Micromachismos

IMG_9596Wikipedia define micromachismo como “una práctica de violencia en la vida cotidiana que sería tan sutil que pasaría desapercibida pero que reflejaría y perpetuaría las actitudes machistas y la desigualdad de las mujeres respecto a los varones.” Esta práctica ha recibido mucha atención mediática en nuestro país en los últimos tiempos (ver aquí  y aquí). Además, el tema se ha vuelto tan viral que nuestro gobierno ha prometido intervenir al respecto (ver aquí).

Para entender mejor de qué se trata, menciono algunos ejemplos: 1. Cuando un chico y una chica piden refresco y cerveza en un bar y el camarero que trae el pedido pone el refresco a la chica y la cerveza al chico. 2. El hecho de que la prensa hable del vestido de las políticas pero no de los políticos. 3. El que el cambiador de bebés esté dentro del baño de mujeres. 4. De mi propia experiencia: Decir que trabajas en un centro de investigación y que te pregunten si eres la secretaria. 5. Cuando hay un caso de violencia sexual y la prensa habla de cómo la victima iba vestida. 6. Cuando una mujer lleva su coche a arreglar y no le explican nada de lo que piensan hacer o incluso le cobran más.  Podéis encontrar más ejemplos en este link.

La discriminación de género o machismo es claramente un asunto que atañe a los economistas, no sólo por una cuestión de justicia social (argumento del que se ocupan más otras disciplinas) si no también porque genera ineficiencias. Por ejemplo, cuando una mujer es más productiva que un hombre pero terminan contratando al hombre para un cierto puesto de trabajo. Lo que no está tan claro es que debamos preocuparnos por los micromachismos. Éstos últimos serán interesantes en la medida en que nos "enseñen" algo sobre el machismo subyacente o tengan influencia sobre este machismo de modo que interviniendo sobre el micromachismo obtenemos un efecto sobre el machismo asociado. Yo no conozco ningún estudio económico que aborde esta específica cuestión, pero los economistas sí hemos dedicado esfuerzos a explicar el origen del machismo y analizar sus consecuencias. Los modelos que hemos usado para analizar el machismo pueden ayudarnos a clasificar los distintos tipos de “micromachismos”, y entender si se trata de prácticas que reflejan el machismo (en cuyo caso la intervención pública debería centrarse en el machismo subyacente en lugar del micromachismo en sí) o de prácticas que perpetúan el machismo (y, por tanto, la intervención pública en el micromachismo podría estar justificada).

La literatura económica sobre discriminación nació con el libro “La Economía de la Discriminación” de Gary Becker en 1975. Desde entonces han prevalecido dos tipos de modelos: modelos basados en preferencias (o prejuicios) y modelos de “discriminación estadística”. En ambos casos, se considera que hay discriminación cuando los miembros de un grupo son tratados de modo más desfavorable que otro grupo con idénticas características, pero los motivos de este trato diferencial son distintos en un caso y en otro. La discriminación por preferencias fue explicada por primera vez usando el mercado de trabajo: los empleadores sufren un coste por dar trabajo a las mujeres porque sus preferencias son tales que les gusta estar rodeados de hombres. Por ello, las mujeres que quieran ser contratadas tendrán que compensarlos trabajando más por el mismo salario o aceptando un salario más bajo por el mismo trabajo.

Sin embargo, la mayor parte del análisis económico de la discriminación desde Phelps (1972) y Arrow (1973) se ha centrado en la teoría de la discriminación estadística. La idea es que cuando existe poca información sobre ciertas características relevantes de los individuos, las personas toman decisiones asignando la característica media del grupo a todos los individuos de ese grupo. Por ejemplo, en el caso de la selección en el mercado de trabajo, los empleadores no pueden saber la cantidad de horas extras que decidirá trabajar la persona una vez contratada, pero considera que las mujeres que solicitan un puesto de trabajo harán tantas horas extra como la media de mujeres. En el primer caso, la discriminación se podría combatir únicamente con campañas para cambiar las preferencias de los individuos (cosa bastante complicada). En el segundo caso, la discriminación se puede resolver incentivando que se revele información sobre las características necesarias para la toma de decisiones.

Vuelvo a los ejemplos anteriores para determinar si se trata de micromachismos (perpetuaciones de un machismo subyacente) y si es así, qué modelo económico los explica.

