Mis Aventuras con Bitcoin III: Una Evaluación

chart2_Nominal_10-Year Yields_blogcharts_Nominal_10-Year Sovereign_Yield Tras mis dos anteriores entradas repasando el papel del dinero como memoria de la sociedad y el funcionamiento técnico de Bitcoin, hoy concluyo esta seria ofreciendo una breve evaluación de esta moneda virtual. En interés de la concisión, me centraré en algo positivo, en algo negativo y en algo ambiguo de Bitcoin, dejando un poco de lado otros aspectos menos importantes (como las posibles implicaciones políticas que algunos quieren extraer de este experimento). Empecemos por lo positivo.

Lo Positivo

La innovación tecnológica más interesante de Bitcoin es, sin lugar a dudas, la idea de la cadena de bloques como manera de mantener un libro mayor de manera descentralizada. Como explicaba ayer, la cadena de bloques permite la actualización del libro mayor de una manera eficiente al generar incentivos a los distintos miembros de la red a verificar las transacciones lo más rápido posible. Como lo único que se especifica en el protocolo de Bitcoin es el mecanismo de verificación y no los detalles concretos de cómo esta se efectúa, se premia a la innovación de aquellos participantes que diseñan nuevos sistemas de verificación (si algo se puede uno quejar es del exceso de recursos dedicados por los “mineros” a este avance tecnológico, que ha llevado a sonoros fracasos).

Lo verdaderamente relevante, sin embargo, es que la idea de la cadena de bloques es separable de Bitcoin. En principio, la cadena de bloques se puede aplicar a cualquier mercado descentralizado en el que se realicen numerosas transacciones, incluso en ausencia de ordenadores (una explicación básica en FT, a nivel de libro aquí y aquí, aunque este último volumen aún no ha circulado). Dado el coste excesivo de las cámaras de compensación en muchos de estos mercados y el hecho de que sus estructuras de operación hayan quedado anticuadas, la cadena de bloques o una tecnología derivada de la misma pueden ser un componente clave en la modernización del sistema de pagos, tal y como lo demuestra que empresas como Goldman Sachs o Nasdaq estén invirtiendo en este mecanismo (aquí un artículo más reciente en el NYT, citando también los esfuerzos de Santander y BBVA).

De hecho, el concepto de la cadena de bloques puede ser extendida a implementar contratos de pagos automáticos en los que una transacción se ejecuta, sin necesidad de una de las partes autorizándola ex post, cuando se cumple una condición determinada, como la llegada de una fecha, la entrega de un título o el dictamen de un experto. Este es el objetivo, por ejemplo, de los bitcoins coloreados. Esta posibilidad de contratos inteligentes permitiría eliminar fianzas y colaterales que son hoy necesarios en muchos contratos y que añaden gastos innecesarios y riesgo de contraparte. De hecho, existe una importante literatura académica sobre este tema que es particularmente fascinante (por ejemplo, Duffie o Duffie y Zhu).

Incluso aunque tal cadena de bloques no llegue a convertirse en un nuevo sistema fundamental de compensación de pagos, la presión competitiva generada por la misma habrá de ser más que bienvenida en una parte de nuestro sistema económico que se ha quedado anticuada (aunque tampoco faltan las voces que ven en la cadena de bloques un peligro de mayor cartelización, no de más competencia). Cuando llegaron los ordenadores de forma masiva a los sistemas de pagos en los años 70 y 80 del siglo pasado no se re-pensó de manera fundamental la estructura de estos sistemas y en consecuencia no se alcanzaron todas las potenciales ganancias de productividad derivadas de la nueva tecnología (esto es un ejemplo casi de libro del famoso argumento de Paul David sobre el motor eléctrico, un artículo clave en historia económica). Por ejemplo, en estos momentos las tarjetas de crédito cobran en Estados Unidos hasta un 7% de comisión en las transacciones (aunque parte de la misma se devuelve a las partes). Y realizar envíos de dinero internacional es carísimo. Estos costes no tienen sentido alguno con la capacidades computacionales modernas y perjudican en especial a las personas de menores ingresos limitando su acceso a los mercados financieros.

Como adelantaba ayer, sin embargo, el sistema de cadena de bloques sufre de la potencialidad de un ataque masivo que genere un “falso consenso” en la verificación de transacciones: si un número suficientemente grande de nodos de la red aprueban un bloque, este es aceptado aunque sea fraudulento (Itay Eyal y Emin Gun Sirer han demostrado que no se necesita ni el 51% de la red). Bitcoin se basó, originalmente, en la idea de que nadie tendría esa capacidad. Hoy, sin embargo, un “pool” de mineros en China probablemente esté cerca de tener esta capacidad de generar un “falso consenso” (y como decía ayer: se comenta en el mundillo de Bitcoin que hace unos meses el pool de “mineros” GHASH.io tuvo de manera efectiva esa capacidad, aunque ahora su potencia ha caído en picado). Hasta ahora nadie ha querido seguir esta ruta porque todos, incluidos los “mineros”, se benefician de Bitcoin y de la veracidad de los bloques aceptados. Y los partidarios de Bitcoin quieren pensar que en el futuro la popularidad de su moneda atraiga a tantos nodos para evitar estos ataques.

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Pero esta esperanza puede ser infundada. Primero, porque lo que es excesivamente oneroso incluso para una empresa de grandes dimensiones, esta bien en el alcance de un gobierno. Rusia o Irán disponen de recursos suficientes (físicos y humanos) para montar un ataque masivo a Bitcoin y con ello golpear seriamente el sistema económico de sus adversarios, quizás como represalia a unas sanciones o directamente como un acto hostil. Este tipo de ataque fue bautizado por Joshua Kroll y sus coautores como ataque Goldfinger, como en la novela y película de 007 en la que Auric Goldfinger (en la foto, arriba) quiere radiar el oro de Fort Knox para incrementar el valor de sus propias reservas.[1] Segundo, porque los cambios necesarios en el medio plazo del tamaño de la cadena de bloques van a reducir, de manera efectiva, el número de nodos de la red realizando verificaciones, dejando la misma más expuesta a estos ataques maliciosos. En este trabajo se exponen muchos de estos problemas que no tengo espacio para explicar en detalle .

Cualquiera de las tecnologías que se deriven de la cadena de bloques y que se empleen en otros mercados tienen que encontrar una solución a este problema. Por ejemplo, se puede limitar el número de nodos que pueden participar en la misma con algún tipo de autorización o el señoreaje se puede otorgar en proporción a las monedas que ya se tenga (como en nextcoin, un rival de Bitcoin de segunda generación) u otra característica que dependa menos del poder computacional bruto (como en litecoin). La gran ventaja de Bitcoin es que, al ser código abierto, es facil para terceras partes experimentar con nuevas posibilidades de mejorar la cadena de bloques. Sin ir más lejos, un elemento central del funcionamiento del sistema, la función hash criptográfica SHA 256 que explica ayer puede ser sustituida por una función hash criptográfica de nueva generación SHA3, basada en el familia Keccak de funciones esponja, que acaba de ser estandarizada hace menos de un mes.

Lo Negativo

Un mercado clave para que las economías modernas funcionen adecuadamente es el mercado de inversión-ahorro. El tipo de interés -el precio de este mercado- tiene que asegurar que 1) el mismo se vacíe, es decir, que la cantidad de inversión y ahorro sean iguales y 2) y que este vaciado se realice al nivel “adecuado”. Esta aseveración olvida aspectos importantes que no tengo tiempo de discutir en detalle. Quizás el más importante es que en el mundo real, más que “inversión” y “ahorro” como categoría genérica, tenemos un rico conjunto de proyectos de inversión y de instrumentos financieros muy heterogéneos entre si. Sin embargo, en ausencia de arbitraje, generada con mercados financieros suficientemente líquidos, tal heterogeneidad es de menor importancia para lo que tengo que explicar aquí (técnicamente, solo necesito la existencia de un factor estocástico de descuento que me permita valorar cualquier activo).

