¿Quién es Jorge Juan?

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Como ya anunciamos hace unos días, hoy se ha publicado el libro de Nada es gratis. Para que los lectores de este blog sepan por qué lo hemos escrito y algo sobre su contenido, aquí reproducimos el capítulo introductorio.

«La tarea de los economistas es convencer a los agentes sociales y a los gobernantes de que los Reyes Magos no existen.»

Luis Ángel Rojo

Si usted, querido lector, ha abierto este libro, quizá le haya llamado la atención el título o el autor, así que comencemos explicando ambos.

El título, Nada es gratis. Cómo evitar la década perdida tras la década prodigiosa, une dos ideas. La primera es emplear el nombre de un blog, Nada es Gratis, en el que los autores de este libro participamos activamente y que se ha convertido, creemos, en una referencia para la discusión de política económica en España. Ya que gran parte del material de este libro ha tenido un primer borrador o un origen en los artículos del blog, era lógico emplear este título. La segunda idea es resaltar que España se encuentra, en estos momentos, en una encrucijada de su historia reciente. La crisis económica que comenzó en 2007 nos ha golpeado con una fuerza inusitada. Las cifras de paro y el descontento en amplios sectores de la población, especialmente entre los más jóvenes, son pruebas contundentes de lo serio de la situación. A menos que España afronte un profundo programa de reformas, nos arriesgamos a que una generación completa pierda los mejores años de su vida. En este libro queremos analizar la situación económica actual de nuestro país, trazar sus orígenes en la última década y proponer un plan de actuación que remedie nuestros problemas.

La economía española es muy agradecida: cada vez que se la ha tratado bien (en 1959, con el Plan de Estabilización; en 1983-1984, con el ajuste del primer gobierno socialista; en 1994-1996, con la reforma y consolidación fiscal para entrar en el euro), España ha crecido, y ha crecido mucho. Creemos, firmemente, que un programa decidido de reformas nos puede llevar muy lejos y conseguir dar un futuro a todos aquellos jóvenes que ahora no lo ven.

El autor, Jorge Juan, es un nombre colectivo que reúne a todos los autores del libro: Samuel Bentolila, Antonio Cabrales, Jesús Fernández-Villaverde, Luis Garicano, Juan Rubio Ramírez y Tano Santos. Aparte de ser un incordio poner esta larga lista de seis nombres en la portada, una autoría colectiva enfatiza que todos somos responsables de las siguientes páginas y que el libro es un conjunto coherente y no un batiburrillo de contribuciones inconexas.

La elección del nombre «Jorge Juan» se justifica por dos razones. La primera es que así se llama la calle de Madrid donde está la sede de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA). La fundación, impulsada hace veinticinco años por el añorado Luis Ángel Rojo, es un centro que intenta, desde la objetividad y el rigor, ayudar al debate de la política económica en España. FEDEA, bajo el liderazgo de Pablo Vázquez, fue el centro que nos reunió a todos nosotros hace ya unos años, cuando andábamos perdidos por el mundo, cada uno a lo nuestro. Además, como explicaremos en un momento, el apoyo institucional de FEDEA ha sido básico para este proyecto. La segunda razón es que Jorge Juan fue un gran científico español, en la frontera de su tiempo ilustrado, que trabajó por la mejora de España en todas sus dimensiones, de la económica a la política y cultural, desde la razón y la evidencia empírica. Ésta es una tradición con la que, como españoles y como universitarios, nos identificamos plenamente.

¿Qué hace un chico como tú en un blog como éste?

A principios del verano de 2009, unos cuantos académicos decidimos lanzar un blog sobre economía en español. Éramos un grupo variopinto. Unos vivíamos en el exilio norteamericano (como profesores en las universidades de Columbia, Duke y Pensilvania). Otros más cerca, en Londres (en la London School of Economics) y algunos en nuestro país (en el CEMFI y la Universidad Carlos III de Madrid). Pero a todos nos unía el interés por la economía española: por entender lo que nos pasaba y por intentar difundir nuestra visión de las cosas. Estábamos acostumbrados a leer a diario muchos blogs de economistas, de muy distinto estilo, pero siempre provocadores. Los que vivíamos en España sufríamos una discusión sobre economía muy politizada y en la que la evidencia empírica era lo de menos. Nos parecía, en definitiva, que la discusión sobre economía en España tenía que cambiar de manera profunda.

