Por una verdadera reforma laboral: Promotores del Manifiesto de los 100

Ante los rumores sobre el contenido de la reforma laboral, los promotores del manifiesto sobre reforma laboral hemos elaborado un documento conjunto sobre lo que parece que se propone. Algunos de vosotros habréis visto referencias en prensa. Su contenido coincide en parte con lo que ya hemos escrito Samuel  y yo en NEG sobre los mínimos de la reforma, pero en parte no, y hay cosas nuevas al tratar las propouestas concretas del gobierno. Lo incluyo aquí para que podamos comentarlo y discutirlo.

Es el momento de hacer una reforma laboral eficaz

(Promotores del Manifiesto de los 100)

La reforma laboral que el Gobierno parece estar considerando se centra en modificar parcialmente algunos aspectos de la contratación laboral, dejando fuera un área esencial, la regulación de la negociación colectiva. Hay un alto riesgo de que se pierda la oportunidad de hacer una reforma laboral que cumpla de una vez con el objetivo de mejorar el funcionamiento del mercado de trabajo español, facilitando la creación de puestos de trabajo más productivos y estables.

 La reforma laboral es ya unánimemente reconocida como un elemento clave de los cambios necesarios en el marco institucional de la economía española. Es esencial evitar la tentación de hacer otra vez más una reforma parcial, que defraude las expectativas y malgaste la oportunidad de adaptar nuestra regulación laboral al nuevo contexto socioeconómico. Para restaurar la confianza de los mercados en el crecimiento futuro de la economía española y para poder ofrecer oportunidades de empleo estable y de alta productividad a los trabajadores, hay que abordar una reforma decidida que modifique la regulación de la negociación colectiva y el sistema de contratos de trabajo. También es urgente elevar la eficacia de las políticas activas de empleo, especialmente en el actual contexto de restricciones presupuestarias.

1.  La eliminación de la dualidad contractual debería constituir un objetivo prioritario de la reforma. Por ello, debe volverse a considerar la implantación de un contrato único con indemnización por despido creciente con la antigüedad, como defendimos en nuestra propuesta inicial.

  • La introducción de este contrato para las nuevas contrataciones sería compatible con el mantenimiento de la tutela judicial vigente en la actualidad. Además se lograría que los despidos por causas objetivas se convirteran en el cauce normal de las rescisiones de contratos causadas por cambios en las condiciones económicas de las empresas.
  • Los trabajadores contarían con un contrato indefinido desde el principio, mientras que los empresarios no se enfrentarían con la enorme brecha actualmente existente entre los costes de despido de los contratos indefinidos actuales y los de los contratos temporales. Esta brecha es el principal factor que induce la excesiva rotación laboral y las enormes fluctuaciones de nuestra tasa de paro.
  • Al tener indemnizaciones reducidas al principio, este contrato no perjudicaría a los sectores con puestos de trabajo más estacionales y de menor duración, y a la vez generaría una mayor estabilidad laboral a medida que aumentase la duración del empleo.
  • Este contrato ayudaría a reducir la grave desigualdad de oportunidades que sufren determinados colectivos, especialmente los jóvenes, las mujeres y los inmigrantes, que son los más afectados por la excesiva rotación laboral.

2. La extensión del contrato indefinido de fomento del empleo es una medida menos eficaz para eliminar la dualidad laboral. No obstante, si se optara por esta vía, no bastaría con redefinir los grupos de trabajadores a los que les es aplicable. 

