Reformas sí, pero no así

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de Samuel Bentolila y Gerard Llobet

¿Qué proceso debería seguir una reforma de calado de una política pública clave? Para la mayoría de la gente, la respuesta es obvia. Debería existir un proyecto de ley elaborado por el Gobierno que, una vez debatido y ratificado por el parlamento, entraría en vigor. Si la ley no coincide con la voluntad de la mayoría de la sociedad, las siguientes elecciones lo dejarán claro mediante la derrota del Gobierno que la elaboró. Sin negar que el respeto a la legalidad es el elemento básico de funcionamiento de un Estado de derecho, hay otras partes del procedimiento que, siendo legalmente opcionales, contribuyen a introducir transparencia --lo que habitualmente conlleva una mejora de la eficiencia-- y a dar mayor legitimidad social al proceso.

En particular, en reformas importantes, es imprescindible el debate en la sociedad. El caso de la reforma de la sanidad en Madrid es prototípico de cómo la actuación legítima del gobierno ha generado gran oposición, no solo por parte de los profesionales afectados directamente por la reforma sino también de la sociedad en general. Es difícil para la mayoría de los ciudadanos tener una idea clara de cuáles serán los beneficios y los costes de esta reforma. La aversión al riesgo genera resistencia al cambio. ¿Se mantendrá la calidad de la sanidad y se rebajará su coste o, por el contrario --como afirman profesionales y sindicatos--, se reducirán los servicios y se generarán costes adicionales para la sociedad?

Una manera de dar contenido a este debate sería que el Gobierno, regional en este caso, incluyera como parte de su reforma los siguientes aspectos:

1. Un informe de expertos de reconocido prestigio y claramente independientes del Gobierno, que proporcione una evaluación del funcionamiento actual del sistema y calcule los costes y beneficios de la medida. A esto se debería añadir el análisis de medidas parecidas en otros países y la comparación con otros estudios, lo que permitiría conocer si sería probable que las peculiaridades del caso español tuvieran implicaciones sobre los resultados.

2. La publicación de un libro blanco que desarrolle los aspectos principales de la reforma que se propone; es decir, un documento con autoridad que ayude a los ciudadanos a comprender la naturaleza del problema y el diseño de la política gubernamental que pretende solucionarlo.

3. Abrir un periodo suficientemente largo en que las empresas, los profesionales, las asociaciones y la ciudadanía, utilizando la información que proporciona el informe (o los informes), puedan aportar de manera pública y transparente propuestas de cambio del libro blanco.

4. Después de un periodo razonable, el Gobierno redactaría su proyecto de ley, en el que sopesaría de manera razonada las diferentes preocupaciones de los grupos involucrados y los beneficios que los estudios muestran que podría proporcionar la reforma. Acto seguido tendría lugar el proceso parlamentario habitual.

Así se han llevado a cabo las reformas de los últimos 30 años en el Servicio Nacional de Salud de Inglaterra (National Health Service, NHS). El Gobierno de la Sra. Thatcher encargó el llamado Griffiths Report de 1983 (aquí hay una evaluación muy crítica) y después orientó el sistema hacia la gestión privada. En 1989 publicó dos libros blancos (aquí y aquí), en los que se basó otro cambio legislativo en 1990. En 1997 el Gobierno de Tony Blair publicó otro libro blanco, aunque finalmente mantuvo en gran medida la orientación del Gobierno anterior. Por último, el Gobierno de David Cameron publicó un libro blanco en julio de 2010, que dió lugar a una ley aprobada en diciembre de 2011. Aparte del encargo de informes a expertos y/o la elaboración de un libro blanco, todas las reformas generaron intensos debates públicos, consultas a todos los sectores afectados y muchos debates parlamentarios. (También se puede ver la página web del Ministerio de Sanidad inglés, un modelo de transparencia. Y, por cierto, ¿para cuándo la Ley de transparencia?)

La reforma de la sanidad en Madrid ha incumplido todas estas recomendaciones. La realización del proyecto de ley ha carecido de toda transparencia, basándose casi exclusivamente en la afirmación sin más del Gobierno regional de que el coste medio de la atención sanitaria en los hospitales de gestión mixta asciende a 600 euros por habitante, mientras que en los de gestión privada es de 441 euros. Los informes han sido escasos (conocemos este, de cuestionable independencia) y se han ignorado las opiniones de los profesionales y del resto de afectados. Esto hace pensar que la reforma es un salto en el vacío, máxime cuando existe mucha incertidumbre sobre la bondad relativa de la gestión pública y privada en la sanidad, como se ha visto en la serie de entradas que ha ido publicando este blog. Incluso yendo adelante con la medida, hay elementos clave de su diseño que pueden convertirla en un éxito o un fracaso y ahí el debate público puede aportar mucho.

Spain is different?

No. En España también se pueden hacer bien las cosas. En la reforma del sistema español de defensa de la competencia se elaboró un libro blanco en 2005. En este caso, el estudio previo quizás era menos importante, pues existía abundante información sobre la actuación del antiguo Tribunal de Defensa de la Competencia. En los siguientes meses un gran número de agentes proporcionaron su visión y sus ideas sobre cómo mejorar el libro blanco. Estas propuestas provinieron de partidos políticos, bufetes de abogados, escuelas de negocios, empresas, patronales, etc. A mediados de 2007 se aprobó la ley que creaba la Comisión Nacional de la Competencia (CNC).

El resultado de este procedimiento, además de la sana transparencia que ofreció, ha sido un nuevo organismo que mejoró notablemente el funcionamiento de la política de defensa de la competencia en España, en especial gracias a su alto grado de independencia, y que en sus pocos años de vida se ha ganado el respeto dentro y fuera de España.

De paso, cabe mencionar que es una pena que en el área de los organismos reguladores no se haya seguido este proceso de forma coherente. Por ejemplo, el sector eléctrico todavía está esperando una reforma, pese a que existe un libro blanco... ¡desde 2005!

Lamentablemente, el procedimiento no garantiza que las buenas medidas perduren. Es irónico que un proceso tan transparente y que tuvo en cuenta a todos los agentes involucrados diera como resultado la ley que dió lugar a la CNC, mientras que ahora esta vaya a ser reemplazada por la Ley de Creación de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) mediante un proceso oscuro, en que no se atiende a las opiniones de la mayor parte de los agentes involucrados, incluidos organismos españoles e internacionales. ¿Qué podemos esperar de esta ley? Volver a los errores que solucionó el diseño de la CNC y cometer muchos errores nuevos.

