Tontos, listos… y listillos

Hace poco un vendedor de lotería me ofrecía un billete prometiéndome que “este toca seguro”. Yo me preguntaba si podría demandar al vendedor por publicidad engañosa si luego el billete no resulta premiado. La respuesta a mi pregunta es obviamente no. Seguro que el hipotético juez que llevase el caso argumentaría que es conocimiento común a todas las partes que el billete de lotería a veces recibe un premio y a veces no. Y que en todo caso es mi responsabilidad informarme sobre las probabilidades de ganar y decidir si me interesa o no comprar el billete.

Los productos financieros, no son muy distintos a los billetes de lotería. A veces generan unas rentabilidades y a veces otras, dependiendo de ciertos eventos relativamente bien definidos. Sin embargo cuando un producto financiero no toca (se produce un impago, baja de precio…) frecuentemente se producen demandas judiciales. Los jueces se enfrentan entonces a la difícil tarea de determinar si el inversor fue informado correctamente y si sabía o no sabia donde se metía.

Es por tanto importante cuidar la formación financiera de los ciudadanos y la información con la que cuentan. Primero, porque les ayuda a tomar las decisiones financieras correctas. Fundamentalmente por sus conocimientos propios, pero también porque interactúan mejor con los agentes financieros (como veíamos en mi entrada del mes pasado). Segundo, porque cuando se producen pérdidas, no ha lugar a demandas posteriores. Desde el conocimiento, los inversores formados y correctamente informados pueden decidir cual es el nivel de riesgo y rentabilidad que les conviene. Lo que suceda después es su responsabilidad y no cabe atribuirlo a la mala información o la ignorancia.

La literatura académica respecto a la formación financiera es relativamente reciente, pero los resultados son bastante coherentes entre si. La formación financiera afecta sustancialmente las decisiones de ahorro e inversión.  Hogarth, Anguelov y Lee (2005) muestran como la falta de conocimientos y habilidades relacionadas con las finanzas son un obstáculo a la hora de abrir y gestionar una cuenta corriente en los EE.UU. Lusardi y Mitchell (2007) determinan como poseer conocimientos financieros esta correlacionado con como planifican los trabajadores su jubilación. Ambos resultados tienen el problema de que decisiones y conocimientos financieros pueden estar co-determinados por otros factores (por ejemplo la capacidad intelectual). Para atenuar este problema Lusardi y Mitchell (2007) también determinan que recibir formación financiera durante la educación secundaria mejora las decisiones de jubilación. Bernheim, Garrett y Maki (2001) estudian el efecto de las clases sobre economía y finanzas en la educación secundaria en los EE. UU. Aprovechan que no todos los estados adoptan los mismos programas ni lo hacen al mismo tiempo para identificar si estos conocimientos tienen algún efecto. Los resultados indican que estos programas tienen impacto tanto sobre los conocimientos como sobre las decisiones que se toman (en particular quienes reciben formación financiera tienden a ahorrar mas). Bernheim y Garrett (2001) encuentran resultados similares asociados con cursos voluntarios de formación financiera que ofrecen las empresas a sus trabajadores. Para poner en perspectiva los resultados hay que saber cual es la distribución de los conocimientos financieros entre la población. Otros artículos de Lusardi, con varios coautores muestran como un porcentaje altísimo de la población en EEUU es incapaz de responder correctamente preguntas muy sencillas sobre finanzas. Aquí podéis consultar un resumen aterrador de algunos de estos resultados.

Para España hay muy pocos datos fiables, pero en una comparación internacional sobre conocimientos generales de economía realizada por Tulio Japelli (2010) no quedamos muy bien parados. El siguiente gráfico muestra la clasificación de distintos países de acuerdo con una encuesta en la que gestores y expertos respondían sobre la cultura financiera de sus clientes.

 

 

Fuente Japelli (2010) The Economic Journal

 

En otra encuesta, la encuesta SHARE se pide a los encuestados: 1) calcular el 10% de un numero. 2) calcular el precio de un bien con un 50% de descuento 3) calcular el precio de un coche usado que vale un tercio menos que uno nuevo y 4) calcular el saldo después de dos años de una cuenta que paga un 10% anual. En esta encuesta los Españoles quedamos los últimos de los 11 países europeos que participaron, con una media de 2.7 preguntas acertadas.

Para ir compensando estas carencias se han ido dando pasos para formar a nuestros ciudadanos en temas financieros. Existen iniciativas publicas como el portal www.finanzasparatodos.es  que forma parte del Plan de Educación Financiera 2008-2010 impulsado por la CNMV y el Banco de España que permiten la autoformación. Y también se han comenzado programas de formación financiera en la educación secundaria. Desgraciadamente una de las formas mas importantes de aprendizaje ha sido a base de pillarse los dedos con pisos, preferentes, subordinadas e inversiones milagrosas. Esperemos que como mínimo tengamos una buena memoria colectiva y estos errores, propios o ajenos, nos sigan sirviendo de aprendizaje para el futuro.

Para concluir, un toque de atención. Una buena formación financiera genera ciudadanos financieramente listos, pero programas de formación incompletos o inadecuados pueden ser contraproducentes y acabar generando pocos listos y muchos listillos. Por ejemplo, el 13% de los hogares austriacos tienen sus hipotecas denominadas en francos suizos. Durante muchos años esta decisión financiera les benefició vía tipos de interés más bajos. Sin embargo también les expone al riesgo de que el franco suizo se aprecie respecto al euro y con el la deuda de los hogares (y para muestra un 30% de apreciación en los últimos 3 años sin ir mas lejos). Estos hogares están básicamente jugando al carry trade con divisas, un juego muy arriesgado; nada recomendable para jugar en familia y mucho menos con dinero prestado.  Beer, Ongena y Peter estudian cual es el perfil de las familias austriacas que se endeudan en francos suizos. Paradójicamente aquellos con muy poca formación financiera no entienden el producto y se mantienen al margen. Son sin embargo aquellos con algunos conocimientos financieros (muy básicos según la encuesta en la que se basa el artículo) los que se endeudan mas frecuentemente en francos suizos. Con los datos del artículo no es posible identificar a los inversores con una formación financiera verdaderamente sólida, pero es razonable pensar que estos no cayeron en la trampa del carry trade.  Lo ideal es saber, o en su defecto, saber que no se sabe. Son los que incorrectamente creen que saben son los que están más expuestos a creer en los productos milagro financieros.

