¿Se deben reducir las bajas laborales de los trabajadores públicos?

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Por Judit Vall

En su post de hace poco más de un año (aquí), Antonio Cabrales recomendaba un libro que describe el efecto (potencialmente) negativo de algunos incentivos que se diseñan exclusivamente para un individuo que sólo está interesado en su propio bienestar y que, por tanto, no tiene en cuenta la “moralidad” a la hora de tomar sus decisiones. En su post, Antonio pone como ejemplo una reforma que eliminó la política de bajas por enfermedad del departamento de bomberos de Boston, que se pagaban hasta entonces de manera ilimitada, y  resalta que “estaría bien ver que pasó en España en los últimos años cuando este tipo de políticas restrictivas con las bajas por enfermedad se han multiplicado en el sector público”.

Pues bien, Olivier Marie (Erasmus University of Rotterdam y Maastricht University) y una servidora le hemos tomado la palabra y estamos evaluando la reforma introducida por el Partido Popular en 2012 en la que se reducían las prestaciones por incapacidad temporal que recibían los trabajadores públicos.

Primero les explico un poco el contexto. Antes de la reforma, si los trabajadores públicos no podían asistir a su puesto de trabajo debido a una enfermedad temporal, recibían el 100% del salario del mes anterior a la baja laboral. Esta cantidad se recibía durante toda la duración de la baja temporal, e independientemente de la causa que había originado dicha baja (ya fuera una enfermedad común, un accidente de trabajo o una enfermedad laboral). En cambio, en el caso de los trabajadores del sector privado la retribución de la baja por incapacidad temporal dependía de la duración de la misma. Así, los empleados del sector privado recibían el 60% del salario (del mes anterior) desde el cuarto hasta el vigésimo día, y el 75% a partir del vigésimo primero (si la baja era por enfermedad común). El lector se habrá percatado que este colectivo de trabajadores no tiene derecho (por ley) a recibir ningún porcentaje del salario durante los 3 primeros días de baja laboral. De todos modos, hay empresas privadas que complementan de manera voluntaria estas (u otras) cantidades de las bajas temporales de sus empleados. En los casos de accidente de trabajo y enfermedad laboral, los trabajadores en el sector privado reciben el 75% desde el primer día de baja. Debido a la fuerte crisis económica que se vivió en España a partir del año 2008, el gobierno adoptó una serie de reformas para intentar fomentar el crecimiento económico y la competitividad, así como para limitar el gasto público y garantizar la estabilidad presupuestaria. Una de estas reformas se introdujo el 13 de Julio del 2012; este decreto ley (Real Decreto-ley 20/2012) incluía varios puntos que tenían como objetivo la racionalización del gasto en el sector público y el aumento de la productividad de los trabajadores públicos. En nuestro estudio nos centramos de manera específica en uno de estos cambios: la reducción de las prestaciones por incapacidad temporal de los trabajadores del sector público, que pasaron de recibir el 100% a recibir una cantidad variable en función de la duración de la baja temporal (asemejándose así a las condiciones de los trabajadores privados, aunque todavía seguían siendo más generosas). Más concretamente, los trabajadores públicos pasaban a recibir el 50% del salario durante los tres primeros dias de baja laboral, el 75% del cuarto al vigésimo día, y el 100% a partir del vigésimo primero. Este cambio solo afectaba a las bajas por enfermedad común, con lo cual las bajas por accidente de trabajo o enfermedad laboral se mantenían en el 100% de retribución. La reforma solo modificó las condiciones de las bajas laborales de los trabajadores del sector público, mientras que dejó intactas las condiciones para los trabajadores del sector privado.

La tabla 1 presenta un resumen de la situación antes y después de la reforma para trabajadores públicos y privados.

Captura de pantalla 2017-09-29 a las 11.35.28La productividad de los trabajadores públicos es un tema que despierta mucho interés desde las esferas políticas y académicas así como por parte de la ciudadania en general. ¿Quién no ha escuchado (o ha hecho) alguna vez comentarios quejándose sobre el número de días de vacaciones que tienen los profesores o lo poco eficientes que son los trabajadores públicos en algunas instituciones que realizan trámites administrativos?

