Más lectura veraniega: adiós a las limosnas

Otro de mis libros veraniegos se llama “A farewell to alms” de Gregory Clark, que se traduce por “Adiós a las limosnas” jugando con que en inglés limosna (alm) es fonéticamente muy cercano a arma y por tanto se parece al título de la novela de Hemingway, Adiós a las armas. No he encontrado versión en español, pero en su día El País se hizo eco de su publicación. Mi única excusa para meterme en un problema de historia económica, y por tanto exponer mi monumental ignorancia sobre el fondo del asunto, es que una parte fundamental del argumento es evolutiva, y al menos sobre esto he escrito un poco. La tesis del libro no es muy difícil de caricaturizar, aunque más difícil será hacerla justicia. En todo caso, me conformo con generar algo de curiosidad. La historia económica de la humanidad a vista de pájaro es muy sorprendente. Este gráfico de la Wikipedia lo ilustra a la perfección. Hasta mediados del siglo XIX prácticamente no pasa nada en el mundo, en términos de renta per capita. Y, de pronto, a mediados del siglo XIX algunas zonas del mundo experimentan un cambio extraordinario. Cualquier análisis de esta historia, y cualquier teoría del crecimiento económico, tiene que explicar esta observación.

En realidad, la historia económica del mundo antes de 1800 no es tan difícil de entender. Como dice el autor, ya Malthus dio cuenta de su mecánica de manera bastante fiable en líneas generales hace siglo y medio. Dada una función de producción con rendimientos decrecientes, y una población que se reproduce al máximo ritmo que permite su supervivencia, cualquier mejora tecnológica o aumento de la cantidad de tierra o capital por persona serán rápidamente absorbidos por un aumento de población que devolverá la renta de las personas al mínimo necesario para subsistir. Pero incluso en esto nos podemos llevar sorpresas. El libro de Clark nos muestra, por ejemplo, que todas las sociedades habían practicado una cierta limitación de la fertilidad incluso antes de la revolución industrial. De maneras diferentes en distintos lugares. Unos habían apostado por la abstinencia sexual fuera del matrimonio. En Europa una quinta parte de las mujeres no se casaban nunca o lo hacían bastante tarde. Lo cual, dada la mortalidad puerperal (alrededor del parto) en la época no es muy difícil de entender. En otros lugares del mundo, el infanticidio selectivo (fundamentalmente de niñas) era una práctica corriente. Y la renta per capita no era tampoco la mínima necesaria para sobrevivir, como habría predicho Malthus. Pero aún así modelo maltusiano aproxima bien los hechos estilizados.

Entonces, ¿qué pasó entre finales del siglo XVIII y mediados del XIX? ¿Y por qué pasó en Inglaterra y no en otros lugares? Quizá la parte más interesante (para mí) del libro es un resumen de varias teorías del crecimiento, ilustrando que ninguna de ellas parece explicar bien los acontecimientos, es decir el cambio tan abrupto observado hace siglo y medio en el Reino Unido. Como ilustración me encanta su tabla 8.1., que pueden ver aquí, en la que para desmontar una explicación institucional del despegue decimonónico, relaciona las instituciones en el siglo XIV y en el XX. En el siglo XIV había menos impuestos, baja deuda pública, una moneda estable, la propiedad era segura y los mercados de bienes y servicios eran realmente libres. Quizá la única diferencia es la falta de protección a los derechos de la propiedad intelectual. Pero Michele Boldrin y David Levine ya han argumentado convincentemente que esto puede ser mejor para el crecimiento económico. Así que en comparación a las instituciones del siglo XIV, el siglo XX parecería a cualquier señor renacentista temprano una locura totalitaria digna de Orwell. ¿Cómo es posible que la renta per capita en Europa occidental crezca mucho más rápido ahora que en el siglo XIV?