Tras unos intentos balbuceantes, unas cuantas peleas con el software de hacer blogs y un nombre inicial que no nos terminaba de convencer, se nos ocurrió esto de «Nada es gratis» como nuestro título y lema. La frase es una traducción no literal de algo que Milton Friedman, uno de los grandes economistas de todos los tiempos, siempre decía: «There ain’t no such thing as a free lunch» o, lo que es lo mismo, «no hay almuerzos gratis».

Lo precioso de esta frase es que recoge, de manera concisa pero lapidaria, una de las grandes lecciones de la economía: toda elección tiene un coste. No hay ningún almuerzo gratis porque, si nosotros no lo pagamos, hay alguien detrás que lo está pagando (¿nuestro editor?, ¿el restaurante?, ¿la persona que nos ha invitado?). De igual manera, tener mejores carreteras supone tener menos educación o sanidad, o simplemente menos consumo privado a través de impuestos más altos, pero al final alguien ha tenido que pagar por la carretera.

Algunos de nuestros primeros comentaristas en el blog se quejaban de que ésta era una visión muy fría y comercial de la vida. ¿No son acaso algunas de las mejores cosas en la vida gratis, como una puesta de sol o una bonita canción? Pese a parecer gruñones aguafiestas, teníamos que responder que no. Disfrutar de una magnífica puesta de sol significa que nos estamos perdiendo un partido de fútbol o una cena con los amigos. Escuchar una canción preciosa no nos permite, al mismo tiempo, ver a Tony Soprano en la tele.

Políticas, no política

En cuanto nos pusimos a escribir entradas en el blog, nos surgió el problema de cómo queríamos definirnos. Dada la heterogeneidad de opiniones entre nosotros y el hecho de que somos economistas académicos, el verdadero motor de nuestra bitácora era la idea de que hablábamos de políticas y no de política.

En España, como en muchos otros países, los debates se vuelven inmediatamente ideológicos y terminan como algunos plenos de las Cortes, que más parecen clases de religión que debates orientados a resolver los problemas acuciantes que acechan a nuestro querido país.

Nuestro objetivo es poner en el centro del debate la metodología económica moderna, basada en los hechos y la evidencia, y en segundo lugar en el análisis de los incentivos en juego y en cómo interactúan. Partimos, siempre, de cuestiones concretas del orden: ¿cómo funciona este programa educativo en realidad?, ¿cuáles son de verdad las consecuencias de los déficits públicos?, ¿qué sabemos al respecto?

Y analizamos las evidencias desde la economía, que quiere decir que usamos dos, y sólo dos, principios sencillos: incentivos y equilibrio.

Los agentes responden a incentivos. Si entendemos cómo funcionan los incentivos (en una ley, en un programa, o en cualquier situación interpersonal), podremos comprender bastantes de las consecuencias indeseadas de los programas.

Para entender la interacción entre muchos agentes usamos el concepto de equilibrio. Así, en un mercado competitivo, el equilibrio surge del balance entre oferta y demanda que se obtiene por el ajuste de precios; unos precios que hacen que los ajustes en un mercado repercutan en otros.

Un ejemplo exageradamente sencillo: supongamos que los gobiernos dicen que los bancos no pueden caer (si meten la pata, los rescataremos entre todos). Como consecuencia, el coste de prestar a los bancos baja, porque uno siempre va a recuperar el préstamo. Es como ir a un casino sabiendo que si uno pierde le van a devolver el dinero. Por ello, la gente (incentivos, principio 1) va a prestar demasiado a los bancos. Los bancos, que se enfrentan a un precio del riesgo excesivamente bajo, toman demasiados riesgos. Los efectos de equilibrio general (principio 2), nos tememos que ya los hemos visto en el mundo real: dado el precio excesivamente bajo del riesgo, los agentes son capaces de invertir hasta en construir pistas de esquí en el desierto.

