Vox y la Inmigración: una visión austriaca

De Daniel García.

Tras el éxito de Vox en las recientes elecciones andaluzas, numerosos analistas y políticos se han aventurado a lanzar hipótesis sobre las causas del avance de la derecha radical en nuestro país. Aunque hay diferencias entre ellos, la mayoría apunta a la crisis económica, la inmigración y la pérdida de confianza en los partidos tradicionales como detonantes de este éxito electoral. Entre ellas, la que más fuerza tiene en los datos parece ser la presencia de inmigrantes (aquí).

Esta asociación es más relevante si cabe pues el componente nacionalista (o nativista) es, sin duda, el nexo común de los partidos de derecha radical en Europa. Partidos como el FN francés, la Lega italiana, la AfD alemana o el FPÖ austriaco, mantienen muchas diferencias en temas como la intervención del Estado en la economía o los servicios sociales, pero forman un frente común de rechazo a la inmigración. Es, por tanto, relevante preguntarse qué sabemos sobre la relación entre inmigración y el apoyo a estos partidos en Europa.

Un artículo reciente de Martin Halla, Alexander F. Wagner y Josef Zweimuller estudia el caso austriaco en detalle. El FPÖ fue el primer partido de derecha radical en obtener un importante triunfo electoral en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. Liderados por el carismático Jorg Haider, FPÖ obtuvo la segunda posición en las elecciones de 1999, entrando a formar parte del gobierno. Posteriormente el partido entró en cierta decadencia, acelerada por el fallecimiento de su líder, y sufrió una escisión que contribuiría a reducir su importancia política (aunque siempre mantuvo apoyo electoral). Desde 2008 el partido ha vuelto a resurgir, unificado de la mano de HC Strache. Actualmente, es parte integrante de la coalición de gobierno y estuvo a punto de lograr una victoria sin precedentes en las elecciones a Presidente de la República.

Halla y sus coautores analizan los datos de voto en cada municipio durante los últimos 30 años. La hipótesis básica es que un incremento en el número de inmigrantes durante la última década estará asociada con un incremento en el número de votos al FPÖ. Los resultados están resumidos en la primera columna de la Tabla 1. Un incremento de un punto porcentual en el número de inmigrantes está asociado con un incremento en el porcentaje de voto del FPÖ de 0.16 puntos porcentuales. La magnitud de este efecto es importante ya que puede explicar aproximadamente un 10% de la variación en apoyo electoral a este partido durante los últimos 30 años.

Tabla 1: La Columna 1 recoge los valores estimados con un modelo de efectos fijos. Inmigrantes de nivel educativo alto son los que han completado el Bachillerato. La Columna 2 recoge los valores estimados en un modelo en el que el flujo neto de inmigrantes se instrumenta por la presencia de Gasterbeitern en 1970.

Dado que encontramos una asociación similar en el caso andaluz, debemos tratar de elucidar si esta relación tiene un componente causal. El principal escollo que debemos superar es que la decisión de localización de los inmigrantes es endógena. No es casual, por ejemplo, que los inmigrantes subsaharianos se concentren desproporcionadamente en la costa mediterránea y, en particular, en Almería donde existe una elevada demanda de trabajo poco cualificado.

Para investigar esta cuestión, los autores utilizan una batería de medidas. Primero, no encuentran una correlación significativa entre los resultados electorales en el principio de cada década y la evolución de la inmigración durante los años posteriores. Tampoco existe una relación significativa entre el éxito del partido Nazi en las elecciones de 1930 (que tuvo su base en el noreste del país) y la llegada posterior de inmigrantes (oeste y Viena). También utilizan como variable instrumental la presencia de trabajadores invitados en los años 60 (Gastarbeiter). Los resultados son muy similares a los descritos anteriormente (ver Columna 2 en la Tabla 1) y refuerzan la impresión que existe alguna conexión causal entre la llegada de inmigrantes y el apoyo al FPÖ.

¿Cuál puede ser esa conexión? Aunque existe una cierta correlación entre el nivel de paro y la magnitud del efecto de la inmigración en el apoyo a FPÖ, la situación económica en Austria es muy favorable, la desigualdad es moderada y parece difícil explicar el auge de este partido por “el empobrecimiento de las clases medias”.

En su lugar, los autores encuentran una relación significativa entre la provisión de servicios públicos a nivel local y la presencia de inmigrantes. En concreto, encuentran que una mayor presencia de inmigrantes en el municipio incrementa la probabilidad de que los niños de los nativos asistan a clase en colegios de otros municipios, y reduce la provisión de servicios de guardería. A la luz de esta realidad, no parece casual que Vox haya triunfado especialmente en Almería, la provincia con una mayor tasa de abandono escolar de España.