Otro caso en que el procedimiento  ha arrancado bien es la reforma del sistema universitario español, en que se ha encargado un informe a una comisión formada por once personas de prestigio (una de ellas es Luis Garicano). La comisión se ha reunido con rectores, estudiantes, diputados, consejos sociales, senadores, etc. Esperamos que también haya una ronda de consultas tras la emisión del informe.

Por supuesto, el procedimiento que proponemos tampoco garantiza que las decisiones sean acertadas. Solo permite que las medidas se tomen tras proporcionar una información amplia a la sociedad, un debate público y un proceso parlamentario normal. En estas condiciones se reduce la probabilidad de incurrir en errores de decisión y de diseño y, lo que es más importante, de que estos respondan a objetivos distintos de la maximización del bienestar social. En un momento en que, según Barómetro del CIS, los ciudadanos manifiestan que los políticos constituyen el tercer mayor problema de este país, fomentar este tipo de transparencia y participación sería muy deseable para todos.

Hay 58 comentarios
  • Aquí se ha reflejado la asfixiante polarización política de la sociedad madrileña. Madrid es una región políticamente enferma. Todo el mundo defiende al suyo incondicionalmente, muchas veces difrazando la defensa del interés general con la de intereses particulares.

    Un asunto relacionado, ya mencionado antes, es el del sacrificio de los jóvenes en beneficio de los mayores. Si debería sacrificarse la sanidad en beneficio de la educación, como dijeron César Molinas y Luis Garicano, aquí se hace exactamente lo contrario.

  • Totalmente de acuerdo con el procedimiento, Samuel. Pero aún así al final los políticos toman las decisiones (o pueden hacerlo) por motivos espurios (o interesados). Y como tú dices, la decisión puede no ser acertada. El caso del NHS británico es paradigmático: de un excelente sistema pre-Thatcher se ha pasado a un desastre caro y que da peor servicio, y las sucesivas contrarreformas no lo han arreglado. Yo creo que al final el problema va más allá del procedimiento de decisión, al menos en el caso de mercados complicados como el de la sanidad. Espinoso asunto, en definitiva, pero yo en el caso de España tendría en cuenta lo que nos cuesta la sanidad frente a otros países y aplicaría lo que aprendí siendo postdoc en USA: "If it works, don't fix it" ("Si funciona, no lo arregles").

    • Anxo, en efecto, el procedimiento no garantiza un buen resultado. Y los gobiernos con mayoría parlamentaria pueden, legal y legítimamente, llevar a cabo sus propuestas electorales. Pero la transparencia permite a la opinión pública hacerse una idea de las bases empíricas de la reforma y facilita que pueda influir en el diseño, lo que no es poco.

      • .... eso depende de como se mire. Si ,segun se cuenta en el post, ese prcedimiento es el que se ha seguido en UK y el resultado ha sido, como comenta alguien mas arriba (Anxo), peor que lo que habia antes, desde una perspectiva de anlisis coste-beneficio resulta que tenemos mas o menos el mismo resultado a un mayor coste. A mi, al leer el post, me han parecido demasiados los "libros blancos" que se publican. El proximo paso deberia ser "libros directamente en blanco".

  • En Madrid tenemos todos bien claro que la sanidad se privatiza para que algunos ganen mucho dinero

    • Ahora sólo falta que nos muestres la evidencia de forma fundada.
      Lo que tenemos muchos muy claro es que hay quien se opone para seguir disfrutando de moscosos, de cobrar exclusividad sin ejercerla, de transferir a la tarde trabajo de forma espuria para cobrar peonadas, de disfrutar de horarios improductivos, etc.
      No digo que muchos de esos motivos no sean justos para oponerse, digo que son el principal motivo del personal sanitario y es el motivo que se oculta.
      Un saludo.

      • Pero una venta a una empresa con ánimo de lucro trae otros incentivos y efectos igualmente perversos. Solucionar la mala gestión y sus posibles abusos no tiene que pasar necesariamente por delegar esta responsabilidad en un agente con incentivos potencialmente en conflicto con el objetivo de la sanidad pública de proporcionar un bien público de calidad, gratuito y universal. Sobre todo cuando no se dan condiciones clave como una fuerte disciplina de mercado (¿donde está la competencia que justifica una mayor eficiencia y la capacidad del usuario cautivo de escoger proveedor?) o la posibilidad de riesgo moral en caso de quiebra como se ha visto en otros casos en España. Acaso ignoramos los casos en que el político de turno ha acudido raudo a salvar al empresario con nuestro dinero.

        Creo que todo el mundo está de acuerdo en que la sanidad ha de ser más eficiente, con nuevos modelos de gestión que además premien a los profesionales clave que me consta se dejan la vida para que funcione mientras es posible otros se aprovechan (como ocurre en otras organizaciones incluso privadas). Son estos profesionales concienciados en lo que está en juego para sus pacientes los que está vez están seriamente preocupados y creo que su voz no puede ser ignorada.

        Aún como liberal, pensar que lo que está ocurriendo en Madrid es un paso convincente en la dirección de mejorar la gestión sanitaria requiere un gran acto de fe.

        • Reglas para conseguir un servicio (cualquier servicio) ineficiente:

          - Provee ese servicio en régimen de monopolio (genial para la calidad y la eficiencia)
          - Pon ese monopolio en manos de alguien con incentivos para aumentar el gasto (por ejemplo el estado)
          - Haz que los clientes no paguen por el servicio

          Creo que con esas 3 reglas es imposible conseguir ninguna eficiencia.

          Reglas para conseguir "vivir muy bien trabajando":

          - Procura que tu empleador sea un monopolio
          - Procura que el dueño de tu empresa no pierda nada mejorando tus condiciones laborales (otro paga por ellas) y, al contrario, que le haga mucho daño si tu protestas en la calle.
          - Procura que tus clientes no paguen ellos mismos por el servicio (que les parezca gratis).

          Si encuentras un sitio así, vivirás muy bien ... defiéndelo con uñas y dientes contra cualquiera que intente desmontártelo

          A ver, si tiene cabeza de pato, cuerpo de pato y anda como un pato ... hombre, será un pato!!!

          • Reglas para tener un negocio privado lucrativo y sin riesgo:
            1) Hacerse con un servicio público esencial previamente saneado por el estado
            2) Que el estado te garantice una cuota anual por el servicio privatizado, que todo el mundo debe utilizar.

            3) Si la cuota no te garantiza una rentabilidad del 15% exigida por los accionistas, amenazas con no prestar el servicio o reducirlo. Si el estado tiene pasta te recatará, si no dejaras de prestar el servicio y seguirás ganando un 15%.