  1. 1. Cuando un chicho y una chica piden refresco y cerveza en un bar y el camarero que trae el pedido pone el refresco a la chica y la cerveza al chico. Si consideramos que tanto el chico como la chica sufren el coste de la confusión de bebidas, es decir, el tener que intercambiarlas en la mesa, no se trataría de un machismo. Este trato podría explicarse fácilmente por la discriminación estadística, ya que el camarero observa empíricamente que es más común que el chico pida la cerveza. En este caso la solución podría ser explicar al camarero que es importante que pida información sobre quién ha pedido qué antes de colocar el pedido en la mesa.
  2. 2. El hecho de que la prensa hable del vestido de las políticas pero no de los políticos. En este caso existe una situación de discriminación si las políticas sufren un trato desfavorable en el sentido de que se resta importancia a su faceta profesional y se las valora por aspectos que ellas no desearían. Este fenómeno parece tener su origen prevalentemente en el hecho de que la sociedad no se siente “cómoda” con la idea de la mujer en política y por tanto tiende a infravalorar su trabajo. Parece una cuestión de discriminación por preferencias (los periodistas recogen el sentir de una parte de la población a la que no gusta ver a la mujer en política) y por tanto, mucho más difícil de resolver con políticas lanzadas desde las instituciones. Existe una literatura económica que muestra el efecto de la identidad entendida como las creencias sobre cómo una persona se debe comportar en función de su grupo social influyen en los comportamientos y las elecciones individuales (Akerlof and Kranton, 2000). Por tanto, para alterar estos comportamientos habría que cambiar dichas creencias para que las mujeres puedan ser vistas con normalidad en cualquier profesión. Para ello pueden ser útiles los modelos a seguir, es decir que las niñas y los niños empiecen a ver mujeres en todas las profesiones.
  3. 3. El que el cambiador de bebés esté dentro del baño de mujeres. En este caso sin duda existe discriminación, si suponemos (lo que resulta bastante creíble) que a nadie le gusta cambiar pañales. Se está imponiendo un coste a las madres que no se impone a los padres. Se trataría de un micromachismo que refleja y perpetúa modelos de comportamiento "tradicionales” dentro del hogar. Por un lado, se podría explicar por discriminación estadística, dado que si el cambiador de bebés estuviese en un lugar neutro, las madres serían las usuarias en la mayoría de los casos. Por otro, podemos pensar que la sociedad tiene preferencias sobre observar ciertos comportamientos de parte de las madres. En este caso, las autoridades podrían usar su poder coercitivo para prohibir o desanimar el que se coloque el cambiador dentro del baño de mujeres e implementar así un modelo que cambie  las preferencias de las futuras generaciones.
  4. 4. De mi propia experiencia: Decir que trabajas en un centro de investigación y que te pregunten si eres la secretaria. Obviamente no tiene nada de malo ser secretaria, pero la profesión tiene menos prestigio social que la de profesor (hay información sobre los distintos rankings de prestigio social de las ocupaciones aquí). Otros ejemplo bastante común de este tipo de prácticas es cuando se conoce a una persona en un congreso o evento profesional y ésta da por sentado que eres estudiante o junior por el hecho de ser mujer. Sin duda estamos ante un caso que se puede explicar fácilmente por discriminación estadística, y que puede ser resuelto con conciencia social sobre la necesidad de atender a los casos individuales (pedir información a cada individuo concreto) en lugar de a los prejuicios sobre las profesiones.
  5. 5. Cuando hay un caso de violencia sexual, se habla de cómo la victima iba vestida. Se trata de un caso de criminalización de la víctima que obviamente impone un coste en un género y no en el otro. Este fenómeno es explicable sólo por una cuestión de preferencias, en el que las mujeres son vistas como objeto del deseo de los hombres en lugar de individuos completamente libres. El hecho de que los ciudadanos señalen como inapropiados este tipo de contenidos en la prensa puede hacer a los editores de los medios de comunicación y periodistas evitar este tipo de comentarios. De este modo esta imagen de la mujer no llegaría a las futuras generaciones, que crecerían con otro tipo de preferencias.
  6. 6. Cuando una mujer lleva su coche a arreglar y no le explican nada de lo que piensan hacer o incluso le cobran más. En este caso el coste infligido al bolsillo de la mujer puede ser considerable. La reparación de los coches es un claro caso de información asimétrica donde un mecánico puede cargar un sobreprecio cuando el cliente no conoce el verdadero coste o naturaleza de la reparación. La discriminación estadística nos diría que las mujeres tienden a ignorar estos aspectos en mayor medida y algunos mecánicos usan esto para inferir que podrán aprovecharse de la  mujer que tienen delante. En este caso, la solución podría ser establecer mecanismos que obliguen al mecánico a revelar información.

En general, observamos que la teoría económica nos indica que muchos de los hechos cotidianos que vivimos “reflejan y perpetúan” la discriminación de género. En la mayor parte de los casos hay espacio potencial para la intervención pública. Además, a nivel individual sigue valiendo el principio de “la información es poder”.

Referencia:

Akerlof, George A., and Rachel E. Kranton. "Economics and identity." The Quarterly Journal of Economics 115.3 (2000): 715-753.

Ainhoa Aparicio

Ainhoa es Doctora en Economía por la Universitat Pompeu Fabra. Actualmente es Assistant Professor (Profesora Visitante) en el Collegio Carlo Alberto de Turín (Italia) y Research Fellow de IZA y CHILD. Sus áreas de investigación incluyen Economía Laboral, Educación, Migración, Familia (emancipación juvenil y salud infantil) e Idiomas (las interacciones entre dominio de lengua extranjera y mercado de trabajo).

