La economía sumergida: crimen y ¿castigo?

Algunos lectores preguntan cuando hablamos de déficit por qué no planteamos la disminución de la evasión fiscal como una alternativa. Confieso que mi reacción original negativa al asunto venía de que la petición me recuerda demasiado a los programas políticos. En lugar de decir en concreto cómo van a atacar el déficit público, los partidos suelen decir que ellos sí (imagino que por contraposición al resto) van a atacar el fraude fiscal y así resolverán todos los problemas sin molestar al votante mediano con subidas de impuestos, tiques moderadores u otras herramientas propias del, según quien lo diga, neoliberalismo o neocomunismo. Pero después de examinar el problema un poco más despacio reconozco que es algo que hay que pensar mejor, y que desde luego es una opción potencialmente muy útil, por muchos motivos.

Para analizar el problema, la primera cuestión importante es tener una idea de la magnitud del mismo. Y buscando documentación me he dado cuenta de que nuestros amigos Brindusa Anghel y Pablo Vázquez ya habían recorrido ese camino hace un par de años con un interesante resumen de la literatura. sobre medición de la economía sumergida (de la que este artículo es uno de los mejores ejemplos recientes), en un libro que además estudia muchos otros aspectos del problema.

La OCDE define economía sumergida como la realización de actividades en principio legales, pero que se esconden a las autoridades para evitar el pago de impuestos, cotizaciones sociales o para evitar determinadas regulaciones o trámites administrativos. Teniendo en cuenta lo que se quiere medir, la primera nota de cautela que nos regalan los autores es que “Medir la economía sumergida en un país es, por su propia definición, una tarea compleja. Realizar comparaciones homogéneas sobre la economía que no se ve de diferentes Estados es algo todavía más complicado.” Pero también reconocen que el problema es suficientemente importante como para de todas formas haya que ponerse a la tarea. Y pasan a explicarnos los distintos tipos de estimación que se utilizan comúnmente.

El primer tipo de método consiste simplemente en preguntar a la gente para saber si están implicados en actividades de este tipo. A los inconvenientes habituales de las encuestas (coste monetario y de tiempo; búsqueda de una muestra representativa; subjetividad, imprecisión o errores en las respuestas) se le añade en este caso que estamos preguntando por algo ilegal. Aunque los encuestadores hagan el máximo esfuerzo posible por garantizar el “secreto de confesión”, no es difícil imaginar un sesgo considerable en las respuestas.

El segundo tipo de método consiste en medir la actividad sumergida indirectamente a partir de una o varias actividades “visibles”. Todos estos métodos requieren algún tipo de supuesto discutible y probablemente tendrán errores de bulto. Pero si los errores no son sistemáticamente diferentes en los distintos países o no varían de manera sistemática en el tiempo, pueden servir para hacernos una idea de la magnitud del monstruo, y de las ventajas de enfrentarnos a él. Dos muy utilizados son la diferencia entre renta y gasto nacional y la diferencia entre población activa real y registrada. Ninguno de estos dos es muy útil por motivos que tienen que ver con la forma cómo se calculan (y alisan) estas magnitudes. Potencialmente más interesante es un método que supone que hay una relación relativamente estable entre volumen de transacciones y PIB real. Si las transacciones se pudieran medir bien, la diferencia entre el PIB calculado por transacciones y el oficial nos daría una magnitud de la economía sumergida. Aquí el problema fundamental es que no tenemos una estimación fiable del volumen de transacciones y la relación de éstas con el PIB real.

Hay otros dos métodos muy utilizados en los estudios empíricos. En primer lugar la demanda de efectivo en relación con los depósitos bancarios. Bajo el supuesto de que las actividades sumergidas utilizan primordialmente el dinero en efectivo, un aumento de la demanda relativa de efectivo es prima facie evidencia de un aumento de la actividad sumergida. El inconveniente principal de este método es que la causa fundamental del uso de efectivo es la evasión fiscal y hay muchas otras razones para el sumergimiento económico. Por esto resulta útil una versión más sofisticada de este método: el MIMIC (Multiple Indicators, Multiple Causes) que tiene en cuenta que la economía sumergida tiene causas múltiples y su identificación requiere indicadores múltiples y una metodología econométrica adecuada. Lógicamente, este último método no está exento de problemas: en última instancia una estimación econométrica es tan buena como los datos y las especificaciones que se usen.

He dedicado tanto espacio a la metodología para que los lectores se tomen los siguientes datos cum grano salis, vamos con una tonelada de sal. Pues aquí va el primero, que nos muestra la consabida tabla de campeones de la OCDE.

¿Y quiénes son los campeones? Pues los de siempre: Grecia, Italia, España y Portugal. Pero quizá hay algunas sorpresas, que me parecen muy significativas. Nótese que los santificados suecos aunque significativamente mejor que los españoles no están órdenes de magnitud por debajo de nosotros. Mientras que nuestra economía sumergida es el 20% la suya es del orden del 15%. Quizá curiosamente los menos sumergidos son los Estados Unidos con poco más del 7%, y Francia tiene alrededor de un 10%.

También resulta interesante observar la evolución temporal de la economía sumergida. Y vamos a hacerlo con dos gráficos, de Francia y España respectivamente.

En ellos se puede ver una moderada correlación con el ciclo económico. La economía sumergida aumentó rápidamente con la crisis de principios de los 90, disminuyó apreciablemente en la expansión y ha vuelto a aumentar en estos tiempos. En cuanto a las causas de estas diferencias, Dell’Anno Gómez-Antonio y Alañón-Pardo identifican justamente el desempleo, la carga fiscal, y el auto-empleo como las causas principales de nuestro negativo desempeño en este ámbito.

Ahora ya podemos poner en su justa perspectiva la pregunta de nuestros lectores. Si consiguiéramos un nivel de cumplimiento fiscal parecido al francés, por hablar de un país suficientemente parecido a España, afloraría un 10% adicional de PIB. Teniendo en cuenta que los impuestos son aproximadamente un tercio del PIB, este afloramiento recaudaría algo más de tres puntos de PIB, magnitud parecida al exceso de déficit estructural que identificábamos en nuestro libro respecto al aceptable para nuestros socios de la zona euro.

Y, ¿qué hacer para conseguirlo? El libro marrón (¿a quién se le ocurrió un nombre tan horrible?) del que hemos comentado el artículo de Anghel y Vázquez tiene otro artículo muy interesante con multitud de propuestas técnicas que parecen bien fundamentadas, de Jose María Peláez, un Inspector de Hacienda con amplia experiencia en el asunto. Vale la pena que las lean, pero en resumidas cuentas lo que dice es que la evasión fiscal es un crimen y merece un castigo. Esto requiere reformas legales para facilitar la tarea de castigar a los criminales y dotar de más recursos e incentivos a los responsables. Además de políticas represivas, Nacho Conde y Florentino Felgueroso nos recuerdan en esta entrada que una dosis de zanahoria puede ser complementaria con un palo gordo.

Desde estas páginas animamos a los responsables actuales de Hacienda a no dilatar estas necesarias reformas. Los ciudadanos están dispuesto a pagar más impuestos en esta situación crítica de España, pero preferirían no ser los únicos tontos que lo hagan. Es verdad que el nivel de desarrollo y el desempleo pueden explicar que en Estados Unidos se cumpla más, pero la mayor certidumbre de una pena por incumplimiento tiene que ser un factor importante en su mejor resultado. Recuerden que Al Capone no fue a la cárcel por su labor como líder mafioso; fue por evasión fiscal.

