¿Cómo Deberíamos Elegir a los Diputados? I

El 5 de Mayo se celebra un referéndum en el Reino Unido sobre si deben o no cambiar la manera en la que eligen a los miembros de su Parlamento. Como en España también entramos en temporada de elecciones, he pensado que sería una buena idea tener una serie cortita de posts sobre sistemas electorales y reflexionar un poco acerca de las ventajas y desventajas de cada procedimiento de elección de nuestros representantes.

Dos advertencias antes de nada. Primero, uno ve miles de columnas en los medios de comunicación hablando sobre los sistemas electorales pero el contenido analítico o empírico de las mismas suele ser cero y se basan más en los prejuicios (y muchas veces peregrinas ideas) de sus autores que en ninguna otra cosa. Afortunadamente existe una larga tradición entre los economistas y politólogos de pensar acerca de estos temas (quizás separada de la tradición de derecho político y de teoría política más tradicional con la que muchos de ustedes puedan estar más familiarizados) y de la que podré tomar prestado casi todo lo que tengo que decir. Segundo, este es un tema que siempre me ha apasionado (desde mi infancia realmente), así que intentaré no irme mucho por las ramas. Por eso hoy me voy a centrar en el sistema electoral actual en el Reino Unido y dejar para futuros posts los muchísimos otros temas que se podrían discutir, que la verdad dan para una colección completa de libros.

El Reino Unido ha utilizado tradicionalmente un sistema mayoritario unipersonal a vuelta única. Esto es un nombre muy largo pero en realidad es casi el sistema más sencillo que existe. Uno toma la unidad política que va a tener elecciones (un país, una región, un municipio) y la divide en circunscripciones de más o menos igual tamaño en términos de población. Por ejemplo, si hay 1 millón de votantes y 100 miembros del Parlamento, creamos 100 circunscripciones de aproximadamente 10.000 habitantes cada una. En cada circunscripción se presentan los candidatos que quieran y el que obtenga el mayor número de votos ese día, sale elegido. Como se ve, casi más fácil no se puede hacer.

Como explicaré en un momento, este sistema tiende a perjudicar a los partidos minoritarios. Por ello, los liberal demócratas pidieron como condición para entrar en coalición con los conservadores un referéndum para decidir si se cambiaba a un sistema de votación preferencial (alternative voting en Inglés).

Antes de entrar en el análisis de cómo funcional el sistema de votación preferencial y de sus fortalezas y debilidades (lo que haré la semana que viene), voy a dedicar el resto del post de hoy a hablar sobre las ventajas y desventajas del sistema actual mayoritario unipersonal, para así poder realizar una comparación de sistemas con sólidos fundamentos.

¿Cuáles son las ventajas de este sistema? Los defensores del mismo normalmente citan las siguientes (sin que yo necesariamente este de acuerdo con ellas):

1.) Es un sistema sencillo que todos los votantes entienden sin dificultad.

2.) Existe una conexión directa entre votantes y sus representantes. Por ejemplo, en EE.UU., donde se usa el mismo sistema, yo se que mi representante en la Cámara Baja es Jim Gerlach, lo que me permite controlar muy directamente cómo vota o cuáles son sus posiciones.

3.) Tiende a producir mayorías claras y contundentes, lo que facilita la labor de gobierno. Es más, suele llevar al bipartidismo que asegura mayor estabilidad política.

¿Cuáles son las desventajas de este sistema? Sus detractores señalan (de nuevo, sin que yo necesariamente este de acuerdo con ellas):

1.) No representa a las minorías, especialmente si estas se encuentran dispersas. Pongamos un simple ejemplo. Imaginémonos que tenemos 3 circunscripciones, cada una con 100 votantes. En cada circunscripción existen 51 votantes del partido A y 49 del partido B. Todos los votantes votan y además votan al candidato de su partido. El resultado es que, en el parlamento, tenemos 3 diputados del partido A y 0 del partido B, aunque en la población total tenemos 153 votantes del partido A y 147 del partido B.

