Mejor 68

Este artículo lo publiqué en una Tribuna de Cinco Días el 1 de febrero de 2010 y me hace ilusión reproducirlo aquí para que lo enriquezcais con vuestros comentarios.

"En los círculos académicos nadie discute que el Sistema de Pensiones español está quebrado. Sólo nos quedan algunas dudas sobre las fechas exactas en las que se va a producir esa quiebra. Julián Díaz-Saavedra y yo hemos calculado que, si seguimos con el sistema vigente, el primer déficit de las pensiones aparecerá en 2015 y que el Fondo de Reserva de las Pensiones se agotará en 2026. Naturalmente si la recesión se prolonga, estas fechas se adelantarán.

La causa principal de este problema es la intensidad de los cambios demográficos que se han producido en España en las últimas décadas. En relativamente poco tiempo hemos pasado de ser uno de los países que tenían la tasa de natalidad más alta de toda Europa a tener, junto con los italianos, la tasa de natalidad más baja. Al mismo tiempo, nuestra esperanza de vida ha ido aumentando y ahora está en torno a los 81 años ---las mujeres viven más que los hombres, pero la Ley de Igualdad ha decidido ignorar este detalle. Estos cambios demográficos hacen que en España cada vez haya más pensionistas y menos cotizantes. En 1997 había 23 pensionistas por cada cien personas en edad de trabajar y, según las hipótesis demográficas del Instituto Nacional de Estadística más favorables para la sostenibilidad de las pensiones, en 2050 habrá 56 pensionistas por cada cien trabajadores potenciales.

Estos cambios demográficos tan intensos son devastadores para los sistema de pensiones de reparto con prestación definida como el nuestro. En el sistema español vigente, la cuantía de las pensiones se determina en función de la duración de la historia laboral y de las cotizaciones de los últimos quince años anteriores a la jubilación. Y para financiar las pensiones se recauda un impuesto sobre el trabajo. Pero la cantidad que el Estado tiene que pagar en un año cualquiera por las pensiones es completamente independiente de la recaudación de ese año. Cuando se recauda más de lo que se paga, el excedente se acumula en el Fondo de Reserva, pero cuando se empiece a recaudar menos, la recaudación se complementará con los recursos del Fondo. Y cuando el Fondo se agote, se tendrá que complementar con cargo a los Presupuestos Generales del Estado. O sea, con cargo a la recaudación de los demás impuestos. Si no reformáramos el sistema vigente, según nuestros cálculos, en 2050 el tipo del impuesto sobre el valor añadido necesario para financiar las pensiones sería aproximadamente del 40 por ciento. Y naturalmente eso es inimaginable. Por lo tanto tenemos que reformar el sistema y sólo hay tres manera de hacerlo: subiendo las cotizaciones, bajando las pensiones, o retrasando la edad de jubilación.

De esas tres reformas, la que mejor funciona es la de retrasar la edad de jubilación. Porque es la única que a la vez aumenta el número de cotizantes, disminuye el número de pensionistas, y no aumenta los costes laborales. Y, por lo tanto es la reforma que mejor contrarresta los efectos de la transición demográfica. Si hemos nacido después de 1957, y nos frustra tener que jubilarnos a los 67 o mejor todavía a los 68, podemos consolarnos pensando que cuando se creó el sistema de pensiones, la esperanza de vida rondaba los 65 años y coincidía con la edad de jubilación. En sus orígenes el sistema de pensiones era, en realidad, un seguro de longevidad: todos pagábamos la prima, y los más longevos cobraban la póliza. Con el transcurso de las décadas, los cambios demográficos lo han convertido en unos carísmos veinte años de vacaciones pagadas.