  • El nuevo contrato de fomento debe aplicarse a todas las nuevas contrataciones. Las exclusiones por razón de sexo, edad u otros criterios, son ineficientes y aumentan la desigualdad.
  • Además, debe garantizarse que los despidos por causas objetivas se conviertan en la norma en las rescisiones de contratos, introduciendo una nueva definición de las causas del despido objetivo más clara, que no genere incertidumbre, y estableciendo procedimientos administrativos y judiciales mucho menos onerosos que los actuales.
  • También es esencial que se reduzca la indemnización por despido disciplinario improcedente (45 días de salario por año de servicio), igualándola a la que en la actualidad establece el contrato de fomento para el despido objetivo improcedente (33 días). De lo contrario, existe el riesgo de que, como las anteriores, esta reforma quede desvirtuada en la práctica.
  • Mientras no se elimine la dualidad contractual, cualquier medida que penalice o encarezca la contratación temporal perjudicaría la creación de empleo y, por tanto, debe descartarse.
  • Dada la delicada situación presupuestaria, la reforma debe utilizar con precaución extrema el recurso a los fondos públicos para facilitar su implantación. Las subvenciones a la contratación o el uso de fondos del FOGASA para reducir el coste del despido a las empresas son vías costosas y potencialmente ineficaces.

3.  Es absolutamente necesaria una nueva regulación de la negociación colectiva. Los convenios de ámbito superior a la empresa deben dejar de limitar las posibilidades de reorganización del trabajo entre sectores y en las empresas, a fin de elevar la productividad y evitar que las reducciones de plantilla constituyan la principal respuesta de las empresas a los cambios en sus condiciones económicas o tecnológicas  

  • Las empresas que lleguen a un acuerdo con sus empleados para aplicar condiciones de trabajo distintas de las fijadas por el convenio colectivo de su sector deben poder hacerlo, con las garantías judiciales oportunas. No deben estar sujetas a unas condiciones tan exigentes como las actuales que, de hecho, hacen inviable esta opción. 

4.  La reforma debe mejorar la eficacia de las políticas activas de empleo. 

  •  La percepción de prestaciones por desempleo debe vincularse estrechamente a la participación en políticas activas de reinserción y formación
  • Deben evaluarse rigurosamente las actividades de los servicios públicos de empleo, reducir el peso de las subvenciones a la contratación y permitir que empresas de intermediación laboral y agencias privadas adecuadamente acreditadas puedan colaborar con las agencias públicas.

Promotores del “Manifiesto de los 100 economistas”: Javier Andrés (Universidad de Valencia), Samuel Bentolila (CEMFI), Antonio Cabrales (Universidad Carlos III), Sara de la Rica (Universidad del País Vasco), Juan José Dolado (Universidad Carlos III), Florentino Felgueroso (Universidad de Oviedo), José Ignacio García Pérez (Universidad Pablo de Olavide), Luis Garicano (London School of Economics), Maia Güell (University of Edimburgh), Marcel Jansen (Universidad Autónoma de Madrid), Sergi Jiménez (Universitat Pompeu Fabra), Julián Messina (Universitat de Girona) y Pablo Vázquez (Universidad Complutense).

Hay 16 comentarios
  • Hay un tema que no veo nada claro, la indemnización por despido creciente es sumamente perjudicial para la movilidad laboral. Desincentiva los cambios de empresa de un modo bestial.

    Por aportar algo, modestamente yo hablaba de ello por aquí en mi blog: http://franciscocarrillo.wordpress.com/2010/03/25/propuesta-coste-del-despido/

    Si soy un empleado con 8 años de antigüedad, y una indemnización de digamos 25 días por año, cambiarme por un 10% más de salario (que una buena subida) y tener 10 días por año durante 4 años (que es mucho tiempo) me supone un riesgo alto ante la incertidumbre del cambio, eso hace que no me cambie si no me ofrecen un 20% (digamos) de subida), lo que repercute en mayores costes salariales para captar personal cualificado. Al final redunda en perjuicios para la empresa.

    A la inversa, el mismo caso pero soy un empleado descontento, me ofrecen el mismo salario, ¿me voy y pierdo la antigüedad? No, me quedo hasta que me paguen porque recuperar la indemnización lleva mucho tiempo, fomento empleados poco productivos.

    Estoy muy de acuerdo en eliminar la dualidad. Ese punto es crucial.

