El proyecto CORE Economics – un nuevo currículo para la economía

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Ya les he contado un par de veces de pasada que estoy colaborando en CORE economics , un proyecto liderado por mi colega Wendy Carlin y financiado por el Institute for New Economic Thinking (INET) para rediseñar el currículo básico de economía pero las recientes movilizaciones de estudiantes en favor de cambios en el currículo
(ver aquí, aquí o aquí) hacen quizá más útil que lo describamos un poco. En un momento les voy a dejar con un artículo que escribió Wendy en el Financial Times, describiendo los principios inspiradores. Pero déjenme que les cuente un poco más en concreto qué estamos haciendo y qué van a poder ver en breve.

  1. Un grupo bastante grande de economistas (y diverso, en nacionalidad, temática de investigación y metodología) estamos creando el texto para las distintas unidades (a mí me toca colaborar con Daniel Hojman en la unidad 4, con mucho input de Sam Bowles, Wendy Carlin y Margaret Stevens que se encargan de que el texto tenga coherencia con otras unidades). Por tanto es un esfuerzo mucho más colectivo que un material didáctico estándar.
  2. Una vez los textos están preparados se envían para su edición a un equipo de magos de la Universidad Azim Premji en Bangalore (al nivel de nuestro mago local, Pedro Artiles, que diseña estas páginas y sus inolvidables dibujos). Gracias a ellos este material va a ser mucho más interactivo que el texto estándar.
  3. El material será open-access (yo habría dicho gratis, pero así escondo mi viejunez), gracias al apoyo financiero de INET y a la contribución voluntaria a los bienes públicos de los escritores.
  4. El curso que viene ya comenzaremos a enseñarlo en una red de universidades distribuidas por todos los continentes (mis alumnos de UCL podrán disfrutar del material, aunque tengan que sufrirme a mí). Estamos intentando hacer una evaluación lo más rigurosa posible, aunque Manuel Bagüés ya me ha avisado de que es básicamente Mission Impossible.
  5. El objetivo básico es, como dice Wendy, “enseñar economía como si los 30 últimos años hubieran pasado”. Muchas de las críticas a la economía se basan en que una proporción amplia del público no sabe que en economía hace ya mucho tiempo que se hace investigación prescindiendo el “homo oeconomicus”, con agentes cuyas preferencias no son únicamente egoístas o completamente racionales. Asimismo los problemas que a menudo hemos tratado aquí de distribución y el desarrollo económico ocupan una parte importante de la agenda de muchísimos investigadores de primera fila, y no solo de Thomas Piketty . Y algunos dilemas sociales globales, como el cambio climático también ocupan a menudo muchas páginas en nuestras agendas de investigación (otro tema que aquí hemos tocado, aunque quizá no con la frecuencia que merece).

No me enrollo más, les dejo con el texto de Wendy en el FT, que puede ver también aquí en el original.

Esta podría ser una edad de oro para la economía. Los avances recientes en la teoría, la historia económica y los métodos cuantitativos han proporcionado herramientas para abordar los acuciantes problemas de la desigualdad de oportunidades, la inestabilidad financiera y el cambio climático. En las librerías de los aeropuertos, Freakonomics, ¿Por qué fracasan las Naciones? y Exuberancia irracional compiten con lo último de John Grisham. Los estudiantes acuden en masa a los cursos introductorios.
Entonces: ¿por qué los economistas tienen tan mala prensa? Todo el mundo sabe ahora que perdimos el tren en 2008. Las tendencias en los precios de la vivienda y el endeudamiento estaban en los datos, pero no les prestamos atención. Tampoco dimos explicaciones convincentes de lo que salió mal. Algunos economistas abogaron por políticas que contribuyeron a la aparición de la crisis y exacerbaron el desempleo resultante y la inseguridad económica. Estos fracasos pueden atribuirse a la complacencia entre los economistas de que la economía de mercado poco regulada se haría cargo de sí misma.

Pero hay otra razón para el descontento con la disciplina. Nuestros estudiantes están entre los que hojean los best-sellers de economía y tienen ganas de participar en los debates políticos. Pero no están contentos con lo que reciben en clase. Ellos se avergüenzan cuando no se ven más capaces de explicar la crisis de la eurozona o el desempleo persistente que sus compañeros de estudios en ingeniería o arqueología.

