¿Corrompe la acción del Estado?: el caso de la educación y la Iglesia

Con Anxo Sánchez

Anxo les ha contado recientemente un experimento que sugiere una influencia corruptora del mercado en los valores morales, y la semana que viene Antonio les hablará sobre un libro dedicado en general a la relación entre moralidad e instituciones. Pues insistiendo en este asunto, y aprovechando que estamos en semana de PAU (Prueba de Acceso a la Universidad), vamos describirles como la acción del Estado también puede corromper, incluso a una institución cuya misión es precisamente el desarrollo y la preservación de valores morales superiores, la Iglesia.

En este blog hemos hablado bastante de la LOMCE (aquí o aquí). Y generalmente nos hemos negado a entrar en la discusión de los aspectos que tienen que ver con la religión y la lengua, porque, por desgracia, nos parecía que la discusión pública de estos aspectos es muy visceral e involucra argumentos bastante subjetivos, que idealmente deberían mantenerse separados de la educación.

Hoy, sin embargo, nos vamos a saltar esta política en lo tocante a la religión, dado que es por esta asignatura precisamente por lo que aparece esa corrupción de la que hablábamos antes. La LOMCE estipula que la nota de la asignatura de religión, que es optativa en el bachillerato, se utiliza para calcular la media del bachillerato igual que cualquier otra. A su vez, esa nota media es la mayor contribución a la nota de acceso a la universidad, que es un promedio pesado de la nota del bachillerato y la de la PAU. Es en este contexto en el que hay que leer la noticia recientemente aparecida en los medios de comunicación: el número de alumnos que toman religión en primero de bachillerato se ha prácticamente duplicado en el primer año en el que se aplica esta norma, pasando de 67.807 a 130.078 estudiantes. No es evidente que se pueda establecer de manera férrea una relación de causa a efecto, pero lo que sabemos sobre ciencia social y psicológica nos hace ser escépticos sobre la posibilidad de que la prevalencia del sentido religioso se duplique de una cohorte a otra. De hecho, la propia Conferencia Episcopal afirma que "en la vida pública, el silencio sobre Dios se ha impuesto como norma indiscutible. Este silencio va produciendo una falta generalizada de aprecio y de valoración no sólo del cristianismo, sino de cualquier referencia religiosa. Cada vez más la mentalidad de nuestros conciudadanos, también de no pocos cristianos, y especialmente de las generaciones nuevas, se va haciendo pragmática, sin referencias habituales a Dios y a la vida eterna". ¿A qué puede obedecer entonces este súbito incremento?

La explicación más sencilla es que los alumnos intentan maximizar su nota media de bachillerato eligiendo una opción más fácil o con mayores garantías de buenas calificaciones. Si la asignatura es “más fácil” que otras, el cambio es muy consistente con lo que sabemos sobre teoría económica, y además valdría para explicar el interés del Gobierno en establecer que la religión cuente para la nota media del bachillerato. Básicamente, se está “sobornando” a los estudiantes para que dejen alguna materia académica en favor de la religión (las otras optativas en primero de bachillerato son "Tecnología Industrial", "Tecnología de la Información y las Comunicaciones", "Cultura Científica", "Segunda lengua extranjera" y "Lenguaje y práctica musical"). De la lectura del temario se desprende que esta opción, la de que la asignatura es más fácil, es bastante razonable. Por ejemplo, entre sus estándares evaluables se encuentran perlas como que el alumno "reconoce con asombro y se esfuerza por comprender el origen divino del cosmos y distingue que no proviene del caos y el azar" y debe "conocer y aceptar con respeto los momentos históricos de conflicto entre la ciencia y la fe, sabiendo dar razones justificadas de la actuación de la Iglesia". Así pues, la elección de la asignatura de religión no es una lección moral muy ejemplarizante.