Hay 46 comentarios
  • Un artículo muy interesante Profesora. Aunque creo que en el número 5 no sé si en vez de micromachismo sería machismo flagrante mezclado con cosas peores. Sinceramente, creo que la lucha para acabar con el machismo sería más efectiva si se planteara como un 'win-win' para todos en vez de intentar quitar "privilegios" de la mitad de la población para dársela a la otra mitad. El hecho de que a un hombre se le presuponga que tiene que beber cervezas, trabajar muchas horas extras, "mantener" a la familia, tener un comportamiento de "machito", protector también a nivel físico, etc. afecta muy negativamente a los hombres en general. Acabar con el machismo dará muchas oportunidades a las mujeres de vivir su vida como quieran y a muchos hombres igual, empezando por una reducción de nuestras elevadas tasas de suicidio e indigencia.

    • Hola Nadim,
      gracias por tu perspectiva. Tienes razón que la línea entre machismo y micromachismo es subjetiva (según la definición de micromachismo debería ser sutil y eso depende de la sensibilidad de la persona). Seguramente hay estereotipos que imponen un coste a los hombres también y habría que eliminar ambos tipos.

  • Micromachismo también es callarse que el artículo es flojito, que no aporta ningún razonamiento económico original y que la conclusión no se sustenta en nada de lo expuesto.

    • Hola Uri,
      Gracias por tu opinión. El objetivo no era aportar ninguna teoría nueva (no se si es eso a lo que te refieres con razonamiento económico original) si no usar teoría económica bastante consolidada para analizar un fenómeno nuevo. La conclusión de que hay espacio para la intervención pública se basa en que los poderes públicos pueden invertir en campañas de concienciación sobre ciertos fenómenos (mostrar trabajadoras en profesiones de altro prestigio social y en los estudios STEM en los medios) y emitir regulación/subvencionar ciertos comportamientos. Por ejemplo, sobre la situación de los cambiadores de bebés en los baños públicos, podría subvencionar a los locales que los ponen en lugares neutros.

  • Pues a mi me afecta tambien el microfeminismo, prueba a hacer una busqueda con cualquier problema de salud, dietas, alimentos, etc. y ya veras como la mayoria de las paginas estan dirigidas a mujeres directamente. Esto no es tambien sexismo?

    • Hola Luis,
      Gracias por tu comentario. ¿Quieres decir que en algunas páginas de información se utiliza el género femenino para referirse al lector y esto te hace sentir excluido? Me parece muy interesante, creo que el tema del género en el lenguaje da para otro post...

      • Ainhoa

        Mi percepcion del asunto es que hay muchisimos para mujeres dedicados a salud, vida sana, etc., algunos menos para hombres centrados en sacar musculo y en ser un superatleta X semanas. Esto se ve reflejado en las busquedas "genericas", que no tienen genero, o sea que hay poco que hacer. Para liar mas las cosas, tTambien he notado que, al estar fuera de nuestro querido pais, google se lia con el idioma y expone la busqueda a todos los sitios en castellano (independientemente de si uso google.es), asi que casi todos los resultados son en America Latina donde, "es posible" que tengan otra percepcion de estos asuntos.

        Saludos desde Hibernia

  • El artículo es interesante, y no negaré que el machismo cultural, con o sin micro, es un asunto de relevancia, pero cuando la colocación de la cerveza y el refresco a una pareja en un bar se pone como ejemplo de "una práctica de violencia en la vida cotidiana [...] que reflejaría y perpetuaría las actitudes machistas y la desigualdad de las mujeres respecto a los varones", puf!, la verdad es que me cuesta llegar ahí. Ya sé que tú misma admites que no sería "machismo" pero no sé si lo consideras "micromachismo". El mero hecho de que propongas una "solución" entiendo que es porque lo consideras un problema, y a mi de verdad que me cuesta ver el problema. Los otros ejemplos son mucho más relevantes.

    • Hola Jesús,
      gracias por tu comentario. He querido poner este ejemplo para señalar que al menos desde la perspectiva de la teoría económica mas generalizada no sería un micromachismo porque no habría machismo asociado. Cuando hablo de solución me refiero al problema generado por la confusión que impone a ambos consumidores el coste de reorganizar las bebidas en la mesa.

  • Creo que citas un caso que me parece especialmente grave y que para ser justos con la prensa ya no se da (desde luego NO se debe dar): "Cuando hay un caso de violencia sexual, se habla de cómo la victima iba vestida". Quizás pasaba hace unos años pero creo que ya no (además si algún medio dijera algo así creo que ese medio sería noticia nacional). Por lo demás, agradezco mucho tu entrada.

    • Hola Ben,
      Gracias por tu precisación. El ejemplo me lo ha facilitado un compañero de trabajo argentino y puede ser que se refiera sobre todo a la prensa de ese país. Como sabrás hay una gran movilización social en respuesta a la ola de feminicidios en ese país y parte del debate se está centrando en el lenguaje de la prensa que aún llama "crimen pasional" a la violencia de género (esto sí lo he oido en la prensa española) y que al parecer habla de la ropa de la victima en estos casos.