El tipo de interés real que vacía este mercado no tiene porque ser positivo. El tipo de interés real, como precio del futuro, tiene un primer componente que captura las preferencia temporal por el presente (que los economistas normalmente, pero no siempre, asumimos positiva) y un segundo componente que alisa las utilidades marginales a lo largo del tiempo. Este segundo componente puede fácilmente sobrepasar al primer componente y generar un tipo de interés real negativo.

Como este argumento no se entiende muy bien en la discusión pública (y, por experiencia propia, recuerdo que la afirmación de que un tipo de interés real pueda ser negativo genera enconadas reacciones, incluidas bastante infantiles quejas sobre la “injusticia” de tal negatividad), voy a intentar ser un poquito más técnico que lo que es habitual en este blog, pero espero que no en exceso. En el contexto de un modelo muy básico con agente representativo y sin dinero ni gobierno, como el que se explica el primer día de clase en un programa de economía serio (o en el primer capítulo de un libro de texto standard), el tipo de interés real R que paga un bono entre el periodo actual y el siguiente satisface una ecuación de Euler:

 1=\beta \frac{u^{\prime }\left( c^{\prime }\right) }{u^{\prime }\left( c\right) }(1+R)

donde \beta<1 es el tipo de descuento, que asumiré es menor que 1 (reflejando, pues, la presunción de que los agentes económicos prefieren el presente al futuro), u' es la utilidad marginal, c es el consumo en este periodo y c' es el consumo en el periodo siguiente. La razón de utilidades marginales:

 \frac{u^{\prime }\left( c^{\prime }\right) }{u^{\prime }\left( c\right)}

captura la idea de que una unidad de riqueza mañana puede ser más valiosa que hoy si la utilidad marginal de la misma es mayor que la de hoy. Imagínese, para ilustrar este argumento, que para desayunar hoy tengo 10 galletas pero mañana solo 1 (y que, por algún motivo, no puedo almacenar las galletas durante la noche o que las mismas pierden parte de su frescura de un día para otro). La utilidad marginal de la galleta número 10 hoy es mucho menor que la utilidad marginal de la galleta 1 mañana. Por tanto, es perfectamente posible para ciertas condiciones tecnológicas que:

\beta \frac{u^{\prime }\left( c^{\prime }\right) }{u^{\prime }\left( c\right)}>1

y que, por tanto la ecuación de Euler genere:

 R<0.

Lo bonito de este ejemplo es que el resultado aparece un modelo transparente, sin gobierno alguno (con lo cual nadie puede caer en la tentación de argumentar que el tipo de interés esta “manipulado” de alguna manera por la autoridad monetaria) y sin dinero. Es más, el resultado es tremendamente robusto a la larga lista de quejas que seguro que más de un lector esta pensando en estos momentos. La posibilidad de tener un tipo de interés real negativo surge incluso si en vez de un agente representativo tenemos heterogeneidad individual muy detallada, con agentes de vida finita, con incertidumbre y ambigüedad, con consumo endógeno, con mercados incompletos, con capital privado productivo (la presencia de capital privado solo impone, en general, una cota inferior a R igual a -\delta, donde \delta es la tasa de depreciación; con costes de ajuste esta cota puede ser incluso menor) o con heterogeniedad de tipos de capital (para los que no se han enterado, que son más de uno: la crítica de Cambridge es algo que cualquier estudiante de primero de doctorado de un programa serio sabe resolver sin bajarse del caballo). Es importante resaltar que en ningún momento estoy afirmando que el tipo de interés real tenga que ser necesariamente negativo empíricamente. Simplemente resalto lo sencillo que es, en el contexto de una colección muy amplia de modelos, generar tipos de interés reales negativos. No hay, por tanto, presunción teórica alguna que implique que los tipos de interés reales deban de ser positivos.

El problema surge, sin embargo, cuando introducimos dinero en efectivo en la economía y la mayoría de los activos financieros se realizan en términos nominales (es decir, en activos expresados en términos de la moneda en esta economía). En este caso, la ecuación de Euler queda modificada a:

 1=\beta \frac{u^{\prime }\left( c^{\prime }\right) }{u^{\prime }\left( c\right) }\frac{1+R^{n}}{1+\pi}

donde R^{n} es ahora el tipo de interés de un bono nominal y \pi es la tasa de inflación.

La presencia de dinero en efectivo impone, sin embargo, una restricción adicional en esta ecuación de Euler:

 R^{n} \geq 0

Esta restricción surge de la observación que en una economía monetaria siempre existe la tecnología Tony Soprano de ahorro: se puede ahorrar en términos de efectivo (por ejemplo, guardándolo en el cubo de la comida de los patos). Dado que el dinero en efectivo tiene un retorno nominal igual a cero (al menos en su configuración actual), nadie aceptará comprar un bono que le rinda menos que el dinero en efectivo. Esta afirmación puede ser modificada para incluir una prima b en favor del bono nominal para compensar por los costes de mantener dinero en efectivo (a fin de cuentas, Carmela le roba el dinero a Tony), con lo cual, en la practica, la restricción queda relajada a

 R^{n} \geq -b

donde b es unos cuantos puntos básicos (y lo que explica que buena parte del mercado de bonos nominales soberanos europeos a corto plazo ahora emita a un pequeño tipo negativo). Pero, para facilitar la discusión en esta entrada puedo asumir sin mayor problema que b=0. Esta condición  R^{n} \geq 0 es la famosa cota cero de los tipos de interés nominales.

¿Qué problema genera esta cota? De nuevo, es perfectamente posible pensar que en esta economía pudiese ocurrir que

\beta \frac{u^{\prime }\left( c^{\prime }\right) }{u^{\prime }\left( c\right)}>>1

y que, por tanto, debiera cumplirse que:

 \frac{1+R^{n}}{1+\pi}<<1

donde >> (<<) significa suficientemente mayor (menor) que 1. Un ejemplo sencillo que genera esta situación es una crisis financiera que limita el consumo de los agentes.

Pero, a la vez, si \pi es reducido (por ejemplo, porque un banco central controla cuidadosamente la misma), no se puede satisfacer simultáneamente que

 R^{n} \geq 0

y

 \frac{1+R^{n}}{1+\pi}<<1

¿Cómo se puede resolver este aparente dilema? Cuando un mercado no se puede vaciar por precios, se vacía por cantidades (algo que hemos explicado en este blog mil veces al hablar de las rigideces de nuestro mercado de trabajo). La manera en la que el mercado de inversión-ahorro se vacía es por cantidades es reduciendo el ahorro: dado que la sociedad quiere ahorrar más de lo que permite la ecuación de Euler con la cota cero, la economía se contrae (sube u^{\prime }\left( c\right), reduciendo la razón de utilidades marginales). En concreto, en una economía con rigideces nominales, el deseo de todos los agentes de ahorrar más se traduce en menos demanda. Dado que con rigideces nominales, el producto agregado esta parcialmente determinado desde el lado de la demanda, el producto cae y con él la cantidad ahorrada. Esto es a lo que me refería anteriormente con la necesidad de que el mercado de inversión-ahorro se vacíe a la cantidad “adecuada”: cuando este mercado se vacía a un bajo nivel porque la cota cera es operativa, la economía produce demasiado poco.

