Nuestra universidad y la endogamia (otra vez): “the paper trail”

por Pedro Rey Biel el 15/10/2015

Por J. Ignacio Conde-Ruiz,  Jesús Fernández-Villaverde, Libertad González, Gerard Llobet, Pedro Rey-Biel y Juan Rubio-Ramírez

enchufeYa no sabemos si con indignación o con desesperanza, volvemos a leer en prensa el enésimo evento de asignación “curiosa” de plazas públicas. En concreto, y como ya hemos tratado en más ocasiones de las que podemos contar (aquí, aquíaquí o aquí), se trata de un concurso de profesor en una universidad financiada por todos.

El caso de esta semana es una plaza de contratado doctor en derecho eclesiástico en la Universidad de Cantabria que se había convocado para dárselo a un candidato específico. Pero no tomen nuestras palabras sobre el asunto. Mejor lean directamente el correo electrónico que un vocal del tribunal envió a otro posible candidato:

la plaza de ayudante a doctor la hemos sacado para [...], mi ayudante durante estos últimos años. Es un chaval estupendo, muy competente, casado desde hace tres años y con dos hijos. Por supuesto, eres muy libre de presentarte, pero me causarías un no pequeño problema. Yo formo parte del tribunal”.

No sabemos ni por dónde empezar a tirarnos de los pelos. Ser un “chaval estupendo, casado y con dos hijos” podrá ser una razón poderosa para ganar el premio de tu peña de fútbol al tipo más simpático, pero es irrelevante para asignar una plaza con fondos públicos. Que un miembro del tribunal insinúe una velada amenaza (no tan velada en correos posteriores) es aterrador. Y que dicho miembro, Joaquín Mantecón, fuera subdirector general del Ministerio de Justicia de 1996 a 2000 y de 2002 a 2005 es, cuando menos, muy serio. Pero, sobre todo, nos preocupa que en estos tiempos en que todo se guarda, alguien se crea tan seguro en su impunidad en nuestro sistema universitario que se permita escribir correos electrónicos como el siguiente:

Cuando te escribí hace unos días, te pedí basándome en la amistad que nos une que, por favor, no te presentaras porque la plaza la habíamos sacado para [...]. Veo que no estás dispuesto y lo siento. Lo qué sí puedo decirte es que haré todo lo que esté en mi mano para que la plaza sea para [...] porque se lo merece. [...] Bueno, [...]. Lo que tenía que decirte ya te lo he dicho. Tú sabrás lo que haces. Un abrazo”.

Poco nos queda que añadir a lo que ya denunció en su día Manuel Bagües sobre la dificultad de instaurar un sistema meritocrático dentro de nuestras universidades. Pero, mientras esto no se consiga, querríamos creer que el atisbo de transparencia que otorga nuestro actual sistema de concursos públicos, con todas sus rigideces administrativas y sinsentidos en su forma de otorgar puntos, evitaría el despropósito de crear tribunales para plazas “sacadas para Fulanito”. Desde luego, no parece que vayamos en la buena dirección cuando el gobierno acaba de aprobar la "promoción interna" como forma de acceso a las cátedras universitarias. En fin, al menos en el caso concreto de esta semana han dejado un “paper trail” y ha habido recurso, por lo que la decisión está ahora en manos del rector de la Universidad de Cantabria.

Nota: este post es conjunto de los editores de NadaEsGratis.

Miquel Garcia octubre 15, 2015 a las 08:19

Acabo de tener un deja-vu al leer el articulo. Algo similar me pasó cuando, con el fin de volver a España después de estar 4 años en un instituto de investigación estadounidense, intenté optar a una plaza de profesor en la Universidad de Gerona (UdG). Después de pagar la tasa de inscripción (60€, aún no se muy bien si esto es legal) y saber quien era la (única) candidata con la que competía, únicamente me costo 10 minutos de Google para saber que no tenía ninguna opción: la candidata ya tenía despacho en la UdG, trabajaba en el mismo grupo que sacó la plaza y el tribunal de evaluación estaba constituido por (oh sorpresa) el mismo tribunal de evaluación de la tesis de dicha candidata. Obviamente no me iba a arriesgar y pagar un billete de avión desde Los Angeles a Barcelona para hacer la prueba oral (aka “paripé”)… Una vergüenza!

pepe octubre 22, 2015 a las 10:31

Si no denuncias te conviertes en cómplice del status quo. Saludos.