            Regla para ser un gestor de éxito sin riesgo en un negocio privado:

            1) Ser político o amigo de algún político con afan privatizador, también llamado liberal

            2) Defender, a través de algún lobbie, think tank o la prensa tu postura liberal.

            3) No importa la verdad de si es eficiente o no. Sólo crear la hegemonia ideológica para hacer que privatizaciíon sea de "sentido común".

            4) Echar en cara a los oponentes tus propias intenciones: es decir imputar a los demás intereses espureos. Así la discusión quedará en tablas, y siempre podrás argumentar que cada uno defiende lo suyo.

      • Sólo tienes que ver estos datos. Más privatización, peor servicio y más caro.
        Los países con más gasto privado, EEUU o Chile, tiene mucho mayor gasto total sobre el Pib del que correspondería a su pib per cápita, menos camas y médicos por habitantes y ni siquiera tienen cobertura universal. http://www.oecd.org/els/healthpoliciesanddata/49084488.pdf

        La privatización sanitaria es simplemente un escándalo y un robo descarado de lo que es de todos para que el que ni siquiera hay la más mínima ambiguedad que saldrá más caro y dará peor servicio. Y no soy ningún funcionario del sistema pública sanitario, otros si que tienen intereses espúreos para empeñarse en privatizar. Como hemos visto la semana pasada con antiguos consejeros de sanidad.

        Ya llega a ser irritante el dogma de estos teólogos de que el sector privado siempre funciona mejor. Si el sector privado falla, siempre se puede encontrar algún

        Cuando daño ha hecho la teoría del public choice, la escuela de Chicago, y demás economía tóxica. Cuando nos libraremos de estos teólogos que encima van de tecnócratas y de defensores de la libertad de elección.... del que se la puede pagar claro....

        • No pueden compararse sistemas tan distintos. El americano, se basa en el aseguramiento, mientras que el español es un sistema de financiación pública mediante impuestos (bismarck vs. beveridge). Distinguir el gasto total del gasto público. En el documento que linkeas está bastante claro.

      • Ahora sólo te flata a ti que nos muestres la evidencia de forma fundada, es decir que el principal motivo del personal sanitario es no perder sus privilegios.
        ¿Has hecho una encuesta?, ¿estás infiltrado en las asambleas?, ¿has hackeado sus emails?...
        O hablas por puro prejuicio inducido por afinidad política con el gobierno o por influencia de sus medios afines.

      • Yo pensaba que este blog era un sitio de debate serio, pero no; aquí tenemos al intereconómico de turno soltando bilis con lugares comunes. No me extrañaria que el Sr. Vellana fuera un político, viendo el nivel argumentativo que éstos exhiben en general.

        Y siguiendo el debate, la gestión privada real (y por real me refiero a que se subcontrate la gestión de un hospital o ambulatorio a una empresa sólida y fiable, que haya pasado unos requisitos y no vinculada a ningún interés que no sea el suyo propio) me parece una idea magnífica, siempre y cuando salga más barata para el estado y los ciudadanos no noten un bajón de calidad. Vivo en el Reino Unido, y hace un mes se le quitó la licitación a una empresa por no cumplir los mínimos que se habían establecido. En el Reino Unido al dar concesiones sobre la salud a empresas privadas se les obliga a cumplir los mismos requisitos que a la NHS: límites determinados de espera por operación y en consulta, cumplimiento de objetivos, etc. No me imagino esto sucediendo en España.

        Se puede hacer muchísimo sin recortar. En UK cuando hay epidemia de gripe no te admiten en ningún ambulatorio ni hospital. Hay carteles en las puertas que dicen "Si vd. tiene estos síntomas: blablabla..., métase en la cama y beba muchos líquidos; si los sistomas persisten pasada una semana, pida una cita". Y de un cartelazo, han eliminado la avalancha en urgencias.

      • Hace más de dos años que, agotada la especulación inmobiliaria (que debe mucho a y necesita mucho de la connivencia política, por si hay que recordarlo) y agotada la capacidad de seguir endeudando al contribuyente para repartir contratos de obras públicas y de otras clases, estaba muy claro que ya se estaban dando vueltas y barajando qué alternativas quedabam para seguir repartiendo favores, negocios y dinero. Y las alternativas, evidentemente, eran pocas.

        La sanidad pública era el mejor candidato, porque mueve cantidades muy grandes, porque es un bien que el ciudadano quiere, y porque es de los más difíciles de prestar en régimen de libre competetencia (debe reunir seguramente casi todos los fallos de mercado tradicionalmente inventariados), y por tanto de los menos sujetos a castigo del público por ineficencia evidente.

        Desde luego, hacer una predicción y que se cumpla a rajatabla y con todos los detalles de opacidad, falta de debate y justificación posibles, ... que la completan, no es una prueba infalible, pero, sabiendo de qué casta de éĺites extractivas hablamos, y teniendo en cuenta los precedentes, para mi convierte en (provisionalmente) corroborada la suposición de partida.

        Ahora, si usted quiere creer en los Reyes Magos contra todo precedente y toda evidencia, pues muy bien.

      • ¿Has hecho una encuesta al personal sanitario para asegurar esto que dices?
        Muchos de los que trabajamos en Sanidad lo que estamos deseando es quien la maneja sea competente y no unos enchufados puestos a dedo por el partido de turno. Llevo trabajando 23 años en esto y no lo pueden hacer peor los que lo organizan. Profesionales los hay muy buenos, no solo sanitarios, y muchas veces, la mayoría, el sistema funciona gracias a la buena voluntad de los trabajadores, no a la nefasta gestión.
        No hay que cargarse lo público, hay que gestionarlo mejor con la colaboración de los que trabajamos en esto, que al fin y al cabo somos los que sabemos cómo funciona.

  • Buen post. Pero os falta una pieza fundamental en la eficacia de casi cualquier reforma de la gestión pública, que va en dos piezas: el proyecto piloto, combinado con la desregulación experimental.

    Se trataría, por un lado de idear, a partir de los diagnósticos de los problemas elaborados según decís, muy diversas soluciones desde planos distintos, teóricamente viables.

    Por otro lado, en paralelo, se debate y aprueba una ley que permita invalidar para pequeños territorios o equipamientos concretos y por un tiempo prefijado las disposiciones legales que se opongan a cada una de las diversas soluciones, de modo que se creen "burbujas" de legalidad alternativa en un espacio/tiempo controlado.

    Es este nuevo contexto se ponen a prueba a la vez en espacios/tiempos concretos distintos cada una de las soluciones mediante un proyecto piloto de carácter experimental, estableciendo a la vez una combinación de varios sistemas de evaluación transparentes.