      • Los mayores niveles de hormonas masculinas llevan a ser más impulsivos y más agresivos. Como dice la fiscal de violencia de género de Valencia:De media, los hombres que matan a sus mujeres se suicidan o se entregan, mientras que las mujeres se callan. Supongo que esto es un indicio de esa mayor impulsividad por parte de los hombres, lo que les hace arrepentirse del acto cometido y la mayor meditación por parte de las mujeres, lo que les hace ser más coherentes con él. La RAE define pasión como: 5. f. Perturbación o afecto desordenado del ánimo. Desde esta definición y en correspondencia por lo anterior diría que crimen pasional no es mala descripción. Cierto es que asesinato de violencia de género encaja bien como exposición pero, por mor de su brevedad, un periodista siempre preferirá el primero al segundo

        • Hola Daniel,
          creo que el problema es la connotación positiva de la palabra "pasión" en su uso cotidiano (basta ver los textos de las canciones). Creo que se podría interpretar como una afecto en su grado más alto y el afecto no tiene nada que ver con la motivación de un crimen.

          • Entiendo su punto de vista, pero me limitaba a exponerle por que pasional es pertinente. Por otro lado, si reducimos el lenguaje a un mínimo común, el resultado va a ser bastante limitado y triste -ah, y progresivamente tendiente a cero-. Con respecto a las canciones, con honradas excepciones, no las considero exponentes del vocabulario más florido. Pero, si quiere una canción:
            "mejor es sufrir pasión y dolores,
            que estar sin amores"

  • En el caso 6 bastaria con que la persona que lleva el coche al taller preguntara las operaciones que se van a hacer y el coste, por sentido comun, comun a las personas (hombres y mujeres).
    La moda de no usar el masculino general tambien genera muchas ineficiencias. Hat niñas que no se sienten incluidas si no oyen niños y niñas. A mi eso jamas me paso, yo era una niña y entre los niños estaba yo.
    Ademas, deberiamos considerar los microfeminismos, por ejemplo buscando a la tutora de infantil (en vez de al tutor) o a la matrona (en lugar de al matron).

    • Hola Paz,
      gracias por tu comentario. La teoría de la información asimétrica nos dice que el mecánico no tiene incentivos para revelar la verdad con lo cual no serviría para nada preguntar. Pasando a la experiencia anecdótica, normalmente cuando preguntas te despachan con la excusa (justificada o no) de que tienen que examinar el coche para saber exactamente lo que necesitan hacer. En mi caso personal, hemos probado empíricamente y con diferentes mecánicos el trato muy diferente que ha recibido mi padre respecto a mi madre y a mi con cada uno de ellos (mi padre no sabe nada de mecánica).
      El tema del lenguaje me interesa muchísimo, entiendo el tema de la ineficiencia provocada por el coste adicional de tener que especificar niños y niñas en vez de niños cada vez. Sin embargo, no tengo constancia de quién se siente aludido en cada caso. Sería muy interesante saber en qué datos te basas para decir que "hay niñas que no se siente incluidas cuando oyen niños y niñas".
      Me interesa mucho también el tema de los microfeminismos sobre el que habéis comentado varios lectores. Lo que me preocupa a la hora de utilizar los mismos argumentos para analizar los micromachismos y lo que llamais microfeminismos es que los ejemplos de microfeminismos a menudo se refieren a ocupaciones de relativamente bajo prestigio social con lo que no veo la ganancia para las mujeres de que se asuma que son ellas las que ocupan dichos puestos (reitero que no hay nada de malo en ninguna de estas profesiones pero existen índices objetivos de prestigio social).

      • No tiene que ver con el machismo pero recuerdo una prueba que había hecho un periódico gallego ( La Voz o el Faro, no recuerdo bien) en el que una redactora hablando en gallego y otra con acento de Madrid compraban pescado en las plazas de abastos gallegas. La redactora con acento de Madrid obtenía precios algo así como un 10% de media más caros

      • Digo justo lo contrario: donde las niñas se sentian incluidas en el plural masculino general, las niñas actuales "prefieren" lo de niños y niñas. Donde queda la economia del lenguaje? Donde supuestamente se pretendia "visibilizar" se consigue solo fomentar la diferencia y por lo mismo los enfrentamientos. Matando moscas a cañonazos

        • Hola Paz,
          si, he entendido lo que quieres decir pero quería decir que me gustaría ver algún tipo de experimento/dato para corroborar científicamente que efectivamente las niñas se sienten como has descrito. En el sentido de que si gritas "niños, !a comer!" las niñas de ahora no se sienten "llamadas en causa" mientras las de hace años sí lo hacian. También sería interesante un estudio que demostrara que el uso de niños y niñas fomenta la diferencia. En general, entiendo tu punto de vista pero necesito evidencia científica que lo avale :-).

  • Buenas,
    En primer lugar, y a aunque no aporte nada al respecto, he de decir que personalmente estoy muy cansado de esta nueva ola de feminismo que nos aturde constantemente. En mi opinion, me parece que se sacan las cosas de quicio con demasiada facilidad y obviamente si se mira con optica "feminista" cualquier suceso pueden llegar a considerarse un agravio por cuestion de genero, cuando realmente no lo son.
    Por ejemplo, el tan de moda manspreading que yo, siendo hombre, tambien sufro en el transporte publico. ¿Como puede ser? ¿Acaso no es una agresion machista? NO, simplemente gente maleducada que ocupan más espacio,
    Mencionas en el articulo el problema de las mujeres con el mecanico. No es tal la discriminacion, como un problema de informacion asimetrica y una parte se aprovecha de la otra. Tambien sucede con los hombres, si existe un mecanico deshonesto, te la va intentar colar seas hombre o mujer.
    Respecto al primer ejemplo, como bien comentas, el camarero se base en su experiencia empirica; si, efectivamente, somos humanos y no robots, por tanto, es totalmente logico que nos basemos en nuestra intuicion y experiencia. Por tanto, no existe "discriminacion" o "machismo" desde el punto de vista peyorativo, por tanto, seria deacuado que cambiaseis un poco el lexico en lugar de decir modelos de “discriminación estadística”, podriais llamarlos modelos de “seleccion estadística” para no criminalizar injustamente a traves del lenguaje cualquier minima decision.

