Más sobre Carolina del Sur (edición demócratas)

por Jesús Fernández-Villaverde el 28/02/2016

Hace unos días escribí una breve entrada sobre la diferencia en el nivel educativo de los votantes en la primaria republicana de Carolina del Sur. Ayer, los demócratas tuvieron su propia primaria (por motivos extraños se celebra en días distintos). En esta ocasión la diferencia más destacada no es por educación, es por raza. Entre los votantes blancos, Clinton ganó a Sanders 54%-46%, con una diferencia de 8 puntos, bastantes pero no espectacular. De hecho, entre los hombres blancos, Sanders ganó 56%-44% (perdió entre las mujeres blancas, que fueron bastantes más, 40%-60%). Entre los votantes negros, Clinton ganó 86%-14%, una diferencia casi a la albanesa de 72 puntos. Este margen fue tan abrumador que hizo que Hillary sacase más votos (271.514) que Trump (239.851), incluso aunque votase casi dos veces más gente en la primaria republicana (737,917 votantes) que en la demócrata (369,526).

No voy a calificar de tal diferencia de lucha racial en Carolina de Sur (Sanders jamás ha realizado el más mínimo comentario que se pueda considerar racista y, a diferencia de Trump, no se dedica a atizar las llamas de los resentimientos sociales) pero de nuevo demuestra las profundas diferencias electorales existentes en este momento en Estados Unidos. Las oposiciones raciales en Carolina del Sur se ven también en la diferencia entre los votantes republicanos de las primarias (96% blanco, 1% negro) y demócrata (35% blanco, 61% negro).

Carlos Jerez febrero 28, 2016 a las 21:54

¿Por qué los Clinton tienen tanta popularidad entre los afroamericanos?.

En cualquier caso, la victoria de Clinton parece cantada, al menos en las primarias demócratas y probablemente en las presidenciales. Ahora, lo que los republicanos tienen miedo, es que un candidato como Trump que parece producir un enorme rechazo entre los votantes en general, tenga toda la pinta de ser aupado por ese sector radical de su partido tan predominante en las primarias. Ya hablan de que por culpa de él podrían perder el Congreso y seguro el Senado.

Todo lo anterior quizás sea una buena noticia para los demócratas o los liberales (progresistas) como yo mismo, pero miedo me da siempre que alguien así se acerca al poder. Hemos visto lo que ha pasado en varios países europeos donde la ultraderecha se ha hecho muy fuerte y ahora mismo en EEUU el debate parece nominado por los argumentos de la misma.

PD: Obama quiere poner impuesto a la gasolina, ojalá lo consiga pero lo tiene difícil. Lo que me recuerda al ridículo precio por la gasolina que pagan en algunos países como Venezuela y lo difícil que es para muchos gobiernos dejar de subvencionarla y empezar a gravarla.

Jesús Fernández-Villaverde febrero 28, 2016 a las 22:42

Bill era un blanco pobre de Arkansas. Tenia una herencia cultural muy semejante y siempre fue capaz de conectar con ellos de manera muy cercana. Y, ademas, los votantes negros tienden a ser mas conservadores socialmente y los hipsters come-tofu whiter-than-snow de Sanders les dan mucho repelus ;)

Estilpon febrero 29, 2016 a las 12:40

Ten en cuenta que Trump no es especialmente predilecto entre los evangélicos ni tea-parties…de hecho, se le suponía bastante alejado del mainstream republicano, era un new-yorker…Tenía posiciones más centradas en algunos asuntos, aunque en campaña se ha escorado bastante. Aquí solo llegan las barbaridades que suelta, que son muchas. Genera pavor que un constructor-inmobiliario con su perfil llegue a ser el Presidente.

Un posible Trump vs Clinton II me recuerda un poco a Bush II vs Gore. Enormes diferencias de preparación y sentido común, pero al final pesa la capacidad de conectar con la gente. Hillary no es Bill.

Jesús Fernández-Villaverde marzo 5, 2016 a las 12:09

Voy a estar de viaje por una semana y con acceso limitado a Internet, con lo que voy a cerrar los comentarios un poco antes de lo normal.

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