Las cuotas de género a examen

por Manuel Bagues, Mauro Sylos Labini y Natalia Zinovyeva

committeeTodavía queda mucho camino para que la paridad de género llegue a los más altos despachos de las universidades. En España las mujeres son mayoría en las carreras universitarias y realizan la mitad de las tesis doctorales, pero todavía están en minoría entre los profesores titulares (un 40%) y, sobre todo, entre los catedráticos (un 20%). Son cifras muy similares a las que se observan en otros países europeos, pero no por ello deberían preocuparnos menos. Hay un gran número de brillantes investigadoras y docentes que no desarrolla plenamente su carrera académica.

Con el fin de favorecer la carrera académica de las mujeres, España fue pionera en la introducción de cuotas de género en los tribunales de evaluación académicos. La ley de Igualdad prevé la presencia de al menos un 40% de mujeres (y hombres) en todos los tribunales. Esta política ha recibido también el apoyo de la Comisión Europea pero, ¿son estas cuotas realmente efectivas? ¿deberían otros países también adoptarlas? Se trata de preguntas que no son banales, porque las cuotas obligan a las profesoras a dedicar un número desproporcionado de horas a tribunales de evaluación de todo tipo, tiempo que no pueden dedicar a la investigación o a la docencia. (Y créanme, formar parte de tribunales de evaluación no es precisamente el tipo de actividad más gratificante a nivel profesional para un docente o un investigador.)

En teoría hay hipótesis plausibles que sugieren que una presencia equilibrada de ambos sexos en los tribunales podría tener efectos positivos tanto sobre la calidad de las evaluaciones como sobre las posibilidades de éxito de las candidatas. Sin embargo, la evidencia empírica es bastante sorprendente. Como ya hemos discutido anteriormente, en muchas ocasiones (aunque no siempre) se observa que los tribunales de evaluación con presencia femenina en lugar de ser más benévolos con las candidatas, por el contrario, son más duros con ellas que los tribunales masculinos. Por ejemplo, en Bagues y Berta Esteve-Volart (2010) se analizan datos de unos 150,000 opositores y se observa que las opositoras tienen menos posibilidades de éxito cuando les toca por sorteo un tribunal que incluye alguna evaluadora. Algo similar sucede con las profesoras que participaron en las habilitaciones a Profesor Titular realizadas en España entre 2002 y 2007 (Zinoveya y Bagues 2011). Tuvieron mayor éxito aquellas a las que les tocó casualmente un tribunal compuesto únicamente por hombres (aunque sucede lo contrario en la habilitación a Catedrático). Lo que no está nada claro es por qué esto ocurre. ¿Son las evaluadoras más duras con las candidatas o, quizás, los evaluadores varones se vuelven más críticos hacia las candidatas cuando hay alguna mujer en el tribunal?

En un reciente trabajo hemos intentado aportar más luz sobre esta cuestión y para ello hemos analizado el sistema de acreditación a Profesor Titular y a Catedrático de Universidad introducido recientemente en Italia. Este sistema es bastante parecido al español, aunque incorpora algunos elementos diferenciadores interesantes. Los tribunales incluyen cinco miembros, cuatro de ellos residentes en Italia, y un quinto miembro proveniente de una universidad extranjera. La composición de los tribunales se decide a través de un sorteo aleatorio entre los catedráticos que se han presentado voluntarios y que superan unos requisitos mínimos de productividad científica. Además, todo el proceso es muy trasparente. Se da publicidad a los criterios de los evaluadores, a los CVs de los candidatos, a sus datos bibliométricos (publicaciones, citas recibidas, índice h, libros…) y se publican online todas las evaluaciones, incluyendo tanto la decisión colegiada del tribunal como las apreciaciones individuales de cada evaluador. Para poder acreditarse un candidato necesita al menos cuatro votos positivos (de los cinco posibles).

En total hemos analizado unas 260.000 evaluaciones individuales que corresponden a unas 56.000 candidaturas en todas las áreas de conocimiento. El primer dato interesante es que las mujeres tienen menos posibilidades de acreditarse (unos 2,5 puntos porcentuales menos) pero esta diferencia prácticamente desaparece cuando tenemos en cuenta la productividad científica de los candidatos y candidatas, reduciéndose a únicamente 0,5 puntos porcentuales. También hemos analizado si esta diferencia depende de alguna manera de la composición del tribunal en términos de género. Para ello hemos comparado la tasa de éxito de candidatos y candidatas en áreas de conocimiento que tienen el mismo grado de feminización pero en las que, debido al sorteo aleatorio, los tribunales de evaluación tienen una composición diferente en términos de género. El análisis muestra que las candidatas a Profesor Titular tienen menos posibilidades de habilitarse cuando les toca ser evaluadas por un tribunal que incluye alguna evaluadora (en relación a las posibilidades que habrían tenido en un tribunal compuesto únicamente por varones). Este efecto es estadísticamente significativo y su magnitud no es despreciable: cada mujer adicional en el tribunal disminuye en unos 2 puntos porcentuales la cifra de mujeres que consigue habilitarse. En las pruebas de habilitación a catedrático se observa un patrón similar, pero en este caso el efecto no es significativo en términos estadísticos.