P.S. Vale la pena leer el comentario que hace Jesús Fernández-Villaverde más abajo para tener una idea más realista de las posibilidades recaudatorias del afloramiento fiscal.

Hay 60 comentarios
  • Saludos Antonio:

    En criminología está bien estudiado que es mucho más importante la certidumbre de la pena que la severidad de la misma en relación con la finalidad disuasoria. De hecho, el aumento de la gravedad de la pena se correlaciona en ocasiones con un menor efecto disuasorio dado que (a) el incentivo para la defensa es mayor y (b) quien debe aplicar la pena exige niveles de certeza mayores, lo que lleva finalmente a una mayor incertidumbre respecto a la imposición de la pena.

    Saludos

    • Es posible, pero por otro lado me comentan los que saben del tema que hay muchas más infracciones fiscales justo por debajo del límite que las convierte en delito fiscal que por encima. Yo diría que esto es evidencia muy fuerte de que la gente calibra la infracción para evitar las sanciones más graves. Así que en la medida de lo posible sugeriría actuar en los dos márgenes.

      • Claro, claro... si la sanción es excesivamente leve pierde su función disuasoria. Si por asesinar te caen dos meses de cárcel, tendríamos las aceras llenas de cadáveres. Si por defraudar diez millones, te caen nueve, pocos pagarían impuestos. Lo único que señalaba era que "en ocasiones" la gravedad de la pena se correlaciona con una menor efectividad (p.ej., ése es uno de los argumentos de orden práctico contra la pena de muerte), pero la certidumbre siempre tiene efectos positivos.

        Saludos

  • aunque no es el mismo problema, y es mucho más complejo de resolver (porque hay otros paíse implicados), otra cuestión serían los mecanismos de evasión fiscal, todos perfectamente legales (por tanto, no hay "crimen"), en virtud de los cuales, rentas importantes (cuantitativamente) no tributan, o tributan muy poco.

    Por ejemplo, los ingresos declarados en españa de Facebook, Google o Apple.

    ¿qué pensáis de ello?

    • Si es legal no es evasión fiscal, pero estoy de acuerdo en que cerrar agujeros de la ley que permiten escaparse del pago por un motivo o por otro es importante. Empezando por la deducción fiscal a la vivienda, que como hemos denunciado aquí es injusta, y supone una transferencia de renta ridícula a los propietarios del suelo.

  • Hola Antonio,
    Hay estudios de laboratorio, que en cuestiones de evasion fiscal existen retornos altos a aumentar la vigilancia. Algo similar a lo que ha ocurrido con el carnet por puntos. Un aumento del castigo disminuye la evasion y por tanto la hace menos prevalente como norma social, lo que amplifica el efecto de esa politica.

    • Sí, este es uno de los muchos motivos que mencioné al principio, gracias por recordarlo, porque desde mi punto de vista es uno de los más importantes.

  • Hola, solo un comentario. Se puede argumentar que de haber reducido la evasión fiscal en el pasado (pongamos tres puntos de PIB anual, para usar las cifras que sugieres) ahora estaríamos mejor en esa misma escala. Se puede contra-argumentar que estaríamos igual o peor, ya que los políticos no hubieran dudado ni un instante en gastarse esos 3 puntos de PIB anual adicionales año a año. Además, al llegar la recesión, las administraciones públicas se hubieran encontrado con una estructura más cuantiosa de programas de gasto en esa misma magnitud, gasto que presenta como sabemos fuertes rigideces a su desmantelamiento.

  • Buenas,

    A mi me gustaría hacer incapié en un punto polémico ya que es a favor de la economía sumergida. Lo que se vé en el día a día es que esta economía es desmpeñada principalente por trabajos básicos, (mas bíen oficios: fontaneros, carpinteros...) que trabajan directamente para clientes particulares, donde se hace un uso de mano de obra intensivo y los costes laborales determinan su rentabilidad. ¿La inclusión de estos coste no haría directamente deficitarios sus servicios? Pensemos en un carpintero que te monta una cocina, para lo cual te va a cobrar 3000€, que necesita unos 10 días de trabajo para prepararlo todo y tenerlo montado en tu casa, y que la mitad de lo que te cobra se va en materiales. Su nicho de negocio reside básicamente en ser un poco más caro que las cadenas comerciales que te venden cocinas prefabricadas pero no mucho más ya que si no el cliente se comprará una de estas, la inclusión del IVA y costes sociales simplemente provocaría el tener que cobrar un sueldo de 600€ por trabajar 10 horas al día.

    En resumen, una parte de la economía sumergida es tal porque es la única forma de que exista el negocio, son profesiones normales y necesarias y estos trabajadores (normalemente autonomos) no son ricachones que mueven millones, creo que una forma de luchar con este fraude es poner medidas para que esto sea rentable, no se, así a botepornto se me ocurren cosas como un tipo de autonomo que renuncie a la pensión pública....

    • Si son profesiones necesarias no necesitan la subvención implícita que supone permitir que operen al margen de la ley. Lo único que se consigue así es distorsionar el sistema de precios y enviar señales equivocadas a la economía. Y si hay alguna razón que justifique una subvención, alguna externalidad de la que no soy consciente, mejor aflorar la actividad y calibrar bien la exención fiscal, que no tiene por qué ser total.

  • Buenos días.
    Cuando oigo hablar de la economía sumergida y de la evasión fiscal me entra un nosequé y emito un leve supiro de desesperanza.
    Luego me olvido y paso página. Pero voy a aprovechar esta ocasión para dejar un par de sensaciones porque me temo que comenzamos a tener un problema social relacionado con la disonancia cognitiva y las fe ciega en el ceteris paribus.

    Mihail es un profesional rumano que ocupa varios puestos de trabajo en la economía sumergida de los pueblos de la Sierra madrileña. No sé su renta pero el día menos pensado la sabré.
    De momento sé que vive alquilado, que conduce un Nissan de 2 litros y tres volúmenes en buen estado y que sabe perfectamente que en la iglesia de Torre es mejor ponerse a pedir limosna el domingo que el sábado. Yo siempre le doy algo y él siempre se me queja de la falta de trabajo. Muchos parroquianos saben que Mihail no nació para el trabajo por cuenta ajena. A su modo es un señor de antaño.
    Lo que sí tengo por cierto es que su hora de trabajo sale a más de cien euros y que esto le permite pagar una factura de luz por calefacción del orden de 400 euros al mes. Es dura la vida sumergida.

    Las dos actividades más importantes en la economía sumergida son no sólo toleradas sino apoyadas legalmente: la prostitución y las drogas. Y luego nos metemos con los pobres fontaneros.
    Por eso me entra un enorme hastío cada vez que escucho el mantra.
    Nada sucede que no esté previsto y analizado en términos de las conveniencias de la clase política. Nada.