 

Hay 55 comentarios
  • Vicente, gracias por tu análisis. Dos puntos. Primero, discrepo contigo respecto a que los productos financieros no son muy distintos de los billetes de lotería. Si te refieres a que los dos son contratos tienes razón, pero a ese nivel de abstracción se puede decir que todos los intercambios no son muy distintos entre sí, lo que a mi juicio poco o nada agrega al análisis de la actividad financiera. Para darte un ejemplo de diferencias importantes, nunca he escuchado que las empresas que intermedian billetes de lotería enfrenten riesgo sistémico, pero habrás leído que tus colegas del blog son muy propensos a hablar del riesgo sistémico de la actividad financiera (y que conste que yo considero que este concepto es demasiado vago para ser útil).

    Segundo, ojalá todo el mundo pudiera leer fluidamente un contrato financiero y en general cualquier contrato y que hubiera una única interpretación de un contrato, pero sabemos que es imposible. Algunos tipos de contrato han sido monopolizados por profesionales que han optado por facilitar los intercambios, pero otros por profesionales que han optado por joder a la otra parte. Siempre tengo la impresión de que en estos últimos casos, si hubiera conflicto entre las partes porque la parte no-profesional no cumple, los tribunales deberían fallar en contra de los profesionales, y si fuera porque la parte profesional no cumple sus promesas contractuales, con mayor razón deberían fallar en contra de los profesionales. Un ejemplo de esta última situación es la política donde es común que los profesionales no cumplan sus promesas --aunque algunos dirán que esto es común, tan común como que un billete de lotería tiene una bajísima probabilidad de ganar. Todo lo cual me genera la preocupación de por qué se regula tanto a la actividad financiera y tan poco a la actividad política. Por ejemplo, la ley de bancos de Chile exige a los inversores que solicitan licencia de banco que muestren su integridad, pero ninguna chilena impone esta condición a los profesionales de la política.

  • Impresiona leer los cuatro "problemas" de cálculo de los cuales la muestra sólo pudo resolver 2.7 Problemas para niños de ocho años. Es decir, aquí o en USA, la gente sale de los colegios con carencias básicas.

    Hay dos o tres asuntos adicionales que quizás merezcan reflexión.
    La mayor parte de la gente ha sido inducida a ser cliente forzoso de Bancos y Cajas. Se les penaliza fiscalmente si no invierten su ahorro en fondos privados o de pensiones gestionados por otros.
    Mucho de lo que llamamos “decisiones privadas” de inversión en títulos no las toma el dueño, las toman por él los bancos. Esto ha "descapitalizado" el conocimiento de la población inversora.
    Sin este pool de clientes cautivos la nueva finanza no podría funcionar porque un cliente sofisticado no acepta los contratos estandard. De ahí las SICAV con toda la razón del mundo.
    Al disponer de esa base de clientes gestionados por terceros ha florecido una industria que ofrece actividad para el exceso de masa monetaria que circula en la economía. O, mejor dicho, como tenemos exceso de masa monetaria hay que hacer que circule y se crean los clientes.

    Estos productos se diseñan, en primer lugar, para el gestor. Por ejemplo, las estupendas comisiones de “colocación” por deuda patriótica autonómica que nunca llegan al fondista.
    Quizás, si el cliente fuese experto tendríamos otro problema sistémico. Como si no hubiera bastantes.
    Buenos días

  • Estoy de acuerdo que es esencial un mínimo de formación financiera. Pero creo que también se deberia pedir responsabilidades y formación a las personas que venden los productos a los ciudadanos. Las personas que estan en la oficina de los bancos, muchos de ellos tienen menos formación financiero que los propios ciudadanos. Cuantos de ellos han comprado preferentes de sus propios bancos? Unos cuantos!

    Por esta regla de 3 los ciudadanos tendremos que saber de todo. Por ejemplo, hace poco yo hice una reforma del piso y tengo dudad si me instalaron todo correctamente, entonces tendría que tener conocimientos de reformas y arquitectura? Lo ideal seria que la gente fuera profesional en su sector, y si no lo es que se pudiera denunciar fácilmente y inhabilitarlos.

    Pero en España los jueces inhabilitan (véase Alfredo Sáenz) y los políticos los indultan.

    • ¿A cuántos de sus empleados les han "sugerido" amablemente la compra de ciertos títulos en plan "te voy a hacer una ofera que no podrás rechazar?
      Salud

  • Interesantes apreciaciones, aunque el hecho de que Irlanda figure en la tercera posición no resulta muy reconfortante.

    Un ejemplo apasionante de una subcultura financiera motivada por una baja remuneración de los ahorros son las mujeres japonesas que practican el comercio de divisas. El tema del ladrillo por lo menos lo han superado, es un aprendizaje lento y doloroso.

    Intervienen factores culturales y económicos contradictorios que se prestan a un análisis complejo. Como todos los fenómenos, es multifacético.

    "Japonesas desesperadas".

    http://www.vanguardia.com.mx/XStatic/vanguardia/template/content.aspx?se=internacional&su=asia&id=55925&te=nota

    "Japanese Housewives Sweat in Secret as Markets Reel".

    http://www.nytimes.com/2007/09/16/business/worldbusiness/16housewives.html?pagewanted=all

    "Japan’s fearless women speculators."

    http://www.ft.com/intl/cms/s/0/6c1a6eb2-fc8b-11dd-aed8-000077b07658.html#axzz1upDiqSvo

    • José

      Gracias por los enlaces. El mercado de divisas es de los mas competitivos del mundo, pretender dominarlo en tus ratos libres es un caso patológico de “listillas”.

  • Hablo de memoria, así que espero que alguien me corrija si me equivoco.