    Pasado el tiempo, se evalúan los proyectos y mediante un nuevo cambio legal se habilita (o habilitan) la o las soluciones que mejor se hayan comportado en la etapa experimental.

    Ya sé que es largo y lento, pero más vale acertar despacio que ir de hecatombe en hecatombe por la sucesión en el tiempo de ocurrencias de medianoche elevadas a la categoría de estrategias de cambio. Ya hemos sufrido bastante de esto.

    • Albert, en efecto, un proyecto piloto también es buena idea. De hecho, los 3 hospitales que han estado funcionando con gestión privada servirían para ese rol. El problema es que no se ha hecho, a mi juicio, una comparación rigurosa de sus resultados con los de gestión mixta (aparte de que uno de ellos apenas lleva funcionando 9 meses).

      • Tienes razón. Y el problema de la falta de rigor en la evaluación es serio también. Otra estrategia de mejora de la eficacia de los servicios públicos sería montar una Auditoría de la Gestión Pública, un organismo independiente (de verdad) que se dedicara a auditar constantemente la gestión de todas las administraciones públicas con sistemas rigurosos y transparentes (al estilo del GAO de USA) y que permitiría eliminar los múltiples sistemas de fiscalización, supervisión, intervención, inspección, control de cuentas, etc, etc que tenemos y que sirven para dilatar con mil formalismos a las instituciones temerosas de la ley pero resultan extrañamente inútiles para atajar a los sinvergüenzas y para parar los pies a los incompetentes...

      • Creo que esa es la principal prueba de que la reforma no es por motivos económicos sino ideológicos (o espúreos directamente, aunque ahí ya no me atrevo a estar tan seguro).
        El regulador (la consejería) debería ser el vigilante de la concesionaria, pero está más ocupado en tapar sus vergüenzas. En el fondo ambos pretenden lo mismo, con independencia del bien público. Unos cumplir con su agenda ideológica (como con el aborto o la educación) y otros ganar dinero.

  • Que hay maneras más apropiadas de enfrentar una reforma es evidente. El procedimiento que se propone es impecable. Pero no creo que los políticos en España no lo implementen por desconocimiento de sus bondades. No debemos ser tan ilusos. Me temo que es al revés, saben a donde podría llevar un procedimiento de este tipo con lo cual ¿para qué poner en peligro una decisión que ya está tomada? (Decisión interesada e ideológica en el caso sanitario mientras no demuestren lo contrario). No se trata de convencer a los políticos de las virtudes de estos procedimientos, se trata de concienciar al ciudadano que exigir estos procedimientos está entre sus mas importantes derechos. En UK donde he vivido muchos años la calidad democrática se demuestra en que se da por hecho que el proceso de consulta y estudio es imprescindible.

    Respecto a la reforma universitaria, es de agradecer que se haga el esfuerzo, pero me temo que este intento de generar un nuevo libro blanco no es nuevo. Creo que todos los gobiernos han intentado ejercicios de este tipo y seguramente las conclusiones no han sido tan dispares. Las respuestas, en un gran porcentaje, las conocemos todos. Falta la exigencia ciudadana de tener una universidad mejor (a la altura de la exigencia que se pide a las selecciones deportivas!) y consenso político sobre la reforma.

    La solución radicaría en la irrupción de una alternativa política que canalizara la exigencia de un mejor gobierno. Hoy no veo ningún partido capaz de hacerlo.

    Triste, efectivamente...

    • Pangloss,
      Estoy totalmente de acuerdo que la clave está en hacer que los ciudadanos vean como normal que estos procedimientos se lleven a cabo en decisiones que son difícilmente reversibles y con grandes implicaciones y pidan explicaciones cuando eso no sucede.

      • ¿Y cómo se consigue esto?

        En el sentido general de aspirar a un mejor gobierno a corto plazo sería necesario materializar estas exigencias a través de una alternativa política o un movimiento social amplio.

        Si en el futuro inmediato parece difícil que lo consigamos quizás estemos a tiempo de hacerlo a largo plazo a través de la educación. Para mí, este sería uno de los componentes ineludibles de una verdadera educación para la ciudadanía.

        ¿Podría ser este objetivo algo a fomentar desde FEDEA u otros organismos afines? Como economistas con voluntad de participar en el diseño de la sociedad y mejorarla, el hecho de que exista una ciudadanía equipada con el conocimiento necesario para asimilar vuestras conclusiones sería deseable. Por lo tanto ¿por qué no promover un debate sobre la necesidad de introducir dentro del sistema educativo una asignatura de economía política en un sentido amplio? Neutro en lo político, pero con implicaciones prácticas concretas sobre cómo ha de conducirse un ciudadano en el marco económico y político que le rodea.

        Luis Garicano incide en la necesidad de que los estudiantes aprendan a razonar y expresar correctamente sus ideas. Un sustrato valioso para ejercer estas facultades se encontraría en este terreno.

        • Pangloss,

          La idea de una asignatura de economía política es interesante, y bien desarrollada desde luego sentaría la base para una verdadera "educación para la ciudadanía". Pero la desafortunada politización del curriculum escolar sugiere que esta es una meta muy difícil de alcanzar en el corto plazo. Es fácil imaginar las acusaciones "políticas" que podría recibir una iniciativa de este tipo. Quizá sea más factible a corto plazo abogar por la flexibilidad en el curriculum, y desear que su implantación llegue a ofrecer este tipo de formación (y muchas matemáticas e inglés, como nos recuerda Luis)

  • "ha generado gran oposición, no solo por parte de los profesionales afectados directamente por la reforma sino también de la sociedad en general. "

    Cuando hablan de "la sociedad en general"¿a quiénes se refieren? ¿a los madrileños? ¿a los españoles? ¿a los humanos en general?
    Y una vez que me aclaren el alcance, ¿cómo saben que ha generado gran oposición de la sociedad en general? Yo vivo en Madrid y no tengo noticia de ello; supongo que ustedes tendrán datos demoscópicos fiables que indiquen eso que afirman. ¿Los podrían mostrar?

    Por otro lado, me hace gracia que cuando queremos que el gobierno de turno se dé prisa, por ejemplo para elaborar unos presupuestos, nos olvidamos del procedimiento habitual de elaboración de los presupuestos, de su aprobación, de todo. Hay que tenerlo echo en dos días porque lo exige no sé quién para dar buena imagen.
    Sin embargo, cuando un gobierno tiene prisa por aprobar una propuesta por una escasez presupuestaria ineludible, entonces nos ponemos estupendos y nos ponemos a exigir informes, debates, consultas, acuedos, etc. Porque ¿cómo se ahorran 10^9 € en tres meses a base de debates, consultas a profesionales afectados, etc.?
    Sería bueno, creo yo, que se aclararan y fueran coherentes. ¿Hay que seguir el procedimiento habitual cuando hay emergencias o no? Y si hay que se seguirlo ¿quién pone el dinero que falta?

