Oliver Hart y Sergiu Hart son Personas Distintas (menos en Grecia)

por Jesús Fernández-Villaverde el 28/01/2015

Ayer me preguntaba la gente mi opinión sobre el nuevo ministro griego de finanzas Yanis Varoufakis como economista académico. Yo reconocí que no había tenido interacciones con él y que por tanto carecía de opinión formada. Pero esta mañana ha circulado por internet un gracioso comentario sobre su libro Game Theory, A Critical Introduction, primera edición (con Shaun P.Hargreaves Heap)

Esto es lo que dice el libro, página 1:

“Two prominent game theorists, Robert Aumann and Oliver Hart, explain the attraction in the following way:

Game Theory may be viewed as a sort of umbrella or ‘unified field’ theory for the rational side of social science…[it] does not use different, ad hoc constructs…it develops methodologies that apply in principle to all interactive situations. (Aumann and Hart, 1992)”

Uh?????? El artículo al que se refiere es la introducción al Handbook of Game Theory de Robert J. Aumann y Sergiu Hart. Quizás a nuestros lectores confundir a Oliver Hart con Sergiu Hart no les parezca algo de mayor importancia, una errata trivial. Para alguien que dice saber de Teoría de Juegos es como confundir a Ronaldo con Cristiano Ronaldo, algo que te dice todo sobre el nivel intelectual de un economista. No, no es una errata. Es algo mucho más serio.

Como me comentaban esta mañana, lo mismo se equivoca también y en vez de hacer default de la deuda griega va y hace default de la deuda de Italia (el nombre de los dos países termina en “a”) o pide convertir al ICO en una agencia de credito.

Apéndice 1: esto lo he puesto como entrada posterior pero me parece que mucha gente esta llegando por el link directo y lo mismo no lo ven.

Me hace gracia la cantidad de comentarios negativos que me han dejado en mi entrada anterior. Seguro que es la misma gente que se rompieron las vestiduras con el error de Excel de Carmen Reinhart y Kenneth Rogoff. La diferencia, claro, es que confundir a Oliver con Sergiu Hart es bastante más grave que el equivocarse con una celda de Excel. Ah, pero Reinhart y Rogoff les caían mal y por tanto las reglas son distintas.

Todos los que piensen que la errata del libro no tiene mayor importancia deberían no volver a hablar nunca más de Reinhart y Rogoff.

Apéndice 2: He quitado el link al libro porque me explican que era un link pirata. Yo he dejado claro en otros posts lo que pienso del copyright pero eso es una pelea para otro día.

manuel enero 28, 2015 a las 16:33

Los economistas académicos distinguidos no han faltado en la política griega:

Andreas Papandreou, fundador del PASOK y dos veces primer ministro de Grecia 1981-1989 y 1993-1996, fue un distinguido economista con excelentes publicaciones.

George Alogoskoufis, ministro de economía y finanzas de Grecia 2004-2009, también cuenta con excelentes publicaciones en algunas de las mejores revistas científicas de economía.

Y hay más.

Jesús Fernández-Villaverde enero 28, 2015 a las 17:09

Efectivamente. Pero yo no creo que los economistas academicos seamos particularmente buenos ministros de economia o presidentes del gobierno. Yo personalmente seria un ministro horroroso, de lo peor que ha habido nunca.

Mi argumento en el post no es tanto si va a ser no buen ministro (yo creo que no lo sera, pero el tiempo lo dira). Es sobre las contribuciones cientificas de alguien que no sabe distinguir entre Oliver y Sergiu Hart. Y como decia en el post, no, no es una errata cualquiera. No es equivocarse en un año de la cita, no es equivocarse en el nombre de un economista menos famoso, no es equivocarse en como se escribe un apellido, no es equivocarse en una prueba, no es equivocarse en unos numeros. Es empezar una “critica” a la teoria de juegos equivocandose, en la pagina 1, en el nombre de una persona clave (Sergiu Hart).

casty enero 28, 2015 a las 19:04

Yo a veces llamo a mi hija por el nombre de su hermano. Y aun así me sigo considerando un experto en mis hijos.

