La reforma de la Negociación Colectiva: Un Cambio Positivo (¡para mi sorpresa!)

Esperaba escribir esta entrada desde una perspectiva completamente negativa- oportunidad perdida, etc. De hecho he hecho una entrevista imprudentemente sin haber leído con detalle el documento en la que, guiándome en la presentación del gobierno, he dicho que no había mucho para alegrarse. Sinceramente, la presentación del gobierno, enfatizando que la tutela judicial seguía etc. no daba lugar al optimismo. Pero la lectura del RD, que no os puedo recomendar porque es un super tostón, sorprende. Esta parece una reforma de la negociación colectiva de calado y mucho mejor que la del viernes pasado (será por nuestra visita al Presidente 😉 )

El contenido principal está en dos temas, el contrato de 33 días, del que todo el mundo está hablando y en el que no voy a entrar  más allá de decir que es una mejora pero insuficiente, y las cláusulas de descuelgue en los convenios, de las que nadie ha dicho ni mu porque el gobierno se lo ha callado y que voy a analizar en este blog. Por favor no dejéis de leer aquí, prometo explicarlo de la forma más clara posible.  Creo que os voy a poder explicar (1) cuál es el problema; (2) cual era la situación legal antes y en el previo documento; (3) cuál es ahora; (4) y, si es una buena reforma, por qué no ha presumido el gobierno de ello (ver el argumentario del gobierno para el partido, en colorines, pero casi silencioso sobre el tema) (pista: los sindicatos). Un punto importante: me puedo estar equivocando, así que los comentarios y reacciones aquí son más importantes que en ningún otro momento, adelante con ellos, por favor, sobre todo los juristas.

1. EL PROBLEMA

El problema clave del mercado laboral español es que es muy difícil adaptar los salarios y las condiciones de trabajo a las condiciones de cada empresa. El convenio colectivo de ámbito sectorial reduce enormemente las posibilidades de las empresas de adaptarse. No conozco mejor descripción del problema que el fantástico gráfico que hizo Samuel Bentolila en una entrada previa y que reproduzco porque es que no se puede ver mejor:

Por hablar claro: los crecimientos mayores de salarios reales se produjeron a la vez que la mayor caída de la actividad en décadas, acentuando el ajuste del empleo en cantidades, en vez de reduciéndolos. ¡Los salarios se ajustaban al revés! Esta rigidez  es particularmente costosa para las empresas pequeñas y medianas, no representadas en los convenios pero afectadas por ellos.

2. LA RAZÓN INSTITUCIONAL DEL PROBLEMA

Lo que sucede es que los convenios colectivos son de ámbito sectorial, y no permiten a las empresas individuales adaptar sus condiciones de trabajo y salariales. En particular, el artículo 82.3 del estatuto de los trabajadores (en copia, espero que fiable, de UGT) decía lo siguiente:

“Los convenios colectivos regulados por esta Ley obligan a todos los empresarios y trabajadores incluidos dentro de su ámbito de aplicación y durante todo el tiempo de su vigencia.

Sin perjuicio de lo anterior, los convenios colectivos de ámbito superior a la empresa establecerán las condiciones y procedimientos por los que podría no aplicarse el régimen salarial del mismo a las empresas cuya estabilidad económica pudiera verse dañada como consecuencia de tal aplicación. Si dichos convenios colectivos no contienen la citada cláusula de inaplicación, esta última sólo podrá producirse por acuerdo entre el empresario y los representantes de los trabajadores cuando así lo requiera la situación económica de la empresa. De no existir acuerdo, la discrepancia será solventada por la comisión paritaria del convenio.”

Esta formulación tenía dos problemas: primero, muchos convenios no permiten el descuelgue; segundo, en las empresas sin representación de los trabajadores, no había forma de descolgarse (la forma propuesta por la ley  es inútil).

3. LA REFORMA

El artículo 6 del real decreto dice que el texto del 82.3 queda de la siguiente manera (ver página 19 del PDF) (vale la pena leerlo, es un poco largo pero esclarecedor):

“3. Los convenios colectivos regulados por esta Ley obligan a todos los empresarios y trabajadores incluidos dentro de su ámbito de aplicación y durante todo el tiempo de su vigencia.

Sin perjuicio de lo anterior, por acuerdo entre la empresa y los representantes de los trabajadores legitimados para negociar un convenio colectivo conforme a lo previsto en esta Ley, se podrá proceder, previo desarrollo de un periodo de consultas en los términos del artículo 41.4, a inaplicar el régimen salarial previsto en los convenios colectivos de ámbito superior a la empresa, cuando la situación y perspectivas económicas de ésta pudieran verse dañadas como consecuencia de tal aplicación, afectando a las posibilidades de mantenimiento del empleo en la misma. El acuerdo de inaplicación deberá determinar con exactitud la retribución a percibir por los trabajadores de dicha empresa, estableciendo, en su caso y en atención a la desaparición de las causas que lo determinaron, una programación de la progresiva convergencia hacia la recuperación de las condiciones salariales establecidas en el convenio colectivo de ámbito superior a la empresa que le sea de aplicación, sin que en ningún caso dicha inaplicación pueda superar el período de vigencia del convenio o, en su caso, los tres años de duración.

En caso de desacuerdo entre las partes, será necesario acudir a los procedimientos de mediación establecidos al efecto por medio de convenios o acuerdos interprofesionales. Los convenios o acuerdos interprofesionales podrán establecer el compromiso previo de someterse a un arbitraje vinculante para los casos de ausencia de avenencia en la mediación, en cuyo caso el laudo arbitral tendrá la misma eficacia que los acuerdos en periodo de consultas y sólo será recurrible conforme al procedimiento y en base a los motivos establecidos en el artículo 91 de esta Ley.

En los supuestos de ausencia de representación legal de los trabajadores en la empresa, los trabajadores podrá atribuir su representación para la celebración de este acuerdo de empresa a una comisión integrada por un máximo de tres miembros integrada, según su representatividad, por los sindicatos más representativos y representativos del sector al que pertenezca la empresa; sus acuerdos requerirán el voto favorable de la mayoría de sus miembros. La designación deberá realizarse en un plazo de cinco días a contar desde el inicio del periodo de consultas, sin que la falta de designación pueda suponer la paralización del mismo. En ese caso, el empresario podrá atribuir su representación a las organizaciones empresariales del sector.”

(notad que la ausencia de representación legal son empresas de menos de 6 trabajadores).

