Contra los rankings de colegios

exam_hall Me sorprende leer esta mañana un artículo en El País en el que se recoge que el gobierno ha modificado la LOMCE para prohibir explícitamente el uso de los resultados de las pruebas estandarizadas de sexto de primaria para realizar “rankings” de colegios. Al parecer, esta medida se toma ante las protestas realizadas por el Consejo Escolar del Estado, que pedía en un dictamen “poner límites para que [la información] no sea usada en ningún caso para hacer clasificaciones de centros”.

No sé ustedes, pero cuando yo estaba en proceso de elegir colegio para mis hijos (en Cataluña), estuve buscando exactamente eso: información comparada de resultados en pruebas estandarizadas que me ayudara a comparar la calidad de la formación en distintos centros. No lo encontré, y tuve que recurrir al boca a boca. No existía información fiable para que los padres pudieran tomar una decisión informada, más allá de una reunión de una hora en la que cada colegio expone su filosofía.

Personalmente, me parece que desde entonces hemos avanzado en la dirección adecuada. Ahora se realizan pruebas comunes a todos los centros en sexto de primaria (al parecer, desde este año a nivel nacional, aunque en algunas comunidades ya se viene haciendo desde hace años), información que permitiría a las familias mejorar sus decisiones, si se hiciera pública.

Sin embargo, varias comunidades autónomas rechazan estas pruebas hasta el punto de negarse a realizarlas, y la asociación de padres y madres de la escuela pública pide que se eliminen por completo estos exámenes. Como resultado, la normativa nacional ahora prohíbe hacer públicos los resultados, que “tendrán difusión únicamente en su comunidad educativa y (…) no podrán utilizarse en ningún caso para la clasificación de centros docentes."

Me sorprende toda esta oposición, y para entenderla busco en el artículo los argumentos ofrecidos por las partes implicadas:

1) Las pruebas "son una foto fija que se realiza en un momento determinado" para elaborar "rankings absurdos que intentan conseguir que determinado tipo de centros, los públicos, salgan perjudicados".

No entiendo en qué sentido la publicación de los resultados puede perjudicar a los centros públicos. Supongo que se refieren a que de media, esperarían que los colegios públicos tuvieran notas más bajas que los privados. Si es así, ¿no sería conveniente saberlo, para así poder hacer algo al respecto con conocimiento de causa? Quizá la preocupación es que, conociéndose los datos, más familias elijan llevar a sus hijos a centros privados. De nuevo, esconder la información no me parece que sea la solución más adecuada.

Entiendo que publicar solamente la “nota media” por centro no sería muy informativo de la calidad de la formación proporcionada, si los colegios varían mucho en los medios de que disponen o en la composición socioeconómica de las familias. Pero esta información también se podría hacer pública, lo que permitiría un análisis que separara “qué parte” de la nota media se puede atribuir a las características de las familias, y qué parte al “valor añadido” del centro.

Si la preocupación viene por el lado de que los mejores resultados de la concertada se puedan deber a las diferencias en financiación, me parece un tema importante pero que de nuevo no se resuelve ocultando información.

2) La asociación de padres y madres niega que estas pruebas tengan un efecto positivo en el progreso de los alumnos y critica que se centren en las llamadas "áreas instrumentales" (matemáticas, lengua, ciencias e idiomas) y dejen fuera otras disciplinas, como las artísticas o las deportivas, "que son igualmente importantes".

La primera parte de esta crítica se refiere a los efectos de las pruebas sobre los alumnos. De acuerdo en que realizar las pruebas en sí seguramente no tiene ningún efecto. Lo que sí podría tener efectos es, una vez disponible la información, hacer algo al respecto, una vez identificados los centros con problemas.

Con respecto a las áreas cubiertas por los exámenes, aunque no estoy de acuerdo con la crítica, se podrían incluir áreas adicionales en las evaluaciones. Aunque supongo que se refieren a que esas otras áreas serían más difíciles de evaluar. Seguramente es cierto, pero sí creo que se ha demostrado que las notas en estas “áreas instrumentales” están correlacionadas con variables de interés a largo plazo, como la probabilidad de ir a la universidad o el rendimiento en el mercado laboral.

3) También consideran que estas evaluaciones, que realizan docentes que no son de los propios centros, lanzan un mensaje "de desprestigio del profesorado, al desconfiar abiertamente de su labor y, en especial, de la evaluación que este realiza".

¿Evaluar el nivel de aprendizaje de los alumnos es “desconfiar de la labor de los profesores”? Parece claro que para poder comparar unos centros con otros, las pruebas han de ser comunes, y preferiblemente evaluadas por personal externo independiente. No veo por qué esto se considera ofensivo hacia los maestros. Además, la experiencia de otros países nos demuestra que la evaluación de estas pruebas por los docentes del mismo centro puede ser problemática.