Personalmente, habría preferido un desarrollo sobre su explicación del dilema del prisionero que comentas más abajo, antes de centrar la crítica en una errata en un nombre que ni siquiera es un dato cuantitativo susceptible de ser revisado concienzudamente.

Jesús Fernández-Villaverde enero 28, 2015 a las 19:28

“Yo a veces llamo a mi hija por el nombre de su hermano. Y aun así me sigo considerando un experto en mis hijos.”

Pues espero que cuando escriba el testamento no cometa el mismo error, porque sino el dia que se muera menudo lio. El problema es que lo que se escribe en un libro y lo que se dice de viva voz cuando uno no esta pensando en ello son registros diferentes. Y como usted no se equivocara el ir al notario y escribir el testamento, los autores del libro tampoco se deberian de haber equivocado en citar a Sergiu.

Eduard Gracia enero 29, 2015 a las 04:35

Perdona, Jesus, pero tu post es decepcionante. Criticas una errata en un libro que no tiene ni por que ser culpa directa del autor. Personalmente me siento mucho mas cercano a Reinhard y Rogoff como economistas (el neomarxismo de Varoufakis no me convence en absoluto) pero publicar un articulo con errores relevantes en la hoja de calculo que justifica la argumentacion es muchisimo mas grave – entre otras cosas porque, si no fuera por la presuncion de inocencia, podria incluso calificarse de fraude cientifico. Lo mas preocupante, sin embargo, es que hayas escogido esta anecdota trivial para criticar a Varoufakis – de verdad no tienes ninguna critica mas substancial a sus argumentos economicos?

JLPC enero 28, 2015 a las 23:28

Bien cierto, don Jesús. Los grandes académicos no tienen por qué ser grandes políticos. En este sentido, citemos la historia del ilustre Laplace. Napoleón lo nombró ministro del Interior, pero lo destituyó a los seis meses diciendo de él: “Laplace ne saisissait aucune question sous son véritable point de vue; il cherchait des subtilités partout, n’avait que des idées problematiques, et portait en fin l’esprit des infiniment petits jusque dans l’Administration.”

Los teóricos y pensadores desempeñan un papel muy importante para el progreso de la Humanidad, pero ese papel no se representa de la mejor forma bajando a la arena política. Por ejemplo, ya que hablamos de teoría de juegos o de teoría económica en general, ¿qué sería mejor en un mundo ideal: que el autor más reputado de textos de microeconomía siguiera ilustrando a los investigadores, o que se consagrara a cohonestar las trapacerías del señor Baudilio Ruiz?

Godo Barrani enero 28, 2015 a las 16:40

Al fin alguien desbanca al suspuesto intelectual y nueva estrella mediática de ‘Varoufakis’. En serio ojalá solo ese haya sido uno de sus errores. Los tiene a cientos. Y este va a llevar la economía griega… en fin.

Javi Jiménez enero 28, 2015 a las 17:06

Pero es más, Jesús ¿Cómo va a ser un buen ministro de finanzas alguien que se dedica a Teoría de Juegos? Por mucha teoría que haya… Es como si nombráramos ministro de Hacienda al campeón nacional de Mus.

Grecia… En fin. ¡Gracias por ayudarnos a entender mejor el mundo!

Jesús Fernández-Villaverde enero 28, 2015 a las 17:10

Como digo en otro comentario:

“yo no creo que los economistas academicos seamos particularmente buenos ministros de economia o presidentes del gobierno. Yo personalmente seria un ministro horroroso, de lo peor que ha habido nunca.”

Luis Díviri enero 28, 2015 a las 17:14

Estoy de acuerdo, se necesita a alguien que no sólo se dedique teoría, sino también dedicado a la práctica.

