Sobre la Reforma de la Constitución: La Necesaria Flexibilidad de las Reglas Fiscales

Más apuntes sobre la posible reforma constitucional y la limitación del déficit. Un objetivo que es imprescindible es que la regla fiscal sirva para aminorar el ciclo económico y no para exacerbarlo. Me explico.

Nuestro sistema fiscal (como el de todos los países modernos) incorpora en su diseño lo que los economistas llamamos “estabilizadores automáticos”. Cuando la economía crece deprisa, los ingresos crecen aún más y cuando la economía se contrae los ingresos caen también más. Un caso claro son las ganancias de capital o los beneficios de las empresas, que responden de manera aguda al ciclo económico y con ellos los impuestos devengados por estas categorías. Desde el lado del gasto, el ejemplo más sencillo son las prestaciones por desempleo, que se disparan en las recesiones y caen en las expansiones. Por ejemplo, en la última crisis en España, los estabilizadores automáticos explican unas dos terceras partes del crecimiento del déficit de las administraciones públicas (unos 9 puntos de PIB sobre 13 puntos).

La palabra “estabilizador” viene de que, casi siempre, reducir los ingresos en una recesión y subirlos en una expansión estabiliza la economía (y al revés con los gastos: subirlos en una crisis y reducirlos en un boom aminora las fluctuaciones del PIB). La palabra “automático” viene de que el cambio en la recaudación se produce sin que las administraciones públicas actúen: el ciclo económico produce por sí solo este resultado.

¿Qué ocurriría si forzásemos, por ejemplo, a un déficit cero año a año? Imaginémonos que España empieza en una situación de déficit cero y, por una negativa sorpresa, sufre un shock externo, pongamos un shock petrolífero del que no somos culpables. El encarecimiento del precio de la energía contrae la economía y con ello caen los ingresos y sube el gasto. Si quisiéramos re-establecer el equilibrio presupuestario en ESE periodo, esto nos llevaría a tener que subir los impuestos o reducir el gasto, con lo que se agrava la recesión (lo que genera, a su vez, caídas adicionales de ingreso y subida de gasto, en una espiral tremendamente negativa).

Al revés, si no exigimos superávit en el medio de una expansión (por seguir en el ejemplo anterior, causada por una fuerte caída del precio del petróleo), los políticos pueden subir el gasto o bajar los impuestos, calentando aún más a la economía.

Cualquier regla sensata debe basarse, por consiguiente, no en el déficit corriente, sino en una medida de déficit “estructural” que corrige por los estabilizadores automáticos. Un objetivo de superávit “estructural” del 1% del PIB combina, en mi opinión, un sesgo hacia la reducción de la deuda en el largo plazo con proporcionar suficiente grado de maniobra en serias recesiones.

Sería conveniente, además, que la regla fiscal permitiese cierto grado de discrecionalidad para acomodar, más incluso que lo proporcionado por los estabilizadores fiscales, el uso de la política fiscal para reducir las fluctuaciones económicas. Esto es por dos motivos:

1) La política fiscal es un substituto imperfecto de la política monetaria en acomodar shocks en economías con rigideces de precios pero el único (o casi el único) que tenemos una vez que hemos adoptado el Euro.

2) Cuando una economía esta en recesión existe un motivo “oportunista” de gasto público: el coste de muchos recursos puede ser particularmente bajo (pensemos en el sueldo de los profesionales de la construcción, que caen en las recesiones) y por tanto un buen motivo para gastar más. Yo construí una galería al jardín en mi casa en el 2009 porque en ese año los contratistas en Philadelphia, todos a dos velas, me daban unos precios fantásticos. Ya que tenía que hacer la galería tarde o temprano, el 2009 era un buen momento. Las administraciones públicas pueden aplicar la misma lógica.

Resumo pues: reglas fiscales, sí, gracias, pero con la suficiente flexibilidad para estabilizar la economía.

Nota 1: Que los incrementos de gasto incrementan la actividad económica y las bajadas la reducen es un resultado en una clase muy grande de modelos. Es algo que sale en un modelo de ciclo real normalito (que gente como John Cochrane esto no lo entienda es un poco triste) y en un modelo Neokeynesiano. Es más, los efectos tienden a ser muy similares (aunque el mecanismo de propagación es diferente y los efectos de bienestar también) con lo cual ser más o menos neoclásico importa menos de lo que parece. En un modelo de política fiscal óptima tan neoclásico como uno a la Chari-Christiano-Kehoe (en la ausencia de deuda contingente) uno quiere tener déficits en las recesiones y superávits en las expansiones.