Sus profesores tampoco están satisfechos. El jefe de departamento en una de las mejores universidades en Turquía lamentó que los estudiantes resolver cualquier ejercicio de matemáticas que les ponga delante, pero si se le pregunta acerca de la economía, “su razonamiento no es diferente que el de un taxista, y a veces un poco peor informado.” los que emplean a nuestros graduados no están más contentos, como se desprende en un debate sobre la enseñanza de la economía en el departamento del Tesoro del Reino Unido la semana pasada.

¿Ha perdido la economía el contacto con la realidad? No lo creo. Es cierto que las últimas tres décadas han generado desafíos muy diferentes de aquellos a los que los economistas se enfrentaron tras las consecuencias de la Gran Depresión. La inestabilidad financiera encabeza la lista de esos problemas en la mente del público, pero no menos importantes a largo plazo son los problemas del cambio climático y las crecientes desigualdades de riqueza y oportunidades económicas.

Pero la economía no está peleando la última guerra. Las últimas tres décadas han visto un flujo de nuevas ideas. Los métodos experimentales han revolucionado no sólo la forma en que hacemos la investigación, sino también nuestra concepción de cómo y por qué las personas se comportan como lo hacen. Las personas son mucho más equitativas y éticas que el llamado Homo Oeconomicus de los manuales de economía. Y tampoco son tan inteligentes y calculadores en la búsqueda de su propio interés.

El hecho de que somos más agradable y menos inteligentes de lo que los economistas supusieron en su día tiene implicaciones directas sobre las políticas necesarias para hacer frente a los problemas de la inestabilidad financiera, el cambio climático y la desigualdad económica. La nueva investigación expande en gran medida el conjunto de acciones políticamente viables y económicamente eficaces para garantizar un planeta sostenible y para nivelar el terreno de juego económico.

Otro ejemplo: la mejora de las técnicas de modelización por ordenador de las interacciones complejas entre millones de agentes económicos puede ayudar a diseñar políticas para hacer frente a la volatilidad financiera y la degradación medioambiental.

Sin embargo, para nuestros estudiantes - especialmente aquellos en los cursos básicos del currículo - todo esto es un secreto bien guardado. Imponemos un plan de estudios cada vez más alejado de lo que los economistas sabemos ahora, y aún más distante de los problemas acuciantes que atrajeron a nuestros estudiantes hacia la economía para empezar.

Nataly Grisales, escribiendo en un periódico estudiantil en Bogotá sobre su decisión de estudiar economía, dijo: “un profesor mencionó que la economía me daría una manera de describir y predecir el comportamiento humano a través de herramientas matemáticas, lo que me parecía fantástico. Ahora, después de muchos semestres, tengo las herramientas matemáticas; pero toda la gente que quería estudiar ha desaparecido de la escena."

No había necesidad de decepcionar a Nataly. Los economistas tienen ahora los datos y herramientas conceptuales matemáticas y de otro tipo para poner a las personas reales el centro del escenario. Es por ello que el Institute for New Economic Thinking (INET) está creando materiales de acceso abierto para un nuevo plan de estudios diseñado para capacitar al estudiante como un usuario activo de la economía en lugar de simplemente como un consumidor. La tecnología digital y los métodos de enseñanza interactivos introducirán a los estudiantes a una disciplina empírica. Aprenderán a usar la evidencia de la historia, los experimentos y otras fuentes de datos para elegir entre explicaciones competidores y para evaluar la eficacia de las políticas.

Para el público, la economía es un agujero negro: los que entran en la profesión parecen perder la capacidad de comunicarse con los demás mortales. Esta no es la razón por la que nuestros estudiantes se están matriculando en nuestros cueros: ellos preferirían ser parte del debate.

Este es un gran momento para ser un economista. Ya es hora de que lo hagamos también una edad de oro para ser estudiante de economía.

Wendy Carlin dirige el proyecto de currículo INET y es catedrática de economía en el University College London.