La explicación de Clark es que el despegue decimonónico no tiene que ver con las instituciones, sino con las preferencias de los individuos. La paz relativa alcanzada por las islas británicas en el siglo XIII hizo que durante un período de cinco siglos (entre quince y veinte generaciones) los que triunfaban económicamente tuvieran muchos más hijos que el resto de la población. Y si el triunfo económico depende de facultades heredables (genética o culturalmente) este período puede ser suficiente para que prácticamente toda la población tenga las preferencias que hacen triunfar económicamente a los individuos en tiempos de paz en una economía libre (en esto sí que importan las instituciones) de mercado. Es decir, la frugalidad, la iniciativa y el espíritu de trabajo. El argumento puede intuirse a partir de su figura 6.2 (parecida a la figura 8 aquí ). Las personas que tienen éxito, y por tanto dejan herencias en los tres grupos más altos (a partir de 250 libras) tienen del orden de 4 hijos. Dado que la herencia es de la familia nuclear, cada individuo de esta clase deja aproximadamente dos sucesores. Los miembros de los tres grupos inferiores (entre los que dejan alguna herencia) pasan muy poco de dos hijos por pareja, digamos 2,5 siendo generosos. Por tanto 1,25 por individuo.

Ahora vamos a hacer un experimento mental extremo. Supongamos (cosa que no hace Clark) que las preferencias se transmiten perfectamente de padres a hijos (o de madres a hijas), que la reproducción es asexual (o que los matrimonios emparejan de manera perfecta individuos de las mismas preferencias) y que cada individuo de los grupos altos deja dos descendientes y los del grupo bajo 1,25. En 15 generaciones (los cinco siglos de Clark) tendremos 32768 individuos con las mismas preferencias de los exitosos por cada individuo del período inicial con esas preferencias y solamente 28 por cada uno con las preferencias de los no exitosos. Así que incluso si inicialmente teníamos uno de los exitosos por cien de los no exitosos, al final del período el 90 por ciento tienen las preferencias de los altos. La evidencia de que esto es realmente lo que ha pasado viene de fuentes diferentes. Por ejemplo, Clark dedica bastante espacio en el libro a mostrar que es difícil explicar por qué son tan bajos los tipos de interés actuales en las zonas desarrolladas del mundo, a no ser por una menor tasa de descuento (la gente es más paciente). Asimismo, la ética del trabajo de los obreros ingleses en el siglo XIX parece (según la evidencia que presenta Clark) mucho mejor que la existente en otras partes del mundo. Y, por otro lado, la presión evolutiva pudo ser más baja en otros lugares. Los ricos japoneses no tenían muchos más hijos que los pobres.

Obviamente los supuestos de mi modelo son ridículos. Ni la transmisión cultural o genética de preferencias es perfecta, ni los emparejamientos son tan homogéneos, ni los hijos de la clase alta van a tener siempre tanto éxito como sus padres o abuelos (algo de evidencia en este sentido hay en el libro). Y, de hecho, mi crítica principal al libro es justamente que no se exploren en más detalle estos problemas. Las matemáticas del crecimiento, incluido el evolutivo, son muy sensibles a lo que pueden parecer pequeños detalles. Pero aún así, me parece una idea lo suficientemente sugerente como para que merezca continuarse el estudio. Al fin y al cabo, me recuerda lo que me decía un empresario hablando de incentivos: “el tiempo que dedico a seleccionar personal es muchísimo más rentable que el que dedico a diseñar incentivos para los que tengo. Con los buenos es difícil equivocarse al gestionarlos. Con los malos no hay manera de acertar".

Hay 24 comentarios
  • Caramba.

    Yo hubiera apostado a que ese cambio extraordinario fue debido a la fructificación del conocimiento cientifico, que fué usado para mejorar la productividad (máquina de vapor) y tomar ventaja sobre tus adversarios (colonialismo).

    Para mí, la relación entre apoyo institucional a la ciencia y progreso económico ha sido más que evidente.