Para comprender mejor este resultado, y para entender el mecanismo que lo genera, hemos analizado también las evaluciones individuales de cada miembro del tribunal. El análisis muestra que las diferencias entre las decisiones de los tribunales mixtos y los tribunales únicamente compuestos por varones no se deben exclusivamente al voto de las mujeres que forman parte del tribunal. Cuando hay mujeres en el tribunal, los evaluadores varones se vuelven más duros con las candidatas.

No es fácil comprender por qué la presencia de mujeres en el tribunal hace que los evaluadores varones sean más críticos con las candidatas, pero lo que sin embargo parece claro es que, al menos en el ámbito académico, las cuotas de género podrían ser contraproducentes. En el caso italiano, nuestros cálculos muestran que una cuota del 40% habría supuesto que cerca de 500 candidatas no hubieran conseguido habilitarse, además de obligar a las catedráticas a dedicar tres veces más tiempo a formar parte de tribunales que los catedráticos varones.

La paridad en el ámbito académico no sólo es una cuestión de equidad, también se trata de una cuestión de eficiencia. En las últimas décadas la situación de la mujer en el mundo académico ha experimentado mejoras importantes, pero el proceso de convergencia es muy lento y, sin políticas adecuadas, se anuncia demasiado largo. Sin embargo, implementar las cuotas de género en los tribunales de evaluación ha sido probablemente un paso en falso.

Hay 41 comentarios
  • Muy clarificador e interesante el artículo. Creo que si la mujer no ha tenido más acceso al mundo académico tiene que deberse a un gran número de barreras a la entrada que conviene derribar cuanto antes. Otro tanto creo que ha sucedido, aunque por fortuna con menor frecuencia a medida que avanza el tiempo, con las barreras que tiene la mujer para salir del papel que los demás esperan que tenga en la vida. Creo que los miembros de un tribunal, en el momento de calificar a una candidata, es posible que tengan consciente o inconscientemente esas barreras en su mente, más incluso cuando en el tribunal hay una mujer, que ha tenido que superar grandes barreras. Indudablemente en cualquier valoración humana hay algún grado de subjetividad. Quizá al examinar a una candidata un tribunal formado solamente por varones se evidencie más la valía de la mujer que debe ser calificada, mientras que si forma parte del tribunal una mujer que ha tenido que superar grandes barreras se tengan mentalmente más en cuenta los importantes costes que tiene que afrontar la mujer para llegar a una determinada posición académica. Me pregunto si en los lugares en los que son menores las barreras que tiene la mujer para acceder a la docencia universitaria, e incluso a las posiciones más importantes, como una cátedra, las diferencias entre la valoración de tribunales formados por varones y tribunales mixtos son menores.
    Reciban un cordial saludo.

  • El cuento del género y sus cuotas, una forma como otra cualquiera de formar una red clientelar, para favorecer a los miembros de un lobby a costa del resto de las personas.

  • Muy interesante, siempre trabaja usted muy bien los datos. Yo, al igual que comenta usted al final de la entrada, no me atrevo a dar ninguna explicación económica para estas conductas.

  • En los años 70, a finales, solía contratar 10 o 12 MBA's --Ivy-- cada año para mi departamento en USA y me encontraba con las situaciones siguientes.

    Una candidata, Harvard, top 10% y minority (black) que de salida llevaba un Premium del 25 al 30% porque había palos para cumplir cuotas dentro y fuera de la compañía.

    Una "admin assistant", también minority, con problemas de ortografía que no podías rechazar abiertamente porque te representaba un problema jurídico potencial.

    De esto hace 40 años. Aquella corporación, entonces puntera y riquísima, es hoy desconocida, sus fábricas USA y Europa cerradas o trasladadas a otros lugares.

    España, 1914.

    La mejor clínica dental española de una especialidad con cirugía no tiene entre su cuadro médico o gestor un sólo varón. Son más de treinta personas. Los pioneros fundadores, varones, la han vendido a un fondo y se han largado a organizar otro start-up.

