La maldición de nacer en diciembre

Con Florentino Felgueroso

Un resultado muy conocido en la literatura académica, que comienza a ser popular entre el público en general, es que los niños más jóvenes en cada curso académico tienen en media peores notas en los exámenes que miden habilidades cognitivas. La evidencia internacional indica que esta desventaja, aún reduciéndose con el paso del tiempo, persiste y acaba convirtiéndose en un factor del abandono escolar, y de las decisiones de participación en la educación superior. Hoy analizaremos este problema y nos preguntaremos si se puede hacer algo para corregirlo.

Los datos que presentamos en el siguiente gráfico constituyen una buena prueba de la existencia del efecto del mes de nacimiento sobre el rendimiento escolar en España. En concreto, muestran el porcentaje de repetidores en primaria y en secundaria (parte izquierda) y las notas medias obtenidas en función del mes de nacimiento. Los datos proceden del examen de PISA del 2009, en el que todos los alumnos nacieron en el año 1993. El porcentaje de repetidores en primaria entre los alumnos nacidos en diciembre es 11,5 puntos porcentuales superior al de nacidos en enero. En ESO, la diferencia es de 10,5 puntos. Las notas también muestran una clara relación negativa, en los tres campos en los que son examinados, en matemáticas, lectura y ciencias.

¿Flexibilizar la edad mínima de escolarización?

Durante los primeros años de la escuela, la edad relativa es importante porque los estudiantes mayores pueden mostrar una mayor madurez que los más jóvenes. Y dado que esta madurez es un determinante importante del alcance educativo en los primeros cursos escolares, tiene un rol crucial en las decisiones de repetición u otros métodos de separación basados en los rendimientos de los alumnos que se examinan al mismo tiempo con distintas edades. Por ejemplo, en un artículo reciente, García-Pérez, Hidalgo-Hidalgo y Robles-Zurita muestran que el trimestre de nacimiento de los alumnos deja de ser un determinante de las notas obtenidas en el examen de matemáticas de PISA en España, una vez controlados sus efectos sobre la probabilidad de repetir curso. Malcolm Gladwell popularizó en Outliers que este efecto de madurez no solamente es importante para las actividades intelectuales, las físicas también se ven afectadas, como señala con algunas estadísticas muy impactantes sobre el mes de nacimiento de deportistas de élite en hockey.

Sin embargo, no sólo los países que utilizan las repeticiones como método de selección del alumnado padecen el efecto del mes de nacimiento. Uno de los pocos estudios internacionales sobre este tema, de Bedard y Dhuey, confirma que el problema también se reproduce en sistemas más “laxos”. Utilizan los datos del TIMSS (un examen internacional de matemáticas y ciencias que se realiza en cuarto y octavo curso) para 19 países de la OCDE y proporcionan evidencia robusta de que las diferencias de madurez iniciales de los alumnos tienen efectos duraderos sobre el rendimiento escolar de los estudiantes. Además, las diferencias en rendimientos son aún mayores en aquellos países en los que las tasas de repetición son más bajas y los niños comienzan su escolaridad en edades similares (como Inglaterra, Islandia, Japón o Noruega), siendo por lo tanto debidas esencialmente a diferencias en el mes de nacimiento. En el siguiente gráfico se muestran los resultados que obtienen para el octavo curso utilizando distintos métodos de estimación. En concreto, en ordenadas miden la situación relativa en el ranking de percentiles de los alumnos nacidos en el primer mes frente a los nacidos en el último mes (que no siempre coinciden con diciembre y enero, porque en algún país, como el Reino Unido, los estudiantes no se asignan a curso según año natural, sino según año escolar).

Una alternativa para hacer frente al efecto del mes de nacimiento sería una mayor flexibilidad en la edad de entrada en el sistema escolar. En Alemania, por ejemplo, Puhani y Weber muestran que los niños que empiezan la primaria a la edad de 7 años en lugar de a los 6 años, obtienen mejores resultados en lectura al final de la educación primaria (10 años) y también acaban prolongando más sus estudios secundarios.

Otras medidas alternativas para corregir el efecto del mes de nacimiento

Sin embargo, un informe reciente de Crawford, Dearden y Meghir (y también aquí en otro artículo) realizado para el departamento de educación del Reino Unido, llega a la conclusión de que la edad de entrada no es la variable relevante para explicar el efecto del mes de nacimiento, sino la edad en la que se realizan las evaluaciones. Para realizar este estudio, aprovechan que en Inglaterra las políticas de admisión de alumnos en función de una edad mínima, varían a nivel local. Si bien diferentes edades de entrada pueden tener efectos sobre los resultados escolares, el efecto del mes de nacimiento persiste. De ahí que propongan una solución alternativa para resolver el problema.