Nota 2: El tener una regla de política fiscal con un objetivo de superávit estructural lo aprendí de dos economistas suecos, Rehn y Meidner, los padres del modelo socialdemócrata sueco. Como dice el resumen de este paper (una excelente fuente de información sobre el tema): “The Rehn-Meidner model represents a unique third way between keynesianism and monetarism in its approach to combine full employment and growth with Price stability and equity through the use of extensive selective employment programs, a tight fiscal policy and a wage policy of solidarity." Resalto lo de “tight fiscal policy”. Así que esto de las reglas fiscales poco tiene de conspiración cavernícola. La seriedad fiscal no es ni de izquierdas ni de derechas (a fin de cuentas, a irresponsables fiscales no les gana nadie a los republicanos en EE.UU.).

Nota 3: Para mis amigos "macro": me he saltado muchos detalles sobre temas de credibilidad, existencia de instrumentos y demás. No es que se me hayan olvidado. He intentado no ser muy complejo para ayudar al debate público. Espero que no me lo tengáis muy en cuenta.

Jesús Fernández-Villaverde es Catedrático de Economía en la University of Pennsylvania, investigador afiliado del CEPR y del NBER, consejero de la iniciativa de regulación e imperio de la ley de la Hoover Institution at Stanford University y visiting scholar en los Bancos de la Reserva Federal de Filadelfia y Chicago. Antes de ello, obtuvo un doctorado en Economía por la University of Minnesota (2001) y ha sido Kenen Fellow en Princeton University y National Fellow de la Hoover Institution at Stanford University. Es miembro del consejo editorial de la International Economic Review. En 2017, para estar seguro que escucha las dos versiones de lo que ocurrirá en las Ashes, enseñará también en University of Oxford y University of Melbourne. Sus campos de investigación son macroeconomía, econometría e historia económica. Su objetivo profesional en el largo plazo es encontrar alguna manera de poder dedicarse a esto de la economía desde Ribadesella, pero por el momento ha fracasado de manera absoluta en su empeño.

Hay 27 comentarios
  • Ya, pero aunque el gasto público tenga efectos reales en términos de actividad económica, ¿cuándo es generador de bienestar en largo plazo? La rigidez total de la regla fiscal impide una política de "fine tuning" pero ¿por qué es peor la primera que la segunda que la segunda?. Que el gasto público pueda afectar a la actividad económica y estabilizar la actividad no significa necesariamente que la "discrección fiscal restringida" que planteas sea la mejor opción. Puedo imaginar a un montón de burócratas gastando a mansalva durante una recesión, elevando la actividad económica en el corto plazo, y que el resultado sea un montón de carreteras que no van a ninguna parte...

    Gracias por el post.

  • A favor de la enmienda federal para el equilibrio presupuestario, mostrando a la vez lo difícil que es ponerla en marcha: Lecciones de la Historia sobre la enmienda del presupuesto balanceado, by E Istook, http://www.libertad.org/lecciones-de-la-historia-sobre-la-enmienda-del-presupuesto-balanceado

    En contra: Against from a conservative (and libertarian) viewpoint: The Balanced Budget Amendment's Fatal Flaw. By PETER H. SCHUCK. Texto en sección 2 de http://www.bipartisanalliance.com/2011/08/views-on-balanced-budget-amendment.html . La sección 1 tiene el link al original del artículo de Istook.

  • Gracias por el post. Es un tema muy interesante y de gran actualidad.
    Mi impresión es que el problema de las reglas fiscales radica en establecer el grado de flexibilidad adecuado para cada país y momento.
    Si los dirigentes son buenos estadistas las reglas deberían ser muy flexibles, si por el contrario no lo son podrían ser deseables unas reglas muy sencillas y rígidas.
    Por lo tanto, el establecimiento de una regla óptima de carácter general parece poco adecuada. El pueblo sueco confía en que sus dirigentes no harán un mal uso de los grados de discreccionalidad fiscal que le permite la regla. Desgraciadamente en España no ocurre lo mismo actualmente.
    En todo caso, si la gravedad de las circunstancias hiciera necesaria una ampliación de los límites de déficit siempre se podría volver a cambiar la constitución. En estos días estamos comprobando que si hace falta se puede cambiar muy rápidamente. Quizás demasiado 🙁
    La reversibilidad de las reglas fiscales supongo que es una complicación añadida paras el análisis: reglas laxas que puedan servir casi bajo cualquier circunstancia y que, por lo tanto, se espera que sean válidas para un largo futuro o, por el contrario, reglas estrictas ajustadas a las circunstancias en las que se ponen en marcha, pero que puede ser necesario modificar en el futuro si acontecen sucesos imprevistos.

  • Has hecho un resumen muy bien sintetizado de mi 1º de macro en unos pocos parrafos!