Ntlg octubre 15, 2015 a las 09:50

Buenos días Pedro,

Parece una historia de terror. ¿Podríais intentar darle difusión en algún diario (El Confidencial, El Mundo, El País…)? Me parece impresionante que la cosa llegue hasta el punto de ponerlo negro sobre blanco en correos electrónicos.

Muchas gracias,
Andrés

Pedro Rey Biel octubre 15, 2015 a las 09:55

Gracias, Ntlg:

La noticia salió en El País el martes (e imagino que en otros medios). Precisamente intentamos darle la mayor difusión posible para que a quien continúa estas prácticas se le caiga la cara de vergüenza.

http://politica.elpais.com/politica/2015/10/09/actualidad/1444417483_324121.html

Un saludo,

Pedro.

Miguel octubre 15, 2015 a las 10:20

La endogamia y corrupción en la asignación de plazas universitarias es algo bien conocido y sabido de las universidades españolas desde hace mucho tiempo. Hay incluso quien la defiende argumentando que es importante consolidar los equipos que ya funcionan (aunque también los que no funcionan). La solución más sencilla sería impedir por ley que alguien pueda encontrar plaza en la universidad o departamento donde realizó el doctorado e impedir que personas próximas a los candidatos puedan estar en el tribunal (léase directores de tesis). Se puede ir perfeccionando el sistema con incentivos y similares, pero es así de fácil.

Pedro Rey Biel octubre 15, 2015 a las 10:26

Gracias. Totalmente de acuerdo, salvo en lo de que sea fácil. Como ya hemos contado otras veces, algunos de los mejores departamentos de Economía en España tienen precisamente esa regla implícita….!y no se imagina lo que costó conseguirlo y mantenerlo (rectorados, sindicatos…)!
Como contamos al final de la entrada, parece que la “ley” más reciente va justo en la dirección contraria: legalizar la “promoción interna” de las plazas de catedrático.
!Alegría!

rosuna octubre 16, 2015 a las 12:49

No estoy para nada de acuerdo.

Creo que las universidades deberían tener mucha más libertad para contratar, pagar o despedir a quien quieran. Pero de sus decisiones deberían derivarse consecuencias para sus gestores, en función de los resultados.

El verdadero problema está en tener que decidir si dejamos la universidad dentro de la Administración Pública (función pública, derecho administrativo) o la sacamos de ella, mediante un diseño especial. No hablo de privatizarlas, sino de gestionarlas de forma totalmente distinta, cosa que se hace con otras partes especializadas del sector público (hospitales, empresas públicas, fundaciones, etc.).

Yo creo que dentro de la Administración Pública es imposible tener una universidad productiva y relativamente saludable. Son mundos incompatibles, totalmente.
Eso sí, mientras la universidad siga siendo Administración pura y dura, se puede hacer mucho para que el funcionamiento sea, no “mejor”, sino algo menos deleznable.

NudoMarinero octubre 15, 2015 a las 11:19

En el Reino Unido la frase “chaval estupendo, casado y con dos hijos” es una violación clara del Equality Act 2010, ya que se usa el estado civil a la hora de considerar un candidato. Tengo la impresión de que solo eso habría sido suficiente para costarle la plaza al que lo dijese.

RC octubre 15, 2015 a las 12:01

Lo que parece un despropósito ya absoluto es que esos correos electrónicos los enviase alguien que, aparte de antiguo alto cargo del Ministerio de Justicia, sea catedrático de Derecho. El que alguien que no solamente se supone que conoce muy bien la ley, sino que participa en la formación de futuros juristas, infrinja la ley con semejante descaro es absolutamente consternante.

Jesús Fernández-Villaverde octubre 15, 2015 a las 14:50

Y no solo de derecho, de derecho eclesiastico del estado. En Europa occidental la idea de la plaza publica como atribucion diferente de la persona concreta que la tiene y por tanto la necesidad de seleccionarla objetivamente aparece en la revolucion papal del siglo XI y en el derecho canonico del XII. En casa del herrero…..

delm octubre 15, 2015 a las 13:55

Estoy de acuerdo en tomar todas las medidas (previas y a posteriori) para evitar casos como este. En este sentido, me parece muy acertado que no pueda haber nadie en el tribunal relacionado con el candidato a lo que añadiría, nadie que pertenezca a la universidad que oferta la plaza. Sin embargo prohibir que se pueda obtener una plaza donde hayas hecho el doctorado, es arbitraria e injusta. Puede que acabe con la endogamia (y puede que no), pero a costa de atentar contra principios superiores. entre otros, el de mérito y capacidad o igualdad de oportunidades.