Hemos escrito con frecuencia en este blog sobre educación (sobre todo Antonio Cabrales), y en concreto sobre la importancia de disponer de información de calidad sobre los resultados educativos de distintos centros (ver aquí, aquí y aquí). Si el objetivo compartido es mejorar la calidad de la educación en España, y de la educación pública en particular, no veo cómo esconder resultados puede ayudar.

Sí que me parece razonable debatir sobre la mejor manera de realizar estas evaluaciones para que reflejen mejor el nivel de aprendizaje de los alumnos (qué competencias evaluar y cómo), y desde luego sobre qué hacer después con esos resultados. Pero estoy en total desacuerdo (también como madre de niños en edad escolar) con los que defienden no hacerla pública.

En cualquier caso, creo que conseguir un acuerdo social al respecto es importante, ya que introducir este tipo de evaluaciones sólo es informativo si la participación es muy alta. Un nivel de oposición social elevado puede hacer que ciertas regiones, colegios o familias no participen, lo que reduciría la fiabilidad de los resultados (como está pasando en Nueva York).

Si alguno de nuestros lectores defiende la prohibición de hacer públicos los resultados de las evaluaciones a nivel de centro escolar, me gustaría oír sus argumentos, que claramente no acabo de entender.

Hay 73 comentarios
  • Podría ser que la calidad de los colegios no dependiera tanto del buen hacer de los profesores como de la composición del alumnado. En aquellos centros donde predominasen estudiantes cuyos padres tuviesen un mayor nivel cultural o económico (supongo alta correlación entre uno y otro), podrían esperarse mejores resultados. De aquí, puede inferirse un "efecto Mateo" que quizás se agudizara con la publicación de los resultados de las pruebas docentes. Aquellos padres situados en la parte alta de los niveles cultural/económico se preocuparían más de obtener información sobre la calidad de los centros educativos y, a su vez, tendrían más recursos económicos y mayor capacidad de conciliación laboral para llevar a sus hijos a los mejores centros.
    De ser esto así, pues como se ve utilizo el tiempo condicional, la poca igualdad de oportunidades que ya rige en España, se vería más menoscabada aún.
    Si, por el contrario y como apunta el autor del blog, la información se utiliza para aportar recursos para la mejora de los colegios con peores resultados, entonces sí que podría tener sentido.
    Justo ahora acababa de leer este post de Branko Milanovic:
    https://www.socialeurope.eu/2016/04/schumpeter-hotel-income-inequality-social-mobility/

    • Me alegro de que sea esta la primera respuesta. Expongo el punto de vista del docente: cada uno de nosotros ha estado rodando por muchos centros en los que se ha ido formando o anquilosando, según tendencias personales, y sabemos que el alumnado es el que hace la calidad. El efecto discoteca (la mayor cola crea la mayor demanda) hace el resto. Las listas de resultados son autoconcluyentes, por consiguiente, y no harán otra cosa que potenciar el actual efecto discriminador. Si un centro hiciera pruebas muy selectivas de acceso sería el más deseado por los mejores alumnos, como ocurre con la actual tendencia a estudiar Medicina. Por todo ello, entiendo que un padre quiera que su hijo sea considerado un buen alumno y que vaya con los mejores alumnos, pero no veo qué tiene eso que ver con la calidad educativa, si es que a alguien le sigue importando.

      • Yo tengo una objeción a tu argumento, actualmente los centros públicos y concertados tienen prohibido hacer dichas pruebas para permitir el acceso a los alumnos luego en esos casos no habría problema.

        El problema se concentraría en los privados, actualmente, los que tienen buen nivel (aunque sea a base de "expulsar" a los mediocres) ya muestran en la entrada a los colegios el "100% aprobados selectividad"

        En mi caso, que vivo en una ciudad en la que no he nacido y en un barrio donde no conozco a nadie con niños escolarizados, me vendría muy bien saber cual de los 3 o 4 colegios de mi entorno es mejor.

  • Libertad,

    Empezar el día con un artículo así da gusto. Muchas gracias. Me parece realmente interesante lo que planteas.
    A priori, estoy completamente de acuerdo con lo que dices. Escribo principalmente porque me han sorprendido los tres argumentos que has citado. Como sugieres, lo ideal sería tener información sobre los resultados de las pruebas (en términos absolutos, pero también controlando por el nivel socioeconómico de la clase).

