Las Falacias de los Defensores de la Propiedad Intelectual

La verdad es que los pesados de los “derechos de autor” me tocan las narices cada vez más, por decirlo así de sencillo y de claro. No se que me molesta más: si su farisea moralina o su falta de conocimientos de economía.

Ayer Samuel Bentolila ponía un link a la columna en FT donde se hablaba de mi post con Luis sobre la consolidación fiscal y explicaba que si no salía, se pusiera el título del artículo en Google y que se iba a él. Alguien nos entró a protestar con el argumento que con ello fomentábamos la piratería intelectual. Cuando le respondimos que esto era una bobada, porque FT te deja mirar un número de artículos gratis al mes sin tener que pagar, primero nos dijo que a FT eso no le hacia gracia ya que quiere que uno se registre primero (lo cual es irrelevante; un lector, PVN, lo explica muy bien en otro comentario que además clarifica que nuestro protestón no sabe lo que es un caché) y segundo entró en una diatriba de cómo el sistema actual era fantástico, con afirmaciones tan peregrinas como “El sistema de derechos de autor en Occidente es hasta la fecha la mejor forma conocida de garantizar el crecimiento y la innovación.” Si uno se va a la página web de la asociación con la que firmaba el comentario (aparentemente no le apetecía dar su nombre verdadero, será que está protegido por algún copyright) se ven, además, las típicas acusaciones sobre robos y demás

Bueno, pues esto no es verdad, es solo una pila de falacias de un grupo de presión que quiere limitar el crecimiento económico.

Empecemos por el principio: ¿es violar la propiedad intelectual robar como roba un pirata? No. Esto es muy obvio una vez que se piensa un poco. Los economistas solemos distinguir entre los bienes rivales y los bienes no rivales. La diferencia se fundamenta en si el uso del bien por un agente económico impide a otro agente usarlo al mismo tiempo: si la respuesta es que sí, es un bien rival, si la respuesta es no, no lo es. Pensemos en una camisa: si yo me pongo una camisa, a la misma vez usted, querido lector, no se la puede poner (al menos que queramos hacer una escena de película de los hermanos Marx). En comparación, si yo estoy utilizando el teorema fundamental del cálculo, no impido a nadie que también lo use. Los 7000 millones de seres humanos podemos estar empleándolo a la misma vez y no pasa nada. Por ello, cuando yo le quito una camisa a mi vecino, le impido que la pueda seguir empleando. Cuando yo le copio a mi vecino su libro de macroeconomía, no impido que él lo pueda seguir usando. Por tanto, el bien bajo propiedad intelectual no me lo estoy apropiando.

Lo que sí que puedo estar causando es un perjuicio económico. Si el dueño del libro es su autor y yo lo copio, él sigue siendo el propietario del libro pero, por ejemplo, no me lo puede vender. Este daño no es un robo, es, como su propio nombre indica, un posible ingreso que se ha perdido.

Me dirá usted, entonces, que en realidad no hay tanta diferencia: que un robo supone la pérdida de un bien y la copia de un libro supone un lucro cesante. Sí y no. Sí, porque han ambos casos el agente sufre una pérdida. No, porque en el segundo caso lo que realiza es una perdida de potenciales ingresos futuros que nuestro sistema jurídico respeta en muchos casos. La mejor prueba de ello es la limitación temporal en los derechos de propiedad: la camisa es mía y lo será siempre. Si tengo descendientes, se la podrán ir pasando el uno al otro hasta el final de los tiempos cuando se caiga a cachos. En cambio, el derecho de propiedad intelectual expirará en un momento u otro. Es decir: que el derecho ya reconoce de manera bastante clara que estamos hablando de cosas muy distintas.

Pero pongamos otro ejemplo para ir más allá. Imaginémonos que yo, en vez de copiar el libro de macroeconomía de mi vecino, escribo uno mejor y le robo el mercado. El daño se lo causo igual: le quito los ingresos futuros. Esto es perfectamente legal. Sin embargo, si yo creo una nueva camisa, no impido a mi vecino que siga disfrutando de su camisa original sin problema.

La única conclusión lógica a la que se puede llegar, por tanto, es que el copiar una obra intelectual es un acto que no limita el disfrute de la cosa por su propietario pero que causa un daño económico en una tercera persona y que el derecho ha decidido limitar en ciertos casos. Robo, no es robo de nada. Daño al autor: sí, si efectivamente se pierde el flujo de ingresos.