    Un consejo --dominical o independiente-- no es "per se" ningún chollo. Entre otras cosas porque hay que saber evitar riesgos "border-line" en determinadas ocasiones y, salvo excepciones, que las hay, pocas mujeres conoceremos que no sean más "Risk Averse", especialmente cuando comienzan a tener responsabilidades personales.

    Nuestra relación psicológica con el riesgo nos marca para las pocas profesiones en las que sigue habiendo preponderancia de varones. Todas ellas con factores altos de riesgo.
    En la educación terminará pasando lo mismo, cuestión de tiempo.

    Nadie habla de los casos contrarios, se habla de.... Consejos y de Cátedras. Esperen 15 años y verán. Los Monopolios no tienen mucho Riesgo, y ¿Las Cátedras?

    Saludos

    • Este es un tema -el de la pretendida discriminación por razones de género- del que no se puede hablar abiertamente. Hay todo un negocio político montado en torno a esto. Hay que aceptar lo políticamente correcto o te expones a ser castigado. Así estamos.

      El dogma es que mujeres y hombres somos exactamente iguales en todo (preferencias, prioridades, intereses), y que por tanto no puede haber diferencias estadísticas, al menos no cuando el porcentaje de "presencia" femenino es inferior al que "debería ser", lo que justifica medidas "correctoras". Todo esto es intelectualmente poco serio y éticamente poco presentable. Pero cualquiera dice nada...

  • "En teoría hay buenas razones para pensar que una presencia equilibrada de ambos sexos en los tribunales podría tener efectos positivos tanto sobre la calidad de las evaluaciones como sobre las posibilidades de éxito de las candidatas."

    Sinceramente, esto es indignante. Estas barbaridades de la paridad provocan situaciones grotescas precisamente en la universidad, donde no debería regir otro principio que el mérito. Hay que cocinar tribunales absurdos sólo para que haya un número políticamente correcto de mujeres, independientemente de su capacidad (también las hay incompetentes, y deshonestas) o especialidad. En otros casos no solo se sobrecarga a las mujeres de obligaciones que no han pedido, sino que se les da una capacidad de influencia excesiva solo por su género. Pretender que con ello favorecerán a las candidatas femeninas es otra monstruosidad.

    Actualmente la única discriminación legal es a favor de las mujeres, destrozando el principio de igualdad y estableciendo el muy peligroso de que se puede, de que es legítimo, discriminar a priori por razones distintas a la capacidad o el mérito de la persona.

    "... implementar las cuotas de género en los tribunales de evaluación ha sido probablemente un paso en falso."

    Pero no por el resultado. Contraproducentes o no, las cuotas de género son éticamente inaceptables.

    "No es fácil comprender por qué la presencia de mujeres en el tribunal hace que los evaluadores varones sean más críticos con las candidatas".

    La clave está en cómo responden ellas, las evaluadoras, a la presencia de candidatas femeninas. Los varones responden a ese comportamiento.

    • Rubén,

      Hay argumentos a favor de las cuotas en los tribunales de evaluación académicos que a mí sí me parecen convincentes. Por ejemplo, la segregación de hombres y mujeres en distintas subdisciplinas podría generar sesgos en las evaluaciones. En Economía tiende a haber más varones en áreas como la Econometría o la Economía Teórica, mientras que las áreas más aplicadas están más feminizadas (Economía Laboral, de la Salud...). Dado que muchos evaluadores piensan que lo que ellos hacen es lo más importante del mundo, las candidatas podrían estar en desventaja si los tribunales nunca incluyen miembros que puedan apreciar el tipo de investigación que ellas realizan. Dicho esto, en mi opinión la evidencia empírica sugiere que los efectos negativos de las cuotas en este ámbito superan a sus potenciales beneficios. Hay otras políticas, relacionadas con la maternidad/paternidad y con cómo está estructurada la carrera académica que quizás podrían ser más efectivas.

    • Nótese la perversidad de los articulistas, que ante el hecho de que las mujeres en los tribunales penalizan más a las mujeres (y que no es una nueva noticia, ya se sabe desde hace mucho en estudios americanos de doble ciego que el problema reside en las mujeres revisoras), hace una interpretación "ad hoc" del hecho para que de alguna manera la culpa siga siendo de los hombres, y pobrecitas las mujeres que además se sienten explotadas por las cuotas impuestas por el feminismo.