Hay 27 comentarios
  • El proyecto, a pesar de que esté financiado por Soros-entre otros- tiene muy buena pinta.
    Sólo espero que, al contrario que pasa con la mayor parte de los manuales, dé cabida al necesario pluralismo y los estudiantes aprendan que hay otros economistas y corrientes de pensamiento distintas de las ortodoxas.
    Saludos.

    • Pues si lees los artículos que escribe Soros da gusto.

      Yo en cambio espero que aúna por una parte la accesibilidad con la calidad del material. Que un estudiante que tenga cierto interés por la materia acabe no solo teniendo unos conocimientos básicos de la misma sino queriendo saber mucho más. Por supuesto, y como ya es costumbre en muchos manuales, que sea capaz de mostrar un choque de ideas en economía, pero siempre las mismas estén bien fundamentadas, científicamente hablando, no por pura ideología (vamos, no metamos recetas "homeopáticas" por la demanda de sus fans).

  • Tan atractiva como necesaria que entiendo resulta la iniciativa, es llamativo (no me atrevo a darle más valor que el "llamativo") que al tratar de engancharse al RSS, "sólo" estemos "10 readers"...
    El blog cotilleo tiene 25... y el RSS del AS tiene más de 4.000...

    (x si sirve de ayuda, para los que se pregunten que son los readers, básicamente son las personas que están enganchadas con algún programa a estos portales para tener de manera continua los enlaces de novedades que publican).

  • Una gran iniciativa. Estoy deseando ver los resultados. Echo de menos en el curriculum los temas anexos. Una nueva carrera de Economía no se construye solo con la Teoría Económica, por bien orientada que esté. ¿Se incluirán, por ejemplo, 'nuevas' herramientas como la simulación o el análisis espacial? Cuando hablamos de agentes heterogéneos no solemos considerar que la simple localización espacial ya es una fuente de heterogeneidad. Y las redes... la Economía del siglo XXI no puede tener otra base que el análisis de redes sociales 😉 Enhorabuena, en todo caso.

  • A mi, para ser sincero, la parte de macro no me ha gustado mal. Me parece mal diseñada y que enfatiza las cosas erroneas. Yo haria algo totalmente distinto.

    Y lo de "la mejora de las técnicas de modelización por ordenador de las interacciones complejas entre millones de agentes económicos puede ayudar a diseñar políticas para hacer frente a la volatilidad financiera y la degradación medioambiental" me suena en exceso a "Agent-based models" que en economia me parece que no han llevado a ningun sitio.

    Espero que os vaya bien, pero no creo que este sea el futuro.

    • Yo no estoy de acuerdo. Es cierto que hasta ahora los resultados han sido (¿muy? 🙂 ) limitados, pero hay solidas razones para confiar en las posibilidades de los ABM. 1) Es una metodología más general: se puede considerar que los modelos tradicionales utilizan agentes, aunque muy básicos.
      2) Las crecientes disponibilidades de datos individualizados (Big Data) no son aprovechadas adecuadamente por la Economía tradicional.
      ¿Si los ABM son tan buenos, por qué no están obteniendo más resultados?
      En mi opinión se debe a dos factores:
      1) Problemas de calibración. Los métodos habituales no sirven para calibrar modelos tan complejos. Probablemente habrá que utilizar para ello una aproximación evolutiva.
      2) Muy pocos economistas buenos se dedican a ello. La mayor parte son físicos, matemáticos o informáticos y aunque técnicamente son muy sólidos, como es lógico, tienen lagunas en nuestra disciplina (¡menos mal!). Las razones de esta escasez de economistas puede encontrarse en el desconocimiento de las posibilidades de estas aproximaciones o, simplemente, porque consideran que no les hace falta usar nuevas metodologías ya que consideran aceptables los resultados que obtienen y, hoy por hoy, son más fácilmente publicables. ¡Anímate! El que prueba repite 🙂