¿Por qué protege el derecho la propiedad intelectual? Porque es necesario dar incentivos ex ante a los creadores de obras intelectuales. Estas se caracterizan por generar, casi en su totalidad, solo costes fijos, mientras que los costes marginales son casi cero. Pensemos en una película: el coste de la misma es filmarla (coste fijo), el coste de vender un DVD más de la misma es casi trivial. Si estuviésemos en un sistema donde copiar DVDs fuera gratuito, el precio de los mismos convergería rápidamente a su coste marginal (cero) y por ello, en principio (las cosas en realidad son más sutiles, por eso digo en principio) el creador nunca podría recuperar sus costes fijos, con lo cual no habría creación intelectual. El remedio que tenemos en occidente es dar un “monopolio” temporal al creador de la obra (o el que tenga el derecho en ese momento) por el cual si alguien vende DVDs de la misma película, se le aparecerá la Guardia Civil a hacerle cambiar de opinión. El monopolista entonces impondrá un precio superior al coste marginal, lo que genera una distorsión ex post.

Es decir: que el otorgar derechos de propiedad intelectual es únicamente un sistema de incentivos y por tanto carece de ninguna valoración moral, ni positiva ni negativa. Nadie tiene “derecho” innato y natural a la propiedad intelectual (sí que creo que tiene derecho al reconocimiento de ser el autor, pero nada más). La propiedad intelectual es simplemente un mecanismo de la sociedad para solucionar un problema. Es como poner una cañería en la casa de uno: por algún sitio tiene que ir el agua.

Y de la misma manera que uno puede diseñar distintas cañerías, existen diversas maneras de suministrar los incentivos adecuados. En particular, tenemos que recordar que el monopolio al que nos referíamos genera una distorsión ex post para generar los incentivos ex ante. Por tanto es sensato pensar en la posibilidad de mecanismos alternativos.

El primero es el mecenazgo, público o privado. Buena parte de lo mejor de la innovación en la historia de occidente ha venido del mismo, incluido la inmensa mayoría de la ciencia básica y de la tecnología moderna. Este post está escrito gracias la arquitectura básica de internet, Unix, C++ y Latex, todos ellos productos de este mecenazgo. La financiación (pseudo) pública nos ha dado Unix; la búsqueda de beneficios, Windows Vista.

El segundo son los premios. A lo largo de la historia los gobiernos han otorgado premios a aquellas personas que generaban una nueva idea (por ejemplo, un reloj particularmente exacto para la navegación). Muchos economistas como Michael Kremer han propuesto recuperar esta tradición y que los gobiernos anuncien, por ejemplo, un premio a la primera compañía que encuentre una vacuna efectiva contra ciertas enfermedades tropicales.

El tercero es el facilitar mecanismos de cooperación múltiple. Wikipedia es el mejor ejemplo posible: en vez de gastarnos un dinero tonto en una enciclopedia privada, tenemos ahora una pública que es varios órdenes de magnitud mejor.

El cuarto son todos los mecanismos de innovación competitiva que han permitido, por ejemplo, el crecimiento de Walmart. Buena parte de los procesos de negocios no están protegidos y pueden ser copiados libremente y sin embargo las empresas continuamente crean nuevos procesos.

Finalmente, y manteniéndonos dentro del sistema actual, se pueden cortar muchos de los excesos que el mismo tiene. Que un libro siga estando protegido 70 años después de la muerte del autor me parece sencillamente absurdo. Cualquier flujo de ingresos futuros descontados tan lejos en el tiempo a un tipo de interés sensato (pongamos el 4% anual) es trivial. La presunción es, en consecuencia, que estamos protegiendo en exceso a la propiedad intelectual. Quien tenga opinión contraria debe de suministrar evidencia: la carga de la prueba recae en aquellos que quieren el monopolio, no en lo que los queremos eliminar.

Dado que existen alternativas, la necesidad de reconfigurar nuestro sistema de propiedad intelectual es más importante que nunca. En un mundo digital los límites a la creatividad y a la experimentación, son tan difusos que, coartarla como intenta hacer buena parte de la industria con cosas como SOPA es una profunda equivocación. Vivimos en un momento en el que deberíamos de pecar de poca protección, no de protección excesiva. Daron Acemoglu lo explica mucho mejor que yo:

Para que no los sepan Daron es uno de los líderes actuales de la profesión económica. No se me ocurre nadie en su generación que haya contribuido más en temas de crecimiento económico o de la innovación.