    Un saludo.

    Un saludo.

    • Vellana, es cierto, es una impresión: las manifestaciones en la calle no son solo de los trabajadores de la sanidad y, por ejemplo, en esta encuesta de El Mundo sale una oposición del 91%; pero reconozco que no sé de ninguna evidencia demoscópica fiable. En cuanto a los plazos, a mí me gustaría que todos los cambios en políticas fundamentales se hicieran así. No sé qué otras políticas podrían haberse puesto en marcha en la CAM para cumplir el objetivo de déficit --eso es labor de la oposición--, se podrían subir los impuestos o reducir otros gastos. Podrían ser medidas transitorias hasta poder evaluar la bondad del cambio del modelo de gestión sanitaria. Creo que un cambio tan importante e irreversible no debe improvisarse en dos meses. Alternativamente, si el gobierno regional tenía suficiente información para tomar la medida, debería haberla hecho pública.

      • Muchas gracias.
        A mí también me gustaría que las decisiones políticas se tomaran con evidencias en la medida de lo posible y con debates y consensos lo más amplios posibles.
        Pero si bien es verdad que, desde mi modesto punto de vista, la CAM no ha sabido o no ha querido o podido justificar de forma convincente sus decisiones no es menos cierto que los que se oponen a las medidas (me refiero a personal sanitario representado por sindicatos y asociaciones varias, partidos de la oposición, y comentaristas políticos de un bando) no han podido más que basar su defensa del modelo actual en frases del estilo "la sanidad no se vende, se defiende", "la privatización supondrá muertes" "por la calidad de la sanidad pública" "en vez de tarjeta sanitaria habrá que ir al hospital con la tarjeta de crédito". Ante estos argumentos, si he de quedarme con alguien es con quien, al menos, dice que el motivo es cumplir con el objetivo del déficit.

        En el 2015 tendremos más evidencias y, en función de ellas, votar o botar a los actuales dirigentes. Y después en el 19. De verdad, no lo veo tan dramático (ni tan siquiera en el caso del personal sanitario, que, si no están de acuerdo con los adjudicatarios podrían volver al sistema de "salud público puro") ni mucho menos irreversible (que son sólo 6 hospitales) y Tomás Gómez (PSM) ha afirmado públicamente que si gana, revierte la situación inmediatamente.

        Un saludo.

    • La única evidencia demoscópica fiable que se me ocurre es un referendum, cosa que aquí no es costumbre. Cualquier cosa menos "Yo vivo en Madrid y no tengo noticia de ello".
      Y tomar una decisión de este calibre por una urgencia presupuestaria sería como aquel que se casa porque con los nervios va a perder los cuatro Kilos que le ha dicho el médico. Creo que habrá métodos menos comprometidos a largo plazo de hacerlo, especialmente teniendo en cuenta que ni siquiera estamos seguros de que se van a perder esos Kilos o con los nervios nos vamos a poner morados de dulces.

  • Totalmente de acuerdo con el post, pero me temo que coincido con los comentaristas que piensan que la falta de datos y de informes previos es más bien intencionada que producto de la mala gestión (aunque también). El que al Gobierno Regional le asuste tanto la transparencia en este caso tan importante,y en general en cualquiera no es precisamente una buena señal. La única buena señal en toda esta historia es que la sociedad civil o parte de ella empieza a querer debatir en base a datos y evidencias y no en base a (pre)juicios ideológicos de uno u otro lado.

  • Me gustaría añadir a lo dicho en el artículo que con este tipo de medidas hay que vigilar mucho, porque son irreversibles. Regalar o vender los bienes públicos es muy fácil. Volver a conseguir un sistema público es difícil y costoso. Cirtas ideologías (y beneficiados) se aprovechan de esto, sabiendo muy bien que derruir un edificio es muy fácil, pero volverlo a construir trae mucho trabajo.

    • Totalmente de acuerdo. El Partido Popular quiere desde hace muuuuuuuuuuucho cargarse la sanidad pública y cuando lo consigan y esto sea EEUU a ver quién y con que dinero vuelve a poner en pie un sistema sanitario que al contrario que otros (como el de E-E-U-U) no deja a la gente muriéndose de cáncer en su casa si son pobres.

      Muy acertada tb la línea general del post pidiéndole a los políticos transparencia. El problema creo yo es que la acción de los políticos no busca maximizar el bienestar social sino maximizar el bienestar de un porcentaje muy reducido de la población. Y para ese objetivo cuanta menos transparencia, mejor.

  • Hoy ha aparecido esta noticia en El Economista "Competencia estudia la limitación en los depósitos por el Banco de España" (http://www.eleconomista.es/empresas-finanzas/noticias/4528688/01/13/Competencia-estudia-la-limitacion-en-los-depositos-por-el-Banco-de-Espana.html).

    La justificación de esta medida creo que facilita la colusión entre bancos y cajas y desincentiva el ahorro en un país que necesita financiación exterior. Por otro lado, este hecho creo que atiende a un enfrentamiento entre órganos reguladores, uno captado por la industria bancaria (Banco de España) y otro no, hasta el momento.

  • Lo de q la reforma del sistema universitario español ha comenzado bien porque haya una comisión en la que esté (el pobre) Luis es echar demasiada responsabilidad a sus hombros, la verdad que los mimbres no son buenos porque todos sabemos (y vosotros mejor que nadie) cuáles son las causas de la crisis de Universidad en España (se me ocurre hasta media docena de libros que dicen cosas sensatas) e incluso cuál es el tratamiento a prescribir para superarla, pero esto es como lo del AVE..., y se sigue construyendo....

  • y afirmaciones o noticias como estas hacen que los ciudadanos no nos fiemos de los políticos:
    ''González ve bien que los políticos “aprovechen las oportunidades”'' o ''Aguirre, tras su paso a la empresa privada: “No entiendo las críticas”''
    Lo siento pero para mí todo huele mal...

  • Dos reflexiones muy pragmáticas y nada académicas:

    1) El procedimiento modélico que explicas llevaría un tiempo que muchas veces no hay. Si tus previsiones de ingresos disminuyen del día a la mañana y tienes que cuadrar unos presupuestos con semejante reducción de gasto, como la que tocó a Madrid, no puedes ponerte a hacer un libro blanco. Y si el gasto sanitario es el 40% de tus presupuestos, no puedes decir, vale, recortaré en otro lado para dar tiempo a "consensuar" una reforma sanitaria que nos ahorre 500, 600 o 700 millones dentro de dos años.

