La física del ébola (y de las enfermedades infecciosas)

En estos días en que se habla tanto del ébola, acabo de ver un post en uno de los blogs de madrimasd de mi colega Javier Martín Buldú, cuyo trabajo sobre redes complejas ya presenté aquí. El post trae a colación algo muy importante en el contexto de la situación que estamos viviendo con el ébola: que entender la propagación de enfermedades infecciosas es algo que involucra más cosas que una mera aproximación médico-biológico-sanitaria, y que la física, en particular la física de sistemas complejos, es una herramienta muy útil que permite incluso hacer predicciones de las probabilidades de aparición de la enfermedad con bastante precisión. Por otra parte, como señala Javier, aparte de que eso sea algo desconocido, tenemos en España investigadores del más alto nivel en el tema, a los que estamos echando de menos en los medios cuando se habla de la posible propagación del ébola, para contribuir a poner un poco de orden en el asunto. Recomiendo vivamente la lectura del post: "El ébola también necesita físicos".

Hay 5 comentarios
  • Sorprendente, al menos para mí. Aunque me plantea algunas dudas.
    Primero, se dice "En la entrevista realizada recientemente, el profesor Vespignani explicaba que el modelo realizado en su grupo asignaba una probalibad de entre el 5% y el 15% de que el ébola llegara a Estados Unidos en septiembre". No me parece una predicción muy precisa. Y después, en nuestro caso particular, una vez el Ébola ha llegado, me parece que el papel que pueden jugar este tipo de estudios es limitado. Ciertamente aún pueden dar probabilidades de que se propague la infección, pero a mi juicio ahora mismo habría que actuar como si la probabilidad de ese suceso fuese 1.

  • Es curioso lo fácil que resulta hablar de una enfermedad, de la que todo el mundo dice saber y pocos la conocen (incluidos nuestros gobernantes, cosa tampoco muy difícil)
    Los mayores expertos del Ébola están en África y son médicos, enfermeros y ciudadanos de allí. Traer a casa un par de misioneros infectados y desahuciados era jugar con fuego, aún más cuando no se estaba preparado. Seguramente si los hubiesen llevado a Francia, solo seguramente, no habría pasado nada. Allí hay hospitales preparados para la contingencia, aún más si contamos a los militares; pero claro, ellos no son españoles, por eso en su casa no ha llegado el Ébola. Y eso me hace pensar en lo que dices sobre la física y lo poco que tiene que ver en algo que depende más de la antropología o la psicología, que son dos ciencias que pueden estudiar el nivel de estupidez.
    Dicho esto y hablando de cocientes, no sé si alguno de aquí ha estado en África, hablo de esta África desconocida excepto por algún botarate como yo. Primero hemos de buscar el origen, que está en poblados donde se cultiva poco y no hay ganado; es decir que la gente come de la caza y de lo que recolecta, y caza monos. Luego hemos de entender el por qué no se ha propagado con más celeridad, lo cual es sencillo de entender.
    Sigue

  • Allí la gente se mueve muy poco, hay lugares en los que más de la mitad de la población nunca ha salido de su poblado, y si lo hace es andando. Solo cuando llegó a las ciudades se propagó la enfermedad. Luego está el por qué en unos lugares sana el 80% y en otros el 10%, y eso deberíamos preguntarlo a Médicos sin Fronteras, pero a todos ellos, que son los que tienen mayor cociente de éxito (quizá tendríamos una sorpresa y quizá mandaríamos a la mierda a la OMS, por enésima vez, claro).
    Y todo esto a qué viene, pues que en un país como el nuestro va a ser un milagro que la cosa no termine en una epidemia, porque aquí la gente, ya sabéis, se mueve en Metro, en autobús y viaja muy rápido.
    Aquí, como digo, pocos conocen de qué va el asunto. Por ejemplo, hay quien dice que el bichito (lo nombro así porque seguro que Rajoy terminará haciéndolo) fuera de su casa aguanta una hora, suficiente, por desgracia, para contaminar a docenas de personas que se agarran en las escaleras mecánicas, en las barras de un autobús, etc.; sin embargo, por Madrid corretean unos tipos disfrazados de buzo, con policía de escolta, desinfectando coches y aparcamientos, después de una semana de haber sido tocados.
    En fin...

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