Brexit: una visión diferente (I)

El jueves por la mañana (hora de Estados Unidos) hablaba con un amigo y coautor, que me preguntó mi predicción sobre el referéndum en el Reino Unido. 53% de votos quedarse, 47% de votos irse, le dije. Unas 12 horas después quedó claro que me había equivocado de pleno. Quizás muchos de los votantes que se inclinaban por irse de la Unión, temerosos de verse asociados con una campaña que a menudo había dejado atrás el buen gusto, no dijeron la verdad a los encuestadores. Quizás los estadísticos no se creyeron sus propios modelos y los “corrigieron” subjetivamente (este artículo de The Economist no puede ser más interesante para todos aquellos que trabajamos a diario con modelos [1]). O quizás, sencillamente, predecir es difícil: la diferencia entre mi 53% y el resultado final (48.1%) es cinco puntos porcentuales cortos y en otras situaciones menos polarizadas no habría acarreado mayor relevancia. ¿Qué importancia tendría predecir un voto a favor de una propuesta popular del 70% que luego resulta ser “solo” el 65%?

Pero cualquiera de estas tres explicaciones son una excusa endeble para mi error. Uno debe de tomarse mucho más en serio esta lección de la dificultad de la predicción y aplicarlas a cualquier esfuerzo de atisbar las consecuencias del resultado del referéndum. El mundo es un sistema complejo, sometido a continuos choques desde mil direcciones y donde las interacciones entre los distintos actores llevan a resultados que, hoy por hoy, nadie pueda siquiera imaginar.

Esta dificultad en la predicción era un argumento contundente, ex ante, para haber sido cauto en el referéndum. Disolver una unión que ha durado muchos años abre la puerta a muchas cosas y uno solo debe inclinarse por esa opción después de la mayor consideración posible. Por mucho que una situación nos parezca insatisfactoria, los cambios no siempre han de ser a mejor y, además, han de compensar los costes de la transición. Este es, por ejemplo, mi argumento de porque no quiero romper el Euro. Aunque ya ha quedado claro que crear el Euro ha sido el mayor error de política económica desde 1945 y que las élites político-económicas europeas se lanzaron a este proyecto basándose más en ilusiones imaginadas que en una sobria evaluación de las circunstancias, saltar al vacío de su disolución acarrea más preocupaciones que horizontes de esperanza.

Pero a la vez, el reverso de este Burkeano argumento de moderado respecto de las instituciones existentes nos sugiere que, ex post, nos queda a todos un suficiente remanente de contingencia para afrontar los nuevos retos de la manera más sensata posible y que algunas visiones catastrofistas que se han apuntado en los últimos días pueden ser más fruto de la lógica sorpresa que de un análisis detallado.

Dos Elementos

El primer elemento a recordar es que el votante mediano del Reino Unido y el votante mediano del resto de la Unión tienen visiones muy diferentes sobre cómo organizar sus economías y sobre el grado de cesión de soberanía a instituciones comunes. El votante mediano británico confía más en el mercado, quiere menos redistribución y más control directo de sus políticos que el votante mediano europeo. Esto se ve tanto en el tinte de sus partidos como en la observación que el Reino Unido vota en minoría en el Consejo de Ministros de la Unión con más frecuencia que ningún otro país. Muchos de los votantes de “Remain” lo hicieron solo por las promesas de una relación con la Unión Europea más liviana y preocupados por la incertidumbre de una salida que motivados por un europeísmo convencido. Si el Reino Unido no hubiera pertenecido a la Unión Europea el jueves, un hipotético referéndum de adhesión y adopción del Euro no habría probablemente conseguido llegar al tercio de los votos positivos. Compaginar estas dos visiones, la británica y la continental, ha sido una ardua tarea a la que no nos veremos obligados en el futuro. Esto puede llevar a políticas más coherentes en ambos lados del canal. Si el objetivo de una democracia es que las políticas adoptadas sean reflejo de los deseos de los votantes, tal desenlace ha de ser bienvenido.

El segundo elemento que me gustaría resaltar es que las consecuencias, positivas o negativas, de la salida del Reino Unido de la Unión para los británicos dependerán, en buena medida, de sus propias decisiones de política económica y no de la salida en si misma o de la respuesta de la Unión.

Existen cinco áreas en las que podemos evaluar esta idea: comercio, finanzas, inmigración (y en general las relaciones intrapersonales), productividad y estructura constitucional (básicamente, el encaje de Escocia en el Reino Unido).

Queda fuera de mi alcance (ni en tiempo ni en capacidad) un estudio detallado de cada una de estas áreas. Así que esbozaré algunos trazos del razonamiento de manera somera y, enfatizando, tanto el alto nivel de incertidumbre como el carácter de conjetura del mismo. Hoy comenzaré con el comercio y seguiré, en otras entregas, lanzando algunas ideas sobre los otras áreas.

El Comercio

¿Cuál serán los efectos sobre el comercio británico de su salida de la Unión? Para pensar en este aspecto, creo que es importante considerar tres factores.