David Uclés octubre 15, 2015 a las 14:41

Imagino que la Universidad de Cantabria habrá abierto expediente a Joaquín Mantecón.

Uy, qué tonto… Si esto es España

JLPC octubre 15, 2015 a las 17:23

Respeto la santa indignación de autores y comentaristas.

Ahora bien, si se me permite, desde mi ignorancia les plantearé algunas preguntas socráticas:

¿Es infrecuente que en EE.UU. se conceda la tenure en una universidad a un Assistant Professor que ya trabajaba en esa misma universidad? ¿Y que pase a ser Professor un Associate Professor de la misma universidad? ¿Se considera esto endogamia?

Pedro Rey Biel octubre 15, 2015 a las 17:38

Precisamente el sistema de tenure track americano, que los buenos departamentos de Economía españoles intentan copiar, es lo contrario a la endogamia:

1. Los assistant professors entran en el departamento, nunca en el que hicieron el doctorado, a través de un mercado competitivo que incluye una gran conferencia anual en la que cada universidad entrevista candidatos y selecciona a algunos de ellos para dar un seminario. Momento después del cual se vota dentro del departamento, nunca es una decisión del cacique de turno, a quiénes contratar.
2. Durante el “tenure track”, que suele durar 5-6 años, el assistant professor es evaluado, al menos dos veces por sus labores de investigación (que es lo que más cuenta), docencia y administración. Dicha evaluación es influida por cartas que se piden a profesores externos expertos en el área de investigación del candidato.

3. Sólo aquellos que cumplen requisitos bastante estrictos, en función de la calidad del departamento, se quedan como associate professors con tenure y plaza fija (equivalente a nuestro profesor titular). El porcentaje de gente que consigue plaza en el mismo departamento en que hace el tenure track es bastante bajo, pero en todo caso, a quién se selecciona es a los mejores.

Imagínese lo complicado que es intentar hacer ésto aquí (aunque lo intentamos)… y lo triste que es que, por salirse del sistema funcionarial, los sindicatos utilicen argumentos similares al suyo para encima acusar de endogámico este sistema, que consigue que la investigación sea mucho más activa y la asignación de plazas menos arbitraria.

JLPC octubre 15, 2015 a las 18:04

Entonces, profesor Rey, ¿no radicará quizás el problema en la forma en que se entra en los escalones inferiores de la docencia, más que en el hecho de que los ya ingresados que revelan ser “competentes” sean promocionados dentro de la misma universidad?

Pedro Rey Biel octubre 15, 2015 a las 18:16

Fíjese que la clave del proceso de tenure track está en aspectos totalmente ajenos a nuestro sistema universitario: competencia entre candidatos, incentivos centrados en la investigación, evaluación externa de dicha investigación….
Centrar las cosas en la docencia es un error. No porque no sea importante (hay evidencia empírica de que los mejores investigadores son también mejores profesores.. es decir, son tareas complementarias, no sustitutivas), sino porque el acceso a dar clases en la universidad suele comenzar cuando uno es un estudiante de doctorado y a la vez ejerce, con salarios realmente bajos, las funciones de “asistente” del catedrático de turno (ayudante lo llama el protagonista de nuestra historia de hoy).. .a cambio de una futura promesa de sacarle una plaza. Como le digo, para evitar la endogamia, es clave romper ese vínculo y evitar que los doctorandos puedan quedarse en la universidad en la que empiezan trabjando/estudiando. Como explica Antonio Cabrales en la otra entrada de hoy…!la rotación de sillas, que nos de a todos un poco el aire, es fundamental!

Ciril octubre 15, 2015 a las 23:22

Es importante alcarar que norma de no contratar a alguien en el mismo departamento que le otorgo’ el PhD es solo para la posicion de assistant prof. (es decir porfesor junior). Para posiciones mas avanzadas tipo associate o full professor la libertad deberia ser absoluta. Como dice Pedro, va muy bien que nos de un poco aire, aunque sea solo un ratito!

pep octubre 15, 2015 a las 23:25

profesor Rey. lo que no puede ser tampoco es que en españa se esté llenando de profesorws y post docs de fuera de españa. los que nos doctoramos en españa lo hacemos con directores que raramentw han publicado. Ahora, se intenta cambiar el modelo y los profesores con palzas fijas que no publican ni hablan ingles quieren buenos postdocs. asi ellos viajan y publican sin twner ni idea… lamemtable