Lamentablemente, España no es el único lugar donde se realizan este tipo de sobornos relacionados con la educación y la religión. En el Reino Unido el Estado financia con fondos públicos escuelas religiosas, aunque en este caso de una pluralidad de religiones, y el Estado británico no permite que estas escuelas cobren ningún tipo de tasa adicional, donación “voluntaria” y otros trucos de dudosa legitimidad que ocurren por nuestros lares en muchas escuelas concertadas. El problema en el Reino Unido es que, a diferencia de España, y en este caso nos parece que para peor, la admisión a estas escuelas da prioridad a los alumnos por el “nivel de religiosidad de la familia.” En particular, los miembros de la Iglesia tienen prioridad respecto a los que no lo son, y dentro de los miembros, la asistencia a la iglesia, debidamente certificada por el párroco, pastor o rabino, otorga un nivel de prioridad mayor. Un colega profesional, que ni siquiera es anglicano ni creyente, va todas las semanas a la iglesia anglicana de su barrio con el objetivo de que el párroco tome nota de la asistencia para emitir el oportuno certificado. Otra colega española, que va a la iglesia por convencimiento, me manifestaba que la idea de que alguien vaya a la iglesia empujado por un sistema de incentivos perverso le producía una evidente aversión moral. Este problema se extrema en el caso de Irlanda donde conseguir escolarizar a un niño no bautizado (por no hablar del hijo de una pareja no tradicional) es complicado, dado que un 90% de las escuelas estatales están controladas por la Iglesia.

La solución natural a estos problemas es poner más distancia entre el Estado y determinadas instituciones. Pero por ser constructivo quizá también vale la pena preguntarse por las razones por las que los estudiantes tienen estos incentivos e ir por una solución adicional que además arregle otros problemas. Si nuestros estudiantes no tuvieran programas excesivamente sobrecargados y muchas asignaturas de nulo valor científico y de dudosísima utilidad para sus estudios universitarios y para la vida en general, es improbable que se decantaran por tomar una “fácil” para aliviar sus requisitos de entrada.

Y de manera similar, si las escuelas públicas aconfesionales fueran en media tan buenas como las religiosas, el soborno de las Iglesias británicas no existiría. Como escribía en 2010, en The Times, Lord Sacks Rabino en jefe de las Congregaciones Hebreas Unidas de la Commonwealth “he aquí la paradoja. Vivimos en la que es posiblemente la era más secular desde que el Homo Sapiens puso por primera vez pie en la tierra y Europa es el continente más secular. Sin embargo, las escuelas religiosas son una industria en auge en nuestros días. Más y más gente las quiere, y está dispuesta a hacer lo imposible para conseguir que se admita a sus hijos. Esto se aplica también a padres que no son religiosos. ¿Qué está pasando?"

Pues lo que está pasando es lo que decíamos al principio: la cercanía al Estado de la Iglesia no está consiguiendo mejorar nuestra vida moral, más bien lo contrario. Sirve de ayuda a intereses espurios, y llena las iglesias y las clases de gente que no quiere estar en ellas. Alguien con responsabilidad en ambas instituciones debería reflexionar. Y, de paso, centrarse en otros problemas educativos importantes.

Hay 35 comentarios
  • El análisis de datos es interesante, pero la valoración de los mismos y su calificación de "soborno" es, como mínimo, arbitraria. Parece más lógico apuntar que los hitos previstos en la valoración de la asignatura son los propios de una materia de contenido tan "vaporoso" como es la religión (sea cual sea) son de fácil consecución y sujetos a una mayor subjetividad por parte del profesorado, y no pretender imaginar una conjura político-episcopal para fabricar cristianos por medio de la flexibilización de las calificaciones.

    En la práctica, sin ir más lejos, el profesorado de esta asignatura suele ser más laxo a la hora de calificar a los alumnos, pero eso parece responder más a la propia formación y personalidad habitual de los docentes y no a una conjura general de captación de cristianos.

    Todo eso, sin contar el más que residual impacto que tiene sobre la nota final escoger o no la asignatura.

    En fin, estoy de acuerdo con que se está produciendo una banalización a la hora de escoger esta asignatura por motivos que van más allá de la creencia, pero el trasfondo intencional que transmite el artículo me resulta más que chocante.

    Un saludo

  • A mí me parece razonable imputar intencionalidad, que no es lo mismo que probarla, claro. Hay una sospecha fundada porque: a) el que los estándares son más bajos, por la razón que sea, como dice usted, es de dominio público, y b) porque para muchos estudiantes cada décima cuenta, y también es de dominio público que hay muchos estudiantes que ya escogían las asignaturas estratégicamente. Por poner otro ejemplo, yo he escuchado a muchos estudiantes de ciencia decir que escogían economía, en lugar de dibujo técnico "porque es más fácil". Dada la confluencia era natural esperar la subida que se ha producido, y los que tomaron la decisión debían saberlo. De ahí a suponer que tomaron la decisión a propósito, el salto es corto.

    • El dominio público, esa fuente inagotable del saber verdadero: no definido, no conocido, no falsable, y por todo ello, tan versátil para cualquier argumento.
      Un saludo.