Mi lectura de estos párrafos es que todos los trabajadores y empresas que consigan acuerdo se pueden descolgar, independientemente (y contrariamente a la situación anterior y al proyecto de la semana pasada) de lo que diga el convenio. El convenio no puede limitar el descuelgue. Esto es una revolución, aunque hay varios caveats:

1. En las empresas sin representación legal intervienen los que negociaron el convenio (a los que dejar que se descuelguen sus competidores y pongan presión y competencia no les apetece, sean empresarios o trabajadores). Pero esto es menos malo de lo que parece: sólo aplica a las de menos de 6 trabajadores, ya que las otras pueden resolver la falta sin más que urgentemente convocar elecciones sindicales;  además pone “pueden” no “deben” otorgar su representación

2. Este descuelgue es temporal “ estableciendo, en su caso y en atención a la desaparición de las causas que lo determinaron, una programación de la progresiva convergencia hacia la recuperación de las condiciones salariales establecidas en el convenio colectivo de ámbito superior a la empresa que le sea de aplicación, sin que en ningún caso dicha inaplicación pueda superar el período de vigencia del convenio o, en su caso, los tres años de duración.” Pero esto de nuevo parece tener muchos agujeros – “en su caso”, “cuando desaparezcan las causas” (imaginemos que la causa es competencia con China- ¿va a desaparecer?) De nuevo, no me da tanto miedo. Conclusión, este cambio puede ser muy importante y cambiar la negociación colectiva para siempre.

4. ¿PERO SI ES ASÍ, POR QUÉ NO PRESUME EL GOBIERNO?

Me da la impresión de que el gobierno aquí si ha hecho una reforma que les va a molestar a los sindicatos, y que si justifica, ahora si, la huelga general. Como he dicho antes: los comentarios  son muy bien venidos- sin insultos, por favor, que cada vez que escribo algo mínimamente favorable al gobierno me llevo una bofetada.

Hay 38 comentarios
  • Comparativamente, es un paso importante en lo referente los convenios colectivos, pero s preciso realizar un balance gobal de "pros y cons", para evaluar la reforma propuesta. Por ejemplo, los 33 días de indemnización siguen siendo excesivos, no veo claro la movilidad funcional y geográfica, no veo claro la indexación de salarios a la productividad, etc. ,etc., etc.

  • Ya me gustaria compartir tu entusiasmo Luis, pero me temo el escepticismo de Juanjo en EL PAIS de hoy refeleje mejor el caracter poco revolucionario o innovador del decreto (aunque Juanjo apenas haga referencia al tema de la negociacion). La clave, como tu dices, esta en el grafico de Samuel. Y como, es bien conocido, los tres estuvisteis en Moncloa en una sesion de catarsis final seria bueno que hicieseis un balance conjunto.
    El problema esta en el grafico, porque el problema central en estos momentos es el de 'creacion de puestos de trabajo'. Las empresas ya lo tienen dificil dada la sequia crediticia, pero se hace dificil pensar que aprovechando la pequana brecha que abre el nuevo decreto los trabajadores 'insiders' vayan a hacer la revolucion de bajarse sus sueldos para que se creen nuevos empleos, o que los empresarios, en una situacion de gran incertidumbre a tres anos (perdon pero no tengo teclado espanol), utilizen esta brecha para crear o mantener empleos en una situacion de excepcion sabiendo que "en ningún caso dicha inaplicación pueda superar el período de vigencia del convenio."
    Wishful thinking... pero los jardines de la Moncloa a menudo crean este efecto.
    Un abrazo
    Ramon Marimon

  • Por mucho que me pese, me temo que "Ramon-Maquiavelo" (y JJDolado) tiene razon. Yo tambien dudo que una oleada de auto-rebajas salarial llegue a levantar el barco del empleo espanol en cuatro o cinco meses, a decir en Octubre.

    P.S
    Me aprovecho para decir una heresia: los costes de despido son el 5% del problema y la rigidez salarial el 10%. Los convenyos colectivos probablemente son otro 15% del problema. El 30% no es mal, pero tampoco es mucho y esta reforma no cambia la sustancia de la situacion. Decimos que, a ser optimistas, hemos resuelto un 5-10% ...

    Pero el problema gordo es mas sencillo, y mas dramatico: con tres millones de tios en el paro que solamente saben poner ladrillos y areglar cocinas, que otras cosas podemos producir, que no sean casas? Con unos empresarios que solamente saben gestionar ladrillos, mesas de bares y ciringuitos en la playa, como podemos producir ordenadores y bio-medicinas?

    Estos 5 millones son 2 millones de fintos parados que trabajan en negro, y 3 millones de "campesinos del 2010" a la espera de otro PER. Asi la veo yo, y la veo asi desde hace un rato a decir la verdad.

    Pero esta no es una invitacion a tirar la toalla. Simplemente hay que mirar al largo plazo y seguir insistiendo que falta todavia mucho para hacer.

  • Buenos Días Luis,
    Un poco de optimismo es bienvenido. Estuve toda la tarde intentando leer el decreto pero la web de Moncloa solo puso un resumen. Lo leeré hoy, por ello no haré comentarios sobre lo que pone, pero sí quiero hacer uno sobre lo que no pone. La negociación colectiva lleva 30 años coja, por qué no tenemos Ley de Huelga. En la medida en que no se regule, la reforma laboral siempre será incompleta. Conozco por mi profesión el caso de una empresa que el año pasado vivió una huelga indefinida por no acceder a incorporar en el convenio un subida salarial del 4,6%. Un verdadero chantaje. En fin, paso a la web del boe a ver qué dice el decreto.

  • Insistes que el problema de no airear la reforma de la negociación colectiva es para no cabrear a los sindicatos. Pero no entiendo porqué es así.
    Caben dos posibilidades. La primera que esta reforma de la negociación (en general la reforma del mercado de trabajo) vaya contra los trabajadores, que es lo que dicen los sindicatos. La segunda que vaya contra los intereses de los propios sindicatos como instituciones que tienen vida propia. Es obvia la importancia de saber cuál de las dos es la correcta. Y pese a que me suena algún post anterior no termino de ver la evidencia que me incline a pensar una cosa u otra.
    Desde un punto de vista teórico (más cerca de charla de café que de otra cosa, pues de esto no sé nada), siempre me ha parecido que los sindicatos y la izquierda no se creen que el capitalismo y el mercado es aquí y ahora una segunda naturaleza, y que las empresas son el centro del sistema y que deben funcionar para crear empleo, ....... y para ello deben ser flexibles, adaptables, etc. Y, por tanto, que quien debe asumir el cuidado de los trabajadores (de las personas y no de este o aquel puesto de trabajo) es el Estado, cosa que ha de ser pagada con lo impuestos convenientes. ¿Es que esto es económicamente inviable? (Perdón por la digresión, pero no me he podido aguantar)

  • Hola:

    Yo no soy tan optimista como Luís. Si bien la reforma de la negociación colectiva va en la buena dirección, no creo que lo aprobado resuelva el problema. Es i m p r e s c i n d i b l e una reforma estructural de la que ya hemos hablado aquí largo y tendido. Menos no sirve. El tiempo dará o quitará razones. Me temo.