Luis Díviri enero 28, 2015 a las 22:21

¿Quién puede haber que sepa en Grecia de Práctica de Juegos?

Escotero enero 28, 2015 a las 23:23

Vasileios Spanoulis

JLPC enero 28, 2015 a las 17:14

Si uno es quisquilloso, profesor Fernández Villaverde, debe serlo hasta el final. El nombre de Grecia no acaba en “a” en ninguna de las dos lenguas de Varoufakis :-)

Jesús Fernández-Villaverde enero 28, 2015 a las 17:16

Tampoco “Italy” en ingles ;)

Caotica Economía enero 28, 2015 a las 17:15

Viendo que en la bibliografía la cuota citada sale precisamente del libro de “Aumann, R. and S.Hart”, donde la S será de Sergiu y no de Oliver, entiendo que sí, que es una simple errata.

Además, en la nueva versión creo que ya está arreglado, se puede ver viendo la versión previa que te deja Amazon aquí: http://www.amazon.com/Game-Theory-A-Critical-Introduction/dp/0415250951

Jesús Fernández-Villaverde enero 28, 2015 a las 17:19

Si, efectivamente. Es un error tan increible que me imagino que recibirian docenas de emails despues de que la primera version circulase.

Pero no, no es una simple errata. Una errata es haber citado el año mal, haberse equivocado en una letra del apellido, etc. Cuando uno pone “Oliver” con todas las letras es que obviamente creian que se referian a “Oliver Hart”. Y, de verdad, si uno se decida a teoria de juegos, confundir a uno con el otro es ESPECTACULAR. Y solo hace falta mirar un poco el resto del libro para darse cuenta que los autores tienen un conocimiento muy, pero que muy superficial de teoria de juegos (por ejemplo, la descripcion del dilema del prisionero en la pagina 146 y siguientes es horrorosamente mala).
No, no es una errata sin mas.

Davidm enero 28, 2015 a las 17:28

¿Y si en vez de dedicarnos a anécdotas insípidas sobre olvidos y confusiones, nos dedicamos a leer los extensísimos análisis de la crisis global que tiene en su blog, por no mencionar su libro, y a buscar los errores relevantes ahí?

Porque a lo mejor, solo a lo mejor, resulta que nos encontramos con la mejor explicación de la crisis global producida hasta ahora, por cualquier persona, en cualquier parte. Pero no lo sabremos hasta que no le echemos un vistazo.

Jesús Fernández-Villaverde enero 28, 2015 a las 18:03

No, no es una anecdota insipida. Es algo que dice mucho del tipo. Y mira el libro un poco mas en detalle. Es francamente malo.

Monelander enero 28, 2015 a las 18:33

Pero entonces, que yo me aclare: ¿se ha leído usted el libro o sólo el comentario de la página 1? Porque primero dice que no tenía una opinión formada de Varoufakis hasta ayer y que llegó a sus manos un comentario que circulaba “por Internet”. ¡Y ahora resulta que ya se ha leído el libro entero! ¡En un día! ¿Tendría la bondad de detallar un poco por qué es malo el libro? ¿O ha hecho el comentario sin leérselo? A ver si la famosa errata no va a ser el único ejemplo que podemos sacar a colación sobre economistas carentes totalmente de rigor y seriedad…

Jesús Fernández-Villaverde enero 28, 2015 a las 18:37

El correo electronico me llego a primera hora de la mañana. Me baje el libro de internet y lo mire un rato con detenimiento antes de colgar el post. Es una cosa muy superficial y no lleva mucho tiempo para cualquiera que haya tomado un curso avanzado de game theory.

Ya he dejado un detalle en otro comentario: la discusion del dilema del prisionero en la pagina 146 y siguientes es sencillamente horrorosa. Otro mas? El capitulo 4 de bargaining esta complemente desconectado de todo lo que se he escrito al respecto en los ultimos 20 años. No voy a seguir porque no hace falta pero Ferreira en un comentario abajo da mas detalles.