  • Sí, pero el conocimiento científico lo crean individuos. La pregunta es por qué lo hacen, y por qué más en Inglaterra en el XVIII que en otros sitios. Además, el conocimiento está disponible en otros lugares y no fructifica igual en todos.

  • Creo que para valorar si esa hipótesis biológica es verdaderamente atractiva deberían empezar por preguntarle a un biólogo lo que opina sobre una selección natural genética actuando sobre la friolera de 20 generaciones... Seguro que hace mucho tiempo que no ven a nadie reirse con tantas ganas. La premisa es sencillamente ridícula. Tal vez no sea descabellado pensar en algún mecanismo de darwinismo cultural, concepto sobre el que, por cierto, sí es más razonable que especule un economista pero, por favor, para hablar de biología recurran a alguien que sepa de lo que habla.

  • El conocimiento cientifico fructificó en aquellos paises que se liberaron del fundamentalismo católico: Gran Bretaña, Alemania, Suecia, ... Francia tuvo que esperar a la revolución y empezó un poco mas tarde.

    De estos, Gran Bretaña tenía la ventaja de estar mejor protegido contra invasiones militares exteriores, tuvo acceso fácil al mar para iniciar su colonización y dispuso de unas buenas reservas de carbón que alimentaron la revolución industrial.

    No creo que "la frugalidad, la iniciativa y el espiritu de trabajo" fueran muy diferentes entre la Gran Bretaña ni Alemania.

  • Entonces Alnair, ¿cómo explicas que en la católica Bélgica la revolución industrial tuviera más ímpetu que en Gran Bretaña? Yo coincido bastante con Antonio, con ciertas reservas en la línea de escéptico, y con tu segundo párrafo. Hay que tener en cuenta que el clima ayuda en estos países, a quedarte en casa metido todo el invierno, y hay que entretenerse con algo. Mientras ellos estaban en casa pensando o trabajando en artesanía, nuestros abuelos estaban en la taberna o de romería con la bota. De hecho, La Castilla mesetaria del s. XV, a pesar de su relativamente escaso comercio, era económicamente más potente que Aragón precisamente por sus industrias locales del textil y derivados agropecuarios. Y eso que Barcelona era uno de los puertos más importantes de Europa y la agricultura catalana de las más ricas. Para mi eso es porque ambientalmente había más similitud al norte de Europa en Castilla que en Aragón.

  • Esceptico, no veo por qué hay que consultar a un biólogo. Yo tengo varios artículos publicados en revistas estrictamente de biología y algunos otros de temas evolutivos en revistas de teoría económica. Y en todo caso la lógica del argumento es simple y ya lo he dado en la entrada. Si una tipo de preferencias tiene un 50% más de sobrevivientes que otra, en 15 generaciones serán el 90% de la población incluso si al principio eran solamente el 1%. La dificultad no está en decidir si el argumento es plausible teóricamente, sino en convencernos de que lo es empíricamente. Eso es mucho más complicado, y para esto hace falta más investigación, porque los indicios que da Clark, aunque interesantes, son algo indirectos.

  • Alnair. Las preferencias de los alemanes en media no eran muy distintas a la de los ingleses. Por esto se desarrollaron prácticamente al mismo tiempo, imagino que diría Clark.

  • Fer, sería interesante ver si un modelo como éste permite explicar diferencias entres lugares geográficamente tan cercanos, entre los que las migraciones y por tanto las mezclas poblacionales son elevadas. Habría que mirar con cuidado los detalles, que como decía en la entrada son cruciales en modelos de esta índole.

  • Los tipos de interes tienen relacion con la ganancia normal o media en una epoca, ¿no? Antiguamente debia ser mas alta. Si no recuerdo mal, esta era una hipotesis de Adam Smith.