    Para Michele Boldrin:

    Entiendo la generalización que haces sobre los parados, pero no se ajusta a la realidad. Hay mucho paro "cualificado". Esto es, personas con alta formación, no solo "pone-ladrillos" y muchísimo paro joven y bien formado.

    Saludos.

  • ¡¡¡HURRA MICHELE!!!! Tú eres de los míos. Ya sé que un "arreglo" del 30% del problema no está mal y siempre eso es mejor nada. Esta es la típica respuesta que se suele decir y que acalla a muchos vocingleros. Sin embargo, el nudo gordiano (el 70%) sigue sin visos de resolución porque se continua en un estado de inacción absoluto.

    ¿Qué propones para un crecimiento lastrado por pago de deuda? Lo que proponía Javier Andrés es muy bonito pero poco prágmatico. Vayamos al grano ¿Qué hacer?

  • Creo que tanto Michele como Luis Garicano llevan razón. Nos dejamos llevar por el pesimismo de la situación global y olvidamos lo que estamos discutiendo, que solo es un eslabón. Dicha reforma no solucionará el problema por sí sola, no puede ni debemos hacernos ilusiones; pero mal que me pese, era necesaria para acometer lo que tenemos enfrente. Sin ella era imposible.
    Ahora toca otra cosa: cambiar el sistema productivo. Por un lado disponemos de una masa empresarial penosa, incluso en la construcción de viviendas. Por otro, una ingente cantidad de jóvenes que empujan, que sienten necesidad de ser y hacer algo. Si nos circunscribimos en el pasado iremos mal, eso está perdido; si nos esforzamos en ayudar a cuatro constructores, que sabían más de especulación que de ladrillos, para que aprendan otro oficio, vamos a perder el dinero y el tiempo. Su hambre y la de los albañiles en paro harán que espabilen por sí solos. El truco es alentar a los jóvenes, ayudarlos en lo que sea. Ellos tienen la llave, los estudios y el empuje.

  • Cuesta decir algo en un foro de expertos, más cuando uno no lo es. Pero es que me parece tan evidente...
    El gràfico es incompleto y no muestra un periodo de crecimiento sostenido, pero nos da suficientes pistas: Para ser justo, el nuevo sistema que permite descolgarse para adaptar los salarios a la situación de la empresa cuando las cosas no vayan bién, también debería permitir el descuelgue para adaptar los salarios a la situación de la empresa cuando las cosas vayan bién, ¿verdad?
    A mi me da que no estáis valorando que lo que se compromete en la negociación colectiva es el resultado de la situación en el momento de la negociación. Es decir, que el trabajador recibe la parte proporcional de los beneficios de la empresa con retraso (segurmaente las subidas del 2009 son consecuencia de los buenos resultado de 2006).
    Y lo que venís afirmando por aquí es que no deben cobrase con retraso, es que directamente no deben cobrarse cuando las cosas no vayan tan bien. En definitiva, otra versión del modelo tan de moda hoy de privatizar beneficios y socializar pérdidas.

  • Enhorabuena por el post, que evidencia las ventajas de los blog al adelantarse a la opinión de los diarios, incluso de los electrónicos.

  • Michele Boldrin es el Doctor Doom de NeG 😛 😛 Ya os vale, para una vez que Luis Garicano no transmite una sensacion de apocalipsis inminente.

  • Luis, buen post como siempre. No debes preocuparte, creo que aqui el 99% de los participantes es respetuoso y tolerante con lo que piensan los demás, como debe ser. Tampoco veo porque si algo te parece bien (o mal) no debas decirlo sea quien sea el gobernate. Habiamos quedado en que se hablaba de "politicas" de no de politica.

    No soy economista y muchas veces se me escapan algunos conceptos que se emplean aqui. El tema laboral parece necewsitado de una reforma profunda y, a lo que parece, esta reforma no es más que una parte. Algo muy simple y seguramente tonto. Qué mas se puede hacer en términos laborales? Qué tienes otros paises para no tener un paro tan elevado? Podemos copiar algo de ellos? Algún gobernante es tan idiota que no desearia encontrar remedio -más o menos definitivo- a la lacra del paro?

    Per (pau). Digo yo que si la empresa negocia directamente con los trabajadores, se podrán incluir claúsulas para cuando las coasas vayan bien y haya algo que repartir.

  • Luis, una de los frases del texto del RD que reproduces es «cuando la situación y perspectivas económicas de ésta pudieran verse dañadas como consecuencia de tal aplicación, afectando a las posibilidades de mantenimiento del empleo en la misma.»

    ¿Seguirán siendo los jueces los árbitros de la microeconomía empresarial? ¿Alguna hipótesis tras vuestra reunión en Moncloa?

  • el problema está en que posiblemente ningún analisis sectorial de una solución para el pais ya que hay demasiadas cosas que dependen de otras y el mercado laboral es una parte más del hecho económico en su conjunto
    en españa se hizo razonablemente bien la transición política, pero no la económica. existen demasiados mercados cautivos, falta real de competencia, grandes empresas que aparecen como tales y son sólo concesionarias privilegiadas de obra pública, o sea, hay que hacer mucha obra pública para mantenerlas, , demasiados impedimentos legislativos para hacer negocio, demasiadas barrigas llenas y demasiados cerebros vacios...

  • LUIS, no sé que os diría el presidente, pero seguro que la mitad + n es mentira, como supongo que ya sabes.

    Los sindicatos no son un problema; la convocatoria de una huelga para dentro de tres meses solo puede provocar ganas de llorar a los que aun creen en la fuerza de los representantes sindicales en la actualidad.

    En un post anterior, algunos reseñamos como era la actuación de los representantes sindicales en dos grandes empresas del IBEX. Esa es la realidad, los profesionales de los sindicatos defienden su puesto de liberado y el resto de los "representados" lo sabe.