    • Hola Jose,
      gracias por tu opinión. Precisamente el objetivo de la entrada era analizar si estos micromachismos revierten importancia o no, si depende de la situación específica, etc. Supongo que el considerar el manspreading como una cuestión de género viene del hecho que los prácticamente los únicos que lo practican son los hombres, supongo que porque para las mujeres está mal visto, sobre todo si se lleva falda. Pero como dices si el coste lo sufren por igual hombres y mujeres no sería un machismo. Si lo miramos desde la perspectiva del beneficio de estar mas ancho, del que se ven privadas las mujeres por cuestiones culturales podríamos darle la razón a quien lo señala como una discriminación.
      Respecto al primer ejemplo si no es discriminación, aunque pudiera ser explicado por la teoría de la discriminación estadística, como esta teoría se hizo para explicar la discriminación, no sería adecuado llamarlo así.

  • Sin ánimo de entrar en otras cuestiones, ver un supuesto micromachismo en "hablar del vestido de las políticas pero no de los políticos" no se sostiene. Los políticos varones llevan el mismo uniforme (traje y corbata) desde finales del XIX, así que poco tiene que comentar el tema. Aquí la diferencia está claramente justificada en la realidad material. Ítem más: cuando algún político se sale de esta regla bien que lo comentamos. ¡Como si no hubiese sido motivo de sesudos análisis el que PABLO hubiese empezado a llevar americana hace un mes!

    • Hola Carlos,
      Gracias por contribuir al debate. Te cuento que este ejemplo en particular no es mío, lo he sacado de aquí: http://www.eldiario.es/micromachismos/importa-diputadas-catalanas-ropa_6_473212706.html. Dejo de lado, el hecho de que en ese caso particular la noticia podría hablar del diputado que lleva corbata de cuadros vs. el que no lleva, etc. Quizás hubiese sido un ejemplo mejor el que se suele comentar más de las mujeres en ambito profesional (incluyendo las políticas) si son madres o no que de los políticos (si son padres o no). Ahí sería más claro porque los niños (a diferencia de los trajes) son los mismos.

  • El tema es una ilustración inmejorable de las limitaciones del sistema de precios como poder organizador exclusivo (quizá incluso principal) de una sociedad... El mercado por sí mismo nunca habría corregido las desigualdades fundadas en el género, y de hecho todo parece indicar que más bien ha actuado (y sigue haciéndolo), al menos hasta que desde otras instancias se ha intervenido con sentido social y democrático para cambiar el entorno normativo y las actitudes individuales, como perpetuador de prejuicios y falsedades respecto al género y al sexo femeninos...

    • Hola Alvaro,
      Gracias por darnos tu perspectiva. Con respecto a la relación del sistema de mercado y la discriminación de género, te cuento que hay una literatura que dice que la discriminación en el mercado laboral persiste porque no hay suficiente competencia en el mercado de productos (Heyman, Svaleryd, and Vlachos (2008): Competition, takeovers and gender discrimination. CEPR Discussion Paper No DP6879.). El argumento es que la discriminación genera ineficiencia y las empresas ineficientes no sobrevivirían en un entorno de competencia perfecta. Es decir, ellos creen que no es que el sistema de mecado en sí no resuelve el problema de la discriminación sino que el sistema de mercado en la actualidad es imperfecto.

  • Adelanto que mi comentario se sale un poco del tema, pero viendo que la discriminación entre hombres y mujeres es el principal centro de atención de nuestros políticos i medios de comunicación, uno se pregunta si hay otros tipos de discriminación que puedan ser igual o más graves (en el mundo occidental) y de los que no se habla porque no dan votos.
    Así de primeras se me ocurre: discriminación entre personas introvertidas y extrovertidas, entre personas altas y bajas, entre personas atractivas y no atractivas, entre adultos y niños, entre personas que vienen de clase alta y baja, incluso de entre personas nacidas en Enero y en Diciembre (cuando tienes 4 años esto tiene su impacto, que puede ser duradero...).
    La discriminación entre introvertidos y extrovertidos me parece interesante. En el mundo de las multinacionales, he visto cómo las personas introvertidas se quedan siempre en un segundo plano (y se pierden las promociones) aunque sean, con frecuencia, las que mejores ideas aportan a la empresa. Hay estudios sobre la discriminación salarial entre introvertidos y extrovertidos? Igual nos llevamos una sorpresa...
    Es la discriminación entre hombres y mujeres el mayor problema de discriminación que tenemos? La intuición me dice, que en países como España los políticos se han preocupado mucho por corregir la discriminación de género. En cambio, sobre otros tipos de discriminación... ni siquiera se habla...

