Roubini y la economía española

Roubini Global Economics es una empresa muy conocida que elabora análisis económicos sobre la economía mundial, que vende a sus clientes. Su fundador, Nouriel Roubini, un economista académico de la Universidad de Nueva York, se ha hecho famoso como Doctor Doom (Doctor Fatalidad), por ser uno de los pocos economistas solventes que previó la Gran Recesión.

Esta empresa es importante porque, debido a su notoriedad, sus análisis afectan a lo que piensan los inversores internacionales. En un artícuo reciente, firmado por Arnab Das, Elisa Parisi-Capone, Natalia Gurushina, Katharina Jungen y Jennifer Kapila, denominado "The Eurozone's 'Bay of PIIGS'" (“La Bahía de Cochinos de la Eurozona”, por suscripción, al que he tenido acceso gracias a un amigo) dicen sobre la credibilidad del programa de consolidación fiscal español, que ya hemos discutido en este blog, por ejemplo Juan Rubio-Ramírez y David López-Salido y yo:

“Sigue existiendo incertidumbre sobre la viabilidad y credibilidad del plan fiscal. Dado que un quinto de la reducción esperada del gasto debe provenir de las comunidades autónomas y los gobiernos municipales españoles, su cooperación es crucial. El gobierno central, sin embargo, solo puede sugerir directrices presupuestarias a estas administraciones y carece del poder de ponerlas en práctica, lo que hace surgir dudas sustanciales acerca de la viabilidad del plan de consolidación fiscal. Es más, las predicciones sobre el crecimiento de la economía que subyacen al plan fiscal parecen excesivamente optimistas.”

Y sobre el mercado de trabajo piensan lo siguiente:

“Más aún, la alta proporción de trabajadores temporales, un resultado directo de la excesiva protección de los empleados permanentes, reduce la productividad total de los factores a través de efectos de incentivos, desanimando la inversión de los empresarios en formación y el compromiso y el esfuerzo de los empleados. Una propuesta académica que nos gusta es la de un contrato único con costes de despido bajos y mejor protección para los trabajadores que pierdan temporalmente sus empleos, para mejorar la movilidad de los trabajadores y ampliar el ajuste a los cambios cíclicos y estructurales de la economía.”

Es descorazonador que el resto del mundo vea lo obvio, también destacado por algunos que estamos aquí, y sin embargo el cambio sea inasumible por los líderes nacionales.

Hay 14 comentarios
  • Tienen análisis muy buenos los de Roubini.com. Una pena que sea bajo suscripción.
    Para un análisis más completo sobre la opinión de un analista de Roubini sobre el mercado de trabajo y la regulación laboral española, véase: http://www.libertaddigital.com/economia/la-regulacion-laboral-de-espana-es-catastrofica-y-brutalmente-ineficiente-1276371741/
    Y el mismo Roubini nos considera a España como " a la cola de la recuperación":
    http://www.libertaddigital.com/economia/roubini-espana-esta-a-la-cola-de-la-recuperacion-economica-en-la-ue-1276369936/

  • "Es descorazonador que el resto del mundo vea lo obvio, también destacado por algunos que estamos aquí, y sin embargo el cambio sea inasumible por los líderes nacionales."

    Incompleto, la mayor parte de la ciudadanía tampoco ve lo obvio y eso es lo importante, los economistas que han estudiado algo de economía laboral saben que los costes de despedir también se tienen en cuenta a la hora de contratar, y que los efectos perversos de un despido caro son menos empleo, productividad y movilidad, pudiendo la protección al trabajador ser suplido por políticas activas y pasivas , pudiendo ser estas últimas mayores cuanto mejor condicionadas estén. ¿Como se lo podemos mostrar a los demás?

    • Carlos, gracias. Es cierto que para el ciudadano medio es difícil ver los múltiples efectos de los costes de despido, que dicho sea de paso a los economistas nos han llevado bastantes años entender. Uno de los principales esfuerzos del grupo de promotores del Manifiesto de los 100 ha sido precisamente destacar toda la variedad de efectos negativos del empleo temporal en España, en especial el reciente libro electrónico (http://www.crisis09.es/propuesta/?page_id=755). La segunda sección se dedica a este asunto. No hemos hablado directamente del coste de despido de los indefinidos, sino que nos hemos centrado en uno de sus principales efectos negativos: que por su no reforma se implantó la temporalidad. Esto es lo que nos parecía prioritario. Y, pese al impacto mediático de la propuesta de reforma, no hemos conseguido aún llegar al votante medio. Seguimos intentándolo.