Es más, la caída de la demanda causa que los precios bajen (los empresarios quieren vender y no les queda más remedio que tener ofertas, rebajas, etc., aún recuerdo los ofertones que había en Sacks Fifth Avenue en ropa de diseño en 2008, no los hubo nunca antes ni los ha vuelto a haber). Una caída de los precios hace que \pi<0 (o al menos mantiene a \pi suficientemente cercano a cero), lo que al crear

 \frac{1+R^{n}}{1+\pi}>>1

¡agrava el problema! La presencia de la cota cero de los tipos de interés nominales generada por la presencia de dinero en metálico y las rigideces de precios y salarios transforman el sistema de precios, sistema que habitualmente funciona francamente bien, en un mecanismo contraproducente. La cota cero, como bien entendió Keynes (aunque no lo explicase de manera muy clara en la Teoría General), es el verdadero talón de Aquiles de un economía de mercado. Aunque normalmente la cota no es operativa, cuando lo es (en la Gran Depresión o durante la reciente crisis financiera), las economía de mercado se encuentran atrapadas en una situación de bajo nivel de actividad de la que resulta complejo salir porque el sistema de precios no envía las señales adecuadas. El dinero en metálico es un pacto faustiano: mientras nos permite solucionar el problema de cómo realizar transacciones descentralizadas entre los agentes, nos deja expuestos a un serio problema de coordinación intertemporal. De hecho no hay nada especial en cero. Si por el motivo que fuera el tipo de interés nominal no puede bajar de un 1%, tenemos el mismo problema: un precio fundamental en una economía de mercado como es el tipo de interés no se puede ajustar.[2]

En un mundo donde la cota cero de los tipos de interés nominales es operativa buena parte de las intuiciones habituales de política económica (normalmente correctas) funcionan al revés. Una reducción del gasto público improductivo, al incrementar el ahorro nacional, agrava la situación (otra cosa distinta es que tal reducción venga impuesta por una restricción de solvencia, como le pasó a Grecia o casi nos pasó a nosotros en 2010-2012, con lo cual por muy dolorosa que sea la consolidación fiscal, poco remedio queda a la misma). De igual manera, un incremento de la inflación, al reducir el tipo de interés real, ayuda a vaciar el mercado de inversión-ahorro a un mejor nivel de actividad económica.[3]

Este último argumento ilustra, además, porque el resto de la cota cero es particularmente serio en los patrones monetarios de mercancía, como el patrón oro, ya que en los mismos es casi imposible para la autoridad monetaria generar inflación cuando esta es necesaria, o el Euro, ya que al no poder devaluar atrapa a las naciones miembro en una situación de baja inflación. La evidencia de la Gran Depresión es abrumadora: la salida (o modificación) del patrón oro y la consiguiente inflación fue el primer paso para la recuperación. Pocas cosas en economía se ven tan claras como en este famoso gráfico de Barry Eichengreen:

Great slump revisited

(el porqué alguien, después de ver este gráfico, pueda seguir pensando que el patrón oro tiene sentido es un misterio, como el de la existencia del universo, probablemente fuera del alcance de la menta humana de entender).

Obviamente, ir por el mundo generando inflación (o gasto público improductivo) no es la mejor receta. Ambas políticas tienen efectos negativos en el medio plazo y, lo que es más importante, son fácilmente presas de abuso por parte del sistema político (el número de irresponsables y demagogos que circulan por el mundo autodenominándose Keynesianos es tan numeroso como las estrellas del cielo).

Una solución mucho más sencilla es liquidar la cota cero. Y para ello, nada más fácil que eliminar el dinero en metálico e irnos a un mundo de dinero puramente electrónico (algo que llevamos defendiendo en NeG desde hace muchos años). La gran ventaja del dinero electrónico es, que al liquidar la cota cero de los tipos de interés nominales, R^{n} puede ser tan pequeño como se necesite para vaciar el mercado de inversión-ahorro.

Esta idea no es novedosa. Hace ya mucho tiempo Silvio Gesell propuso el estampillado del dinero en metálico para generar tipos de interés negativos (aunque nunca conectó esta propuesta con la idea de que tal tipo de interés solo ha de ser negativo en ciertos casos). Una versión de este plan se aplicó de finales de 1936 a 1937, no con excesivo éxito, en la Alberta del gobierno del Partido del Crédito Social con los bautizados como certificados de la prosperidad (uno de ellos reproducido en la fotografía debajo, una buena descripción de este curioso experimento monetaria se puede encontrar aquí). Robert Eisler, durante la Gran Depresión, propuso que el tipo de cambio entre los depósitos bancarios y el dinero en metálico no fuera constante. Pero el dinero electrónico permite implementar los tipos de interés negativos sin mayor problema. Cuando fuera necesario, los balances de dinero electrónico se irían reduciendo con el tiempo (igual que el de muchas tarjetas regalos, que te imponen un tipo de interés negativo, para inducir el rápido gasto de las mismas). En 2009, los bancos centrales de los países avanzados hubieran podido reducir el tipo de interés hasta -4/-5%, las deudas acumuladas se habrían reducido y la actividad económica ajustado de una manera mucho más suave de lo que se hizo (y no, esto no hubiese “prolongado” los problemas originales, pero eso lo dejo para otro día).

ProsperityCertBack

Bitcoin no permite esta posibilidad y sufre de la cota cero tanto como el oro, sino más por la pérdida progresiva de bitcoins que pueda ocurrir a lo largo del tiempo (y que tiene un efecto deflacionario). Es por ello que una generalización de Bitcoin como moneda de pago agravaría el problema de la cota cero de los tipos de interés. Dado que, por una serie de motivos (bajo crecimiento de la población mundial, envejecimiento, ralentización del crecimiento de la productividad, etc.), es probable que durante las próximas décadas nos enfrentemos a la cota cero de manera más frecuente que en el pasado, como sugiere el gráfico que encabeza esta entrada, de una reciente entrada de Maurice Obstfeld y Linda Tesar (aunque esta opinión no es unánime en la profesión: observadores tan agudos como Jim Hamilton son más escépticos y piensan que los bajos tipos de interés actuales son más consecuencia de situaciones coyunturales).

El “fallo” de nuestro sistema monetario generado por la cota cero tiene que ser afrontado lo antes posible. Las crisis profundas como las que hemos sufrido abren las puertas a los partidos populistas y, más en general, a las malas políticas económicas. El daño que ha sufrido las perspectivas de crecimiento en el largo plazo de la economía americana en los últimos ocho años como consecuencia de respuestas de política económica incorrectas es más que notable (por ejemplo, cualquier cosa en la que Elizabeth Warren haya estado cercana no solo es inconstitucional y un insulto al Estado de derecho, es un desastre esperando a explotar). Y no tengo nada claro que España pueda sobrevivir una segunda profunda recesión sin sufrir serios disgustos. Es más, en un mundo con banqueros centrales independientes (BCE, Fed), el posible daño generado por un exceso de inflación de unos puntos con respecto a un objetivo (como del 2%) es casi con total seguridad un orden de magnitud más pequeño que los daños causados por la cota cero de los tipos de interés nominales o los posibles errores de juicio de estos banqueros centrales en el control de los tipos de interés nominales en el corto plazo.

Bitcoin fracasa de manera rotunda en afrontar este problema y, solo por ello, me coloca en el lado de los que prefieren que esta nueva moneda no se extienda en exceso.

Lo Ambiguo

Bitcoin impone una anonimidad casi total en las transacciones. Esta anonimidad tiene un efecto ambiguo. En los países desarrollados tal anonimidad probablemente solo ayude, en la práctica, a los criminales, como demuestra el éxito de Silk Road gracias a Bitcoin, el uso de Bitcoins para los ataques de malware o la reciente creación por Interpol de una unidad especializada en crímenes con Bitcoin. Incluso sin entrar en temas criminales, la anonimidad impone que todas las transacciones sean finales, lo que dificulta las posibles reclamaciones o resolución de disputas entre partes contractuales (como demuestra los problemas para entender qué pasó exactamente con Mt. Gox). La anonimidad dificulta también la recopilación de datos por parte de las empresas sobre sus clientes, recopilación que esta revolucionando como se diseñan y distribuyen nuevos bienes y servicios, con notables incrementos de bienestar (aunque las rupturas de la confidencialidad de estos datos también tiene efectos negativos).

En los paises en vías de desarrollo o menos democráticos, la anonimidad puede ser beneficiosa: en Bitcoin nadie sabe si eres un opositor a Putin o una mujer en Arabia Saudí intentando escapar de un marido maltratador. Como en la famosa viñeta del New Yorker, todos somos iguales en Bitcoin.

Internet_dog

Cuales de estos dos factores sea más importante en el medio plazo es algo que los datos nos dirán.