    • Hola Josep,
      gracias por tu comentario. Yo creo que es lícito preguntarse qué ocurre con otros tipos de discriminación. Creo que habría que diferenciar dentro de las características que pueden ser sujetas a discriminación, las que se pueden cambiar de las que no. En el caso de la introversión y la extroversión, si las personas introvertidas lo son involuntariamente, quizás se podría invertir directamente para cambiar esa característica. Respecto al resto de ejemplos, son más parecidos al del género en el sentido de que son características dadas. En el caso de la discriminación por motivos de belleza que afecta más a las mujeres, como he comentado en mi respuesta a otro lector, creo que serían útiles los procesos de contratación en los que el evaluador no ve al candidato tipo "blind auditions": http://www.nber.org/papers/w5903 (como ya ocurre en el caso de exámenes escritos en el sector público). En el caso de la fecha de nacimiento, creo que es útil dar esa información a los docentes (se hace mucho a edad temprana y se deja de hacer después). En cuanto a qué tipo de discriminación genera mayores ineficiencias, creo que es muy difícil de medir eso.

      • La introversión parece tener una base genética y biológica muy importante. Además si es posible influenciar este rasgo de la personalidad, el momento ideal para hacerlo es en la infancia. Es inverosímil que una persona de 40 años cambie de introvertido a extrovertido en un periodo de tiempo corto. De hecho, yo no he conseguido hacerlo después de 15 años fuera de mi "zona de confort".
        Sobre los costes de este tipo de discriminación, hay un libro muy interesante de Susan Cain que se llama "Quiet: The Power of Introverts in a World That Can't Stop Talking" (la autora tiene también una charla TED https://www.ted.com/talks/susan_cain_the_power_of_introverts). En el libro no se cuantifican las ineficiencias, pero después de leerlo, la hipótesis de que éstas son elevadas parece muy razonable.
        De acuerdo con tus otros comentarios, aunque creo que las medidas que mencionas solo solucionan problemas muy puntuales. Se que suena utópico, pero creo que la mejor forma de corregir las ineficiencias generadas por cualquier tipo de discriminación es educar a la gente, tanto en la escuela como en sus puestos de trabajo. A nivel individual, sólo cuando sabemos que esas ineficiencias existen y sabemos identificar las situaciones en las que se producen, podemos corregirlas: bien con medidas concretas del tipo "blind auditions", o cuando esto no sea posible, tomamos perspectiva sobre la situación e intentamos que nuestras decisiones se basen sólo en los hechos, no en nuestros prejuicios.

      • " En cuanto a qué tipo de discriminación genera mayores ineficiencias, creo que es muy difícil de medir eso." Ok, estoy de acuerdo pero mi comentario no iba por ahí. Más que encontrar la discriminación que genera mayores ineficiencias, se trata de comparar el impacto de las posibles medidas correctoras, lo que a primera vista no parece tan difícil.
        Lo que intentaba argumentar es que como la discriminación de género ha sido el foco de atención de los políticos durante décadas, se ha avanzado mucho en este tipo de discriminación y muy poco (o nada) en otros tipos de discriminación. Según la ley de los rendimientos decrecientes, no es descabellado pensar que muchas nuevas medidas para paliar la discriminación de género generen retornos pequeños o incluso negativos. Un signo de esto son los "Micromachismos". Hace dos decadas nos preocupaba el machismo, ahora nos preocupan los micromachismos. Qué es lo siguiente? Los nanomachismos?
        Mientras tanto, poca gente se preocupa, ni se ha preocupado nunca por las ineficiencias generadas por otros tipos de disciminación. Lo que hace pensar que dichas ineficiencias pueden ser grandes.

        • Hola Josep.
          Entiendo, gracias por tu aclaración. Me gustaría poder ser tan optimista y pensar también que "como la discriminación de género ha sido el foco de atención de los políticos durante décadas, se ha avanzado mucho en este tipo de discriminación" pero no me parece que se haya avanzado tanto. Tampoco estoy segura que los micromachismos sean evidencia de que ya sólo nos preocupan las cosas pequeñas porque las grandes (por ejemplo, discriminación salarial. violencia de género, etc.) ya están resueltas. Quizás es sólo que frente a la falta de efectividad de otras medidas, se buscan distintos origenes/manifestaciones del problema para combatirlo.

  • Creo que tendría mayor interés preguntarse porque hay tantos primeros ministros y miembros de los gabinetes en europa que no tienen hijos y por la cada vez mayor presencia de homosexuales -masculinos y femeninos- en puestos de responsabilidad. ¿Cuál es el motivo? ¿Habría que establecer cuotas a favor de los casados con hijos?¿Promueven políticas públicas distintas?¿Habría que limitar el derecho de voto solo a las personas que tengan hijos?. Son cuestiones que nadie plantea pero creo que son cada vez más pertinentes.

    • Hola Pepe,
      Gracias por tu comentario. Estoy muy de acuerdo en que es un tema muy interesante. Teóricamente entiendo que esperamos que las personas con hijos tengan un sesgo hacia políticas más orientadas al futuro (ecología, etc.). Supongo que no se ha estudiado porque es difícil identificar el efecto de tener hijos en las decisiones individuales porque tener hijos es en sí misma una decisión.