    Creo recordar que el famoso informe PISA evaluará (¿o evalúa ya?) la competencia financiera de los alumnos y que desde la OCDE y la UE se recomendó la inclusión de programas de educación financiera en edades tempranas. Lo ideal sería que se crease una materia en la ESO que recogiera dichos conocimientos y que fuera impartida por profesores de la especialidad de economía, pero no parece que el legislador esté por la labor.

    También recuerdo que se planeó la inclusión de una materia llamada “Iniciativa emprendedora”, que creo que tampoco ha llegado a nada. (Y de nuevo agradecería que alguien más informado que yo me corrigiera si me equivoco).

    Además, nuestros alumnos no disponen de una materia de economía en la etapa de educación obligatoria, tan sólo pueden cursar una materia específica de economía en bachillerato, que no llega a ser obligatoria, sino una materia optativa de la modalidad de ciencias sociales.

    Así que no creo que nuestros alumnos reciban la formación económica que necesitan.

    • Ya hay asignatura de economía en la ESO. Otra cosa es lo que den en ella (rudimentos de "economía de la empresa", mayormente).
      La ESO tiene una hipertrofia de asignaturas monstruosa. No necesita más materias, necesita la mitad.
      La formación financiera (como la tecnología y otras asignaturas de disciplinas aplicadas más o menos especializadas) se puede dar en el marco de una materia más general. Y se debería dar así, no multiplicando más aún el galimatías.
      Los problemas para eso, claro, son dos, los mismos de siempre:
      - El nivel de formación del profesorado y su disposición a ser flexible y actualizarse.
      - La tradición escolar en España, que desprecia lo práctico y lo empírico. Por eso es tabú que "Tecnología" se dé dentro de una asignatura genérica de "Ciencias naturales", como debería ser. Por eso se dedica "Lengua" a memorizar teoría sintáctica apelmazada, en lugar de a practicar la redacción y el análisis de textos, como hacen en las escuelas con sentido común.

      Por eso "Educación para la ciudanía" no se ocupa de enseñarnos a conducir, cultura financiera básica, cultura jurídica básica, cómo tratar con las administraciones públicas y qué derechos nos asisten, primeros auxilios, cómo administrar una comunidad de vecinos... No, tiene que dar doctrina y elevada teoría (me da igual si buena o mala)

      Pordiosbenditoysusanta madre: NO hable de añadir asignaturas a la ESO, que ya estamos suficientemente mal ahora.

      • Víctor y Aloe,

        Gracias por los comentarios.

        Los dos hacéis hincapié en algo importante. No se puede ser experto en todo y aprender ciertas cosas puede tener el coste de oportunidad de no aprender otras. No soy para nada partidario de que ser un experto en finanzas sea algo esencial para sobrevivir, sino mas bien todo lo contrario, la información y la transparencia debería ser suficiente para que un ciudadano medio pueda gestionar sus decisiones financieras sin ayuda. Para ello hay conceptos básicos, (diversificación, relación entre riesgo y rentabilidad, cálculos sencillos de intereses… ) que se pueden enseñar en 10 horas lectivas o menos y que marcan la diferencia.

        Por cierto, reconozco mi ignorancia. No conozco cuales son los contenidos programados en las horas de economía de la ESO (si algún lector los tiene le agradecería que los colgase).

        • En la ESO no existe ninguna materia obligatoria específica de economía. En el siguiente enlace tienes el Decreto que establece el currículo de secundaria obligatoria (http://www.boe.es/aeboe/consultas/bases_datos/doc.php?id=BOE-A-2007-238), modificado aquí (http://www.boe.es/boe/dias/2011/07/30/pdfs/BOE-A-2011-13117.pdf).
          Resumiendo, y si no queréis leer disposiciones educativas que entiendo puedan resultar farragosas, lo que sí tenemos en los cuatro cursos como obligatoria es la materia Ciencias Sociales.En Primero y Segundo medio curso geografía y medio historia; en tercero demografía y nociones muy generales de economía (sectores económicos; conceptos muy básicos tipo PIB, renta per capita, población activa, globalización, instituciones internacionales, centrándose mucho en la UE...). Tanto en Sociales, como sobre todo en Matemáticas, sí que se realizan prácticas del tipo de las mencionadas en la entrada, y algo más complejas también. En 4ESO se imparte exclusivamente Historia.
          La materia "Orientación Profesional e Iniciativa emprendedora" es una optativa de 3ESO y de 4ESO. En el contexto actual, las consejerías de educación son muy rigurosas con las optativas, no aceptan que se impartan en ningún caso si la matrícula no llega al número mínimo de alumnos establecido por Ley, por lo que su impartición real o no depende del número de alumnos que decidan cursarla (y, en muchas ocasiones, del contexto: centros rurales, pocos alumnos, sólo salen una o dos optativas; centros de ciudad, más oferta).
          En Bachillerato, Economía I y II (Primer y Segundo curso) no son materias optativas dentro del Bachillerato de Ciencias Sociales y Humanidades, sino que son de modalidad (obligatorias para los que cursan Ciencias Sociales, como no podría ser de otra forma, y no sujetas a no impartición por poco número de alumnos -bueno, por lo menos, a día de hoy, esperemos que Wert mañana tenga buen despertar-). En ese Bachillerato existen optativas relacionadas con la Administración de Empresas que cambian según la CCAA.
          En el otro bachillerato, el de Tecnología y Ciencias de la Salud, sólo existe una optativa que se llama Economía en Segundo curso. Estos suelen ser alumnos con un nivel medio- alto y ellos mismos demandan un mayor peso de la Economía en el currículo, a pesar de que están orientados académicamente por otras ramas. Son conscientes de que llegan ahí, y por lo tanto a la Universidad, sin un conocimiento económico básico.

  • Viendo ese gráfico, uno se pregunta: cuanto podría subir el crecimiento anual de nuestro país si se mejorase un poquito al menos la educación matemática?
    Sería necesario, por supuesto, que muchos padres llegasen a entender que es mejor que los profesores desasnen a sus hijos aunque sea a costa de su sagrada autoestima, que que después se encargue la vida de darles esas lecciones. Que más "cates" da la vida, y la autoestima de un alumno de colegio es generalmente más resistente que la de un adulto con familia que alimentar y dar techo.
    Y por supuesto, también haría falta que primase más la meritocracia incluso en la formación: que ya se ha visto el sorprendente caso de que alguien con boletines escolares peor que mediocres, pero el apellido y/o matrimonio adecuados, haya hecho una fulgurante carrera de empresariales en una escuela de negocios de retintín.

