PISA under attack

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Un grupo de académicos y educadores ha publicado una carta abierta contra el examen de PISA. Aquí pueden ver la respuesta oficial de la OCDE. Pero desde NeG queremos hacernos eco de una propuesta de la EALE para defender el informe PISA, cuyos resultados hemos tratado muchas veces en NeG (por ejemplo aquí, aquí, aquí, aquí o aquí). Aprovechamos esta entrada para ayudar a la divulgación de esta propuesta con la traducción del texto original de la EALE.

El informe PISA (Programa de Evaluación Internacional de Estudiantes) ha sido duramente criticado recientemente en “The Guardian”. Pensamos que PISA es un test muy valioso y proponemos enviarles una carta (ver más abajo) para explicar nuestro punto de vista. Buscamos su apoyo mediante la firma de esta carta.

Todos los miembros de EALE han recibido una invitación para firmar esta carta. Pero hay un acceso abierto a todos los públicos para el apoyo y la firma de esta carta. Si usted desea apoyar la carta, puede hacerlo siguiendo este enlace.

Un saludo,

Andrea Ichino, Professor of Economics, European University Institute
Eric A. Hanushek, Senior Fellow, Hoover Institution/Stanford University
Stephen Machin, Professor of Economics, University College London
Jan van Ours, Professor of Labour Economics, Tilburg University and President of EALE

Antonio Cabrales

Doctor en Economía por la Universidad de California, San Diego (1993). Actualmente es Profesor del departamento de economía de la University College London e Investigador Afiliado del CEPR. Sus áreas de investigación se centran en la Economía de las organizaciones, el diseño de instituciones, economía del comportamiento y economía experimental.

Hay 15 comentarios
  • Una lectora de The Guardian pregunta: “¿Por qué se ha de medir todo?” Un aspecto del debate gira en torno a las consecuencias de lo que mide PISA y sobre si hay otros aspectos importantes que no se miden y se deberían medir o no se pueden medir. Pero supongamos que pudiéramos medir cualquier cosa ¿Hay razones para no querer medirlo todo, esto es, para evitar disponer de información estadística sobre cualquier característica en cualquier lugar del mundo? Las ventajas de la información son evidentes, pero dado que la información genera ganadores y perdedores también puede tener desventajas, por lo menos para algunos. Sospecho que una parte de la reacción a PISA es un rechazo a la medición de competencias, más allá de las particularidades de lo que se mide en concreto. PISA ha aportado luz sobre nuestro sistema educativo. Gracias a PISA padres, educadores, estudiosos y políticos se hacen preguntas que con suerte en el futuro se traducirán en mejoras. Pero tenemos que aprender para qué sirve PISA y por qué nos conviene, de la misma manera que aprendemos para qué sirve un termómetro y por qué nos conviene. No todos percibirán las ventajas de PISA de forma tan obvia como los investigadores que tienen a PISA como actividad profesional. Se ha de explicar. Cuidado con dar a PISA por sentado.

  • Este es un debate de lo más interesante...en el que todavía no tengo una idea clara. Necesidad de datos y pruebas objetivas, sin duda alguna. ¿Debe gestionarse la educación hacia el éxito en esas pruebas? No. Una buena posición en los rankings debería ser resultado de una gestión adecuada del sistema, que debería tener en cuenta, por cierto, la estructura productiva de nuestro país -actual y la que queremos para el futuro-, que no es precisamente la de muchos. Por mi experiencia personal -sin datos masivos, por lo tanto- soy muy escéptico sobre algunas tesis que se vierten en algunas entradas. Soy economista (rama empresa), mayor de 50 años, desempleado y nunca he trabajado en el sector de la construcción... Nunca he utilizado el 100% de mis conocimientos en los puestos de trabajo que he desempeñado -y he llegado a director general...-, por lo que este énfasis en más y mejor educación como factor de competitividad no acabo de verlo claro. Sin duda que muchas empresas que venden a millones de consumidores necesitarán conocimientos matemáticos, gestión de Big Data, etc. Pero en los negocios business to business lo que siempre he visto es que importaba la calidad del producto y/o servicio, el trato con el cliente...y por supuesto el precio. En fin, repito que no tengo una idea clara sobre el tema; por ello me permito incluir este link que me ha parecido interesante: http://www.washingtonpost.com/blogs/answer-sheet/wp/2014/05/24/lets-stop-measuring-fish-by-how-well-they-climb-trees/

