy obviamente en un error, dado que estamos hablando de porcentajes.

    En segundo lugar, no hay que empeñarse en que mantenemos la misma cuota del comercio internacional. Desde 2003 perdemos cuota. Y eso, con una economía española en fuerte expansión hasta 2008, indica que tenemos un problema de competitividad. ¡De qué me sirve a mí que en 2003 fuéramos muy competitivos! El problema es que desde que entró el Euro (previamente había habido varias devaluaciones de la peseta para mantener la competitividad que íbamos perdiendo) en 2001 hemos tenido un diferencial de inflación permanente y considerable con la zona Euro. Y ya no nos queda el recurso de devaluar para recuperar competitividad.

    En tercer lugar, me parece que eliminar relevantes sectores de la economía para decir que el resto de los sectores sí son competitivos internacionalmente es hacerse trampas en el solitario. Porque la realidad es que todos los sectores existen, la construcción también. Y si los eliminamos (o los reducimos, como ha sucedido en esta crisis), ciertamente recuperamos competitividad y se reduce el déficit de la balanza comercial… pero creamos cinco millones de parados. Y esa gente tendrá que poderse incorporar a una estructura económica en la que puedan producir. Y para eso necesitamos que lo que produzcan resulte más competitivo que lo que puedan producir otros.

    En cuarto lugar, no se trata de que los empresarios se vayan a poner a contratar como locos porque baje el coste del despido. La reforma laboral no se restringe al abaratamiento del despido, aunque sea un elemento importante. Tienen también mucha relevancia; la modificación de la negociación colectiva. La eliminación de una parte sustancial de los contratos temporales. La mejora de las políticas activas de empleo, incluida la formación. La incentivación de la formación dentro de la Empresa. Y, desde luego, estas medidas tienen que venir acompañadas de otras reformas estructurales para que den todo su rendimiento: sector financiero e inmobiliario, gastos y estructura del Estado, educación, investigación y desarrollo, principalmente.

    En quinto lugar, ¿cómo se impulsa la demanda agregada? Ya nos hemos pulido la pasta del Estado… si seguimos gastando no nos van a prestar un chavo y no vamos a poder financiar nuestra economía… ¿y ahora?

    Estimado Pau:

    Yo, la verdad, no constato ninguna mejora relevante (la mejoría que hay es insuficiente) de la eficacia de nuestra industria ni de nuestros servicios. Ciertamente el déficit de la balanza comercial se ha reducido mucho, pero mucho más por el descenso de las importaciones que por el aumento de las exportaciones (en 2009, las importaciones cayeron una media mensual de algo más de 6.000 millones y las exportaciones cayeron una media mensual de 2.500), lo que puede indicarnos que esa reducción tiene más que ver con el hecho de que contabilizando unos y otro tenemos entre cuatro y medio y cinco millones de personas en el paro.

    Y creo que si no asumimos que en España no nos vale con pequeñas mejorías en indicadores que vienen directamente del subsuelo o en sectores concretos, sino que es necesario mejorar mucho y en general, para lo que se necesitan reformas muy profundas que permitan eliminar la pérdida de competitividad y la creación de empleo, si no lo asumimos, decía… vamos directos al desastre.

    Un cordial saludo a todos.

  • Concalma
    Respecto a tu primer punto, señalarte que el crecimientro de nuestras exportaciones no han sido puntuales (tu señalas el año 2003) sino dinamicamente (crecen más que la media mundial en el periodo 2003-2009.Es más, las prevcisiones de la OCDE, aunquew ahora algunos consideran que este es un organismo de poca revelancia) señala que nuestra exportaciones en el periodo 20010-2012 crecerán más que la de Alemania. ¿Algún motivo habrá? o es que los demás (Alemania incluida se han vuelto menos competitiva que España). (La competitividad de Alemania no se ha basado en incrementos de productividad, sino en una férreo control de las condiciones laborales)
    En segundo lugar, mi objetivo, al excluir el sector de la construcción, solamente tenía por objeto poner de manifiesto la realidad de nuestra economía, ver como incide lo que los economistas llaman el efecto composición, y que creo que tiene una gran incidencia en nuestro país (sector no trnsable) y a lo mejor vemos que no es tan improductivo como algunos dicen. Nuestro gran problema es como hemos generado empleo en los años anteriores y este es un problema dificil de resolver a corto plazo (salvo que surja una nueva burbuja en algun sector de bajo valor añadido).
    En tercer lugar , lo que quería poner de manifiesto es que, ojo no engañemos al personal. La reforma laboral es muy necesaria, pero no para resolver el paro. Este solamente disminuirá cuando aumente la demanda agregada (la reforma laboral será un aliciente para crecer mejor a partir de ese momento). Antes no servirá de mucho. Los altos niveles de paro se mantendrán a medio plazo . En cuanto a ¿ Como aumentamos la demanda agregada? Esto es lo que me quita el sueño y más ahora con las medidas de austeridad que nos están obligando a llevar a cabo. La historia nos indica que en estas situaciones, es el gasto público el motor para salir de la situación. A corto plazo mis cálculo me indican que a pesar de las medidas de austeridad, las de ahora y las que puedan venir en el futuro, ni reduciremos el déficit público al 3% en el año 2013 y nuestro crecimiento económico será prácticamente liso. Eso sí habrá reformas estructurales, pero quien tirará de la demanda.Ni lo veo en el consumo y menos en la inversión y en cuando a las exportaciones netas, nunca ha tenido una contribucción importante a nuestro crecimiento. ¿Que podemos hacerlo? no me cabe duda, ya lo estamos haciendo (crecemos en exportaciones y sobre todo las importaciones se hunbden, gracias al aumento del ahorro interno) pero tendríamos que cambiar la dirección de nuestras exportaciones (menos Europa y más países emergente, que son los que van a tirar de la economía mundial) y ello requerirá mucho mucho tiempo. Además, tal y como se prevé el crecimiento de la zona euro, no cabe esperar una fuerte reducción del déficit exterior.
    En cuanto a que no podemos seguir aumentando el déficit público, totalmente de acuerdo, pero si hubiéramos podido mantenerlo. Ahora ya no es posible. Por un lado, cambiando el destino del gasto ( el incremento de gasto se ha hecho mal, se han desperdiciado ingente recursos ( donde radican nuestros actuales problemas (flujo de crédito, desconfianza, excesivo apalancamiento de hogares) y por otro, si la zona euro (Alemania concretamente) hubiera reaccionado de otra manera a los problemas de Grecia. Sigo pensando que la desconfianza de los mercados no se ha dirigido a la situación de la deuda pública española (por cierto la más baja de Europa) sino a la actual configuración de la zona euro. Ya sabemos que los ataques siempre se producen por donde hacen más daño (crisis asiatica). Con otra configuración (mayor unificación de las políticas económicas) quizás los ataques a la deuda no se hubieran producido (EE.UU y Japón).
    Un fuerte saludo.

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