  • Hola Antonio:

    Es de agradecer su conversión a las filas de los que creemos que la lucha contra la evasión debe formar parte indispensable de cualquier programa político y no se debe silenciar a quien pone el acento en ello. Antes se hacía. Yo lo creía y lo defendía incluso cuando aún gobernaban Los Otros, y me llevé no pocas críticas. Parece que ahora los vientos han cambiado. En fín, como dijo Cristina recientemente, ¡qué suertudos! Respecto a la metodología, no has mencionado un método indirecto basado en encuestas de consumo y las curvas de Engel comparadas entre trabajadores por cuenta ajena y cuenta propia, originalmente propuesto por Pissarides y Weber (1989). Ahora tengo en mis manos uno de Fortin, Lacroix y Pinard (2010) IZA discussion papers dónde lo aplican a Canadá. No tengo referencias para España, unfortunately. Las estimaciones por este método suelen dar número muy bajos, especialmente si las comparamos con las del método de demanda de efectivo. por dos razones: primero, por la que apunta usted sobre lo que realmente mide el método del efectivo y segundo, porque los defraudadores pueden tener menos incentivos a mentir en encuestas de consumo que desde luego, en las declaraciones del IRPF.

  • Solamente una precisión. No es que no creyera que la lucha contra la evasión fuera importante; pensaba y pienso que en los programas políticos es una excusa. Porque la evidencia nos dice que ningún partido de gobierno parece haberla reducido de manera sustancial.

    • Utilizando datos de Schneider, F. (2011)
      "Size and Development of the Shadow Economy of 31 European and 5 other OECD Countries from 2003 to 2011" (http://capitalsocialenespanol.wordpress.com/2011/11/05/la-economia-sumergida/) se aprecia un descenso de la economía sumergida en prácticamente todos los países europeos entre 2003 y 2008 y luego vuelve a repuntar. Me imagino que es más por efecto del ciclo económico que por acciones políticas o de persecución de la misma. En América el comportamiento es más heterogéneo y hay países con más de un 60% de economía sumergida.

      • Sí, ya he dicho en la entrada que hay una correlación débil con el ciclo, pero el nivel es tan diferente entre países que muchos otros factores deben entrar en juego. Y sería contrario a la lógica y la evidencia que la investigación y las sanciones no tuvieran un papel preponderante en el drama. Como también he dicho en respuesta a otro comentario la diferencia del número de infracciones por encima y por debajo del umbral de delito fiscal es buena prueba de ello.

  • La economía sumergida en España se situó en unos niveles de hasta el 23,7% del Producto Interior Bruto entre 2005 y 2008, según algunos estudios como el de la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas). Para que nos hagamos una idea según los autores en los últimos 30 años (1980-2008), el volumen de la economía oficial medida por el PIB se ha duplicado, pero la sumergida, en el mismo periodo, se ha multiplicado por cuatro. Según el mismo estudio entre 2006 y 2008 la cifra de personas trabajando de este modo llegó a cuatro millones. Es por esto que se estima que los ingresos que ha dejado de percibir el Estado por este motivo podrían alcanzar los 31.000 millones de euros de media al año entre 1989 y 2008, o lo que es lo mismo, el 5,6% del PIB. En contraste, ya que la idea de los minijobs es alemana, en el país teutón el Instituto de Investigaciones Económicas Aplicadas (IAW) de Tubinga publicó a principios de año que la economía sumergida facturó en 2010 el equivalente al 13,9 por ciento del PIB alemán, la cifra más baja desde 1995.

    http://pollo-sincabeza.blogspot.com/2011/12/los-minijobs-en-el-pais-del-dinero.html

  • Aun a riesgo de parecer simplón, me parece que no es necesario llevar a cabo ningún estudio. Es conocimiento popular cuáles son los casos más flagrantes de evasión fiscal (excluyendo las actividades ilícitas como el tráfico de drogas, o las alegales, como la prostutición, que, por definición, no forman parte de la evasión fiscal, y darían para varias entradas cada una). Además de los fontaneros/electricistas/mecánicos que hacen obras y arreglos sin factura, nadie menciona a los miles y miles de alquileres de pisos que cada mes no se declaran. Yo creo que todos conocemos, incluso en primera persona, casos de gente cuyos caseros no declaran los pisos, y por lo tanto se ahorran el IVA correspondiente. No creo que sean tan complicado montar una unidad de inspectores que hagan inspecciones aleatorias, al igual que se hacen los controles de alcoholemia, por simple seguridad. Aunque sólo fuese por miedo a ser descubiertos, muchos de esos caseros declararían aunque solo fuese por miedo a ser descubiertos (efecto disuasorio).
    Por otra parte, ahora que estamos con crisis inmobiliaria, ¿tan naif es pensar en poner un impuesto a los propietarios de pisos que no estén legalmente ocupados? y no digo que masacren al que tiene su segunda casa en el pueblo, digo un número de viviendas desocupadas razonable, digamos a partir de 3 o 4. Creo que hay bastantes ejemplos de gente con 10 pisos o más que no declaran...
    Como dice Antonio, queda muy bien en los programas, pero falta voluntad. ¿Será por que gran parte de la clase política tenga intereses enfrentados?
    Y sólo es un ejemplo...

  • Antonio,
    Me parece grotesco que haya economistas que piensen que el problema de España se resuelve atacando a la economía sumergida donde viven los explotados y al mismo se olviden de los muchos explotadores que minuto a minuto saquean a España. Si los primeros se sumergieron fue para escapar de los saqueadores, como pasó en el siglo XVI cuando los españoles llegaron a América.

    Antes de perder tiempo en medir correctamente el tamaño de la economía sumergida para ayudar a los explotadores en su saqueo de España, recomiendo leer dos columnas publicadas hoy en Cotizaba

    http://www.cotizalia.com/opinion/valor%2Danadido/2012/02/20/ya%2Dera%2Dhora%2Dla%2Dmafia%2Dsindical%2Dal%2Ddescubierto%2D6664/

    http://www.cotizalia.com/opinion/disparate%2Deconomico/2012/02/20/el%2Dgobierno%2Dcomienza%2D2012%2Dgastando%2Del%2Ddoble%2Dde%2Dlo%2Dque%2Dingresa%2D6662/

    (Lamento no tener a mano un buen comentario sobre la banca española, esa otra cueva donde se esconden parte de los grandes saqueadores de España)

    En otro momento me hubiera reído de la pasión de algunos economistas por medir lo que no entienden, pero hoy me indigna --causa gracia que un amante de la libertad se indigne como los miles de idiotas que se han estado indignando por que les dieron títulos y ahora no les dan su premio. Si hubieran recorrido y trabajado en América, Asia y Africa en los últimos 50 años se darían cuenta que la libertad se consigue denunciando a los saqueadores. Si estudiaran lo que ha pasado en Argentina desde la llegada de los españoles, entenderían mucho mejor lo que está pasando hoy en España.

  • Hola Antonio

    El tema de la economia sumergida lo discuti hace tiempo en NeG.

    En este caso siento disentir de tus calculos.

    Basicamente computas que si la economia sumergida bajase del 20% al 10%, recaudariamos 3 puntos mas de PIB.

    Esto asume tres cosas:

    1) Que no hay respuestas de oferta de trabajo y de capital a la subida de impuestos (aflorar economia sumergida es equivalente a subir los impuestos en el sector de cero a 30%).