  • Gracias por aportar algo mas de luz. Estaria bien que en el debate publico se pudiera diferenciar este tipo diferente de discriminaciones. A menudo un bando tacha todo como discriminacion de preferencias y el otro bando ni se plantea los que realmente pueden ser por preferencia.

    Recuerdo que habia algun estudio diciendo lo que comentas, que en sectores competitivos la discriminacion suele ser menor. Cuando hay monopolios (funcionariado,...) es mayor. Por eso en esos sectores puede tener mas sentido una discriminacion positiva

    Pero el caso de los cambiadores, no entiendo que los costes de discriminacion positiva (estado subvencionando cambiadores neutros) pueda superar los costes de la discriminacion inicial. Creo que la discriminacion estadistica deberia existir porque puede ser economicamente mas barata (y no solo en el caso del machismo)

    • Hola Juan,
      Gracias por tu comentario. Creo que un buen método para eliminar la discriminación en sectores menos competitivos sería usar métodos de selección de personal donde el género del candidato no fuese dado a conocer a los seleccionadores tipo "blind auditions": http://www.nber.org/papers/w5903 .
      En el caso de los cambiadores, no lo tengo tan claro porque a mí me resulta difícil pensar en cuáles serían exactatmente los "costes de la discriminación inicial". Tendríamos que calcular cuál es la ineficiencia generada por el hecho de que mujeres más productivas que sus maridos se queden en casa a cuidar de los niños porque ese es el rol que se les ha asignado culturalmente.

      • Totalmente de acuerdo con respecto a las audiciones ciegas. No obstante, sin negar que el cuidado infantil sea una ineficiencia mensurable en el caso de las mujeres más productivas, no tengo tan claro que se haga, como ha mencionado en más de una ocasión, por razones culturales. Cierto es que hay sociedades en las que, por razones legales y culturales, la mujer se ve abocada al hogar y cuidado infantil, pero en la nuestra de igualdad de derechos creo que la mujer que se dedica más a los niños lo hace más como una opción personal que como una obligación. En definitiva, el periodo de gestación de nueve meses hace que la inversión tanto económica como afectiva sea mayor para la mujer que para el hombre, que se ha limitado a poner su semilla. Debido a ello, es más fácil que la mujer se sienta más inclinada a defender posteriormente su inversión de afecto y esfuerzo que el hombre. Ser iguales en derechos no nos hace ser iguales en intereses o inclinaciones.

        • Hola Daniel,
          Gracias por tu comentario. Supongo que tu argumento es: diferencias de tipo biológico => preferencias. Lo que yo tenía en mente es más: diferencias biológicas => cultura => preferencias. Para mí esa diferencia es relevante si las diferencias biológicas no tienen efecto directo en las preferencias en el mundo de hoy porque culturalmente somos monógamos y los hombres consideran a los hijos que tienen con su compañera como los únicos posibles aunque potencialmente pudiese tener más.

          • La cultura importa y mucho pero la biología,aunque no determine,condiciona y probablemente más de lo que nos gustaría reconocer-hay cierto narcisismo en la idea del libre albedrío que nos hace pensar que somos más libres de lo que probablemente seamos-.La cultura,que influye,me da a mí mas la razón que a usted:hay sociedades patrilineales en que los derechos de la mujer son virtualmente inexistentes Vg saudí;sociedades matrilineales en que la propiedad depende de la mujer y por ser, son hasta poliándricas vg mosuos,pero todavía no he leído en antropología, y he leído,ninguna sociedad en la que el cuidado de los hijos recaiga sobre los varones.Si conoce alguna,hágamelo saber.Con respecto a occidente, es cierto que somos monógamos, pero, a decir de los antropólogos, monógamos sucesivos-mire sino la proporción matrimonios/divorcios de España-y eso relativiza la importancia de los hijos de un matrimonio como posibles únicos hijos, sin contar que un monógamo puede dar más importancia a sus hijos que un polígamo, pero no necesariamente que una monógama. Por otro lado, las distintas cargas hormonales configuran diferencias cerebrales y físicas, y, aunque es cierto que los mamíferos superiores presentan los aprendizajes más largos de los animales,lo que les hace más susceptibles de someterse a patrones culturales, no es menos cierto que ese núcleo biológico trasciende.Sin descartar la parte economicista y emocional de que la gestación acerca más al niño a la madre que al padre

      • Eso de que las mujeres más productivas se dediquen a cuidar a los hijos por algo así como un rol cultural no tiene la más mínima base empírica.

        Si yo fuera una mujer tengo un número de disparos biológico increíblemente escaso (óvulo solo una vez al mes, además durante un periodo de tiempo vital bastante limitado y en el caso de reproducirme voy a tener que dedicar meses y meses a superar el embarazo, el parto etc) y en cambio en el caso de un hombre estoy produciendo millones y millones de espermatozoides continuamente y reproducirme no me supone el más mínimo coste de ninguna clase (después de mantener relaciones sexuales exitosas que conduzcan a tú reproducción puedes hacer la de si te he visto no me acuerdo y ya está).