En Resumen

Bitcoin es un ejemplo casi único de moneda fiduciaria privada que ha alcanzado fama y renombre mundial. Como tal moneda, esta sujeta incertidumbres, una inestabilidad casi inherente e ineficiencias. Las rápidas fluctuaciones en su precio (unas ocho veces más volátil que S&P500) no son más que prueba clara de esta incertidumbre e inestabilidad y la hacen una mala inversión para casi todos los agentes.[4]

Mientras que el estudio de Bitcoin ha sido para mi fascinante, y espero que para los lectores no excesivamente aburrido, al final del día mi veredicto sobre esta moneda, excepto por la posible importancia de la idea de la cadena de bloques y la generación de incentivos a la innovación tecnológica en el sistema de pagos, es negativo. No creo que su generalización incremente el bienestar de la sociedad, al menos en economías avanzadas como Estados Unidos o Europa, aunque quizás no en desastres certificados como Venezuela o Argentina.

Esta afirmación es diferente, claro, de una predicción sobre su posible éxito. Las monedas fiduciarias privadas tienen lo que los economistas, en nuestra jerga, llamamos equilibrios múltiples: una situación donde muchas cosas diferentes pueden ocurrir. Sencillamente, en estas circunstancias, carecemos de los instrumentos para predecir el futuro. Como siempre dice Tom Sargent, el problema de la economía no es que imponga demasiadas restricciones en los observables, es que impone demasiadas pocas. Es más, puede que lo que triunfe al final sea una nueva moneda virtual diferente de Bitcoin. Como he explicado, existen muchos nuevos experimentos en el mercado de estas monedas y algunas de ellas incorporan interesantes avances con respecto al diseño original de Bitcoin. Igualmente, los estados están también experimentando con monedas electrónicas, como en Ecuador. Vivimos en tiempos de un acelerado cambio tecnológico y Bitcoin ha demostrado que el mismo también puede y debe de llegar a nuestros sistemas monetarios.

Mientras tanto, quizás lo más sensato sea regular adecuadamente los contratos realizados en Bitcoin y su tratamiento fiscal (en España, como me recuerda Francisco de la Torre, existe una consulta vinculante de la Dirección General de Tributos que explica su régimen en el IVA como efecto de comercio), entender bien las implicaciones de estas innovaciones tecnológicas (como siempre, en Estados Unidos y el Reino Unido van por delante de nosotros; un resumen de regulaciones aquí) e ir pensando en una reforma más profunda de nuestros sistemas monetarios públicos.

1. Sí, el argumento de radiar el oro de Ian Fleming no tiene mucho sentido. En la novela, Goldfinger quiere llevarse el oro y enviarlo a la Unión Soviética en un crucero que está visitando Estados Unidos en un supuesto gesto de “buena voluntad”. La crítica fustigó a Fleming al publicarse la novela por la dificultad logística de cargar el oro en el tren antes de que llegasen los refuerzos del ejército a impedírselo, con lo que la película cambia el plan. Por otro lado, la novela ofrece muchos más detalles sobre las actividades de Goldfinger sorteando el control de capitales del Reino Unido en ese momento (M, por ejemplo, se pregunta con razón porqué el valor de la libra esterlina depende del oro en los sótanos del Banco de Inglaterra y no de la capacidad de la economía británica de producir bienes y servicios). Sin embargo la película tiene el comentario más gracioso desde la perspectiva de 2015: Goldfinger guarda parte de su oro en Venezuela, país que sale a menudo en la obra del novelista inglés como ejemplo de probidad financiera.

2. Siempre me ha llamado poderosamente la atención que los mismos economistas que consideran obvio (con razón) que un precio fijo en el mercado de alquileres de pisos (por ejemplo, por una regulación pública) genera un nivel inadecuado de alquileres no vean porque un precio fijo en el mercado de inversión-ahorro (una cota cero de los tipos de interés nominal operativa) genera un nivel inadecuado de ahorro. En todo caso existe un argumento más profundo: la coordinación intertemporal es mucho más compleja y fragil que la coordinación intratemporal. Es por ello siempre peligroso importar la intuición de los modelos estandard de micro intermedia en macro, pues los mecanismos que los primeros enfatizan pueden romperse en los segundos por muchos motivos.

3. Si los precios y salarios fueran plenamente flexibles, la cota cero no sería tampoco un problema (y el producto no estaría parcialmente determinado desde el lado de la demanda): los precios subirían lo suficientemente rápido como para conseguir que el tipo de interés real fuera el adecuado. Cualquiera que haya firmado un contrato de telefonía sabe que los precios no son flexibles: la compañía se compromete a no cambiar el precio del servicio por la duración del contrato (un año, normalmente). De igual manera, los alquileres de los pisos (incluso en mercados completamente liberalizados), los salarios, el precio del periódico y muchísimos otros precios solo se revisan de vez en cuando debido a una serie de razones como los costes de renegociación o los límites en los flujos de información que reciben los agentes. Curiosamente el problema con los precios no es que estos suban demasiado deprisa, es que la rigidez de precios genera demasiada poca inflación.

4. Existe incluso una razón más importante detrás de estas fluctuaciones: la indeterminación del tipo de cambio entre monedas fiduciarias puras, como en el clásico trabajo de Kareken y Wallace.

Hay 27 comentarios
  • La ventaja de Bitcoin es la verificación descentralizada de transacciones. Pero más bien parece una desventaja si hay riesgo de "falsos consensos". Yo me sigo quedando con mi cámara centralizada.

    El incentivo a la verificación viene por el premio en la creación de nuevos bitcoins. Pero se premio se reduce a la mitad cada 4 años. Más allá del posible impacto negativo de esa reducción discreta cada 4 años, lo que está claro es que el bitcoin necesita revalorizarse. El CEO de una compañía de pagos en bitcoin vaticinaba 10.000$ en 2016.
    http://www.invertia.com/noticias/futuro-dinero-podria-pasar-proximos-3003151.htm

    Eso sí, este chico cobraba la mayor parte de su sueldo en euros. Las religiones están bien hasta que toca practicarlas.

    Muchas gracias por el esfuerzo que ha hecho para escribir estas tres entradas tan didácticas.

    Supongo que le preocupa tanto el tema de sistemas de pagos porque en Estados Unidos las comisiones de intercambio son brutales. Aquí no estamos tan mal, aunque puede ser porque los bancos tienen más poder de mercado. Hay quien dice que se quedan parte del pastel de las entidades de dinero electrónico pero subsidian las tarjetas con una menor remuneración del ahorro.

  • Serio candidato a mejor post de la historia del blog. A mi me flipa que pueda explicar aspectos tecnicos de forma tan elocuente que sean entendibles para un no experto. Se agradece el esfuerzo.

    • Gracias 😉

      Queriamos empezar el curso academico de manera seria....

  • Hay que distinguir entre el atesoramiento de un activo financiero (dinero) y el almacenamiento de bienes y servicios (c, en mi notacion). El que yo pueda guardar trozos de papel que ponen 1 dolar, no significa que yo pueda guardar mis galletas de hoy para mañana. Lo que me da utilidad son las galletas, los trozos de papel me permiten entrar en transacciones para comprar galletas.

    En un mundo sin una tecnologia de almacenamiento de galletas de un periodo al segundo (la hipotesis que asumo en la entrada), todos los agentes, de hecho, intentaran atesorar dinero para "comprar" galletas mañana. Pero ese intento colectivo de atesoramiento de dinero es el que reduce la demanda agregada hoy (queremos ahorrar y no consumir) y por tanto genera la caida en el producto que explico en el texto principal de la entrada. Y la caida del producto hoy (se producen menos galletas porque, con rigideces nominales en su precio, la demanda agregada determina en parte el nivel de produccion de galletas) es el que incrementa la utilidad marginal hoy (se consume menos) y re-establace la igualdad en la ecuacion de Euler.