      • Es perfectamente falsable. Basta hacer una encuesta y preguntar a la que gente lo que piensa, y lo que piensa que otros piensan, y lo que piensa que otros piensan que otros piensan. Teóricamente habría que seguir indefinidamente, pero sospecho que en un par de etapas converge. Y como pueden ver es perfectamente definido, conocido y estudiado. El artículo seminal de Aumann todavía me impresiona fuertemente cada vez que lo leo, vale la pena.
        http://www.jstor.org/stable/2958591

        • Buen intento, pero no.

          De http://dle.rae.es/?id=E7NKfBh

          ser del dominio público algo

          1. loc. verb. Ser sabido de todos.

          Y en ese sentido lo usaba usted, y yo, ya que la definición que nos da de common knowledge es inaplicable en su frase sobre estándares. Y es obvio que ni sabemos lo que sabe la gente, ni lo podemos saber, ni aunque supiéramos lo que la gente cree que sabe, que es lo único que podríamos saber, afecta en nada a la realidad. En este caso, sea o no de dominio público el que los estándares son más bajos, eso no nos dice nada sobre los estándares.
          Un cordial saludo.

          • Al contrario. Mi definición no hace más que precisar lo que la Academia deja vago e impreciso. Y digo como se puede falsificar. Yo aún estoy esperando otra definición alternativa de como se podría hacer. Pero se me ocurre algo. Pongamos a 200 estudiantes al azar a estudiar Religión y a otros 200 matemáticas, y después veamos que tal les va en el primer curso del grado....

  • Excelente artículo. Bastante alejado de la habitual línea editorial de este blog, lo que le aporta mucho más valor (al artículo y al blog), todo sea dicho.
    La inclusión de Religión como optativa en Bachillerato con repercusión en la media ha sido claramente intencionada. Hay centros en los que la media de esta asignatura en primer curso de Bachillerato supera el 8,5.
    Es indiscutible el poder de la Iglesia Católica en nuestro país. La comparación con el entorno europeo y más específicamente con Reino Unido es inútil, por cuanto sabemos de ese poder católico en las más altas instituciones de nuestro estado.
    Lo único que echo en falta es profundizar en el propio planteamiento: ¿qué hace Religión como optativa en Bachillerato?, ¿qué tipo de preparación supone, incomparable con el resto de asignaturas que forman la oferta?, ¿aceptaríamos otra paraciencia como asignatura optativa?, ¿por qué ese diseño LOMCE tan alejado del Humanismo pero manteniendo Religión?

    • Yo creo que no es inútil, porque muestra que no hay algo especial en España. El problema es la cercanía del Estado a la Iglesia. El otro ejemplo paradigmático es Estados Unidos, que con una separación mucho más estricta entre las dos instituciones es mucho más religioso. Pero claro, los "founding fathers" fueron al Nuevo Mundo escapando de la persecución religiosa derivada de que el rey inglés era además el líder de la iglesia anglicana.

    • Gracias Lector, aunque me llama la atención lo de la "línea editorial" de este blog, que que yo sepa no existe: cada colaborador dice, decimos, lo que le da la gana, y a mí me parece bastante claro que hay posturas muy diferentes.

      Dicho eso, creo que, como ya se ha dicho una infinidad de veces en el blog (en este punto sí hay bastante consenso), en el bachillerato, en nuestras enseñanzas en general, sobran asignaturas. Muchas. Está claro que ofrecer "Homeopatía" o "Reiki" en pie de igualdad con la Religión es una opción, pero lo mejor a mi modo de ver es dejarse de milongas y estudiar lo fundamental en profundidad. Lengua y Matemáticas (las mismas para todos, nada de nivel A y B, o ¿aceptaríamos una Lengua A y una B?) y pocas cosas más, quizá Historia, Filosofía, Física y Biología. El resto, sobra.

  • i) Hay muchas razones por las que la asignatura de religión (católica) ha tenido siempre un número de estudiantes que no se corresponde con sus méritos académicos o el nivel de implantación de la religión entre los jóvenes españoles. En los IES rurales, religión era la única optativa en ESO cuando yo estudié y, por tanto, la única manera de influir con tu elección en el grupo al que te asignan. A menos que tu familia sea atea o agnóstica practicante, la elección tiene más que ver con tus expectativas de qué otros niños van a elegirla que con lo que esperas aprender de la cháchara del cura de turno.

    ii) Sobre la "hipótesis de secularización" que mencionais al final hay muy poca evidencia empírica disponible. EEUU es un caso claro de país que se ha vuelto más religioso con el tiempo. Otros ejemplos son el norte de África, Turquía y China. La secularización, si existe, es una "excepcionalidad europea" (sobre esto precisamente acaba de salir un artículo en el JEL).