      La sociología y la psicología no son ciencias sino basura pseudocientífica, porque los datos siempre corroboran los perjuicios del investigador da igual los valores que sean y no influyen en el resultado. La interpretación es totalmente subjetiva, casi siempre errónea por ser la primera que viene a la cabeza (y no someterla a juicio), y a menudo está traída de los pelos. Yo recuerdo el caso de Carmen Romero, mujer de Felipe González, que ante un 100% de féminas respondiendo a su encuesta que jamás habían sido discriminadas en el trabajo por ser mujeres, terminó concluyendo que la discriminación a pesar de todo existía y era tal que afectaba a la percepción de todos los sujetos de estudio.

      • Anonimazo,

        Creo que sería posible calificar de "interpretación ad hoc" nuestro trabajo si nos limitásemos a interpretar de manera más o menos libre, en base a nuestros prejuicios ideológicos, el comportamiento de los tribunales. Para ser más precisos, lo que hemos hecho en el artículo
        es analizar 260.000 evaluaciones individuales, comparando como los evaluadores varones califican a las candidatas en función de si alguna evaluadora esta presente en el tribunal. Lo que se observa es que la probabilidad de que una candidata reciba un voto positivo por parte de un evaluador varón es inferior cuando una mujer forma parte del tribunal. No sabemos si esto se debe a que las evaluadoras convencen a los evaluadores varones para que cambien su voto, o los evaluadores varones deciden de manera autónoma votar diferente, o simplemente la dinámica de la discusión en la que se decide el voto es distinta.

  • Para evaluar la eficacia de cualquier política de discriminación positiva, me parece esencial evaluar tanto la investigación sobre diferencias de comportamiento entre el grupo objetivo de la política y el resto de la población como la investigación sobre este tipo de política en relación a distintos grupos objetivos. Entiendo que ha habido abundante investigación sobre ambos temas en relación a grupos discriminados por género o por raza o por alguna etiqueta cultural o peor por circunstancias (desde país o provincia de origen hasta características físicas), pero no conozco una evaluación de sus resultados. Ojalá los autores del post pueden darnos referencias a esas evaluaciones que permita poner en un contexto apropiado los resultados de análisis estadísticos como los presentados en el post.

    • EB,

      Gracias por tu comentario. Las cuotas de género en distintos ámbitos son relativamente recientes y existen muy pocos estudios que hayan podido evaluar de una manera más o menos global sus efectos. En mi opinión, el trabajo reciente más interesante quizás sea el artículo "Breaking the Glass Ceiling? The Effect of Board Quotas on Female Labor Market Outcomes in Norway" de Marianne Bertrand, Sandra E. Black, Sissel Jensen y Adriana Lleras-Muney, donde se analiza el impacto de las cuotas en los consejos de administración en Noruega en 2003. Dos estudios anteriores, Ahern y Dittmar (2012) y Matsa y Miller (2012) han estudiado el efecto de las cuotas sobre el valor bursatil de las empresas y sus beneficios (negativo en el corto plazo). El artículo de Bertrand et al. (2014) investiga el impacto de las cuotas de una manera más amplia, explorando si afectan a las contrataciones de personal dentro de la empresa en términos de género (no lo hace) o si sirve para estimular las decisiones educativas y profesionales de las mujeres jóvenes que en un futuro podrían llegar a los consejos de administración gracias a las cuotas (tampoco se observan efectos en el corto plazo). Es un poco pronto para llegar a conclusiones sólidas, pero es importante que estas políticas sigan siendo evaluadas.

  • Huelga decir que si las mujeres son mayoría en la universidad es en gran medida porque se ha bajado mucho el listón de la educación en las universidades y se las ha llenado de carreras basura y pseudocientíficas. Como resultado, tenemos que los estudiantes de carreras como magisterio terminan la carrera con menor nivel que con el que partían hace unos años al terminar la educación obligatoria. Todo esto es culpa de valorar las apariencias en vez de la educación. Sólo se han tomado medidas para falsificar las estadísticas ocultando los problemas, en pos de una ideología absurda que sólo busca la estética de un 50% perfecto de hombres y mujeres en todos los aspectos de la sociedad, sin pararse a pensar en lo banal, artificial, limitador, contraproducente y matemáticamente irrealizable que es este objetivo. Pero es que si fueran inteligentes y racionales no serían socialistas.

    La culpa de todo es de la sociología postmodernista socialista, un caballo de Troya totalmente despegado de la realidad, y cuyos iluminados pedagogos han arruinado la educación de dos generaciones enteras de españoles; eso sí, siempre echándole la culpa de sus despropósitos a la falta de fondos aún cuando eramos el país que más invertía en educación en porcentaje del PIB. Le dáis valor a una tontería, que es el porcentaje de féminas en la universidad, y no en la total inutilidad de la mayoría de las carreras.

  • Interesante cuestión.