    Bien, esto es una hipotesis extrema. Las ofertas de factores son elasticas. Por ejemplo, existe bastante consenso que la elasticidad de Frisch es al menos 0.75-1 (Chetty, de Harvard, ha escrito mucho sobre el tema recientemente) y que puede ser bastante mayor para grupos cerca del margen (jovenes, prejubilados, mujeres, etc). Aquellos que participan en la economia sumergida son claramente gente cerca del margen (a fin de cuentas, estan violando la ley para evitar el impuesto). Asi que asumir una elasticidiad de 1-1.5 es mucho mas razonable. Pongamos que la elasticidad del capital es al menos la misma (sabemos que es mas alta, pero por ser conservadores). Total que, de esos 10 puntos de PIB, entre 3 y 5 desaparecerian. O en otras palabras, el chaval del vecino que me corta el cesped barato (economia sumergida) dejaria de cortar el cesped si tuviese que pagar impuestos. Con ello, la recaudacion adicional "real" estaria entre 1.5 y 2.1% del PIB.

    2) Que el afloramiento de la economia sumergida no implica nuevo gasto. Pero si un tipo me empieza a cotizar a la SS, tambien es un tipo que me va a cobrar de la misma cuando le toque. Cuanto gasto adicional me representa esto? Es dificil saberlo, pero no cero. Pongamos que esta elasticidad es muy baja, un 0.1. Asi tendriamos un gasto adicional de entre 0.5 y 0.7% del PIB.

    3) Que nos podemos ir al nivel de cumplimiento de Francia. De nuevo esto es dificil de defender. Francia tiene una administracion (mucho mas centralizada y eficiente) y una estructura productiva muy diferente de la Española. Seria mas razonable pensar en irnos a un nivel como el de Alemania o Belgica, de un 15% de economia sumergida. Entonces, de los 5 puntos de PIB, entre 1.5 y 2.5 desaperecerian por oferta de trabajo y tendria un incremento de gasto de 0.35 a 0.5

    Total, que con 1)+2)+3), el deficit caeria entre (5-1.5)*(0.3-0.1)= 0.7% y (5-2.5)*(0.3-0.1)=0.5%.

    Esto no son cifras despreciables pero no, ni mucho menos, la solucion final a nuestros problemas de deficit estructural.

    • Javier, si tu interés es la evasión tributaria, te recomiendo estudiar cada una de las reformas tributarias introducidas en Argentina desde 1951. La idea básica es que cada vez que se aumentaron las tasas (o se introdujeron nuevos impuestos), la recaudación fue muy inferior a lo presupuestado y como no se intentó reducir el gasto, tiempo después hubo que hacer una nueva reforma tributaria que tampoco resolvió el problema, y por lo tanto se hizo otra reforma y luego otra y luego otra, pero nunca fueron suficientes. Por esto último en julio 1982, Domingo Cavallo se mandó su primer caballazo, origen de los varios episodios hiper-inflacionarios hasta marzo de 1991, donde el mismo Domingo optó por una convertibilidad tramposa sin solucionar el problema fiscal y por eso el gran saqueador Carlos Menem tuvo que vender activos y endeudarse con el cuento de sus grandes reformas (sí muchos estúpidos dentro y fuera de Argentina todavía piensan que se hicieron reformas estructurales en los 90), pero nada fue suficiente y entonces se llegó a de la Rúa, un político inútil que terminó pidiendo a Domingo que arreglara el problema y Domingo fiel a su inclinación saqueadora no tuvo mejor idea que imponer el corralito porque los capitales se fugaban. A partir del 2002, la devaluación permitió el impuesto a las exportaciones (otra reforma tributaria) que sí generó ingresos al fisco (como en tiempos coloniales, el comercio exterior es la mejor fuente de ingresos fiscales) pero nunca en la cuantía necesaria para financiar a los Kirchner y por eso los varios asaltos a los fondos de pensión, bancos y otros lugares que yo frecuento. Estudia muy bien las reformas tributarias argentinas para entender porqué la solución del gravísimo problema fiscal español jamás pasará por mayores impuestos.

      • Tienes razón, Jesús, hablé muy a la ligera del déficit estructural. Sobre todo porque no hace falta, el problema hay que atacarlo porque vale la pena recaudar más de quien hace trampas y porque la subvención implícita que supone no hacerlo más intensamente distorsiona de manera ridícula la asignación de recursos.

        • Para estimar este tema, ahora hay una oportunidad de experimento natural más o menos interesante: la modificación del estatuto de las empleadas de hogar.

        • Antonio

          "vale la pena recaudar más de quien hace trampas y porque la subvención implícita que supone no hacerlo más intensamente distorsiona de manera ridícula la asignación de recursos."

          Eso no lo veo claro. En un problema de Ramsey quieres minimizar el coste de las distorsiones. Si mi elasticidad es muy alta, puede ser mejor no imponerme que imponerme al tipo de otras personas y eso es lo que consigue el fraude. No veo porque el nivel que maximiza el bienestar sea uno sin economia sumergida.

          • Si tu elasticidad es muy alta, mejor dédicate a otra cosa y no distorsiones los precios. Igual los legales, con mayor volumen, que ahora se les niega, pueden contratar más y/o bajar precios.

            También hay costes de legitimidad implícitos.

            • Toma analisis de Ramsey hecho con cuidado: "si tu elasticidad es alta, mejor dedicate a otra cosa".

              Pues no Joan, si te sientas en la primera clase de imposicion optima lo primerito que se aprende es que a la gente con elasticidades altas NO queremos que se dediquen a otra cosa (coste de distorsion dependen positivamente de la elasticidad). Dejemonos de tonterias y empezemos a pensar sobre este tema utilizando instrumentos analiticos.

              No es tan dificil encender el cerebro.

          • Mi afirmación de que había que recaudar más no implica que el óptimo sea necesariamente un tributo idéntico en todas las actividades. El máximo es trivialmente sin economía sumergida porque al aflorarla puedes decidir si determinada actividad tributa al 2, al 28, al 43 o incluso al 0. Por tanto, a no ser que alguien haya hecho ya ese estudio y haya decidido que el óptimo para todas las actividades actualmente sumergidas es no tributar, lo mejor es aflorarlas.

  • Combatir el fraude fiscal no es una cuestión de cálculo de óptimos económicos sino de moral de estado.

    Por otro lado, como se ha citado varias veces, España tiene la mitad de inspectores de hacienda per cápita que Francia y un tercio de los que tiene Alemania o los Países Bajos. Contando que los nuestros seguro que cobran menos que los suyos, dudo que no nos saliese a cuenta.

  • Gran parte de nuestro fraude fiscal de los "años dorados" ha sido vist0 y promocionado por un cuerpo de funcionarios estatales que han mirado para otra parte cuando se pagaban casas/garages/solares... en "B" en la misma sala de la notaría.

    Ellos dejaban la frase: "Les dejos solos ya que tendrán cosas de que hablar...", y listo...
    Notarios...

  • Estoy completamente de acuerdo con las objeciones del Sr. Fernández, abundando en un punto que él esboza:

    - tendríamos que distinguir entre economía sumergida que hacen empresas que sí están en el sistema (por ejemplo, aquella empresa que factura normalmente, pero que ocasionalmente hace cosas "en B"), de aquella otra economía sumergida llevada a cabo por personas completamente fuera del sistema (las personas sin afiliación que hacen trabajos sin declarar).