  • Gracias Luis por la entrada,

    estoy de acuerdo con lo dicho por Francisco, aunque en cualquier caso la aplicación de vuestro modelo sería un gran paso hacia delante. Yo prefiero el modelo danés o el austriaco (si el coste del fondo se saca de las actuales cotizaciones) o un mix de los dos. En ambos casos desaparece el problema que menciona Francisco, ya que el pago en el momento de despedir, o lo que dejas de recibir en el momento de cambiar de trabajo voluntariamente, es o muy bajo (danés) o nulo (austriaco).

    Por supuesto totalmente de acuerdo en que hay que mejorar las políticas activas (incluyendo al sector privado en su aplicación) y condicionar las pasivas.

    La verdad, a estas alturas de partido, me parece que es el momento perfecto para sacar unas reformas que mejorarían la situación de la mayoría de trabajadores y desempleados, y que en otro momento sería muy difícil de pasar.

  • Francisco y Carlos,
    Para que contrato único no desincentive la movilidad, debería ser tipo modelo austriaco. Además, haciendo alusión al post Vicente Cuñat que viene a continuación de éste, también tiene la ventaja de que “se despide a los trabajadores menos necesarios” en lugar de
    “el último que entra es el primero que sale”. Y otras cuantas ventajas más que intenté explicar en un post del 25 de abril (http://nadaesgratis.es/?p=3900). Pero para que nos podamos beneficiar de todas estas ventajas, el modelo debería ser esencialmente puro, es decir, eliminando las indemnizaciones en el momento del despido.
    Conociendo estas ventajas teóricas, la pregunta que surgió desde el inicio en el seno del grupo promotor del Manifiesto fue la posibilidad de implementar el modelo austriaco puro en España desde el punto de vista de la Economía Política. Pensamos que no, que no estabamos preparados para el salto y que el contrato único con indemnizaciones crecientes, al menos mejoraría notablemente el modelo actual y debería pasar más facilmente, por no ser una ruptura tan grande con el modelo actual (siempre que se complementase con un sistema de bonus-malus, al igual por cierto que el modelo austriaco puro). Ya veis que aún así, parece que hemos errado en nuestras predicciones y lo dificil que es cambiar las cosas en nuestro país. Bueno, aún quedan 6 días para que para se apruebe la reforma en Consejo de Ministros, veremos en que consiste definitivamente y si se consigue aprobar en el Parlamento. No perdamos la esperanza de que, como dice Luis, se desarrolle "una reforma verdadera", o simplemente es una repetición de un modelo de reforma tan repetida en el pasado, ya de por si caduco.

  • En este tema soy bastante ignorante y aprendo leyendo el blog.
    Hay un punto del que no he leido nada la respecto que es el contrato por horas o a tiempo parcial (no se muy bien cual seria la forma correcta de denominarlo). Me refiero al tipico trabajo que hay en Estados Unidos o Inglaterra de cajero en supermercado, de camarero, de dependiente de una tienda, hotel, etc. y que muchas veces lo realizan adolecentes o gente joven. No se como si en la actualidad es posible este tipo de contrato en Espanya o cuales serian las trabas. Podria tener cierto impacto?

    No es la gran solucion porque lo principal es la dualidad y la negociacion colectiva, pero podria contribuir a aligerar el desempleo de jovenes y a facilitarles su integracion en el mercado de trabajo, asi como a muchas familias a redondear sus ingresos. Y ya que estamos de reforma a lo mejor seria bueno introducirlo.
    Gracias

  • Gracia Florentino por recordarnos esa entrada. Y lo entiendo desde el punto de vista político, por eso digo que vuestra sería una gran mejora respecto a la legislación actual. Y se que aún así, siendo un cambio más moderado, tendría un coste político quizás a corto plazo, pero tenemos una oportunidad inmejorable de pasar una buena reforma, aunque a la gente no le gustan los cambios, tampoco creo que le guste la incertidumbre y prefiere que el gobierno pase a la acción, así que me encantaría que el gobierno fuera valiente y pasara una reforma como la vuestra, o como las otras dos que menciono, aunque entiendo que la vuestra sea la más fácil de realizar. Lo malo es que no tengo muchas esperanzas, que no tendremos contrato único, y que seguramente las mejoras sean marginales, quedandose a medio camino.