    • Gracias, Daniel. La cuestion de la secularizacion es obviamente algo europeo. Pero el punto del gran rabino es importante: dado que Europa se seculariza, y eso si que es un hecho, por que cuando tienen la oportunidad los padres no religiosos escolarizan a sus hijos en escuelas religiosas? Mi hipotesis es que los profesores de esas escuelas en el Reino Unido estan, por razones variadas, mas motivados, y al menos son percibidos como mas efectivos. Y esto hace que los padres acepten una educacion menos acorde con sus creencias.

    • Gracias Daniel, sólo una aclaración: en el post lo que se constata es que el número de alumnos de religión se ha doblado al adquirir carácter evaluable para la media del bachillerato. Si antes había muchos o pocos, en entornos urbanos o rurales, no es importante para el argumento del post, como tampoco son las razones por las que la escogían religión.

  • La contestación a la pregunta del rabino sobre la aparente paradoja y la presunta mejor calidad de las escuelas confesionales tiene otra posible respuesta.
    Cuando las escuelas financiadas con dinero público pueden elegir a sus alumnos, tienden a elegir a los de familia de mejor renta, más recursos educativos y relacionales, menos "problemáticos", más integrados en las comunidades mayoritarias (o alternativamente, en la comunidad que profesa la religión minoritaria de que se trate) y excluir los que tienen riesgo de marginalidad, menor rendimiento escolar, familia de clase baja o de una minoría (salvo la propia en su caso). Eso produce escuelas tranquilitas, facilita los buenos resultados sin hacer nada especial, y pone en contacto a los alumnos con otros alumnos que sus padres consideran una buena inversión para el futuro, e incluso a ellos mismos les permite hacer networking a saco con los otros padres.

    Esto se ha comentado muchas veces en el caso de la red concertada en España, no es ninguna ocurrencia nueva. Hablando también de los "sobornos" e inventivos perversos respecto a la PAU, también se sabe hace mucho que, si bien la media del bachillerato de los candidatos es sistemáticamente más alta que la del examen PAU propiamente dicho, la diferencia es mucho más alta y sistemática en los alumnos que vienen de la red concertada. Las cifras que he visto en alguna ocasión (hace años, desgraciadamente no me acuerdo de la fuente) reflejan no décimas, sino unos 2,5 puntos de inflación de expediente, que se dice pronto.

    • En el Reino Unido no pueden elegir por renta. Ni siquiera implicitamente como hacen en Espana poniendo donaciones y tasas o similares. En una escuela religiosa pregunte si habia alguna tasa y me miraron escandalizados. Tampoco pueden escoger por nota. Solo importan distancia y religiosidad. De ahi el "soborno".

      • Gracias por responder.
        En realidad, mientras el centro pueda elegir opacamente (al menos en parte) a sus alumnos, la cosa no cambia demasiado. Los concertados en España no eligen solo implícitamente poniendo una barrera de ingresos, sino que pueden decir (y dicen) a la familia N que sintiéndolo mucho no hay plaza y en cambio encontrar siempre una plaza para la familia M. Y no pasa nada porque el control sobre las matrículas es casi inexistente.
        No hablo de oídas, sino de casos que conozco (de ambas clases) aunque no tengo noticia de estudios estadísticamente significativos sobre ello. Pero el caso es que se puede hacer, y se hace, y siendo ese es el caso, no es una locura inferir que, puesto que hay incentivos para ello, se hace bastante a menudo.
        Desde luego, ignoro si en el Reino Unido las reglas a las que se refiere en la entrada son formales y se controla que se cumplan, o son voluntarias por parte de los centros, y en ese caso pueden cumplirlas con la discrecionalidad que les parezca oportuno.

        • Justo porque en Espana se confunden los efectos de seleccion y calidad me refiero al Reino Unido. Aqui no hay ninguna posibilidad de seleccionar por nada que no sea cercania y religiosidad, no hay tasas y no hay margen para el colegio. Y sin embargo los padres toman decisiones drasticas como obviar sus creencias para entrar en una escuela. Eso es una evidencia prima facie clarisima de que ellos piensan, con razon o sin ella, que esas escuelas son mejores. Y la cuestion es por que los son. Mi sugerencia que detallo en otra respuesta mas arriba es que los profesores o la gerencia estan mas motivados.