Pero los ejemplos de gente que se ha sentado a pensar en este tema y han llegado a la conclusión de que nuestro sistema actual no tiene ni pies ni cabeza serían interminables así que solo voy a citar uno cercano a este blog: Michele Boldrin, que junto con David Levine, han escrito un magnífico libro al respecto. Lo mejorcito de la profesión, por tanto, es profundamente escéptica sobre el sistema de protección actual.

Son los defensores del sistema actual los que están en minoría en el mundo académico. Se aferran a una concepción anticuada de la innovación y lo que es peor, ni saben historia económica ni entienden los problemas de incentivos existentes. Y encima aderezan esa ignorancia con “moralina” de serie americana barata: “que si esto es robar”, “que si es piratería”, blah, blah. Zarandajas.

Así que querido lector: si usted es de los que les molesta el sistema actual y quiere luchar para cambiarlo, por favor adelante. Callemos con nuestros argumentos a una industria que quiere destruir nuestro futuro de innovación y crecimiento.

Pd. Y prediquemos con el ejemplo: copie este post masivamente, cuanto más mejor.

Hay 141 comentarios
  • Soy totalmente ignorante en estos asuntos, pero recuerdo haber leído que el sistema en copyright es una entre varias opciones posible para remunerar a los autores. Me parece que hay uno 'en cadena', en el que el primer eslabón, autor, cobra de una sola vez al vender su producto, el comprador lo vuelve a vender, etc. ¿Alguien sabe si es así?
    También recuerdo, aún peor, otras formas alternativas de remunareción, por loq ue el debate parece más amplio que copyright sí o no.
    Saludos y enhorabuena por el movimiento generado.

  • Gracias por el post y la paciencia,
    Solo una referencia mas de la evidencia academica sobre la optimalidad(???) de las patentes y derechos de autor para fomentar la innovacion ( en este caso, se refiere a innovacion y no derechos de autor... No se q tiene q ver Sonny Bono o Cliff Richards con el progreso del conocimiento)
    Btw, no es Herald Tribune, es Science
    http://www.sciencemag.org/content/323/5919/1335.short

  • No estoy de acuerdo con el primer párrafo: si copias un libro efectivamente, habrá lectores que no habrían pagado un céntimo por el libro, y por lo tanto no hay perjuicio para el autor. El problema es que los que sí lo habrían pagado, al comprobar que otros lo leen gratis, dejarán de pagar y buscarán el pdf en internet. No pueden coexistir dos ofertas paralelas por un libro, una a 0 euros y otra a 15 euros, porque todos se irán a la primera.
    El modelo debería ser de un rango de precios de 0,5 a 5 euros, que haga que no valga la pena buscar un oferta gratis por medios "a legales" en los rangos inferiores de precio y con servicios adicionales que justifiquen los precios superiores.
    La resistencia de la industria cultural tradicional es lógica, porque este modelo supone su desaparición. De hecho considero que la industria cultural del futuro se parecerá más a Amazon, Nextflix o Itunes que a Planeta, Santillana o Sony

    • Hacer la correlación entre "está disponible gratis" a "los que pagarían no lo van a hacer" es otra falacia 🙂 Por esa regla de tres, los cines estarían vacíos.

      Lo importante es el valor añadido del producto. Quién está dispuesto a pagar es porque valora algo que los que tienden a bajarse libros gratis no valoran. Quizás sea el poseer el libro (aunque sea en su estantería), la calidad de la maquetación, que no dispone de medios portables para leer libros digitales (cada vez menos, pero los "tecnificados" no somos tantos cómo parece en Internet), etc.

  • Es cierto que, analíticamente, la información se asimila a un bien colectivo (o público) caracterizado por dos principios, que, dicho sea de paso, se expresan con sendos horribles barbarismos: no-rivalidad del consumo y no-exclusión.
    Ahora bien, este bien público solo puede ser gratuito cuando un tercero paga: el Estado (caso de un faro en la costa) o los anunciantes (caso de la prensa gratuita en línea).
    Por otra parte, respecto a los contenidos en general que se encuentran en la red, como los de youtube, no se prohíbe tanto su uso individual y gratuito como su descarga, replicación y distribución con fines comerciales. Una cosa es que yo escuche un disco de Elvis en youtube y otra que los manteros lo graven y vendan, además sin pagar IVA.