    • Fascinante discussion, pero como yo no he visto aun todo el material le he preguntado a Wendy sobre ABE "we are hoping to have some simulations – as we discussed – but no teaching of ABMs. I’m pretty agnostic about them but maybe they will be illuminating about some things." En particular, y a eso se refiere con "as we discussed", habra una simulacion (porque yo insisti) que muestra que al equilibrio competitive se puede llegar con zero-intelligence traders
      https://gnunet.org/sites/default/files/JPE%20(1993)%20-%20Gode%20%26%20Sunder%20-%20Allocative%20Efficiency.pdf
      Tambien sugeri que hubiera alguna simulacion de contagio financiero en redes:
      http://rspa.royalsocietypublishing.org/content/466/2120/2401.full

      • El paper de Gode y Sunder me parece muy bien. Mi queja se centra mas en que en Macro hacemos muchisima simulacion y nada de eso parece estar en COREECON. Es mas, parece dar la impresion que ni siquiera hacemos esas cosa. Hablar de ABMs (aunque solo sea con simulaciones) pero no de la literatura de agentes heterogeneos como la que hace Marco Basseto o Cristina de Nardi (por mencionar dos personas en UCL) me parece un tanto paradojico.

  • Punto 3.- "Yo habría dicho gratis..."

    ¿No quedamos en que era "hubiera"? ....o hubiese.

    Mal empezamos, creo.

  • "No solo de...."

    Es "No sólo de Thomas..."

    ¿Era imprescindible escribir tan mal y redactar de esta manera tan grosera?

    En la última frase no hay concordancia de número. Y prefiero dejarlo así.

    Mal asunto.

  • No conozco ningún modelo económico tradicional que utilice datos a nivel de individuo.
    Todo lo que no sea a ese nivel son datos agregados y los datos agregados desaprovechan información.
    Es posible que los ABM no sean la solución pero que lo que hay ofrece rendimientos cada vez más decrecientes está claro.

    • Pues son malisimas noticas para mi porque quiere decir que mi tesis doctoral (donde siempre crei que empleaba datos inviduales de consumo de mas de 10000 personas) no existe.... Me imagino que me quitaran la catedra cuando se enteren que no soy doctor.

      No, mas en serio: existe una literatura abrumadoramente grande que emplea datos a nivel de inviduo: toda la gente que hace microeconometria que hace? todos los modelos de I.O. que emplean datos de empresas concretas? Y todos los modelos de subastas que emplean datos de subastas concretas? Y todos los modelos que estiman juegos? Y toda la gente que estima modelos de reders (eh, yo tengo uno en el JEEA;)? Y en macro, toda la literatura de agentes heterogeneos que emplea datos invididuales? Pero si es que yo doy un semestre entero de esto en segundo de doctorado (bueno, estos dos ultimos años no, que tenia teaching reduction 😉

      En serio, el que los economistas solo empleen datos agregados no es verdad desde hace mas de 25 años.

      • Seguro que no te quitan el doctorado 🙂 , pero tienes toda la razón. Como es habitual me explique mal. Me refería a la utilización de toda la información disponible a nivel individual para generar modelos globales análogos a los DSGE. Que yo sepa, no hay modelos que permitan aprovechar todas las posibilidades que ofrece la integración mediante statistical matching de las diversas fuentes estadísticas existentes para crear una versión digital de la sociedad a escala 1:1. Aunque sabemos que, por el momento, esta representación nunca será del todo 'real' debido al secreto estadístico, si se utiliza toda la información disponible sería indistinguible de la realidad ya que si hubiera alguna información adicional que mostrara que la imagen es incorrecta se incorporaría. Los ABM son capaces (teóricamente) de gestionar esa masa enorme de datos y de integrar de forma natural avances en ámbitos que prometen ser muy relevantes para la Economía como la neurociencia o la inteligencia artificial. ¿Serán el bálsamo de Fierabrás? Seguro que no, pero son muy prometedores y permiten aprovechar recursos -computación, datos- que ahora están claramente infrautilizados.

  • A mi, cuantos más materiales pedagógicos, mejor. Pero no entiendo por qué hay que dar pábulo a la idea de que a los economistas "se nos escapó lo del 2008". ¿No prestamos atención a las cifras? ¿Y esta conferencia qué es?, ¿una reunión de segundas filas? No sé vosotros pero en el 2005 a lo que yo me dedicaba era a contar cosas de burbujas y a organizar debates sobre si lo que veíamos era o no una burbuja.