    Primero: he tenido y tengo compañeras mucho más inteligentes y capaces que yo, no tengo ningún problema en reconocerlo y no me supone ningún trauma. La estadística me es indiferente. Percibo en ellas actitudes diferentes y tampoco me ocasiona ningún problema insuperable.

    Segundo: la inexorable marcha hacia el estado estacionario, bien sea en términos de reparto de riqueza global (globalización) o de reparto del talento por géneros, forzando la máquina con plazos, cuotas y modelos teóricos "incentivadores" de discutible validez puede originar y origina consecuencias indeseables.

    Tercero: no dejo de percibir en estos fenómenos contrapuestos de "captura" ideológico-cultural, política, económica, y electoral, unidos en confusa amalgama mediante curiosos procesos de "imitatio", ciertas similitudes.

    Quinto: no tengo ningún problema, ni siquiera teórico, en aceptar que el mundo pueda acabar regido por "Amazonas", en la política, en la universidad y por supuesto en la guerra.

    Sexto: forzar plazos "a lo bestia" para introducir los "comportamientos correctos" mediante los "incentivos adecuados" me produce, cuando menos, perplejidad.

  • Disculpa, no tengo tiempo ahora de leer el artículo.
    En el post leo esto:
    "... no se deben exclusivamente al voto de las mujeres que forman parte del tribunal"
    La palabra exclusivamente me sugiere que las mujeres del tribunal sí influyen, aunque no sean las únicas.
    ¿Quién es, estadísticamente, más severo con las candidatas, los hombres (sólos), las mujeres (solas), los hombres en tribunales mixtos, las mujeres en tribunales mixtos?
    Y, ¿qué pasa con las pruebas para catedrático, donde decís que los efectos son no significativos? ¿Qué conclusiones se sacan de esto? Supongo que no analizáis sólo las correlaciones que puedan parecer masculinistas (entiendo que este término es el recíproco de feminista).
    Y no olvidemos que correlación no implica causación:
    http://tylervigen.com/

    • Cherve,

      Los tribunales mixtos son más severos con las candidatas que los tribunales únicamente compuestos por varones (no tenemos prácticamente en la muestra tribunales únicamente compuestos por mujeres). Dentro de los tribunales mixtos, el voto de evaluadores varones y de las mujeres es muy parecido (ligeramente más favorable el de las evaluadoras, pero la diferencia no es estadísticamente significativa).
      En las pruebas de acreditación a catedrático italianas la estimación no es lo suficientemente precisa como para poder asegurar con la suficiente certidumbre que los tribunales mixtos sean más duros con las mujeres, pero sí que podemos descartar que el efecto sea positivo (es decir, podemos descartar que a las candidatas les favorezca un tribunal con mujeres). Para la conclusión general no es realmente muy importante si el efecto es nulo o negativo, sino más bien que no se observan ningún beneficio de las cuotas para las candidatas, y si que habría un perjuicio para las catedráticas que deberían formar parte de tribunales de manera desproporcionada.

      Uno de los mayores retos a los que se enfrenta un economista empírico es precisamente intentar identificar correlaciones que tengan una interpretación causal, como hemos discutido en el blog en el pasado. En este artículo nuestra estrategia empírica consiste en buscar grupos de candidatos y candidatas similares pero que, debido a un evento casual (en este caso una lotería), son evaluados por tribunales con una distinta composición. Como mostramos en el artículo, no existe ninguna diferencia en las características o la calidad entre las candidatas que, debido al sorteo, son evaluadas por un tribunal sin mujeres y aquellas que les toca un tribunal mixto. Esto es lo que nos permite atribuir una interpretación causal a la relación observada entre la tasa de éxito de las candidatas y la composición del tribunal.

  • es interesante que todos los comentarios, esencialmente negativos con las políticas de paridad e igualdad de género, sean hechos por varones.

    • Lógico. No se van a quejar de las cuotas las personas que son beneficiadas por ellas.

    • Que yo sepa, Nada es Gratis no tiene ningún filtro de selección de comentarios por género. Luego si ninguna mujer se ha molestado en comentar, no creo que los varones que sí lo han hecho deban sentirse culpables, pedir perdón o manifestar una opinión distinta a la que tienen. Dicho esto, creo que todos ellos están esperando los argumentos en contrario. Pero "es interesante" que usted sea varón, no es un argumento. Por favor, vuélvalo a intentar.

