Los votantes castigan a los partidos corruptos… en Brasil

Cuando estoy en España vivo en uno de los centros de la trama Gürtel. El partido cuyo alcalde y concejales fueron responsables de la corrupción sigue en el poder con una cómoda mayoría absoluta. Y esta vez no hay la excusa de que no existe una alternativa ideológicamente cercana y aparentemente responsable. Como ya nos contó Irma Clots el año pasado, no es obvio que lo que pasa en mi pueblo sea una anécdota. En contraste, hoy les recuerdo (porque ya se lo contó la propia Irma en la entrada que les enlazo más arriba, y antes incluso Manuel Bagüés y Gerard Llobet) que en otros países el gobierno audita de forma aleatoria a los ayuntamientos y publica las irregularidades cometidas por los mismos. Y los votantes de esos países castigan al partido salpicado por la corrupción. ¿Dinamarca y Suecia? No, Brasil y Méjico. La novedad del estudio que les cuento hoy es que muestra que el impacto de esta auditoría va más allá de las elecciones municipales en el pueblo auditado, afecta a las presidenciales en el propio pueblo, y también en pueblos cercanos. Lo cual debería producir mejores incentivos para que los partidos vigilen a quién ponen en las listas.

Desarrollaré en detalle el ejemplo brasileño basado en un reciente artículo de Arieda Muço, aunque como ya les he dicho los mismos datos han dado lugar a otros análisis, y los de Méjico se pueden encontrar aquí.

El programa de auditorías brasileños se comienza en el año 2003 y aún continúa a día de hoy. Lo lleva a cabo la Controladoria Geral da Uniaõ (CGU, o Auditoría General del Estado) que selecciona de manera aleatoria un grupo de ayuntamientos y audita su uso de las transferencias del gobierno federal. Al principio del programa se auditaban todos los gastos, pero en las últimas rondas se seleccionan grupos de gastos aleatoriamente para poder evaluar éstos de manera más cuidadosa. Las categorías seleccionadas más a menudo son educación y salud, que en Brasil dependen fuertemente de los gobiernos locales. Los auditores escriben un informe público sobre sus resultados que se envían a la sede central de la CGU y tras recibir comentarios de los ayuntamientos se envían a la fiscalía si hay sospecha o evidencia de delito, y se publican en la página web de la CGU. El tiempo total del proceso desde la lotería a la publicación son unos dos meses. Tristemente, del orden del 80% de los informes encontraron indicios de corrupción y un 90% al menos una irregularidad.

Las elecciones municipales y presidenciales se celebran cada cuatro años, en bienios alternativos. A nivel federal dos partidos se reparten típicamente los votos y la presidencia, pero el sistema es mucho más fragmentado a nivel local, y la identificación política de los votantes con los partidos es poco importante a ese nivel, lo cual seguramente ayuda a los resultados. La televisión y la radio son importantes en Brasil, pero mientras que la televisión es más importante a nivel federal, tiene poca cobertura local, por lo que la radio es más importante para este tipo de noticias. En contraste los periódicos son muy poco importantes, comparado con otros países.

El artículo utiliza datos de las auditorías, vía la CGU que los publica en su página web; datos electorales sobre voto a distintos partidos en diferentes elecciones del Tribunal Superior Electoral (TSE); datos sobre cobertura de radio de la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (ANATEL); y algunos datos demográficos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBEG) o del Instituto de Investigación Económica Aplicada (IPEA).

Una primera prueba del artículo, importante en este tipo de estudios para comprobar si la asignación es realmente aleatoria (¡no siempre lo es!), comprueba que para las características observables los municipios “tratados” (auditados) son parecidos a los municipios de control (no auditados).

Pero vamos a los resultados. La estrategia para identificar causalmente el impacto directo de la auditoría es sencilla en este caso. Aprovechando que las auditorías se realizan aleatoriamente compara municipios que la reciben antes de las elecciones con los que lo hacen después. Para las municipales se utilizan las de 2004, y por tanto los auditados antes lo fueron entre abril de 2003 y julio de 2004, y los de después entre octubre de 2004 y julio de 2006. Para ver el impacto de las auditorías municipales en el mismo partido en las presidenciales se utilizan las de 2007, y el grupo tratado recibe auditorías entre abril de 2004 y julio de 2006, mientras que el de control son las auditorías entre mayo de 2007 a principios de 2011.

Los resultados se pueden ver en la primera fila de la tabla adjunta. Las cuatro primeras columnas reflejan el impacto de una auditoría en las elecciones municipales para distintas especificaciones. Como suele ser el caso cuando la aleatorización es buena, el impacto es muy parecido en todas. Ser auditado reduce los votos del partido en el poder del orden de 7,5 puntos porcentuales. Teniendo en cuenta que las corruptelas descubiertas varían mucho en tamaño y seriedad es de esperar que algo tan serio como las andanzas del alcalde de mi pueblo le habrían costado la alcaldía a su partido. Las cuatro últimas columnas muestran que en los pueblos auditados el partido no solamente es castigado en las elecciones municipales sino también en las presidenciales, a tenor de más de cuatro puntos.