    Lo que me pregunto es, siendo tan obvio y simple el funcionamiento de este modelo (si bien, simplificado al máximo) ¿Cómo un grupo de políticos, que es asesorado por economistas (mejores o peores, pero economistas) no es capaz de aplicar reglas tan simples, no solo eso, sino que hacer lo contrario?

    El objetivo de superávit estructural del1%, mediante estabilizadores automáticos, ¿ sería capaz de contrarestar combinaciones de situaciones coyunturales en el país y políticas monetarias no adecuadas?

    Muchas gracias por ofrecernos este interesante blog!

  • Intentando ser breve, esta regla a mi me crea muchas dudas y mi opinión dependerá en gran parte de la letra pequeña, pero en principio no me gusta demasiado porque:

    si es rígida, lleva a una política fiscal procíclica y, dado que no tenemos ni política monetaria ni cambiaria autónomas, nos quedamos sin el único instrumento de estabilización del que ahora disponemos.

    si es flexible, no creo que limite mucho más la política fiscal de lo que lo hace ya la presión de los mercados y de la UE, no sé si potenciará demasiado la confianza y, en definitiva, dudo que cambie mucho la cosa respecto a hoy.

    Estoy de acuerdo en que la política fiscal debe aspirar a la estabilidad -o cierto superávit- respecto al ciclo y que el nivel de deuda debería controlarse e intentar situarlo en torno al 30% en épocas buenas (y tener un mercado de bonos líquido), pero precisamente para disponer de margen fiscal en caso de crisis, y utilizar ese margen para impulsar la economía. Para mí la clave está en la responsabilidad y el acierto de los dirigentes políticos, y si hay flexibilidad en la regla no creo que aumenten mucho más allá de lo que ya se impone por los mercados y Europa.

    Por otra parte, dado el endeudamiento en modena extranjera y necesidad de financiacion externa, Irlanda y España han sufrido en la crisis a pesar de situaciones iniciales de deuda y déficit muy buenas que dificilmente hubiesen sido mucho mejores con cualquier regla fiscal.

    En resumen, a falta de ver qué hay exactamente detrás de la propuesta, mi humilde sensación es que tiene muchas papeletas para ser mala o poco útil. Espero equivocarme por nuestro propio bien.

  • Felicidades por el blog (y gracias @u por ofrecer la referencia en otro blog, si en el futuro acompañas el "copia y pega" con argumentos y contra-argumentos, aún mejor).
    El planteamiento que realizas es muy interesante, y me surgen algunas dudas :
    1) Sobre la puesta en práctica de la norma: ¿cómo calcular el componente "coyuntural" del déficit (ó superávit)? Entiendo que ex-post es más sencillo, ¿pero ex-ante?. ¿No es un elemento subjetivo que se convertiría en arbitrario para el Gobierno de turno? (e.g. sobre base PIB 100 y en un escenario de recesión, estimo 5% de ingreso y 7% de gasto, pero como 2% son gasto y 1% ingreso por estabilizadores, cumplo la norma.
    2) Sobre la teoría, asumiendo un crecimiento del PIB +1,5%, el objetivo de deuda pública a l/p no sería cero?. ¿No es óptimo cierto nivel de deuda pública? (es cierto que Suecia tiene una ratio de deuda/PIB del -14%).

  • Jan

    Efectivamente, hay que ser cuidadoso con los efectos de bienestar del gasto (mas que nada porque los resultados son ambiguos y dependen de "numeros" concretos del ejercicio). Pero incluso si nos olvidamos de ellos, como explicaba, 9 de los 13 puntos de cambio de situacion presupuestaria de las AA.PP. en esta crisis vinieron de caida de recaudacion+prestaciones de desempleo. Cualquier regla sensata te tiene que permitir absorver estos 9 puntos de caida sin contraer la economia aun amas. Luego podemos discutir cuanto de los otros 4 puntos discreccionales queremos mantener.

  • Federico

    La idea detras de las reglas es que, sin ellas, los politicos caen en la incoherencia temporal. Es muy facil gastar en recesiones pero muy dificil ahorrar en una expansion. Por mucho que uno entienda la situacion, como vendes tu al electorado que no hay dinero para un nuevo hospital, pongamos, si tienes un superavit del 2%? Pero precisamente el no construir el nuevo hospital con el superavit es lo que te permite financiar la sanidad sin recortes cuando el deficit es del 2%. En el libro de entrevistas Testigos que hicimos (que se puede encontrar en la pagina web de FEDEA) hay una entrevista a Pedro Solbes en la que explica eso precisamente: como en 2006 le era casi imposible decir que no a cosas a pesar de saber que era mala idea.