  • La imposición de cuotas parece que parte de la idea de que la diferencia en porcentaje entre mujeres y varones se debe “necesariamente" a una deliberada confabulación de éstos últimos para impedirles a ellas el acceso a puestos homólogos y que, por lo tanto, debe existir un poder legal coercitivo que les compense por tal discriminación.
    En mi opinión, el argumento es perverso, indemostrable y juega en contra de la eficiencia y de las propias mujeres. Perverso, porque al atribuir a los varones de forma generalizada una conducta injusta, fomenta respuestas beligerantes y tan discriminatorias como aquellas a las que se pretende combatir, con lo cual no se hace más que enrarecer el ambiente social. Indemostrable, porque la existencia de correlación entre sexo y porcentaje de ocupación se agota ahí: es imposible objetivar las motivaciones humanas que subyacen. No se puede saber si existe realmente una confabulación o si, por ir al otro extremo, se debe a que la mujer, a largo plazo y en términos generales, tenga una preferencia por ejercer un rol familiar y no el de ocupar un puesto directivo. Juega en contra de la eficiencia porque la discriminación positiva no garantiza que los puestos sean cubiertos por los más aptos, independientemente de su sexo. Finalmente, juega en contra de la mujer porque el hecho de ocupar un puesto de cuota las pone en situación de tener que demostrar continuamente que se lo deben, no a su sexo, sino a su competencia y preparación.

    • Escéptico,

      Hay muchísimas brillantes investigadoras y docentes que (en mi modesta opinión) no nos podemos permitir el lujo de perder. La escasez de mujeres entre los catedráticos no es el problema en sí mismo, sino más bien el síntoma de que algo podría estar fallando. Si no identificamos el problema correctamente difícilmente lo podremos solucionar. La principal conclusión del artículo es que no parece que el problema resida en el género de los miembros que componen los tribunales de evaluación.

      • Totalmente de acuerdo.
        Ergo, en mi opinión, la introducción de cuotas de género en los tribunales de evaluación académicos no sólo no parece ser el remedio para solventar el problema, sino que además introduce factores que lo complican.
        Gracias por su comentario.

  • Dos cuestiones:
    1) ¿Existe la posibilidad que el "exceso" de hombres sobre mujeres se deba a puestos antiguos y que en las nuevas entradas haya más paridad/convergencia/vuelco en el otro sentido (esto es, entran más mujeres)? Quiero decir, comparar variable stock con variable flujo. Entiendo que el 40% es "stock", ¿habría cifras de las variaciones o evolución de los niveles a través del tiempo?
    2) El que exista una diferencia estadística en sí misma a mi modo de ver no justifica legislación para paliarla, o no de forma autoática.
    2.a) Ejemplo: si, como tengo entendido, las mujeres tienen mayor esperanza de vida que los hombres, ¿debe el Estado tomar medidas para equilibrar esto? Por ejemplo tratando de que los hombres vivan más (discriminación positiva en la atención sanitaria u otras), o de que las mujeres vivan menos (suprimiéndoles los impuestos al alcohol y al tabaco para que consuman más y acorten su esperanza de vida).
    2.b) Aquí un estudio que halla que las mujeres cobran menos que los hombres Y TAMBIÉN que a nombre más corto, mayor salario: http://info.theladders.com/our-team/3556. ¿Debe el Estado ejercer discriminación positiva hacia la gente con nombres más largos, para compensar? Al menos así lo ha hecho con Felipe-Juan-Pablo-Alfonso-de-Todos-los-Santos, al que ha conferido el puesto de Rey.
    Esto que propongo me parece un disparate, y la discriminación positiva también.

    • Cherve,

      1) Lo que sugieres se denomina en jerga la teoría de la tubería ("pipeline theory") y era muy popular hace unos años. Con el paso del tiempo se ha comprobado que el proceso va mucho más lento de lo que cabía esperar (puedes ver la figura 1 aquí)
      2) Las cuotas que hemos analizado no imponen directamente la paridad, sino que intentan establecer las condiciones para que de una manera natural se llegue a ella (en este caso paridad en los tribunales de evaluación). Nuestro análisis sugiere que podrían ser contraproducente. Creo que estamos de acuerdo en que las existencia de diferencias salariales entre dos grupos no suponen automáticamente que debamos compensar al grupo menos exitoso, pero creo que sí que deberíamos intentar entender las fuentes de la desigualdad para poder atajarlas en caso de que ello fuera conveniente (si reflejan discriminación, desigualdad de oportunidades...).

  • Añado: ¿Por qué es un problema que las mujeres dediquen un número desproporcionado de horas a ser tribunalas y no que los hombres lo dediquen a ser tribunalos?