Ni de los unos, ni de los otros

A lo largo de estos años nos han acusado de casi todo: de ser excesivamente amigos del gobierno y de ser excesivamente enemigos del gobierno, de ser demasiado liberales y de ser demasiado intervencionistas. El que se nos ataque desde ambos lados de la refriega nos dice que algo debemos de estar haciendo bien.

La verdad es que no somos ni lo uno ni lo otro. Primero porque somos un grupo de economistas y entre nosotros mismos no siempre estamos de acuerdo. Segundo, porque como economistas tendemos a ver, quizá en exceso, lo de «por un lado…» y «… pero por otro».

Nuestro objetivo no es apoyar a nadie. Es hablar un poco más de qué funciona y cómo funciona, y un poco menos de reiterar las ideas preconcebidas de cada uno que, sinceramente, a los demás nos dan igual y no llevan a convencer a nadie. A España no la va a salvar del desastre en que estamos inmersos el que tengamos clases de religión o de ciudadanía; lo que hace falta es que los niños aprendan inglés y matemáticas. Y para eso precisamos mucho más debate sobre qué sistemas educativos funcionan, por qué funcionan y qué hace falta cambiar. Y muchos, muchos menos insultos cruzados sobre si uno es o no es de tal ideología. Lo bueno de la blogosfera es que es libre, y los que quieran reafirmarse en sus concepciones no tienen más que ir a otro sitio. En nuestra bitácora y en este libro estamos para aprender, lo que requiere estar dispuesto, entre otras cosas, a cambiar de opinión en cualquier tema basándonos en la evidencia y el análisis.

No se lo diga a nuestros decanos

Algunas veces nos preguntan por qué participamos en un blog que además no tiene anuncios, y por tanto lo único que genera es gastos. Encima, nosotros somos economistas académicos, lo que significa que nuestros decanos y rectores, que son nuestros jefes de verdad, quieren que escribamos en revistas científicas y no perdamos el tiempo en otras cosas. Y no son sólo nuestros decanos y rectores. En la profesión de economista lo que cuenta son las publicaciones en la American Economic Review, no el salir en el Financial Times, cosa que en el mejor de los casos es considerado irrelevante y en el peor una frivolidad.

Entonces, ¿por qué? Pues por dos motivos. El primero es que queremos ayudar y devolver a la sociedad parte de los considerables recursos que ésta ha empleado en nuestra formación y en nuestra investigación. A fin de cuentas, el altruismo es perfectamente compatible con la teoría económica moderna (como hemos repetido a menudo, los economistas suponemos que los agentes maximizan su bienestar, no su riqueza, que es algo bien distinto). El segundo es que nos encanta hablar de economía y hacerlo para todo el mundo, y el blog —y también, desde ahora, este libro— es una excusa perfecta para hacerlo.

La hoja de ruta

Pero vayamos ya al libro. Tiene tres partes. En la primera hablamos del origen de la situación actual: la burbuja, la crisis de la deuda y la delicada situación de nuestro sector financiero. En la segunda, repasamos la situación de nuestras cuentas públicas, tanto en el corto y medio plazo, como en el largo (pensiones y sanidad), incluido un capítulo sobre esa jungla de confusión que es nuestro sistema de financiación autonómica. En la tercera parte miramos hacia el futuro: hablamos de por qué España tiene un modelo de crecimiento económico agotado y de lo que hay que hacer para que cambie, desde reformas del mercado de trabajo hasta la educación, la investigación o la justicia. Finalmente, formulamos unas breves re‰exiones a modo de conclusión.

Aunque el libro tiene una estructura lógica, de progresión de un tema al siguiente (la crisis de la deuda privada causa la crisis de la deuda pública, y ambas la necesidad de un nuevo modelo de crecimiento que nos saque del marasmo), hemos intentado que los distintos capítulos sean «modulares» y lo más claros posible y accesibles a todos los lectores ajenos al mundo de los economistas y su jerga. Si usted, querido lector, encuentra un capítulo aburrido, difícil de seguir o simplemente no le interesa, sea benevolente con Jorge Juan, sálteselo y vaya directamente a lo que le llame la atención.