    Con la convocatoria diferida se evita poner una piedra más en el camino y eso es bueno, pero no se hace por sentido de Estado, se hace para que la reforma, pasada por el Congreso y lograda la implicación de los otros grupos de la oposición, tenga más de un culpable. Y sin descartar que la situación general empeore y no haya más remedio que desconvocarla por la nueva situación y obligado patriotismo.

    Esta reforma es tímida y de patada a seguir, no creo que nadie que participe en los mercados sienta una especial satisfacción por la toma de medidas cortas y producto de cálculos políticos. Vuestro manifiesto lo dejaba claro y eso es lo que hay que pedir.

    Sabes muy bien que mientras existan arbitrajes no independientes o decisiones judiciales que puedan estar por delante de la racionalidad económica, esto que han hecho no sirve para nada.

    Pues estamos para pasitos tímidos en la buena dirección...............

  • Jose y demás, ¿y qué tal si lo que saliera de la negociación colectiva fueran fórmulas que adecúen el salarios de los trabajadores segun los resultados de la empresa en concreto, además del IPC y otras variables generales? ¿No sería mejor esto que el descuelgue? ¿Quien pondría más reticencias a un modelo así establecido, patronal o sindicatos?

  • Sobre el problema de los tres millones de albañiles parados, creo que es obvio que el pais necesita formarlos. ¿Cómo? Creo que una buena propuesta sería algún tipo de prestamo a largo plazo similar a los que se conceden en otros paises europeos. Esa formación podría llevarse a cabo usando el sistema público de enseñanza, por lo que no supondría un aumento de costes significativo. Al parado le convendría, puesto que dada su situación es una posibilidad razonable. Al gobierno le interesaría porque realmente España tiene un problema a medio / largo plazo en este sentido. El principal problema, dada la situación, sería el coste que supondría, lo cuál habría que estudiar con detenimiento.

  • Evidentemente, las diferentes reformas que se realicen en el mercado laboral no van a solucionar la crisis ni los graves problemas que sufrimos y que hemos comentado muchas veces. Creo que ese hecho no debe impedirnos ver sus bondades, que son de futuro más que de presente, aunque también a corto plazo puede haber efectos positivos que no deberíamos minusvalorar.

    En todo caso, emplazo a Luis a que haga esta misma valoración cuando finalmente se apruebe como ley el proyecto que se tramite para convalidar este decreto-ley (mediante una técnica jurídica un tanto "innovadora"...). Lo que quiero decir es que, siendo positivo este cambio en la negociación colectiva (fundamental, diría yo), ya veremos en qué queda finalmente allá por otoño.

    Por otra parte, ¿cuál va a ser el efecto sobre la contratación en este periodo "transitorio" hasta que finalmente se apruebe la norma como ley?

    Un saludo

  • Buenas tardes. Es mi primer mensaje, así que ante todo, un saludo. Y una felicitación a los autores del blog.

    Me gustaría comentar esta llamada reforma desde la óptica de la pequeña y mediana empresa. Dirijo una empresa de servicios informáticos y he comentado con algunos de mis clientes las consecuencias inmediatas del Decreto-Ley. Consenso generalizado: no aporta nada bueno y sí dos cosas malas.

    La primera, que ha caído como un jarro de agua fría para las espectativas de contratación fija la penosa técnica jurídica y, sobre todo, la remisión a octubre de unProyecto de Ley supuestamente definitivo. Sencillamente, porque todos esperaremos a octubre, a ver lo que sale entonces. Ninguna de las personas con las que he hablado se va a arriesgar a afrontar el limbo jurídico que ha creado el Gobierno para este periodo intermedio. El problema es que octubre está muy lejos. Pero que mucho. Algunos no llegarán.

    La segunda, que se penaliza la contratación temporal, justo cuando comienza el verano y numerosas empresas tienen previsto ampliar personal para estos meses. Sumado a la subida del IVA, que muchas empresas tenían previsto asumir y no repercutir en los precios para ser más competitivos, nos augura un verano desastroso para la cuenta de resultados.

    Conclusión: si incluso una reforma laboral verdaderamente profunda es condición necesaria, pero no suficiente para mantener e incrementar el empleo, ésta que ha planteado el Gobierno probablemente va a provocar el efecto contrario y de manera inmediata. Algunas previsiones de contratación veraniega se van a cancelar y se seguirá sobreviviendo como se pueda. Lo que incluye, me temo, un incremento del trabajo sumergido.

    Hasta octubre, si es que para entonces seguimos vivos. Empresarialmente, claro.

  • He leído con expectación el proyecto de reforma. Soy un profesional que tengo una empresa que trabajamos en una actividad TIC . Según mi experiencia el cambio más importante que se podría hacer en materia laboral es poder ligar la retribución a la productividad y no a la inflación . Para que se vea de lo qué estamos hablando copio literalmente la tabla de incrementos salariales de nuestro convenio sectorial acordada en plena crisis .
    "Este convenio afecta a unos 2.500 trabajadores y 500 empresas.
    Novedades principales
    Incrementos salariales:
    Año 2008: IPC real del año 2007, incrementado en tres puntos porcentuales.
    Año 2009: IPC real del año 2008, incrementado en tres puntos porcentuales.
    Año 2010: IPC real del año 2009, incrementado en tres puntos porcentuales.

  • "El problema clave del mercado laboral español es que es muy difícil adaptar los salarios y las condiciones de trabajo a las condiciones de cada empresa"

    Yo creo que el problema es más fundamental. La dificultad está en que el "sistema español" hace imposible desligar los salarios de los trabajadores y los salarios de los consumidores a la vez que la supervivencia de las empresas requiere que esos salarios sean desligados.

    Dejando de lado las ensoñaciones más delirantes, la única demanda verosímil para las empresas españolas es la demanda interna (y eso cruzando los dedos). Esta lamentable condición se traduce en que los trabajadores de las empresas y los consumidores que compran los productos de las empresas son, en realidad, los mismos y por eso sus salarios están ligados.

    Esto no sería, por si mismo, un escollo insalvable si no fuese por la monstruosa "horquilla" que habita en el mercado de trabajo.

    Antes de entrar en eso, debo aclarar que yo utilizo el concepto "salario real" con el significado de "salario real" y no como el autor para quien creo que significa "salario nominal corregido del IPC" (o algo de ese estilo)

    Leo por ahí muchos "sistemas de ecuaciones", "modelos" o "gráficos" del "mercado" laboral que parecen indicar que sus autores consideran los salarios, las funciones de utilidad o las "curvas" de la oferta o demanda de trabajo como idealmente delgadas, sin espesor, sin horquilla. Esto es algo que debería conducir al mercado a un único precio, un precio de equilibrio, a un precio de "liquidación" en el que se encontrasen la oferta y la demanda de trabajo. Tendríamos que estar viendo "el pleno empleo" pero la realidad que vemos está... digamos, ligeramente alejada de una situación de pleno empleo.

