¿Somos intervencionistas los padres españoles por culpa de la desigualdad económica?

¿Somos intervencionistas los padres españoles por culpa de la desigualdad económica?

Con ocasión de la conferencia sobre "Inversiones educativas tempranas y resultados en los niños", organizada por el centro de investigación CHILD, que tuvo lugar el 26 mayo en mi institución, asistí a la presentación del articulo titulado "Parenting with Style: Altruism and Paternalism in Intergenerational Preference Transmission" (Criando con estilo: Altruismo y Paternalismo en la Transmision de Preferencias entre Generaciones) de Fabrizio Zilibotti y Matthias Doepke.

Los autores parten de la observación de que los estilos de crianza han cambiado mucho en los últimos tiempos. El estilo autoritario promovido en la biblia ("El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; Mas el que lo ama, desde temprano lo corrige". Proverbio 13:24. "La necedad está ligada en el corazón del muchacho; Mas la vara de la corrección la alejará de él". Proverbio 22:15) fue puesto en discusión por primera vez por Rousseau en Emile 1972. La discusión desembocó en el estilo liberal (el de padre-amigo) de los 60's-80's. En la actualidad este estilo liberal está desapareciendo a favor de un fenómeno importado de Asia y que se conoce como helicopter parents (la traducción literal seria padres helicóptero pero mis compañeros argentinos lo traducen como mamá gallina). El término es bastante descriptivo y da la imagen de esos padres que pasan las tardes trayendo y llevando a los niños del colegio a la piscina, al inglés, a la música, etc. Son de nuevo padres que restringen las posibilidades de elección de los hijos.

Los macroeconomistas Zilibotti y Doepke han elaborado un modelo en el que los padres tienen en cuenta sus preferencias, pero también qué es lo que desean sus hijos. En la interacción con sus hijos tienen dos opciones: restringir las alternativas de los hijos (por ejemplo, imponiéndoles ir a la universidad) o invertir en modificar las preferencias de los hijos (por ejemplo, haciendo que les guste estudiar, de modo que, aún siendo libres para elegir,  elijan ir a la universidad). Según el uso que se haga de estas dos alternativas, los padres entrarán en una u otra de las categorías tradicionales de estilo  de crianza, es decir, autoritario (aquél en el que los padres imponen sus deseos), autoritativo (los padres moldean las preferencias de los hijos convenciéndolos), permisivo (los padres permiten a los hijos actuar libremente) o pasota (los hijos actúan libremente).

En el modelo, el estilo de crianza viene determinado por la naturaleza de los padres (si dan más peso a sus deseos o los del niño) pero también por el entorno socioeconómico. En particular, una de las predicciones principales del modelo es que en el caso de economías muy desiguales debería prevalecer un estilo mas intervencionista. La razón es que por un lado, es más arriesgado dejar elegir al niño que podría terminar en una situación de pobreza y por otro, hay más que ganar cuando el niño se esfuerza mucho, aún contra su deseo. En cambio, en economías más igualitarias debería prevalecer un estilo más liberal.

Para ver si los datos están en línea con las predicciones del modelo, los autores del artículo toman datos de la Encuesta Mundial de Valores donde se pregunta a ciudadanos de diferentes países, cuáles son los principales valores que los padres deberían inculcar a sus hijos y se les da a elegir entre trabajo duro, imaginación e independencia. El trabajo duro se asocia a estilos  más intervencionistas (o autoritativos) mientras que la imaginación e independencia se asocia a estilos más liberales (o permisivos). Estos valores se ponen en relación con el Índice de Gini que es el indicador clásico de desigualdad económica.

El gráfico nos muestra la combinación de valores de crianza y desigualdad en cada uno de los países de la OECD. España tiene un grado de desigualdad un poco por encima de la media: Italia es un poco más desigual y Japón es un poco más igualitario. Sin embargo, me llama la atención que España presenta valores muy extremos en cuanto a valores de crianza y por ello contribuye en gran medida a que las predicciones del modelo se cumplan. Según la Encuesta Mundial de Valores el nuestro es un país muy intervencionista en cuanto a los niños (sería interesante corroborar esto con otras potenciales medidas como el número de niños que terminan teniendo la misma profesión que los padres).

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He ido a los datos de la WVS para ver la evolución de los valores de crianza de los padres a lo largo del tiempo en nuestro país. Los siguientes gráficos muestran que mientras el peso de la imaginación cae (33% de padres pensaban que era importante a inicios de los 90' frente al 25% hoy), hay una tendencia creciente a dar importancia al trabajo duro (de 51% pasa a 67%) y a la perseverancia (de 22% a 38%), aunque también al altruismo (13% a 35%). Desafortunadamente el INE solo calcula el valor del Índice de Gini a partir de 2008, año desde el que ha crecido casi continuamente (con excepción de 2013). Por este motivo es difícil saber con certeza si la teoría de Zilibotti y Doepke podría estar detrás de los cambios en los valores de crianza observados en nuestro país. Sería interesante estudiar esto con mejores datos.

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Ainhoa Aparicio

Ainhoa es Doctora en Economía por la Universitat Pompeu Fabra. Actualmente es Assistant Professor (Profesora Visitante) en el Collegio Carlo Alberto de Turín (Italia) y Research Fellow de IZA y CHILD. Sus áreas de investigación incluyen Economía Laboral, Educación, Migración, Familia (emancipación juvenil y salud infantil) e Idiomas (las interacciones entre dominio de lengua extranjera y mercado de trabajo).