    Uno puede argumentar que la hipotesis de no posibilidad de almacenamiento de galletas no es realista. A ese queja se le pueden dar dos respuestas. La primera es que el argumento se puede generalizar a la existencia de tecnologias de almacenamiento de bienes fisicos pero esto hace la explicacion un poco pesada de presentar en publico sin usar muchas "mates" para ser totalmente preciso (por cierto, esa tecnologia de almacenamiento se suele llamar capital o inversion). La segunda respuesta es que, en una economia moderna, buena parte de nuestra produccion es de bienes y servicios que no se puede almacenar (en especial los servicios, uno no puede guardar un corte de pelo o una asesoria fiscal para el 2013), con lo que mi ejemplo sencillo es suficientemente relevante sin necesidad de "pagar" el coste de explicar el ejemplo mas sofisticado.

    Mas en general, es muy importante siempre distinguir entre lo que yo puedo hacer a nivel individual (atesorar dinero para "mover" consumo de hoy a mañana) de lo que puede hacer la sociedad a nivel agregado (almacenar bienes fisicos para "mover" consumo de hoy a mañana). El que yo pueda hacer lo primero no implica que la sociedad pueda hacer lo segundo (o lo pueda hacer con la misma facilidad). Este tipo de paradojas de agregacion son las que justifican porque la macroeconomia no es microeconomia y, como digo en la entrada, porque emplear la intuicion de micro en macro es, en mas de una ocasion, peligroso.

    • Sí, es posible atesorar activos financieros (dinero) o bienes y servicios (c). Pero, dado que la utilidad proviene solo de c, que suponemos no almacenable, no tiene sentido que los agentes intenten atesorar papelitos de 1 dolar, sin valor intrínseco, como equivalente a almacenar bienes. Si el precio de una unidad de c en el futuro es mayor que en el presente, contando la preferencia temporal, significa que el poder adquisitivo del dinero cae: inflación. Por eso, la razón de las utilidades marginales, contando la preferencia temporal, es igual a (1+π) contrarrestarrestando la rigidez a la baja del tipo nominal. Dicho de otra forma, me resulta contradictorio suponer que no es posible almacenar bienes o riqueza en general pero sí mediante dinero (que no es riqueza por definición).

      En cualquier caso, muchas gracias por su respuesta y en general todo el tiempo dedicado al blog.

      • "no tiene sentido que los agentes intenten atesorar papelitos de 1 dolar, sin valor intrínseco, como equivalente a almacenar bienes. "

        Tu y yo seguro que ahorramos en forma de papelitos verdes (fisicos o en el banco en forma de anotacion electronica). Yo, personalmente, jamas me he planteado ahorrar almacenando en el garaje miles de cajas de cereales o centenares de botellas de coca cola (almaceno unas pocas pero solo para no ir al super todos los dias). Lo que tengo es una cuenta corriente en el banco y billetes de dolar en mi cartera.

        Somos irracionales? No, en absoluto. Sabemos que esos papelitos verdes seran aceptados en el futuro como pagos de bienes por terceros y por tanto, a nivel individual, es igual que almacenar en terminos de bienes. De hecho, es mejor ahorrar en papelitos verdes que almacenar bienes fisicos (olvidemonos un segundo de la posibilidad que las cajas de cereales se las pase la fecha de caducidad: el espacio que ocupan en el garaje tiene un coste de oportunidad altisimo). Y los servicios (que en una economia moderna son la mayor parte del PIB) son en su mayoria imposibles de almacenar (como almaceno el servicio de lavado de mi coche?, no puedo ir al lavado y decir que "me den cinco lavados, que me los llevo a almacenar").

        La clave en macro es distinguir entre es lo que es factible a nivel individual (tu y yo podemos ahorrar en papelitos) y los que es factible a nivel de la sociedad (la sociedad NO puede ahorrar, en su conjunto, en papelitos).

        Dejame que ponga un simple ejemplo. Imaginemonos que tenemos un colegio que da a los niños cada viernes un helado de vainilla como postre. Entre los niños ocurre que algunos de ellos, de vez en cuando, les ponen una bola mas grande que a los demas y a otros una bola mas pequeña (la persona trabajando en la cafeteria tiene que hacer muchas bolas y no le salen todas las bolas igual). A algun chaval espabilado se le ocurrio hace tiempo una solucion: emplear un cromo repetido de la liga del año pasado (y por tanto sin valor casi) como "ficha". El niño que tiene una bola grande le da al niño con bola pequeña parte de su helado y este, en pago, el cromo sabiendo que este segundo chaval podra emplear el cromo en el futuro en la direccion contraria (los niños, ademas, "aseguran" que el sistema se cumpla pegando en el recreo al niño que intente romper estos contratos de manera unilateral). Que es lo que hemos creado? Un sistema de dinero fiduciario. El niño con bola grande (su utilidad marginal del helado es baja) le "presta" al niño con bola pequeña (su utilidad marginal del helado es alta). El niño con bola grande esta "ahorrando" y el niño con bola pequeña "endeudandose". El dinero (el cromo sin valor) permite ahorrar a nivel individual incluso cuando a nivel del colegio (la sociedad) no se puede ahorrar (el helado se derrite a los pocos minutos y es irrecuperable como postre). El problema del colegio apareceria si un dia, por el motivo que fuera, los niños deciden empezar a atesorar los cromos: el sistema de intercambios intertemporal de helados se rompe.

        De manera simplificada te he contado el famoso ejemplo de la cooperativa de canguros de Washington que citaba en otro post. Lee esto:

        http://www.eecs.harvard.edu/cs286r/courses/fall09/papers/coop.pdf

        Es fascinante.

        A fin de cuentas Keynes es el mayor macro de la historia porque fue el primer economista que de manera coherente y detallada clarifico la idea que expongo arriba: lo que es factible a nivel individual y los que es factible a nivel de la sociedad son cosas distintas dada la existencia de intercambios intertemporales entre los individuos. Se que es poco intuitivo, pero cuando uno se acostumbra a pensar de esa manera, de repente muchisimas cosas tienen sentido.

  • Hola,

    para los que estéis interesados en los efectos de tipos de interés negativos sobre moneda electrónica (lo que se llama técnicamente tasa de oxidación o demurrage) va a iniciarse un piloto de moneda local al Cataluña, empezando en Santa Coloma de Gramenet, bajo el proyecto europeo Digipay4Growth http://www.digipay4growth.eu/
    De hecho uno de los objetivos es evaluar de manera rigurosa los efectos sobre la velocidad de circulación del dinero y la actividad económica local de este tipo de monedas, para los que hay muy pocos estudios. Dado que el sistema es electrónico vamos a recopilar datos de todas las transacciones, que pondremos a disposición de la comunidad científica.

    Para todo el tema de monedas locales /sociales lo más recomendable es leer los últimos libros de Bernard Lietaer, su máximo experto, o los artículos de la revista especializada
    http://ijccr.net/

    Sobre Gesell y la tasa de oxidación, lo más interesante es leer el libro de Irving Fisher sobre la experiencia exitosa de los Stamp Script del pueblo Wörgl en los años 30, que fue prohibida por el Banco central de Austria.

    También me gustaría preguntar qué opinas sobre la emisión de dinero con oxidación: ¿ es deuda ? ¿o bajo qué limite ? su valor presente actualizado neto es cero...

    Y felicidades por la serie de posts.

    • Que interesante el proyecto!

      La oxidacion es lo que hacia el estampillado de los certificados de Alberta que reproduzco y el libro de Fisher lo enlazaba en la primera entrada de la serie, asi que cuadra todo muy bien:)

      Emision de dinero con oxidacion: si es emitido por el gobierno, es deuda del gobierno con tipo de interes negativo (como la que emite ahora el gobierno de Alemania o Suiza). Su precio no es necesariamente cero porque el dinero nos presta un servicio de liquidez (lo que es cero es su "fundamental", pero eso es otra historia que he discutido en cierto detalle en la primera entrada de esta serie). Ademas esta el tema de que el factor de descuento tiene dos partes, la tasa de preferencia temporal y la razon de utilidades marginales, y esta ultima puede ser mayor que 1.