    En el primer caso, sí podríamos decir que aflorar estas irregularidades supondría una mayor recaudación. Aunque lógicamente se podría objetar que quizá hay operaciones que vale la pena hacer cuando no se declaran, y que si hubiese que declarar no merecerían la pena. Por lo cual, si por ejemplo el montante de estas operaciones asciende a X, impedir completamente esta actividad no supondrá un aumento X de la actividad fiscalizada, sino de una cantidad entre 0 y X. Desconozco en qué punto quedaría esa fracción, pero lo seguro es que se aproximaría poco a la cantidad máxima.

    El segundo caso es el de la actividad completamente fuera del sistema. Por lo que yo he podido ver, y lo que dicta el sentido común, estas actividades están ligadas a economías de subsistencia, puesto que es muy difícil montar una actividad de un tamaño ya ni siquiera mediano sin emplear transacciones bancarias, facturas, documentos , y trabajando exclusivamente con dinero en efectivo sin constancias documentales. En este caso me parece que estas personas que se buscan la vida como pueden, y que seguramente hacen esto ante la imposiblidad de acceder a un trabajo reglado, sean la fuente de recaudación necesaria para tapar los muchos agujeros que tenemos. Y aún más, un exceso de control que hiciese muy difícil esta actividad de subsistencia acarrearía el problema de tener a un número importante de personas que bien o mal ganaban para subsistir y ahora no tienen ni lo más básico. En ese caso ¿qué salida les quedaría a esta gente? ¿no se convertirían en un problema real, cuyo coste de resolución sobrepasaría en mucho a la posible recaudación por la declaración de su actividad?.

    En definitiva, creo que estamos hablando , dados los números y cantidades en los que se mueven los presupuestos del Estado, de un auténtico "chocolate del loro", que sirve más de distracción para ocultar otros agujeros mucho más sangrantes, que por la importancia recaudatoria que este pudiera tener.

  • Muchas gracias, Antonio, por poner de relieve la importancia de la economía sumergida , un aspecto al que creo que no le habíais prestado la debida atención en EL libro. Nunca es tarde, así que ración doble de gracias

    El tema es crucial porque no debemos olvidar la magnitud de su coste: la estimación back-of-the-envelope de los ingresos que haces supone 3 puntos de PIB. Esto puede parecer una cantidad no demasiado importante, pero supone unas SEIS veces (sí, si 6 veces) el aumento de recaudación que espera obtener el nuevo gobierno por el incremento de tipos del IRPF

    Además, supondría un avance importante en la equidad: Los empresarios que cumplen con sus obligaciones fiscales están en la actualidad en desventaja respecto a los que no lo hacen y lo mismo sucede con los trabajadores cumplidores

    El lema de la campaña podría ser No habrá paz para los malvados

    ¿Alguien tiene algún inconveniente en reducir sustancialmente el tamaño de la economía sumergida?

    (Las matizaciones de Jesús pueden ser cuantitativamente importantes, pero supongo que las estimaciones que presentó el gobierno de España de aumento de recaudación por IRPF también estaban hechas suponiendo que las ofertas de factores no cambian)

    • Yo no tengo ningún problema en que se reduzca la economía sumergida, pero toda:
      - 70% de las empresas del IBEX realizan operaciones en paraísos fiscales.
      - Google, Facebook y demás tributan en Irlanda o donde mejor pueden esconder el beneficio (por sus actividades en España).
      - Inditex lanza abombo y platillo su venta por intenet y tributa en...Irlanda.
      - El tipo efectivo de las grandes empresas españolas en el impuesto de sociedades es de poco mas del 11%.
      - Un juez destapa una de las mayores operaciones de encubrimiento de actividades en economía sumergida de un partido político y acaba fuera de la judicatura.
      Lo triste de todo esto es que acabáis hablando de fontaneros, electricistas, y esa gente tan "ineficiente" que tiene pequeños negocios, y que llevan el "sanbenito" de trabajar en negro.
      Cuando uno se levanta por la mañana y ve toda esta porquería, le dan muy pocas ganas de cumplir la ley.

      • José Angel, terminas hablando de tus pocas ganas de cumplir la ley porque ves a tanta gente trabajando en negro, y entonces me pregunto que reacción tienes cuando te enteras de tantos políticos que aprovechan tus impuestos para beneficio personal, de tantos seudo-empresarios que aprovechan los privilegios que obtuvieron de los políticos para abusar de su poder de mercado, de tantos dirigentes sindicales que gozan de privilegios para compartir la torta con las empresas grandes y sacar una buena tajada de la torta de las demás empresas. Siendo todavía más concreto ¿cómo reaccionaste días atrás cuando un juez declaró que Garzón había abusado de su poder pero que no se lo podía juzgar porque el delito había prescrito? También me gustaría saber cómo en un país con un sistema judicial horrible como el español tu piensas que puedes proteger tus derechos y tus intereses. En fin, ojalá nadie tuviera que trabajar en negro pero trabajar en blanco no es rentable y nada te protege de los abusos de los mafiosos (a propósito ojalá algún día se sepa el detalle de cómo ETA ha estado extorsionando a muchos vascos, en blanco, en negro y en cualquier color).

    • Sí, yo rechazo reducir la economía sumergida, en España y en todas partes. Y lo hago porque esa economía es la consecuencia directa de un Estado patrocinador del saqueo. Y esto ha sido así por siglos, no es una situación nueva. Antes, en tiempos del mercantilismo, el contrabando era consecuencia directa del monopolio saqueador de los reyes. Hoy, en tiempos de un falso liberalismo, la economía sumergida es consecuencia directa de las mafias gobernantes o protegidas por los gobiernos (es decir, los partidos políticos mayoritarios, los sindicatos de trabajadores, la banca y otras industrias reguladas en particular las relacionadas con servicios públicos, y grandes empresas). Antes de hablar de los crímenes de los evasores de impuestos, sugiero hablar de los crímenes de los líderes de esas mafias que van mucho más allá de no pagar impuestos. Ojalá que en todos los países con regímenes seudo-liberales, la economía sumergida se expanda y sus empresarios y trabajadores puedan ocultar y proteger su riqueza de la furia saqueadora de los mafiosos. Lamentablemente vemos el fenómeno contrario, esto es, una creciente masa de jóvenes desempleados y viejos retirados, indignados porque los mafiosos no les cumplen las promesas que les hicieron a cambio de sus votos y que exigen joder a quien sea con tal de recibir las migajas prometidas.

  • Para descubrir dónde está realmente la economía sumergida y quién la utiliza, deberíamos analizar el nivel de corrupción del país, que básicamente se nutre de este modelo de economía.
    Como dice Jesús, si le pido al chaval del vecino que me corte el césped, por supuesto que le pagaré sin IVA y sin asegurarlo. Si le pido al tipo que hace de transportista en la empresa, que traslade la cama de mi padre, por descontado que lo pagaré igual.
    ¿Qué pasaría si no les fuera posible?
    El césped lo cortaría mi hijo o yo, y el traslado lo haría un amigo.
    El resultado: el chaval sin dinero para nocturnear, y el transportista sin llegar a fin de mes.
    ¿Y el Estado?
    Pues con el problema de aguantar un par de cabreados más.