    Cuando estuve estudiando fuera, en Labour Economics, nos pusieron una sencilla diapositiva, donde explicaba en pocas palabras cuales eran los posibles costes de despedir y contratar y como ambos se tienen en cuenta a la hora de realizar ambas acciones. Si eso se lo explicáramos bien a la sociedad sería mucho más fácil flexibilizar nuestro mercado laboral.

    Muchos habéis hecho trabajos sobre los efectos de nuestro mercado laboral actual, ¿por que nos cuesta tanto llegar a la sociedad? Y sí, entiendo que la ignorancia es racional.

  • Hola a todos:

    Ya ha salido la propuesta del gobierno de reforma laboral.

    http://www.elmundo.es/especiales/2010/06/economia/reforma_laboral/index.html?doc=1

    Yo me la he leído, pero como no se mucho de legislación laboral, no la he entendido demasiado. Agradecería a los letrados en el tema que describieran los cambios de sustancia. No obstante, si me parecen destacables varias cosas:

    Está plagado de fechas, es decir, regímenes transitorios. Como si hubieran hecho esta propuesta para que dure hasta que acabe la crisis.

    Se abre el contrato de 33 días a todos los parados de más de tres meses, hasta el 2012.

    Se penaliza el contrato por obra.

    Se extienden los periodos de formación.

    No parece que haya cambios sustanciales de las definiciones de las causas de despido (aunque esto no lo puedo afirmar, porque hace referencia a artículos del ET que desconozco)

    Bueno, gracias de antemano por las aclaraciones.

    Un saludo.

  • Luis:

    Gracias por la entrada y por continuar con el debate.

    1º.- El momento de crisis que vivimos, sumado al hartazgo por la pasividad gubernamental, nos sitúa en un tiempo muy propicio para proponer reformas guiándonos más por su bondad teórica que por la posibilidad de vencer la aversión al cambio. En la situación de España hay muchas cosas posibles; entre otras sacar adelante una reforma laboral “revolucionaria” que termine con el absurdo que ha sido el mercado laboral español desde el franquismo.

    2º.- Si se elimina el contrato por obra – servicio, como proponéis, que tiene una causa real para la temporalidad (aunque sea una temporalidad indefinida) y que es muy utilizado actualmente en la empresa, ¿no podrían generarse efectos muy perniciosos?, ¿cómo afectaría a las empresas que tras mantener una contrata durante años, terminan perdiéndola sin que exista obligación de subrogación del personal?, ¿no supondría esto un muy severo quebranto para muchas empresas?

    3º.- Creo que uno de los objetivos de la reforma laboral debería ser la sencillez, que tiene ventajas notables tanto desde el punto de vista de la seguridad jurídica como de la eficiencia económica. Sobre todo para los pequeños empresarios. Y alcanzar la sencillez pasa por terminar con la dispersión de contratos y de procedimientos de extinción del contrato de trabajo y de otros tipos (movilidad, p. ej.).

    Ahora bien, esto resulta difícil de conseguir si no se reduce drásticamente el coste del despido (hasta igualar despido por causas objetivas y disciplinario). Un despido/extinción de veinte días permitiría: (1) Flexibilizar la movilidad geográfica de los trabajadores. La Empresa podría trasladar libremente a los trabajadores, sin necesidad de que un juzgado analice su justificación y el trabajador podría aceptar el traslado u optar por los 20 días de indemnización. Sería absurdo mantener el sistema actual, pues bastaría con despedir al trabajador que no deseara trasladarse. (2) Terminar con los laboriosos procedimientos para las extinciones por causas objetivas, ya que ese procedimiento devendría absurdo, toda vez que bastaría con el abono de 20 días al trabajador. (3) Terminar con la inmensa mayoría de los pleitos por despido disciplinario, ya que en muchos más casos no merecería la pena llegar hasta los tribunales. (4) Terminar con la práctica fraudulenta de tratar de mover a otra localidad a un trabajador para forzar su salida. El coste sería el mismo en caso de despedirlo. (5) Terminar con los ERE, ya que devendrían inútiles, pues la indemnización sería única y no se andaría como ahora peleando por unos días más.