Para concluir, me gustaría hacer una aclaración. He tratado de encontrar algunas de las causas que han llevado a 400000 personas a elegir Vox como su opción política preferida. Sin embargo, esto no quiere decir que les justifique ni tan siquiera que, como dicen algunos, crea que esto es una llamada de atención que nos obligue a cambiar nuestras políticas. Explicar no es justificar.

Hay 28 comentarios
  • La crisis del 2008 no se ha solucionado. No tengo estudios, basta mirar la evolución del balance en los últimos 10 años del organismo que compra deuda soberana europea y que por tanto está evitando a duras penas que el sistema del bienestar colapse.

    La consecuencia de esto está en la sociedad (aunque lo peor está por llegar), y hace que la gente se radicalice buscando culpables a su situación actual. Me parece igual de razonable tratar de buscar responsables entre la casta o los ricos que buscarlo entre los inmigrantes u otras minorias. Últimamente está mejor visto, más justo y más ético radicalizarse hacia la extrema izquierda que hacia la extrema derecha. Hacia el totalitarismo se llega radicandizandose tanto por la izquierda como por la derecha.
    Personalmente, creo que ambas propuestas están equivocadas y no me parece que una opción deba estar moralmente por encima de la otra, como parecen transmitir los medios.

    La educación andaluza tiene un nivel tan deficiente que exige un análisis multifactorial, aunque efectivamente la inmigración tiene una dimensión importante

    Gracias por el artículo

  • Esta es la opinión de Branko Milanovic sobre el ascenso de Vox ( y de Trump y del resto de 'derechas radicales').Un ciclo del capital en su fase regresiva, por otro lado y en mi opinión

    ''Examinemos la actual controversia sobre las razones que llevaron a Trump al poder. Algunos (principalmente los que creen que todo lo que ocurría previamente estaba bien) culpan a una repentina oleada de xenofobia, odio y misoginia. Otros (como es mi caso) consideran que esos estallidos han sido motivados por un largo período de estancamiento económico de los ingresos de las clases medias y un aumento de la inseguridad (de los empleos, del gasto en atención médica, la imposibilidad de pagar la educación de los hijos). Por lo tanto, este último grupo tiende a dar prioridad a los factores económicos y a explicar cómo estos derivaron en racismo y en todo lo demás. Hay una gran diferencia entre los dos enfoques, no solo en el diagnóstico de las causas, sino, sobre todo, en su opinión de lo que debe hacerse''
    https://ctxt.es/es/20190109/Politica/23783/economia-marxismo-marx-desigualdad-branko-milanovic.htm.

  • Daniel, muy de acuerdo con usted que explicar no es justificar. Pero uno no debe ser selectivo en recordar esa afirmación tan obvia para cualquiera que intenta entender algo --de hecho no recuerdo ningún otro post de este blog en que se haya dicho. No veo necesidad de recordarla porque uno esté analizando investigaciones sobre cambios en las votaciones en favor de una opción tan lícita como otras que se presentaron.

    Además, para eso son las elecciones periódicas en las democracias constitucionales. Para mostrar si hay o no cambios en las preferencias por acciones lícitas o cambios en las acciones que debieran considerarse lícitas dentro de la Constitución vigente o incluso cambios constitucionales dentro del proceso constitucional vigente. El hecho que la oposición califique a Vox de Ultra o Extrema solo es parte del juego de la política, pero nada aporta a entender por qué los votantes cambiaron sus preferencias.

    Si uno está preocupado por la política, más interesante son los cambios en las demandas --preferencias pero dispuestos a pagar un precio. Entonces me preocuparía más por los cambios habidos en Cataluña durante los últimos 40 años, donde claramente hay votantes dispuestos a pagar un precio por salirse de la Constitución vigente --y otros dispuestos a votar con los pies si ese cambio se produce.

  • El debate de la inmigración ha sido tabú durante muchos años, y eso ha propiciado que se apoderen de él "otros" partidos.

  • Daniel, le agradeceré referencias a investigaciones sobre otras preferencias políticas en países europeos. Dado los muchos cambios en preferencias que han habido en los últimos 50 años, supongo que ha habido intentos serios de explicar esos cambios.