  • Antonio:

    Desde mi punto de vista, no ha habido prácticamente migración entre países europeos desde el s.XV al XIX, salvo casos puntuales como las repoblaciones de Carlos III. La razón principal para esto es que la emigración era a América, no a otros lugares de Europa. El hecho de que Castilla no siguiera la senda europea tiene fundamento en tres motivos: el desbarajuste económico producido por la plata de américa, la agresión al sustrato económico que supuso la Guerra de las Comunidades, en el s.XVI, que implicó el fin de la industria castellana y el principio de la costumbre de intentar hacer fortuna en el ejército, y la falta de fuentes de energía y de recursos mineros (en las dos mesetas no hay prácticamente minería de la que se buscaba en la revolución industrial, ni saltos de agua de fácil aprovechamiento). La mayor parte de los planteamientos que expongo los saco de la historia económica de españa de Tortella, que se enseña en la UNED. Pero la hipótesis del clima es cosa mía. De todos modos, no hay más que ver un mapamundi.

    Respecto a las tesis biológicas, mi planteamiento es que un hombre próspero no buscaba una mujer inteligente, sino guapa. Si que es verdad que prefería que fuera de su mismo status, con lo que la mujer sería hija de padres prósperos. En cualquier caso, biológicamente, no creo que hubiera una sublimación de la inteligencia. Veremos dentro de 20 generaciones, a ver qué pasa.

  • Carlos. Sí, pero ¿por qué eran las ganancias normales más altas? Las explicaciones estándar (según Clark) no funcionan bien, a menos que sea porque las preferencias por el riesgo y la paciencia sean mayores en los países desarrollados en tiempos recientes.

  • Fer, me parece probable que un hombre próspero busque hijas de otros hombres prósperos. Clark menciona que los documentos de la época muestran bastante "frialdad" en los criterios de emparejamiento. Esto haría más fácil que se cumpliera su hipótesis. No se si la búsqueda de mujeres "guapas" lo haría. Depende un poco de los criterios de belleza. Si son, como es habitual en biología, aspectos relacionados con la buena salud, probablemente están correlacionados con la renta. Si además tienen que ver con construcciones sociales (la moda y el vestido, digamos) la correlación será aún más alta.

  • En teoria, si seguimos a Karl Marx, la ganancia es mas alta o mas baja, como tendencia, segun la composicion del capital (hay otras razones, no sé si esta familiarizado con sus teorias). Esto sí tiene que ver con el desarrollo productivo.
    Tiene bastante sentido. Voy a poner un ejempo, aunque quiza no sea muy adecuado, pero creo que sirve. En una gran superficie se vende un volumen mayor que en una tienda pequeña de esas de empleado atendiendo detras del mostrador. En cambio en la gran superficie pueden vender mas barato, y cargan menos por unidad de producto vendido.
    Por cierto, quien haga esto es evidente que desplaza la competencia, de manera que tiene el mayor incentivo para hacerlo. Eso sí, necesita una mayor cantidad de recursos para hacerlo. Y en principio entretanto se generalizan las nuevas tecnicas/procedimientos obtendra una ganancia aun mayor que la normal.