      Si el dinero emitido es fiduciario puro (como los "equal dollars" de Philadelphia) entonces no es deuda, es una ficha que se deprecia.

      Espero con interes los resultados del experimento y seguro que en NeG nos encatara hablar/escribir sobre ellos.

      • Gracias por el interés. Me comprometo a teneros al corriente. Y sí, es dinero fiduciario puro. En principio el proyecto no emitirá dinero fiduciario porque tendrá un colateral en forma de euros (como el Bristol Pounf lo tiene en libras esterlinas) ...pero estamos pensando en hacer alguna prueba de dinero fiduciario con oxidación.

        Saludos

  • Gracias por estos estupendos post y por la generosidad de su publicación y divulgación (esto último es extensivo a toda la web.

    Me gustaria plantear al autor dos preguntas esperando no repetirme con las de otros comentarios: (i) ¿Por qué bitcoin es una moneda "finita"? ¿Es una mera decisión de diseño del algoritmo o tiene que ver con el estado de la técnica y la complejidad del referido algoritmo? y (ii) ¿Qué comentario haría el autor a los que califican el sistema como "esquema Ponzi o estafa piramidal"?

    Gracias por adelantado.

    • i) El numero total de bitcoins, 21 millones, esta fijado por el algoritmo. Pero seria muy facil cambiarlo a otro numero (210 millones? 2100 millones?) Lo unico que se necesitaria es el consenso de la red. En la entrada 2 de esta serie lo explico en un poco mas de detalle.

      2) No, Bitcoin no es una piramide. Es una moneda fiduciaria privada, sujeta como todas las monedas fiduciarias privadas al riesgo de que dejen de circular en cualquier momento o a las fluctuaciones de su precio. Lo que si que es Bitcoin (como todas las monedas fiduciarias privadas) es una burbuja (en el sentido tecnico empleado en economia). Esto lo explico en la entrada 1 de esta serie. Sin embargo, y esto es muy importante, el ser una burbuja no es necesariamente malo.

  • Una pregunta sobre pensamiento económico y otra sobre equilibrio, son preguntas sin doblez y por pura curiosidad intelectual:

    1) Si lo he entendido bien, como valor intrínseco entendéis (me refiero a los economistas) el valor presente de un flujo de utilidades. Utilidad en el sentido amplio, no limitado a cash-flows (es decir, las ideas o el arte pueden tener valor intrínseco). Sin embargo, no consideráis como valor intrínseco la liquidez (el network effect). Es decir, un teléfono no tiene más valor intrínseco que el que tengan sus componentes. No estoy diciendo que no valoréis la liquidez , evidentemente os parece que tiene valor, sino que no lo consideráis valor intrínseco.

    Pregunta: la economía es una ciencia social. Las personas son individuos y relaciones entre individuos. No valorar la liquidez (el network effect) como valor intrínseco porque depende de otras personas, no es una abstracción demasiado estricta? se me ocurren multitud de utilidades que no son unipersonales, sino que son fruto precisamente de las relaciones entre los individuos o convenciones sociales.

    2) En el contexto de bitcoin, ¿podrías hacer un comentario sobre el posible equilibrio en el mercado de validación de transacciones ? por el lado de la oferta la validación tiene un coste muy pequeño, pero la competencia lo aumenta por el proof-of-work. Por el lado de la demanda, a mayor precio (discrecional) mayor rapidez, pero si no hay suficiente "hash power" oferta la red es menos segura. ¿Es una dinámica que conduce a algún tipo de equilibrio?

    Gracias y un saludo.

    • 1) La clave es la palabra "intrinseco". Pongamos que una comunidad emplea como dinero papelitos de color verde. Mañana todos los miembros de la comunidad se levantan y empiezan a emplear papelitos de color rojo como dinero. Ahora el papel verde no sirve para nada. Hay algo en los atomos del papel verde que le daba el valor? O algo mejor en los atomos del papel rojo? No, en ambos casos lo unico que importa es la normal social. Es mas, como enfatizo en la primera entrada, no tenemos ni que emplear papelitos: cuentas "mentales" o "electronicas" nos dan el mismo resultado.

      Un telefono, por el contrario, tiene un valor que viene dado por sus caracteristicas fisicas concretas (aunque sea conectado en una red). Por mucho que nos empeñemos, mañana no podemos decidir emplear un piruli de fresa para realizar llamadas de larga distancia (aunque si que podriamos emplear un piruli de fresa como dinero!, de hecho de pequeño en mi colegio las golosinas se empleaban como cuasi-dinero entre los chavales). El que los atomos del telefono esten organizados de una determinada manera (para que el procesador del telefono funcione, la pantalla se pueda utilizar, etc.) y no como un piruli de fresa es clave. El que los atomos del dinero esten organizados como un papel verde, un papel rojo, una concha marina, una piedra de Yap, una moneda de cobre o un piruli de fresa es irrelevante.

      Los economistas entendemos perfectamente que existen bienes cuya utilidad deriva de estar en una red y existe una gran literatura estudiandolos. De hecho, las redes son casos donde la solucion de mercado es generalmente ineficiente, lo que nos da pie a pensar en posibles remedios. Aunque solo sea de manera egoista, para un academico no hay nada mejor para escribir papers que cosas como redes (u otros bienes interpersonales) por la cantidad de temas que se pueden tratar.

      Pero la economia es, como casi todas las ciencias modernas, nominalista. Las definiciones (como las que separan el servicio de liquidez del valor intrinseco de un bien) son meras convenciones entre los academicos que empleamos porque nos resultan utiles para analizar las observaciones empiricas. Si mañana, por el motivo que fuera, no nos resultasen utiles, las tiramos a la basura y no pasa nada. Y decadas de experiencia en investigacion han enseñado a la profesion que separar el valor intrinseco del de liquidez es util para analizar las cosas que nos interesan y resaltar los mecanismos en los que enfocarnos. Si mañana viene alguien y nos convence que cambiemos las definiciones, las cambiamos y no pasa nada. Pero hasta hoy no he visto nada para pensar que la distincion no se util o que exista una mejor alternativa.

      Y, segun mi percepcion en este momento, los mecanismos detras del dinero (memoria social, liquidez, etc.) son suficientemente diferentes de los de un bien de red (rendimientos crecientes de escala, interconectividad de tecnologias) como para que, a pesar de sus similitudes (problemas de coordinacion), merezcan ser pensados de manera diferente. Los servicios de liquidez del dinero, sin embargo, si que son similares a otros problemas de mera convencion social (como la existencia de normas de conducta) y en esos casos si que empleamos argumentos muy similares (como la existencia de equilibrios multiples inestables).

      2) Con respecto al equilibrio de la validacion: no lo se. Es un juego complicado, con muchos agentes y dinamico. He preguntado a varios de mis colegas y no lo tienen claro tampoco.

  • En la pregunta dos, me refiero al equilibrio a largo plazo, una vez que el efecto de generación de nuevas monedas no sean relevantes.

  • Jesús, gracias por tomarte el tiempo en contestar.

    Entiendo que sea conveniente estudiar el efecto de red de manera aislada. Sin embargo, excluirlo del valor intrínseco parece tener la consecuencia de calificar como burbuja situaciones donde el valor de red es lo esencial (en mi cabeza, burbuja=irracional, no se si es correcto).

    Si tengo una llave que me da acceso a un tesoro, mi intuición me dice que la utilidad de la llave es asimilable a la utilidad del tesoro. Si la llave es electrónica, no son más que unos y ceros. Valor intrínseco=cero. Precio=burbuja.

    Tanto un bitcoin como un teléfono son llaves de entrada a una red, ambos tienen una configuración única que les da esta característica. No se puede usar una piruleta para acceder a la red telefónica, pero tampoco se puede usar para acceder a la red de bitcoin. A mi entender, teléfono y bitcoin son bienes escasos que proporcionan acceso a utilidad (pagar por ellos no es irracional).