    • "Ahora bien, este bien público [la información] solo puede ser gratuito cuando un tercero paga: el Estado (caso de un faro en la costa) o los anunciantes (caso de la prensa gratuita en línea)."

      FALSO: _EL AUTOR_ puede ofrecer gratuitamente este bien y de hecho lo hace a menudo y, aún más, lo hizo siempre hasta, digamos, el s. XVII.

  • Para guardar mis archivos tengo que pagar un canon en una unidad de memoria. Los guardo y, al poco y con asombro, veo que alguien, sea chino o no, me ha copiado el diseño.
    ¿Me enfado?
    Según mi compañera, debería; según mi sentido común, no. Este alguien llega tarde y, al copiarme, reconoce mi valía y facilita la propagación de mi fama. Ahora bien...
    ¿Podría quejarme legalmente?
    Pues no, porque el copión ha tenido el cuidado de cambiar un botón (es un ejemplo).
    Registrar el producto pude costar un dineral, tiempo y que llegue después que haya pasado de moda. Y cuando estudias la copia, resulta que la han retocado.
    Para crear y guardar mi producto debo pagar un montón de derechos claramente sin lógica, y si descubro mi diseño copiado en una revista, debo pagar al que la publica para verlo. Sin embargo, el no paga por el lápiz, la tinta, el papel...
    En realidad pago por una música mediocre, por si acaso la escucho gravada, sin embargo, el músico no paga al creador de la guitarra cada vez que la rasca. Y es que el tipo es un vulgar caradura con el apoyo del gobierno.
    Eso, a mi modo de ver, es un nuevo modelo de corrupción.

  • estoy al 100% de acuerdo. En su día ante la necesidad de inversiones cuantiosas y la dificultad para generar contenidos había cierta lógica en defender al "autor" que por cierto, siempre quedaba indefenso. Cobraba una miseria y su trabajo era prostituido. Hoy tenemos a una elite que le ha visto las orejas al lobo y la pasta al cliente. Quieren que sus mediocridades sean aplaudidas como nuevas capillas sixtina o como el próximo ulises de joyce. Y no es ni puede ser
    Cualquier creación con 30 años está muerta, descatalogada y sin mercado posible. Ante la evidencia se inventan cánones y compensaciones

  • Alguien pone un ejemplo agrícola con patatas, como si la agricultura no padeciera a los obtentores...

  • A mi sinceramente estas disquisiciones sobre propiedad intelectual me suelen pasar por encima (o yo sobre ellas) , ya que siempre que quiero encontrar algo en internet sin pagarlo, LO ENCUENTRO. Ha sido así desde el primer día en que 2 ordenadores estuvieron conectados, y así sera mientras sigan conectados.

    En cualquier caso, jamás he comprendido eso de los 'derechos de autor'. Si yo soy jardinero y creo un bonito jardín para, digamos, un ayuntamiento, dicho ayuntamiento abonará mis honorarios como jardinero y fin del asunto. Al margen de que luego ese ayuntamiento cobre entrada o no al jardín para el disfrute estético de , yo como jardinero jamás veré un duro de esas entradas. Ídem si soy el diseñador de una página web. Recibo mis honorarios pactados por realizar dicho trabajo, y posteriormente, el que la página entren 1000 o 100,000 personas me resulta indiferente. Ya cobré mis honorarios. Lo que no quita que para futuros trabajos haga uso de mi fama como creador de tan bonito jardín o tan exitosa web, si así fuera el caso. Así que no comprendo por qué razón ha de ser diferente en 'ciertos' trabajos creativos, léase 'escritores', 'músicos', 'cineastas', etc. ¿Acaso su trabajo como creador es de un nivel transcendental diferente al mío como creador de jardines o páginas web? De hecho creo que la opción de mecenazgo y/o premios es lo más lógico y natural para acabar con toda esta tontería de los 'derechos de autor', que es en realidad lo que se ha ido haciendo a lo largo de los siglos y milenios en la historia de la Humanidad. Y no por ello se a terminado el arte, la ciencia o la cultura (más bien todo lo contrario). Esto de los 'derechos de autor' y la 'propiedad intelectual' es una cosa absurda que se sacaron de la manga a principios del siglo XX en EEUU y UK (dónde sino), y así nos va la cosa.