    A estas alturas tendríamos que tener claro que no se podía saber.

    Todo lo demás es dar argumentos a quienes creen que se puede aprender economía sin aprender antes muchas matemáticas y estadística. Haríamos un flaco favor a los futuros estudiantes de economía.

      • @Luis: En aquellos días la mitad decía que sí y la otra que no. A posteriori la mitad tendría razón pero eso no me dice nada.

        • Acertar no fue una simple cuestión de suerte sino de tener en cuenta el sector financiero y sus crisis cíclicas. En concreto, tener en cuenta flujos de crédito, activos financieros y niveles de deuda. Minsky, vaya.

  • Hola Antonio!

    Enhorabuena! Es una necesidad que afecta a la Universidad y a Secundaria. Desgraciadamente nuestros nuevos currículos Lomce poco actualizan los contenidos.

    Ojalá pudiéramos hacer algo similar en Secundaria, ojalá...

    ¡Ya con ganas de ver los materiales!

  • Vaya, dos economistas (Ph. D. in Economics ambos) discutiendo. Bueno, hasta ahí nihil novum sub sole. Lo que ya me resulta chocante es que una de las partes reconozca su ignorancia sobre la utilización de datos no agregados en la investigación económica. Un noble gesto que le honra.
    Supongo que nunca es tarde para aprender explorar nuevos territorios (?).

  • Yo no me fiaría un pelo de INET ni de su fundador George Soros. De hecho, todo esto no parece ser más que otro caso de Economía Gatopardo (cambiarlo todo para que nada cambie):

    http://larspsyll.wordpress.com/2014/03/30/is-inet-nothing-but-a-trojan-horse-of-the-financial-oligarchy/
    http://rwer.wordpress.com/2014/04/15/inet-marginalizing-heterodox-economics-rather-than-transforming-the-discipline/
    http://rwer.wordpress.com/2014/04/02/reformist-economics/
    http://www.boeckler.de/pdf/p_imk_wp_112_2013

    Por otro lado, en nada se ha avanzado si la "nueva" Economía que se enseña sigue basándose en los 3 axiomas neoclásicos de siempre (lo cual sigue siendo, ciertamente, el caso):

    http://www.paecon.net/PAEReview/issue38/ArnspergerVaroufakis38.htm

    Por último, me da bastante gracia el comentario de Nataly Grisales recogido en el artículo de Wendy Carlin: "la economía me daría las herramientas para describir y predecir el comportamiento humano por medio de herramientas matemáticas". Por desgracia (o por suerte) todavía estamos muy lejos de la psicohistoria: el contexto histórico socio-cultural es imprescindible para entender la realidad. En este sentido, los modelos económicos existentes son simplemente risibles, por muy basados en agentes heterogéneos que estén.

  • La inciativa me parece muy prometedora. Wendy Carlin tiene la virtud de ir adaptando su manual de macroeconomía a medida que la realidad macroeconómica va cambiando, no con los típicos recuadros que se incorporan a un texto más o menos inamobible, sino reescribiendo completamente el libro. Su manual de 1990, Macroeconomics and the Wage Bargain, es uno de los primeros en incorporar el modelo de competencia imperfecta para el lado de la oferta (WS-PS) en la macro intermedia, con el fin de abordar los problemas de desempleo estructural. En 2006 reedita el manual con un nuevo título, Macroeconomics, Imperfections and Policies, donde, de forma novedosa en los manuales de macro intermedia, sustituye el IS-LM por un modelo con banco central que optimiza buscando un objetivo de inflación. Ahora está a punto de sacar una tercera versión del manual, con título Macroeconomics: Institutions, Instability and the Financial System. He tenido la oportunidad de leer y comentar el draft del libro y se ve un gran esfuerzo por incorporar el lado financiero en el análisis macroeconómico y hacerlo accesible a un estudiante de grado.
    Que yo sepa, las versiones ya publicadas no han sido traducidas al castellano, lo que me parece asombroso. Ya veremos si hay más suerte con la nueva versión.

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