    Aprovecho, además, para ahondar en la distinción entre preferencias y demandas mencionada en comentario anterior. En las democracias constitucionales, los votantes eligen representantes que prometen tomar en cuenta las preferencias del grupo de votantes que lo elijan. En general, los votantes son pasivos porque no comprometen sacrificio alguno para que sus preferencias se reflejen en la acción de gobierno. Excepcionalmente, los votantes dejan claro que sí están dispuestos a sacrificar algo con ese propósito, comenzando por su contribución a la campaña electoral y más importante a campañas por acciones específicas del gobierno o contra esas acciones. Las diferencias en sacrificio --en el precio que se está dispuesto a pagar-- parecen importantes en la gestión de gobierno. Mi pregunta es si alguna investigación habría intentado explicar la importancia de diferencias en sacrificio para la gestión de gobierno (por cierto, las campañas publicitarias de ONGs para financiarse sugieren que sí son importantes).

    • No soy un experto en la literatura en ciencia política, que sin duda es muy extensa. Sí le puedo recomendar el trabajo de mi colega, Stephanos Vlachos, que analiza el caso de la evolución de las preferencias políticas en Alsacia y Lorena desde 1950.
      Tampoco conozco artículos que hayan estudiado ese tema, pero sí parece relevante.
      Gracias por su comentario

  • Más que el número de inmigrantes (Vox ha obtenido buenos resultados en todas las provincias), creo que lo relevante es la percepción (parece que muy sobrevalorada) de la magnitud del problema, que además se magnifica por efecto de las redes sociales.
    Por otro lado y en relación con los resultados, no acabo de entender la afirmación "Los resultados son muy similares a los descritos anteriormente (ver Columna 2 en la Tabla 1)". El coeficiente es casi la tercera parte del original . Y lo que me parece muy interesante es el efecto del nivel educativo: las personas con más formación parece que no se dejan influir por el problema de la inmigración. En todo caso, empleando una única variable explicativa no sé si los resultados son muy sólidos.

  • Varias cuestiones. VOX habla de inmigración irregular. Yo, particularmente soy partidario de la libre circulación de personas, pero hay evidencia de que la inmigración española es de bajo nivel de formación en términos generales, y que como se puede observar en la tabla mostrada existe una correlación importante y negativa entre nivel educativo y voto a FPO. Por otra parte, en España existe un nivel de paro excesivo, y ese trabajo realizado por inmigrantes podría ser realizado por españoles, que entre otras cosas deberían tener una ventaja competitiva dado, teóricamente, un mejor nivel de formación.

    • Es evidente que la inmigración debe ser regulada y que no se puede dejar entrar sin más a todo el mundo. Ahora bien, en cuanto a lo de que los inmigrantes quitan trabajo a los nacionales, tengo la impresión de que no es así. La gran mayoría de esos trabajos no los quieren los nacionales sobre todo si tenemos en cuenta los salarios que se les pagan.

    • Estoy de acuerdo en que los inmigrantes llegados España en los últimos años suelen tener un bajo nivel de formación, y por supuesto, que hay un paro excesivo. No obstante, no sé hasta que punto los puestos que ocupan son sustitutos de aquellos a los que los nativos aspiran o estarían dispuestos a aceptar. Por ejemplo, estos dos estudios sobre España no encuentran ningún efecto de la inmigración en la tasa de paro de los nativos:
      -https://link.springer.com/article/10.1007/s00148-006-0112-9
      - https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0927537111000297
      Como anécdota, un ejemplo recientemente recogido en la prensa sobre la cosecha de aceituna en Jaén: https://www.antena3.com/noticias/economia/la-campana-de-recogida-de-la-aceituna-en-peligro-por-la-falta-de-temporeros_201812265c2388480cf24fd75737d2b0.html

      • No me gustaría que los comentarios se convirtiesen en una disputa sobre si la inmigración tiene mejores o peores consecuencias para nuestra sociedad. Pero una cosa está clara: sin inmigración, el sistema de pensiones se rompería inmediatamente. En Japón, con una pirámide poblacional similar a la que tendremos en 10 años, la llegada de inmigrantes ha permitido que la población activa se mantenga o incluso crezca.

        • La cuestión es,que si existe esa tasa de paro en España y existe trabajo. ¿Por qué no lo quieren los españoles, o pueden permitirse no trabajar? Y los ingresos a la seguridad social se proporcionarían por los propios españoles . Se que es una pregunta políticamente incorrecta, pero ???? . Agradecería sinceramente una explicación que justifique la necesidad de inmigración con la tasa de paro actual, ya que en Japón, la tasa de paro ronda el 2,5%. https://tradingeconomics.com/japan/unemployment-rate. Gracias.