Primer factor: la economía británica siempre ha estado relativamente más orientada a terceros países que a Europa que la de otros miembros de la Unión. En 2015, el Reino Unido exportó bienes por un valor de 171,544 millones de libras fuera de la Unión y 133,365 dentro de la Unión (hablaré en más detalle sobre exportaciones de servicios al tratar las finanzas; creo que es más claro hacerlo así). Y este prominencia de las exportaciones extra-europeas crece. Desde 2008 (el año en el que empiezan los datos en esta tabla; pero una mirada rápida a otros datos sugieren que probablemente sea cierto desde hace más tiempo aunque uno siempre tiene que ser cuidadoso con los tipos de cambio y su evolución), el porcentaje de exportaciones a terceros países ha pasado de un 45% a un 56%. Este incremento, debido a muchos factores (desde la anemia económica de la Eurozona al crecimiento de Asia), devuelve al Reino Unido a lo que eran sus patrones de exportaciones antes de su adhesión a las por aquel entonces Comunidades Europeas.

Después de Brexit, el Reino Unido tendrá que negociar acuerdos de comercio con estos terceros países (al menos que prefiera las reglas generales por defecto de la OMC) pero los mismos pueden regirse por principios de libertad comercial más generosos de los que el resto de la Unión estaría dispuesto a aceptar. Por ejemplo, el principal mercado de exportación del Reino Unido es Estados Unidos. Un escollo para los acuerdos de Europa con Estados Unidos es la “excepción cultural” tan querida por los Franceses, pero que los Británicos pensarán mucho menos importante. O, en el caso de India, un posible mercado con gran potencial para los Británicos por sus lazos históricos, el Reino Unido puede moverse de manera mucho más rápida que la Unión Europea, que ha sido bastante poco entusiasta en este aspecto.

Segundo factor: el Reino Unido importa mucho más del resto de la Unión que lo que exporta. En 2015, importó 218,667 millones de libras y exportó 133,365. Un ejemplo claro es el comercio con Alemania: 60,679 millones de importaciones y 30,352 millones de exportaciones. Al final del día, una reducción dramática de este nivel de intercambios puede ser más perjudicial para Alemania y sus socios que para el Reino Unido y llevar a que, después de muchos poses de cara, la Unión termine aceptando un acuerdo comercial con el Reino Unido beneficioso para ambas partes. Incluso si este acuerdo no fructifica, recordemos, la Unión tendrá que seguir obedeciendo las reglas de la OMC.

Tercer factor: el Reino Unido puede siempre, de manera unilateral, adoptar una política comercial muy liberal. Mucha de la discusión diaria sobre los aranceles y otras barreras comerciales parte de una falacia mercantilista: “bajamos nuestros aranceles como pago para que tu bajes los tuyos; pero en realidad nos gustaría dejarlos altos”. No. Las barreras comerciales son malas para uno mismo (bueno, este razonamiento requiere un par de matizaciones pero para una pequeña economía abierta es básicamente cierto el 99% de las veces). El desarme arancelario unilateral es solo una mala idea porque te hace perder un instrumento de negociación con terceros países y para enfrentar a los grupos de presión en tu país los unos con los otros (fustigas a los perjudicados con las nuevas importaciones después de un acuerdo con los ganadores de las nuevas exportaciones). Pero si no fuera por estas meras consideraciones de política económica, lo óptimo sería un desarme unilateral. Si otros países quieren poner aranceles en sus importaciones, tanto peor para ellos.

Partiendo de estos tres factores, me inclinaría por sugerir que el escenario más probable en el largo plazo es:

1) El Reino Unido establece acuerdos comerciales de libre comercio con Estados Unidos, Canada, Australia, India y otros países.

2) El Reino Unido estable un acuerdo de comercio de modus vivendi con la Unión Europea que reduce los efectos negativos sobre el nivel de intercambios comerciales a una cifra manejable.

3) El Reino Unido sesga sus exportaciones mucho más hacia terceros países (aproximadamente un 70% versus el nivel actual de un 56%).

4) Dados los problemas estructurales de la Eurozona (demografía, nulo crecimiento de la productividad, Euro), tal sesgo es positivo en el largo plazo.

Es decir, que en 10-15 años, las relaciones comerciales del Reino Unido puede que sean más favorables para los intereses británicos que las relaciones actuales. Por supuesto mi predicción está sujeta a un nivel de incertidumbre tremendo:

1) ¿Serán estos beneficios en el largo plazo mayores que los costes de transición?

2) ¿Crearán los cambios provocados por Brexit una coalición ganadora en el Reino Unido que impida los acuerdos de libre comercio a los que me refería anteriormente?

3) ¿Crearán los cambios provocados por Brexit coaliciones ganadoras en terceros países que impidan los acuerdos de libre comercio a los que me refería anteriormente?

4) En ningún momento he empleado un modelo moderno de comercio internacional para evaluar estos factores de manera cuantitativa y rigurosa. Todos los juicios han sido “a ojo de buen cubero”.

Pero, y a riesgo de respetuosamente disentir con lo que es el consenso casi abrumador de los políticos, de los medios de comunicación en España y otros creadores de opinión y, me temo, de muchos de mis compañeros economistas, al menos desde el punto de vista del comercio internacional, el argumento a favor de “Remain” para un británico era mucho más ambiguo de lo que pudiese parecer.