Unas advertencias finales

El lector se preguntará, con razón, por qué no hablamos de muchas otras cosas importantes, como inmigración, energía o medio ambiente. Hay dos motivos. Uno, el espacio. No queríamos alargarnos en demasía, para evitar el peligro del libro o tesis enciclopédica en la peor tradición escolástica y cuyas mil doscientas páginas no lee nunca nadie. Mejor ser cortos aunque sea a riesgo de dejarnos cosas entre los bytes del ordenador. El segundo motivo es que de muchos de esos temas no tenemos nada muy original que decir. En España sufrimos mucho del intelectual que pontifica igual sobre historia de España que sobre cine ruso o política exterior de Nueva Zelanda. Nosotros somos más limitados en nuestras capacidades. Sabemos sólo de algunas cosas y ésas son las que intentamos explicar en el libro.

Además somos conscientes de que no siempre acertaremos. Si dentro de unos años podemos volver al libro y comprobar que hemos dado en la diana aproximadamente un 60 o 70 por ciento de las veces, ya estaremos más que satisfechos. Aspirar a más está vetado a los meros mortales.

Por último, una advertencia adicional a nuestros lectores que sean economistas profesionales. Con este libro estamos intentando llegar al lector inteligente preocupado por la situación económica de España, pero que no se dedica a esto. Aunque hemos intentado ser rigurosos, muchas de nuestras afirmaciones en los capítulos siguientes no serán tan precisas como las escribiríamos en un libro académico y hemos reducido las referencias bibliográficas al mínimo.(1) Por ejemplo, hablamos mucho de deuda, pero las palabras Modigliani-Miller (2) no aparecen nunca. Esperamos que nuestra elección entre rigor y sencillez sea la «óptima». En todo caso, pedimos disculpas por las posibles incorrecciones que se nos hayan colado en el texto final.

Bueno, ya no nos demoramos más: empecemos con el primer plato, la crónica de una burbuja anunciada.

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(1) En concreto, y para no llenar el libro de notas a pie de página, ni citamos nuestros artículos del blog Nada es Gratis ni, excepto cuando nos parezca importante, documentos de FEDEA como La Ley de Economía Sostenible y las reformas estructurales: 25 propuestas (Madrid, FEDEA, 2010), donde tuvo una primera vida un porcentaje elevado del material utilizado en este libro.

(2) Nombre con el que se hace referencia a un teorema que afirma que el valor de una empresa no se ve afectado por cómo se financia (ya sea, por ejemplo, emitiendo deuda o emitiendo acciones) en ausencia de impuestos, costes de quiebra y asimetrías en la información de los agentes.

Hay 33 comentarios
  • Aparte del libro en sí, lo que más me alegra es que podré entenderlo. Debo confesar que gracias a vosotros sé del teorema y por amor propio me esforcé en entenderlo. También me gusta porque, gracias a este libro, gran parte de los que nos gobiernan y gobernarán, tendrán alguna idea de lo que hacen.
    Yo, aparte de comprarlo, pienso recomendarlo en mis blogs y en mis redes sociales. Nunca está de más. Hace siglos, cuando apenas se leía, sociedades enteras se transformaron gracias a la difusión de unos libros determinados.

    De vosotros no hablaría de la década prodigiosa, aunque creo que ya es tarde. Una década que se caracteriza por el endeudamiento de las familias y la caída de su poder adquisitivo, con el consiguiente resultado. Para mí, la década prodigiosa fue anterior y debida al pacto social de los sesenta.
    Dentro de mil años, cuando se estudie esta crisis, se hablará de lo que la provocó y cómo fue posible, aparte de lo que devino, que todavía no ha llegado; y, la verdad, nuestros descendientes no nos dejarán demasiado bien.

  • Estupenda introducción. Gracias por el libro y gracias por el blog. Estoy convencido de que en la pequeña historia de la crisis y la salida de ella (porque saldremos) este blog tendrá su sitio.

    (Y, a título más humorístico, ojo con exaltar la equidistancia: como decía un profesor mío de EEUU, ser criticado desde los dos lados del espectro político o económico es condición necesaria pero no suficiente para concluir que se están haciendo las cosas bien 😉

  • Ya me tenéis con 18,5 euros menos en el bolsillo.