El hecho de que el efecto del mes de nacimiento es básicamente lineal (como ocurre en España, ver gráfico) implica que aún retrasando el inicio de la escolarización, siempre habría niños más jóvenes que obtendrían peores resultados que los mayores de sus clases. De esta forma, evaluaciones que se realizan en el mismo momento para todos los niños de la clase tendrán efectos perversos. Por tanto, una política que podría resolver el efecto del mes de nacimiento es flexibilizar los exámenes. Por ejemplo, normalizando sus resultados por edades de tal forma que cada estudiante sea comparado con los de su edad. Este método garantizaría que los alumnos fueran evaluados en base a sus habilidades reales, más que en base a la lotería de haber nacido en uno u otro mes. Esto es relativamente importante en los exámenes del tipo reválida, cuyos resultados determinan quién puede continuar y por qué tipo de itinerario.

Parece claro que no hay un consenso suficiente en la literatura como para proponer medidas muy concretas, pero creemos que es un problema de suficiente importancia como para que las autoridades piensen alternativas y evalúen sus resultados en programas piloto. Y mientras las autoridades y los cabezas cuadradas nos ponemos de acuerdo, piensen que lo de la "maldición" es solamente un truco propagandístico para que nos lean. Por un lado el efecto del que hablamos afecta a la media y todos conocemos a estudiantes de inteligencia superior, para los que el mes de nacimiento ha resultado ser poco relevante dado el tamaño de su ventaja. Por otro lado, el esfuerzo de los estudiantes y sus padres resulta crucial en cualquier cuestión relacionada con la escuela, como hemos dicho con frecuencia en estas páginas. En las palabras de un buen amigo al que le explicamos el asunto de esta entrada: "Mi hija nació en diciembre, así que quiero pensar que la cantidad de tiempo dedicado y el énfasis asiático sobre los estudios habrán compensando su handicap esperado inicial."

Hay 51 comentarios
  • Buenos días:

    He pasado el artículo a los hijos con niños más jóvenes. Hay algunos de octubre y noviembre.

    Si lo he entendido bien se trataba de dos cosas. Comprobar que la edad y la experiencia aportan algo en el proceso de aprendizaje y ver cómo corregirlo de modo que el sistema pueda seguir gestionando por año de nacimiento.

    Supongo que si en vez de matemáticas o lectura se hacen estas pruebas con alumnos de piano o alevines de futbol las diferencias serían aún mayores. Es increíble lo que hace un poco más de experiencia de éxito como acelerador de aprendizaje.

    Lo que esto pone de manifiesto es que el sistema escolar es un poco rígido (burocrático), con objetivos diversos (guardería más que conocimiento) y muy probablemente tardío para el aprendizaje de determinadas materias.
    Los niños deben aprender a leer y hacer cuentas antes de los 4 años y en esto los padres son más eficaces --resultado por inversión de tiempo-- que las escuelas. Hoy es complicado conseguirlo.

    El caso es que uno hubiese esperado una diferencia aún mayor. Es posible que el propio sistema amortigüe el efecto al tratar de acompasar a los "mayores" para seguir el ritmo de los más jóvenes.
    A esas edades cuatro, ocho o diez meses de diferencia es muchísmo como porcentaje de la vida del niño.

    En cualquier caso sería un problema menor que se puede prever y corregir con media horita de esfuerzo anticipado en casa desde unas semanas antes o haciendo cuentas mentales mientras les llevamos al cole.
    Menuda diferencia significa que un niño llegue al colegio habiendo aprendido a disfrutar con números y geometrías o sabiendo leer.
    Es en ese momento cuando se gesta la fractura social con las matemáticas.

    Gracias y hasta la noche

    • Florentino y Antonio, muchas gracias por el post. Realmente interesante aunque me quedo con las dudas de cual es la mejor solución. Posiblemente la flexibilización de la edad podría decidirse según las habilidades mostradas en preescolar, de tal manera que se intentara agrupar más a los niños por su capacidad que por su edad, aunque la relación sea muy fuerte.

      http://www.elmundo.es/elmundo/2012/04/03/espana/1333465987.html

      Manu, parece ser que para muchos padres eso de que estudie el niño en el hogar es malo así que no me quiero imaginar lo gravemente que sufrirán los niños menos atendidos en casa si encima están en un curso por encima de sus posibilidades. Es triste por donde va el debate público, seguro que hay un límite de horas de trabajo en casa que ya es contraproducente, y según a que edad, pero por estudiar una o dos horas en casa (mi intuición me dice que la media es menor), no creo que sea contraproducente, sino al revés. Creo que la competencia más deseada para un estudiante es la capacidad de sentarse en casa y ponerse a estudiar. Eso vale más que nada y por eso cada vez que habláis de programas para mejorar las habilidades no cognitivas se me iluminan los ojos.