Por supuesto, quedan muchas otras dimensiones del problema en el tintero a las que volveré en cuanto pueda, pero para una entrada en el blog, 1,800 palabras aconsejan una pausa.

1. Este párrafo del artículo, ex post, es tremendo: After repeating this exercise for every counting area and adding up the results, we concluded that this method was probably systematically under-representing “remain” supporters. It suggested that “leave” would win the referendum comfortably—precisely the opposite conclusion from the one reached by betting markets, which see “remain” as the overwhelming favourite. To bring our estimates in line with the wisdom of crowds—if you think you’re smarter than a prediction market, think again—we simply reduced the projected “leave” share by the same amount in every counting area, so that our national forecast matched the bookmakers’ expectation of 54.8% for “remain”.

Jesús Fernández-Villaverde es Catedrático de Economía en la University of Pennsylvania, investigador afiliado del CEPR y del NBER, consejero de la iniciativa de regulación e imperio de la ley de la Hoover Institution at Stanford University y visiting scholar en los Bancos de la Reserva Federal de Filadelfia y Chicago. Antes de ello, obtuvo un doctorado en Economía por la University of Minnesota (2001) y ha sido Kenen Fellow en Princeton University y National Fellow de la Hoover Institution at Stanford University. Es miembro del consejo editorial de la International Economic Review. En 2017, para estar seguro que escucha las dos versiones de lo que ocurrirá en las Ashes, enseñará también en University of Oxford y University of Melbourne. Sus campos de investigación son macroeconomía, econometría e historia económica. Su objetivo profesional en el largo plazo es encontrar alguna manera de poder dedicarse a esto de la economía desde Ribadesella, pero por el momento ha fracasado de manera absoluta en su empeño.

Hay 29 comentarios
  • ¡Hola!

    Excelente entrada y magnífica propuesta la de analizar la salida del Reino Unido desde una perspectiva comercial, financiera, de inmigración y demás. Ardo en deseos de leer las que están por venir.

    Me gustaría conocer cuál sería la pérdida comercial del Reino Unido de independizarse Escocia e Irlanda del Norte y sobre todo qué efectos produciría en el comercio y el valor de la libra la pérdida de las exportaciones de petróleo procedentes de Escocia.

    ¡Muchas gracias!

  • Es un punto de vista diferente y, como tal, muy de agradecer. Sin embargo, como bien dice el artículo, el marco de la UE no ha sido ápice para que ese incremento comercial extracomunitario se haya producido. Ni tampoco es tan claro que un acuerdo comercial UE- terceros países fuese a ser tan restrictivo como para tener una afección tan grande y/o un diferencial tan grande respecto a un acuerdo liberal UK- terceros países. Asumiento además que el poder de negociación no sería el mismo.

    Es verdad que muchas de las restricciones al comercio han venido impuestas por la UE, pero en 2016 no me imagino a UK elimando muchas de ellas (medioambientales por ejemplo). O acaso van a volver a las condiciones medioambientales de los 60.

    La triste verdad es que la UE es la cabeza de turco para una gran parte la sociedad que seguramente no vaya a mejorar nada fuera de la misma. Por mucho que quieran, no pueden poner puertas al campo.

    Otro punto es el del inmigración, que como dice Paul Collier habría de ser incluída en los programas de los partidos socialdemócratas. Sólo eso podría tratar de frenar el alza de los extremismos.

    • "el marco de la UE no ha sido ápice para que ese incremento comercial extracomunitario se haya producido."

      El problema no es si se ha producido o no ese aumento, sino su velocidad. El mejor ejemplo es el acuerdo de libre comercio con India. El Reino Unido (RU) tiene mucho que ganar de el y la Union ha sido mas que reacia a priorizarlo. Quizas tenga sentido para el RU mirar mas al subcontinente y menos a Austria de lo que la UE le deja en estos momentos.

      El RU puede ser mucho mas liberal en su politica comercial fuera que dentro de la Union Europea sin tener que hacer locura alguna con la regulacion ambiental (cuando la gente me dice estas cosas sobre el supuesto compromiso medioambiental de la UE siempre respondo: "motores diesel"; http://www.eugeniomiravete.com/paper18.htm). Esto no quiere decir, claro que el RU vaya a seguir esta politica liberal. Simplemente quiero indicar que puede hacerlo y las ganancias de la misma bien pudieran compensar las perdidas del comercio con la UE.

      En todo caso mi argumento es incluso mas facil de defender desde esta perspectiva: toda la prensa española ha señalado como "obvio" que esto de Brexit era una mala idea para el RU. Señalar que no todos los efectos van en esa direccion ya es, de por si, un buen ejercicio.

      • "Tercer factor: el Reino Unido puede siempre, de manera unilateral, adoptar una política comercial muy liberal."

        Poder pueda, pero nada garantiza que lo vaya a ser. Por ejemplo, los británicos son tan reticentes frente a los transgénicos como el resto de los europeos. Basar cualquier razonamiento sobre la hipótesis de que el Reino Unido vaya a adoptar una política comercial muy liberal, sobre todo si los costes de transición desencadenan una crisis económica, me parece extremadamente optimista: ni el nacionalismo ni los tiempos de crisis económica han sido nunca favorables al liberalismo comercial. E, históricamente, en tales circunstancias los británicos ya han demostrado aferrarse al proteccionismo como el que más.