  • Yo tendré falta de conocimientos de economía. Lo que no niego. En la misma proporción que el Sr. Fernández Villaverde de derecho. Lo que no me escandaliza. Lo que si lo hace es que se defienda la economía de mercado (es decir capitalista) cuando los que se benefician son los míos. Pero ¡ay cuando son los enemigos! A esos ni agua. Con los mismos mimbres podríamos defender la caducidad por ineficiencia de la propiedad inmobiliaria del Palacio de Liria, por ejemplo. Otro día hablaremos de los bancos y sus ineficiencias.

    • Por cierto Antonio, has mirado mi CV? Te lo digo porque quizas no te has dado cuenta que tengo la carrera de derecho. Y no con mal expediente. Puedes preguntarle a los profesores de mi facultad, que creo la mayoria me recuerdan. En concreto, el que me dio derechos de propiedad intelectual, el grandisimo Fernandez-Armesto, sigue en contacto conmigo. Lo mismo es por algo.

      Pero bueno, dejemos las anecdotas personales, que no tienen la mas minima importancia, y entremos en analizar porque la hipotesis de tu razonamiento es incorrecta.

      El Palacio de Liria es un bien rival. La ultima cancion de un grupo musical no. Es la falta de rivalidad la que genera una ineficiencia ex post. Luego no, no podemos emplear los mismos argumentos para justificar la posible ineficiencia de la propiedad del Palacio de Liria.

      El derecho ha reconocido, desde la antiguedad (ah, todas las asignaturas de la carrera empezaban con aquello de "Ya en tiempo de los romanos....", que tiempos aquellos!), que esta diferencia los hace bienes in essentia sua diferentes y por tanto que reciben un tratamiento diverso (operari sequitur esse). Con un ejemplo que ya he presentado en otras ocasiones, la propiedad del Palacio de Liria es ad eternum y sin condicion mientras que los derechos sobre una cancion estan inheremente limitados. Sin percatarse de la diferencia de bien rival/no rival seria imposible comprender esa distincion en el tratamiento del horizonte temporal del derecho de propiedad en cada caso. Y (como veo que te gusta hablar de derecho), esa distincion entre bien rival/no rival estaba muy clara entre los juristas anglosajones que crearon el moderno sistema de propiedad intelectual en los siglos XVII-XVIII.

      Finalmente, defiendo la economia de mercado y la libre competencia? En general si (aunque muchas veces he dejado claros los problemas de la misma: si lees con atencion este blog veras muchas justificaciones a la intervencion estatal y la frase mas retweeteada del post fue aquello que la intervencion publica nos dio Unix y la privada Windows Vista). Precisamente por eso no me gusta en exceso el sistema actual: porque se basa en conceder monopolios y restricciones a la copia que no se dan en otras areas de la economia de mercado. Existen argumentos para defender el sistema actual pero uno de ellos NO es que se fundamente en el mercado: el sistema actual se fundamenta en MONOPOLIOS concedidos por el estado.

      De hecho, los mas acerrimos defensores del mercado, los Austriacos, estan en general bastante en contra del sistema actual exactamente por esto: por la diferencia entre rivalidad y no rivalidad como justificacion de los derechos de propiedad. Uno de los primeros comentarios a este post lo explica y recomiendo al lector que lo repase (es una de las cosas en las que estamos de acuerdo ellos y yo; es una escuela con la que, en especial su vertiente "mas popular" de blogs y demas, he sido muy critico).