    Hace poco, un tipo me preguntó si me faltaba IVA (es la pregunta más recurrente en mi ramo) Es fácil, el lo importa todo y lo vende casi al coste a las grandes firmas, pero a un precio más elevado en factura (pensad en lo sencillo de la estrategia: vende, cobra y devuelve una parte bajo mano a un gestor). La solución: crear gasto. Y como yo vendo a minoristas sujetos a módulos, que no quieren IVA porque ya lo pagan, en principio necesitaría de sus facturas. Pero en este caso al Estado debería darle lo mismo, ya que lo que no recauda por un sitio, lo hace por otro.
    Entonces, ¿a quién busca el Estado? ¿A los liberales, dentistas, ingenieros, abogados, propietarios, mecánicos...? Pero eso es de fácil solución, se legisla para que dichos gastos puedan desgravarse y punto. Lo que debemos preguntarnos es por qué no se hace, analizar a quién beneficia y regular su economía. Así de sencillo.

  • ¿Economia sumergida? La de los submarinos de los paraisos fiscales.

    Perseguir al lazarillo y dejar tan campante al mismo Shylock, muy propio de estos tiempos y de estos políticos burgueses, caraduras, grotescos.

  • Me da miedo que análisis que traten de manera fría de maximizar el bienestar, se fijen primordialmente en esto, dando por sentado que la elasticidad de la gente es una u otra. Parece que estamos dando por sentado que la gente es así, "y no se puede cambiar". Y creo que precisamente, ese es el punto. Cambiar a la gente. Igual que se la cambia (con cierto tiempo), cuando se ponen los radares o se prohibe fumar. Si no, ocurre como tantas otras cosas:

    1- En el trabajo, la gente se queja de que quiere más responsabilidades o más sueldo, pero resulta que ellos adolecen de iniciativa y de dar más. Primero hay que dar para luego pedir.
    2- Como en el futbol, "como todos se tiran y fingen faltas, o protestan de manera falsa al arbitro, yo también lo hago, porque si no, ellos se ven favorecidos".
    3- Los que teneis niños, sabeis lo que es educar a tu hijo, hay que cambiarle, y se sufre...

    Este tema debe ser atacado por pura higiene moral y el que crea que no atacarse puede ser bueno para la sociedad, creo que se equivoca, pues son vasos comunicantes y esa corrupción afecta de igual manera a otros órganos del cuerpo del estado, quizás esos más vitales.

    Aprovecho para pedir información a los expertos de este blog sobre todos los resquicios legales que también adolecen de falta de moral, (como los que decíais de paraísos fiscales y otras cuestiones, -p.e. la baja tasa impositiva efectiva de muchas grandes entidades-, otra quizás sería el mecanismo de las subastas o precios de las hipotecas, etc), que hacen que el sistema en su conjunto pierda credibilidad. Da la impresión que un consultor se forraría analizando toda la normativa, tratando de identificar todos estos riesgos morales, creados al arbitrio de posiciones oligopolísticas en distintos momentos del tiempo. Hoy en día, con la baja credibilidad de los pólíticos y del sector financiero, creo que sería una estupenda palanca para hacer que la gente de clase media se avenga a hacer todos los esfuerzos que se le piden...y no lo digo por satisfacer discursos demagógicos, sino realmente para crear un sistema más coherente.

  • Acojonante: No se reforma el impuesto de sociedades hasta después de la crisis (secretario de Estado de Hacienda dixit).
    El secretario de Estado aclaró que las deducciones que favorecen a la internacionalización de las empresas se mantendrán. "Eso no se va a tocar", insistió al tiempo que admitía que hay que aclarar con más contundencia cuáles son los hechos deducibles y cuales no. "Hay que aclarar los aspectos más conflictivos del impuesto y crear puertos seguros".
    Y yo sin barco.

  • Completamente de acuerdo contigo Antonio.
    Adicionalmente está el efecto en eficiencia. Hay empresas de reducida dimensión que no son competitivas tributando, pero que sumergidas pueden expulsar del mercado a otras más grandes y eficientes ya que estas, debido a su tamaño, no pueden ocultarse. La utilización de procesos más eficientes, en general los ligados al uso de las TIC (pagos electrónicos, e-comercio), dejan más rastros que los sistemas tradicionales, por lo que no son utilizados tan ampliamente como sería deseable. Asimismo, las posturas favorables al mantenimiento de cierta economía sumergida consideran, al menos indirectamente, que la utilidad social de la regulación es cero o negativa. Cuando alguien recibe un servicio médico sin control, repara un coche sin factura o hace una obra en casa sin declarar asume unos riesgos que en el caso de que algo salga mal (una complicación médica o un accidente, por ejemplo) son cubiertos por la economía visible lo que genera subvenciones cruzadas indeseables.
    Finalmente supone que la erosión institucional que se deriva del injusto reparto de la carga impositiva no tiene costes económicos.

  • Buenos días.

    Un tratamiento serio, científico, de la economía sumergida no puede tener lugar desde el maniqueísmo ni desde la aceptación ciega de cualquier edicto de del estado. Un estado, recordemos, que no sólo se erige en juez y parte (pecado original de tantas cosas) sino que, en lo que a este fenómeno se refiere, es causa y motor muy principal.

    No se puede aceptar que se restrinja la definición del problema a "actividades legales" y que esto excluya, precisamente, a los tres motores sistémicos de la economía sumergida: La prostitución, la droga y la corrupción urbanística. El 90% del problema no cuenta.

    A partir de este posicionamiento la pérdida de credibilidad del estado es tal que automáticamente la simpatía se va al pobre fontanero, el mecánico o el abogado de familia que trata de conseguir una magra pensión de alimentos. Gente que, ellos sí, sobreviven "at the margin".

    Todos hemos escuchado el mantra hipócrita de los billetes de 500 euros.
    Los miles y miles de millones y millones que circulan y los controles y chivatazos que se exigen para frenar "la lacra social" que enmascaran.

    Pregunta: Los que nunca los hemos necesitado para nada vemos que quien los Imprime a Destajo son los Propios gobiernos. ¿Por qué lo hacen?

    Hay una ley cibernética implacable: El objetivo de un sistema es aquello que realmente hace.

    Saludos.

    • Hay una cuestión que creo importante en la que no entras.
      Tanto en la prostitución como en las drogas todos los 'empresarios' están sujetos a las mismas reglas; en la economía sumergida, por el contrario, unos pagan y otros no.
      Otra cuestión: si parecen simpáticos los fontaneros, mecánicos o abogados de familia que tratan de conseguir una magra pensión de alimentos defraudando ¿qué parecen sus colegas que cumplen con el fisco? ¿tontos?
      Disculpa por la respuesta quizás demasiado directa o personal pero en un tema tan ácido como este requiere debatir a calzón quitado 🙂
      Saludos cordiales.

      • Ningún problema, Fede.
        Creo que alguno de los comentarios ilustra la situación correctamente.
        Durante siglos las sociedades aceptaron como legítimas situaciones que, llegado el momento, dejaron de serlo.
        Algunas de ellas, como la esclavitud o la sucesión hereditaria en el poder, disfrutaron de profunda y duradera legitimidad (es decir aceptación y comprensión sincera del sometido) a pesar de que ambas son absolutamente incomprensibles y ridículas para nosotros.

        A lo largo del siglo XX se va cimentando el poder, la intensidad y la intervención fiscal del estado basado sobre el sufragio universal para otorgar representación y en la interpretación que, de la "voluntad popular" o del "bien común", hace un limitado grupo de personas, los "representantes".