          • Creo que en este blog se ha discutido bastante esta cuestión. La evidencia empírica sobre el efecto de la inmigración en la tasa de empleo y los sueldos de los nativos es, como mínimo, poco clara. Los inmigrantes ocupan puestos de trabajo distintos y no compiten directamente con los nativos en muchos casos. Si no llegan inmigrantes, hay empleos que no se crean. En el caso que nos ocupa, no parece que el votante mediano de Vox sea un trabajador poco cualificado que compite por puestos de trabajo en los invernaderos.

            • Hola Daniel,

              Buen artículo. Sobre el tema de la sustitución en los trabajos. En su libro "We wanted workers" George Borjas comenta que la clave sobre estos trabajos que los nativos no quieren realizar es que efectivamente no los quieren realizar pero a los sueldos que se ofrecen. Si los empleadores no pudieran cubrir esos puestos tendrían que subir salarios para atraer trabajadores.

              Qué opinas?

              • Gracias por su comentario. No he leído el libro, pero Borjas lleva mucho tiempo tratando de encontrar un nexo entre inmigración y mercado de trabajo de nativos con escaso éxito. Incluso su trabajo más famoso está basado en un análisis muy restringido de la población nativa, y los efectos son pequenos (recomiendo un hilo de Clemens en Twitter al respecto). Puede existir un efecto? Seguramente. Es ese efecto suficiente para compensar los beneficios? En mi opinión, no.

        • Daniel,

          no es correcta la afirmación que haces sobre el caso japonés:

          El crecimiento en el número de empleados de unos 4.4 millones desde 2012 (pese a una reducción similar en el número de personas en edad de trabajar). Las fuentes de ese crecimiento son:

          * El incremento de la participación de los mayores de 65 años en la fuerza laboral explicaría el 60% de la mejora

          * El incremento de la tasa de participación de las mujeres entre 25 y 54 años explicaría el 25% de la mejora

          * Una política más favorable a la inmigración (históricamente muy baja) explicaría el 15% restante.

          Como se ve, asignar la mejora a la política inmigratoria es notablemente "impreciso".

          Por otro lado, el punto de partida de Japón en esta evolución es una tasa de desempleo del 2.5% cuyo parecido con la realidad andaluza es pura coincidencia.

          https://www.wsj.com/articles/how-aging-japan-defied-demographics-and-turned-around-its-economy-11547222490?emailToken=3c8d0aeb57b336abbea1948f9ce00cfdhzsJNq1bt2/jvshBW7AXrk6k1pzEZSk+DI25G4EUZYn2R06oZbnFisFjEHO/gpZ8kYCSDzjD5wLx6udtdFoYuX6xyi5vioEhAh8fOaws9A58GSbgj1jf5hQoklgROZyX&reflink=article_gmail_share

  • Daniel, como se podía esperar cualquier intento de analizar cambios en preferencias por partidos políticos cae en el grave problema de precisar las posiciones de ese partido sin recurrir a lo que otros digan para criticar esas posiciones. No me sorprende que cada lector tenga su propia idea sobre las posiciones de Vox: cualquier duda sobre el problema de fondo se resuelve rápidamente preguntando por las posiciones de los demás partidos políticos españoles, en particular los más viejos cuyas posiciones todavía cuesta precisar. En todo caso, nunca debe olvidarse que para los líderes de los partidos políticos sus posiciones son un simple medio, parte de la estrategia para acceder al poder. En algún grado todos somos oportunistas, pero los políticos lo son en grado extremo y para peor su oportunismo no es fácil de contener --mucho más dificil que el oportunismo de empresarios y gestores de alto nivel que preocupaba a Oliver Williamson.

    • Gracias por el comentario. No estoy seguro de entender su crítica. Lo que he tratado de hacer es buscar variables que estén relacionadas con el éxito de Vox, no he hecho un análisis sobre las posiciones del partido o sobre las razones que han llevado al partido a posicionarse así.

      • Daniel, disculpe no me expresé bien. Me refería a comentarios de otros lectores donde sí queda claro que no hay una única interpretación de las posiciones de Vox (o de cualquier partido político).