  • JGE

    En una norma bien diseñada factores como el nivel "estructural" del PIB deberian ser evaluados por expertos independientes (el staff del "Consejo de Politica Fiscal") para minimizar las interferencias del gobierno. Con los bancos centrales ha funcionado bastante bien (no perfecto, pero, hey, somos humanos).

    El objetivo de la deuda a l/p: creo que, casi por definicion, este tipo de reglas tiende a tener un pelin de sesgo a quedarse un poco cortas de media si nuestro objetivo es deficit estructural de cero. Basicamente porque tenemos recesiones salvajes de vez en cuando que son dificiles de predecir. A la vez, hay que ir pagando la deuda que ya tenemos. Pongamos que en 30 años, tenemos una deuda de solo 20-30% del PIB, entonces quizas podamos reducir el objetivo del 1% al 0%.

    La deuda publica en Suecia es como el 40% del PIB. Tuvieron grandes deficits en los 90 (por eso pusieron las reglas) y no han acabado de pagarla todavia.

  • Don Jesús, ante todo gracias por su labor, se esté de acuerdo o no con ustedes intentan acercar la economía digamos "convencional" al ciudadano pudiendo hacer otras cosas. No son homo oeconomicus del todo.

    Pero bueno, ¿con lo del superávit estructural, quiere usted de decir que a lo larglo de un periodo de varios años (no necesariamente todos los años, ni necesariamente deficit cero de todos los años) se tengan esos recursos excedentarios como hizo José con el Faraón?

    O sea más que cuadrar lo que gastas y lo que ingresas cada año, fijar una cantidad para guardar en las épocas de bonanza, suficiente para no tener que reducir el gasto en la época de crisis, con las distorsiones económicas que usted nos ha enseñado que conlleva (aunque su colega Cocrhane no este de acuerdo.

    Un saludo.

  • Jesús, tu siguiente párrafo me sirve de respuesta a mi mayor duda: "En una norma bien diseñada factores como el nivel “estructural” del PIB deberian ser evaluados por expertos independientes (el staff del “Consejo de Politica Fiscal”) para minimizar las interferencias del gobierno. Con los bancos centrales ha funcionado bastante bien (no perfecto, pero, hey, somos humanos)."

    Lo bueno de ésto, es que pone luz en como se puede resolver el problema, lo malo es que mis esperanzas de que se llegue a realizar bien en España son casi nulas. Por cierto, ¿como de difícil crees que será para ese consejo evaluar el nivel estructural del PIB en una economía tan procíclica como la nuestra?.

  • Muchas gracias por la agilidad que venís mostrando en abordar temas de rabiosa actualidad.

    Está claro , como comentáis, que una regla fiscal ligada al déficit corriente es un auténtico disparate y que es necesaria que la regla haga referencia al défict estructural.

    El problema que veo es la definición operativa de déficit estructural. Aislar el componente cíclico del déficit del discrecional exige adoptar una metodología (de entre las numerosas existentes) de estimación del ciclo económico (una variable no observable), así como estimar la sensibilidad de las diferentes rúbricas de gastos e ingresos al ciclo.

    ¿Cuál podría ser la amplitud de un intervalo de confianza sobre esta medida? ¿Cómo abordan este problema Suecia o Chile?

    Por si le interesa a alguien, la ley fundamental alemana https://www.btg-bestellservice.de/pdf/80201000.pdf dice (art 115)

    The regulation of details, especially the adjustment of revenue and expenditures with regard to financial transactions and the procedure for the calculation of the yearly limit on net borrowing, taking into account the economic cycle on the basis of a procedure for adjusting the cycle together with the control and balancing of deviations of actual borrowing from the credit limit, requires a federal law

    PD Por cierto, creo que sería muy positivo que la introducción de una regla fiscal sensata en la Constitución se sometiese a referendum

  • Muy interesante el libro de entrevistas, me quedaron pendientes unas pocas para después del verano (entre ellas la de Solbes) 😉

    Es verdad, es más difícil decir que no se gasta en expansión que decir que se gasta en recesión (sería bien visto) o en cualquier otro contexto, tiene un coste político, pero entonces los ciudadanos y nuestra formación (en este caso económica) somos un freno para tener unas buenas instituciones, por otro lado básicas para un modelo de crecimiento y desarrollo sostenido!

    Si esto es así, ¿no deberíamos preocuparnos por llevar a cabo un cambio significativo del modelo educativo español (obligatorio y superior)? Así en el L/P se podría gritar a los cuatro vientos que hay que ahorrar en expansión sin perder las elecciones.

    Cada vez tengo una mayor convicción de que la reforma educativa es condición necesaria pero no suficiente para una economía española resistente y flexible en el L/P o volveremos a tener paro de 20% dentro de x años.