  • En la actualidad, existe un cierto consenso que relaciona el surgimiento de la Revolución Industrial en Inglaterra con los cambios institucionales que siguieron a la Revolución Gloriosa. Clark reniega de esta visión y considera que los que se modificaron fueron los valores de las personas, pero no las instituciones. Su argumento puede resumirme de la siguiente manera: (1) desde mediados del siglo XIII, los ricos, que se habían enriquecido gracias a sus “valores capitalistas” (frugalidad, perseverancia, capacidad de diálogo y trabajo) tenían mayor éxito reproductivo (conseguían que un mayor número de sus descendientes les sobreviviese); (2) sus hijos también eran pudientes, mantenían este patrón reproductivo y los “valores capitalistas,” porque estos se transmitían a los descendientes culturalmente o, quizás, “genéticamente”; (3) cuando esos “valores” proliferaron por la expansión de la cantidad relativa de “descendientes de ricos” Inglaterra escapó de la “trampa maltusiana” y abrazó el capitalismo. Mientras que no resulta difícil aceptar que los ricos gozaban de un mayor éxito reproductivo y que muchos de sus hijos seguían manteniendo niveles de bienestar superiores a la media parece difícil de creer que este fuera un fenómeno exclusivamente inglés (por ejemplo, que algo parecido no sucediese también en los países polígamos, como los países musulmanes, o en otros países europeos que no triunfaron durante la Revolución Industrial). También parece difícil de creer que la gente pudiese enriquecerse, mayoritariamente, en Inglaterra durante la Edad Moderna por sus valores capitalistas (recordemos la presencia casi universal del fenómeno de la corrupción y los privilegios económicos de ciertos grupos sociales como los nobles o los eclesiásticos). Además, no es cierto que los hijos hereden los valores de sus padres. John Loehlin, en su libro de 1992 (Genes and Environment in Personality Development), demuestra que la correlación entre la personalidad de los padres y sus descendientes es muy baja (0.13) y que, por tanto, difícilmente los valores se pueden transmitir, genéticamente o culturalmente, de padres a hijos durante las sucesivas generaciones (de hecho, los nietos comparten el 1 por ciento de los valores con sus abuelos).

  • Gracias, Joan. Esta es exactamente la evidencia que hace falta. Si la transmisión de preferencias es imperfecta, entonces el argumento de Clark tiene dificultades. Habría que ver si "personalidad" incluye el tipo de rasgos que nos interesan, pero ése es el camino.

  • Me parece interesante este parrafo de Joan resumiendo la postura del autor:
    (2) sus hijos también eran pudientes, mantenían este patrón reproductivo y los “valores capitalistas,” porque estos se transmitían a los descendientes culturalmente o, quizás, “genéticamente”.
    Se hace raro compartir esa idea en esos terminos. Es evidente que lo que los hijos heredaban era un modo diferente de hacer las cosas, que continuaban y desarrollaban mas allá...un modo de produccion diferente del feudal, unas relaciones de produccion diferentes. Si actuaran de modo desacorde con esas reglas simplemente caerian ante el resto que sí las siguieran.

    Antonio Cabrales, ¿si influye la personalidad? es claro que la conciencia esta determinada por el medio social en que uno viene al mundo, ¿no? no creo que vieran el mundo ni a sí mismos igual un noble que un burgues, no digamos ya la la forma en que actuaban para incrementar su riqueza. Por eso si se pierde un bebe ingles en la selva y es criado por unos "salvajes" actuara como ellos.

  • Hola Antonio,
    Gracias por comentar el libro de mi colega. Me cuenta Greg que hay ediciones en dos versiones del Chino, Koreano, Portugues, etc. El por que no se ha traducido al espanyol todavia (dado el tamanyo del mercado), no te lo se decir.
    Para aquellos que se quedaran con ganas de mas tras leer el libro, Greg esta escribiendo otro. Si bien la semilla del primer libro, en parte, fue una investigacion que nacio de investigar los testamentos que existen en varias partes del Reino Unido desde el siglo XIII, la semilla para su siguiente libro se encuentra en un estudio de apellidos. Me explico. Como en espanyol, varios apellidos se refieren a profesiones (como Zapatero, Herrero, etc.). Los apellidos de la nobleza normalmente se referian mas bien a lugares. Pues bien, ahora la historia esta en seguir las lineas de apellidos que son un poco mas raros pero cuyos origines se pueden identificar como mas bien pertenecientes a profesionales o mas bien de nobles, o clerigos, etc. Estoy haciendo una pequenya masacre describiendo el trabajo de Greg. Como es natural, esta empezando con apellidos en ingles, pero tiene un colaborador para seguir la pista a nuestros apellidos. Aqui la historia va ha estar un poco en la investigacion de la movilidad social. Quiza el primer resultado sorprendente es que la movilidad social era mayor en el medioevo que a partir del 1800. Os adjunto el enlace a su manuscrito: http://www.econ.ucdavis.edu/faculty/gclark/papers/Ruling%20Class%20-%20EJS%20version.pdf