2.) Puede llevar a resultados paradójicos. Volvamos al ejemplo anterior, excepto que ahora en la circunscripción 3 existen 40 votantes del partido A y 60 del partido B. En el parlamento tendremos 2 diputados del partido A (circunscripciones 1 y 2) y uno del partido B (circunscripción 3), aunque en la población total tenemos 142 votantes del partido A y 158 del partido B. Es decir el partido A gobierna porque tiene a los votantes mejor “colocados” a pesar de ser menos. Esta posibilidad no es meramente teórica sino que se da en la práctica con cierta frecuencia.

3.) Obliga al voto “útil.” Ya que solo el candidato con más votos gana, los votantes de partidos minoritarios suelen terminar votando a uno de los partidos con posibilidades de ganar, lo que en cierta medida perjudica el objetivo básico de unas elecciones de averiguar las opiniones de los electores.

4.) Por el lado contrario, si los votantes están muy divididos, el ganador puede ser un candidato con un apoyo muy reducido. Pensemos en un distrito con 10 candidatos y 100 votantes, donde cada candidato 1-8 tiene 10 votos, el candidato 9, 9, y el candidato 10, 11. Total, que con un solo 11% de los votantes, el candidato 10 gana.

5.) La formación de las circunscripciones es fácilmente manipulable. Miren, por ejemplo, el mapa de mi distrito, Pennsylvania 6th (por cierto, yo vivo muy, muy cerca del punto negro que dice "Ardmore") ¿A qué tiene su gracia la forma geométrica? Esto se llama gerrymandering (la explicación del origen del término está aquí). Y mi distrito no es el peor: Illinois 4th se lleva la palma (fíjense en la delgadísima linea a la izquierda del distrito: es literalmente una autopista que conecta las dos partes ya que por ley los distritos tienen que ser contiguos).

Los objetivos del gerrymandering pueden ser laudables (por ejemplo, Illinois 4th pretende asegurar la elección de un hispano creando una circunscripción de extraña forma geométrica de clara mayoría hispana) o perversos. En este caso el objetivo es básicamente poner a cuántos más votantes se pueda del partido contrario en un solo distrito y crear el mayor número de distritos posibles en el que mi partido tenga una mayoría pero no abrumadora. Volvamos al caso de antes, donde teníamos 3 circunscripciones y 300 votantes. Solo que ahora, de estos, 102 son del partido A y 198 del partido B. Pero, y está es la gracia, él que diseña las circunscripciones es del partido A. Lo que puede hacer esta persona es crear 3 distritos, dos con 51 votantes del partido A y 49 del partido B y uno con 100 votantes del partido B. El resultado es que, a pesar de ser solo un tercio de los votantes, el partido A gobierna y el partido B, con una abrumadora mayoría de votantes, está en la oposición.

Quizás el caso más extremo de este comportamiento se daba en Irlanda del Norte durante las primeras décadas después de la separación de los condados del sur. Los protestantes tenían una sobrerrepresentación notable fruto de una discriminación consciente de los católicos en la creación de circunscripciones electorales (un estudio detallado, aquí). En el caso de EE.UU., la "invención" de distritos con fuerte representación de minorías (una demanda desde las posiciones más de izquierda en EE.UU.) tiene como efecto paradójico que los republicanos salgan beneficiados. Las minorías suelen votar demócrata y al ponerlas todas juntas en unos pocos distritos, los demócratas se encuentran con sus votos muy concentrados y por tanto, en buena medida desperdiciados.

Aunque mi ejemplo anterior parezca exagerado, en la práctica no es tan difícil como pudiera parecer el generar los distritos “adecuados”, especialmente desde que programas informáticos para ello se difundieran en la década de los ochenta del siglo pasado (y si, en realidad uno no puede asegurar que todo el mundo vote como se supone que iba a votar, pero con crear un “poquito” de margen, suele funcionar muy bien, por eso en EE.UU. cada vez hay menos distritos donde las elecciones sean “competitivas”).