  • La respuesta de EALE es muy simplista. Lo que dicen los académicos es que un médico y el sistema sanitario no puede enfocar su actuación a bajar la temperatura sino a curar el enfermo. Desgraciadamente el sistema educativo bajo el shock de pisa solo se dedica a bajar la temperatura, aunque el enfermo siga igual o su calidad de vida futura descienda. Nos pasa lo mismo con el bachillerato: todo el ciclo se enfoca a aprobar la selectividad, incluso el segundo curso prioriza solo estudiar los temas anunciados que van a salir en la selectividad. En otros posts nos quejamos del sistema de selección concursar de los funcionarios en contrataste con métodos anglosajones más modernos. Pues bien, pisa es más de lo primero que de lo segundo. La carta de los académicos educativos pide una revisión y una visión amplia de la educación. La de EALE supone que existe una correlación perfecta entre pisa y la calidad educativa y el esfuerzo de los enseñantes, algo muy lejos de la realidad.

  • Cotinuando mi comentario anterior, aquí http://ccaa.elpais.com/ccaa/2014/04/21/catalunya/1398106620_810965.html tenéis un articulo de Josep M. Vallés, catedrático de Ciencia Política de la UAB sobre el mismo tema. Y Josep M. Vallés lo relaciona con el desprestigio y pérdida de peso creciente de las humanidades en los currículos escolares. Una desgracia para nuestro futuro. JM Vallés fue consejero de Justicia en el primer gobierno tripartito de la Generalitat hace 10 años y consiguió aprobar un plan de construcción de nuevas prisiones sin grandes problemas de oposición popular gracias a que implementó procesos de consulta ciudadana sobre el tema. Os aseguro que PISA no mide ninguna de las habilidades necesarias para poder llevar a cabo esto ni tampoco una gran puntuación PISA soluciona el problema catalán
    http://elpais.com/diario/2010/08/03/opinion/1280786405_850215.html

  • Sin métricas mal vamos. Peor vamos cuando hay gente interesada en no medir.

    Lo cual no debe hacernos olvidar que hay métricas que no sirven para nada precisamente porque evitan medir los factores relevantes para el rendimiento y miden lo poco o nada importante. Si además de eso se recusan a definir en qué consiste el rendimiento y por qué, pues apaga y vámonos. Todos a la liga regional porque la Champions resulta excesivamente aristotélica.
    Y definir el rendimiento de un sistema educativo exige medir la adquisición de conocimientos, definir la relevancia de los mismos y por qué. Esto último no es posible hacerlo sin una idea compartida de los fines de un ser humano.

    Es decir, resulta muy fácil entender por qué hay quien no está interesado en estas cosas. Suelen ser los diseñadores de sistemas que han resultado ser muy flojitos.

    Saludos

    • Sospecho que Manu tiene razón, que esta crítica tiene como único objetivo la protección de los intereses particulares de los profesores y burocracia que no quiere rendir cuentas.

      • Los profesores, como muchos profesionales, prefieren que no se evalúe su trabajo y se dé por aceptado que esté bien hecho. Hasta ahora el trabajo de los maestros ha estado menos evaluado, o por lo menos con menos consecuencias, que en otros trabajos, donde si se soporta una presión enorme sobre tus resultados.

        Entiendo a los profesores, pero los usuarios, la sociedad, debemos exigir el mejor trabajo posible y para eso hay que evaluar con métricas lo más precisas posibles.

      • Efectivamente, completamente de acuerdo con vuestros dos comentarios. Quienes normalmente no quieren métricas, son quienes se sienten que van a ser evaluados en su desempeño profesional. Y normalmente la critica suele venir de la educación publica, acostumbrada a no tener que dar explicaciones ni métricas de eficiencia y rendimiento.

        Es posible que PISA no este siendo todo lo acertada en las métricas, ni en su metodología. En todo caso lo que se tiene que hacer es mejorarlo, pero no eliminarlo. Solamente lo que se puede medir, se puede mejorar. En nuestro sistema de educación publica, no existen los incentivos para que los mejores colegios y profesionales sean los recompensados, ni mecanismos para que los padres puedan inscribir a sus hijos en ellos. Ni metodología objetiva que proporcione información de si los chicos adquieren o no las capacitaciones necesarias.