Brasil corrup1

La siguiente tabla, que tiene la misma estructura, es también muy importante. Aquí se estudian los efectos de la auditoría de un pueblo en los vecinos que son cubiertos por la misma emisora de radio local. Como puede verse, la auditoría de un vecino no tiene un impacto en las elecciones municipales para el mismo partido en un pueblo vecino, reforzando el mensaje de que las elecciones municipales tienen un aspecto local importante. Y sin embargo hay un impacto en las presidenciales que es de aproximadamente 3 puntos, no muy por debajo del efecto en el municipio auditado.

Brasil corrup2

Creo que está claro, así que no me extiendo más. A mí me gustaría tener una auditoría de cuentas tan independiente y enérgica, así como unos medios de comunicación que sigan levantando los escándalos. Pero sobre todo, unos ciudadanos que castiguen a los corruptos y a sus partidos, y que protejan y arropen a las whistleblowers.

P.S. Me cuenta Pablo Brañas que hay un excelente resumen de esta literatura por el Poverty Action Lab.

Hay 5 comentarios
  • Al final todo se reduce a la última reflexión: "ciudadanos que castiguen a los corruptos y a sus partidos". No se el por qué de la indiferencia de los españoles a la corrupción, pero desde luego, si algo nos han enseñado los últimos casos de corrupción en España es que una gran parte de la población los ignora a la hora de votar. Una auditoría de cuentas independiente sería maravillosa, pero dudo que consiguiera lo que los medios de comunicación no han conseguido: que los corruptos sean castigados con votos.

  • Los ciudadanos no castigamos a los partidos que tienen corrupcion, en primer lugar porque la tienen todos, salvo los que no han gobernado todavía claro.

    Pero más importante, porque votando al partido que no defiende las políticas que el ciudadano desea, no estaría castigando al partido sino a sí mismo.

    Castigar a un partido en las elecciones nacionales por corruptelas municipales a mi al menos me parece inútil y contraproducente , si sirve para que gane el no quiero que gane. Cuando se tiene una predilección política clara no es relevante la corrupcion , al menos el los niveles que la hay en España.

    • Discrepo. Aun siendo todos corruptos, la relacion (en ayutamientos p.ej) entre "te hemos pillado" y "pierdes el poder" cuanto mas rapida , mejor, aun a sabiendas de que ponemos a otro partido que pueda ser corrupto.... ese nuevo partido no fue corrupto esta ultima legislatura (porque no estaba en el poder). Creo que asi conseguimos que la idea (aun mal y lento) cale tanto en el partido que pierde el poder (por corrupto) como en el que llega al poder (pq le puede pasar lo mismo si le pillan).

  • Por dar un ejemplo simple. Si el partido A ofrece bajar 200 euros el recibo del IBI para aprovechar el superávit municipal y el partido B en vez de bajarlo ofrece dejarlo como esta y hacer con el dinero sobrante un festival de rock, pues no es lo mismo.

    Dependiendo de si tienes un piso o no lo tienes, porque eres joven y te gusta el rock pues se preferirá al partido A o al B. Si por causa de la corrupción votas lo que no te interesa en realidad te estas castigando a ti mismo.

    Luego hay casos como el ayuntamiento de Pozuelo, donde se dio un caso de corrupción muy conocido, que sigue votando masivamente al mismo partido. También es cierto que el ayuntamiento es excelente, da muchísimos servicios que utilizamos los que vivimos en las zonas limítrofes de Madrid.

    La mejor manera de combatir la corrupción es con buenos procedimientos administrativos. Instituciones profesionalizadas. Regulaciones simples y claras. Leyes de suelo mejores, que no faciliten ni la arbitrariedad ni regulen mas de lo necesario.

    Y luego policía y justicia eficaces. Y que no haya forma de guardar el dinero corrupto sin que te pillen.

  • Creo que en su mayor parte el punto estaría en qué nivel es exportable este modelo a países como el nuestro. A nivel general...tal como se ha ido viendo, las generales en poca medida se ven afectados los partidos en España, pero a nivel local, un sistema de auditorías aleatorio que revela lo mejor y lo peor de cada uno (considerando que los propios votantes sufren muy directamente la gestión de sus partidos), mostraría una relación mucho más semejante a lo arriba expuesto. Ejemplificando, no es lo mismo que te robe un tío que ni conoces a 600 km de tu vivienda que lo haga tu vecino.

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