    Sino, miremos en qué puesto del informe Pisa está Suecia (tan mencionada por Jesús) 😉 y dónde nosotros.

    Saludos!

  • para más transparencia: desgraciadamente, no parece que esta medida se vaya a someter a referéndum. he escuchado las declaraciones del jefe de la oposición, señor Rajoy, y me parecen de risa.
    Yo no estoy a favor de esta medida, no me parece acertada, tal como he argumentado en otro post, pero la manera de aprobarla, por lo que se va viendo, corriendo y deprisa, sin consultar con la población, parece una chapuza indiscutible
    perdonad que de tanto la lata, pero en el caso del estaut de catalunya, no puedo olvidar que se impugnó una norma que sí había estado aprobada en referendum, y ahora esta medida, que es muy importnate, se va a aprobar sin consultar. ¿ A quién le sorprendre que hay gente que no se sienta representada por los partidos?

  • La plasmación de una norma de este tipo muestra un gran fracaso en cuerpo político español (tanto políticos como ciudadanos). Que se tenga que poner en una norma algo lógico como si fuéramos Ulises es un fracaso, que además muestra nuestra tendencia a la diarrea legislativa (en vez de hacer las cosas bien, escribe en el BOE que las harás bien).
    En el anterior post se analiza esta decisión con la teoría micro de contratos. Sin embargo, un tema de tanta complejidad y tan a largo plazo creo que no es suceptible de un contrato completo como se pretende.
    Además, algo falla en la aplicación de esta teoría. Así, cuando se dice que "Ayudan a solucionar el problema de incoherencia temporal de la política fiscal y aseguran la solvencia pública en el medio y largo plazo" se es consciente que una reforma constitucional que se hace en un mes, se puede rereformar en otro mes. No se si sirve como anclaje, es como si Ulises se hubiera atado al mastil pero dejado una lazada a su disposición para atarse.
    Lo del Consejo fiscal con decisiones vinculantes ya lo he criticado en otros momentos.

  • ¿La regla fiscal no debería tener en cuenta también la posición financiera del país en lugar de solamente la evolución del PIB? Estamos viendo como Japón con un crecimiento económico casi nulo, un gran déficit fiscal y niveles enormes de deuda pública está sobrellevando los problemas en los mercados mejor que nosotros.
    Aunque en los últimos tiempos la situación de la balanza por cuenta corriente se ha considerado una cuestión poco importante quizás sea el momento de volver a incluirla en los análisis.
    Si el sector privado, básicamente el sector financiero, se endeuda en el exterior una crisis financiera puede producir un rápido aumento del endeudamiento público aunque el cumplimiento de las reglas fiscales haya sido muy ortodoxo.
    La regla fiscal puede ser flexible para en una situación así salvar al sistema financiero pero sería mejor si ayudara a prevenirla.

  • La idea de un control mejor de la deuda no es mala, lo lamentable es que viene acompañada de una pérdida de soberanía, de lo que esto es sólo un paso más y pienso que habrá muchos otros...

    Al revisar, por ejemplos las inversiones realizadas en los últimos años, como, por poner sólo unos ejemplos = el aeropuerto internacional de Huesca (52.000 habitantes) que mueve la friolera de 15 pasajeros/día de media, el "imprescindible" AVE directo Toledo-Cuenca-Albacete que desplazaba a la astronómica cifra de 9 viajeros/día, el absolutamente necesario macro-aeropuerto de Ciudad Real, de los pocos donde puede aterrizar los inmensos A-380 (como no), el aeropuerto de Lérida, una auténtica conquista de la "nación" catalana financiada por la Generalitat, un dineral tirado a la basura. Vitoria con 6 aeropuertos en menos de 100 Km (Logroño, Pamplona, Bilbao, San Sebastian, Burgos y Santander), aparte del suyo, faltaría más. Huelva (sus políticos, por cierto, del "austero"PP) están "luchando" por su estación de AVE y su aeropuerto, que son "claves" para el desarrollo de la provincia, y al que tienen "derecho" como el resto de las provincias españolas. Así podríamos seguir "ad nauseam"

    Yo creo que los alemanes ya empiezan a saber a qué clase de cleptocracia se enfrentan en nuestros países, y supongo que aparte de la escritura "con sangre" de la limitación en los déficits, creo que llegarán mucho más lejos, y acabarán por decidir, a nivel de detalle, en qué se va a gastar el dinero público, a sabiendas que nuestra clase política, que bajo sus estándares debería estar en la cárcel en su inmensa mayoría, va a despilfarrar en lo accesorio, en una serie ininterrumpida de "pelotazos" y luego cuando se tenga que ahorrar en lo necesario ya desviarán la culpa hacia ellos o bien será socialmente inviable implementar los recortes