Por lo tanto, la misma transición demográfica que nos ha permitido vivir muchos más años, el la que nos obliga a modificar los detalles del pacto intergeneracional. Y la forma más ordenada de hacerlo es empezar cuanto antes a retrasar la edad de jubilación. Es verdad que a unas generaciones a las que les va a tocar pagar más que a las anteriores. Eso es parte del azar consustancial con la vida. A unas generaciones les toca vivir una guerra civil, a otras una dictadura, o un cambio de régimen, o una crisis económica, o unos gobernantes más incompetentes que la media ---a veces ocurre, ya se sabe que las medias son así. Y por más que lo intente, el Estado español no puede garantizar que vaya a poder pagarnos todo lo que les prometió a nuestros abuelos, que eran mucho menos longevos que nosotros. Nada es gratis, y vivir muchos más años que ellos es un privilegio que bien merece prolongar nuestra vida laboral durante dos o tres años."

Hay 16 comentarios
  • Javier,

    Me ha gustado mucho tu editorial. Una pregunta respecto a la esperanza de vida, que tu citas en 65 anyos cuando se establecio el sistema (por cierto, de que fecha hablamos?)

    Cual era esperanza de vida, por ejemplo, condicional en haber sobrevivido los primeros 16 anyos de vida (edad en la que tecnicamente iniciaria uno su vida laboral y que elimina los efectos de la mejora en mortalidad infantil en epocas mas recientes)?

    Obviamente tambien ha mejorado la sanidad para la gente mayor pero quiza la diferencia entre tasas condicionales no sea de 65 a 81 si no algo menor. Y en todo caso cambiaria el tenor del contrato social que se firmo inauguralmente.

    Otro punto que no mencionas es el de la immigracion y su contribucion (positiva o negativa) a los balances del fondo de reserva. Tienes algun comentario al respecto?

    Gracias,
    Oscar

  • Claro que tienes razón en lo que dices, Oscar. Mi comentario sobre la esperanza de vida es aproximadamente cierto y, como muy bien dices, intencionadamente impreciso. El dato exacto es que "En 1997 había 23 pensionistas por cada cien personas en edad de trabajar y, según las hipótesis demográficas del Instituto Nacional de Estadística más favorables para la sostenibilidad de las pensiones, en 2050 habrá 56 pensionistas por cada cien trabajadores potenciales." Pero el impacto retórico es mucho menor que el del comentario de la esperanza de vida y las vacaciones pagadas.

    Durante la expansión de los años 2001-2007 la aportación de los emigrantes fue muy positiva. Naturalmente en la recesión su aportación al sistema ha disminuído. Y sobre si cobrarán sus pensiones o no depende de si se quedan con nosotros durante suficiente tiempo y de cómo reformemos el sistema

  • Para mi lo principal es que este debate nos se puede aislar del resto de la política económica, singularmente de la del gasto fiscal y de la reforma laboral.Y necesariamente debe incluir tnuevas reglas de devengo de pensiones, importes , periodos mínimos etc.. La solidaridad intergeneracional no puede ser la excusa para que sigan campando a sus anchas unos tipos que

  • Seguro que también habéis pensado en fórmulas más flexibles. Seguir trabajando a tiempo parcial y cobrar solamente una parte de la pensión, y cosas así. No sé si mejoraría mucho el déficit, pero si las preferencias cambian con la edad (cosa que si no me equivoco vuestro modelo permite) posiblemente mejoraría el bienestar. Estoy convencido de que mucha gente de sesenta y setenta estaría dispuesta a trabajar unas horas. Y quizá hasta mejoraría su salud, lo cual trae beneficios fiscales por otro lado.

  • Creo que concentrar el debate sobre la reforma de las pensiones en la edad de jubilación es un error. En primer lugar, para hacer sostenible el sistema, lo importante es que exista una relación "razonable" entre las cotizaciones aportadas durante la vida laboral y las prestaciones esperadas durante la jubilación, entendiendo "razonable" como que el resultado no sea hacer cargar a la generación siguiente con un coste de financiación de las pensiones inasumbile. Para ello, la solución es fácil: un sistema de cuentas individuales de contribución definida. En este sistema, ni siquiera es necesario fijar una edad "legal" de jubilación. Se consigue qué cada cual se jubile cuando quiera sin que los demás tengan que pagar "las vacaciones".
    En segundo lugar, ni con jubilación a los 67 ni a los 68 se controla el gasto. Según las últimas proyecciones del INE, con jubilación a los 68, la tasa de dependencia sería hoy del 20%, en lugar del 24%, pero aumentaría al 50% en 2049. Y puestos a elegir una edad de jubilación, ¿por qué no pensar en otros números? Mi preferido es 69.