    2) Dices que la reforma en Madrid generó oposición de parte de la sociedad. Sorry pero no estoy de acuerdo. Sí generó una oposición brutal por parte de quienes trabajan en la sanidad pública pero no de los pacientes o gente en general, o al menos hasta que no se les "contagió" la ira con una campaña bestial de falsas afirmaciones. El colectivo sanitario no defiende la sanidad pública sino su status quo, sus intereses particulares disfrazados de intereses generales. ¿Por qué se unió todo el colectivo sanitario madrileño contra el plan? Por miedo. Porque quizás sea la primera vez que todos, incluso médicos estatutarios con plaza "en propiedad", vieron que las cosas en el futuro podían cambiar. No las cosas de la gente, la sanidad, sino sus cosas.

    • El problema del primer punto es que su validez depende de que realmente se consiga mejorar la eficiencia y eso es precisamente lo que no se sabe si va a ocurrir.

      En cuanto al segundo, ¿realmente es tan fácil "contagiar" a la sociedad madrileña de cualquier idea? ¿Basta con gritar unas cuantas consignas y ya se convence a todo el mundo?

      • Respecto a lo que dices del primer punto: algo había que hacer, lo que está claro es que no podía no hacerse nada. Por otra parte, está la "prueba piloto" de los tres hospitales madrileños con gestión sanitaria externalizada, que, efectivamente, conseguían costes más bajos.

        Respecto a lo del segundo: efectivamente, no es sólo gritar unas consignas. Hace falta que el emisor de esas consignas tenga capacidad de influir sobre los receptores. Y qué duda cabe que un médico tiene esa capacidad sobre sus pacientes (o potenciales)!

        • Lo que creo es que las huelgas han puesto a mucho gente en contra del personal sanitario.

    • Siento discrepar pero no creo que en la mayor parte de las circunstancias la necesidad de tomar a cabo una decisión sea sobrevenida de un día para otro. El tiempo que hay para tomar esas decisiones es a menudo endógeno: si los gobernantes estuvieran sujetos a requerimientos como los que mencionamos en nuestra entrada no tendrían más remedio que planificar a más largo plazo y anticipar mucho más sus decisiones.

      • Entiendo que existe urgencia para cuadrar cuentas y que los procedimientos necesarios para implementar unos análisis profundos que lleven a cambios transparentes llevan mucho tiempo. Pero por qué, en vez de hacer cambios radicales ya y que Dios nos pille confesados, no intentamos anular gastos superfluos y mejorar en la gestión del común y con el tiempo que ganemos aprovechamos para hacer ese análisis. Sé que sanidad y educación son los servicios públicos más costosos y por lo tanto más susceptibles de experimentar ahorros al ser reformados -siempre que se reformen bien,claro-, pero a su vez son las piezas más delicadas del estado del bienestar. Hay opciones parciales antes de jugar al todo o nada. Ah! y ,dado que los presupuestos son un saco común en el que todo puede ser modificado para reducir déficit, por qué no cerramos Telemadrid que,sin contar con el déficit acumulado, nos cuesta 100 millones anuales. Sé que me diréis que no se hace porque los políticos no quieren prescindir de su influencia aunque esta suponga un coste. Pero no lo digo para que tenga que hacerse necesariamente-yo lo haría sin dudar-, sino para que ganemos perspectiva sobre lo que se puede hacer en su conjunto antes de recurrir a medidas extremas y poco transparentes.

  • En la gestion privada de los recursos publicos en sanidad debe existir una transparencia total en los contratos, derechos y deberes del proveedor de servicios sanitarios. Desconozco si eso existe en Madrid. En Catalunya, casos como Innova i el Consorci Saniari de El Maresme, con un caso turbio como el del medico i ex Alcalde de Lloret de Mar (Xavier Crespo) dejan a las claras la falta de transparencia, que facilita cualquier martingala. Se debe rendir cuentas (accountabilty en ingles) al regulador, a los ciudadanos, a las organizaciones profesionales y a los representantes del Parlamento en forma de algo parecido y mejorable de la central de resultados en Cataluña
    Otro aspecto de radical importancia es la compatibilidad del sistema informatico de Historia clinica, actualmente atomizados que dificultan la buena atención al ciudadano.
    Otro aspecto: los criterios de calidad y eficienica por grupos relacionados de diagnostico que tengan en cuenta las variables que determinan el gasto sanitario (edad, nivel economico y cultural, patologia cronica, etc...) Estos criterios deben ser transparentes i bajo la responsabilidad y direccion del pagador y el personal asistencial. El gestor debe cumplir o acercar-se al maximo a estos criterios
    Con estas premias no es importante si el gestor es privado o publico. Lo importante es que sea eficaz y eficiente

  • Estimados Samuel y Gerard

    Enhorabuena por el post. Efectivamente, dais en la clave cuando señaláis que, más allá de los resultados de una política, el proceso es un aspecto fundamental para nuestra sociedad. Que sea o no transparente, participativo, con normas claras y conocidas, y acorde a elevados principios de integridad, buenas prácticas y de ética profesional a todos los niveles (atención a conflictos de intereses y prevención y detección del fraude y la corrupción) no son meros elementos ornamentales sino claves de la solvencia (o fracaso) de nuestro sistema democrático.

    Dado que se cita el ejemplo del NHS en Inglaterra, posiblemente sea relevante el caso del reciente Mandato del gobierno a su National Health Service para contrastar cómo se diseña, discute y se toman decisiones sobre priorización de objetivos para el trienio 2013-2015 en el citado ámbito:

    - Web principal: http://mandate.dh.gov.uk/2012/11/13/nhs-mandate-published/

    - Documento de referencia: https://www.wp.dh.gov.uk/publications/files/2012/11/mandate.pdf

    Detalles del quién y el cómo ha participado en el proceso: https://www.wp.dh.gov.uk/publications/files/2012/11/mandate-response.pdf

    Busque, compare,...

  • Para reducir el abismo entre el pueblo llano y las élites extractivas hace falta algo más que aplicar esfuerzo o pedalear más fuerte: hay que hacer cosas diferentes. Excelente la idea de libros blancos y rendición de cuentas "ex-ante" (y obviamente "ex-post"). En el ejemplo de la sanidad madrileña, hay que reconocer que por parte de la oposición (Tomás Gómez) hubo una iniciativa insólita: encargó un libro blanco sobre lo que había que hacer en la sanidad a cuatro personas (yo una de ellas). 160 páginas que muestran algo muy diferente a eslóganes y productos perecederos de marketing político... ¿no sería una buena idea para promover en políticas educativas, sociales, económicas, laborales, de seguridad social... ? Os brindo el enlace al LIBRO BLANCO DE LA SANIDAD DE MADRID publicado en 2011...