  • Magnífico post. Cuando la asignatura consiste en adoctrinamiento o transmisión de una fe - inasible a la razón, por lo demás- la propia idea de evaluación es disparatada. ¿De qué se trata, de un "examen de conciencia"? ¿Cómo se realiza? ¿O son más bien los "actos externos" que evidencian la fe adquirida? ¿Se sigue a los alumnos en su vida diaria, se confiesan? La lectura de la Resolución de la Dirección General de Evaluación y Cooperación Territorial de 11 de febrero que regula la cuestión y que citáis en la entrada muestra que hay objetivos de aprendizaje consistentes en la adquisición de "conocimiento" ("nombrar lugares y hechos importantes de la historia cristiana") pero otros son puramente actitudinales ("expresar asombro por lo que Dios hace"). ¿El 5 que está en el asombro "medio" y el 10 en el asombro "fanático"? Urge reformar este despropósito incompatible con un Estado que se presume neutral entre distintas visiones de concebir lo bueno.

  • En este local se juega.

    Este mismo efecto empezó a pasar con la implantación de la LOGSE (y después más con todas sus secuelas), desde el momento en que uno podía dejar de estudiar Física en Bachillerato y sustituirla por Ciencias de la Tierra y Medioambiente (aka CTMA), una María de las clásicas, para poder acceder a las mismas carreras. Para los departamentos que impartían esas asignaturas "secundarias" en los institutos, bajar el nivel de exigencia era una manera fácil de conseguir alumnado y mantener los departamentos con gente suficiente (o crecer), en vez que te destinen a un pueblo remoto porque ya sobran profesores en tu centro.

    Sólo conozco evidencia anecdótica de todo esto, y seguro que ha cambiado un montón en los últimos años, pero los incentivos llevan ahí desde el principio: el alumno consigue nota, el departamento consigue alumnos. Que suceda con la religión seguro que tiene un transfondo extra, en la medida en que afecta a competencia entre centros y no entre departamentos del mismo centro. Pero, en números absolutos, así como en la bajada del porcentaje de alumnos que entran en Físicas sin haber estudiado Física en Bachillerato (por ejemplo), ¿seguro que es el caso más importante?

    • Efectivamente, como decimos en la entrada, el problema es un bachillerato sobrecargado de materia de dudosa utilidad y por tanto una solucion adicional al problema es retirar la sobrecarga. Como explico en otro sitio

      http://www.universidadsi.es/

      "El problema es el bachillerato. Los estudiantes tienen demasiadas asignaturas en las que profundizan muy poco, con temarios demasiado extensos y superficiales (¿de verdad alguien piensa que se puede estudiar toda la historia de la humanidad en un curso compartido con otras siete asignaturas de manera seria?). En el Reino Unido los estudiantes estudian tres o cuatro asignaturas en A levels (equivalente a nuestro bachillerato) y cuáles sean esas asignaturas viene solo parcialmente determinado por el grado que quieren realizar. En mi universidad para estudiar economía lo único que se requiere es haber estudiado matemáticas (y tener la máxima nota en ellas). Las otras dos asignaturas pueden haber sido las que los estudiantes quieran (no, no es obligatorio haber estudiado economía, y la evidencia es que no hace falta). En biología se requiere haber estudiado biología en el bachillerato, y luego física, química o matemáticas. La tercera asignatura puede ser la que uno quiera.

      ¿Son mis estudiantes peores que los españoles a los que enseñé en las dos mejores facultades de España? Definitivamente, no.

      Y es que no hace falta meterse en la cabeza ocho o nueve asignaturas por curso como en el bachillerato español para hacer un grado universitario con garantías de éxito. De hecho, probablemente es perjudicial porque impide traer los prerrequisitos realmente importantes bien asentados."

  • En primer lugar una anotación: Imagino que cuando dicen "escuela concertada" se refieren a "escuelas privadas". Las escuelas concertadas, al menos en Andalucía no tiene capacidad de decisión alguna en la elección de alumnos, sino que es la Junta de Andalucía la que lo hace por el sistemas de baremación publicado.

    En otro orden de cosas, aun a pesar de la falta de datos, no parece arriesgado afirmar la clara incidencia que tiene la nota de Religión en la nota media a la hora de que sea elegida como asignatura frente a otras.

    Pero quizás el asunto más serio sea el planteado por el artículo al final: ¿Por qué los padres prefieren, aún a costa de grandes esfuerzos y de aceptar una educación religiosa aún no perteneciendo ellos a esa religión, un colegio concertado o privado frente a uno público? Me temo, y es una suposición infundada, que la búsqueda de esta respuesta abrirá una caja de Pandora muy interesante y que no deja bien parada a la escuela pública.