    • Cherve,

      En general formar parte de tribunales es algo que en el mundo académico se realiza "pro bono", sin ningún tipo de compensación (ya sea monetaria o reducción de docencia). Eso supone que el tiempo que dedicas a tribunales no lo puedes dedicar a investigar o a preparar la docencia. No parece muy equitativo ni tampoco muy eficiente exigir que algunas personas dediquen tres o cuatro veces más tiempo que otras a este tipo de tareas.

  • Manuel, gracias por las respuestas, aunque sigo discrepando (bueno, me parece una barbaridad).
    Yo había entendido que había 40 % mínimo de mujeres y 40% mínimo de hombres en cada tribunal (en España). Entonces no es que a ellas les toque 3 o 4 veces mas, ¿no?

    • Cherve,

      Imáginate una disciplina con 20 catedráticas y 80 catedráticos varones, en la que fuera necesario cubrir 100 puestos en tribunales, satisfaciendo la cuota del 40%. Las 20 catedráticas deberían ocuparse de 2 tribunales cada una, mientras que los 80 catedráticos, deberían hacer 0.75 tribunales cada uno (20*2+80*.75=40+60=100). Es decir, las catedráticas participarían en los tribunales de media 2.7 más veces que los catedráticos (2/.75).

  • comentaristas hablando de "perversidad", "éticamente poco presentable", “indignante”… a ver, tras milenios y milenios tratando a la mujer como esclavas, retrasadas mentales y/o mercancía, a nivel institucional hasta ayer mismo, discutir la presunción de culpabilidad del macho… oh my god. Y no, en caso de existir tal discriminación, en el 95% de los casos no se trataría de una “deliberada confabulación de éstos últimos para impedirles a ellas el acceso a puestos homólogos”, se trataría de conductas con motivación inconsciente. Quizá esto no se les ha ocurrido a los machos indignados; quizás piensan, revolcándose gozosos en su puerilidad, que sus juicios y conductas están fundamentados en la razón y en una concepción objetiva de la justicia. Me parto y me mondo

    A mí lo políticamente correcto me la trae al pairo, y por supuesto son los datos empíricos los que habrán de demostrar si dicha presunción de culpabilidad se confirma o no, y en caso de que sí explicar sus causas y mecanismos. Pero indignarse y hablar de inmoralidad… manda eggs con la autocomplacencia y la soberbia del macho, no tiene fin. Como aquél que quería golpear a la noche hasta que sangrara luz de día, yo le daría jarabe de palo a la autocomplacencia del macho hasta que sangrara humildad.

    • ¿Lo está diciendo en serio? ¿Verdaderamente aboga por una "presunción de culpabilidad" del varón cuando se debata si existe o no discriminación, sea en el ámbito que sea, del varón hacia la mujer? ¿Ha de ser el individuo, según esta interpretación, presunto culpable por obra y gracia de un comportamiento colectivo?

      • No abogo por la presunción de culpabilidad del individuo X en un hipotético proceso judicial, real o figurado. Hablo en término agregados. Una vez aclarado esto, su pregunta es equivalente a estas otras:

        ¿Verdaderamente aboga por una “presunción de culpabilidad” del blanco estadounidense o sudafricano, cuando se debate si existe o no discriminación racial?

        ¿Verdaderamente aboga por una “presunción de culpabilidad” del rico cuando se debate si ante una subida de impuestos este intentará defraudar o al contrario pagará puntualmente todo lo que dice la ley?

        ¿Verdaderamente afirma que el violador en serie volverá a violar una vez cumplida su pena?

        ¿Verdaderamente aboga por una “presunción de culpabilidad” de los políticos ante el trade off de decir la verdad descarnada a costa de perjudicar su posición política?

        • ¿Presunción de culpabilidad en términos agregados? ¿Qué es eso?
          ¿Puedo yo presumir culpabilidad a priori de los que ganaron la guerra civil? ¿de los que van a misa por las barbaridades que se hicieron en nombre de la iglesia? ¿de los comunistas por las barbaridades que se hicieron en su nombre? ¿de los belgas por las barbaridades que se hicieron en el Congo belga? ¿los delitos prescriben, salvo algunos que se heredan?

    • Por la parte que me toca:
      Gracias por tu agudo psicoanálisis sobre los comentaristas: sintético, científico, objetivo, exiquisitamente correcto en su expresión y... encima gratis!
      Lo de "conductas con motivación insconsciente" es genial. Me lo apunto.
      Aparte de creer que los que pensamos diferente necesitamos ser reeducados a base de jarabe de palo, ¿Puedes dar algún argumento cabal a favor o en contra de las cuotas de género?