      Saludos

      • Creía haber cancelado este comentario y haber mandado otro distinto, fallo mío.

  • ¡Muy interesante el post!

    Una curiosidad: respecto a la figura1, en las gráficas de las derecha, ¿qué demonios pasó en abril de 1993? Los niños nacidos ese mes tienen notas manifiestamente más bajas en las tres materias que los de los meses de antes y después (¿cómo es de grande la muestra de PISA 2009 para abril de 1993? ¿lo suficiente para que sean diferencias significativas?)

    Lo que mencionas de "la edad de entrada no es la variable relevante para explicar el efecto del mes de nacimiento, sino la edad en la que se realizan las evaluaciones" me parece clave. Es posible que si se pudieran realizar esas evaluaciones a la misma edad biológica para cada niño, la diferencia se atenuaría mucho. Indirectamente eso viene a decir que si se deja pasar el tiempo, al final se igualan las capacidades (ya que una diferencia de 12 meses es más significativa respecto a la edad total cuando el niño es más pequeño). Claro que para algunos (los que hayan tenido que repetir) igual es demasiado tarde. Eso viene a ser equivalente a lo de "el trimestre de nacimiento de los alumnos deja de ser un determinante de las notas obtenidas en el examen de matemáticas de PISA en España, una vez controlados sus efectos sobre la probabilidad de repetir curso" (o sea, una vez sacados del cómputo a los pobres que se han visto forzados a repetir, el resto se las apaña para igualarse).

    No acabo de comprender la gráfica 2. La ordenada es "percentile advantage", pero es positiva en los dos casos de 1er y último mes. ¿Quiere eso decir que los dos meses están mejores que la media? ¿entonces cuáles son los meses que están peor?

    Por último, en cuanto a anécdotas, mi hermano nació el 31 de diciembre, y no le ha ido mal. Así que no todo está perdido 😉

    • Las dos columnas de gráfico 2 representan ventaja del primer mes respecto al último, para distintos métodos de estimación, RF quiere decir Forma Reducida, y IV es Variables Instrumentales. Lo que pasa en el gráfico 1 puede deberse a que el mes de nacimiento no es exógeno y no controlamos ese problema para este gráfico puramente ilustrativo (algo que los artículos académicos sí hacen). Si la gente con menos medios y más tendencia a tener problemas escolares nace desproporcionadamente en abril esto dará lugar a un cambio notable en ese mes.

  • Será un truco propagandístico, pero las gráficas son contundentes... y no todo el mundo tiene tiempo (o énfasis asiático, aunque esto no lo he entendido) para dedicar a sus hijos nacidos el los últimos meses.

    Lo que a mi me parece más grave es las dificultades que hay en España para aplicar el recurso contrario: conseguir que un niño se adelante un curso. Hay que pasar por un sinfín de pruebas y especialistas en un proceso que puede durar un año, y conseguir un diagnóstico de superdotado, cuando en la mayoría de los casos es simplemente un niño nacido en los primeros meses y al que se ha dedicado algo de tiempo. Yo creo que la decisión la debería tomar la junta de evaluación al final del curso académico, igual que se deciden los chicos que deben repetir, por supuesto consultando al alumno y a los padres. Sobre todo porque si finalmente la decisión no fue acertada, la solución es igual de sencilla: que pasados unos años , cuando se igualen las capacidades, el chico vuelva a repetir. Pienso que si la asignación de curso se aplicara con más flexibilidad no sólo se beneficiarían los que se adelantan, que estarían más motivados, sino también sus compañeros, a los que el profe podría dedicar más atención.

    Los más brillantes son los grandes olvidados de nuestro sistema educativo. Y no me refiero a los 30 mejores de Madrid, que a quienes ha llegado el Bachillerato de excelencia, sino a 3-5 alumnos de cada clase que siempre van por delante. Y eso hace miles de niños.

  • ¿no es porque en primavera hay más nacimientos? Es decir los nacimientos no son lineales en el año en sociedades "estacionalizadas" como la nuestra.

  • Hola Antonio, muy interesante. Una pregunta, ¿del análisis se derivaría que si tuviera un hijo nacido en diciembre, me (le) iría mejor ponerlo ya de pequeño en el curso posterior (si fuera posible) para que así fuera de los mayores de la clase?

    Saludos,

    • Es una posibilidad que se debería valorar caso por caso con ayuda de los profesionales porque no todos los críos son iguales ni tienen las mismas necesidades. Piensa que si está por encima de la media el estudiar con niños mayores es una forma de ponerle a la altura de sus compañeros, pero yo desde luego no lo descartaría.