Caotica Economía enero 28, 2015 a las 18:58

Hombre, el libro es del 98, al menos la primera edición. No creo que hace más de 20 años pudieran escribir sobre lo que se ha escrito al respecto en los últimos 20 años. Si te refieres a la segunda edición, que es del 2004, ya no digo nada.

Caotica Economía enero 28, 2015 a las 18:59

Perdón, 1995.

Jesús Fernández-Villaverde enero 28, 2015 a las 19:06

La parte de bargaining del libro ya estaba anticuado en 1998 1995 (de hecho la literatura fue particularmente activa de 1985 a 1995). Pero la segunda edicion de 2004 tampoco incorpora nada nuevo.

Monelander enero 28, 2015 a las 19:10

Pues perdonde que le diga, pero no me parece muy riguroso lo que se deduce de su explicación: que echó un vistazo superficial, en el que ni siquiera tuvo en cuenta la fecha de publicación del libro para formarse una opinión, y se lanzó a criticar a tumba abierta. No sé si lo de la errata de Varoufakis es grave, pero su método de análisis no le va a la zaga…

Jesús Fernández-Villaverde enero 28, 2015 a las 19:16

Claro que tuve en cuenta que el libro es de 1995!!!!!!! Como digo bien claro, los mayores avances fueron de 1985 a 1995 y al publicar la primera edicion podian haber incorporado todo lo que se sabia en 1995 (20 años antes de 2015). Y, ademas, lo de la explicacion del dilema del prisionero no tiene perdon y no depende de la fecha. Es sencillamente horrorosa.

En fin, si se quiere usted agarrar a un clavo ardiendo, usted mismo.

Caotica Economía enero 28, 2015 a las 19:19

Tendría que haber dicho en todo caso que no recoge los avances de los diez años previos a la edición del libro. Ni 20 ni 30.

Caotica Economía enero 28, 2015 a las 19:22

De nuevo, el error, ha sido mío: El libro es del 95, no del 98.

Jesús Fernández-Villaverde enero 28, 2015 a las 19:24

No creo que cambie nada del argumento si digo 20 años o 30 años, o 10 años antes de la publicacion, 1998 o 1995. En 1995 el libro estaba anticuado. En la edicion de 2004 (que tambien es superfacil bajarse de internet) lo esta todavia mas.

DavidM enero 28, 2015 a las 19:54

Perdón por la falta de claridad: con “el libro” me refería a The Global Minotaur. Y no pedía tanto, simplemente un vistazo a los resúmenes del libro que ha puesto en su blog, que son abundantes y explica en profundidad. Porque, insisto, no he encontrado textos mejores sobre la crisis hasta hoy.

JOSE LUIS FERREIRA GARCIA enero 28, 2015 a las 18:05

Había hojeado su libro hace tiempo. Lo he vuelto a mirar y mi impresión sigue siendo la misma: un libro en el que habla de unos conceptos básicos de teoría de juegos, pero con mucha digresión. Critica constantemente la metodología de la teoría más clásica, casi siempre con argumentos que siempre han estado ahí, sin ser ocultados, haciendo hincapié en lo negativo y sin aportar alternativas, lo cual hace sospechar de su capacidad crítica. Pero hace otra cosa todavía peor, y es que no aprovecha la crítica metodológica para hablar de cuál es el uso y cuál el abuso de la teoría (algo que hacemos todos), para que el lector sepa y pueda usarla, y tampoco aprovecha para hablar de alternativas que sí se han propuesto (learning, evolutinary games, social stability, imitation,…) y de sus también limitaciones.

populistas enero 28, 2015 a las 18:50

Creo que alguien esta celoso de alguien,,,

Creo que alguien le cuesta respetar que economistas academicos simpaticen con propuestas alejadas del pensamiento unico liberal,,,,

Solo asi se entiende esta entrada propia de un articulista de el mundo o la razon rastreando biografias de partidos populistas,,,

Jesús Fernández-Villaverde enero 28, 2015 a las 19:12

Celoso? De ser ministro de finanzas? No creo. Yo envidia (sana, espero) le tengo a Chris Sims, a Bob Lucas y a Richard Epstein. A Jacob Lew? Ni de broma (y es un pelin mas atractivo ser secretario del tesoro de EE.UU. que ministro de finanzas de Grecia o ministro de hacienda de España). Siendo catedratico hago lo que me da la real gana, digo lo que me parece, duermo muy tranquilo y gano una cantidad de dinero mas que respetable.