Este tipo de reformas como la que hemos explicado, nos permiten descubrir si, efectivamente, los trabajadores públicos están menos “motivados” para trabajar y, por tanto, si tienden a estar “más enfermos” que los trabajadores del sector privado, cosa que afectaría a su productividad laboral. Así, para tener una primera impresión de si esta reforma ha afectado el comportamiento de bajas por incapacidad temporal de los trabajadores públicos, utilizamos datos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social que recogen el universo de bajas por incapacidad temporal en España de 2010 a 2015. Como el número de personas empleadas ha variado mucho en este mismo periodo, agregamos los datos individuales a nivel de trabajadores públicos y privados para cada trimestre de cada año. También separamos a mujeres y hombres. Una vez colapsados los datos, dividimos el número de bajas por el número de personas ocupadas en ese período.

En la figura 1 podemos observar la evolución de la proporción de bajas temporales por 1000 trabajadores por cada trimestre para el caso de los hombres. Hay varias cosas interesantes a destacar. El primer elemento es que la proporción de trabajadores de baja (antes de 2012) es exactamente la misma para los hombres que trabajan en el sector público que para los que trabajan en el sector privado. ¡Sí señores! ¡Buenas noticias! Parece que en España los trabajadores públicos no están más de baja que los trabajadores del sector privado. La segunda observación interesante (aunque no tan sorprendente) es que la proporción de trabajadores de baja (tanto públicos como privados) depende fuertemente del trimestre; en invierno hay muchas más bajas que en verano.

Figura 1. Proporción de bajas laborales temporales de trabajadores públicos/privados por cada 1000 trabajadores (por trimestre). Hombres.

Y la última (y más interesante) observación es que las dos líneas paralelas se separan justo en el trimestre en que se introduce la reforma de las bajas laborales. Más concretamente, la línea azul, que representa el comportamiento de los trabajadores públicos, disminuye considerablemente y se separa del comportamiento de los trabajadores del sector privado justo en el trimestre en que se introduce la reforma. Aunque este gráfico presenta solo evidencia descriptiva, sí que parece sugerir que la reforma puede haber causado una (fuerte) reducción en la incidencia de las bajas temporales de los trabajadores públicos.

Si nos centramos ahora en la figura 2, vemos que, para el caso de las mujeres, sí que existe una diferencia en el comportamiento antes de la reforma; las trabajadoras del sector público exhiben un mayor número de bajas laborales por trabajador que las del sector privado (sobre todo en los meses de invierno). De esta observación no podemos concluir que las mujeres que trabajan en el sector público en España engañan más al sistema (¡Cuidado con los comentarios! Una servidora es mujer y trabaja en una institución pública) porque el tipo de trabajo de los dos grupos de mujeres puede ser muy distinto. Lo que sí que vemos, de nuevo, es que cuando la reforma se introduce, la proporción de bajas de las trabajadoras del sector público cae de nuevo de manera muy significativa.

Figura 2. Proporción de bajas laborales temporales de trabajadoras públicos/privadas por cada 1000 trabajadoras (por trimestre). Mujeres.

Imagen 2

Esta evidencia descriptiva es consistente con dos tipos de explicaciones muy diferentes:

1) Puede ser que antes de la reforma los trabajadores públicos “engañaran” al sistema y la reforma ayudara a disciplinar el comportamiento de estos trabajadores (con lo cual la reforma sería un éxito).

2) Pero también puede ser que la reducción en las bajas laborales que ocasiona la reforma se corresponda a trabajadores públicos que están realmente enfermos pero, aun así, asisten a su puesto de trabajo para no perder salario (lo que en inglés se llama “preseenteism”). Esta última explicación, como ya se pueden imaginar, es muy diferente de la primera (reducción del absentismo) y podría acarear consecuencias negativas para la salud de los trabajadores públicos.