  • “La forma en la que las sociedades se organizan, sus instituciones, constituye un determinante fundamental del comportamiento económico”.Daron Acemoglu y James Robinson (Why nations fail: the origins of power, prosperity and poverty) @WhyNationsFail
    “Son las instituciones políticas las que determinan las correspondientes instituciones económicas de calidad y, desde luego, la capacidad de los ciudadanos para controlar a los políticos….La prosperidad, en definitiva, se fundamenta en la lucha política contra los privilegios”
    Emilio Ontiveros http://elcomentario.tv/reggio/son-las-instituciones-de-emilio-ontiveros-en-negocios-en-el-pais/25/03/2012/

  • Enhorabuena por el excelente articulo (y ahora vere el resto del blog). Como dato para apoyar tu tesis: muchos profesionales intelectuales hacemos nuestra aportacion de forma gratuita debido a la naturaleza de lo que inventamos. La ciencia basica funciona sin propiedad intelectual y es un motor de la innovacion tan fuerte como cualquier otro.
    El Teorema Fundamental del Calculo, ya que tu lo mencionabas, no paga derechos de autor.
    Pero por que se cede un monopolio sobre este tipo de cuestiones solo cuando sea la aplicacion y no la idea la que se copia?

  • El argumento contra dar el truco para acceder al Finantial Times carece de la más elemental base lógica. Este truco respeta la libertad de la editorial del periódico. No hay ninguna intrusión ni violación de sus servidores. Se accede a la información usando mecanismos que el periódico voluntariamente permite: con un pequeño cambio de configuración podrían impedirlo. Pero al hacerlo, perderían relevancia en Google. Ellos han decidido que es mejor permitir esa vía de acceso a cambio de ser más relevantes en el buscador.

  • Cómo cuadra su teoría con que un catedrático pueda tener una plaza "en propiedad" y pueda tomar una "excedencia"? Las plazas deberían ser reconvocadas? Cada cuánto tiempo?

    • Como diria un familiar mio: "que tiene que ver el tocino con la velocidad?"

      No se muy bien a que viene esto. Mi argumentacion se basa en la diferencia entre bienes rivales/no rivales *que por cierto no es uan disquisicion metafisica, es la base de la teoria moderna del crecimiento economico y que aprenden todos los chavales en la carrera*. Eso tiene 0 que ver con la estructura del profesorado universitario al menos que uno se sienta incapaz de organizar un argumento mas coherente y prefiera recurrir a tirar balones al area contraria en la vana esperanza de que alguno cuele. Es un argumento mas fruto de la impotencia que de ninguna otra cosa.

      En todo caso:

      1) Yo en muchas ocasiones he defendido que el sistema de gobernanza de la universidad española es absurdo y que los profesores universitarios en instituciones publicas no deberian de ser funcionarios.

      2) Penn es una universidad privada y como tal los mecanismos internos son producto de lo que el presidente y el provost consideran que son los mas adecuados para los objetivos de la institucion. Literalmente, pueden hacer lo que les plazca (para eso existe el libre mercado y quizas sea una de las razones por la que seamos una de las mejores universidades del planeta a años luz de nada que exista en España). Yo tengo un contrato de derecho privado con ella como lo tiene cualquier empleado con otra empresa privada, con sus incentivos para la investigacion y la calidad de enseñanza que, como decia antes, el presidente ha considerado oportunos. Vamos a ponernos a discutir aqui la regulacion de contratos privados entre partes? (pero por satisfacer tu curiosidad, aqui no hay "plaza en propiedad" y en principio Penn solo te da excedencia por 12 meses, en caso excepcionales por 24, por ejemplo si estas trabajando para el gobierno federal, luego tienes que dimitir).

      • Mi pregunta no se refería a su caso particular (y por eso la formulé de modo genérico), sino al de Juan Urrutia, por ser el primer catedrático al que escuché hablar del tema con planteamientos parecidos sobre la propiedad intelectual, concretamente en este video:

        http://www.dailymotion.com/video/xdbtqo_reflexiones-sobre-la-propiedad-inte_school

        En cualquier caso, y ya que ha salido el tema de mejores y peores universidades americanas, convendrá conmigo en que hoy en día la excelencia en la educación se basa en un "oligopolio" del acceso a la formación de más calidad: unos pocos son los admitidos a las mejores universidades, y en su mayoría pagan los precios más altos por su educación, "pagan por la excelencia en la educación".

        También tiene sentido hablar de la compensación que recibe una universidad y sus profesores por un trabajo intelectual como es la docencia, y cuya difusión con la tecnología de hoy podría muy fácilmente llevar la mejor educación a la categoría de bienes no rivales.

        Cada vez hay más de universidades cuelgan en la red sus textos, ¿para cuándo una cámara web en cada aula de las mejores universidades y escuelas de negocios?

        De nuevo gracias por haberse tomado el tiempo de contestarme.

        • Ah vale, ya lo veo.