  • Oscar:

    Y tanto que la movilidad social era mayor en el medioevo. En la corona de Aragón uno podía ser ennoblecido con darle al reino 12 hijos varones. Eran los llamados hidalgos de bragueta, jejeje. Eso sí, se ennoblecía al marido, no a la mujer que sufría los al menos doce partos.

    Es interesante lo de la transmisión de valores. Antes de mediados del s.XX, la educación era muy rígida, por lo que era difícil que un niño al que se le pudiera pagar educación no recibiera suficientes capones como para que la aprovechara, desde el punto de vista del que financiara esa educación. Además, los estrictos canones sociales durante la edad moderna implicaban que fuera raro que un hijo saliera "rana". Por último decir que lo normal es que salvo que se tratara de familias muy ricas, el negocio familiar de un burgués lo heredaba el hijo mayor, mientras que los sucesivos tenian salidas como la universidad, el ejército o el clero, por lo que podían mantener su status sin tener que depender de los conocimientos heredados del padre. Además estaba la familia extendida, tíos y primos.

  • Antonio,

    Respecto a la herencia de la personalidad es muy interesante el "Stanford prison experiment" (http://www.prisonexp.org) donde un grupo de estudiantes pacifistas recibieron el rol de carceleros y otro grupo el de prisioneros. Ambos grupos adquirieron sus papeles y de hecho actuaron por encima de las expectativas comportándose los carceleros con extrema dureza (el creador del experiemento tuvo que suspenderlo). Dicho experimento demostró que la situación causaba la actuación de los participantes más que su personalidad. El famoso experimento Milgram también demostró algo similar (las descargas eléctricas condujeron a los participantes a actuar en contra de sus creencias). Por tanto, parece que la personalidad no se mantiene por encima de la cultura o las instituciones.

  • Antonio,
    La verdad es que sobre este tema se han escrito ríos de tinta, y la tesis de este libro que mencionas no parece muy acertado, pues parece más tipo "best-seller" que de una investigación rigurosa. La tesis, por lo que entreveo, se sitúa en una especie de Neo-Lamarckismo, al hacer intervenir los genes en el desarrollo económico (cuando no un cierto tufillo a racismo)

    Sobre el cambio del centro de gravedad económico desde el Mediterráneo hacia el Norte de Europa (Holanda, Inglaterra, Alemania, etc...) para mí la tesis más acertada es la de Max Weber y su investigación socio-antropológica sobre la aceleración del modelo capitalista merced al cambio de mentalidad a "valores" económicamente más eficientes a partir del Protestantismo y más específicamente de sus variantes predestinacionistas (sobre todo el Calvinismo y sus derivados como el Puritanismo)

    En la etapa que se menciona, finales del siglo XVIII, ya Inglaterra llevaba siglos usando el "incentivo institucional" de una política mercantilista orientada a la expansión colonial, y al dominio del mar, las interminables guerras con España, luego con Holanda, y a mediados del XVIII ya había expulsado a Francia de la India y de América (perdió Canada y tuvo que ceder la Louisiana a España), resultado de la guerra de los 7 años (1754-1763) y sus efectos en los imperios coloniales que fueron mucho más importantes que en el continente europeo. Evidentemente los cambios "institucionales" están motivados por un cambio "ideológico" de las clases dominantes de las sociedades que la realizan, y esto es lo que analizó magistralmente Max Weber
    Los "incentivos institucionales" están en el origen del desarrollo del primer capitalismo en la Edad Media en Amalfi (antes de la conquista Normanda), en Venecia y luego en Génova y otras ciudades italianas de costa, pues lo que aumentó la eficiencia económica de estas ciudades es que ya la política y en particular las guerras no se hacían para la ampliación territorial del príncipe o por intereses dinásticos, sino siguiendo los fríos intereses económicos/mercantiles de la burguesía rica de estas ciudades (Repúblicas Comunales). Basta comparar el románico Italiano (en Venecia, o Pisa) con el español, tan pobre este último comparado con el lujo del italiano, para tener una idea de la diferencia en riqueza