    Una preguntilla: ¿qué tirada tiene (la primera edición d)el libro?

    Una sugerencia: Quizá sería buena idea que pusieseis un post para recoger los comentarios de los lectores al libro

    • Penny. El tamaño de la primera edición aparentemente es top secret. Gracias por la sugerencia del buzón, vamos a pensarlo.

  • Enhorabuena. Sin duda lo compraremos y lo criticaremos --con la debida consideración-- si abrís el buzón al que se refiere Penny.
    Bromas aparte ya sabemos que sois gente de sentido común y con mucho conocimiento de causa. No os lo decimos pero una de las cosas buenas de leer este blog es comprobar el nivel de la profesión. Da gusto ver a tanto "español por el mundo". A uno le parece normal porque no hace tanto que el mundo era nuestro y algo siempre queda.

    Ayer se presentó otro libro en Madrid: "The Spanish Economy: A General Equilibrium Perspective”.
    Rafael Domenech tuvo una participación muy profesional y medida en el acto y citó con frecuencia a alguno de los colaboradores habituales de NeG. Javier Andrés especialmente.
    La intervención de José Manuel Campa me llamó la atención porque la encontré un poco "criticona" dentro de una gran corrección. Campa, por otra parte, se salió un poco del guión y estuvo "asturianu" al recordar que Alemania lleva gastado en sanear sus bancos un 13% de su PIB y no por esta buebuja precisamente. Se le notaba con un justo cabreo.
    Si alguien de los que frecuentamos el blog estuvo en el acto me gustaría leer reacciones.

  • El principio de que nada es gratis también se aplica a "Nada es Gratis". El coste principal en este caso es el tiempo que no dedican a sus investigaciones y a publicarlas en revistas científicas. Este coste aumenta positivamente con su calidad como investigadores (que se supone alta) y presumiblemente lo asumen las universidades en las que trabajan. Espero que el análisis coste beneficio (el social, no el privado de pasarlo bien opinando) salga a cuenta y que no perdamos trabajos de investigación importantes por su dedicación al blog. En cualquier caso, enhorabuena por el libro.

    • V. Tornos. Esta duda la tenemos todos los que escribimos en el blog. Es una competencia entre dos bienes públicos con rendimientos de naturaleza bien distinta (entender mejor un fenómeno económico v. divulgar ideas económicas entre el público y los responsables de la política económica) y difíciles de medir, y por tanto muy difíciles de comparar. Además es un cálculo contrafactual: los trabajos nonatos no son observables. Por no hablar sobre la heterogeneidad de valoraciones de la contribución al bienestar social del blog.

  • En la intervención de Campa se manifiesta claramente la necesidad ineludible de un cambio profundo en los modelos económicos.
    Por una parte dice que
    “[…] el modelo REMS es una excelente aplicación de las innovaciones en la ciencia económica y en la modelización para la evaluación de las políticas públicas, tanto en los aspectos de equilibrio general como de largo plazo, de la economía española. Es un modelo que cuenta con los mejores avances de la tecnología y de la teoría económica; al mismo tiempo, está adaptado a la situación de la economía española, con lo cual es una herramienta muy útil”
    pero a continuación señala
    “Es INCONCEBIBLE que la situación de la economía griega, que supone un 2% del PIB de la Eurozona, esté llevando al conjunto de los países de la divisa europea a una situación de riesgo sistémico. Y es injustificable que, con los mejores ratios fiscales del mundo desarrollado, la Eurozona tenga las mayores primas media de riesgo del planeta”
    Es decir, un doloroso reconocimiento de la incapacidad de los modelos actuales para explicar lo que sucede.
    Nuevas vías se están bosquejando en proyectos como el GSDP que precisamente hoy clausuró en Berlín su conferencia anual
    http://www.gsdp.eu/nc/news/news/date/2011/09/17/gsdp-annual-conference/

  • La verdad es que querría comprarlo en formato electrónico para mi kindle. Viajo mucho e intento minimizar el peso en el equipaje sin parar de leer. He visto que lo vendéis únicamente en ePUB con Adobe DRM, que no es compatible con kindle salvo convirtiéndolo con herramientas externas.