        En política hay por lo menos dos niveles de debate sobre las posiciones de los políticos (sea individualmente o a través de su partido). En un extremo tenemos posiciones sobre ideas generales, incluyendo principios, que se prestan a interpretaciones variadas. En el otro extremo tenemos situaciones en que los políticos deben votar para la toma de una decisión colectiva (caso más claro el Parlamento) o deben tomar individualmente una decisión al final de un proceso (caso más claro el Presidente), y entonces uno asume que es plenamente consciente de lo que se aprobó o rechazó. A nivel de ideas generales se hace difícil hablar de preferencias reveladas.

  • He leido varias veces el párrafo final y no acabo de entender ni su necesidad ni su sentido.

    El voto de los individuos no requiere "justificación", cada persona vota lo que estima conveniente.

    Salvo que pensemos que existe una "casta intelectual" particularmente dotada para conocer la realidad y definir "nuestras políticas" acertadas/deseables; esas, claro está, que el voto de los "ignorantes" no puede ni debe cambiar.

    Por suerte (o por desgracia) en Democracia no hay ideas ilegítimas. Sí existen comportamientos ilegales y acciones que desbordan el marco constitucional. Lo que nos enseña la historia (The Breakdown of Democratic Regimes de Juan J Linz como referencia) y la realidad española actual, es que las amenazas a la Democracia no son los partidos con comportamientos "antidemocráticos" (los nazis en alemania como ejemplo), si no el fallo de las "instituciones democráticas" diseñadas para contener esos comportamientos (las instituciones de la República de Weimar o, en sentido más amplio, del gobierno de Kerensky para detener a los bolcheviques).

    Para votar a Vox (como a Podemos o al PP) no hace falta justificar nada. Solo hace falta que un individuo con derecho a voto decida que esa es la opción que más le apetece. Y si una mayoría suficiente de ciudadanos decide (sin necesidad de justificar nada) que esa es la opción que más le apetece, me temo que estaremos "obligados a cambiar "nuestras" políticas" (por cierto, nuestras, ¿de quien?).

    • Cada cual puede votar lo que le parezca, claro está. Lo que quiero decir con la "justificación" es simplemente que si el debate sobre la inmigración es lo que está detrás del voto de Vox, está basado en un desconocimiento generalizado de la realidad. Por ejemplo, en las encuestas de opinión, la mayoría de votantes sobreestima tanto el número de inmigrantes como el número de ciudadanos que practican otras religiones etc. En España el número de inmigrantes es bastante reducido y un número muy alto de ellos comparten lengua, religión y cultura con los nacionales.
      Por nuestras me refiero a la sociedad española. Lamento que usted crea que tengo un interés particular. En modo alguno. Tampoco creo que forme parte de una "casta intelectual".

      • Daniel, ya hace tiempo, mucho tiempo, que sabemos que la gran mayoría de los votantes no tienen incentivos para estar bien informados. Para peor, y a mi juicio más importante, es no aceptar lo poco que sabemos y al mismo tiempo lamentarnos que otros no sepan siquiera ese poco.

        Usted dice que el voto de Vox está basado en un desconocimiento generalizado de la realidad. No le quepa que quienes votan al PSOE y a cualquier otro partido saben tanto o menos que los votantes de Vox sobre cualquier asunto que usted le interese. Jamás los políticos y sus cómplices (incluyendo medios masivos de comunicación) se han interesado en que los votantes sepan algo --todo lo contrario su interés es que no sepan sobre su mendacidad e hipocresía.

        La tragedia de los ingenieros sociales es que para ser importantes deben servir a los políticos y entonces pronto en sus carreras tienen que decidir a quiénes servir y cómo servirlos. Algunos economistas académicos "célebres" que luego de los 50 años se convirtieron en ingenieros sociales pueden tener tribuna propia y alguna influencia en las políticas públicas, pero no los que empezaron a los 30 años.

        • No entiendo muy bien sus comentarios, la verdad. Si se refiere a mi personalmente, ni soy ingeniero social ni lo pretendo. Y en política ni estoy ni se me espera. Le rogaría que, dado que no me conoce, evitara hacer juicios sobre mi persona.
          Sobre si los votantes están informados, creo que desgraciadamente no lo están. Pero la diferencia es esta: la socialdemocracia y la democracia cristiana, con todos sus defectos, han contribuido a un enorme progreso social y económico en Europa en la segunda mitad del siglo XX y comienzos del XXI. Creo que no se puede decir lo mismo de los populismos xenófobos y misóginos, excluyentes y reaccionarios. Y creo que hay pocos que tengan dudas al respecto.