    No obstante, a este primer capitalismo le faltó suficiente combustible ideológico para ser "total" o envolver "totalitariamente" la actividad mental de la burguesía, aún persistían los molestos tabúes teológicos que pesaban sobre la acumulación de riqueza o sobre el préstamo con interés, así como con los fines vitales agradables a Dios (la "Imitatio Christi"), que la Reforma se encargó de eliminar

    China, en el siglo XVI disponía de una tecnología, una población, un poder militar, y una riqueza infinitamente mayor que el conjunto de los países europeos, pero no disponía del "combustible ideológico" adecuado para generar una revolución científico-técnica que hiciera crecer exponencialmente su desarrollo y su poder, y esa era su diferencia con Europa

  • Antonio, que hayas publicado artículos sobre temas de biología no te da autoridad para defender una hipótesis biológica sin aportar ningún argumento biológico que la sostenga, si de verdad consideras que puede tener más impacto en el comportamiento de un grupo de personas la transmisión de un determinado gen (¡que ni siquiera sabes cuál es, o tan siquiera si existe!) que su nivel económico y su educación en pleno siglo XIX, tarea tuya es demostrarlo. Los argumentos que tú has señalado son puramente sociales. Respecto a éstos, ya te han dado algunos contraargumentos, y aquí va otro. Me parece muy razonable que un industrial pudiente escoja pareja entre familias pudientes... ¿Pero necesariamente lo hará entre familias de industriales laboriosos? ¿No preferirá a la hija de un pequeño noble, dadas las posibilidades de ascenso social que eso le supondría, aunque éste sea un calavera al que le encanta el lujo y no ha pegado un palo al agua en su vida? ¿O a la de un político? ¿Seguro que no se "conformará" con la hija de un latifundista cuya familia vive de rentas desde hace generaciones, por ejemplo? ¿Reemplazamos ya el gen-del-éxito-económico-a-través-de-la-frugalidad-y-el-esfuerzo por el de mi-papá-tenía-una-fábrica-y-yo-no-soy-lo-bastante-torpe-como-para-hacer-estallar-la-caldera? Y ya que estamos, como español de rancios apellidos castellanos y aragoneses que soy, me entristece enormemente inferir que tengo una gran probabilidad de tener una tara genética que me incapacita para dirigir exitosamente industrias a base de frugalidad y esfuerzo.

    Por cierto, como por escrito es difícil transmitir el tono, lo anterior pretende ser jocoso pero no irrespetuoso. Sencillamente, me parece que no has reflexionado lo suficiente sobre esa "curiosa" teoría.

  • A mi me parece, como ya se ha comentado de otras maneras en algún comentario, que lo más determinante el el progreso de una sociedad es la propia cultura, o de la "cultura del éxito" si me apuráis.

    En España, después de 8 siglos de reconquista, seguido de la conquista de América, es totalmente lógico que la cultura del éxito local tuviera como modelo "el conquistador", el soldado de fortuna, el que tuviera el favor del gobernante para explotar determinados recursos.

    En otros países, con una historia muy diferente, la "cultura del éxito" quizás serían los frugales y laboriosos. Y para que esa cultura se generalice no es necesario seguir una línea genética. Solo con ver el ejemplo del éxito de un vecino, es suficiente para que sea imitado.

  • esceptico, no es necesario ser biólogo para interpretar correctamente los resultados de un experimento, es más útil tener unos ciertos conocimientos de estadística.

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