  • Aunque creo que es necesario extender la edad de jubilación, creo que no se puede plantear de forma uniforme para todos los trabajadores.

    ¿ Se puede plantear realmente extender la edad de jubilación para un trabajador no cualificado que durante toda su vida laboral ha realizado un trabajo físico ? ¿ Cuál sería su productividad a esa edad? Suponiendo que encuentre un empleo. Realmente, no creo que se pueda pedir a un trabajador de la construcción, a un minero que después de 35 años de duro trabajo físico se jubile a los 68. Quizás fuese necesario modular la extensión de la edad de jubilación en función del historial laboral del individuo, pero esto introduciría una distorsión adicional de modo que, quizás, las decisiones de formación o de elección del tipo de trabajo quedaría afectadas por el régimen de jubilación.

    De hecho, extender la edad jubilación ¿ no podría afectar a la edad a la que los individuos deciden entrar en el mercado de trabajo ? Quizás preferirían retrasarla, aún cuando se extienda el período de mínimo de cotización.

    Quizás sería preferible pasar a un sistema financiado con impuestos, sí. Pero en lugar de aumentando el IVA, reduciendo el fraude. O gravando a los grandes capitales. De hecho, me encantaría leer algún día en este blog una entrada sobre las SICAV, con un argumento bien informado sobre las razones por las que una sociedad financiera de inversión ha de tributar al 1% y , sin embargo, una empresa con una actividad productiva "real" lo hace al 30%

  • Parece que tendemos al pago de un mínimo vital público sin ningún tipo de contribución directa, vía impuestos y al complemento si se quiere y puede de ese mínimo a través de fondos de inversión-seguros privados.

  • Javier, perdona, pero no es verdad que en los círculos académicos nadie discuta que el sistema de pensiones español esté quebrado. Tu artículo no deja de ser ideología, por mucho que quieras disfrazarlo de análisis.

    Para una opinión diferente, échale un vistazo a http://www.vnavarro.org/?p=3882

    Saludos.

  • En un país como España, habría que analizar también el impacto de tener a un anciano 2 años más trabajando, "okupando" un puesto que podría pasar a un joven.
    Si ahora ya eres un dinosaurio a los 50, ¿qué serás a los 67? Lo que nos ahorremos de pensión tendremos que pagarlo en subsidios a los jóvenes. ¿O ampliamos la ESO hasta los 24 años?

  • Puesto que este es un tema sobre el que he escrito y publicado algunas cosas desde hace algún tiempo no es ninguna novedad la necesidad de tener que replantear todo el sistema. No obstante, y sobre la base de que un principio de solidaridad intergeneracional puede descansar en que el sistema ofrezca a todas las generaciones aproximadamente la misma tasa de interés sobre sus cotizaciones, podría obviarse el tema de la edad de jubilación adoptando el modelo sueco de capitalización virtual o cuentas nocionales, que incluso viene mencionado en el documento de La Moncloa. Es más, para un mercado laboral europeo que pretende fomentar la movilidad laboral entre países sería adecuado adoptarlo en toda la UE.

  • Habría que añadir una inversión importante para mantener la autosuficiencia de las personas mayores, lo cual pasa por serias inversiones en I+D en teleasistencia y resolución de enfermedades degenerativas tipo Alzheimer. O en ese porcentaje de personas activas (44) en el 2050, tendrá una enorme aportación los trabajadores que estarán exclusivamente dedicadas a la atención primaria de la población anciana... ¿digamos un 20%? Menuda productividad.

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