Lo mas gracioso que el “mama quiero un cargo” fue exactamente el mismo argumento que nos dijeron desde el PP cuando escribimos “No queremos volver…” La izquierda y la derecha mas rancia en España se alian siempre para acusarnos de lo mismo (como en Grecia, Syriza y ANEL, que parecen entenderse de maravillas).

Y con respecto a respetar a gente que no esta de acuerdo con nosotros: me has visto jamas decir algo negativo de John Roemer (al contrario, lo he alabado varias veces)? O de Joe Stiglitz? O de toda la gente que es intelectualmente seria?

A la vez, no estan de acuerdo los economistas austriacos con muchas de las cosas que yo digo? Y no he escrito cien veces que los economistas austriacos contemporaneos (con alguna excepcion) son fraude intelectual gigantesco?

Esto no es ideologia, esto es seriedad.

Víctor García enero 28, 2015 a las 21:54

Pero qué mania tienen algunos cuando se realiza una crítica sobre cierta persona de plantear que está basada en una supuesta envidia por los “logros” (si es que puede calificarse de esta manera el llegar a ser ministro de Finanzas de Grecia) de esta? De verdad, es demencial. Personalmente, me parece muchísimo más interesante y más sosegado y, tal vez, mejor remunerado el trabajo de catedrático en UPenn que ser ministro de Finanzas de un país como Grecia con la que está cayendo. Leo siempre este blog, las entradas y los comentarios y escribo poco o casi nunca porque, modestamente, creo que hay gente mucho mejor que puede aportar más que yo, pero este tipo de comentarios me parecen una pérdida de tiempo.

Escéptico enero 28, 2015 a las 18:57

Estas entradas me confirman que el ego es una de las claves que explican que los investigadores realicen el esfuerzo necesario para que haya avances científicos…

Xurxo Durán enero 28, 2015 a las 19:33

Si de lo que se trata es de su nivel como académico, no creo que haya mucho que discutir: es definitivamente bastante bajo. Pero estoy de acuerdo con otros comentarios: no sólo no hace falta sino que no tiene nada que ver; de hecho hay excelentes académicos con los que hablar del mundo real es una pérdida de tiempo. Yo digo que wait and see, y ya veremos. De momento las cosas que dice, incluso antes de ganar las elecciones, parecen razonables –por ejemplo aquí en francés, traducido al inglés aquí.

Jesús Fernández-Villaverde enero 28, 2015 a las 19:38

Totalmente de acuerdo. Y quien sabe, lo mismo es el mejor ministro de finanzas de la historia griega. La calidad academica y la habilidad politica correlacionan poco. Mi post comenzaba con:

“mi opinión sobre el nuevo ministro griego de finanzas Yanis Varoufakis como economista académico.”

Cual es mi opinion despues de mirar el libro? Muy baja.

Como politico? No lo se. Lo mismo es fantastico.

Danilo Barbosa enero 28, 2015 a las 20:08

Es offtopic pero creo que es interesante, Varoufakis no sólo es un académico metido a político, ha conectado también con la empresa privada, su colaboración con Valve (una empresa de videojuegos muy peculiar en su organización y que ha creado una plataforma/mercado online de videojuegos, Steam) es muy curiosa. Un Econtalk y un trozo de transcripción:

http://www.econtalk.org/archives/2013/02/varoufakis_on_v.html

“he (el fundador de Valve) was interested in my work on the Eurozone and my criticisms of the way that the Euro Crisis was being handled by the powers that be in Europe. And he drew what I thought was a fascinating parallel between the problems they were having at Steam, when different communities of video gamers met one another on that electronic platform and started trading with one another. His fear was that something like the Eurozone would emerge on Steam. That was enough to get my attention.”