    Al margen de la facilidad para las empresas para adaptarse a las circunstancias, se producirían también sensibles ahorros en costes legales (¡y mi despacho sería uno de los perjudicados!), en los costes administrativos, al poder eliminar los servicios de mediación y conciliación y en los costes judiciales, derivados de la reducción de la litigiosidad. Parte de esta ganancia de eficacia podría destinarse a un fondo con el que aproximarnos al modelo austriaco, reduciendo también así parcialmente el impacto de una rebaja tan drástica del despido.

    Ciertamente esta drástica reducción puede encontrar resistencias. Pero resistencias va a encontrar cualquier reforma laboral que no sea una sucesión de parches. Y, creo, como he dicho en el punto 1º, que es el momento de hablar de reformas laborales óptimas. Sospecho que de entre los casi 5.000.000 de parados, una buena parte asumiría la reforma si va a ser para generar empleo.

    4º.- Otro de los puntos esenciales de la reforma debe ser la vinculación entre productividad y salarios y entre éstos y desempleo. La reforma de la negociación colectiva es fundamental para este fin. Pero según comentábamos en la entrada de Samuel del otro día, parece que no debe tratarse tanto de descentralizar la negociación, como de determinar qué se negocia a qué nivel (Samuel ya lo propuso en 2002), produciéndose una centralización en determinadas materias (con objeto de evitar la inseguridad que supone un sistema con tanta dispersión normativa como el que devendría de un modelo que regulara casi todo mediante convenios de empresa) y una descentralización en otras (nivel retributivo, sobre todo).

    5º.- Por último, estoy totalmente de acuerdo con que la formación debe modificarse de la cruz a la fecha. También lo hemos tratado en otras entradas: el modelo de formación en manos de la CEOE y de los Sindicatos es un desastre (aunque no haya estudios al respecto, todos lo sabemos). El fondo de formación que ahora administran los sindicatos debería sustituirse por un sistema en el que el trabajador pudiera optar por: (a) utilizar la “subvención” mientras está desempleado para su formación en el curso que considere más adecuado para su reubicación laboral o (b) realizar su formación una vez sale del paro, estando ya contratado por la Empresa, de tal manera que pueda ofertar como valor añadido a ésta el utilizar el fondo para formación en las habilidades concretas que la Empresa necesite.

    Sin duda los sindicatos se pondrían hechos unas panteras… pero se van a poner más o menos igual con cualquier cosa seria que se haga, así que, como se dice en inglés “from lost to the river”.

    Otro punto importante es ampliar el plazo legal del pacto de permanencia del trabajador que reciba formación. Se permitiría así que la inversión en formación de alto coste pueda ser amortizada por la Empresa (por supuesto con la capacidad para el trabajador de abandonar la empresa con el pago de la parte no amortizada de su formación).

    Es cierto que una reforma tan rupturista sería difícil que saliera adelante… pero probablemente una reforma como la que proponéis tiene casi las mismas probabilidades de ser aceptada. Y ya puestos, pues convendría pedir lo óptimo. Quizás por ósmosis termina por calar en la gente. Y no habrá otro momento como éste.

    Saludos y gracias otra vez.

    Pd. Por cierto, tiene razón Francisco en el tema del despido progresivo. Desincentiva mucho la movilidad empresarial para el empleado. Por otro lado presiona a la empresa para sacar a quien va ganando antigüedad. Estas distorsiones no creo que sean muy positivas.