  • Comparto la comparación con la lotería, pero a favor de la lotería.
    Los productos pomposamente llamados "estructurados" suelen ser verdaderas apuestas sobre cosas que nadie conoce (como índices bursátiles a veces hasta estrafalarios). La "apuesta" combina varias condiciones en fórmulas que el vendedor de la oficina bancaria rara vez comprende ni él (comprobado). Para rematar suelen decirte lo mismo que el vendedor de lotería: "este toca seguro" en versión bancaria: capital inicial "asegurado" (seguro, seguro, oiga). Y esta "seguridad" suele ser un gancho para captar clientes abusando de la buena voluntad. En poco tiempo he conocido casos de viudas jubiladas que tenían "seguros" y "disponibles" sus ahorros y ha habido que hacerles un master express de "ventanas de disponibilidad" "mercados secundarios" "promedio de la revalorización de patatían", etc.
    En suma, legislación bancaria sobre información aparte, una verdadera vergüenza.
    El problema es que los ciudadanos vamos a tener que tener más formación financiera..., y legal, y mercantil, y fiscal, etc... ¡Los expertos nos matan!
    No digo nada.

    • Nodigonada y HG.

      Los dos mencionáis productos estructurados y en general productos derivados complejos. Creo que estos merecerían una entrada aparte. En principio son productos que surgieron para cubrir necesidades específicas de clientes sofisticados. Sin embargo los bancos pronto se han dado cuenta de que al no ser productos estándar, son más opacos y están sujetos a menos competencia, con lo que se pueden obtener márgenes de beneficio más elevados.

      De nuevo no creo que sea apropiado pretender que un ciudadano medio deba entenderlos. Lo que si debería comprender es que un producto que no entiende en un mercado poco competitivo es mala idea.

      • Hola Vicente,
        no se como será el temario ahora, ya que yo cursé la optativa de Economía en cuarto de ESO hace lo menos 14 años. Pero basicamente era un curso de introducción a la Microeconomía: oferta y demanda, monopolio/oligopolios, elasticidades, etc. Nada que ver con finanzas. Se aprendía algo de matemática financiera en la opción Matemáticas B, del itinerario de ciencias sociales ya en Bachillerato, no en la ESO.
        Pero con la cantidad de reformas que ha habido desde entonces, no tengo ni idea de como serán las cosas actualmente.
        Un saludo.

  • Estupenda e interesante entrada.
    Has puesto el dedo en la llaga: nuestro problema no es el no saber (que siempre invita a la prudencia), sino el despreciar lo que no se sabe.
    Imagínense un simulador de amortización de hipotecas con cuota mensual constante en el que se puede jugar con las casillas tipo de interés y número de años. A este lado, un cliente que gana 1000 euros al mes. Al otro lado, un operario cuyo sueldo depende de que esa operación se realice y que ha hecho un cursillo rápido de uso del simulador. Su entidad solo le ha indicado un tipo de interés nominal mínimo que es inconsistente a largo plazo (aunque ninguno de los dos sabe ni cree que debe saber sobre eso).
    Como por arte de magia, cambiando muy levemente los valores de las casillas, esa pareja puede conseguir que el cliente acabe comprando una vivienda que "vale" el doble o el triple de su renta permanante (Friedman) teniendo en cuenta un sueldo y un tipo de interés nominal de largo plazo mínimamente sensatos.
    Para esta pareja de personajes, el libre mercado es una entelequia. Ya es demasiado tarde para que aprendan (especialmente, para que aprendan que NO saben). Por tanto, solo existe una posibilidad a corto plazo: NO se les puede dejar un ordenador para que jueguen a aprendices de brujo. Si el Banco Central no es capaz de darse cuenta de eso (lo cuál es grave) entonces el Estado tendrá que impedirlo legalmente.

    • El Banco Central lleva unos ocho o diez años demostrando cada día que no es capaz de darse cuenta de nada.
      O a lo mejor antes de esos diez años tampoco se daba cuenta de nada pero los ciudadanos de a pie no nos dábamos cuenta de que no se daba cuenta. La vida era aparentemente maś sencilla, financieramente hablando.
      O a lo mejor se da cuenta, pero no le importa. El pasado año firmé un prestamo bancario. Comprobé en propia carne cómo la información de los bancos es incompleta y tendenciosa, cómo no se facilita una oferta vinculante con las condiciones exactas con antelación a la firma, como se aprovecha un cliente cautivo para venderle gestorías, seguros y toda clase de productos "de la casa", obligatoriamente y a precios triples que los de mercado, que añaden tres o cuatro puntos de comisión real sobre el capital prestado. Y eso ahora que ya no tienen presión para mentir para cerrar a toda costa la operación, todo lo contrario. Se me ponen los pelos como escarpias pensando en lo que harían hace cinco años.

  • Me corrijo en lo primero que dije: es verdad que en la ESO economía es solo una optativa, o ni eso, pues es una asigantura de bachillerato.
    No afecta a lo demás que he dicho, que sigo manteniendo. Pero un error es un error

  • Con las preferentes tenemos un buen ejemplo...‎"Lo ideal es saber, o en su defecto, saber que no se sabe. Son los que incorrectamente creen que saben son los que están más expuestos a creer en los productos milagro financieros" ... Es otro tema...pero entra en un debate clave: si todos supieran de economia,o los debates actuales hubiesen sido en los 90... estariamos como estamos ?