Pedro Rey Biel octubre 15, 2015 a las 23:44

¿Y por qué no se pueden llenar las universidades españolas de profesores y postdocs extranjeros, si demuestran que son mejores investigadores y docentes formándose en mejores sitios?, ¿por qué la universidad española, pagada por todos, tiene que conformarse con doctorandos que han decidido formarse a su vez con malos profesores con plazas fijas “que raramente han publicado y no hablan inglés”?, ¿qué tipo de doctorado es ese en el que a uno le supervisa alguien que no ha probado su capacidad investigadora publicando en buenas revistas? (lo del inglés no me sirve, todo se puede traducir), A dónde viajan y dónde publican esos profesores si no tienen nada que contar?. Entiendo que le de rabia si se ha equivocado eligiendo con quién hacer su doctorado, pero no creo que debamos perpetuar esta situación, realmente lamentable, premiando su error con una plaza fija que apuntale el modelo.

Juan octubre 15, 2015 a las 23:09

Como se ha insinuado antes, el problema no es tanto, o no es sólo, el sistema de selección, sino el catálogo de contratos en la universidad española. Los contratos de ayudante y ayudante doctor son, en mi opinión, las que están distorsionando todo el proceso. Son contratos en donde los criterios de selección son muy arbitrarios y tienen muy poco en cuenta la investigación (¡en algunas universidades el criterio predominante es el expediente de licenciatura o grado!). Quien obtiene uno de esos contratos, se mueve lo menos posible y luego, con ayuda de sindicatos y rectorados que quieren evitar conflictos, consigue que “le saquen su plaza”, a través de una oposición o concurso público que son una farsa. Por otro lado, y tal y como está el sistema actual, es gente que se planta con treinta y muchos y a las que es moralmente complicado echarlos a la calle.

En mi opinión, no debería haber más plazas que las de tenior track a las que se accedería con un mínimo de dos años de experiencia posdoctoral y una habilitación nacional exigente. De este modo, el doctorando no tendría más remedio que irse, al menos dos años. Para cubrir la docencia que ahora imparten los ayudantes, habría que permitir que los estudiantes de doctorado ayudaran en tareas docentes mediante complementos a sus becas o contratos de investigación (pero no mediante contratos de profesor) mientras estuvieran haciendo la tesis.

Saavedra octubre 15, 2015 a las 23:24

Ha descrito usted el programa Ramón y Cajal. Que ya existe y que, quizá, debería usarse más.

Pedro Rey Biel octubre 15, 2015 a las 23:48

El Programa Ramón y Cajal, está claramente inspirado en el sistema de tenure track pero no tiene el tamaño ni el presupuesto suficiente para cambiar el modelo. Para que se haga una idea, este año, por ejemplo, han dado cuatro plazas en Economía (el año anterior dos), y los que las han obtenido (todos ellos con doctorados en el extranjero), han ido a los mejores departamentos de España según cualquier ranking de investigación.

Casius octubre 16, 2015 a las 12:10

Puede que estos sean los contratos que generen problemas, pero no lo creo: la endogamia estaba ya muy bien instalada antes de que apareciesen estas modalidades de contratación. En todo caso con lo que estoy en radical desacuerdo, es con la afirmación “Son contratos en donde los criterios de selección son muy arbitrarios y tienen muy poco en cuenta la investigación (¡en algunas universidades el criterio predominante es el expediente de licenciatura o grado!)” Le recuerdo que para poder firmar estos contratos, hay que tener una habilitación de la ANECA (o agencia equivalente), donde uno de los criterios que más pondera, es precisamente la investigación.

Pedro Rey Biel octubre 16, 2015 a las 12:57

El problema de la ANECA es que, al menos por lo que sabemos de cómo funciona en Economía, es que no discrimina lo suficiente por la calidad de la investigación. Es decir, es relativamente sencillo conseguir los puntos suficientes de investigación para poder optar a una plaza con el número suficiente de publicaciones en revistas de calidad poco contrastada, Fíjese que el candidato del ejemplo que ha obtenido, de momento la plaza, seguro que cumplía el “requisito de investigación” y, a pesar de ello, la arbitrariedad y la endogamia parece haberse impuesto.

delm octubre 16, 2015 a las 19:19

Muy bien, pero no se puede decir que no se tiene en cuenta la investigación. Además a mi juicio, el papel de ANECA no es elegir a los mejores, sino certificar quién posee una mínima capacitación para poder optar a las plazas ofertadas en los concursos. Son los tribunales que juzgan esas plazas quienes deben hacer la discriminación (que a mí me parece bastante más difícil que contar las publicaciones JCR del candidato).