  • Roubini sigue la conocida estrategia de predecir siempre escenarios catastróficos. Como el resto de los adivinos, ha acertado una vez y se ha equivocado muchas más. En octubre de 2008, por ejemplo, en la reunión de los Antiguos Alumnos del IESE, predijo el cierre de Wall Street. Pero eso no quita para que el análisis de su gente sobre la disparatada situación del mercado de trabajo español sea acertado. Probablemente sea la medida con más potencial para sacarnos de la recesión. No nos queda más remedio que insistir. Y, quién sabe, quizás hasta "tombe" como diría Lluis Llach.

    • Javier, no cito a Roubini por sus dotes como gurú. Comparto en buena medida tu escepticismo con respecto a la predicción económica. Hay famosos modelos económicos que han predicho 10 de las últimas 3 recesiones. Le cito por la reputación que ha adquirido en los mercados y porque eso le ha obligado a hacer un análisis serio de las economías a través de un equipo amplio. En el artículo que cito hacen un examen de Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España que, si bien pesimista, está bien fundamentado.

  • En relación con la reducción del gasto en las CC.AA. y las corporaciones locales, no deja de ser sorprendente que durante los años 2010 y 2011 no sólo no reducen su déficit, sino que lo aumentan. Eso sí, según el plan de ajuste, en el 2012 reducen un 64% su déficit (Cuadro 4.3. del plan). Y todo ello sin una norma nacional de limitación del déficit, con un incremento notable de las competencias en materia fiscal y en un año de Elecciones Generales (cierto que las autonómicas y locales pasan en 2011... así que será más fácil apretarse el cinturón). Sorprendente.

  • Samuel,
    En relación a lo que comenta en su respuesta a Javier, le animaría (y agradecería) a que se explayara un poco más en torno a la cuestión de la predicción económica, y a qué tal lo han hecho los economistas como profesión, en términos generales, a la hora de prever la presente crisis económica. Personalmente me he encontrado con opiniones diversas: los optimistas que creen que sí hubo casos notables de economistas que identificaron desequilibrios graves que podían desembocar en una crisis (a pesar de que las autoridades y gobiernos no les hicieron mucho caso) y quienes piensan que los economistas en general hicieron un pésimo trabajo a la hora de anticipar lo que ha venido...
    Bueno, lo dejo como propuesta. Gracias.

    • Ángel, dejé de seguir el área de las predicciones económicas precisamente (por casualidad) hace año y medio, así que no estoy al día de este asunto. Pero mi impresión general es que los economistas lo hicimos bastante mal a la hora de predecir esta crisis, con poquísimas excepciones. Pero explicarlo bien requeriría al menos una nueva entrada; intentaré escribirla en el futuro.

  • Samuel, el efecto del coste del despido de un indefinido lo aprendí en mi primer despido como empresario de un empleado por bajo rendimiento. No lo vi cuando tuve que despedir siendo directivo empleado por alguna multinacional grande (¡como si el dinero saliera del grifo de los cajeros!)

    Ahora tengo muy en cuenta ese efecto cuando voy a contratar a alguien ➜ sólo hago contratos temporales (para las tareas más sencillas) o mercantiles de servicios profesionales (para las cualificadas).

    • josempelaez, gracias. Buena parte de nuestro esfuerzo en la propuesta de reforma laboral de Fedea va orientada a cambiar los muy negativos incentivos que dan la legislación y la judicatura españolas a los empresarios, de lo que tu comportamiento es buen ejemplo. Con el contrato único volverías a poder contratar asalariados sin peligro de quiebra a la hora de despedir. Y tus empleados disfrutarían de mayor seguridad en el empleo. Todos ganaríamos (salvo quizá los abogados laboralistas), es prácticamente paretiano.

  • Samuel, os sugiero que, en vuestras consideraciones y modelos econométricos, contempléis también el impacto de otro aspecto que creo que los empresarios también tienen en cuenta al decidir, aunque sea emocional y no una consideración racional sobre el riesgo concursal . ¿Quién ha de juzgar la situación de la empresa? ¿Quién decide en última instancia lo que es mejor para ella empresa? Creo que es otro argumento de peso a la hora de reformar lo que tenemos en España.

    • josem, en los modelos económicos siempre suponemos que el empresario es el que debe decidir qué es mejor para la empresa. Y, como ya te respondí a otro comentario tuyo a una entrada anterior

      http://nadaesgratis.es/?p=2930

      estoy convencido de que los jueces no son los que deben decidir, por más que lo diga la legislación actual con respecto a los despidos "objetivos".

  • Muchas gracias Samuel. Recordaba vuestro criterio, pero desconocía que ya estuviera introducido en las ecuaciones y reglas de los modelos que empleáis para los análisis.

Los comentarios están cerrados.