    Saludos.

    • Como ya he dicho en otras respuestas, esta problematica de la financiacion y la seleccion es un problema solo en España y por esto preferi discutir esta cuestion para el Reino Unido.

      Y es verdad lo de los baremos. Pero: a) muchos concertados piden aportaciones monetarias adicionales que "de facto" seleccionan a los estudiantes por nivel de renta, y b) la baremacion a veces permite un punto discrecional, que se puede usar para por ejemplo hijos de antiguos alumnos, lo que tambien selecciona por renta y educacion en muchos lugares.
      Tambien es verdad que la concertada esta peor financiada en muchos sitios. Una excelente discusion para España esta aqui:
      http://politikon.es/2016/06/07/escuela-concertada-un-mal-equilibrio/

      • Yo voy a contribuir con un ejemplo que obviamente no demuestra nada a la última frase, sobre si la escuela pública saldría bien o mal parada. Yo hago mi vida entre los barrios de Carabanchel y Aluche, de clase media tirando a baja de Madrid. Y conozco a mucha gente que hace grandes sacrificios para llevar a sus hijos a colegios concertados (las famosas aportaciones "voluntarios") mientras que yo los llevo a la pública. Y sinceramente, no veo diferencia alguna, y si la veo, es a favor de la pública; en los CEIPs e Institutos de estos dos barrios hay una gran mayoría de grandes profesionales que trabajan muy bien. Conozco además otros Institutos de la Comunidad de Madrid a los que he ido a dar charlas y tengo la misma impresión. No sé cómo será en Andalucía, pero en Madrid yo creo que la pública es igual si no mejor que la concertada. Con menos piscinas y demás aditamentos de refocile, claro, pero en formación no queda en mal lugar la pública ni mucho menos.

    • Perdona, pero te equivocas por completo. Para empezar, el simple hecho de tener que pagar ya es un sistema de selección del alumnado en función de las rentas de los padres. Y estadísticamente hay una clara correlación positiva entre renta de los padres y rendimiento académico de los hijos, no lo olvidemos. Pero aún hay más: hay escuelas concertadas que entre sus prácticas cuentan el marear hasta que se larguen a los alumnos con un carácter más problemàtico o con un menor rendimiento académico. Así pueden vender a sus futuros clientes que el ambiente del centro es "ideal" y que la nota media de sus alumnos en selectividad es muy alta. ¿Prosigo? Mi mujer por su trabajo no hay año que no tope con nuevos casos de lo que describo y más.

  • Me pregunto que pasaría si un futuro gobierno de Podemos decidiese firmar un convenio con la Iglesia del Subgenio o el culto del Monstruo Espagueti e incluyese en el plan de estudios una asignatura optativa dedicada a la enseñanza de estas religiones. Pensándolo bien, creo que sería un antídoto excelente contra el adoctrinamiento religioso.

    • Estoy de acuerdo en que el próximos gobierno tiene muchos problemas educativos como para meterse en esto. Por esto acabamos diciendo que un bachillerato con asignaturas genuinamente necesarias para la fase educativa o vital posterior y profesores auténticamente motivados y no desanimados es otro antídoto, y probablemente con menos efectos secundarios que crear una asignatura sobre paradigmas de clase en Barrio Sésamo.

      • Bueno, el origen de la Iglesia del Monstruo de Espagueti Volador, de la que confieso que me haría seguidor si tuviera que elegir una religión, es precisamente la pelea contra la enseñanza del creacionismo en versión diseño inteligente en Kansas. Es poner a la gente antes sus propias contradicciones. En España tenemos la ventaja de que sabemos que la religión católica es la única verdadera gracias a nuestros gobernantes desde Carlos I y eso nos ahorra el esfuerzo de pensar sobre el tema seriamente. Así que insisto en lo que dice Antonio: menos asignaturas sobre tonterías y más formación, que no está el país para gastar el tiempo de nuestros jóvenes en enseñarles a asombrarse ante el diseño inteligente del universo.

  • Me centro en el caso de UK. (Lo del Bachillerato hay tantas cosas absurdas, que es imposible hacer un debate sobre el rol de la religion en la educacion).

    Es muy interesante el caso obvio de que los padres pagan un coste para que sus hijos acceden a colegios religiosos. Por tanto es factible que un colegio montado por asociaciones religiosas, y aplicando un criterio religioso, puede tenere externalidades positivas en la educacion. Si eso es cierto, prohibirlo, dando una educacion inferior, por razones ideologicas, es poco jutificable. Te gustara mas o menos el rol de la religion en la educacion de tus hijos. Pero si hay una demanda real y una externalidad positiva, porque prohibirlo?