JavierR octubre 15, 2015 a las 23:30

Desde mi ignorancia, creo que el tema del artículo puede desglosarse en dos problemas distintos, endogamia y selección a dedo, que no son más que síntomas de un problema mayor, la ausencia de incentivos de las universidades para realizar una docencia e investigación de calidad.

Con respecto a la selección a dedo, creo que incluso sería positiva si se basara en un proceso de “caza de talentos” y no en meter al amiguete. Me refiero a cosas tales como que una universidad tome la iniciativa de desarrollar un nuevo campo de investigación y oferte plazas directamente a aquellos candidatos que sean punteros en el tema. En España algo así sería directamente ilegal, dado que la plaza teóricamente debe ofertarse en el vacío y ser los candidatos los que decidan si presentarse o no y aportar sus toneladas de papel para valorar quien ha atesorado más méritos; es decir, legalmente el papel de la universidad debe ser pasivo con respecto a la selección de los candidatos que optan a la plaza. Claro que lo primero que habría que preguntarse es qué interés puede tener una universidad española en desarrollar una nueva línea de investigación puntera y en buscar a los mejores.

Pedro Rey Biel octubre 15, 2015 a las 23:50

Precisamente ésta es la pelea en la que están algunos pocos, afortunadamente cada vez más, departamentos…

Bob M&M octubre 16, 2015 a las 00:35

Buenas,
La pena es que es una cosa no es patrimonio solo de la universidad sino que abarca tambien los ministerios, sindicatos y empresas. Por poner un ejemplo, en una empresa como Airbus hay familias que desde un lado u otro acaban enchufando a amigos, familiares o gente afín. Y eso que desde la central de RRHH en Toulouse se vende igualdad de empleo, lo que no dicen es que son conscientes de que en España no se cumple y se dan muchos puestos a dedos sin abrirlos a la competencia interna y externa.Es lo que tenemos y somos.

IVP octubre 16, 2015 a las 12:33

¿Alguien conoce alguna oposición libre y objetiva en España?. A lo largo de mis 36 años de trabajo en la Administración dudo de todas. Siempre he tenido claro que para acceder a una plaza por libre, con una inteligencia normal, tenía que ser una oferta donde hubiera muchas plazas y aún así tenía mis dudas. Hay que prepararse para ir a por el nº 1 y esperar que con suerte te den el último y si no tienes dinero para el preparador, olvídate de todas.

Jose Pablo octubre 17, 2015 a las 19:07

La endogamia en la universidad pública es solo un síntoma. El problema es más la falta de claridad en el objetivo que lleva a un problema de “accountability” y de diseño de incentivos.

Mientras a los responsables de departamentos (y a los rectores) les resulte “materialmente indiferente” el futuro de sus alumnos: su acceso al mercado de trabajo, sus sueldos medios, su presencia en puestos de responsabilidad, …, habrá “endogamia” o “infierno administrativo” o ambas cosas.

Y no creo que contribuya a la solución definir la universidad como “el lugar donde investigadores excelsos forman más investigadores excelsos”. La universidad debe formar profesionales y esos profesionales desempeñar los trabajos que el mercado demanda.

Cuando a) aprendamos a valorar las universidades (públicas o no) por los logros de los profesionales que forman y b) las que formen parados cierren; entonces (y solo entonces) se les quitarán a responsables de departamentos, catedráticos y rectores las ganas de seleccionar “chavales estupendos, casados y con dos hijos” (y también, por cierto, de seleccionar “grande investigadores”) y se enfocaran en contratar grandes formadores de profesionales de éxito, que es lo que la universidad debería estar haciendo.

En ese mundo, por cierto, el responsable de departamento tiene más libertad (y no menos) para contratar a quien estime oportuno … eso sí, si a los “buenos” los contrata la universidad de al lado tendrá que cerrar el chiringuito … sencillo. Ninguna otra cosa limita la endogamia en Google, Apple o GE

Jose Luis octubre 18, 2015 a las 08:07

La solucion pasa por las universidades privadas que son las unicas que operan en libre competencia y tienen los incentivos adecuados.

Escotero octubre 19, 2015 a las 11:24

Y la plaza, ¿era de Profesor Ayudante Doctor o de Profesor Contratado Doctor?

M octubre 22, 2015 a las 21:45
Pedro Rey Biel octubre 22, 2015 a las 21:51

Gracias por darnos las buenas noticias. Imagino que la presión mediática ha tenido mucho que ver (es triste que funcionen las cosas así) por lo que, aunque sólo hayamos sido uno de los muchos sitios que lo han comentado…!gracias a los lectores por su interés y apoyo!

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