    Otro asunto que supongo que tendrán que abordar los alemanes, por que los políticos de aquí no lo harán, es porqué se sigue sosteniendo a los promotores "zombies" con el encadenamiento eterno de créditos puentes y no se les deja caer y se ponen los pisos a la venta a los precios que el mercado pueda absorber, el caso de Reyal Urbis es de escándalo, y todo para ver si enlazan con el próximo ciclo burbujista y damos el "pelotazo latente" a costa de que no haya dinero para nada ni nadie

    En este sentido la alternativa actual al gobierno, con sus espeluznantes propuestas filo-ladrilleras, no hace augurar nada bueno para el futuro

  • Creo que fijarse de forma aislada en el déficit del sector público oculta que la economía tiene otros sectores interrelacionados, que deben mantener una serie de normas contables de obligado cumplimiento. Entre ellas que la suma de los saldos de los diferentes sectores económicos debe ser cero. Como he señalado otras veces, si dividimos la economía en tres sectores, privado, público y externo la suma de sus saldos en porcentaje del PIB es, por necesidad contable, cero. Así, con datos de 2010 (BdE, Cuentas financieras) el déficit público (-9,25%) mas el saldo privado (5,38%) mas el saldo externo (3,86%) es igual a cero.

    Si, por imperativo de la Constitución, por compromisos con Europa o por convencimiento propio (o simplemente por carambola) conseguimos un equilibrio en las cuentas públicas, los otros dos saldos deben ajustarse en consecuencia. En el mejor de los mundos, esto puede conseguirse equilibrando los otros sectores (0+0+0=0). Si, en un escenario mas realista, nuestro sector externo sigue presentando cifras negativas reflejando nuestra menor competitividad, el sector privado presentará un saldo por igual cuantía y de signo contrario

    En España, durante el período 2004-2007 el sector público presentó saldos muy equilibrados, entre -0,4 y +2% del PIB. El sector externo se fue deteriorando del 4% al 9,6% y el sector privado vio aumentar su endeudamiento del 5% al 13,4%. Estos ajustes no se producen, desde luego, en el vacío, sino vía PIB. Esta aritmética, además, pone de manifiesto que el “control” del déficit público es tan “sencillo” como “controlar” el ahorro privado neto y el externo (¿Creían que era sólo recortar gastos y aumentar ingresos?). En un mundo sin política monetaria (sin control de tipos de interés ni de cambio) y sin política fiscal (déficit cero) el ajuste se producirá vía producción y empleo.

    Como pintamos bastante poco a nivel europeo, y el compromiso parece es firme, lo mas sensato seria propugnar el equilibrio presupuestario A LO LARGO DEL CICLO (no año a año) y fijarnos en el déficit PRIMARIO (sin intereses de la deuda), que ews, por otra parte, el que mejor mide el esfuerzo fiscal de los países.

    Saludos.

  • Acabo de llegar tras unas vacaciones de tres semanas en Argentina. Fui a cabalgar, no a prepararme para nuestro corralito, pero me ha resultado imposible obviar esta perspectiva a la hora de mirar las cosas de allá. Hay muchas similitudes entre los dos países (destrucción de la cultura del trabajo en favor de la subvención, por poner tan sólo un ejemplo). Sobre todo esa sensación de que tanto en Argentina y en España se vive en una especie de realidad virtual. Me ha sorprendido la propuesta y el acuerdo sobre la reforma constitucional. No tengo ni idea de si ha habido carta secreta. Lo que me preocupa es el diagnóstico implícito en esta reforma. Ni Zapatero ni Rajoy parecen entender que lo que preocupa a los mercados es el escenario de bajo crecimiento que parece probable para España en la(s) próxima(s) década(s). Por supuesto que hay que reducir el déficit público (¿cómo?), pero eso no tiene nada que ver con aumentar el potencial de crecimiento de la economía española. Para esto último hacen falta las reformas estructurales en las que venimos insistiendo desde hace tanto tiempo. Zapatero las da por culminadas (¡santo cielo!) y mucho me temo que Rajoy también. Si las perspectivas de crecimiento a largo plazo fueran buenas nadie estaría preocupado por el déficit. Eso, que vivimos en una realidad virtual parecida a la argentina. Nadie parece querer hablar de lo verdaderamente relevante.