    Entiendo que muchas redes son consecuencia de una norma social y que por lo tanto pueden cambiar; es decir, el valor del tesoro puede ser variable. La misma llave también puede perder su valor (para acceder, hoy se necesitan papelitos rojos, mañana verdes). No estoy seguro que introducir variación en el valor por estas razones cambie el argumento.

    En fin, disculpa la insistencia con todo esto. Seguramente ya le he dado demasiadas vueltas.

    Un saludo.

    • Creo que la clave es que los economistas NO pensamos que una burbuja sea necesariamente irracional o negativa. Como comentaba en la entrada primera, una de mis preguntas favoritas en los examenes de primer año del doctorado es un modelo sencillito donde tener burbujas es fantastico para la sociedad ya que incrementan el bienestar de todos los agentes.

      Se, que en la discusion cotidiana y entre los periodistas, se emplea la palabra "burbuja" con un sentido negativo (o de irracionalidad). Cuando un economista academico dice "burbuja", sin embargo, le da un sentido muy diferente. Hay casos donde las "burbujas" son positivas y otros donde son negativas.

      E igualmente, pagar un precio positivo por un "burbuja" no es irracional. Jamas he dicho que lo sea. Es simplemente pagar mas que un fundamental. En mi vida he pagado precios positivos por bienes que estaban por encima de su fundamental y no creo, en absoluto, que fuera irracional en mi comportamiento (muy recientemente, durante unas vacaciones en Baviera; mi mujer y yo hicimos chistes al respecto durante la cena que vino luego).

      El llamar a algo "burbuja" nos sirve porque, a lo largo del tiempo, hemos desarrollado instrumentos analiticos para estudiarlas. En particular, estos instrumentos analiticos nos permite entender que las "burbujas" son situaciones donde los precios pueden cambiar de manera drastica en segundos (quizas por ello los periodistas extraen "irracional" o "negativo" de "burbuja") sin ningun cambio en el valor intrinsico. La experiencia de Bitcoin y sus violentas fluctuaciones de precios ilustran, en mi opinion, este punto muy bien.

  • Interesante artículo. Como comentas las ideas de Silvio Gesell, creo que puedes estar interesado en una alternativa al Bitcoin con un 5% anual de oxidación (algo menos porque una potencia de dos es más eficiente) que se aplica cada bloque (cada 10 minutos aproximadamente). Silvio Gesell estimó que el interés básico historico con el patrón oro era de 5%.

    Otra diferencia importante con respecto a Bitcoin es que sólo 20 de los 100 millones de freicoins en señoreaje inicial son destinados al subsidio de la mineria.
    Actualmente los 100 millones de Freicoins (el máximo, a diferencia de los 21 millones de Bitcoins) han sido emitidos, por lo que la inflación monetaria (no confundir con inflación de precios) es 0%, y el subsidio a la minería se ha congelado en el 5% anual proveniente de la oxidación.
    Los otros 80 millones fueron a parar a la fundación Freicoin, que los distribuye de forma completamente transparente complementando donaciones a organizaciones y proyectos sin ánimo de lucro por parte de los usuarios de Freicoin (de esta manera pueden decidir cómo se gasta el señoreaje). Pero los fondos de la fundación Freicoin también sufren oxidación y los usuarios podrían elegir sustraerlos de la fundación y repartirlos proporcionalmente entre los tenedores de freicoins en cualquier momento.

    Para más información:

    http://freico.in

  • Magnífico inicio de año.
    Me ha parecido estupendo el dato de que el límite de bitcoins no es fijo. No lo había leído en ningún sitio. Eso abre muchas posibilidades y muchas dudas y eso me gusta.
    Aquí, cuando dices que el descuento por la preferencia temporal y la relación de utilidades intertemporales son cosas distintas no me parece tan inmediato. En la escuela austríaca se entiende que la preferencia temporal tiene unas causas (las famosas "tres razones" de Bohm-Bawerk ) y, con matices, una de ellas es precisamente que los agentes valoren más los bienes presentes que los futuros. Como la valoración es subjetiva y derivada de la utilidad marginal me parece que debería corresponderse justamente con esa beta que tú separas como si viniese de algún otro sitio.
    En todo caso, aunque haya más razones para la preferencia temporal creo que es claro que no es independiente de esa razón de utilidades. Si esto es así, las variaciones en las ratios no pueden ser demasiado amplias y quizá no puedan llegar a negativas.

    • Como decia en la entrada principal, estoy tratando con el modelo basico de primer dia de primer año del doctorado.

      La economia moderna no comienza con las utilidades. El primitivo de la teoria son unas relaciones binarias de preferencias. En concreto, asumimos que un agente prefiere la senda de consumo c1,c2,c3,... a la senda cp1,cp2,cp3... Bajo cierto tipo de condiciones, existe un teorema de representacion que nos mueve de la relacion binaria a un funcion de utilidad. El teorema de representacion es una teorema si y solo si: si una senda de consumo c1,c2,c3,... es preferida a la senda cp1,cp2,cp3,... entonces se cumple que U(c1,c2,c3,...)>U(cp1,cp2,cp3,...) y viceversa, en direccion contraria. Movernos a una funcion de utilidad es conveniente matematicamente porque tiene una estructura metrica que podemos explotar.

      Bajo condiciones adicionales, como las que se asumen al principio del semestre para facilitar el algebra, esta funcion de utilidad U(c1,c2,c3,...) es linealmente separable:

       U(c1)+\beta*U(c2)+(\beta^{2})*U(c3)+....

      que es la estructura que empleo en la entrada. El llamar al primer componente, \beta factor de descuento y a \frac{u^{\prime }\left( c2\right) }{u^{\prime }\left( c1\right) } razon de utilidades marginales son solo palabras que nos sirven para concretar la intuicion. En concreto el primer termino nos indica el mecanismo de "pura preferencia temporal" (la relacion de intercambio entre 1 galleta hoy y 1 galleta mañana) mientras que el segundo termino captura la diferencia de utilidades marginales entre el hecho que hoy tengo 10 galletas y mañana solo tendre 1. Es relativamente sencillo (si tuviese mas tiempo para escribir toda la teoria matematica completa) demostrar como estos dos elementos son claramente diferentes y explicar como se pueden identificar en los datos (empleando datos experimentales, de encuestas o de contabilidad nacional).

      Sin embargo, existen muchos casos donde esta separabilidad se rompe. Yo, por ejemplo, tengo publicados al menos una docena de papers en los que no hay separabilidad (yo suelo emplear una cuasi-separabilidad que permite capturar la idea de habitos en consumo a lo largo del tiempo). En este caso, la condicion de Euler es:

      <br />
\frac{\frac{\partial U\left( c_{1,}c_{2},...\right) }{\partial c_{2}}}{\frac{\partial U\left( c_{1,}c_{2},...\right) }{\partial c_{1}}}(1+R)=1

      No existe motivo alguno por el que el primer termino de esta expresion tenga que ser menor que 1 (y si, incluso aunque la funcion de utilidad no fuera diferenciable, todavia se puede encontrar una expresion similar a costa de todavia mas notacion). Podremos discutir si empiricamente lo es o no (la mayoria de las estimaciones econometricas nos dicen que en de 2008 a 2012 este termino fue claramente mayor que 1, pero como en toda la evidencia empirica no hay certeza 100%). Pero lo que no podemos negar es que la teoria economica no pone restriccion alguna a que los tipos de interes reales que vacian el mercado de ahorro-inversion puedan ser negativos.

      La inmensa mayoria de los economistas academicos piensan que comenzar con las utilidades subjetivas como primitivo de la teoria solo demuestra, una vez mas, que la escuela austriaca es un programa de investigacion muerto y acabado hace 80 años. De igual manera, construir teorias del ciclo que asuman que el tipo de interes real neto tenga que ser positivo es, sencillamente, absurdo.