Se podría argumentar que el gerrymandering es evitable con comisiones independientes de diseño de distritos pero en la práctica es muy difícil. Por ejemplo, en Iowa una de estas comisiones independientes crea los distritos pero, como gente similar suele terminar viviendo junta (los ricos con los ricos, los pobres con los pobres, los de una raza con esa), al final siguen saliendo distritos muy desequilibrados por mucho que intentemos esquivarlo.

6.) Es más fácil para aquellos candidatos con poder el coaccionar a candidatos alternativos para que estos no se presenten. Esto pasaba, por ejemplo, muchísimo en la época de la restauración en España, donde, por cierto, teníamos básicamente este sistema mayoritario excepto con algunos cambios. Es más, los serios problemas de la ley electoral de la II República de los que hable hace mucho tiempo (aquí y aquí) vinieron en buena medida de intentar eliminar esta coacción.

Como vera, querido lector, la lista de desventajas me ha salido mucho más larga que la lista de ventajas. Esto no es ni casualidad ni fruto de mi oposición al sistema mayoritario. Es solo reflejo que, cuando uno lo empieza a pensar con calma, TODOS los sistemas de elección de diputados tienen problemas muy serios (la sombra de Arrow es alargada). Este será un tema recurrente en toda esta serie.

La semana que viene analizaré el sistema de votación preferencial e intentaré extraer algunas conclusiones para, en futuros posts, hablar de sistemas con dobles vueltas, mixtos y proporcionales (como el nuestro en España, un D'Hondt corregido) y de todo el tema de listas abiertas/cerradas y de primarias. Por eso, déjenme que les pida un favor, queridos lectores. Centrémonos estos días en la discusión del sistema mayoritario. Se que muchos de ustedes tienen claras opiniones sobre nuestro sistema electoral (algunas de las desventajas del sistema mayoritario también aparecen en nuestro sistema) y les prometo que tendremos tiempo de hablar del mismo largo y tendido. Pero, como dicen aquí en América, para aprender a correr primero hay que saber andar, así que estudiemos primero los sistemas mayoritarios y pasemos luego a los proporcionales.

Hay 27 comentarios
  • A título de información complmentaria, cabría añadir que en España los senadores (o parte de ellos, porque otra parte se elige por las CC.AA.) se eligen también mediante un sistema mayoritario, aunque en este caso plurinominal. El motivo de que el sistema electoral de las dos Cámaras sea distinto (el del Congreso es proporcional corregido, como dice el autor del post) estriba - o así se ha dicho- en intentar que el Senado se configure como una cámara más conservadora que pueda servir de contrapeso al Congreso.

    El modo de elección de los senadores, unido al hecho de que el número de senadores es fijo por provincias (con independencia de su población) contribuye a que los resulados electorales puedan alejarse en buena medida del resultado del voto proporcional puro.

  • Con toda mi humildad (este blog siempre me impresiona por la profundidad con que ataca los temas) lo que considero un retraso es la separación entre el pueblo y las decisiones.

    En una época que la constitución de una organización política era tan costosa en tiempo/espacio/dinero es razonable que se elijan los gestores cada cuatro años (por ejemplo) y que a partir de ese momento los gestores cuenten con independencia completa de su electorado para tomar decisiones (como mucho, la amenaza de no ser reelegido)

    Pero con los medios técnológicos actuales, alguien debería tener el coraje de involucrar más al pueblo en las decisiones de los políticos (pasarían de tener poderes ejecutivos a ser portavoces de los electores)

    Felicidades por vuestro blog

  • Es más, hoy día, para lo que hacen los diputados, básicamente seguir consignas de la partitocracia en España, no haría falta ningún sistema proporcional ni nada..., se pone un mínimo de votos, 100 mil o 500 mil, y, a partir de ahí, un representante por partido de más de X00 mil votos, con un voto por valor de los votos individuales conseguidos...