  • Gracias Fer por los enlaces, como no, la esperada reforma es para llorar. Yo ya estaba mentalizado para emigrar.

    Concalma, estoy de acuerdo con lo que dices, es de lo que han hablado aquí muchas veces, el tema es que eso no sale de aquí. Cuando hablas con gente normal te sueles encontrar con lo mismo, la crisis la hacen los ricos la pagan los trabajadores, o al argumento de bajar salarios (que también tiene su efecto negativo) para aumentar empleo te dicen que como lo va a hacer si al bajar salarios bajara el consumo, como si al aumentar el empleo no aumentara la renta total de los dispuestos a trabajar. Al final lo más triste es que nuestro gobierno es más conservador en este sentido que los ciudadanos. Solo CIU ha dicho que solo pasaría adelante una reforma laboral de verdad. El PP ni siquiera ha llegado a eso. ¿Conocéis alguna otra formación política que haya hablado de pasar una reforma laboral de calado?

  • concalma:

    Ya que parece que entiendes del tema, me gustaría hacerte unas preguntas:

    ¿Qué opinión te merece el que se quitara la restricción de que subcontratados ocupen puestos de estructura? En la práctica se hace, y si el trabajador denuncia, la empresa antes del juicio le contrata, le reconoce la antigüedad, y le despide, con lo que casi nadie denuncia. Como además suele pasar con empresas grandes, y estas hablan entre ellas, ese trabajador queda con el sanbenito de conflictivo.

    ¿Cómo se podría facilitar que los empleados cobren los adeudos de la empresa? Muchas empresas, sobre todo subcontratistas, pagan de menos a los empleados, y cuando estos se van sólo pueden reclamar lo dejado de cobrar en el año anterior a la denuncia, ¿no? También pasa con las indemnizaciones por despido. Aquí hay mucha sangría a los empleados de la que no se habla mucho.

    Respecto del despido progresivo, yo personalmente entiendo que es más práctico dejarlo en 20 días por año para todos y alargar en el tiempo el máximo que se puede cobrar, de modo que la antigüedad haga crecer la indemnización linealmente, no cuadráticamente.

    Respecto de la formación, pienso que el estado debería articular minimódulos de FP de tres meses, para especialización de trabajadores en temas de sus sectores o introducción a otros nuevos. Y que por acumulación de minimódulos se pudiera lograr un título oficial. Ésto, combinado con un sistema de prácticas que bonificara al empresario por tener gente en prácticas (p.ej. libre de cotizaciones, o salario mínimo complementado por el estado, o algo así) y por pasar de prácticas a indefinidos. Por ejemplo, prácticas de un 8 meses por cada curso de tres meses (total 11 meses, +1 de vacaciones, 12) . Además, esto haría que los demandantes de empleo se pensaran en formarse mejor, para estar de prácticas sólo 8 meses, no tener que volver a pasar por ahí. Además, el que no pase las prácticas, podría volver a la formación, hacer otros tres meses, y volver a intentar, hasta que alcance el nivel que el mercado demanda.

    En cualquier caso, gracias por los comentarios.

    Un saludo

  • Estimado Fer:

    Quien entiende del tema es el que escribe la entrada, que para algo es profesional y se dedica a ello. Pero ya que me preguntas haré lo que esté en mi mano:

    1º) Respecto a la posibilidad de terminar con la prohibición de cesión de trabajadores.

    La cesión ilegal de trabajadores se produce por varios motivos; uno habitual es el coste que supone desprenderse de un trabajador por el pago de la indemnización y, en su caso, los costes anejos de gestión del despido (aunque han bajado hasta casi desaparecer cuando se reconoce la improcedencia). Una reducción del coste del despido reduciría estas cesiones o las limitaría a otros supuestos en los que estarían más justificadas (p.ej. la empresa contratista prestaba realmente el servicio y la evolución de la relación cambia esta situación).