  • Yo naci a finales de diciembre. Ya se a que culpar cuando me rechacen un paper 🙂

    • en todo caso, puedes explicar qué hicieron tus padres y tú mismo para superar ese hándicap

      • nada en especial. Pero ahora si mas en serio: en 1 y 2 de EGB no fui muy buen estudiante y solo fue mas tarde que empece a sacar mejores notas que mis compañeros. Quizas sea por eso: que cuando se tiene 6 años, 10 meses de diferencia se notan mucho pero que cuando tienes 14 no lo hacen tanto....

  • Genial el post!

    Una pregunta sobre el mecanismo del efecto. Tal y como explicáis, los chicos de diciembre tienden a obtener peor nota que los de enero en los exámenes que miden habilidades cognitivas, en parte porque son más jóvenes cuando se realiza la evaluación y en parte porque dentro de su clase han sido siempre los más pequeños. Yo pensaría que este último factor debería también afectar a las habilidades no cognitivas. Es decir, si soy de enero (diciembre), a lo largo de mi educación voy adquiriendo más (menos) confianza en mi mismo. Y sabemos que este tipo de habilidades no cognitivas son un importante determinante de la probabilidad de repetir y también de continuar los estudios, condicional en habilidades cognitivas. Sería interesante saber cómo de relevante es este efecto de la fecha de nacimiento sobre las habilidades no cognitivas. Si fuese importante, quizás sería útil dar a los alumnos información sobre su performance no solamente en términos absolutos (la nota que actualmente reciben), sino también sobre la nota en relación a su edad (qué nota han obtenido en relación a los compañeros del mismo mes o trimestre).

    • Gracias Manuel.
      Además del efecto positivo sobre la confianza de los que nacieron en enero, también podríamos pensar en los efectos negativos sobre los más pequeños, que ven que lo hacen peor que los mayores.
      Me gusta la propuesta que haces. Va en línea con la de Crawford, Dearden y Meghir: notas relativas o normalizadas por el mes de nacimiento. Habría que experimentar con estas opciones, desde luego.

    • Si le preguntas a un maestro de una escuela Montessori te responderá que por ahí van los tiros: la confianza en uno mismo se puede ver mermada por ser siempre el más pequeño. No olvidemos que a estas edades un año es un mundo de diferencia.

      ¿La solución? No segregar por años como hacen muchas escuelas en cuanto se libran del intervencionismo del ministerio de turno. En la escuelas Montessori la primaria está dividida en solo dos grupos, lower y upper primary, y los niños están mezclados, cada uno decidiendo a qué se dedica y a qué ritmo, con los mayores ayudando a los pequeños. Dicho de otro modo, no existe una noción de "lo que debería estar haciedo ahora dada la edad que tengo".

  • Floren, Antonio,
    Muchas gracias por la entrada, me ha gustado mucho. Como muchos de los lectores, conocia el resultado por el tema del futbol , hockey etc. pero la verdad no habia visto evidencia con esta enorme magnitud en asuntos academicos, que me asombra. SI una sola variable tan sencilla explica 10 de los 30 puntos porcentuales de repetidores, parece obvio que con un modelo con tres o cuatro variables ambientales que expliquen simplemente el tamano y madurez de los ninos por edad vamos a poder explicarlo todo.

    Para los que crean que puede haber una explicacion socioeconomica o alguna variable escondida, creo que hay una respuesta obvia: la discontinuidad en diciembre. Es decir, un nino nacido a principios de enero y uno a finales de diciembre son identicos desde una perspectiva socio-economica, por mucho que los padres elijan fechas de nacimiento con cuidado (que yo la verdad lo dudo, bastante dificil ya es tener los hijos la edad que muchos los tenemos...) la barrera del 31 de diciembre es (casi) aleatoria, y la diferencia en esa barrera es de 10 puntos!! Asombroso, la verdad.

  • Del gráfico me sorprende el salto de los nacidos en el mes de abril o mayo, dependiendo cómo se lea.
    Cuando mi hijo tenía ocho, con unos amigos montamos un club de baloncesto. Hoy mi hijo tiene 28 y el club cien jugadores y una escuela de básquet, dirigido por los mismos siete padres cuasi abuelos . Te cuento eso porque, en tantos años y chavales, nunca hemos apreciado demasiadas diferencias, quizá porque no las estudiamos, pero seguro que por no percibirlas (un tipo como yo anda todo el día preguntándose todo)
    Te podría contar historias de mil colores sobre chicos, chicas, padres de unos y padres de otros, hermanos, hermanas y hasta la diferencia entre abuelos de unos y de otros; sobre lo parecido que interactúan los iberoamericanos, los magrebíes, los afroamericanos, los españoles... Por edades, sexos y hasta generaciones (que de eso nadie habla y es lo que más se distingue). Pero nunca me había fijado en lo del mes.
    De pequeño en la escuela sí, porque los profesores tenían más cuidado, que son los responsables y a quienes deberíamos preguntar y, en todo caso, aleccionar.
    Supongo que el carácter cuenta mucho. El hecho que un niño se sienta más amparado y condescendido podría atrasarlo; o lo contrario en el caso que tenga un hermano algo mayor (uno o dos años), que lo aliente a llegar más lejos por instinto de supervivencia con los amigos o al intentar seguir sus conversaciones... etc. Me temo que hay tantos etcéteras que no cabrían en el comentario.