        • Pero ahi esta el tema: el que los Britanicos lo hagan o no es su decision, no una consecuencia de Brexit en si misma. La discusion de los efectos de Brexit confunde las consecuencias necesarias de la misma (no mas comisarios britanicos en Bruselas) con las contingentes (peor politica comercial en el RU). Aunque estas consecuencias contingentes sean probables, el rigor analitico requiere ponerlas en una categoria diferente.

  • Además estaría bien algún análisis del porqué de la ineficacia de la OMC y de sus inconvenientes, que hace necesarios acuerdos bilaterales.

    • Quizas en otra entrada pero no en esta. El RU tiene que tomar como dadas las reglas de la OMC (y en cierto sentido las de la UE, tanto si se quedase como si se va: la evidencia que enlazo es clarisima al respecto: el RU es "outvoted" en la UE todo el tiempo).

  • El post es magnifico; un ejemplo de lo que debe ser un analisis matizado y ponderado de una decision tan importante, y no un compendio de intuiciones a vuelapluma como han hecho la mayoria de periodistas, analistas, etc.

    Solo un matiz puramente formal, sin animo de ser un tocanarices; comentas un par de veces que existen 4 areas para el analisis de la cuestion, pero cuando las enumeras en un parrafo salen 5, ¿es un despiste o es que hay algunas que se analizan conjuntamente?. Muchas gracias por el post.

  • Tampoco yo esperaba esto de los británicos (ni muchos de ellos: cuentan que hasta el propio Farage estaba convencido de la derrota del Brexit; no digamos el irresponsable - mi jucio- Cameron).

    También "a ojo de buen cubero" me parece que esta es una situación en la que a corto/medio plazo, todos (UK y UE) pierden: de momento yo soy significativamente más pobre desde el viernes. A largo plazo Dios dirá, aunque curiosamente, quienes más deben preocuparse por el largo plazo, parece que han votado mayoritariamente por el "remain".

    • Si, es verdad que los que mas futuro tienen por delante eran los mas partidarios de "remain" pero:

      1) No he analizado todos los factores, solo uno, el comercio de bienes.

      2) La edad puede correlacionar con efectos redistributivos en el RU. Incluso si la suma neta de factores de Brexit fuera positiva descontando los costes de transicion, puede que los jovenes no fueran ganadores netos.

      3) Incluso si los jovenes fueran ganadores netos, hay un efecto edad de votar que puede pesar mas que el interes economico. Los factores economicos importan, pero no son los unicos determinantes. Solo hay que ver la geografia del voto en España ayer: si, los barrios ricos tienden a votar mas al PP y los pobres a UP, pero en ambos casos existen porcentajes no triviales de gente que vota en sentido contrario.

  • Gracias por aportar otra perspectiva.

    Sala-i-Martín coincide contigo en que el catastrofismo es exagerado. De todos modos, la negociación de acuerdos comerciales entre países puede llevar años o décadas, y hasta que estos no se materialicen los costes pueden ser importantes.

    Por otro lado, si las encuestas predicen mejor los resultados electorales que los mercados de apuestas, ¿no significa eso que podemos ganar dinero de forma sistemática si apostamos de acuerdo con la información que proporcionan las encuestas?

    • Efectivamente, los costes de negociacion son importantes y yo los incuyo en los costes de transicion. Pero a la vez siempre tienes las reglas de la OMC, que son relativamente liberales y que se aplicaran a partir del dia 1.

      Encuestas y mercados de prediccion: historicamente los mercados de prediccion han acertado mas. Es solo ultimamente que parecen ir en direccion contraria. Mi sospecha es que la gente emperaza a arbitrar esto muy pronto.

    • Como decia en respuesta a otro comentario, los costes de negociacion son importantes y yo los incuyo en los costes de transicion. No pretendo en ningun momento minimizarlos. Solo quiero señalar que tambien hay efectos en la otra direccion y que estos no se han discutido practicamente nada. Es bueno tener una vision mas global.

  • "3) ¿Crearán los cambios provocados por Brexit coaliciones ganadoras en terceros países que impidan los acuerdos de libre comercio a los que me refería anteriormente?"

    Me parece que, aparte de que uno pueda estar más o menos de acuerdo con algunas de las premisas del artículo (por ejemplo, pocos o ningún acuerdo de "libre comercio" lo son verdaderamente, y todos implican asimetrias que aumentan en función de la relación de fuerza los que lo negocian, lo cual no funcionará en beneficio del Reino Unido), la principal fuente de preocupación es este punto.