    Se juntan los representantes de partidos con mayoría, y a gobernar.., nos ahorramos los sueldos de 300 y pico vividores, y hay representación real, salvo alguna minoría pequeña...

    ¿O es demasiado fácil y barato, además de impedir colocar a muchos vividores?

    Saludos

  • ¿Y tener los electores repartidos de manera homogenea no es una cosa buena y saludable?

    En un hipotetico caso de elecciones europeas (se que es un ejemplo un tanto simple, pero permitanmelo). Hay mas frances que españoles, supongamos que todos franceses votan en bloque una cuestion que les favorece, como estan todos dentro de una circunscripcion, Francia, su poder se limita, lo mismo pasa con España y los españoles.

    Como ya dije es un ejemplo simplista y colorido para resaltar que un grupo de poblacion que se reparte de manera homogenea por varias circunscripciones deberia de tener más poder que un grupo muy numeroso concentrado en una sola circunscripcion. Las leyes han de ser genericas, no moldeadas para casos especificos.

  • Si quiere llegar al fondo de los sistemas democraticos, no esta en la forma de eleccion, que se puede acomodor a los deseos de los electores, o del poder en curso.

    Hablemos del elector, ese que vota... sobre que base vota? que se deberia exiguir a un elector? todos somos electores por el simple hecho de nacer o vivir prolongadamente en un pais? esa es la cuestion de fondo... ser elector actualmente es una cuestion banal, porque se obtiene gratuitamente.. no digo que haya que pagarse o que se pase una prueba o test... es la de dar una importancia al hecho de ser elector.

    El problema de la democracia es el abandono paulatino por parte de la poblacion de sus responsabilidades sociales, lo que deja un poder vacante que es ocupado por gentes que ya no estan sujetas al control publico, por esta misma dejadez, y pasa a jugar a los sistemas de manipulacion de las democracias actuales.

    En USA el sistema es sencillo, usted sabe la poblacion mayoritaria que vive en su circunscripcion, por ende lo que piensa, y cual es el mensaje a vender... usted se concentra en ese mensaje, punto.. despues ya vera lo que hace pues poca gente se informa mas haya del peridodo de elecciones. Las elecciones giran en torno a los temas que la media mueve, como los mueve y como se orientan... llegando a situaciones grotescas, donde el discurso inteligente desaparece. Vamos lo que pasa en todo el resto de democracias.

    Repito, el problema no es tanto el sistema, como la fuente que valida todo: el elector.

  • Jesús,
    Rápido, rápido...

    Respecto a los problemas 1-2-3-4, S.Barberà y MO. Jackson JPE 2006 "On the Weights of Nations: Assigning Voting Weights in a Heterogeneous Union"se plantean estas cuestiones (y el resultado es bastante divertido). (http://www.jstor.org/stable/10.1086/501172)

    En cuanto a qué el sistema es irrelevante y que el problema es la escasa participación de los votantes... el special report del Economist sobre California es más que esclarecedor. Desde luego que la actitud de los votantes es lo más importante (pero en este blog, sabemos que las decisiones son marginales, no?)

  • Me fascina este tema. Como ventaja del sistema me quedo con la estabilidad que proporciona el bipartidismo.
    La visibilidad del propio representante no me parece algo tan importante o deseable. En cuánto a esto echo de menos que comentes la frecuente ausencia de disciplina de partido en los sistemas de circunscripción uninominal... También es algo que tiene sus inconvenientes, que se traducen en una mayor dependencia del ejecutivo para gobernar respecto del legislativo que en los sistemas proporcionales.
    Por lo demas, las desventajas e injusticias de este sistema son bastante obvias.

    PD Espero que tengas ocasión de hablar en futuras entregas del single transferable vote (http://en.wikipedia.org/wiki/Single_transferable_vote).