    Creo que estos autores y comentaristas piensan que, dada la elegante delgadez de las curvas implícitas en sus modelos y el carácter elegantemente puntual de los puntos en sus gráficas y dado que el "mercado" de trabajo se obstina en mantenerse... digamos apreciablemente alejado del pleno empleo, "algo", alguna "restricción" o "rigidez" de algún tipo debe estar manteniendo anclados al papel a esos puntos y curvas impidiendo que puedan deslizarse hacia el equilibrio. Una legislación laboral que hace que a su lado el sector del motor en Detroit parezca el sueño más salvaje de Milton Friedman añade, sin duda, algo de rigidez pero, me temo, el problema es más fundamental. El sistema no se deslizaría hacia un equilibrio económicamente viable aunque suprimiésemos por completo esa restricción que impide un descenso de los salarios.

    Hay otro problema, mucho más sombrío: la horquilla.

    Y es que, en el "mercado" laboral español esas curvas no son idealmente delgadas sino más bien gorditas, gorditas hasta el punto de ocupar con su anchura la mitad del gráfico si no es que se salen de él.

    El "mercado" laboral español no tiene un precio sino que, como todos los mercados, tiene dos: el precio de compra y el de venta. El salario real que cobra un trabajador no es el mismo salario real que su empleador paga por su trabajo. Estas dos cantidades de valor económico no solo no coinciden, como ocurre en una representación ultrasimplificada, sino que están gotescamente alejadas.

    El desajuste en el precio en el "mercado" laboral español se debe a dos cuestiones. La primera es que los salarios en España son extremadamente elevados. La segunda es que los salarios en España son extremadamente bajos. Un sistema así no puede alcanzar un equilibrio de liquidazión por mucho que se le deje moverse libremente: tendría que moverse en direcciones opuestas a la vez.

    El que el "precio de venta" (ask) y el "precio de compra" (bid) estén, en un mercado, siempre separados por una horquilla hace que inevitablemente una parte del volumen de mercado no pueda ser liquidado. Si la horquilla de mercado es monstruosamente ancha, como ocurre en España con el mercado laboral, la fracción de volumen no liquidada (desempleo) es enorme. No importa demasiado que permitamos deslizarse a los precios porque mientras se mantenga la enorme horquilla seguirá habiendo una gran diferencia entre los salarios que la economía española puede pagar y los salarios que la economía española necesita cobrar.

    Mientras el salario real que paga el empresario sea ridículamente más elevado que el salario real que recibe el empleado, el desempleo será crónico y la economía continuará contrayéndose.

    Cuando el sistema trata de resolver la "ecuación del consumo", cuando ponemos a un consumidor frente a un producto hecho en España, el precio del producto depende de un "salario pagado" (ask) mientras que su capacidad de compra, como consumidor, depende de un "salario cobrado" (bid), mucho menor.

    Cuando tratamos de resolver la "ecuación de producción", el precio del producto y el volumen de ventas y de producción depende de la capacidad de compra del consumidor y por tanto del salario cobrado (bid), mientras que el coste del producto depende de un "salario pagado" (ask), mucho más elevado.

    Solo el estrechamiento de esa horquilla permitiría salir algún día a la economía española de la severa depresión en que se encuentra pero eso requiere encontrar al San Jorge que pueda enfrentarse a la bestia y derrotarla.

    Cualquier leve reducción en la anchura de la horquilla que se desprenda de una pequeña reducción de "los costes de contratación" provocados por esta reforma será compensada con creces con el incremento del IVA, un impuesto al cobro de salarios.

    Cuando un trabajador trata de obtener su salario real (hecho de camisas o patatas) comprándolo con la venta de su salario nominal (hecho de euros), el IVA se interpone recortando su salario real y aumenta por tanto la horquilla del mercado laboral (su salario real como consumidor baja lo que fuerza a las empresas a bajar sus precios o sufrir una reducción en su volumen de ventas). Si aumentamos el IVA aumentamos por tanto la diferencia entre los salarios cobrados y pagados.

    Solo reduciendo la monstruosa ineficiencia del mercado de trabajo se empezará a crear empleo (a crear salarios) pero esa ineficiencia no es debida principalmente a la "rigidez" que impide moverse a los precios sino a la gigantesca horquilla, al gigantesco coste de transacción que produce el parasitismo de la bestia.

  • Me gustaría añadir alguna reflexión particular, que no he comentado con ningún colega o cliente.
    Sólo hay un campo en el que el Gobierno español es sumamente competente: la ingeniería social. Dicho de otra manera, en la construcción y modificación de conductas colectivas. Si contemplamos el Decreto-Ley desde esta perspectiva, sí tiene sentido. Tiene mucho sentido para ir modificando el punto de vista de una parte mayoritaria de su clientela (tanto sus electores como sus beneficiarios): la situación está muy jodida y tenéis que mentalizaros de que hay que apretarse el cinturón. Y esto es sólo el principio.
    En este sentido, el Decreto-Ley cumple una función similar a la factura-sombra que Sanidad está preparando para mentalizar a los usuarios de los Servicios de Salud Pública de que las prestaciones médicas tienen un elevado coste y sirve como preparación y antesala del repago sanitario. Por cierto, me niego a llamarle copago.
    Ambas cosas estarían muy bien si se hubieran hecho hace dos años. Incluso quizá uno. Pero hoy es demasiado tarde para procesos de mentalización y anestesia cuando lo que se requiere es cirugía de urgencia. No podemos seguir esperando, al menos no la pequeña y mediana empresa. Porque en la espera se acumulan las bajas.
    La clave de la negociación colectiva es que supone un proceso de tutela legislativa, judicial y sindical sobre una negociación entre partes a las que se considera menores de edad e incapaces de saber por sí mismas lo que les conviene. Así que legisladores, jueces y sindicalistas se encargan de decírselo y hacerlo de obligado cumplimiento. Mecanismo, por cierto, heredado directamente del franquismo, como toda la legislación laboral.
    Pues bien, la reforma laboral que necesitamos es eliminar radicalmente este proceso de tutela, primando en cambio la negociación entre las partes en el seno de la empresa y dejando un lugar subsidiario, complementario, a leyes o acuerdos de ámbito más general. Justo al revés de lo que ocurre ahora.
    Pero es que no queda tiempo …

  • Hoy dormiré mejor por el tenue optimismo de Luis. Me parece muy interesante también la reflexión sobre la amplitud de la orquilla entre el salario bruto y el salario neto.