En estos momentos estamos intentando identificar cuál de los dos mecanismos es el que está detrás de la caída de las bajas laborales de los trabajadores públicos. Esperemos poder tener un working paper pronto y poderme dirigir de nuevo a los lectores de NeG con el desenlace.

Hay 11 comentarios
  • Interesante post. E intersante proyecto: la intuición de lo que ocurre en torno a la IT en el ámbito público no siempre coincide con la evidencia.

    Quizá debiérais plantear una tercera hipótesis explicativa: un relativo incremento de la IT por accidente de trabajo (con prestación al 100%) correlacionado con el descenso de la IT por enfermedad común (con prestación reducida). A explorar
    Saludos

    • Gracias Paco, totalmente de acuerdo contigo. Tenemos datos de IT por accidentes de trabajo y los estamos analizando. El análisis preliminar parece sugerir que si hay cierto aumento de este tipo de incapacidad temporal aunque no parece ser suficiente como para compensar toda la caída de bajas por enfermedad común. En cuanto tengamos resultados más definitivos os lo cuento!

  • Muchas gracias por la entrada, un tema muy manido pero del que no solemos disponer datos objetivos.

    Me asaltan unas cuantas preguntas:

    - ¿se ha estudiado el posible impacto diferencial de la edad?
    - ¿cómo de significativas son las diferencias en el grupo de mujeres sector privado/público?
    - ¿Es posible desglosar el sector privado en distintas categorías? A priori, uno tiende a pensar que la industria y los servicios no se comportarán igual, y que el sector público se asemeja más al sector servicios-privado.
    - y por último ¿es posible considerar el impacto de convenios/sindicatos? (no todas las actividades tienen el mismo grado de sindicalización)

    gracias!

    • Hola Estilpon,
      Gracias por tus comentarios;
      1) Como dices, se pueden mirar efectos por grupos de edades pero todavía no lo hemos probado, seguro que ayuda a entender alguna cosa más.
      2) Las diferencias entre el grupo de mujeres público/privado son significativas al 1%.
      3) Efectivamente se puede dividir el sector privado en distintas categorías. Me parece buena idea lo que sugieres de comparar el sector público con solo algunas de las categorías del sector privado, lo vamos a probar.
      4) El último punto de considerar el impacto de convenios/sindicatos aunque también me parece relevante e interesante lo veo más complicado porque supone recopilar mucha información que no está disponible facilmente...de todas maneras, vamos a pensar un poco más sobre este punto también.
      Gracias de nuevo por tus comentarios!
      Judit

  • "¡Sí señores! ¡Buenas noticias! Parece que en España los trabajadores públicos no están más de baja que los trabajadores del sector privado"

    Y unas líneas más abajo:

    "De esta observación no podemos concluir que las mujeres que trabajan en el sector público en España engañan más al sistema (¡Cuidado con los comentarios! Una servidora es mujer y trabaja en una institución pública) porque el tipo de trabajo de los dos grupos de mujeres puede ser muy distinto."

    ¿Por qué de un gráfico si se pueden extraer conclusiones pero del otro no?.

    ¿Qué significa "productividad" en el caso de los empleados públicos?. Puesto que su contribución al PIB es su salario, en purismo, la única forma de aumentar su productividad es subirles el sueldo. Actividad que, por cierto, aumenta la PTF de la economía nacional!.

    • Hola Jose Pablo,

      Como yo lo veo, los dos comentarios son compatibles; en el primer comentario lo que quiero destacar es que el número de bajas de los trabajadores públicos no es mayor que el número de bajas de los trabajadores privados (sin decir nada de si las bajas son reales o ficticias). En cambio en mi segundo comentario lo que quiero resaltar es que, aunque el número de bajas para las mujeres que trabajan en el sector público es más alto que el número de bajas de las mujeres del sector privado, eso no significa que las trabajadoras públicas "engañen" al sistema. De igual manera, aunque los hombres que trabajan en el sector público tengan el mismo número de bajas que los hombres del sector privado, esto no significa que los trabajadores públicos no "engañen" al sistema (precisamente porque el tipo de trabajo en los dos sectores puede ser muy diferente).
      En conclusión, de los dos gráficos se pueden extraer conclusiones sobre la evolución de las bajas en los dos sectores pero no se pueden sacar conclusiones sobre si los trabajadores "engañan" o no.