    El problema esta en que no sabemos si es porque los grupos religiosos son superiores dando una educacion, o la educacion puramente publica inferior. Pero ahora con los Free Schools podremos hacer una comparacion de otros colegios no religiosos, ni publicos, para saber cual de las dos causas es.

    Si es un problema de los sistemas de educacion publicos, entonces abrir las concertadas a mas asociaciones de padres, como son los Free/Charter Schools, seria lo mejor. Pero si al parece las asociaciones religiosas tienen un know-how superior para educar, quitar la opcion de acceder a ella a las familias con menos renta (y con menor acceso a una educacion de calidad) me parece contraproducente. Eso si, por muy buena que pueda ser, ningun padre debe de sentirse obligado a que sus hijos reciban una educacion religiosa.

  • P.D.

    Me sorprende que nadie comente los nombres de las asignaturas. O se pasan de informativas, o no son nada de informativas. Pero que paso con llamar las cosas por su nombre?

    "Lenguaje y práctica musical", porque esto no se le puede simplemente llamar "Musica"
    "Cultura Científica" no tengo la mas minima idea de lo que es como asignatura. Es Ciencia? Es Cultura? Es el Metodo Cientifco? Como se aplica esto? No se que hacer con esta asignatura.
    "Tecnologia Industrial" ni se lo que es! Es ingieneria? Pensaria que es ICT, pero eso es la otra.

    Quien crea estas asignaturas? Tanto cuesta ofrecer asignaturas claras, con nombres concretos? Cuando es dificil tener nombres y asignaturas sensatas, es imposible pensar que el resto del sistema va a ser sensato.

  • Vaya novedad!

    En los ochenta tambien escogiamos religion (vs etica) porque era mas facil!

    Se tendrian que corregir los incentivos. Que tal ponderar las notas de todas la optativas para que tngan la misma media?

    -J

  • El problema no es la religión o la educación religiosa, sino un sistema educativo mal diseñado. Si el sistema estuviera bien diseñado, no habría ningún debate sobre religión sí o religión no. La religión podría estar o no en el sistema escolar sin que nadie la eligiera (o dejara de elegir) por conveniencia académica.

    Tengo hijos en edad escolar. En los tres últimos años hemos vivido en España, Canadá y Reino Unido, tres países con colegios públicos y religiosos sostenidos con fondos públicos. Los tres países tienen tres sistemas de admisión de alumnos distintos y, en todos los casos, el criterio principal de acceso a buenos centros (independientemente de que sean públicos o religiosos) es la renta.

    Las zonas con mejores colegios son más caras. En la Comunidad de Madrid intentaron solventar eso dando los mismos puntos a todos los niños de un mismo municipio, pero no cubren el coste de transporte, por lo que el impacto económico de desplazamiento a una zona con mejores colegios sigue existiendo.

    El Reino Unido es interesante en ese sentido porque hay un criterio que amortigua a la renta: La filiación religiosa.

    El criterio general de acceso es por distancia al centro, lo que supone que las casas más próximas a los mejores colegios (y hay un ránking público y accesible que es casi la única guía real de elección de centro que tienen los padres) son más caras. No importa si el colegio es público o religioso. Pero, si el colegio es religioso y tú profesas esa fe (y hay una serie de criterios y sistemas de certificación según la religión), entras con prioridad sobre los que viven cerca. Eso significa que personas con rentas más bajas pueden acceder a esos centros si certifican su filiación religiosa (el transporte público es gratuito durante la primaria y los niños que viven a más de cierta distancia de su colegio, reciben un título de transporte gratuito para poder asistir sin coste adicional).

    Por otro lado, hay varios factores que influyen en que la educación en centros religiosos tenga un mayor prestigio (lo que no significa necesariamente que sea mejor en todos los casos):

    - Una es la tradición de la religión como baluarte de la cultura y la transmisión de conocimientos. No es casual que lo primero que hizo la Iglesia Católica cuando pudo volver a instalarse abiertamente en el Reino Unido no fue construir iglesias, sino colegios. Tampoco lo es que las comunidades religiosas lleven siglos de ventaja a los gobiernos intentando hacer la educación accesible, tanto a las élites, como a los menos favorecidos. Si no fuera por las comunidades religiosas, los niveles de analfabetismo a nivel mundial serían muchísimo más altos.