    No voy a entrar en la cuestión de Donald Trump, que por el momento parece lejos de llegar a la presidencia de EEUU (toco madera), entre otras cosas porque si lo logra el libre comercio no será nuestra única o incluso principal preocupación, pero el año próximo hay elecciones presidenciales francesas, y Marine Le Pen no solamente parece tener casi seguro el llegar a la segunda vuelta, sino que podría tener incluso posibilidad de ganarla. Por el momento los encuestadores no consideran que esa posibilidad sea muy alta, pero ya hemos visto la fiabilidad que tienen las encuestas, y tampoco hay que subestimar la ineptitud de sus rivales políticos. Les recomiendo echar un vistazo al programa del FN: si se salen con la suya, no solamente habrá que decir adiós al euro y a la UE, sino también a cualquier forma de libre comercio en Europa (incluido con el Reino Unido). Y podemos decir con certeza que, desde el viernes pasado, esa mujer está bastante más cerca del Elíseo.

  • Por cierto, no me había fijado en esto:

    "O, en el caso de India, un posible mercado con gran potencial para los Británicos por sus lazos históricos, el Reino Unido puede moverse de manera mucho más rápida que la Unión Europea, que ha sido bastante poco entusiasta en este aspecto."

    La verdad es que la falta de entusiasmo ha estado más bien del lado indio. Y del lado europeo, el principal escollo ha sido la cuestión de la propiedad industrial en India, en particular en el sector farmacéutico: India no solamente opone lo más kafkiano de su famosa burocracia a los solicitantes de patentes extranjeros, sino que sus tribunales tienen una sólida y muy merecida reputación de barrer siempre para casa. En consecuencia, el Reino Unido, con el principal sector farmacéutico de la UE, y un peso aun mayor en la investigación farmacéutica, ha sido el país de la Unión más duro en las negociaciones.

    En cuanto a los "lazos históricos", también pueden ser contraproducentes: los indios tampoco tienen tan buen recuerdo de ellos, y cuando oyen a los británicos hablar de libre comercio, piensan inmediatamente en la rueca de Gandhi y las hambrunas de Bengala.

    En resumen, que el Brexit tiene mas posibilidades de facilitar un tratado de libre comercio entre la UE e India que entre la India y el RU...

    • No voy a entrar en discutir si es la UE en general, el RU o India quien ha sido menos entusiasta. No tenemos acceso a los documentos internos. Pero mi percepcion es que desde luego la UE, en temas como tratamiento de datos, ha sido menos que cooperativa.

      Vinculos historicos: Jaguar y Land Rover. Que Priti Patel haya sido uno de los lideres de Brexit ya lo dice todo.

  • Vaya por delante que le deseo lo mejor a todo el mundo. Sin embargo hay algunos detalles que me resultan preocupantes.

    El primero es que vista la distribución del voto los que van a salir peor parados parece que se se encuentran en el campo del Brexit.

    Como ejemplo puede estar Sunderland, que hizo sonar la campana:

    "Pro-‘Brexit’ City of Sunderland Glad to Poke Establishment in the Eye."

    http://www.nytimes.com/2016/06/28/world/europe/european-union-brexit-sunderland-britain-cameron.html

    http://europe.autonews.com/article/20160628/BLOG15/160629861/nissan-struggles-to-make-sense-of-sunderland-shocker

    Lo segundo es que eso irá posiblemente asociado a cierto "caos" político que que está haciendo aflorar perfiles poco "british" y más típicos de la europa continental hasta ahora. En eso parece que se han normalizado con el continente; el grado de "normalización" está por ver. No veo por ahí mucha certidumbre de la buena.

    El tercero son todas las consideraciones de política interna (p. ej Escocia) y externa de la UE (aviso a navegantes ¿?). Tampoco veo mucha estabilidad por ahí.

    Visto el panorama, no me extraña que Martin Wolf se haya hecho discípulo de Rajoy. 🙂

    "The story goes that a man condemned to death told his king: “I could teach your horse to sing, within a year.” The king replied: “Very well. But if the horse is not singing a year from now, you will be executed.”
    Upon the criminal’s return, his cellmate remonstrated: “You know you can’t teach that horse to sing.” He replied: “I have a year I didn’t have before. A lot of things can happen in a year. The king might die. The horse might die. I might die. “And, who knows? Maybe the horse will sing.”
    I suggest we try that year or so."

    http://www.irishtimes.com/business/economy/martin-wolf-the-best-thing-for-uk-is-to-play-for-time-1.2703906

  • Jesús, gracias por el post. Abre la mente y sin duda consigues convencer de que para el Reino Unido el Brexit puede que no tenga grandes efectos negativos, aunque crea un riesgo innecesario.

    Tu visión diferente en cuanto a las causas no me parece tan acertada. Por lo menos la impresión que tengo viviendo en Londres es muy diferente. Dices: "El primer elemento a recordar es que el votante mediano del Reino Unido y el votante mediano del resto de la Unión tienen visiones muy diferentes sobre cómo organizar sus economías y sobre el grado de cesión de soberanía a instituciones comunes." Aciertas en que el votante mediano del Reino Unido no es el mismo que el europeo, pero tampoco lo es el griego, el polaco, el húngaro o el estonio. Todos ellos bastante alejados del votante mediano europeo. Es algo que pasa en cualquier estado o unión de estados. Seguro que eso crea cierto grado de antieuropeismo, pero hace falta algo mucho más para explicar el Brexit.