  • Gracias, Jesús, por el post. Te agradecería si pudieras indicar alguna sugerente referencia bibliográfica acerca de los sistemas electorales.

  • Agradeceria que me pudieran recomendar bibliografia sobre el sistema politico ingles es para un ensayo de licenciatura.

  • Enhorabuena y gracias por abrir este debate, Jesús. Personalmente tengo mis simpatías por el sistema inglés (sobre todo porque estrecha la relación entre el diputado y sus votantes, no digamos ya si se acompaña de listas desbloqueadas), aunque como bien dices tiene sus serios inconvenientes en cuanto a representatividad, y por algo los propios ingleses (o una parte de ellos) se plantea modificarlo.

    Un saludo

  • G. Moreno

    Tienes toda la razon con los senadores. Pero como el Senado es una camara inutil en nuestro sistema actual, se me habian olvidado:)

  • David

    "¿Y tener los electores repartidos de manera homogenea no es una cosa buena y saludable?"

    No necesariamente. Una minoria (etnica, religiosa, cultural) puede estar concentrada en una region y querer, me parece logico, tener una voz en el sistema politico. Una de las conclusiones que intentare sacar al final de esta serie es que es muy dificil, sino imposible, decir que este sistema es mejor que el otro y que uno se debe de guiar por un cierto pragmatismo.

  • Carmelo

    Gracias por la referencia. Si, uno de los temas que va a salir en post futuros es que el comportamiento de los votantes es endogeno (y estrategico), algo que se le escapa al 99% de los columnistas que escriben sobre estos temas. Todo llegara:)

  • David

    Si, iba a hablar sobre el tema de disciplina en el futuro, cuando, como le decia a Carmelo, entre en los aspectos estrategicos del voto y de los candidatos:)

  • Manuel

    Gracias por tu comentario. Si, es verdad que el sistema mayoritario tiene problemas (he escrito 100o palabras al respecto), pero tambien queria añadir que me parece que los ingleses estan sufriendo un poco del sindrome de "el prau del mi vecin ye siempre mas verde." Hablan, en algunos casos que he visto de las alternativas en Europa sin apreciar los problemas que estan tienen.

  • Hola otra vez, Jesus. Comparto plenamente tu visión, y nunca mejor traído el ejemplo del prau del vecin, jeje. Un abrazo.

  • Yo creo que una variable del voto mayoritario son las propuestas etnofederales -para dar respuesta a las reclamaciones de minorias- como es el caso de Bélgica o España. Este tipo de soluciones fomenta la mobilización a lo largo de dichas subunidades estatales -con la convergencia de voto de todos los partidos de la subunidad. Es el problema actual de Bélgica y el que pronto va a surgir en España en cuanto se abra la veda del voto diferenciado -que va a comenzar el PSC- convirtiendo el sistema en ingovernable (como ocurre en la actualidad en Bélgica)

  • Estupendo post y una excelente y sucinta explicación
    Ya que soñar es gratis y para animar el debate me permitiréis recordar que la primera constitución europea promulgada por ciudadanos libres tuvo lugar en España en 1520.
    En esta constitución (como en las villas forales de nuestra historia) los diputados eran elegidos con mandato imperativo es decir, con delegación expresa de lo que podían decidir en las cortes convocadas por la corona. Más de uno pagó con su vida haber abusado de la delegación otorgada.
    Se promulgó en Ávila y se conoce como la Ley Perpetua de Ávila. Duró lo que tardó Carlos V en cargársela sobre la base de que su derecho al trono era voluntad divina superior a lo nacido de conciliábulo de villanos y para colmo no miembros de la nobleza. Murieron unos cuantos cabecillas en Villapando, Carlos I compró voluntades de norte a sur a base de respetar unos fueros de villas y denegar otros y se impuso la horrenda dinastía de los Habsburgo para sometimiento del pueblo más libre de aquel entonces. (1)

    Por complementar la interesante exposición de Jesús vale recodar igualmente que nuestro sistema electoral requiere cambios constitucionales para modificaciones tan relevantes como las apuntadas y que para "amortiguar" el notorio desequilibrio de representatividad de regiones nacionalistas en perjuicio de la mayoría lo más que se ha planteado es incrementar el Congreso en 50 diputados que, estos sí, serían elegidos en circunscripción única.