  • Estoy de acuerdo con que dar una formación financiera en la E.S.O. (incluso a costa de reducir ciertos conocimientos superfluos de matemáticas), sería algo muy adecuado.
    No obstante, en mi opinión, esta existente falta de conocimientos financieros básicos no es en absoluto la causa de los mencionados “errores” (más que errores son inversiones no apropiadas para el tipo de cliente) que comete mucha gente a la hora de invertir.
    Muchos gestores de clientes de bancos en España ofrecen, presionados por sus superiores, productos muy complejos a inversores que, aunque tuviesen una cultura financiera básica tampoco entenderían (swaps de tipos de interés, participaciones preferentes, hipotecas en divisas, etc.). Este comportamiento podría ser incluso juzgado de USURA por el hecho de que están vendiendo un producto a sabiendas de que el cliente (en posición de debilidad), no sabe lo que está comprando.
    Un posible solución sería que el Banco de España (o cualquier otro organismo auditor público o privado) crease una certificación estándar para los 4 o 5 contratos financieros domésticos más utilizados (hipotecas, depósitos, cuentas corrientes, etc.). Los consumidores sabrían que esos productos no tendrían “letra pequeña” ininteligible para ellos y aquellos clientes que firmasen otros contratos sin la certificación estándar lo harían por su propia cuenta y riesgo.
    Que la gente confíe en el sistema financiero es básico para que se produzca la canalización de ahorradores a prestatarios y, al ritmo que crecen la ingeniería y marketing financieros, corremos el riesgo de que esta confianza se pierda.

    • H_G

      A veces con muy poco se consigue mucho. Aún recuerdo la revolución que supuso obligar a poner el TAE (tasa anual equivalente) en todos los productos de renta fija. Los ahorradores se acostumbraron rápido a mirarlo y se acabaron los trucos con comisiones, tasas simples, compuestas, bianuales…

      • Exacto, es justamente a lo que me refiero. Un mercado es mucho más perfecto (y más justo) cuando eliminamos asimetrías de información. Medidas de ese tipo contribuyen a generar confianza en el sistema que, al fin y al cabo, es la piedra angular de la economía...

  • Como estamos instalados en una crisis financiera, proponeis enseñar economia a los niños.
    Si un dia nos alcanza una epidemia peligrosa y desconocida, propondreis que los niños tengan conocimientos bàsicos de medicina.
    Si un movimiento de las placas tecnónicas hace caer montones de edificios propondreis, que los niños aprendan normas de seguridad en la construcción.
    Creo que seria suficiente con que los políticos fueren competentes.
    Por qué hay que demostrar competencia para obtener el carnet de conducir y no para ser presidente del gobierno ?

    • No estoy nada de acuerdo con tu comentario. Para mi los niños tienen que saber de economía exista o no crisis económica. (Y lo que de verdad me parece absurdo es que los alumnos acaben la ESO sabiendo más de placas tectónicas que de financiación.)

      Hay que tener presente que la ESO supone el fin de la enseñanza obligatoria, y por ello me parece de lo más lógico que cualquier alumno se incorpore al mundo laboral teniendo conocimientos de:
      - Orientación y formación laboral
      - Cultura emprendedora
      - Financiación

      No creo que haga falta que defienda la utilidad de tales conocimientos.

      • Yo soy economista ya jubilado y, algunas veces, me cuesta seguir las entradas de este blog.
        Qué significa que los niños tengan conocimientos de financiación y de cultura emprendedora ?
        A Zapatero le ofrecieron enseñarle en una tarde todo lo que necesitaba de economia, y ya ves el resultado.

        • Con Zapatero como ejemplo podemos censurar cualquier tipo de comportamiento, pero no se trata de formar a los alumnos para que dirijan el país. La cultura o iniciativa emprendedora es uno de esos conceptos actuales de moda en la educación. Y queda recogida en el currículo de secundaria y bachillerato.

          En la etapa de la educación secundaria quedaría inscrito dentro de la siguiente competencia básica que cualquier niño español ( y europeo) debe alcanzar, “Autonomía e iniciativa personal”. Y el currículo de bachillerato nos establece el siguiente objetivo que cualquier alumno debe alcanzar: “Afianzar el espíritu emprendedor con actitudes de creatividad, flexibilidad, iniciativa, trabajo en equipo, confianza en uno mismo y sentido crítico.” ¿Y qué significa? De momento ya sabemos su inclusión en los centros es obligatoria. Y también se deduce que no hace referencia únicamente al emprendimiento empresarial, también personal, cultural, etc.

          Para mi el fomento del espíritu emprendedor aplicado a la economía se resumiría en “ que los alumnos salgan del colegio sin miedo a montar una empresa”. Te aseguro que es una obsesión todos los responsables educativos y que ninguno ha sabido llevar a buen puerto. Y se trataría de una materia enteramente práctica, donde los alumnos elaboren su propio proyecto empresarial con ayuda del profesor. Este tipo de experiencias ya existen, pero no se han concretado en ninguna asignatura. Y pasaría igual con la financiación o la formación laboral. No se trataría de asignaturas teóricas, sino de conocimientos prácticos para buscar trabajo, elaborar un CV, pedir dinero al banco, etc., y que el paso del alumno a su vida activa sea lo más sencillo posible.

    • Que los políticos sean competentes es algo que sin duda debemos exigir. Aunque la formación y la competencia no son exactamente lo mismo aquí recuerdo un post “clasico” de Luis Garicano que viene muy al uso.

      Sobre lo que no estoy de acuerdo es sobre que tener políticos competentes sea condición suficiente para que los ciudadanos no cometan errores. Siempre hay un margen de responsabilidad de quien toma la decisión. Regular, reglamentar y restringir las opciones para que todo sea “a prueba de tontos” es excesivamente costoso.

      Los ejemplos me parecen desacertados. Es obvio que no es necesario ser medico en esta vida, pero ciertas nociones sobre higiene, primeros auxilios o síntomas de enfermedades comunes son muy deseables. Sobre las nociones de seguridad en la construcción, en España no son un conocimiento esencial, pero Japón, donde la actividad sísmica es frecuente cualquier niño de primaria las tiene.

      Por supuesto que incorporar ciertos conocimientos al curriculum implica seguramente desechar otros. Aquí hay otra entrada de Antonio Cabrales (que yo había olvidado y debería haber citado antes, mil perdones Antonio) sobre la eficacia de algunas intervenciones educativas en materia de economía y finanzas en la que Antonio muestra precisamente su preocupación por este coste de oportunidad.