    Las razones para el Brexit se resumen en un fuerte movimiento antiinmigración, y en la debíl situación de la Unión Europea, que por culpa de una eurozona mal diseñada, se ha hecho muy impopular en la mayor parte del continente. Este artículo de VOX es muy recomendable, o por lo menos lo más cercano a lo que se palpa en Londres:
    http://www.vox.com/2016/6/25/12029786/brexit-uk-eu-immigration-xenophobia

    Solo resaltar que aunque el Brexit ha provocado algunos ataques xenófobos, el movimiento antiinmigración no es puramente xenófobo. Primero, participan gente de todas las razas, y segundo, puedes comprobar como las mismas personas que tienen amigos o incluso parejas extranjeras, sostienen ese discuro antiinmigrante. La idea que ellos tienen en la cabeza, y principal impulsora del Brexit, es que ellos pagan por los benefits que se llevan los extranjeros. Que pena que la realidad sea la contraria.

    Al final, lo que les importa es el dinero, se sienten más ricos que los otros europeos y piensan que venimos a robarles. Así la UE se convierte en una especie de molino de viento, y ellos tal cual Quijote ven en ella un monstruo gigantesco.

    Es curioso, que fuera el Reino Unido uno de los países que favorecieran la entrada de los países de Europa del Este en la UE, y a la vez, la inmigración desde estos países, la que más ha favorecido que Gran Bretaña saliera de la UE.

    • Mi frase sobre la diferencia de opinion de los votantes medianos no pretende ser una explicacion de causalidad de porque se ha votado como se ha votado y creo que no esta redactada como tal. Simplemente señala que existen diferencias subyacentes que, una vez separadas en dos entidades distintas, pueden llevar a mejores politicas en ambos lados del canal.

      Claro que todos los votantes medianos son diferentes, igual que el votante mediano de Pozuelo de Alarcon es diferente que el votante mediano de Rivas-Vaciamadrid, pero:

      1) Pocos paises fueron tan reacios desde el primer dia a entrar en las antiguas comunidades europeas. Curiosamente la oposicion vino casi mas del partido laborista que del conservador, aunque en este ultimo tampoco saltaba de alegria. Cuando Heath finalmente metio al RU en las comunidades, lo hizo en un momento en que Europa continental iba particularmente bien y el RU particularmente mal. Los efectos de la crisis del 73 no se notaban y las reformas britanicas de los 80 aun no habian llegado. Y la adhesion fue aceptada a regañadientes por muchos y bajo el nombre de "mercado comun", que enfatizaba el aspecto comercial y minimizaba el aspecto de integracion politica. Esta fue la pregunta:

      "Do you think that the United Kingdom should stay in the European Community (the Common Market)?"

      https://en.wikipedia.org/wiki/United_Kingdom_European_Communities_membership_referendum,_1975

      En cualquier otra circunstancia, el RU jamas habria entrado en las comunidades.

      2) Incluso despues de 1975 la llama de la oposicion a Europa nunca se ha extinguido y el Euro no fue adoptado. Entre los partidarios de "remain" hay muy pocos Europeistas convencidos, por ejemplo, de que sean deseables unos "Estados Unidos de Europa". Y, como señalo en la entrada, si el status quo fuera estar fuera y preguntar si quieres entrar, dudo mucho que "entrar" hubiese sacado ni un 33% de los votos. A Cameron le daba miedo el divorcio, pero amor a Europa tenia cero.

      3) Como señala el enlace que pongo sobre votaciones en la UE, claramente el RU tiene ideas muy diferentes sobre muchas cosas mucho mas a menudo que ningun otro pais. Tu vives en Londres: lee Times, DT o incluso FT o The Economist (ambos ultimos partidarios de quedarse) y compara con medios similares en el continente. El mundo se ve de una manera muy diferente en FAZ que en FT (incluso DT y ABC tienen poco que ver en muchas cosas a pesar de estar ambos donde estan en el espectro de sus paises), pero no se ve tan diferente en FAZ y en El Mundo o El Pais.

      Son los problemas de la inmigracion los que han llevado a que pasemos de 40% "out" a 52% "out"? Probablemente. Pero tu solo consigues un 52% de los votos contra los deseos de los partidos, casi toda la prensa mas seria y la gran mayoria de las "elites" politico-economicas si empiezas construyendo de un sustrato. Por mucho que la inmigracion se convirtiese en un problema a los ojos de muchos votantes, por ejemplo, en España (sin entrar en si tienen o no razon), un movimiento antieuropeista tendria muy poco recorrido. Fijate como los de Unidos Podemos han "escondido" de manera descarada estos aspectos de su program.

      En todo caso hablare de inmigracion en otra entrada.

  • Comentas que crear el Euro fue un gran error. Puedo entender que perder la capacidad de regular tu propia moneda hace las cosas mucho más complicadas. Si hubiéramos tenido la peseta, lo primero que se hubiera hecho sería devaluarla. No se habría atacado ningún problema. No se habría intentando reducir el déficit. Se puede disentir de las medidas implementadas, en mi opinión son insuficientes, timoratas y conservadoras, pero no habría un pepito grillo europeo recordándonos que hay que tener una economía equilibrada. En definitiva, ¿para España el Euro no es un tutelaje?. En este sentido el Euro para España es bueno. Cómo ves no tengo mucha confianza en nuestro sistema por sí solo.