    Algunos comentarios de los últimos meses apuntan a que este tema va a ser un asunto de importancia creciente visto que el sistema de elección de gobernantes, y muy especialmente lo exagerado de sus poderes, presenta graves problemas de tipo sistémico ya explicados en detalle por Bentham y otros.

    En un sistema en el que un grupo pequeño de ciudadanos electos se convierte en poder absoluto (ou presque) la conducta racional de los actores económicos y sociales es alinearse con ellos para prosperar.
    Cuanto mayor es el poder potencial en las manos de dicho grupo mayor es la racionalidad y la fuerza del incentivo y más difícil de resistir o de evitarlo.

    El resultado es lo que hasta ahora se presentaba como tendencia oligopolística del capital que en realidad es fruto de la muy lógica simbiosis entre el poder político y económico y que en Europa continental sigue siendo, esencialmente, el sistema de representatividad indirecta con poder omnímodo de quien hace las listas electorales que salió de la Revolución francesa una vez guillotinados los escasos liberales por los jacobinos.

    El sistema actual se nos ha hecho viejo y no resiste el análisis democrático moderno y la situación se agrava una vez comprobado, time after time, que las instituciones de control no son tales y que el sistema electoral tiende a primar la elección por criterios de simpatía emocional antes que de eficacia en la generación de prosperidad duradera y real.

    Las vías posibles van por el camino de una representatividad más ligada a la circuncripción como se da en los sistemas de origen anglo-sajón que describe Jesús, así como reducciones sustanciales de la capacidad de maniobra de los gobiernos con la obligación constitucional --y lógica en la era de internet-- de consultas directas muy frecuentes e iniciativas populares imperativas.
    Pero, como vemos, el sistema, consciente de ello, acelera por los caminos trillados de Hegel contra la Sociedad Abierta.

    Saludos.
    (1) “La Ley perpetua de la Junta de Ávila, 1520”. Ramón Peralta. U. Complutense. Ed. Actas.

  • Excelentes ideas las que se han podido leer aquí. Quisiera aportar algunas más. En primer lugar, el sistema anglosajón no es tal como se ha presentado, no ha sido fruto de un pensamiento racional que ha establecido las formas de acceder al gobierno en una comunidad (o su representación), en realidad, es la tradición la que ha sido modificada. De un sistema de elección según circunscripciones establecidas para que la representación del territorio (subrayo lo del territorio) fuera adjudicada a la nobleza, se ha pasado mediante paulatinas modificaciones a un sistema más o menos equitativo, por la vía de la circunscripción igualitaria en miembros. Es decir, es un trabajo de reforma exactamente igual al que parte de otra forma de representación y llega a parecidos resultados.
    En segundo lugar, es necesario aclarar la dualidad de la elección política, por una parte de gobierno (en cualquier ámbito) y por otra parte de representación del "sentir" de los representados. Es decir, una cosa es elegir gobierno y otra elegir representantes. En USA eso se puede separar bastante bien, con cámaras legislativas y gobiernos elegidos al margen, pero en los sistemas parlamentarios, la cosa ya no funciona tan bien. La elección es de representantes de la voluntad popular (el soberano), y son los representantes los que eligen al gobierno en segunda instancia. ¿Es mejor un sistema o el otro?, o mejor aún, ¿hay datos que avalen un sistema por encima del otro? Por ahí creo que se debería enfocar el debate, porque lo otro, la alternativa de debate, es la elección entre diferentes culturas, tradiciones o formas de ver la vida política. Creo que solo el método científico puede saltar por encima de la carga subjetiva que lleva todo esto de los sistemas electorales, y el apoyo al sistema anglosajón mayoritario parece más bien una cuestión de fé subjetiva, de contagio cultural, de preeminencia del Imperio, que algo basado en hechos contrastables.
    Saludos.