  • En la burbuja inmobiliaria española tenemos un ejemplo claro de la poca capacidad de análisis de la mayoría de los ciudadanos, algo que nunca se cita como uno de los ingredientes necesarios para el cóctel explosivo.

    Con unos créditos a tan largo plazo como los que se han generalizado (30 - 40 años), la cuota de los primeros años está compuesta básicamente de intereses, sin amortizar nada de capital. Por lo tanto, una subida de tipos del 2% al 3% implica casi un 50% de aumento en la cuota. La mayoría de la gente no podía comprender esto, ya que para éllos la subida era de tan sólo un 1%...

  • Que en España la población no tiene ni puta idea de economía, es evidente. La crisis lo está evidenciando de una forma triste. Pero todo el mundo cree que entender de todo sin haber estudiado nada.

  • El problema no es de tonto, listos y listillos, ni de cultura financiera, el problema es que unos cuantos ................... (cada uno que les llame como quiera), han llamado por teléfono a sus casas y convencido en las oficinas a gente sin cultura financiera (en su mayor parte), probablemente fijándose en saldos elevados que se mantenían en cuentas corrientes, y les han vendido participaciones preferentes o acciones como las de Bankia que los mismos que se las vendían no comprarían sabedores en muchos casos de las consecuencias negativas de estas compras, pero que a buen seguro su colocación les ha reportado jugosas comisiones.

    Aquí los inversores no tienen la misma información que los que colocan estos productos tóxicos y lo que pasa es que unos pierden los ahorros de sus vidas para arrojarlos al saco sin fondo del agujero bancario.

    Y mientras el Estado mira para otro lado, porque lo que tapen así los bancos no lo tiene que aportar en rescates.

    Como esto siga así el colchón será el mejor fondo de inversión.

    • Y aún resulta peor cuando te ofrecen acciones de bankia y les contestas; Que con un PER de 20, estando el Santander a 7, pues que no suscribes la OPV y te reconocen en la oficina de la caja, que no saben que es eso del PER. Por cierto el director de la sucursal compró y se quedó sin ahorros.

  • Buenos días a todos.

    En el año 2006 un banco español , suscribió con una sociedad de Austria dedicada a la promoción de centros comerciales en Europa del Este un acuerdo por el que el banco se comprometía a actuar como intermediario para la suscripción y venta de las acciones a cambio de una comisión de venta y otra comisión de tenencia.

    El banco español se dedicó a promover la venta a antiguos y nuevos clientes . Una serie de personas realizaron adquisiciones en el marco de un contrato de depósito o administración de valores . A la altura del 2008 las acciones se habían desplomado y los clientes sufrieron fuertes pérdidas .

    Los clientes demandaron al banco fijándose el debate en torno al deber de diligencia e información .

    El banco manejó como alegato el problema que plantea el presente post, es decir , la formación financiera , pues en su contestación pretendió declinar toda responsabilidad sobre la base de que no se concertó un contrato de asesoramiento y que eran los propios clientes los que con la información suministrada y con los conocimientos financieros propios de cada uno de ellos, adoptaban las decisiones de compra y venta en función de sus intereses.

    La sentencia concluyó que el banco incumplió su obligación de información, diligencia y lealtad para con sus clientes siendo condenado a indemnizar .

    La Sentencia (nº 189/2010) , de 30 de julio de 2010 , corresponde al Juzgado de Primera Instancia nº 23 de Valencia, es pública y puede ser consultada en la base de jurisprudencia del Consejo General del Poder Judicial.

    Saludos

  • Que estemos mejor que Italia y Portugal reconforta, aunque estar por debajo de Grecia no es bueno (¿es real?). Como todo habría que conocer la metodología y la muestra utilizada.
    No obstante coincido con algunos comentarios: es fundamental tomarse su tiempo para leer los contratos financieros y preguntar cuantas dudas surjan. ¿Podríamos reducir los problemas de Seleccion adversa por parte de la entidad financiera?

  • Disculpen don Vicente y los restantes comentaristas lo pedestre de mi comentario, pero:

    -Si un joven me ofrece un sobre lleno de billetes de 50 euros, lo más probable es que quiera hacerme víctima del "timo de la estampita".

    -Si una atractivísima desconocida se me insinúa en un bar, lo más probable es que quiera darme "el beso del sueño".

    -Si un comercial financiero me ofrece un producto que no entiendo, lo más probable es que pretenda que yo pierda y la entidad ofertante gane.

    Para saber esto no hace falta tener conocimientos financieros, sino ejercitar el sentido común; que es competencia que, por desgracia, ni impartimos ni quizás estamos en posición de impartir a nuestros alumnos.

  • De acuerdo con la condición necesaria no suficiente que mencionas Vicente. Aquí el factor cultural y personal también cuenta.

    JLPdelaC, siempre puedes negarte ante esos ejemplos, pero el del comercial financiero es un poco malo: si no entiendes el producto ¿por que firmar el contrato? Antes de firmar las cosas conviene tener un mínimo conocimiento de cómo funciona el producto, aunque a veces sea difícil resistirse a tentadoras rentabilidades.

  • Esa es la pregunta del millón: si no lo entiendes, ¿por qué lo firmas? Probablemente, porque te crees más afortunado que los demás, como el pobre cuarentón víctima del beso del sueño; o porque "es una oportunidad exclusiva para nuestros mejores clientes" y no la puedes dejar pasar; o quién sabe por qué...

    Por otra parte, no basta con tener algunos conocimientos financieros para entender estos enrevesados productos. Por ejemplo, recientemente en el blog jurídico "¿Hay Derecho?" confesaba un experto abogado (post "Los swaps y su nulidad en la jurisprudencia") que había necesitado horas y horas de estudio para entender un contrato de "swap" firmado por un incauto cliente bancario.