    • 1) Sin Euro, el boom inmobiliario jamas habria sido tan salvaje, las llegadas de capital desde fuera mucho menores y el Banco de España podria haber subido los tipos de interes.

      2) Pero incluso sin 1) (un contrafactual sobre el que no voy a insistir y que quizas no deberia ni haber mencionado). En 2008-2009 habriamos devaluado un 25% y el ajuste de precios y salarios, en vez de durar 7 años (de 2008 a principios de 2015) se habria hecho a lo bruto de la noche a la mañana. Claro que hubieramos sido mas pobres al dia siguiente, pero la inflacion que hubiesemos tenido despues de la devaluacion habria limpiado los balances bancarios (como paso en los 90) e inducido tipos de interes real lo suficientemente negativos para salir de la recesion en un par de años. Un escenario bonito? Lo mas minimo. Un escenario mejor que lo que hemos visto? Claro que si.

      En una economia moderna las rigidices de precios y salarios son lo suficientemente importantes como para causar que los ajustes, sin el margen del tipo de cambio, sean costosisimos y largos y las consecuencias socio-politicas inmensas. Hemos sobrevivido por poco este lio (y todavia quedan capitulos en esta serie por ser emitidos) y con los populistas en un 21%. Si, por ejemplo, el petroleo no hubiese ido tan bien como ha ido, los mercados no hubiesen respondido tan bien a las intervenciones de los bancos centrales como lo hicieron y la economia mundial hubiese sufrido un shock negativo importante (terremoto a lo bestia en Japon, guerra mucho mas aguda en Ucrania), lo mismo estabamos con esta gente en el 30%.

      Te da el Euro disciplina? Algo (pero menos de lo que parece; solo hay que ver nuestro deficit publico en 2015), Pero esta disciplina adicional no merece ni muchisimo menos el coste del Euro. Y si no que se lo pregunten a Finlandia o Dinamarca (esta ultima no esta en el Euro pero hace pegging con el), paises que han sido "virtuosos" como pocos. Si, a Nokia le ha ido mal lo del Iphone, pero cualquiera que compare el comportamiento economico de Finlandia y Dinamarca con el de Suecia, se le cae el alma al suelo.

      Cuando el Euro se creo, tanto Milton Friedman como Paul Krugman dijeron claramente que el Euro era una estupidez. Si Friedman y Krugman estan de acuerdo en algo, como dicen por aqui, chances are they are right.

      No nos queda mucho mas remedio que vivir con el Euro, es un matrimonio que no podemos disolver. Pero al menos, si nos percatamos de la bobada mas tremenda que fue, podemos evitar decir cosas como "necesitamos mas Europa" y similares que dominan nuestra conversacion nacional como respuesta a cada problema que tenemos y que solo nos hacen profundizar mas en el agujero.

  • las visiones alternativas siempre son bienvenidas pero esta de Jesús no parece muy acertada.

    para empezar, como en el caso catalán, de alguna manera los costes de transición lo son casi todo en el tema Brexit. Dadas las circunstancias (enconamiento, tintes xenófobos y promesas falsas campaña pro-Leave, fragilidad política RU, posible efecto emulación otros países europeos, posible fractura RU, probable presencia de algún demagogo en la premiership británica, incertidumbre generalizada) las probabilidades de que algún accidente haga descarrilar el escenario libre de fricciones implícitamente asumido por Jesús son muy elevadas. Por no hablar de que, mientras no haya claridad sobre el resultado final, nadie va a invertir un dólar en el RU, al menos en sus sectores orientados a la exportación. Añádesele un poco de path dependence, y ese futuro brillante de autonomía comercial se oscurece notablemente.

    por otra parte, el medir la fortaleza de la posición negociadora por el saldo de la balanza de bienes es un tanto equívoco. Lo primero, porque en el caso del RU los servicios importan muchísimo. Pero más importante: en términos de PIB, lo que RU perdería en el escenario extremo donde la UE no demanda ningún bien o servicio británico es mucho más que lo que la UE perdería ni RU hace lo propio. A ojo, el impacto sobre los ciudadanos británicos podría ser unas 5 o 6 veces mayor que sobre los resto-europeos.

    En realidad, esta es una negociación donde la UE tiene casi todas las bazas en la mano, como estamos descubriendo según pasan los días. Pese a toda la retórica imperial y las indudables carencias de la UE, RU depende de la UE infinitamente más que al contrario. A nadie le interesa negociar en plan destructivo, pero a efectos prácticos RU es como un país intentando acceder al (a buena parte del) mercado único europeo desde fuera; la única diferencia es que al estar ya dentro los costes de no conseguir un acuerdo son enormes. Una posición negociadora ciertamente frágil.