    Un comentario para Michele: el mercado de trabajo necesita n condiciones para funcionar "bien". Si el gobierno ha tocado un 30% de n, la pregunta interesante no es si 30% es más bajo frente al 70% de condiciones inalteradas...sino qué existe en la mano del gobierno para elevar ese 30%. Porque no creo que suba a más del 50% (más de modelo austrico, más de modelo alemán, mayor simplificación de tipos de contrato y de causas de despido...qué son un 15% más?). Hay muchas cosas que son idiosincráticas en España y que son difíciles de cambiar en el corto plazo (productividad, incentivos de los negociadores de los convenios, etc etc). De modo que si estoy en lo cierto, y el gobierno no tiene herramientas contra ese 70% de condiciones inalteradas, la mayoría deberíamos ver la botella medio llena como hace don Luis). No, Michele?

    Os pongo una vela todas las mañanas en agradecimiento al blog!

  • para älvaro: el problema no es que hayan dos partes negociadoras incapaces, sino que si hablamos d emuchas pequeñas empresas, el poder de negociación del empresario y de trabajadores, sin presencia sindical, no es el mismo. no es lo mismso qu esi por ejemplo, yo quiero comprar un piso, alomejso rpuedo negociar el precio, porque comprador y vendedor tenemos la misma fuerza, pero en el mercado laboral, esto no es así. en la época de bonanza, muchso trabajadores aceptaban contratos temporales claramente abusivos, porqu eno tenían capcidad de elección. seguramente si la sinspección hubiese intervenido más, ello se habría evitado. pero eso no supone que el trabajador no sepa lo qué le conviene

  • He leído su comentario varias veces, y aún no fui capaz de entenderlo. Lo leo y lo releo y no le entiendo.
    Dice ud. que el RDL de reforma laboral es positivo, y dice ud. que para su sorpresa.

    Lo que no nos dice es el motivo, (no de la sorpresa ... ya ya) los argumentos del porqué le parece positivo. Que le parece bién está claro, y para mi nos es ninguna sorpresa, dado el contenido, de que a ud. le parezca positivo, lo que no nos dice es porque ese determinado contenido lo considera ud., con argumentos, positivo.

    ¿Está ud. seguro de que es bueno para el país, quitarle derechos a los trabajadores, a sus representantes, y a los Sindicatos en su relaciaón desigual, entre desiguales? ¿Ud. cree que es positivo que en una empresa, o en miles de empresas, un, a lo mejor, malvado empresario, íncumplidor o no de la ley y de los derechos laborales, o practicante activo, o no, de la economía sumergida, o simplemente defraudador, o no, de la Hacienda de todos, palntée "inaplicar el régimen salarial previsto en los convenios colectivos de ámbito superior a la empresa, cuando la situación y perspectivas económicas de ésta pudieran verse dañadas como consecuencia de tal aplicación, afectando a las posibilidades de mantenimiento del empleo en la misma", todo ello sin que justifique fehacientemente, sin lugar a dudas, por los medios comunmente aceptados para otro tipo de supuestos que no sean los de ámbito laboral, que ya se sabe que eso es otra cosa, vamos que le den por buena la situación con el simple hecho de así manifestarlo, una empresa, o miles de empresas, ¿ud. está seguro que es positivo? ¿Seguro?
    Yo no.
    Quebrar la capacidad de interlocución de los trabajadores, de sus representantes, y de los Sindicatos, es, creo, malo para todos, y lo pagaremos todos: al tiempo.

  • lo que dice Loliña me parece irrebatible. quién asegura una negociación "justa" en el caso de descuelgue del convenio?. si una empresa puede pagar salarios muy bajos, no es una forma de desincentivar que se esfuerce en ser más productiva?. en un contexto de altísimo paro, no creo que los trabajadores puedan negociar en las mismas condiciones que los sindicatos participantes en el convenio colectivo. ¿me he perdido algo o nadie ha pensado en esto?

  • Luis, yo no soy tan optimista como tú, y acepto tu invitación a opinar desde mi punto de vista de pequeño empresario (36 empleados con oficinas en Valladolid, Madrid, Italia, Túnez, la India, y Turquía) en un sector industrial muy particular. He desistido de intentar leer el RD por tostón y farragoso. Esperaré a que mi Asesor Laboral lo digiera y me lo desgrane en lo que a mí me afecte.

    Vamos allá. No os engañéis, esto no es solo un tema de negociación colectiva o de desajuste de los precios, costes o bandas. No, por lo menos, para las empresas esas que creéis que no existen. Empresas innovadoras que buscan la competitividad con el exterior y traemos divisas, como me esfuerzo día a día para que sea mi caso. El problema es muy otro. Es de desajuste de la oferta y del resto del marco regulatorio.
    YO NO SOY CAPAZ DE ENCONTRAR EN EL MERCADO LABORAL DE MI CIUDAD PROFESIONALES ADECUADOS PARA MI EMPRESA. Esto es tremendo y tiene un coste brutal para mí. LOS TENGO QUE TRAER FUERA DE ESPAÑA (Más dispuestos a venir a un Valladolid que Madrileños, Catalanes, Valencianos o Vascos, por cierto), O FORMARLES YO.

    MAS
    1º Uno de los mayores placeres de mi trabajo es contratar buenos trabajadores, que estos funcionen bien dentro de la empresa, que se integren, que se desarrollen como excelentes profesionales, que ayuden a crecer a la empresa y poder promoverles a posiciones de mayor responsabilidad y dirección.
    2º Una de las cosas más desagradables de mi trabajo es tener que despedir a alguien porque no está motivado, porque perjudica el ambiente entre sus compañeros, por faltar el respeto a sus compañeros y superiores, por robar o por lo que sea.