  • Vicente: muchas gracias por el análisis

    Sólo un comentario:
    La existencia de vicios de consentimiento en los contratos financieros es un aspecto en absoluto trivial. Bernardo L. García Angulo ha realizado una interesante discusión en el caso de los swaps en http://hayderecho.com/2012/05/09/los-swaps-y-su-nulidad-en-la-jurisprudencia/

    Y recuerdo que el código civil (art. 1269) nos dice “Hay dolo cuando, con palabras o maquinaciones insidiosas de parte de uno de los contratantes, es inducido el otro a celebrar un contrato que, sin ellas, no hubiera hecho”

    Saludos

    • Gracias Penny,

      Como comentaba anteriormente, los productos estructurados merecerían un tratamiento aparte.

      Por cierto, que si no fuese por lo de "insidiosas" la definición de dolo casi coincide con algunas de las definiciones de "marketing" 🙂

      (aquellas definiciones que lo ven como un mecanismo persuasivo y no informativo).

  • En el envés de un billete de lotería sale todo, como si fuera un contrato y con la suficiente claridad, para que un tipo que no ha pasado de la EGB sepa de que va. Sin embargo, para entender el envés del contrato de un producto financiero, se necesita un abogado y un asesor financiero, juntos pero no revueltos y con una mampara entre ellos, no fuera que se mataran. Y, todo sea dicho, a veces ni así, porque no encuentras dos que digan lo mismo.
    En el 2007, los de Caixa de Catalunya intentaron venderme obligaciones (creo) de un producto financiero seguro y lucrativo, basado en su cartera hipotecaria.
    -¿Es seguro? -Pregunté, supongo que con la suficiente ironía, porque el tipo, a la defensiva, quiso darme a entender que la "Institución" garantizaba la operación.
    -Somos Caixa de Catalunya- dijo con prepotencia.
    Y ya ves...
    Evidentemente, aunque mi cultura financiera no llegara a mucho, cambié de banco y cagando leches me largué a otro, donde compré acciones que, por cierto, ahora valen menos de la mitad. Pero es eso, allí nadie me prometía nada, solo los beneficios de una empresa regida con seriedad y con el riesgo bien repartido. Nadie pretendió engañarme.
    Los analfabetos en semejantes artes, pero no nacidos ayer mismo, preferimos la claridad aunque conlleve riego. Los que nacieron ayer prefieren el consejo de su banquero, olvidando que no es él quien le paga el sueldo.
    Con eso quiero decirte que, por mucho que sepas, igual te enredan y les da lo mismo quien seas y lo que te hayan prometido.

  • Enhorabuena al autor del post que toca un tema fundamental. La educación financiera es básica y hay que introducirla en la educación secundaria obligatoria de manera que todo consumidor maneje conceptos elementales y sepa controlar su nivel de endeudamiento. Y no estaría de más introducir ciertas nociones propias de derecho del consumo que hicieran efectivo ese “deseo” del legislador, más aparente que real, de proteger al consumidor. Los contratos de adhesión, con condiciones generales de la contratación, normalmente con cláusulas abusivas suelen ser bastante habituales y no es de recibo que haya que contratar a un abogado para entenderlos. El derecho del consumo es un auténtico rompecabezas normativo (hay contratos con consumidores a los que les son de aplicación cinco normas a la vez) lo que, unido a la complejidad de los productos financieros, provoca que la contratación con entidades financieras se convierta en actividad de “alto riesgo”. Al respecto me permito recomendar el post de Fernando Gomá en Hayderecho http://hayderecho.com/2012/02/06/el-cinco-veces-nulo-negocio-de-las-participaciones-preferentes/
    Conocer que, en principio, una cláusula abusiva, nula se tiene por no puesta, aunque hayas firmado el contrato…… parece algo elemental, pero es algo que la mayoría de los consumidores desconocen y “otros” se aprovechan de ello. Volvemos a lo de siempre: la importancia de la educación en todos los terrenos….y no solo educación financiera, también un poquito de derecho civil.

    • Es cierto, Matilde, que el saber no ocupa lugar y nunca sobra. Pero también lo es que no deja de ser irónico y triste que el mismo de estado que ley a ley ha diseñado hasta en sus más nimios detalles, parámetros y normas, el sistema financiero, pretenda ahora sorprenderse de que tiene problemas y los clientes se sienten engañados.

      No se les ocurre cambiar el sistema hecho a medida de quienes gestionan el estado. No. Lo que se les ocurre es culpar a los productos del --"también suyo"-- sistema educativo que como ilustra el artículo de Vicente, incapaces son hasta de calcular un 10%. Entonces a esos mismos niños que no saben hacer la o con un canuto porque se creen que es otra cosa lo que les hacen es darles un nuevo curso de “derivados” que arregle los desaguisados anteriores.
      Realmente no creo que sea la solución. Por un motivo: Como alguien sea capaz de explicar el sistema financiero al común de los mortales contándole la verdad el artículo de Xavier Sala i Martín se queda corto de plagas bíblicas.

      • Manu. Estoy de acuerdo contigo en lo esencial. Desde luego el sistema educativo no es el culpable del desastre financiero. Bastante lamentable resulta que haya que ilustrar a la población solo para defenderse de los abusos. Lo razonable es que éstos no se produzcan. Detrás de esta situación hay una mala gestión política, un sistema construido para un sistema financiero que se ha comportado de manera irresponsable, y no solo no ha sido sancionado, sino rescatado con dinero público. La víctima rescatando al verdugo: las ganancias solo suyas, son sector privado y las pérdidas de todos. Si son tan imprescindibles deberán estar más controlados y si gestionan mal, que asuman las consecuencias …, como tantas empresas, como tantas familias y como tantos ciudadanos a los que no rescata nadie.

  • Entre esos conocimientos prácticos, que no se nos olvide tampoco el liderazgo. Que los niños -todos- salgan del colegio con espíritu emprendedor y de liderazgo, amén de una buena formación financiera. También es imprescindible la educación vial, pues seguro que van a ser conductores y peatones, y psarán media vida en toda clase de vías.

    Y qué me dicen de la educación para la paz, y de la educación intercultural. Bueno, también es fundamental el desarrollo de habilidades sociales de todo tipo. Y ya que estamos la familia también es importante, y la educación sexual. ¿Y vamos a dejar fuera la salud?

    En fin.

  • Vengo recomendado por un profesor en la Universidad, el cual habla muy bien de este blog.