Danilo Barbosa enero 28, 2015 a las 20:17

Por cierto, la elección de Varoufakis creo que desmiente bastante la anterior entrada de Luis Garicano:

http://nadaesgratis.es/invitados/garicano/los-partidos-populistas-y-el-sistema-de-precios-por-luis-garicano

“En mi artículo de El País del domingo explico que el problema clave de Syriza (y Podemos) no es la Macroeconomía, sino la Micro—son partidos estatistas que ni entienden ni quieren el sistema de precios. ”

En el Econtalk y en el paper linkado allí (http://blogs.valvesoftware.com/economics/why-valve-or-what-do-we-need-corporations-for-and-how-does-valves-management-structure-fit-into-todays-corporate-world/) Varoufakis explica la organizacion de Valve de manera muy hayekiana. Parece que sí entiende el sistema de precios.

Xurxo Durán enero 28, 2015 a las 20:39

En algún sitio en El País he leido que Syriza se parece mucho más a Izquierda Unida que a Podemos. Nunca he entendido ese paralelismo que sospecho que es interesado. Por lo demás, no olvidemos que Varoufakis era asesor de Papandreu, muy poco sospechoso de radical izquierdista, y que no le hizo mucho caso, y que fue Tsipras el que se acercó a él para proponerle poner en práctica su programa. Yo insisto en que ya veremos.

Lianico enero 28, 2015 a las 21:46

Opinión de un no economista tras ver el CV de este tipo.

1) Sabe leer
2) Sabe inglés
3) Posiblemente sepa algo de economía
4) Posiblemente no sea el mejor economista de Europa, ni tan siquiera de Grecia.
5) No está ni más, ni menos cualificado que los políticos medios
6) JFV No tiene la culpa

Aparte de eso, me llama la atención que cojan a un experto en teoría de juegos y lo pongan a negociar con la troika

Sara enero 28, 2015 a las 22:34

¿Y no sería mejor que sobre esto opinara Cabrales o alguien del blog que sí que sepa de teoría de juegos?

Sara enero 28, 2015 a las 22:42

No quiero decir que JF-V no sepa de juegos, pero entiendo que no es su campo fundamental de investigación

Manuel enero 28, 2015 a las 23:45

Debo haber pasado a un universo paralelo sin darme cuenta. En mi universo de origen, que un ministro de finanzas hubiese escrito un libro, aunque fuese de teoría de juegos, malo y lleno de erratas, lo situaría inmediatamente en la élite de entre sus pares. Está claro que este universo nuevo tiene mucho más nivel. ¿Qué maravillosas publicaciones tendrán aquí los Montoro, Osborne, etc. de turno? Ardo en deseos de que caigan en mis manos.

Jesús Fernández-Villaverde enero 29, 2015 a las 04:44

Voy a cerrar los comentarios a este post:

1) La mayoria de los lectores, incluso mucho de los que habitualmente aprecian nuestras entradas, no estan de acuerdo con mi vision de este tema. Obviamente, yo no lo veo asi, pero no creo que vaya a convencer a nadie del tema.

2) Todo lo que se podia decir ya se ha dicho y los comentarios adicionales solo van a repetir, con pequeñas variaciones, los argumentos anteriores (a) que esto no tiene mayor importancia y/o b) que deberia haber entrado en analisis del programa economico concreto y/o c) que estoy siendo un borde).

La lluvia de comentarios hoy ha sido muy grande y sencillamente no tenemos los medios humanos para moderarlos todos. En vistas de 1) y de 2), creo que mi decision de cerrar los comentarios es razonable.

Se han cerrado los comentarios de esta entrada.

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