    En cualquier caso, me parece que la cesión de trabajadores (es decir, no la subcontratación de tareas, que no está prohibida, sino el trabajo en lo que llamas “puestos de estructura”) no debería estar prohibida y únicamente se debería: (1) hacer responsable solidario del pago de salarios, indemnizaciones y cotizaciones a la empresa contratante; (2) hacer responsable a la contratante de la prevención de riesgos laborales.

    Por otro lado, mi experiencia es que este tipo de situaciones que actualmente son ilegales sí que se denuncian cuando se produce un despido. Y como la sanción es relativamente importante, suele operar a favor del trabajador a la hora de negociar.

    2º) Respecto a las cantidades adeudadas por las empresas.

    Es cierto que el plazo de prescripción de un año supone que en muchas ocasiones los trabajadores dejen de percibir cantidades importantes que les han dejado de abonar. Dentro de una reforma laboral integral podría modificarse el plazo de prescripción para adecuarlo a la prescripción fijada en el Código civil para los pagos periódicos (5 años) o para los pagos a profesionales (3 años; lo que me parece más razonable). Pero esto sólo podría suceder si se llevara a cabo una reforma en profundidad que simplificara toda la normativa laboral, permitiera mejorar la eficiencia del mercado laboral y abaratara los costes por otro lado. Aumentar el plazo de prescripción de las deudas laborales supondría un aumento de la inseguridad jurídica, de la litigiosidad y de los costes, y hoy por hoy, el mercado laboral español ya tiene suficiente inseguridad jurídica, costes y litigiosidad. Así que, ya digo, sólo sería razonable abordarlo dentro de una reforma laboral integral (y, desde luego, yo creo que sería una petición justa).

    3º) Yo también creo que la FP española requiere de una reforma en profundidad. No me parece mal la flexibilidad a través de módulos de libre configuración y, por supuesto, conseguir la implicación de la empresa es fundamental.

    Un cordial saludo y encantado de responderle, pero si quiere preguntar a la gente que sabe de verdad, diríjase a quienes controlan este blog, se lo aconsejo.

  • concalma:

    Gracias por las respuestas, opino prácticamente lo mismo que tú en las cuestiones que te planteaba. La cuestión de las deudas salariales me parece que sería un contrapeso interesante a la reducción del coste del despido, porque suelen ser los trabajadores más precarios los que al final se ven en esa situación. Lo de la FP para parados creo que es una asignatura pendiente, porque con la "titulitis" que hay en España, sería muy interesante para gente que ya hace un trabajo sin estar titulados.

    Un saludo.

  • ¿Podría alguien, con más información que yo, responder a estas afirmaciones de Jaume Mayor de CC.OO.? Gracias.
    "Desde la reforma de 1984 hasta la última reforma importante en 2002, se ha aumentado la contratación temporal no causal, origen real de la dualización de nuestro mercado de trabajo; se ha endurecido el acceso a las prestaciones por desempleo; se ha flexibilizado la utilización del contrato a tiempo parcial; se han ampliado las posibilidades de despido individual; se ha simplificado y facilitado el procedimiento en los despidos colectivos; se ha reducido el coste en la tramitación de los despidos improcedentes; se han trasladado a la negociación colectiva aspectos antes regulados por el Estatuto de los Trabajadores; se han dado más facilidades para la movilidad funcional y geográfica y se ha extendido el contrato para el fomento de la contratación indefinida con menor indemnización.
    Las consecuencias han sido, entre otras, que un tercio de la población asalariada tiene contrato temporal, en su mayoría en fraude de ley, y los otros dos tercios pueden ser despedidos de forma más sencilla y barata. La negociación colectiva presenta una excesiva atomización, debilidades en su aplicación y un bajo nivel de desarrollo. Otra de las consecuencias es que durante la última década los salarios han perdido peso en el reparto de la renta y se ha reforzado un modelo productivo poco competitivo y con un bajo nivel de innovación e inversión productiva."

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