  • Estimado Jesus, existe una ventaja del sistema mayoritario, que usted apunta pero no destaca, a saber: el diputado elegido 'debe' en última instancia su cargo a sus electores no al comite electoral de su partido. Las consecuencias que ese hecho implica son importantes, por ejemplo, desde punto de vista del comite electoral del partido, este tenderá a colocar candidatos que tengan en cuenta los intereses y circunstancias que ese concreto distrito tenga, y no solo se pensará en los intereses del partido y en las luchas internas entre las distintas facciones del mismo; desde el punto de vista del candidato elegido, parece evidente que le otorga frente a su partido una 'cierta independencia' -no conozco datos de UK pero en USA si se puede consultar las veces que un senador o congresista vota con su partido y las veces que no lo hace, esto último ocurre, algo impensable por ejemplo en España-; en definitiva todo ello redunda en beneficio de los electores pues su relevancia será mayor frente a las oligaquias que dirigen los partidos.
    Enhorabuena por el post, y ansioso por las próximas entregas, que los que no somos de economicas agradecemos.

  • Un ejemplo de como una democracia se suicida:

    http://www.economist.com/node/18586520

    Tanto en cuanto pensemos que la democracia es un "mecanismo" de gobierno, toda propuesta fallara... mas miedo que un politico profesional es que un dia las ideas de mi vecino salgan en mayoria.. eso si seria una autentica tragedia.

    Aunque entiendo que discutir de eso ni es politicamente correcto ni entra dentro de lo academico.

  • Interesante artículo y tema. Sin obviar las ventajas que tiene, para mí uno de los grandes problemas del sistema mayoritario, es que puede llevar a que se introduzcan problemas o caprichos locales en Cámaras parlamentarias de ámbito nacional. De ahí que algunas veces, por ejemplo, para sacar un proyecto adelante en EE.UU haya que introducir una enmienda absurda que beneficia a tal o cual pueblo para así contentar al representante que había hecho esa promesa concreta. Vamos, que el problema del localismo estaría muy presente.

    Un saludo

  • Muy interesante tema, y para contribuir con la lista de lecturas recomendables, Nueva historia de la democracia de Rodriguez Adrados y La democracia en Europa, de Larry Siedentop. Lógicamente hablan mucho más que de sistemas electorales, pero te explican muy bien el contexto en el que surgen. Por otro lado, como dicen alguno de los comentaristas, con independencia del sistema electoral es crucial me parece a) el que los representantes respondan frente a los electores, y no frente a las cúpulas de sus partidos que les han colocado en las listas y que les pueden sacar de ellas b) el que los electores sean un poquito más exigentes con sus representantes. Como dice también algún comentarista, en España podríamos sustituir tranquilamente a nuestros diputados por unos simpáticos monigotes que siguieran las instrucciones respectivas de sus partidos para aplaudir, abuchear, votar, repetir consignas o lo que sea y ya puestos, que lo hagan con un poquito más de educación y de rigor intelectual que el que exhiben tan a menudo nuestros representantes en el Parlamento.

  • Y si para elegir las camaras y representates regionales/nacionales y europeos tuviesemos la figura de superelectores (casi como las elecciones internas USA de candidato.. o me equivoco?), que fuera de cualquier retribucion fuesen delegaciones del voto de los electores? No para votar las medidas en concreto sino los representantes mismos... basicamente seria entrar la figura del independiente al margen de los partidos (resolviendo el tema del voto secreto.. no si complejo es ..pero bueno todo es complejo)

    En cualquier caso, insisto, no creo que sea tanto como se cuentan los votos, como la idea de como se vota... que habria que darle una vuelta (tema por cierto que no he encontrado apenas bibliografia, asi que si alguno la posee se agradece)

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