  • Humm... ¿y llegará el efecto más allá de los estudios básicos? ¿Habrá desigualdades de renta debidos al efecto "mes de nacimiento" arrastrados hasta la edad adulta? ¿Hay datos al respecto?

    • Carlos
      Es un tema bastante tratado en la literatura en todas las partes del mundo. No sólo sobre los salarios, también sobre las carreras profesionales, la salud, la natalidad, e incluso sobre la edad de fallecemiento. La fecha de nacimiento se suele utilizar como variable instrumental en muchos articulos sobre educación e ingresos.

      Aquí un par de articulo sobre los efectos en los salarios para un par de países "exóticos":

      para Japón
      http://ideas.repec.org/a/eee/jjieco/v25y2011i2p64-80.html
      para Noruega
      http://www.svt.ntnu.no/iso/torberg.falch/Workshop/Ingeborg%20Solli.pdf

      y aquí otro artícuclo de Kasey Buckles y Daniel M. Hungerman en el
      que intentan demostrar que la fecha de nacimiento no es del todo exógena (No me convencen mucho para descartar los efectos sobre las notas escolares. Como bien decía Antonio, en el Reino Unido el corte no es enero, sino septiembre y en Japón es en abril, y se sigue observando la penalización para los más jóvenes. En cualquier caso también tienen una buena revision de la literatura).
      http://ideas.repec.org/p/nbr/nberwo/14573.html

  • Tengo dos hijos nacidos el 24 de enero y 26 de noviembre, y la diferencia en los primeros cursos es tremenda, quizá por eso nos dimos cuenta del apoyo que necesitaba el pequeño y obramos en consecuencia. Todavía recuerdo al peque (empezó curso sin haber cumplido 3 años) cuando se le caía el lápiz de los dedos, pero quizá la escolarización temprana es lo que permite (cuando los padres se lo toman en serio) que esto no se convierta en un hándicap. Lo que tiene difícil solución es el tamaño, el patio del cole y los deportes son peligrosos.
    Con 19 y 15 años, las diferencias han desaparecido y todo tiene mas que ver con las capacidades personales.
    Saludos.

  • Muy interesante
    ¿Existe evidencia similar para alumnos de licenciatura y doctorado?
    ¿Difiere la magnitud del efecto segun el sexo?

    • No conozco estudios para España sobre la relación entre fecha de nacimiento y nota en licenciatura o doctorado. No debería ser muy complicado, aunque cada uno con las notas de su casa….
      Sobre las diferencias de género. Ahí te dejo dos gráficos. Las diferencias en porcentajes de repetidores y en notas de PISA por trimestre de nacimiento (por mes salen demasiadas discontinuidades, supongo que reducirse demasiado la muestra). Lo hice deprisa y corriendo, espero que estén bien. Además son sólo medias, los resultados merecerían ser investigados en mayor detalle, pero salen cosas muy curiosas, en especial con las notas.
      http://dl.dropbox.com/u/3482653/graf1_rep_trim_gender.JPG
      http://dl.dropbox.com/u/3482653/graf2_scores_trim_gender.JPG
      La brecha mujeres-varones en % de repetidores siempre es negativa, y parece ampliarse en los dos últimos trimestres.

      Y en cuanto a las notas, muy muy curioso, para las mujeres caen sobre todo entre el primero y el segundo trimestre, y luego menos (son estables en matemáticas, por ejemplo) a partir del segundo trimestre.

      Para los varones, todo lo contrario, no se observan diferencias entre el primero y el segundo, comienzan a caer y, de forma bastante pronunciada a partir del segundo trimestre. Todo un misterio que igual Sara nos puede aclarar uno poquito

      • gracias 1000,florentino. Asi da gusto

        ¿Conoces algun trabajo en el que se interaccione el trimestre/semestre de nacimiento con el nivel sociocultural de los padres?

        Sospecho que el efecto de un buen entorno sobre hijos con mayor madurez biologica puede ser particularmente elevado

        • En el informe de Crawford, Dearden y Meghir que citamos en la entrada, llegan a la conclusión de que la penalización por fecha de nacimiento en el RU es muy similar, independientemente del grupo sociocultural.