          • Daniel, lamento que tome mi comentario anterior como dirigido a su persona. Lo único que hice fue destacar que una idea suya sobre la pobreza de los conocimientos de ALGUNOS votantes sobre asuntos públicos específicos era aplicable a todos los votantes. Y luego destaqué que los políticos y sus asesores no tienen interés alguno en superar esa pobreza de conocimientos. Si tienen interés en manipularlos. Por supuesto, entre esos asesores destacan muchos economistas dedicados a la ingeniería social. Otros hemos sido, y estamos orgullosos de haberlo sido, ingenieros sociales pero dedicados a influir las decisiones de los políticos sin meternos con los votantes. Hay que tener muy claro de qué trata la política y la ingeniería social.

            Respecto a la contribución de los políticos al extraordinario crecimiento económico de la humanidad en los últimos 70 años lo tendríamos que analizar con mucho más detalle para dejar claro lo bueno y lo malo. Habiendo trabajado en China y varios otros países por 40 años creo poder distinguir lo uno y lo otro, aunque no espero que otros tengan la misma opinión.

  • En mi opinión, el análisis interesante es si las "narrativas" que alimentan el discurso "anti-inmigratorio" tienen base real o no.

    Ya sabemos que se pueden ganar unas elecciones prometiendo crear puestos de trabajo en un país que no tiene desempleo. La pregunta sería ¿se pueden ganar unas elecciones en Europa esgrimiendo un efecto de la inmigración sobre los servicios públicos que no es real? ¿o es que sí es real y los votantes simple, y legitimamente, no quieren asumir el efecto?. Lo que sería interesante analizar es:

    * ¿como ha afectado la inmigracion a la calidad de la enseñanza pública? (si es que disponemos de indicadores de calidad lo bastante locales para recoger el efecto)
    * ¿como ha afectado la inmigración a los indicadores de calidad de la atención médica?
    * ¿al índice de delicuencia?
    * ¿cual es el coste presupuestario "per capita" de las políticas de inmigracion?

    La contribución "técnica" a un debate positivo sobre este tema es aportar datos "hard" que respondan a estas cuestiones. No hay nada de positivo en introducir valoraciones "normativas" personales sobre qué posiciones políticas son o dejan de ser legítimas.

    • Ese era el objetivo de mi entrada. Siento que haya fracasado. Cuál es el efecto de la inmigración en los servicios públicos? En mi opinión, el efecto de, digamos un millón más de inmigrantes a nivel nacional es imposible de medir. La mayoría de inmigrantes (yo, por ejemplo) utilizan los servicios públicos mucho menos que los nativos, trabajan más horas y, por tanto, contribuyen más a su mantenimiento. Por otro lado, los inmigrantes tienen necesidades especiales (sobre todo los que no dominan la lengua) que pueden generar ciertos costes adicionales. Aunque gozásemos de un "experimento natural" que permitiese evaluar el efecto causal en una localidad de la llegada de inmigrantes, estaríamos infravalorando los beneficios (que son globales) y, por tanto, estaríamos equivocando el análisis.
      Por otro lado, tenemos evidencia (Alesina y coautores) de que las sociedades heterogéneas tienen un menor nivel de provisión de bienes públicos y, por tanto, la llegada de inmigrantes puede tender a reducir las preferencias de los nativos por la redistribución y los servicios sociales.

      • Daniel,

        no me cabe ninguna duda que la posición de una gran parte de la población en el tema de la inmigración, como en tantos otros, se basa en "narrativas" y no en realidades.

        Que los votantes no son racionales es evidente (The Myth of the Rational Voter de Bryan Caplan como referencia interesante). No pueden votar "en su propio interés" porque resulta imposible para cualquier votante (e incluso para los economistas más avezados) entender la relación entre las políticas públicas que propone cada partido y el nivel de bienestar "en la calle". Pero es que incluso cuando las entiende no vota en su propio interés (esa es también una hipótesis descartada), vota para "sentirse bien", comprando ese bienestar a cambio de un voto que es gratis (o eso cree el votante "ex ante").

        Desenmascarar irracionalidades es un ejercicio muy saludable. Si esa era la intención de la entrada es muy alabable. En mi opinión ni siquiera se acerca a su objetivo.

        No creo que nadie piense que la inmigración quebrará los estados europeos occidentales. Todo el mundo sabe que lo hará nuestro sistema de pensiones. Sin embargo, no existe una plataforma europea que recoja el "voto antijubilados", y eso que son los que nos quebrarán. Es evidente que esa realidad es irracional. No estaría mal entender el origen de irracionalidades tan flagrantes y extendidas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*