    Lo más importante: se está perfilando una repetición del caso griego, cuando amenazaba a Alemania con una salida del euro, que lejos de ser un escenario temible era en realidad el deseado por Schäuble &co. En la UE muchos están descubriendo que la gran amenaza del Reino Unido (posibilidad de salirse) es más un "plus" que un "minus": en los escenarios más probables, participarán del mercado único, cumplirán la mayor parte de la normativa europea y pagarán al presupuesto europeo, pero no tendrán ninguna influencia en el diseño de las normas ni enredarán con sus eternas peticiones de trato especial como suelen, y perderán parte de su sector financiero en favor del continente. The best of both worlds para los federalistas europeos.

    • 1) Yo he sido el primero en señalar la alta incertidumbre de la senda futura. De lo que he hablado es de un escenario central y, en ese escenario, dado lo que sabemos sobre comercio internacional:

      http://www.nber.org/papers/w15628.pdf

      las reglas existentes de la OMC y el peso del comercio de bienes del RU con la UE, el efecto en el largo plazo no puede ser muy grande.

      2) Los servicios los he tratado en la segunda entrada de esta serie. Creo que es mejor separarlos. Pero incluso con servicios, el RU tiene deficit con la EU.

      3) Como he dicho en otos comentarios, el argumento de que el comercio es mas en terminos relativos para el RU que para la UE y que de alguna manera esto cambia las cosas en favor de la UE, lo he visto 1000 veces esta semana y 1000 veces no lo he entendido. Los modelos de negociacion, como Nash, resaltan que lo que importa es el excedente absoluto, no el relativo. Por que va a importar un excendente relativo? Cuando compra usted un coche y negocia el precio se fija en el excedente relativo con respecto a su riqueza o en el absoluto? Porque yo, desde luego, me fijo en el absoluto.

      4) La salida del RU le favorece, mas que a nadie, a Alemania, que se queda sin contrapeso alguno en Europa. Los alemanes son los primeros interesados es que esto funcione relativamente bien, tanto por sus intereses comerciales como por su deseo de seguir mandando, ahora mucho mas que antes, en una UE reducida.

      • 1) Creo que el escenario que tú llamas central no es tal, es el best-case scenario donde ninguno de los riesgos negativos que Brexit crea (y, particularmente, ninguno de los tail risks catastróficos cuya probabilidad brexit multiplica) se materializa. No es el central entre otras cosas porque no hay escenarios (realistas) mejores: un tránsito suave al nuevo estado estacionario (sea el que sea) es lo mejor que concebiblemente le podría pasar a RU. Comentario al margen: lo que RU gana en autonomía lo pierde en poder negociador, como ya se ha dicho; incluso en el ámbito estrictamente comercial (bienes) no está para nada claro que esto sea un paso adelante para RU.

        adicionalmente: no se trata sólo de comparar estados estacionarios ni acontecimientos one-off que puedan empeorarlos (siendo esto último muy importante). Se trata del path dependence que mencionaba antes: la posibilidad, por ejemplo, de que la mezcla tóxica de instintos bajos (xenofobia, jingoismo) desatados por Brexit, la probable recesión que vendrá y el incumplimientos de promesas de los Leavers deteriore la política británica (y por extensión su política económica) y sitúe al país en una senda económica distinta. En este escenario, los costes de transición se convierten en permanentes, y el estado estacionario previsto nunca se llega a alcanzar.

        3) Sin entrar en muchos detalles, creo que es evidente que un escenario de deterioro comercial simétrico post-Brexit (X% de reducción de exportaciones RU a UE y viceversa) es mucho más perjudicial para Reino Unido aunque la UE en términos absolutos pierda más. Si medimos el bienestar por el PIB per cápita, esa reducción disminuirá el PIBpc británico unas 5 veces más que el de la UE!! Es un concepto relativo 100%. Por eso en todas las negociaciones (internacionales, empresariales o personales) el tamaño importa... tu capacidad de asumir pérdidas en escenarios de no cooperación es lo que te da "leverage" para conseguir que la solución cooperativa final se acerque a tu óptimo...

        4) Yo creo que más bien beneficia a Francia, que es quien ha visto siempre con más recelo la presencia del RU en la UE (el "caballo de Troya" que decía De Gaulle). En la mayoría de cosas que interesan a Alemania (casi todas relacionadas con la eurozona) el RU no pintaba nada. De hecho, el RU era considerado una especie de free rider al que nadie prestaba demasiada atención dado que hace tiempo que no se involucra constructivamente en la mayoría de los grandes temas de la Unión.

        Pero al margen de eso: lo importante es que la salida de RU de la UE es algo que se ve cada vez con mejores ojos desde el EU27, dado que por interés propio el RU tendrá que ajustarse en todo caso a casi toda la normativa europea y pagar al fondo común. Cuando RU dice "dadme (más) concesiones que me voy" y la respuesta es "pues vete, cuanto antes mejor", tu posición negociadora queda completamente destruida. El escenario base ahora es que consigues reducción de flujos migratorios y un par de concesiones cosméticas a cambio de sacrificar parte de la City y perder toda capacidad de influencia sobre las normas que (de iure o de facto) se te aplican. Catastrófico se mire por donde se mire.

        • El martes voy a escribir una entrada sobre las ganancias estaticas y dinamicas del comercio internacional. Lo siento mucho pero de ninguna manera sale en ningun modelo que las perdidas de Brexit en terminos de comercio internacional sean mas que triviales.

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