    • José, muchas gracias, no sabía que existía este libro blanco. No es por disculpar mi ignorancia, pero me sorprende que no se le haya dado más publicidad.

    • He empezado a leer el libro blanco y antes de entrar en el fondo del asunto le encuentro ya dos fallos graves:
      - Uno, para saber quiénes son los autores tengo que ir a google. Y no lo entiendo, porque parece que tienen un curriculum más que notable como para no dejarlo bien claro. ¿Que tienen también afinidades políticas claras? Pues bueno, mejor saberlo de antemano, ¿no?
      - Dos, el tono excesivamente politizado de los primeros capítulos desanimará a casi cualquiera que no tenga la misma sensibilidad política. Y creo que ese no es el fin de un libro blanco, aunque se haya hecho a propuesta del PSOE.

      No obstante, perseveraré en su lectura, una vez que me deshaga de la hojarasca y la palabrería políticucha.

  • No parece quedar duda sobre la habitual falta de (buenas) formas por parte de una Administración del Estado; es lo que tiene entregar la dignidad, la razón y la realidad a un ente cuyo objetivo último es mantener una estructura muy cara -al servicio de los que la dirigen- y, sobre todo, inútil.
    Con el vocablo 'democracia' de fondo, lo que se pretende es imponer a todo el mundo un sistema sanitario que una minoría proclamará como 'conveniente'. Tan conveniente, que se lee con mucha frecuencia que la salud es un derecho; si es así, tiren de papel: pongan en la Constitución que el cáncer es ilegal, y todo arreglado.
    Seamos 'demócratas': eliminemos el sistema sanitario público y dejemos en manos del individuo -como primera y más pequeña minoría- la decisión de cómo definir su protección ante los problemas de la salud.
    Si no complace dicha opción, ¿para qué marear más la perdiz? Entreguémonos a lo público: comida, ropa, vehículos, vivienda, maquinilla de afeitar, etc., todos ellos elementos básicos en nuestra vida, han de ser producidos/servidos por el Estado para garantizar 'lo mejor'. Y si hay que hacer desaparecer al que se oponga a tal sistema, adelante; es lo que ha hecho el estatismo comunista durante años, nadie se escandalizará por repetir la historia.
    Saludos.

    • Ser demócratas no consiste en dejar en manos del individuo toda clase de decisiones. Si no en que el conjunto de individuos decida si prefiere que los servicios sanitarios sean públicos o privados. Pero ni tan siquiera eso está en cuestión: lo que se dirime es si la gestión del servicio público debe llevarla la administración pública directamente o a través de empresas concesionarias.
      El que quiera privatizar la sanidad o la educación está en su derecho: que lo incluya en su programa electoral y que los individuos decidan.
      Pero antes de decidir, como se sugiere en el post, deberíamos asistir a un debate serio y riguroso, con expertos de la economía, de la sanidad, etc. ¿Qué mejor sitio para ello que una televisión pública (mientras exista, que ese es otro debate)?

      Ah, no, es que telemadrid no está para eso. Con servir los intereses del gobierno tiene más que suficiente...

      ¿Democracia? Voy a ponerles un ejemplo impecable de democracia: la prohibición de los toros en Cataluña. La ILP se registró en el Parlament avalada por 180.000 firmas. A continuación hubo un debate parlamentario de altura, con defensores de la tauromaquia y de la prohibición. Los dos partidos mayoritarios (CiU y PSC) dieron, además, libertad de voto a sus diputados.

      Si en lugar de una votación parlamentaria se hubiera incluido la pregunta en la papeleta de voto de las autonómicas, por ejemplo, ya habría sido la hostia.

      • Conozco muy bien lo que significa democracia: dictadura de la mayoría sobre las minorías.
        La cuestión, para usted, puede ser la que estime más oportuna; para mí es muy sencilla: no necesito ser incluido contra mi voluntad en un sistema sanitario que, además, es pésimo en su conjunto. Y, por supuesto, no necesito ser (aún más) saqueado para que unos vivan muy bien a mi costa; soy lo suficientemente capaz de elegir, en caso de necesidad, un médico, un hospital y de decidir si lo que me cuesta es razonable o no.
        Como está más que demostrado (no hay más que ver a los funcionarios y su querencia hacia la sanidad privada o al ilustre neosocialista Serrat y su curación del cáncer en la privada Clínica Quirón), cuando la gente puede elegir opta por lo contrario de lo que defiende… de boquilla.
        Si todos los individuos pudiesen decidir qué hacer con el dinero que, sí o sí, el Estado les quita en concepto de Seguridad Social, la sanidad privada se dejaría la piel por cuidar a sus 'clientes'. Como no se puede, la mayoría debe sufrir la típica ineficacia de lo público y unas pensiones que son el mayor ejemplo de estafa piramidal (legal, claro: la perpetra el Estado).
        Dejen en paz al individuo y monten su 'cosa pública' ustedes solitos.
        Saludos.

        • Pues muy bien, cuando mucha gente piense como usted cambiaremos de sistema. Ahora sólo le queda convencer a la mayoría. O irse a vivir a un sitio donde todos sean millonarios, que son los que estarán de acuerdo (primordialmente) con su punto de vista.

          Ánimo!!!!

        • Mexiliado, creo que debe poner en orden sus ideas

          A usted no se le impone ningún sistema sanitario, tiene usted seguros privados para elegir. Lo que se le impone es que una parte de sus rentas van a un fondo común. ¿Qué no le gusta a usted esto, y como Moe Sislack clama “¡¡¡pero es que no quiero!!!”? pues hombre, suponiéndole defensor del libre mercado y la libertad de elección aplíquese usted el cuento y sea consecuente: deje de llorar y mueva los pies hacia las opciones que considere mejores. La democracia española ni pretende “hacerle desaparecer como hacía el estatismo comunista” ni le impide a usted irse a otro país que cumpla sus expectativas. Es usted totalmente libre de elegir la opción que mejor se ajuste a sus preferencias. Si ya lo ha hecho, no sé de qué se queja; sería como ver a un feliz cliente de Vodafone quejándose vehemente de las condiciones que Telefónica impone a sus clientes. Recuerde: libre mercado.