    A mi esta reforma me afectará poco, salvo tal vez en el tema del descuelgue del convenio que tengo que entender mejor para crear uno particular.
    - Yo solo he contratado 1 trabajador en paro mayor de 40 años en los 16 años que tiene mi empresa. Tengo actualmente 36 empleados.
    - La mayoría de mis contratados son jóvenes Universitarios menores de 30 años a los que trato de dar responsabilidad, seguir formándoles y desarrollándoles como profesionales y, a los mejores y más implicados, como Directivos. Ergo, no me afecta y seguiré con contratos como los actuales de a 45 días.
    - No me gustan los contratos de obra ni los temporales porque marcan un brusco impass que “tensiona” las relaciones empleado-empresa.
    - Todos mis trabajadores cobran por encima de convenio
    - Yo invito a “asociarse” y a participar en los beneficios de la empresa (cuando les haya) a mis mejores empleados… Lo de la obligatoriedad de los comités de empresa lo tengo que entender mejor, pero a priori me espeluzna y va totalmente en contra con mi política asociativa y de recursos humanos (Veremos que hay de esto cuando la Ley se apruebe
    - En caso de despido la indemnización va a quedar, como hasta ahora, al arbitrio del Juez. Los jueces hasta ahora, siempre han fallado a favor del empleado y no parece que ahora vaya a cambiar nada. Por lo tanto cuento con que la indemnización seguirá siendo de 45 días.

    Yo necesitaría una reforma que me permitiera:
    - Poder contratar jóvenes universitarios extracomunitarios para atender mercados exteriores (imposible actualmente en España, ya que el INEM no declara una Oferta de Empleo de un comercial con Árabe "desierta" mientras haya un solo comercial con mal inglés parado. Y si no está desierta no puedes contratar al mejor ingeniero comercial multilingüe tunecino del planeta). Estos empleados generarían más riqueza a España que otros empresarios recogerían, y con lo que podrían crear más puestos de trabajo.
    - Poder contratar a excelentes profesionales prejubilados de Telefónica, Renault, Banco Santander, BBVA, etc y aprovechar su enorme experiencia y conocimientos, pero... no pueden porque les bajaría su pensión. (Estos señores, reducirían el coste a la Seguridad Social Española y me ayudarían a crecer -> más capital al mercado -> riqueza que alguien recogería -> + puestos de trabajo.
    - No tener convenios colectivos que me obliguen a subir el sueldo, incluso si pago por encima de convenio, cuando las cosas nos van mal (estudiaré como descolgar a mi empresa de un convenio de "Oficinas y Despachos" en el que no encajamos y que cuando las he pasado canutas, me ha obligado subir los sueldos el IPC +2 puntos del convenio, aunque no pudiera permitírmelo).
    - Que el colectivo de empresarios tuviésemos mejor imagen social como “creadores de empleo”. Los empresarios seguimos estigmatizados (y esta discusión de la reforma, la oposición de los sindicatos, y algunos comentarios anteriores reafirma mi impresión) como “destructores de empleo”, “tiranos”, “egoístas”, “explotadores” y no sé cuantos más adjetivos menos educados se me ocurren.
    - Que el empleado no tuviera la cómoda alternativa del subsidio de desempleo a la hora de "chantajear" su salida de la empresa (aquellos que desean ser echados para cobrar el subsidio de desempleo, y no son pocos).
    - Tener un único contrato indefinido con indemnización creciente en el tiempo que evitase la incertidumbre mutua del trabajador con contrato temporal que, como no sabe si le vas a renovar, por si acaso, se pone a buscar trabajo en otro sitio. Esto me daría mayor seguridad para invertir en su formación.
    - Tener mayor apoyo para dar formación de posgrado a mis empleados con Masters Técnicos, nuevos lenguages de programación, MBAs, Másters en Comercio Exterior, Másters en Recursos Humanos, etc subvencionados (actualmente se subvenciona cierta formación a base de cursos breves, idiomas, ... bien, pero formaciones más completas las tenemos que pagar los propios empresarios).
    - Tener mayor seguridad jurídica para prevenir la no-competencia postcontractual temporal, para poder proteger mejor la propiedad intelectual de la empresa y que los trabajadores no te la puedan robar impunemente (la problemática de las nuevas tecnologías del siglo XXI no se resuelve con leyes del siglo XX).
    - Tener mayor apoyo de las universidades para crear “cátedras” o "asignaturas" que complementen mejor la formación de nuestros jóvenes para adaptarse a empresas pioneras que “tenemos que crear y formar a nuestros profesionales porque no hay carreras, ni asignaturas para formar a los empleados que necesitamos”.
    - Poder reducir mis cargas sociales temporalmente si tengo problemas económicos y, de este modo, evitar tener que echar a mi “capital humano” por causas económicas.
    - Poder tener cargas sociales nulas u otros apoyos fiscales cuando acometa arriesgados proyectos de inversión, apertura de nuevos mercados, apertura de nuevos sectores y así minimizar mis pérdidas de los primeros años (inevitables) hasta llegar al break-even de esa nueva división o servicio.

    Nada de esto aparece en el RD, creo.

    Saludos a todos y enhorabuena por este excelente Blog. Para mí, sois pioneros en el pensamiento económico Español y, probablemente Europeo.

  • para cesar: yo no he dicho que todos los empresarios son malvados o explotadores. pero tú planteas, al igual que el gráfico, dos cuestiones diferentes en relación al descuelgue: en caso de dificultades, por ejemplo, por caída de ventas, sequía crediticia, ...la empresa que lo acredite, debería tener la posibilidad de descolgarse. eso es lo que se desprende del gráfico, y creo que es sensato. pero otra cosa es que una empresa pueda pactar las condiciones libremente con sus trabajadores, sea cual sea su situación y la conyuntura. si hablamos de pequeñas empresas sin sindicación, y en según que casos, puede haber una asimetría en la capacidad de negociación. si no hay un mecanismo de inspección que lo prevenga, o unos mínimos, o un sistema de arbitraje, ese riesgo existe.

  • LOLIÑA y ALBERT expresan ansiedades razonables en quienes se preocupan por los trabajadores.
    Si he entendido bien la línea de pensamiento de Luis, el problema es que el actual modelo no funciona porque las empresas no son suficientemente flexibles, entre otras cosas, por las negociación colectiva, y eso genera reticencias en la contratación. El cambio en la negociación, junto a otros, haría que se contratase más fácil, que no hubiese la dualidad del mercado laboral que hay ahora y que se crease más riqueza.
    Me atrevo a decir que el supuesto que hay detrás de las propuestas que aquí se hacen es que habría más equidad entre los trabajadores. Pero, lo que las críticas de Loliña y albert señalarían es que se igualarían por abajo.La mayor equidad entre los trabajadores sería a cambio de que, a la larga, habría menos a repartir. La pregunta es entonces ¿es así o no?