  • OK. Siendo así no estamos en desacuerdo (y me parece que tampoco lo estás, en esto, con la escuela austríaca aunque parece que crees que sí, de hecho muchas otras argumentaciones tuyas las veo cercanas a dicha escuela -por ejemplo con el asunto de la introducción de agentes heterogéneos en los modelos-).
    La "cuasiseparabilidad" que usas en esos papers me parece mucho más atinada como argumento que separar ab initio. Y,desde luego, nada impide que los tipos reales puedan ser negativos. Solo es que esa separación descuento-ratio no la creo cristalina.
    Un saludo. Y repito: estupenda trilogía.

  • Jesús, una cosa. No es la primera vez que dices que la crítica de Cambridge está desfasada, que todos los implicados cometieron errores, etc. Pero viendo la página de Wikipedia que enlazas no viene nada claro que sea algo superado. De hecho, la conclusión es más bien que los neoclásicos directamente han decidido ignorarla ("Most often, neoclassicals simply ignore the controversy, while many do not even know about it. Indeed, the vast majority of economics graduate schools in the United States do not teach their students about it") y el tono es más bien pro Cambridge, UK. ¿Podrías facilitar alguna bibliografía en la que se explique "la solución" o dar alguna intuición para profanos de la misma? gracias por la entrada. Voy poco a poco, con lápiz y papel, disfrutándola.

    • Enlace la pagina de wiki por tener alguna referencia pero (como tristemente casi todas las paginas en wiki sobre teoria economica), el contenido de la misma es muy malo.

      En una respuesta a un comentario poco puedo explicar (y si, tengo ganas algun dia de escribir un post al respecto), pero voy a intentar al menos presentar las ideas basicas.

      En un modelo moderno, el punto de partida es la existencia de un pricing kernel (tambien llamado factor estocastico de descuento). Bajo condiciones muy generales (que no implican nada sobre la existencia o no de heterogeneidad de capital o de tecnologias o la existencia o no de mercados completos), se puede demostrar que en una economia existe ese pricing kernel.

      Una vez que tienes un pricing kernel, puedes valorar cualquier activo, desde una silla a un piruli de fresa, desde un alto horno a una factoria de fabricar microprocesadores. En concreto, el pricing kernel te da expresiones para el tipo de interes y para el rendimiento de cualquier tipo de capital y otros factores productivos. Este rendimiento puede encontrarse en economias con mercados incompletos, competencia imperfecta o monopolio (con especificaciones muy diferentes, etc) y con consumidores muy heterogeneos (por ejemplo, con diferentes edades, como en los modelos de generaciones solapadas, o con diferentes niveles de capital humano, o diferentes ocupaciones).

      Gracias al desarrollo de la idea del pricing kernel en los años 70, existen multitud de articulos en la literatura tratando problemas en los que no hay nada ni remotamente similar a una funcion de produccion agregada y con una riquisima heterogeneidad de tipos de capital y tecnologias de produccion.

      Algunos de estos papers han aportado cosas importantes. Pero, en general, uno de los resultados basicos de la literatura es que CUANTITATIVAMENTE, la hipotesis de tener una funcion de produccion agregada, para muchos problemas de interes, es una aproximacion excelente y no merece la pena meterse en lios de tratar la heterogeneidad en detalle. Existen ciertos casos, sin embargo (como cuando se trata de explicar la seccion cruzada de los dividendos de las empresas o la distribucion de su tamaño), donde esta heterogeneidad ha resultado ser clave. Como todo en economia, la gracia es saber cuando hay que simplificar y cuando no.

      Igualmente una de las areas mas activas en economia han sido los modelos de search, matching, and bargaining (soy de Penn, donde algunas veces ha parecido que era lo unico que haciamos ;), y en todos estos modelos ni hay agregacion alguna ni los precios de los factores se equiparan a productividades marginales.

      Robinson, Kaldor y demas simplemente se quedaron atascados en un entendimiento de como se valoran activos muy anticuado. No solo carecian de los instrumentos matematicos basicos (Joan Robinson, en muchos de sus articulos, simplemente no entiende que es un punto fijo), si no que, en su propio dogmatismo (que disfrazaban de "economistas criticos", pero que basicamente significaba que no leian nada con lo que no estuviesen de acuerdo; solo hace falta hablar con la gente joven que estaba en Cambridge en aquel entonces para que te cuenten como eran de verdad esta gente detras de su disfraz de "criticos"), no entendieron nada de la revolucion que suposo los años 70 para la construccion de modelos dinamicos en macro.

      Por el mundo pulula mucha gente que sigue sin enterarse de todo esto. Y tienen un problema basico. Cual es? Como puede ser posible, piensan, que si tenemos "razon", no nos hagan ni caso? Pues sera "una conspiracion" o "ignorancia" o algo asi. No, la realidad es mucho mas sencilla: la profesion miro la critica de Cambridge, penso sobre ella con los instrumentos modernos y le parecio que era una solemne chorrada.

      Comparemos las fortunas de la critica de Cambridge con behavioral economics. Behavioral es, indudablemente, un ataque mucho mas profundo a la economia "neoclasica" pues pone en cuestion practicamente todo, desde la estructura de preferencias estables al concepto de maximizacion. Ha ignorado la profesion a behavioral? En absoluto: la profesion ha dado Nobeles, John Bates Clark medals y catedras en los mejores sitios a la gente que hace behavioral.

      Cual es la diferencia? Los economistas que hacen behavioral son tipos serios que han aportado ideas extremadamente utiles. Los que se siguen creyendo la critica de Cambridge, no.

      Lo que es casi seguro es que la probabilidad que nunca "convenza" a alguno de ellos es cero. Abandonar todo tu "capital humano" y todas las bobadas que se han dicho por decadas al respecto es duro porque uno se queda sin nada. Es mucho mas facil contarse a uno mismo que los malvados economistas neoclasicos son tan ignorantes que no saben que es la critica de Cambridge o que existe una conspiracion de silencio.

      Pero bueno, un dia de estos lo explicare con mas calma 😉

  • Muy instructivo todo.

    A ver si se anima y encuentra algo de tiempo para escribir sobre la "crítica de Cambridge". Algunos se lo agradeceríamos mucho.

  • Me dirijo al oráculo con otra duda económica ;).

    Un argumento que se escucha a menudo es que la política monetaria de bitcoin conduce inevitablemente a una espiral deflacionaria.

    Después de investigar un poco el tema, me encuentro con argumentos que parecen razonables, basados en hipótesis que parecen razonables, que llevan a conclusiones distintas.

    ¿Existe una respuesta sin objeciones? No hace falta escribirlo, si fuera posible que mencionaras alguna referencia, es más que suficiente. Grcs!

    P.S. En mi opinión, el argumento del ataque Goldfinger, tal y como está enfocado, no parece el más sólido (y no porque bitcoin no sea susceptible al ataque, en eso sí estoy de acuerdo). Me explico: dentro de un sistema con varios objetivos posibles, para que la debilidad frente al ataque fuera un argumento de peso, bitcoin debería ser la alternativa más eficiente de ataque (no hace falta escapar corriendo de un oso siendo el primero, basta con no ser el último). Por lo tanto, primero habría que definir los objetivos del ataque y luego evaluar si atacar a bitcoin tiene sentido frente a las alternativas (y no es que el sistema financiero sea a prueba de bombas precisamente, tengo la impresión de que hay multitud de formas alternativas de ataque Goldfinger).

    Un saludo.-

    • No veo muy bien como puede nadie argumentar que Bitcoin, si se generalizase en el largo plazo, pueda ser algo distinto que deflacionario: la economia seguria creciendo pero la oferta de moneda es constante (o reducidiendose ligeramente, dado que algunas claves privadas se pierden). Como no va a ser deflacionario? No se quien puede decir lo contrario.

      Lo que creo que se puede argumentar (aunque estoy en desacuerdo) es que esta deflacion puede ser beneficiosa, pero negar la mayor (la deflacion) me parece muy aventurado.

      Goldfinger: era solo un ejemplo que el sistema tiene problemas, no una prediccion de que este ataque vaya a ocurrir (aunque, personalmente, no le pongo ni mucho menos probabilidad cero).

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