    Enhorabuena por vuestro trabajo chicos, ya tenéis un lector más.

  • SER, estoy de acuerdo y ya hay algún programa educativo enfocado a potenciar esas habilidades emprendedoras (en concreto en Asturias existía uno hace unos años Emprender en la Escuela).

    Me quedo con el lado positivo de esta crisis en la que el ciudadano medio se va familiarizando con conceptos económicos antes desconocidos. Sin duda, fomentadores de una mayor cultura financiera.

  • Lo siento, pero como jurista, discrepo. Claro que habrá que mejorar la formación de los españoles y por cierto no solo la financiera, pero primero es imprescindible exigir a bancos y cajas que cumplan con sus obligaciones de información y, hablando en plata, que no engañen al cliente. Así por cierto lo están entiendo los Tribunales.
    http://hayderecho.com/2012/05/09/los-swaps-y-su-nulidad-en-la-jurisprudencia/
    http://hayderecho.com/2012/03/27/el-pastor-devorando-a-sus-ovejas-o-con-pastores-asi-%C2%BFquien-necesita-al-lobo-una-reflexion-sobre-la-banca-actual-2/
    Parece que los listillos son sobre todo los bancos.
    Veremos ahora con Bankia lo que dicen los tribunales pero yo creo que irá en la linea de los swaps.

  • Elisa,

    Gracias por los enlaces.

    No solo la formación sino también la información importan. El mes pasado sin ir mas lejos escribí una entrada sobre los sesgos de los asesores financieros, que en el caso Español son fundamentalmente los comerciales de las oficinas bancarias. Si los swaps se han vendido mediante información engañosa, es obvio que los contratos podrían declararse nulos.

    Sin embargo querría que matizar algunas cosas:

    La compra de un swap de tipos de interés no es un contrato conceptualmente complicado. Es un contrato derivado en el cual si los tipos de interés suben ganas dinero y si bajan pierdes dinero. Nada más.

    Un swap se puede utilizar para especular/apostar (poco recomendable para los inversores pequeños). También se puede utilizar para “asegurar” el tipo de interés (y esto si puede ser muy útil para un hogar que tenga por ejemplo una hipoteca y no quiera fluctuaciones en los pagos). “Asegurar” en el sentido de que el conjunto “préstamo a tipo variable + swap” se comporta como si fuese un préstamo a tipo fijo y no en el sentido de un contrato de seguro. El funcionamiento básico de un swap se puede explicar con total claridad el tríptico publicitario de un banco y lo entiende cualquiera.

    Si los bancos no han optado por la claridad, sino por marear la perdiz y engañar a los clientes tendrá sus consecuencias legales. Igualmente, si los bancos no venden realmente un swap sino un contrato vagamente parecido a un swap que realiza una cobertura del riesgo inapropiada.

    Culpar al producto en sí me parece un error.

    Si el concepto en si es sencillo, el contrato seguro que es complicadísimo. Igual que lo son los de las tarjetas de crédito, seguros o los acuerdos legales que se supone tenemos que leer cada vez que instalamos un programa informático. Aquí, la culpa como mínimo la tendríamos que compartir los economistas con los juristas.

    En mi opinión una buena formación financiera no tiene porque incluir el funcionamiento de un swap. Si tiene que incluir que si alguien te ofrece un producto derivado que no entiendes no deberías firmar. Igualmente si alguien te ofrece “un seguro que no tiene prima” deberían sonar las alarmas en tu cabeza.

  • El comentario de Elisa y la respuesta de Vicente tocan de pasada algo que hoy día nos parece normal pero que quizás no lo sea tanto.

    Me refiero a la sofisticación de los productos financieros y su creciente parecido a los productos de los juegos de azar con ventaja para éstos en cuanto a control y supervisión corresponde.

    No tengo espacio para detalles pero es un tema que explica claramente que, dado el exceso de creación dineraria que han impulsado los estados para poder manipular artificiosamente sus economías, la industria financiera se ve abocada a hacer algo con ello y de ahí la conversión de lo que antes eran Mercados en Betting Houses, los asesores en corredores de apuestas y la banca en intermediarios del estado con incentivos perversos.

    Por ende estos "mercados" están en manos de poquísimos operadores cuando no de máquinas con fondos ilimitados y que suelen cerrar sus posiciones equilibradamente cada noche para reabrirlas de inmediato.
    Nunca analizamos el efecto de estas prácticas en la economía real y el efecto desincentivador que tienen pero si lo hiciésemos veríamos que, fuera retórica, es gravísimo.
    Nada es Gratis, efectivamente, y los casinos menos todavía.

    Saludos

  • La formación siempre es adecuada, pero se dan "tocomochos" como Madoff que afectan a lo más granado de los financieros, no "todo" es formación

    Es curioso lo de Madoff, al afectar a personajes poderosos le han "caído" 150 años de cárcel y a su hijo se lo ha encontrado ahorcado con una correa de perro, evidentemente le espera el puro infierno; y más cuando dijo :"no me arrepiento ni siento los daños causados [...] que se jodan [...] eran avaros y estúpidos". Basta ver la lista de estafados: Ira Rennert mago de los "junk bonds", y otros especuladores similares, todos ellos con fortuna e influencias

    Contrasta esto con la ausencia de penas por estafar los ahorros de por vida de miles de pensionistas, en vez del 5% de una fortuna inmensa

    El “sistema” funciona bien: si por casualidad algún juez, con exceso de celo, encausa a uno de los responsables de la dèbacle financiera española, nuestro consejo de ministros se encargará de amnistiarlo, dando muestras de nuestra famosa "separación de poderes"

    Los proyectos industriales apenas existen, las empresas tiene recortados sus presupuestos de Mto, I+D, etc… debido a la presión de rentabilidad a corto propias del pensamiento financiero que nos envuelve. Los desastres de la refinería de Texas City o DeepWater Horizon se explican así. Los CEO's se dedican a los "buybacks" con las reservas y las sucesivas compra-ventas hacen pesar sobre las empresas la losa de la retribución acelerada de la inversión con su propia "sangre"

    Esto no funciona

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