          Para España, y de nuevo, en medias, sin haber probado mucho (que no hay tiempo para hacer un paper), te dejo este gráfico: son las notas en matemáticas para los varones en función del nivel educativo de la madre y el trimestre de nacimiento.

          http://dl.dropbox.com/u/3482653/graf_score_math_males_educmother.JPG

          • Gracias de nuevo

            Es curioso que las madres universitarias no sean capaces de sacar mas provecho de la ventaja biologica

            Espero vuestro articulo

  • Es indudable que existe una seria afectación, otra cosa es si debería y, como bien dices, algo habría que hacer para corregirla.
    A menor edad, más se percibe la diferencia en la madurez mental y creo que eso es muy difícil de combatir. La solución de Manuel Bagües también me parece muy acertada. No determina la nota final, pero indica la que podría obtener; sin embargo, sigo pensando que la condescendencia podría ser un arma de doble filo. Deberíamos confiar más en el criterio del profesorado.

  • Si el haber nacido con unos meses de diferencia puede marcar tan fuertemente los resultados académicos, deberíamos inevitablemente pensar en el hecho de que para niños y niñas con la misma edad el desarrollo cognitivo y la madurez psicológica se producen con un importante desfase en ellos.
    A propósito de lo que cuentas de Alemania y los niños que comienzan la primaria a los 7 y a los 10 leen mejor, en Finlandia los niños comiencen el cole a los 7 años y a los 15 son los mejores del mundo en todo. Quizá esta circunstancia tenga más importancia de la que se le quiere dar. Para redondear todavía más el asunto los alumnos finlandeses son los que tienen una jornada escolar más reducida y un menor número de materias.

    • Esto merece una entrada aparte, pero fíjate qué contradicción para empezar: "no sirven para nada, ... y aumentan las desigualdades entre los alumnos que pueden beneficiarse de la ayuda de su familia y los que no." Tendrían que aclararse, si no sirven para nada no pueden aumentar las desigualdades. Lo otro que me suena mal es: "causan tensiones en la familia obligando a los padres a ejercer de profesores", porque refleja una filosofía que delega toda la acción educadora en la escuela. Esto es un error de bulto. Ya se entiende que hay padres que prefieren no trabajar con los hijos o simplemente hacerlos trabajar, pero que no esperen que esta dejadez les va a ayudar. Esto no quiere decir que la forma habitual de dar deberes no sea menos eficaz de lo deseable, o que el día escolar esté muy cargado de tonterías porque los contenidos están inflados para satisfacer a este o aquel grupo de presión que piensa que su materia es crucial o porque se repitan innecesariamente materiales de un curso a otro. De manera que a bote pronto mi reacción es que los deberes pueden estar bien y los padres tienen el deber de sentarse con sus hijos para participar de su educación, pero hay que vigilar que no estén llevando a casa trabajo que deberían haber hecho en horario escolar si el currículo hubiera estado bien diseñado.

  • Me ha parecido muy interesante la entrada, pero me gustaría que me contestaseis qué relación tiene el mes de nacimiento con la lectoescritura. Quizá aquí se evidencien con más claridad las diferencias futuras entre los niños nacidos en distintos meses. Además, puede que también se perciba más claramente las diferencias de autoestima entre los niños debido a que algunos continúan mejorando su caligrafía mientras que otros ya han abandonado esas tareas.

  • En muchas ocasiones en los post de Cabrales aparece esa idea de que los padres deben sentarse con sus hijos a hacer los deberes. Yo no creo haberme sentado nunca. Siempre creí que los deberes deben hacerlos los estudiantes no los padres. Yo siempre creí que lo fundamental era proporcionales un entorno de tranquilidad en el que pudieran estudiar con aprovechamiento. Sinceramente no entiendo que es eso es sentarse a hacer los deberes con los hijos. Creo más bien que desde pequeños habrá que enseñarles a que cumplan con sus obligaciones.

    • Pues déjame aclararlo. Creo que es obvio que los deberes los hacen ellos. Pero es mucho mejor que esté alguien responsable cerca, disponible para aclarar malos redactados en los ejercicios (desgraciadamente muy frecuentes), comprobar que están correctamente solucionados, y si no lo están para volver a comprobar cuando repitan. También se puede aclarar alguna confusión que esté dando lugar a escoger un camino equivocado. Para algunos no hace falta nada de eso, pero cada estudiante es distinto. Como director de una docena larga de tesis doctorales he comprobado que ese proceso es necesario, en proporciones variadas, hasta para personas en la tercera década de su vida.