      • “La parte que te toca” es poca, utilicé tu frase simplemente para explicar algo que me resulta obvio, y es que no se trata “necesariamente una deliberada confabulación”. Si hay discriminación, a día de hoy, cuando la mayoría de la población tiene interiorizado que discriminar por sexo es inmoral, y cuando la discriminación ocurre de forma sutil, no directamente observable (no como hace 50 años, cuando bastaba leer las leyes), será inconsciente en la mayoría de los casos. Si el concepto de “conductas con motivación insconsciente” te resulta extraño, exótico o absurdo, poco más puedo añadir. Hoy en día en psicología el término “inconsciente” no tiene connotaciones freudianas, se refiere a procesos cognitivos automáticos, no conscientes. Busca estudios sobre “actitudes implícitas”, hay unos experimentos la mar de ingeniosos. ¿Acaso crees que los varones del tribunal son conscientes de que están siendo más duros cuando hay mujeres en el tribunal?

        “Aparte de creer que los que pensamos diferente necesitamos ser reeducados a base de jarabe de palo”

        Creo que ni siquiera mi estilo críptico justifica esa torticera interpretación de mi frase.

        “¿Puedes dar algún argumento cabal a favor o en contra de las cuotas de género?”

        No podría hacerlo hasta que no empollase toda la evidencia empírica sobre si existe o no esa discriminación, sus mecanismos funcionales, y sobre los efectos de dichas cuotas.

    • Es sorprendente como ha calado el discurso de que las mujeres han sido esclavas, mercancía de los hombres, durante milenios. Qué falta de estudios históricos o sociales. Otra cosa es que en cierta época reciente de España (y otros sitios de Europa) los cambios en los sistemas de producción hayan provocado discriminaciones hacia las mujeres y que en ciertos estamentos de la sociedad (los poderosos y con dinero) se viese bien tener una mujer florero. Pero vaya, que la mayoría de la población eran trabajadores manuales, con índices de muerte muy altos por parte de los varones; los soldados de prácticamente todas las guerras han sido hombres; la tasa de muerte de los varones sigue siendo mayor que la de mujeres por crímenes violentos, por causas laborales (la igualdad sólo se exige en puestos "apacibles", no en la obra, ni en las minas, ni en labores de almacenaje... salvo cuando la crisis aprieta) y por causas naturales siguen muriendo una media de 5 o 10 años antes los hombres que las mujeres.

      Curiosa forma de esclavitud la que imaginas tu. Otra cosa es que aún así, haya que cambiar la situación, pero decir que la mujer ha sido esclava (como se dice) y culpar a los hombres de ello como si fuesen culpables (incluso los actuales, por "delitos" pasados, como el pecado original) es una estupidez, además de injusto y profundamente ignorante.

  • Dame una demostración de que hombres y mujeres somos iguales. Mientras no la haya ( y creo que, afortunadamente, no la habrá nunca, como es obvio) no aceptaré ningún proceso de ningún tipo que trate de volvernos iguales contra natura. Cada uno que se opere de lo que quiera, pero a mi que no intenten operarme la cabeza con romos y mediocres bisturíes.
    ¿ Qué tal va la cuota de nonagenarios ? ¿ Y la de gitanos ? ¿ Y la de inmigrantes ? ¿ Y la de menores de edad ? ¿ Y la de turolenses ? ¿ Y la de mancos ? ¿ Y la de expresidiarios ? ¿ Y la de .......... ?

    Por otro lado: ¿ Por qué no suponer que las chicas ante un tribunal mixto simplemente se comportan peor ? Yo, sin ir más lejos, estaría mil veces más tranquilo ante un tribunal puro de mujeres, claro que ninguno de vosotros posee mis innumerables dotes de seducción. (guiño)

    • Pabloj,

      Un detalle que me temo que no explicamos bien en la entrada es que la evaluación no conllevaba ninguna interacción personal. Los tribunales evaluaron los currículum y las publicaciones, pero no interactuaron con los candidatos. (Pero tienes razón, en otros contextos a menudo es difícil distinguir el efecto del tribunal sobre la evaluación de su efecto sobre la performance de los candidatos.)

  • Hay menos catedráticas porque ahí se llega tras veinte o treinta años de carrera académica. Hace veinte o treinta años las mujeres apenas la iniciaban. Luego falta de catedráticas ahora no es señal de discriminación actual.

    • Unnombrealazar,

      Tienes razón que con el paso del tiempo aumentará gradualmente el número de catedráticas pero, como decía anteriormente en otra respuesta, el proceso va mucho más lento de lo que cabía esperar. Por ejemplo, en Economía hace unos 20 años cerca del 30% de los profesores asociados eran mujeres y, en cambio, hoy en día la proporción de catedráticas está en torno al 15% (puedes ver la figura 1 aquí)

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