P: ¿Te quieres casar conmigo? R: What?

twocoloursHace unos meses tuvo lugar el IX Italian Doctoral Workshop in Empirical Economics donde discutí el artículo “A Study of Marriage, Fertility and Divorce: Cultural and Ethnic Socialization of Immigrants in Italy” de Alberto Bisin y Giulia Tura. El artículo se basa en la observación de que los matrimonios mixtos (aquellos en los que los miembros son de distintas nacionalidades) se divorcian con mayor probabilidad. Para explicar este fenómeno los autores construyen un modelo estructural en la que los padres se benefician de que sus hijos tengan la cultura de su país de origen y, por tanto, tienen incentivos a invertir en transmitirles su cultura. Si ambos progenitores son del mismo país, sus esfuerzos serán complementarios y ambos se beneficiarán de ello. Por el contrario, si los progenitores son de distintos países aquel que por sus preferencias se beneficia más de que su hijo tenga su cultura invertirá en ello, mientras que el otro no invertirá y se verá perjudicado.

Aunque el mecanismo  propuesto por Bisin y Tura puede ser una explicación plausible de la mayor tasa de divorcio de las parejas mixtas, no esta claro que el fenómeno de las tasas de divorcio más altas afecte particularmente a las parejas con hijos. Además, si el mecanismo mencionado explicase una gran parte del fenómeno, los individuos anticiparían los inconvenientes de tener una pareja de otra nacionalidad a la hora de tener hijos y buscarían una pareja de su nacionalidad si su deseo es tener hijos (tampoco hay evidencia que haya relativamente menos parejas mixtas entre las que tienen hijos).

Dado lo expuesto en el párrafo anterior, ¿cuál podria ser una explicación plausible y significativa de la mayor tasa de divorcio de las parejas mixtas? Una potencial explicación es que las parejas mixtas se divorcian más, simplemente porque se “entienden peor.” En este post propongo una interpretación literal de la posibilidad de que la pareja no se entienda. En particular, exploto el hecho de que dos personas de países con idiomas diferentes tendrán mas dificultades para entenderse que dos personas de distintos países pero que comparten el mismo idioma. Por ejemplo, compruebo si un colombiano/a es mas propenso a separarse de un brasilenio/a que de un peruano/a.

Obviamente el idioma no sólo refleja la barrera linguística (de hecho las personas que se casan suelen tener algun idioma en común que ambos hablan bastante bien), si no que también refleja similitudes culturales. En este sentido, el ejercicio nos enseña el papel de la diversidad cultural de la pareja en la probabilidad de que se divorcie. Para saber si mi hipótesis puede ser respaldada por los datos, recurro a los datos sobre matrimonios y divorcios del INE y me planteo tres cuestiones:

  1. 1. El fenómeno de las parejas mixtas que se separan más, ¿es cierto tambien para el caso de España?
  2. 2. Si las parejas mixtas de países con distintos idiomas se entienden peor, deberíamos comenzar por observar que se casan menos. ¿Es así?
  3. 3. Teniendo en cuenta la propensión relativa a casarse de las parejas mixtas de distinto e igual idioma, ¿cuáles son las mas propensas a divorciarse?
  4. Los datos del INE nos muestran los siguiente:

matrimonios Divorcio

Fuente: Estadística de Matrimonios del INE, primera mitad de 2016 y Estadística de Divorcios, 2015

Respecto a la primera cuestión, la Estadística de nulidades, separaciones y divorcios señala que en 2015 hubo al menos 11.313 divorcios de matrimonios mixtos (esta cifra es el mínimo porque el INE agrega para muchos países la información de nacionalidad), y como mucho 84.373 divorcios de personas del mismo país (incluidos los 79.911 de españoles). Es decir, el 11,8% de los divorcios eran de matrimonios mixtos. Poniendo esto en relación al número de parejas que se casaron en la primera mitad de 2016 tenemos que el 15,9% de las parejas que se casaron (10.615 de 66.599) eran mixtas. Sin embargo, esta comparación no es la adecuada porque el fenómeno de la inmigración ha sido creciente en los últimos años y por ello el stock de parejas mixtas es seguramente menor. Mi conclusión es que es posible que se separen más pero no lo sabemos con certeza.

Respecto a la segunda cuestión, observamos que el 41,4% de las parejas mixtas comparten el idioma del país de origen. Teniendo en cuenta que la mayor parte de los países no comparten idioma, esta cifra parece lo bastante elevada como para pensar que existe una cierta propensión a casarse con personas que hablan el mismo idioma.

Finalmente, el porcentaje de parejas que comparten idioma dentro del total de parejas mixtas que se separan es de 40,5%. Este valor es inferior al mencionado en el párrafo anterior (41.4% de parejas que comparten idioma dentro del total de parejas mixtas que se casaron en la primera mitad de 2016). Por tanto, habría cierta evidencia estadística a favor de la teoría de que las parejas mixtas se divorcian más porque no se entienden aunque habría que realizar un análisis más detallado para determinar si la magnitud es suficiente para explicar una parte significativa del fenómeno. La teoría es respaldada también por el refranero popular italiano que sostiene “Moglie e buoi dei paesi tuoi” (me reservo mi opinión sobre el hecho de meter mujeres y bueyes en la misma frase, pensaremos que es por la rima).

Hay 4 comentarios
  • Gracias por este artículo tan interesante.

    Un dicho holandés que a mi marido y a mí nos tocó oir bastantes veces de recién casados es: "Cuando dos religiones duermen en la misma almohada, el diablo duerme en el medio" (twee geloven op een kussen, daar slaapt de duivel tussen). Significa que es muy difícil que dos personas de distinta religión tengan un matrimonio armonioso. Creo que nos lo decían más bien por la diferencia cultural de ser de dos países distintos que por la diferecia religiosa, pero es un dicho muy corriente.

    • Gracias Isabel por tu contribución. Está claro que la visión tradicional en los distintos países es bastante dura con los matrimonios mixtos. Claramente no tienen en cuenta el enriquecimiento cultural que suponen. Aunque haya mayor riesgo de que salgan mal, seguramente intentarlo merece la pena.

  • "el 41,4% de las parejas mixtas comparten el idioma del país de origen. Teniendo en cuenta que la mayor parte de los países no comparten idioma, esta cifra parece lo bastante elevada como para pensar que existe una cierta propensión a casarse con personas que hablan el mismo idioma"
    Eso o que la mayoría de los emigrantes van a países que compartan su lengua materna y ahí encuentran a su pareja extranjera.

    • Hola Alberto,
      Gracias por tu comentario. Lo que apuntas podría ser una explicación pero ten en cuenta que la mayor parte de los inmigrantes en España no son de habla hispana (los de habla hispana son un poco más de un tercio pero no la mayoría).

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