    - El valor que otorga la familia a la educación de sus hijos dentro de su escala de valores. Una familia dispuesta a hacer sacrificios, bien sean económicos, bien en tiempo o fidelidad a sus ideas religiosas, demuestra estar muy motivada a la hora de proporcionar todos los medios disponibles para ayudar a sus hijos a recibir una buena educación. Eso, sin duda, impacta de forma positiva en los resultados del niño y, por tanto, del centro.

    En última instancia, el problema del acceso a los centros educativos no es cuál es el mejor, sino a quién le toca ir al peor. Las familias con menos medios y/o que valoran menos la educación de sus hijos dentro de su escala de valores son los que terminan, en general, en los peores colegios. Sólo una verdadera voluntad social y política puede revertir esa tendencia, reforzando esos centros con mejores medios para compensar esa situación de desventaja. Sin embargo, esa voluntad, a todas luces, no existe. Y, de ese modo, la rueda sigue girando.

  • Hola,
    me ha resultado muy interesante este post. Aclaro, antes de seguir, que soy profesora en un instituto público de enseñanza secundaria en Cantabria, mis hijas van a un colegio público y que también conozco la enseñanza concertada como alumna y como profesora. He vivido en mis carnes el debate sobre la LOMCE, y no estoy ni a favor ni en contra de esta ley educativa porque me parece más de lo mismo.
    El tema del crecimiento de la religión este curso es muy simple: la alternativa a Religión no es Tecnología o Francés, que son materias de 4 h semanales, sino Cultura Científica. Alguien preguntaba en qué consiste esta asignatura: se trata de algo similar a lo que fue Ciencias del Munto Contemporáneo, una panorámica sobre la ciencia actual a un nivel muy básico, vamos, lo suficiente para poder leer la prensa y entenderla. Es una "maría". Pero los alumnos han elegido de forma masiva Religión frente a Cultura Científica porque nadie sabía en qué iba a consistir esta nueva asignatura, ni su grado de dificultad: se han quedado con lo "malo conocido". Es de esperar que a medida que las familias y los alumnos vayan viendo en qué consiste CC, y que también se pueden sacar buenas notas, vuelva el equilibrio.
    Respecto a la polémica "enseñanza pública vs. enseñanza concertada" quizá en Madrid se vean mucho esas prácticas abusivas de pedir aportaciones "voluntarias" a los padres, pero en Cantabria es residual: algunos centros pasan mensualidades, pero accesibles a todos. De hecho, el centro escolar con un mayor porcentaje de población inmigrante es un centro concertado. El impreso para solicitar plaza es exactamente el mismo, en la misma solicitud se incluyen los centros públicos o concertados para los que se pide plaza, y la selección la hace la Consejería de Educación con los mismos criterios. Tampoco veo grandes diferencias en la calidad de la enseñanza: hay centros concertados buenos y malos, y centros públicos buenos y malos. El colegio público de mi barrio es fabuloso y es el que elegí para mis hijas; si fuese mejor el concertado, las habría llevado allí. De hecho, en mi barrio, a los niños que no entran en los colegios públicos no les queda más remedio que ir al colegio de monjas más cercano, donde siempre sobran plazas. La diferencia principal que observo es que los concertados ofrecen más servicios a las familias y más facilidades para conciliar. También los concertados tienen fama de imponer una mayor disciplina, aunque quizá tenga más que ver con algo que ya se ha apuntado, que una familia que insiste en que su hijo estudie en determinado centro demuestra una mayor implicación en su educación y eso se nota: desde luego, es menos habitual encontrarse padres que se quejan de que el profesor mande estudiar mucho o riña a su hijo. También es distinta la actitud ante el absentismo escolar: cuando estuve trabajando en un concertado llamábamos a casa cada vez que faltaba un alumno, el mismo día; en un instituto público se manda un informe a la familia cada trimestre, y sólo si son casos muy graves se avisa a los padres.
    Un saludo

  • Existe otra razón además de que en la materia de Religión Católica se regalen los sobresalientes y se pase el tiempo viendo películas entrañables(Vida de Pi, El niño del pijama de rayas,...): hay centros en los que el diseño de las materias de libre configuración provoca que, si un alumno opta por matricularse en la materia Métodos Estadísticos y Numéricos, tiene obligatoriamente que completar horario con una materia específica de una hora semanal(para completar las 8 horas preceptivas junto con otra materia específica). Si solo Religión Católica posee esa característica, la optatividad de la materia se convierte en la práctica en obligatoriedad.

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