      • "aclarar malos redactados en los ejercicios (desgraciadamente muy frecuentes), comprobar que están correctamente solucionados, y si no lo están para volver a comprobar cuando repitan"

        ESA es la tarea del profesor, no de los padres. Como director de una docena larga de tesis supongo que eras tú el que los corregías, y no los padres de tus alumnos.

  • Yo nací a finales del mes de diciembre y durante mi andadura escolar no recuerdo haberme sentido superado en los estudios por mis compañeros de principios de año. Bien es cierto que en los primeros cursos escolares recuerdo perfectamente a mi madre enseñándome a leer en casa,preguntándome las tablas de multiplicar, preocupándose de que durante el verano hiciese cuentas en esos famosos cuadernillos Rubio...., y a mi padre leyéndome cuentos (de ahí mi afición lectora), preocupado de que hiciese los deberes, y por seguir de cerca mi evolución concertando tutorías con mi profesor. Parece que el sistema funcionó, puesto que nunca repetí curso ni tuve que pasar verano alguno recuperando asignaturas para septiembre. No obstante, debo de atribuir parte de mi "éxito" a los buenos maestros que tuve, maestros de vocación que, pese a tener clases con 40 alumnos, lejos de quejarse nos conocían a cada uno y sabían cómo incentivar nuestras capacidades. Dicho esto, tengo curiosidad por comparar (si fuera posible) los resultados del post con los que nacimos en las postrimerías de los años 70.

  • Completamente de acuerdo con Inge. Yo soy del 17 de diciembre y mi madre, con estudios basicos, hacia lo mismo que la suya. A los 5 años, mi padre, con estudios universitarios, nos ponia ejercicio en una pizarra que nos compro y no podiamos salir a jugar hasta que los hubieramos terminado.

    Una de mis hijas es del 19 de diciembre y mi mujer y yo adoptamos una actitud mas relajada. Ahora le va muy bien pero al principio, fue un poco a remolque.

  • En primer lugar, felicitar a los autores por el post. Como co-autora (junto con Francisco Pedraja y Daniel Santín) del análisis similar para España, citado en los comentarios por Marta (por cierto, muchas gracias) decir que hemos tenido el placer de presentarlo en el último Encuentro de Economía Pública y que nuestro objetivo primordial era, dada la elevada tasa de repetición de curso que se estaba manteniendo en España durante la última década (aproximadamente un 30%) analizar si el mes de nacimiento tenía alguna influencia sobre la misma.

    Un análisis previo nos lleva a concluir que la población no sigue comportamientos estratégicos a la hora de tener hijos y que por tanto los nacimientos se distribuyen de manera aleatoria a lo largo del año. En este sentido, contábamos con un experimento natural que nos permitió, utilizando los datos de PISA 2009 de la OCDE, evaluar, mediante un modelo de regresión logística binomial, el impacto del mes de nacimiento sobre la probabilidad de ser repetidor a los 15 años.

    Los resultados muestran, que aún controlando por una serie de variables relacionadas con la situación socioeconómica y escolar de los alumnos, tiene lugar un efecto que se mantiene a largo plazo y que se produce de forma bimensual. De tal manera que, la probabilidad de repetir curso frente a no repetir se va incrementando a medida de los nacidos se suceden temporalmente en el año. De hecho, los estudiantes nacidos en el último bimestre tienen una probabilidad de repetir un 80% superior que sus compañeros nacidos en el primer bimestre.

    Como conclusión destacar que si las diferencias en madurez a edades tempranas (marcadas por el mes de nacimiento) tienen repercusión en términos educativos a largo plazo (los alumnos evaluados en PISA tienen entre 15 y 16 años), es necesario contar con algún tipo de instrumento para eliminar o mitigar dichos efectos.

  • Hola

    Tengo un hijo del 28 de diciembre y puedo confirmar que los primeros años sufrió de lo lindo, poruqe había una diferencia notable con los niños de su clase por ej de enero

    Una medida sencilla es hacer clases por trimestres de forma que la clase vaya a un ritmo similar y forzando año a año a recortar esta distancia

    Porque también he comprobado que con el tiempo las diferencias se han acortado y tiene unas notas buenas, pero con mucho mas esfuerzo e interés de los padres.

    Según mi experiencia con clases con niños nacidos en los meses contiguos, pensando en un centro con cuatro clases por curso y diseñando un plan para acortar año a año la diferencia inicial.

  • Hay una solución mas sencilla: en casi todos los colegios hay dos o tres clases por curso, cuando no mas. bastaría con agrupar los niños por fecha de nacimiento y la diferencia entre el mas joven y el mayor se reduciría de media a la mitad. Se mantiene este sistema hasta el final de primaria y voilà...