  • Ayer estaba sorprendido con la aparente facilidad con la que se habían puesto de acuerdo los dos partidos mayoritarios para reformar nuestra intocable Constitución, también un poco dolido como ciudadano porque lo imposible parecía que era posible bajo la presión de "los mercados" o "los alemanes"; pero hoy me he desayunado con las declaraciones de la ministra Salgado diciendo que el límite al déficit no será efectivo hasta 2018 o 2020, el argumento es darse un plazo hasta equilibrar el déficit actual lo que parece razonable. Me queda la duda de si finalmente se quedará en una nueva "patada a seguir":se reforma la constitución, se introduce la regla fiscal... y vamos ganando tiempo hasta 2020, es decir, se mantienen las posibilidades de "incoherencia temporal" que comenta Jesús (una manera elegante de referirse al oportunismo electoral). Espero que sea una paranoia mía y que no lo vean así nuestros acreedores.
    También puede ser interesante someter la reforma a referéndum (aunque se tarde más y se corra el riesgo de que no se apruebe), sería más difícil otro cambio oportunista posterior y supondría una oportunidad para debatir con los ciudadanos temas importantes. Creo que no se ha comentado si los suecos tienen la norma fiscal en su constitución y/o la aprobaron por referéndum, pero lo que seguro que todos recordamos es que lo tuvieron para decidir si adoptar o no el euro y salió que no a pesar de que su gobierno abogaba por el sí.

  • Cesar

    Yo tengo muchas ganas de conocer Argentina 🙂

    El domingo pasado saque una columna en LNE donde decia

    "El crecimiento económico no sólo ayuda a que se desplace la oferta agregada de la economía, sino también a que crezca la demanda. Mejores perspectivas en el futuro incrementarán el deseo de las familias y las empresas en mejores condiciones financieras de comenzar a consumir e invertir con más alegría. El círculo vicioso de «más deuda, menos demanda, más deuda» puede convertirse así en un círculo virtuoso de «menos deuda, más demanda, menos deuda». Además, mejores perspectivas de crecimiento nos dan más margen temporal para realizar la consolidación fiscal con más calma y con menos efectos negativos en el corto plazo.

    El problema es que estos cambios que aseguren el crecimiento en el medio y largo plazo son mucho más costosos políticamente que la reducción del déficit. Mientras que uno puede ir enjuagando el agujero público con la congelación del empleo público o de las partidas de gasto discrecional, cambiar el mercado de trabajo, la negociación colectiva, el sistema educativo o romper las mil barreras a la competencia, arriesgan a un Gobierno a enfrentarse con una huelga general o manifestaciones múltiples. Pero son la única salida.

    Ésta es, quizá, la principal y primera tarea enfrente del nuevo Gobierno: entender que la reducción del déficit, por sí sola, no resolverá nada. Necesitamos una clara política de reformas."

    y como comentaba en el post

    "la idea es aprovechar que, cuando el tipo de interés es exógeno, el efecto riqueza de incrementos de productividad futuros tiene un efecto importante sobre el consumo y la inversión hoy. Además, insisto en otra cosa que me preocupa mucho: que el nuevo gobierno piense que la consolidación fiscal se arregla todo. No, la consolidación fiscal es, por si sola, contractiva. Hay que hacerla porque no nos queda más remedio, no porque sea la solución de nada. De este marasmo nos sacan otras políticas."

  • KEyNES

    sobre el tema del sector exterior llevo queriendo escribir 6 meses pero es que no gano para sustos....

  • Jesus,

    Cuando toques el tema del sector exterior intenta responder a una pregunta que me plantea mi hija y que tengo ciertas dificultades en contestar.

    Si, como se suele poner como ejemplo, no hay problemas de balanza de pagos entre regiones de un mismo país porque se utiliza una misma moneda (otra cosa son los movimientos de recursos entre regiones) ¿Por qué España tiene un elevado déficit por cuenta corriente cuando un porcentaje muy elevado de nuestras transacciones se realiza en euros?
    Gracias

  • KEyNES: aprovecho que preguntas a Jesús para apuntar una respuesta. De hecho tú mismo te contestas en tu entrada de más arriba. La idea es que el déficit por cuenta corriente es un déficit de producción real frente a absorción de recursos reales, con independencia de la moneda en que se denominen las transacciones. En otras palabras, España tiene un elevado déficit por cuenta corriente porque su ahorro real (privado más público) es inferior a su inversión real (privada más pública). Podemos desglosar de otro modo: España tiene actualmente déficit por cuenta corriente porque la necesidad de financiación del sector público (consumo público por encima de recaudación impositiva: 9,25% el año pasado según tus datos) es mayor que la capacidad de financiación del sector privado (ahorro privado por encima de inversión privada: 5,38%), por lo que el resto del mundo cubre cubrir esa diferencia (3,86%), que es el saldo deficitario de la cuenta corriente o endeudamiento con el exterior. Hay mucha gente que lo entiende mejor si se hace abstracción de que la economía es monetaria y se piensa en una economía real, sin dinero. Una explicación muy clara de todo esto se encuentra en los capítulos 1 y 2 del "Foundations of International Macroeconomics" de Obstfeld-Rogoff (además en un contexto intertemporal muy sencillito de dos periodos, primero con dotaciones exógenas y luego con producción en el segundo periodo).