        Hoy estamos en un momento en el que la clase social que lleva todo eso sobre sus lomos se ve trabajando más siete u ocho meses al año para "el ente" y se está dando cuenta de que "el susodicho" ha hecho de su capa un sayo y ha dilapidado en sus intereses, también de clase, casta o grupo, décadas de las vodas y los esfuerzos de los paganos.
        Todo tiene un límite más allá del equilibrio razonable y sentido común.
        A partir de ese instante se pierde legitimidad.
        Por eso un discurso bien pensante, políticamente correcto, que era aceptado sin dudarlo cuando yo estaba en la universidad, hoy parece una provocación para cualquiera de los que llevan la mochila a cuestas.
        Es decir, nada se sostiene indefinidamente y creo que nuestra forma de estado va a sufrir, porque ya no funciona, numerosos cambios que, lógicamente, llevarán mucho tiempo. Es posioble que nosotros no lleguemos a verlo. Pero ya está pasando.
        Un cordial saludo, Fede.

  • Yo, francamente, después de recordar los comentarios que se editaron en tiempos pasados, sobre un tema parecido, no sé cómo te metes en semejante berenjenal.
    Dejemos pues que el gobierno haga lo que le parezca y se monte el tinglado, ya que, digamos lo que digamos, va a seguir haciéndolo, sino... ¿de qué viviría?
    Entrar en el tema del dinero negro o de la economía sumergida, que es lo mismo, es hablar de la corrupción de nuestras instituciones, de la futura manduca de nuestros gobernantes y de la financiación de los partidos políticos. Mejor, pues, hablar de eso sin ambages y coger el toro por los cuernos.

  • Pagar impuestos es de suponerse que gracia, lo que se dice gracia, no hace a nadie, pero que se admite como forma de financiar los gastos en los que incurre una sociedad (entre otros muchas justificaciones).
    Es por ello que la economía sumergida pudiera leerse como rechazo a la política de gasto de un gobierno determinado.
    No es menos cierto que en preferencias de gastos cada persona tendría su combinación predilecta (como en el fútbol todos llevamos un entrenador dentro) pero es seguro que habría un amplio consenso, cuando no unanimidad, en rechazar de plano ciertos gastos.
    Como excusa puede ser pobre, pero el contribuyente ve como día sí día también sus impuestos ¿a qué se dedican?, pues parece ser que a inyectar dinero en el sistema financiero para que algunos puedan tener un módico sueldo de un par de millones de euros o un plan de pensiones de algunos millones más (sí, ahora parece que se han limitado, y ya están temblando en el ministerio por las demandas que pudieran caerles), o a financiar a algún amiguete la construcción de un “hiper-mega-necesario” aeropuerto o cualquier obra que se le ocurra al político de turno, por supuesto la obra de tamaño extra XXL porque sino no hay buen trasiego de dinero, o a irse de pantagruélicas mariscadas, o a… se podrían poner ejemplos para no acabar, sin embargo nos dicen que no hay para escuelas, para justicia o para hospitales, y entonces muy rectos y serios dicen “la culpa es de quien no ha ingresado”
    Sí, es verdad que suena muy demagógico, pero esa es la situación que se percibe, y mientras no se vea un verdadero esfuerzo por parte de la administración por gastar con sentido común cada euro que se recauda y que gana el ciudadano con tanto esfuerzo es muy normal que piense que su dinero lo dedicará al pan de su familia o a la educación de sus hijos y no a las barbaridades que se cometen.
    Al final ¿quién es el defraudador?

  • veedor: si la economía sumergida y el fraude fiscal hubiese aumentado mucho en los útlimos años, a raíz de todo el salvamento del sistema finaciero o de (algunas) obras faraónicas, lo que tú dices sería cierto, pero no es el caso. la economía sumergida siempre ha tenido un peso importante en nuestro país , sea cual sea el tamaño del estado y el grado de honestidad de nuestro spolíticos
    manu: la mayor parte del gasto púbico se destina a pensiones, enseñanza, sanidad, desempleo. no creo que nada de ello corresponda a intereses partidistas y particulares de nuestros políticos y otras castas, pero ni de lejos. es más, en España el gasto sanitario o social está por debajo de la media UE

    • Buenos días, Albert.

      Incluso si tu afirmación fuera cierta --es posible discrepar razonadamente en buena medida-- también lo sería el hecho de que no se puede tener a la población activa trabajando 7 y más meses al año para sostener el tinglado político y social, su modus vivendi y el proceso de compra del voto con cargo a fondos que siempre, se mire como se mire, salen de encarecer el proceso productivo. Ni el esclavismo, que era menos oneroso económicamente para el esclavo, se pudo sostener sobre esta base.
      Lo que hoy vemos es la transformación de la Seguridad Social, desde un proceso de ahorro y formación de capital (lo lógico), en un proceso de gasto corriente (una locura) que se financia siempre desde el futuro encareciendo el output de nuestros sucesores hasta expulsarlo de cualquier mercado.

      Que esta práctica suicida haya sido generalizada por numerosos políticos de occidente no le quita un ápice de su perversión destructiva y si algo llama la atención es nuestro silencio impotente. Quizás sea por el susto.

      En España esto supone que durante 30 años los partidos políticos han recurrido al superávit de las contribuciones de la SS evitando ir al Congreso para obtener financiación para pensiones no contributivas y otros gastos más allá de cualquier cálculo actuarial.

      A la fecha se han gastado (Funcas 2007) la friolera de casi 300,000 millones de euros de excesos de contribuciones. Han desaparecido y, salvo algún raro profesor como Alonso Meseguer, todo lo que se escucha es el silencio propio de esquemas condenados a reventar a fecha fija.

      Esto es sólo un botón que viene a ilustrar una fracción de los Pasivos no Registrados que arrastra la “Contabilidad Oficial”. Menudo ejemplo de “inmersión” y seriedad.

      Los “ortodoxos” nos distinguimos por no cuestionar el grueso del paradigma en el que vivimos. Es cómodo y nos resulta difícil hacerlo porque el "paradigma" premia.
      Pero nos encontramos, en pleno y lógico naufragio, pretendiendo salir de él a base de soplar hacia la vela sentados en cubierta.

      Saludos

      • Manu Oquendo,
        Como en otras ocasiones, voy a hacerte la misma consideración, que coincide básicamente con lo que dice Albert: no debemos olvidar que el grueso de lo que llamamos gasto público lo constituye el pago de servicios que dan a la población en especie lo que ésta no puede proveerse dada la distribución de renta inicial de la que se parte. Es cierto que la burbuja inmobiliaria, parte de cuyo "aire" ha acabado también en las arcas del estado, junto con los Fondos Estructurales europeos, han permitido un conjunto de gastos que ahora en la "calma chicha" nos parecen a todas luces excesivos. Pero esta última vuelta de tuerca no debe ocultarnos que el tornillo tiene muchas vueltas enroscadas debajo, y que si lo desenroscamos por completo se nos viene abajo el sistema.
        En cualquier caso, me encanta esa imagen de esos señores ortodoxos vestidos en rigurosa etiqueta y soplando a las velas en plena calma chicha. Si acaso añadiría un pequeño matiz: el barco tiene una importante vía de agua, y ni el estar parados ni en movimiento va a permitir cerrarla.
        Tolalmente de acuerdo con la frase: "Es cómodo y nos resulta difícil hacerlo porque el “paradigma” premia", pero creo que querías decir que "NO nos resulta difícil hacerlo.