      • Judit,

        por supuesto que ambos comentarios son compatibles y por supuesto que ambos están soportados por el análisis. Lo que trataba es de llamar la atención sobre su elección dentro del "universo de comentarios compatibles y soportados".

        Por ejemplo, estaremos de acuerdo que habrían sido también comentarios "compatibles y soportados":

        - como primer comentario haber señalado "aunque el número de bajas del sector privado y del público es el mismo, eso no significa que los trabajadores públicos NO engañen al sistema ya que el tipo de trabajo de los dos sectores puede ser muy diferente"

        - como "segundo" comentario destacar, por ejemplo, que: "las bajas de las mujeres eran más elevadas en el sector público antes de la reforma"

        Los comentarios que yo indico también son "compatibles" y "soportados" pero no fueron los elegidos"

  • Hola Jose Pablo,

    Pues sí, los comentarios que tu haces también son válidos. Simplemente destaqué lo que a los dos autores del trabajo nos sorprendió cuando vimos estos primeros gráficos; básicamente porque no se corresponde con (algunas) ideas que (algunos) tenemos sobre las diferencias entre trabajadores públicos y privados.

  • Como funcionario del área de RRHH de una admininstración celebro que se aporten datos a nivel macro que coinciden con la percepción general que tenemos los que nos dedicamos a esto.

    Lo que sería deseable es comparar absentimos y bajas laborales por tamaño de la organización en la que se prestan servicios y valorar el efecto anonimato a medida que el número de empleados crece (los costes de no venir disminuyen para la organización). Recuerdo haber leído alguna noticia que se refería a estudios en este sentido (cuanto más grande la organización, más absentismo y más burocracia, con independencia de si pertenece al sector público o al privado).

    Las bajas femeninas tienen explicación en que a partir de una determinada edad, por aspectos de salud, trabajan menos días. Sospecho que en el sector privado, por cohortes de edad del género femenino sucederá algo similar. Lo que me lleva a la hipótesis (que debería ser contrastada, claro) de que hay trabajadoras que ya han pasado un umbral de edad que van enfermas a trabajar.

    Un saludo y gracias por el post, reitero que se agradecen datos empíricos.

    • Gracias Anónimo XXL,

      Me parece muy interesante la idea de analizar los efectos por tamaño de la organización. Estoy totalmente de acuerdo en que los efectos pueden ser mayores en organizaciones grandes que en las pequeñas. De momento con los datos que tenemos no lo podemos estudiar porque no disponemos de datos del tamaño de la organización. Sin embargo, desde luego vamos a intentar mirar este efecto que comentas con algunos otros datos.
      Lo que comentas de las trabajadoras femeninas con más edad sí que lo podemos mirar porque tenemos información sobre la edad del trabajador.
      Muchas gracias por tus comentarios!
      Judit

  • En el tema de las bajas laborales de los funcionarios, y más aún, de los profesores de la Enseñanza Secundaria, pagamos siempre justos por pecadores. Las enfermedades del aparato respiratorio, desde faringitis a neumonía, nos afectan entre otras cosas por nuestra exposición a ambientes cada vez más abarrotados. Ha habido cursos completos en que he cumplido como un jabato, ni un día sin faltar. Haciendo guardia un día sí y otro también por "compañeros/as" que un día sí y otro también faltaban por consulta médica, incapacidad laboral transitoria o que llegaban tarde porque sí y mientras tanto yo, que llevo una hora de viaje, que estoy puntuamente en mi guardia de primera hora, cumplo mientra tú, con dos cojones, viviendo a dos minutos a pie del centro de trabajo, te permites llegar cuando te sale del nabo.
    Por favor, que esa estadística refleje también a los que muy esporádicamente nos hemos cogido una baja larga porque no nos ha quedado más remedio de los que desde siempre se han cogido bajas en días señaladitos y que si no es por baja médica se las cogerán por otra cosa.

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