          • ¿Convencer a la mayoría? En absoluto: es el propio rebaño el que debe decidir si va directo al matadero o no.
            Yo ya opté, y no precisamente gracias a democracia alguna: me largué de ese lamentable país que es España, en el que, por ejemplo, los saqueadores roban de lo saqueado, la 'sociedad' se queja y los insulta para, automáticamente, ir a depositar su estatista voto que los reafirma como esclavos de unos pocos.
            El problema español me afectó en cuanto al saqueo, pero ya me encargué de recuperar incluso más de lo que previamente me robó. En cuanto al aspecto ético, son los españoles los que ya lo disfrutan y seguirán disfrutándolo.
            Sobre las imposiciones… entiendo que el animal del rebaño se sienta protegido y necesite un hierro para ser marcado como paso previo a su muerte.
            Ustedes lo disfruten.

  • Por primera vez que os remito un comentario. Antes, querría daros las gracias de todo corazón por la extraordinaria labor divulgadora y de crítica reflexiva que estáis haciendo. Todos, editores, colaboradores y comentaristas, que demostráis un elevado nivel.
    También os querría pedir (sección "peticiones del oyente") que en el blog echo de menos alguna opción "printing-friendly" que permita imprimir los post y los comentarios despojándolos de banners, publicidad, etc. Pensad en ello.
    En relación con el post y el procedimiento empleado en la Comunidad de Madrid, en mi opinión cualquier observador independiente puede darse cuenta enseguida de que aquí hay "cosas raras" cuando el consejero de sanidad e impulsor de estas medidas, el tal Lasquetty dice el pasado día 19 de diciembre que no tiene ni idea de cuál será el ahorro de estas... ¿reformas?
    http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/12/19/madrid/1355912557_178097.html
    Y justamente al día siguiente el portavoz del gobierno autonómico, un tal Victoria, dice que él sí lo sabe, que es un chico muy listo y que el ahorro será de 200 millones de euros.
    http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/12/20/madrid/1356008417_569102.html
    ¿Cómo es posible que el inspirador de esta ¿reforma? y personaje del que dependan estas competencias no tenga "ni idea" (supongo que tampoco tiene ni idea de si habrá ahorro o no lo habrá) y el portavoz del gobierno se aventure a dar unas cifras que, o se las ha inventado o las habrá sacado de algún sitio?
    ¿No es inaudito y algo que ya da para que todos nos pongamos en guardia porque intuyamos que aquí hay algo... "muy raro"?
    Saludos. y gracias de nuevo.

    • Javier, hay un botón para imprimir al final de cada entrada. ¿La petición del oyente es para incluir los comentarios?

      • Gracias, Samuel, por tu ayuda. Es cierto, ahora lo he visto. En cualquier caso, como he comentado en el comentario principal, formáis un muy buen equipo los tres (editores, colaboradores y comentaristas anónimos o no anónimos que dejan sus impresiones) y el debate posterior al comentario de cada colaborador enriquece sobremanera éste. Yo suelo copiar y pegar los textos (comentario principal y comentarios "del común") en un documento de word que después imprimo y busco momentos de tranquilidad para leerlo todo pausadamente. Quizá haya más personas a quienes les gustaría que en la impresión saliese "todo". Gracias de nuevo por la atención.

  • Post muy interesante. Gracias. Apunto algunas posibles causas de la situación descrita:
    1) A la hora de evaluar la calidad o la eficiencia de las organizaciones en instituciones con componentes políticos existen importantes problemas de oportunidad: preguntarse ex-ante por la bondad de una política puede restarle el apoyo necesario para su implantación y suele preferirse el “efecto sorpresa” para –teóricamente- evitar la oposición a un cambio previamente decidido. Evaluar ex-post puede ser “tirar piedras al propio tejado”.
    2) La pulcritud metodológica es esencial en los estudios y los proyectos piloto, requieren tiempo para su realización, aspecto que casa mal con los tiempos de la política sorpresa.
    3) Buena parte de los estudios de este tipo utilizan diseños de investigación débiles (ausencia de grupos de comparación, importancia de los factores contextuales, …) y pueden ser difíciles de interpretar o insuficientes para la toma de decisiones.
    4) Entre los decisores predomina una cultura de menosprecio por la investigación (el “academicismo”). Implícitamente creen que solo la legitimidad electoral habilita para tratar reformas organizativas.
    5) La evaluación tiene riesgos y beneficios para los decisores. En un contexto muy politizado, con tradición de no rendir cuentas y desconfianza ante los posibles usos de la información, parecen primar los riesgos sobre los beneficios, generando desinterés por la investigación y limitaciones al uso de información que debería ser de dominio público.
    No obstante, en un contexto desinformado, las "políticas sorpresa" y el estilo "genio y figura" pueden acabar siendo una trampa para sus propios promotores.

  • El problema político de éste país es grande, así como lo es el ético. No obstante, convendría que el actual gobierno comenzase a legislar de la manera que en el artículo indica, teniendo en cuenta la opinión de expertos independientes y del público en general para la elaboración de leyes que afectan a toda la sociedad y son de tanto calado. Legislar a golpe de decreto ley ha sido en los últimos años un sistema bastante utilizado, y los decretos ley, si bien tienen razón de ser, esta no justifica su utilización para casi todas las reformas. Definitivamente, este blog es un descubrimiento.

    ¡Un saludo!

  • Si para aprobar una ley necesitamos un libro blanco, un comité de expertos independientes, etc, etc, ¿para qué necesitamos los políticos? Sería mejor que en sus programas dijeran claramente qué es lo que quieren hacer, como si el libro blanco formara parte de su programa.

  • Sinceramente, ninguna reforma hasta que no se produzca la ruptura con el actual sistema político. Esto no se puede arreglar sin un cambio fundamental de nuestro modelo constitucional. Para ilustrar el nivel de clientelismo político asociado a cualquier decisión, aconsejo leer los comentarios escritos en la siguiente noticia:
    http://www.valenciaplaza.com/ver/74067/isabel-bonig-los-ere-en-la-conselleria-de-infraestructuras-son-lo-mas-duro-que-me-ha-tocado-hacer-en-mi-vida.html
    Reproduzco el que me interesa, de una tal Maria:
    "Más duro es para mí, que me dejó en la calle sin contemplaciones, militante del PPCV, gran profesional periodista y documentalista, único sueldo que entraba en casa y familia numerosa. Eso sí que es duro. LO MÁS DURO que me han hecho en esta vida. Con una edad que ya no puedo ir probando de empresa en empresa. Eso no es duro, señores, es una PUTADA (la primera vez que empleo este vocablo)".
    Como se puede comprobar, militante del PP es el principal mérito profesional. ¿Cómo seleccionarán a los profesionales sanitarios las empresas que dependerán de la voluntad discrecional de nuestros políticos?

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