        • Efectivamente, Jorge, no nos resulta difícil hacerlo.
          Pero tampoco debemos abusar y adorar un dios de cartón piedra cuyo tiempo histórico ha caducado. Las cosas deben tener un equilibrio y ser razonables.

          No se puede tener a toda la población activa entregando al estado de una u otra forma más de 7 meses de sus vidas cada año. Es la suma desde SS a IBI`s pasando por otras treinta figuras impositivas explícitas. Esa clase social está más explotada económicamente que los esclavos del XIX en Georgia. Ahora hasta los pensionistas van a ser empresarios de su ayuda doméstica.
          Es decir, una situación moralmente insostenible y económicamente inviable porque es, justamente, lo que nos ha traido a los niveles de paro estructural que tenemos.

          Como saben los profesores de Constitucional la legitimidad debe ser espontánea y voluntaria, sin coacción ni violencia institucional. Cuando esto falla hasta el acero se funde y colapsa.
          Lo que hoy tenemos se aguantaba por lo que decías: La ortodoxia tiene prima de enganche y llevan tiempo comprándola con créditos que no podrán pagar.

          Bueno, Jorge, un saludo.

  • manu: si llevo a mis hijas a un cole público, voy a un CAP para que me curen, uitlizo la red de transporte público y las autopistas públicas, no puede decirse que esté 7 meses trabajando para el estado, porque de hecho, yo recibo algo del estado, que se puede valorar más o menos, pero no es lo mismo que el esclavismo, creo yo

  • Hombre, Albert, depende qué concepción tengamos de lo que es un ser humano y cómo y en qué condiciones desarrolla su vida o debiera desarrollarla para ser, de verdad, humano en toda su potencialidad.
    Esto comienza con la palabra libertad tal como la define Isaias Berlin: Capacidad de elegir sin restricciones.

    Por otra parte el argumento que alegas es el mismo que, más de una vez, se hizo célebre en las plantaciones de algodón de la Georgia de la primera mitad del siglo XIX.
    Es decir, "Le entrego al amo mi trabajo, sí señor. Pero a cambio él me pone la choza, la comida, y hasta el doctorcito y encima puedo cultivar mi huerto y tener unas cabezas de ganado sin miedo a los ladrones. Y los domingos podemos ir a la Iglesia de la plantación a dar gracias por lo bueno que es el amo y a comprar un refresco en el colmado. Si queremos todo eso es justo que contribuyamos"

    Si analizas todo lo que el amo ponía a disposición de sus protegidos verás que es conceptualmente más que lo que nosotros recibimos porque tenemos que pagar por la choza --y no una sino varias veces-- y ni en sueños tenemos trabajo, choza o doctorcito garantizados como estamos viendo.

    No es broma, por edad he podido conocer a gente que, de ambos lados, vivieron poco después de aquella época en una de las plantaciones georgianas y la conversación que describo es casi literal. El remate --que en esta ocasión no omito-- es que el precio de un esclavo variaba de 2000 a 5000 dólares de entonces (oro). Ese precio, actualizado por el envilecimiento monetario de ciento cuarenta años, sólo se paga hoy por un Messi o por un Cristiano Ronaldo. El resto estamos lejísimos.

    Bueno, Albert, si te parece seguimos por email. manuoquendo@yahoo.es
    Un abrazo

    • Una buena noticia, Guindos fuerza a que la banca, de una moratoria de dos años a las familias que no pueden pagar la hipoteca. Ahora viene la pregunta ¿porque los políticos son tan lentos en reaccionar?
      Esta medida se estaba pidiendo en 2008. Se pensaban que la crisis solo duraria 4 años ?...cuando los análisis estaban bien claros 2007-2017. O bien sera porque no hay suficiente presión de los medios de comunicación ? Este tema solo hace 6 meses que se empieza a presionar en los medios, cuando en 2008 ya se sabia que nuestra ley hipotecaria estaba caduca, la única de todo Occidente que perjudicaba al hipotecado.
      La dos moralejas están claras con actuaciones valientes de los políticos, el pais funcionaria mejor y parece ser que las demandas actuales de los economistas se verán dentro de 4 años.

  • Se suele cumplir lo que Alan Blinder llama la “ley de Murphy de la política económica”: los economistas tienen tanta menor influencia sobre la política económica, cuanto más saben y más grado de consenso alcanzan; tienen tanta mayor influencia, cuanto menos saben y más vehementemente están en desacuerdo con el resto de la profesión

  • No me puedo creer que se justifique que no se luche contra el fraude porque una curva tiene más o menos pendiente..... Si es a eso a lo que te lleva estudiar mucho, no sé si nos merece la pena....

  • Yo quiero apuntar un aspecto que entiendo merece algo de atención y es el hecho que el trabajo/servicio en B no tiene reproche en el ordenamiento salvo en el ámbito fiscal. Me explico: cuando se compraron viviendas VPO con sobreprecio y surgía alguna controversia, ambas partes podían discutir sin rubor alguno en los juzgados sobre dicha transacción sin que ese servicio público como es el juzgado proscribiese el acceso a quienes no liquidaron los impuestos debidamente; otro ejemplo: las miles de facturas por reformas o trabajos de oficios en B que han dado lugar a alguna que otra reclamación judicial, cuando ni debieran dejarles pisar el felpudo de los juzgados; más: los alquileres de viviendas sin devengar/liquidar el IGIC/IVA en los contratos acuden al juzgado en caso de impago y hacen exactamente el mismo uso del servicio de justicia que el que ha liquidado debidamente sus contratos; lo mismo en los contratos de trabajo, donde sin pudor se discute sobre sueldos en negro en los juzgados sin que se pueda evitar el acceso aún a costa se sacrificar la parte más débil. En sanidad otro tanto. Si hubiere un reproche más contundente en el ordenamiento para esas conductas algo cambiaría pero mientras la cuestión dependa de que te pillen o no pues no avanzaremos mucho más que lo que permitan los servicios de inspección.

  • El problema de la economía sumergida no es su volumen, es su estructura. Estados Unidos podrá tener un 7%, pero si el 7% se refiere sólo al tráfico de drogas en un país en el que llevar armas es constitucional genera una cantidad de violencia que acarrea unas externalidades que hacen aumentar el gasto público en policía y cárceles, aunque no soy un catastrofista y creo en los límites "naturales" de la actividad criminal como Levitt.
    La economía sumergida en mi ciudad, Valencia, ha crecido exponencialmente en los últimos años, pero básicamente asociada a la prostitución. Y la prostitución ha crecido gracias a las políticas de grandes eventos que han supuesto un gran estímulo de gasto público keynesiano que en vez de mejores carreteras y universidades nos ha propiciado los mayores burdeles de Europa. El problema, por lo tanto, es que el dinero público se ha invertido en actividades cuyo retorno se ha ido a la economía sumergida (no han pagado impuestos). Es decir, hemos subvencionado con dinero público de forma indirecta la prostitución, que además está libre de impuestos y, por si fuera poco, gracias a la extendida corrupción de esta sociedad el dinero público se ha gastado en compra de estos servicios mediante la emisión de facturas falsas (caso EMARSA).
    En ese 20% español de economía sumergida saber qué peso tiene la prostitución, el tráfico de drogas, la piratería ilegal de contenidos culturales e incluso el sector de hostelería y alimentación es la pregunta relevante.
    Los fontaneros son un tema menor, me temo.

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