        Muy poca gente entiende que uno de los orígenes de la prosperidad de un país es la mejora de su productividad a través de la educación.

        saludos

      • Qué perspicaz. De acuerdo con esa misma lógica, los economistas que defienden PISA tienen como único objetivo defender sus intereses profesionales, pues Pisa les ofrece datos para sus papers y demás.

        Por cierto, llama la atención que los firmantes en defensa de Pisa (Hanushek & co.) sean todos economistas, mientras que los críticos sean reclutados de forma más plural y cuenten especialmente con personas que trabajan en educación.

  • Saber hacer es algo objetivo. Saber estar, no tanto. Ambas son aspectos de una persona formada y, en suma, educada. En cuanto a Educación, no está dicho todo, ni todo lo dicen los números. Resulta evidente.

  • Yo creo que nadie duda sobre la conveniencia de las métricas cuando son bien utilizadas. Métricas también son los resultados electorales y como bien se sabe, las interpretaciones que se hacen son de lo más chocante, por decirlo suavemente.
    A mí lo que me preocupa es que le damos demasiado importancia al debate Pisa Sí- Pisa No, e incluso a los resultados de Pisa. Y no se si hablamos lo suficiente sobre el tipo de educación que un país como España, con su especialización sectorial o con la línea estratégica que como país nos queramos dar, necesita. Y donde no se dejen de un lado enseñanzas que no están en el "mainstream" pero que podría resultar decisivas en ciertos contextos.
    Sugiero un ejercicio. En un post anterior a este aparece una gráfica sobre la evolución del PIB per cápita en varios países europeos en relación con la de EEUU. E incluso en los comentarios se nos habla de Suecia como paradigma en el que debería fijarse ESpaña. ¡Ojo!, que no lo discuto. Pero lo que digo es que nos fijemos en la puntuación en PISA de esos países -también la de EEUU- y comprobemos si podemos llegar a una conclusión.
    A lo que voy es que, sin restar importancia a la educación, sobre todo para fomentar un entorno de I+D y de innovación que casi nunca hemos tenido, los problemas más relevantes son los que se mencionan a menudo en este blog: institucionales, estructura empresarial y de mercados, monopolios, caciquismo, etc.

  • A mi me parece indudable que PISA pone el foco sobre el único punto que se puede iluminar pero no necesariamente el más relevante. Esto puede introducir un sesgo considerable en favor de ciertas dimensiones "medibles" de nuestros sistemas educativos. En consequencia, creo, como los críticos, que esto está empezando a distorsionar seriamente los términos del debate.

    Como economista tiendo a pensar que más evidencia no puede ser peor que menos. Pero en política la manera de informar cuenta, y mucho. En este sentido me gustaría observar que los críticos no piden acabar con PISA pero sí reconsiderar su diseño y sobre todo acabar con esos ránkings ridículos que hacen el día feliz del periodista vago en busca del titular facilón pero que no sirven para nada y pueden ser muy dañinos.

    Y ya que estamos, mil gracias a LuisXXI y Lluis Torrens por las referencias.

    • Hace dos años la revista Monocle recogía unas declaraciones del responsable del currículum de las escuelas en Sanghai que iban en esa dirección. Se estaba llegando a la conclusión de que se sometía a los estudiantes a una presión excesiva. Si no recuerdo mal —no encuentro el artículo— le preocupaba además que esa presión fuera en detrimento de la creatividad de los chavales.

  • He visto análisis desde puntos de vista sociológicos y económicos, que por supuesto insisten en la necesidad de PISA, pero echo en falta un análisis puramente pedagógico. Mi breve reflexión va por ese lado. Alguien se ha preguntado ¿por qué se ha de medir todo? Creo que PISA no mide todo, ni mucho menos. También creo que hay numerosas competencias y rasgos del proceso educativo que no se pueden medir cuantitativamente, sobre todo las competencias social, ciudadana, cultural, artística, emocional y todas las de un ámbito humanístico. Puede que PISA sea necesario; pero esto es una obviedad, siempre es bueno cualquier tipo de análisis social. Entonces lo malo es encumbrar a PISA como indicador total de la realidad educativa de un país. Como he leído por ahí, “la cuestión no es si PISA debe existir o no. Sino su relevancia, su transparencia y sus objetivos”.

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