  • Y aprovechando que Jesús vuelve a sacar a relucir el efecto riqueza en su respuesta a César Molinas y, dado que con la vorágine de entradas de estos últimos días, seguramente Jesús no ha tenido ocasión de leer los últimos posts del hilo "Los Deberes del Nuevo Gobierno", me permito pegar aquí nuevamente mi post de hace un par de días -donde traté de poner en claro, no sé si con éxito o no, mis ideas sobre lo que es un efecto riqueza-, so pena de que se me acuse de pesado (sobre todo por parte de KEyNES):

    "KEyNES: Modestamente creo que el efecto riqueza del que hablaba Pigou no es el mismo efecto riqueza que apunta Jesús. Para Pigou, la demanda de consumo dependía positivamente de la riqueza real (riqueza nominal deflactada por el nivel corriente de precios). Si -dado el stock de riqueza nominal- el nivel de precios descendía a consecuencia de una recesión, entonces la riqueza real aumentaría, fomentando la demanda de consumo, lo que ayudaría en última instancia a salir de la recesión. En términos más gráficos, en un modelo OA-DA de corte keynesiano, como el que aparece en manuales introductorios e intermedios de macroeconomía, la curva DA sigue teniendo pendiente negativa (caídas de precios conllevan aumentos de la cantidad demandada de bienes en la economía) aun cuando la situación de la economía sea de trampa de liquidez -de forma que caídas de los precios que conllevasen un aumento de la oferta monetaria en términos reales no fomentarían la demanda porque, pese a su efecto expansivo sobre la curva LM, los tipos de interés han tocado un suelo sin poder bajar más y la curva IS corta a la LM en el tramo horizontal de ésta, a un nivel de producción inferior al de pleno empleo-. Es decir, en una situación de trampa de liquidez, la curva DA se haría vertical a ese nivel de producción menor que el de pleno empleo y caídas ulteriores de precios no fomentarían la demanda, sin que la economía pudiese salir de la recesión. El efecto del que hablaba Pigou implica que la curva DA no se hace vertical sino que sigue teniendo pendiente negativa ya que las caídas de los precios elevan la riqueza real, incentivando el consumo y la demanda agregada.
    En cambio, Jesús se está refiriendo al efecto riqueza que aparece en un modelo Ramsey-Cass-Koopmans tradicional, en el que aumentos de la productividad total de los factores (el parámetro A que multiplica a los factores capital y trabajo en una función Cobb-Douglas convencional) desplazan a la derecha tanto la DA de ese modelo (donde el consumo depende de la renta permanente) como la OA (siendo está la curva de coste marginal) en un plano donde tenemos en abscisas el nivel de producción per capita y en ordenadas el precio relativo del bien producido (el precio del bien, o sea 1, dividido entre el salario real). Un modelo Ramsey-Cass-Koopmans en equilibrio -para simplificar, supongamos que el crecimiento es nulo- implica que el tipo de interés real viene dado por la suma de la tasa de preferencia temporal del consumidor más la tasa de depreciación del capital, por lo que es exógeno en el sentido que Jesús apunta en el primer párrafo de su entrada. Dado que el aumento de A eleva la productividad marginal del capital a cualquier tipo de interés dado, las empresas elevan el stock de capital, por lo que se fomenta la inversión. Además, como la demanda de consumo depende de la renta permanente y ésta, a su vez, depende de las rentas del capital que perciben los consumidores en tanto que propietarios de las empresas, esas rentas aumentan porque el tipo de interés no ha variado pero el stock de capital sobre el que éste se aplica es más alto. Así se fomenta la demanda de consumo. Finalmente, como el stock de capital ha crecido, la productividad marginal del trabajo crece por dos vías -porque A aumentó y porque K crece-. Eso hace que aumente el salario real, que es el otro componente de la renta permanente. De ahí que, por este otro canal, también aumente la demanda de consumo. Espero no haberme equivocado en mis razonamientos y en mi interpretación de lo que Jesús entiende por efecto riqueza. De no ser así, le ruego que me corrija y nos ilustre a todos los lectores. Saludos cordiales de Edu".

  • edu,,

    Muchas gracias. Entre esto y el efecto Pigou creo debo nombrarte mi tutor oficial.

    Entiendo, en todo caso, que por compartir el Euro (es difícil pensar en economías modernas sin dinero, especialmente después de que mi primo inglés lo “desvelara”) las consecuentes presiones sobre el tipo de cambio (devaluación) que siguen al déficit corriente se atenúan bastante.

    Saludos

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