          Yo intente grabar mis clases y ponerlas en la red, pero sin alguien que me ayudase de IT era un poco pesado. Pero cuanto mas en la red y gratis mejor. Si hay que reconvertirse y dedicarse a otra cosa porque el modelo de universidad actual no tiene futuro, pues nos reconvertimos!!!!!

  • Si las clases (cualquiera en general) generasen demanda suficiente, enseguida aparecerían los IT voluntarios que tenemos los que trabajamos en temas relacionados con el copyright (disculpas por no identificarme, pero por mi trabajo no gozo de libertad de cátedra y mis opiniones son personales).

    Volviendo a la propiedad intelectual y su abolición como via de progreso de la sociedad, en mi opinión hay distintas escalas de prioridad según los contenidos, y debería comenzarse con la educación y seguir con la cultura antes de llegar al entretenimiento. La información, no tengo claro en qué lugar ponerla, pero desde luego antes que el entretenimiento.

    Si estamos de acuerdo en este orden de prioridades, no deja de ser una pena que en nuestra sociedad se dé tanta credibilidad y difusión a quienes desde la docencia abogan por la libre difusion de contenidos de la industria del entretenimiento, sin que nadie se pregunte dónde están los rectores que abogan por la libre difusión de las clases que se imparten en las universidades de matrículas tan caras.

    Comprenda que uno siga esperando la intención de reconvertirse y una reconversión efectiva de los que predican desde la docencia, para poder aprender/aprehender el modelo de recompensa de la producción intelectual resultante de esa reconversión; y créame que hay cero sarcasmo en mis palabras: seguramente un economista, un abogado o un empresario están mucho más capacitados para encontrar ese modelo de negocio que un actor, un cantante o un escritor.

    Gracias de nuevo por su tiempo.

    P.D. Para difundir sus clases en tiempo real le recomiendo usar twitcam, no requiere almacenaje, y con un portátil con cámara y una conexión a internet debería funcionar.

    • Gracias por la referencia!

      Varias cosas:

      1) Yo he dicho que tenemos que repensar el sistema, reducir sus excesos y buscar alternativas. Pero tampoco he dicho que hay que eliminarlo todo. En un mundo ideal algunas estructuras de propiedad intelectual podrian seguir existiendo.

      2) Mi verdadero objetivo es que la gente entienda los trade-offs a los que nos enfrentamos y que llevar esto al tema moral es, sencillamente absurdo. Si empezamos hablando de "pirateria" y "robar" y cosas semejantes, pues apaga y vamonos.

      3) Yo estoy totalmente en favor de difundir mis clases lo mas posible: todas mis notas de clase estan en la red y estaria encantado de argumentar a mi presidente y a mi provost de que grabasen las clases (lo que tampoco voy a hacer es romperme la cabeza yo haciendo todo el trabajo de IT por mi cuenta) y las colgasemos en la red. De hecho creo que hasta beneficiaria a Penn: hay mucho que se gana de la interaccion personal y a los que damos bien clase (o al menos eso piensan mis estudiantes, no es por presumir pero no tengo malas evaluaciones de enseñanza) nos puede incluso empujar a cierta celebridad :). Y si resulta que luego no se nos da bien el nuevo mundo. Pues que le vamos a hacer, ya encontraremos algo...

      4) Si, veo el problema sobre todo para los escritores (que me disculpen los actores y cantantes: creo que ellos seguirian viviendo de entradas a teatros y conciertos, a la mayoria no les cambiaria mucho la vida excepto a unas cuantas super-estrellas). Una persona muy cercana a mi *que se dedica a escribir* defiende un sistema en el que fundaciones y universidades premien a los buenos escritores pero no lo termino de ver claro del todo.

      • Sobre subir las clases a tu web sería estupendo. Si te da la motivación mándale un mail a Damodaran que lleva haciéndolo años (muy a pesar de la NYU como el dice). No debe ser muy complicado porque él lo hace en pocas horas o días las actualizaciones. El caso de Damodaran (el lady gaga de la valoración 🙂 ) es alucinante porque sube sus libros, los correos que manda a sus estudiantes con recomendaciones de libros o noticias, los ejercicios resueltos y hasta las bases de datos sobre empresas americanas por la face je.
        La pena es que todavía son pocos los que se animan a pasar a las cámaras.

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