    Pensáis sacarlo en Kindle o en algún otro formato en algún momento?

    Gracias

  • Bueno, ahora se ve por qué habeis trabajado en el blog durante dos años. Era todo una campaña de publicidad para forraros con la publicación del libro de título homónimo.

    :p

    • Morenawer. Vaya, ya sabía yo que algún avezado lector de NeG se daría cuenta. 🙂

    • Fede. Gracias. Seguro que Morenawer me acusará de comercial, pero debo decir que estoy de acuerdo contigo. No es un libro de texto, pero pensamos que sería muy útil en clase, en particular en los cursos sobre economía española, pues intentamos explicar de forma sencilla pero documentada lo que sucedió en la expansión, cómo esto determinó las características de la crisis y cómo estas llevan a determinadas recomendaciones de política económica.

  • Enhorabuena por la iniciativa y gracias por la idea. Como sabéis un grupo de juristas os tomamos como modelo para nuestro blog jurídico ¿hay Derecho? que es un hermano pequeño de NeG no solo por la edad, sino por sus capacidades (ya se sabe que los de Derecho no nos manejamos tanto con el excel y somos más dispersos) pero que está aprendiendo mucho y muy rápido...¿Así que lo siguiente es un libro? Bueno, todo se andará.
    No, en serio, felicidades por el blog y por el libro y porque como dicen algunos de los comentaristas, somos muchos los que hemos aprendido un montón leyendo el blog. Parecéis de letras (y esto lo considero un cumplido).

    • Elisa. Muchas gracias. A mí, que me digan que parezco de letras es casi el mejor cumplido que se me puede hacer.

  • Enhorabuena por el libro, y gracias por dedicar tanto tiempo y esfuerzo a esta impagable labor pedagógica.

    Un saludo,

    Manuel Sarachaga

  • Muchas gracias a todos por el blog y por el libro. Me emocionó la alusión que haceis en el prólogo sobre la necesidad que teneis de devolverle a la sociedad todo lo que os dado a través de vuestra formación. ¡ Qué pena que sea algo tan extraño entre los profesionales ! Y aunque es cierto que entre académicos el nivel de los comentarios podría ser más elevado, no olvideis nunca la labor divulgativa que para los demás es muy importante. Solo puedo deciros que en mi caso como directivo de empresa, muchos de vuestros comentarios me sirven para la toma de decisiones. Y aunque pueda parecer contradictorio con vuestro nombre, gracias a vuestra generosidad, ¡ GRATIS !

  • ¿Sabéis quién escribió esto allá por 1995?

    "Nada es gratis. Una idea elemental, que muchas veces he repetido, es que en economía no existe la gratuidad. Cualquier nueva inversión, cualquier nuevo servicio, cada nuevo funcionario o edificio público, son pagados por los contribuyentes, que se ven obligados a renunciar a parte de sus ingresos para financiarlos.

    Por eso es tan importante sopesar con extremo rigor cada nueva partida de gasto publico. Por eso es esencial contar con una Administración Pública que no derroche, sino que sirva con eficacia a los intereses generales"

  • Os sigo desde el 2009, soy fan y si os viera os pediría que me firmáseis la hoja de excel, pero por favor, odio esa manía de presentaros como unos tecnócratas o mandarines con bata blanca que no tienen opiniones políticas que interfieran en sus preferencias ("Políticas, no política") como si eso fuera cosa de plebeyos. Porque además ni siquiera creo que sea cierto, admitir los prejuicios propios me parece más honesto, porque en última instancia, aunque todo tiene un precio, al final hay que elegir y pagar.