  • Florentino y Antonio, muchas gracias por el post. Realmente interesante aunque me quedo con las dudas de cual es la mejor solución. Posiblemente la flexibilización de la edad podría decidirse según las habilidades mostradas en preescolar, de tal manera que se intentara agrupar más a los niños por su capacidad que por su edad, aunque la relación sea muy fuerte.

    También felicitar a los comentaristas, he sacado varias buenas ideas (Rosa Simancas, que otros investigadores participéis aquí en el debate es lo que más me atrae de este medio).

    Como dice Albopictus, donde hay varias clases por curso se podría separar a los niños por edad, por ejemplo, una clase para los del primer semestre y otra para el siguiente.

    Como dice Manuel Bagués, una parte del efecto se debe a que dentro de su clase han sido siempre los más pequeños. Para seguir una asignatura tu capacidad y tus conocimientos son fundamentales. Si tienes a unos niños con unas bases peores comprender la clase les va a costar más y muchos dejarán de atenderla. Es un gran error tener a alguien escuchando una lección que es incapaz de seguir y es algo que se da todos los días en nuestras aulas. Una idea que ronda mi cabeza es exigir calificaciones más altas para aprobar asignaturas que van a ser básicas en tus siguientes cursos. Pasar de un curso de matemáticas a otro con un 5 te lo pone muy difícil para seguir comprendiendo la asignatura.

    Sobre el enlace de Alexándros, la demanda de que los niños no estudien en el hogar me parece de lo más errada. Creo que la competencia más deseada para un estudiante es la capacidad de sentarse en casa y ponerse a estudiar. Eso vale más que nada y por eso cada vez que habláis de programas para mejorar las habilidades no cognitivas se me iluminan los ojos.

    Saludos

  • Tengo la impresión de que se trata de eludir el debate de género que está indisolublemente ligado al aquí mantenido por eso traigo un par de citas del libro: La masculinidad robada, de María Calvo.
    "Se ha demostrado científicamente que la velocidad en al maduración, cerebral y física, de niños y niñas es distinta." Pag. 88
    "En las escuelas, la precocidad femenina en lectura y escritura dota a las niñas de una evidente ventaja desde el primer momento, generando cierto agravio comparativo con los varones. Esta habilidad femenina, en infantil y primaria, tiene una enorme trascendencia pues las asignaturas más importantes en estas etapas escolares son precisamente las relacionadas con el uso del lenguaje. Además esta facilidad en el aprendizaje femenino provoca una preferencia del profesorado hacia las niñas que parecen más aplicadas e interesadas, cuando en realidad están jugando con las ventajas biológicas de las que les dotan sus cerebros femeninos." Pág. 91

  • Penny, tengo la impresión de que no hablamos de lo mismo. Es verdad que estudias el efecto "diciembre" en ambos sexos, pero mi comentario va referido a esa desventaja ya no por haber nacido en diciembre sino por el hecho de que niños y niñas maduran con hasta 2 años de diferencia a favor de ellas y eso va a condicionar el futuro educativo de muchos varones a lo largo de toda su vida y lo va a hacer con un efecto que va mucho más allá de que ellas son mejores en lengua y ellos un poco mejores en matemáticas.

    Se trata de poner sobre la mesa cómo abordar ese desfase entre niños y niñas teniendo en cuenta que toda la experiencia internacional lo constata y, a veces, dramáticamente, en forma de fracaso escolar que más tarde será laboral y finalmente social. Sería traer a nuestro país un debate que ha aparecido en los últimos años en la mayor parte de los países de nuestro entorno que renuncia a considerar el fracaso escolar masculino algo inevitable y analizando sus causas descubre que muchos chicos son capaces de superar la desventaja inicial con que parten en relación con las chicas, pero muchos otro no, y si no será el momento de abandonar la idea de que muchos los alumnos varones no progresan como las niñas por simple pereza o vaguedad sino porque el ritmo cognitivo del varón en materias como la lectura o la escritura es más lento. Sin que por ello deben ser penalizados o marginados, sino más bien atendidos en función de esa mayor lentitud madurativa. Y hacer llegar esto al entorno escolar.

  • Efectivamente, Emilio, comentábamos aspectos diferentes, aunque tengo la sensación de que estamos bastante de acuerdo

    El cuento de la igualdad de los sexos y el mito de la tabula rasa continúan haciendo muy difícil que se pueda atender adecuadamente a la diversidad desde la más tierna infancia. Y esto tiene un coste muy elevado

    ¿Alguien se anima a abordar el tema?

    • Gracias, Emilio, por la entrada

      Me parece muy relevante profundizar en las diferencias en la evolución cognitiva por sexos desde la más tierna infancia.

      Pero también habría que abordar la desventaja de las niñas en matemáticas

      Saludos

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