  • Albert, totalmente de acuerdo que en según que casos, el trabajador está en inferioridad total respecto al empresario y que ahí hay que protegerle.
    Sin embargo, en el mercado de trabajo en el que yo me muevo (y seguramente vosotros os movéis), el empresario tiene que mimar y trabajar duro por retener a su talento. De hecho el problema es de organización de la empresa para conseguir la rentabilidad necesaria como para capturar algo de valor después de haber compensado a sus valiosos profesionales. Ahí la sindicación estorba porque enturbia innecesariamente las relaciones. Mi gente no pide representación sindical y es difícil encontrar a alguien que quiera ser el Representante de los Trabajadores.
    Por ponerte otro ejemplo. El Real Madrid, el Barcelona, los bancos de inversión, las grandes consultoras, los que diseñan o fabrican elementos o equipos de alta tecnología, los montadores industriales (caros y escasos), las TICs... ¿tu crees que sus profesionales (aunque sean jóvenes) necesitan representación sindical? A mi me parten si me la ponen y, de hecho, ellos son más fuertes que la empresa. Yo solo he echado a una persona desde el 2003, y aunque me he esforzado, muchos buenos se han ido porque otras empresas podían pagar más por su talento.
    Bueno, pues es para esos profesionales y para esas empresas más competitivas en los que también tenéis que pensar a la hora de asesorar a nuestros gobernantes a reformar el mercado de trabajo, la Administración de la Justicia, los planes educativos, etc para que ganemos en competitividad y podamos generar más riqueza y más empleo para beneficio de todos.

    Ahí es donde tal vez Luis tenga razón en ver el vaso medio lleno: si se consigue particularizar más en función de situaciones y empresas, puede que hayáis conseguido algo importante para nuestro multifacético mercado laboral y que ganemos en competitividad.

    Keep the good work, folks!

  • "Por hablar claro: los crecimientos mayores de salarios reales se produjeron a la vez que la mayor caída de la actividad en décadas, acentuando el ajuste del empleo en cantidades, en vez de reduciéndolos. ¡Los salarios se ajustaban al revés!"
    Veo vociferadores escandalizados diciendo: !caen las ventas de pisos cuando sus precios estan bajando! !el mercado esta ajustandose al reves!
    Sí, efectivamente es una falacia economica brutal, y tambien lo es la del autor del texto.

  • Carlos,
    A ver: cuando cae la demanda de pisos, cae la cantidad y el precio de pisos- eso es lo normal, oferta y demanda basica (dibuja tu curva de oferta y demanda, mueve la curva de demanda para abajo y veras).
    Pero cuando cae la demanda de trabajadores, cae la cantidad empleada pero sube el precio. Eso NO es lo normal... Es Economia basica, vamos de primero de carrera.
    Luis

  • Luis Garicano,
    Primero de todo, gracias por tomarte la molestia en contestar. A continuacion, te respondo.
    A ver, ¿he dicho yo que fuera falso que cuando cae la demanda de pisos baje el precio? No, claro que no. No has pillado lo que he querido decir.
    De todas formas dejame empezar diciendote que el concepto de normalidad es valorativo. Creo que me explico.
    Al grano, aunque esto quiza no sea de primero de carrera: ¿por qué un trabajador, llamalo como quieras, que trabaja en un sector X, y al que el mercado fija su salario como Y, ha de variar su salario porque se está destruyendo empleo de baja cualificacion en otro sector X´, y en la negociacion ha de exigir menos?
    Esto me recuerda bastante a cierta tesis segun la cual el monto salarial era algo fijo.

  • Complemento: ¿no es posible tambien que ante semejante destruccion de cierto tipo de empleo incluso ante una bajada generalizada de salarios llegara a apreciarse en la grafica un incremento? Es mas, creo que es lo mas razonable que puede pensarse ante la sucesion de ERES. Aunque aceptaria rectificaciones si se expresaran de forma mas detallada que ese graficastro.
    De todas formas, no comparto esa manía con que crecen los salarios reales. Cuando no subian todo el mundo callaba como una zorra, como si eso sí fuera normal.
    Por cierto, te informo de que creo que el verdadero problema de las PYMES no es ninguna cuestion de la negociacion colectiva sino cómo les afectan los efectos de la crisis misma. Este tipo de empresa suele ser muy vulnerable por sí misma, salvo excepciones en que no voy a entrar. ¿La negociacion colectiva? Practicamente irrelevante a estos efectos. Y te digo mas, a la economia del pais no le afecta nada que desaparezcan muchas de estas empresas: si desaparecen muchas típicas tiendas de autónomo automaticamente su lugar es ocupado por otras empresas. Del problema que suponga el desempleo no voy a hablar, pero sí te digo que tengo unas apreciaciones muy distintas a las tuyas.

  • Resulta bastante interesante leer las cabriolas que realizan las personas para intentar justificar perogrulladas. Lo de "adaptar los salarios y la negociación colectiva a las circunstancias" queda de lo más evidente. Tan evidente que en el siglo XVII entre la población de origen africano en América no había ni un sólo parado.

    Pero cuando el mundo real aparece, tanta cuenta y gráfico se desvanece y emerge la realidad. La fragmentación en la negociación de los convenios en las empresas conseguirá una bajada generalizada de salarios. Pues la mayoría de empresas son PYMES, en ellas la parte del trabajador tiene poca o ninguna fuerza de negociación (debido a que la presencia sindical es nula) y por lo tanto el empresario se descuelga del convenio estatal y mañana te dice que a trabajar por el SMI o vas la cola del SEPE.

    Así que al final nos encontramos con tremendos esfuerzos estadísticos para intentar decir algo que es de cajón. Donde cobra uno 1000 pueden cobrar dos 500. Para este viaje no hacían falta alforjas. Lo que pasa es que como está reconocido esa supuesta solución ha pasado durante la época anterior a la crisis actual, que los salarios quedaron congelados incluso reducidos a nivel real y que eso sólo se suple con deudas. Y como no hay más capacidad para deudas porque ya nos pegamos la juerga. Reducir los salarios hará que los trabajadores, que los muy mamones tienen la fea costumbre de ser los principales clientes de las empresas, consuman menos al no poder suplir esa "adaptación de salarios" y las empresas que se la prometían tan félices acaban cerrando igual.

    La mejor prueba de lo peligroso de tanta propuesta pidiendo bajadas salariales o flexibilizaciones en los despidos, es que en su mayoría están hechas por personas con la boca llena de pan. Por mérito o por suerte, pero llenas de pan.

Los comentarios están cerrados.