    • Burke. Tenemos opiniones políticas, pero aunque no he indagado mucho esto con mis coautores del libro, estoy seguro de que no coincidiría con varios de ellos en cuanto a las opiniones políticas. Lo que queremos destacar es que no escribimos el libro porque tengamos una visión del mundo parecida entre nosotros ni parecida a la de ninguno de los partidos, sino porque tenemos un consenso suficiente alrededor del diagnóstico sobre la economía española y las recomendaciones de política económica. Ese consenso no nos lo da nuestra opinión política sino nuestro conocimiento sobre la teoría económica y sobre la evidencia empírica. Cuando discutimos entre nosotros no manejamos argumentos políticos sino económicos y nos refutamos mutuamente basándonos en teoría y empiria. Este es un planteamiento muy distinto del habitual en el debate español y por eso queremos destacarlo mucho. Quizá nos pasemos, pero el statu quo es también muy extremo: cada vez que proponemos algo nos adjudican un partido u otro.

  • Soy consciente de lo que comentas pero no me refería a eso. Por supuesto en la economía como disciplina académica no cabe un debate ideológico por encima de la evidencia empírica y cuantitativa, por eso me gusta tanto el blog. Ahora bien, el blog va más allá del puro debate académico, lo cual me parece perfecto también, tocando temas que al final son decisiones políticas, óptimas o no desde el punto de vista económico, pero no por ello menos políticas y es aquí donde creo que hay admitir que no somos seres de luz y al final estamos expresando nuestras preferencias dentro de un marco de opciones.

  • Samuel, a la vista de tu última respuesta que opinas de la afirmación de Stigler según la cual "el estudio profesional de la economía le hace a uno ser políticamente conservador". Al menos en USA si parece tener algún apoyo empírico.

    • Monedero. Creo que hay cierto grado de verdad, en promedio, en la afirmación de Stigler (mal que me pese).

  • Se agradece tener alcance a blogs de académicos, que nos explican su enfoque bien razonado, ante tanta prensa económica y generalista con una mezcla de artículos "neutros" y otros direccionados a una sola escuela económica o a una cara de la moneda según ideología política. ademas de los articulos toxicos de autoria bien camuflada.
    Ademas se debe de contrastar la información con los manuales de económica y los libros de historia y ademas es necesario contar con la experiencia empresarial, practica, porque tal como demuestran los comentaristas, una historia es la teoría,como debería ser y otra historia es como es en realidad, porque no hay otro remedio por todos los condicionantes del dia a dia que no contemplan la teoria

  • Samuel, respecto a tu respuesta a Burke.
    Todavía no he podido tener el libro en la mano pero me temo, por vuestro gran trabajo en el blog, que vuestro exquisito tratamiento de los aspectos políticos puede convertirse en una seria limitación.
    Mi impresión es que hacéis un análisis correcto de los problemas pero las soluciones que proponéis tienden a estar basadas en exceso en la teoría económica. Buscáis las respuestas óptimas que se podrían poner en marcha en un país más serio sin tener en cuenta las posibilidades reales de implementación. Jesús es en este aspecto muy expeditivo, pero aunque es verdad que los reales decretos pueden aguantarlo todo en la práctica no hay personas capaces de asumir los costes de escribir en ellos las palabras que son necesarias.
    ¡Ojalá me equivoque!

    • Fede. Además de propuestas concretas tenemos un capítulo donde somos explícitos sobre la forma de ponerlas en práctica. No hemos sido estratégicos en que sean todas las propuestas políticamente viables, pero es posible que la gravedad de la situación actual ayude en este sentido (?).

  • Samuel, sabéis cuándo estará disponible vuestro libro en la iBook store de Apple? De momento no aparece, y si no hay que esperar mucho prefiero la espera a comprarlo en papel, gracias!

    • Álvaro. No lo sé, intentaré averiguarlo. También debería salir en formato Amazon, pero tampoco se sabe cuándo.

    • Álvaro. La editorial Destino ha firmado un acuerdo con Apple para la distribución en iBook store, pero no saben la fecha de inicio.

  • Una pregunta y espero una respuesta sincera (principalmente para no bajarme la moral), el libro es apto para estudiantes de primero/segundo de Economía con ganas de aprender o mejor espero un par de años para poder entenderlo mejor y no sentirme un ignorante aprendiz ahora mismo??

    Si tiene un nivel Samuelsoniano entonces perfecto 😉

    • Carlos. El libro pretende ser asequible para el público en general. Si lo hemos conseguido, entonces debería ser comprensible para un estudiante de Economía. Esperamos tu opinión al respecto.

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