        A a partir de estas diferencias sexuales innatas entre uno u otro sexo (hombres cantidades de hijos posibles = a potencialmente ilimitadas, mujeres cantidades de hijos posible = a terriblemente escasas), la mera biología premia que las mujeres favorezcan la calidad (es decir si dejas a tus hijos a su suerte has desperdiciado uno de los pocos disparos biológicos con los que contabas y por lo tanto te resulta mucho más recomendable prestarle toda clase de atención y cuidados) y los hombres la cantidad (si dejas a tu hijo a su suerte y resulta que no sale adelante tienes miles y miles y miles de posibilidades de seguir reproduciendote y por lo tanto tampoco es para nada algo demasiado relevante en tú éxito o fracaso reproductivo)

      • Si consideras que 'cambiadores solo en zonas de mujeres' es un coste porque provoca que las mujeres productivas se queden mas en casa, bueno, habria que estudiar si es asi. Entiendo que hablas de un factor psicologico (no creo que haya hombres que digan a la mujeres 'no vayas a trabajar porque me es incomodo cuidar de los ninyos porque no tengo cambiadores'). Pero honestamente dudo que eso sea un factor en este caso.

        Lo de 'curriculums o entrevistas ciegas' en la administracion (por ejemplo) me pareceria genial. Mucho mejor que intentar paridad basandose en lo que tendria que ser la realidad si no hubiera discriminacion.

        Hablando de paridad forzada en puestos de trabajo, crees que es efectivo. He oido que intentos en los paises escandinavos han tenido como consequencia diferenciar mas la identidad de lo que es ser hombre y ser mujer. Algo asi como subir el salario minimo para disminuir la igualdad (puede crear mas desigualdad si hace aumentar mucho el desmpleo)

  • Un concurso de televisión: dos mujeres miembros del tribunal se levantan cuando acaba la interpretación musical y se dirigen a los bailarines a los que, admiradas, acarician el pecho y los pezones. ¿Eso es un micro algo?;
    En una obra de teatro ella, Eva, se pregunta por qué le querrá a él (Adan). Ella es sutíl, delicada, inteligente y va poniendo nombres a las cosas (inventa el lenguaje). El es un homínico torpe, tosco y con grandes limitaciones para comunicarse. Mientras ellas se pregunta ¿le quiero por su inteligencia? nooo... el realiza movimientos similares a los de los símios. El público, mayoritariamente femenino, estalla en carcajadas. Es esto un micro algo?
    Un anuncio de tv. Una pareja en un coche. Ella conduce y llueve torrencialmente. Paran delante de un hotel y ella le conmina a bajar para preguntar si tienen habitaciones libres. Lo hace con total naturalidad. Como si fuese lo normal en esas circunstancias. Es eso un micro algo?
    Existe algún estudio que compere el consumo de cervezas por parte de hombres y mujeres? Si los hombres consumen mucha más cerveza que las mujeres no obedecerá la reacción del camarero a la experiencia y no al micro machismo?
    Yo he cambiado muchos pañales pero en los baños no habia un lugar adecuado para hacerlo. En el de las mujeres si. Son ellas las discriminadas?
    Existen programas sanitarios específicos para las mujeres, como la detención precoz de cáncer de mama. Existe algo parecido y a gran escala para los hombres?

    • Hola Ramón,
      supongo que para los tres primeros ejemplos que pones podría ser adecuado el término "microsexismo", podemos patentarlo :-). En el caso del consumo de cervezas, he puesto este ejemplo precisamente para argumentar que como el coste de reordenar las bebidas en la mesa es el mismo para los dos sexos, no habría un machismo subyacente y por tanto, no sería un micromachismo según la teoría económica. En el caso de la prevención de enfermedades no creo que sea nada "micro".

  • ... y ello a pesar de que la esperanza de vida masculina es notoriamente inferior.
    Existe algún motivo por el que, de forma casi sistemática, en los divorcios sean las mujeres las que se quedan con los hijos? No me refiero a los casos en que los hombres (hecho este que ocurre con más frecuencia) no muestren mucho interés por la custodi, sino al hecho de que se haga de forma casi sistémica.
    Más del 90% de los indigentes son hombres. Existe socialmente algún tipo de discriminación según la cual parece ser mas que un hombre duerma en un cajero que una mujer? es un micro algo?
    En una película de humor una mujer abofetea a un hombre. Al parecer es una escena muy jocosa. Se imagina alguien una escena semejante en la que un hombre hace lo propio con una mujer?
    Si tomamos la realidad, la dividimos en dos partes, hombres y mujeres, y nos dedicamos a estudiar tan sólo en que medida estas se ven desfavorecidas por las diferencias de roles dejando totalmente de lado la otra parte no creo que estemos haciendo nada por la igualdad.
    Recientemente se ha publicado que el 91% de los hombres controlan los teléfonos móviles de sus parejas. Ante esto las "feministas" se apresuraron a decir que esto es violencia de género. Según Yobana Carril estos datos están tomados de un estudio europeo y son ciertos, pero parciales: el 93% de las mujeres hacen lo propio con sus parejas masculinas. Manipulación micro o macro?

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