    El único argumento que, en cierta medida podría entender estaría ligado a la desigualdad. Probablemente, muchos padres y madres con mayor acceso y comprensión de la información prefieran llevar a sus hijos a centros donde el resultado en términos absolutos sea mayor. Esto aumentaría la segregación por colegios. Este argumento sólo sería válido para los colegios públicos en el sentido de que no se debe favorecer la segregación socioeconómica, y menos con recursos de todos. Sin embargo, en el momento que existen colegios concertados (que se financian con dinero público) este argumento debería caer por completo: (http://ccaa.elpais.com/ccaa/2016/03/23/catalunya/1458763251_673138.html?id_externo_rsoc=TW_CM)

    Sin tener un conocimiento profundo del tema, y estando en contra de esta medida ya que la información es poder, éste sería el único argumento que se me ocurriría, y que a su vez, sería inconsistente con la existencia de estos centros concertados.

    Muchas gracias de nuevo por el artículo.

  • Creo que en este tema hay dos perspectivas diferentes: como padre/madre, entiendo su opinión, porque coincide con la mía.
    Pero si pensamos en los intereses de la sociedad, la cosa puede cambiar. Creo que el argumento fundamental contra la publicación de los ránkings es que produce segregación social. Las familias que pueden elegir (bien porque son las que disponen de más información, bien porque tienen más facilidad para los desplazamientos, si son necesarios) son las clases acomodadas. He leído sobre este argumento, tanto en este mismo foro como en Politikon, aunque ahora no encuentro la referencia concreta. Si no la conoce, haré otro esfuerzo para encontrar algo.
    En cualquier caso, un debate interesante, en efecto. En una cosa estamos completamente de acuerdo: los argumentos que se suelen escuchar en contra de los ránkings por aquí no me valen.

    • Las segregación creo que se produce en cualquier caso porque hay medios informales para saber qué colegios son "buenos" y cuáles son "malos" (por ejemplo el boca a boca). Además el criterio de cercanía al centro produce segregación.

  • Palabras muy sensatas. La LOGSE se creó con la premisa de que el esfuerzo crea elitismo, y que la competición por calificaciones académicas crea frustración en los alumnos y es contraproducente para el aprendizaje. '¿Por qué vivimos bajo la dictadura del éxito, cuando el fracaso es lo normal?', se preguntaba Jordi Évole este domingo, atacando los sacrificios de los deportistas de élite para conseguir sus premios. ¿Para qué competir, si los perdedores se van a molestar, y todos tenemos el mismo derecho a ser campeones? :-D.

  • El problema que yo encuentro no está tanto en la publicidad sino en el realizar pruebas armonizadas si éstas no son competenciales y de calidad. En Bachillerato no se aprenden competencias; se entrena cómo hacer la Selectividad con los trucos de cada examen, sin que los exámenes sean una prueba real de que el alumno ha aprendido los conocimientos y habilidades que debía sino las artimañas para prepararlo.
    Si se ponen estas pruebas al final de cada ciclo, el temor de los centros será el de tener una mala puntuación en ellas y se dedicarán a entrenar para tener un buen resultado.
    Se está luchando mucho para lograr una mayor autonomía y calidad docente.
    Antes de apresurarnos a todo como siempre, asegurémonos de que las pruebas son verdaderamente competenciales y no una manera más de hacer marketing educativo.

    • Pero este es un argumento para establecer las mejores pruebas posibles y que se revisen cada cierto tiempo para afinarlas.

      El miedo que yo veo en el 90% de los casos es a salir con malos datos. La verdad que ser el profesor de lengua de unos de los centros que salga peor parado en lengua da miedo (o verguenza), pero es que la realidad es que una vez corregidos los resultados por la situación socio-económica (y lo que haga falta) y dado un tiempo prudencial para corregir la situación el profesor debería ser despedido aunque hubiese aprobado con la mejor nota la oposición. ¿Cuantos hemos sufrido al profesor desmotivado o al mal profesor?

  • Aislar el debate de los ránkings del debate general sobre la independencia y rendición de cuentas de los centros me parece equivocado. Si el único uso que se hace de los ránkings es informar a las familias de qué centros obtienen mejores notas, se me hace difícil entender qué beneficios puede tener en el sistema educativo. Esto es un problema de asignación, el número de plazas está (más o menos) fijo y la información solo contribuye a redistribuir los niños entre colegios con distinto nivel académico. ¿Es esta redistribución positiva? Difícil de (pre)decir. Por otro lado, la administración puede controlar e incentivar a los centros sin necesidad de hacer los ránkings públicos. Los argumentos del consejo escolar me parecen peregrinos pero no aporta usted muchos en favor de hacerlo. Si los efectos de reputación (el "naming and shaming" en palabras de Antonio Cabrales) en el desempeño de los profesores son positivos o negativos es algo que, me parece, estamos lejos de saber con certeza. Del resto de argumentos ("los exámenes miden razonablemente el valor añadido y el valor añadido tiene impacto en el rendimiento futuro") no se deduce que la publicidad de los exámenes sea útil o necesaria.

  • Hola Libertad,
    Gracias por esta entrada, muy interesante.
    Estoy totalmente de acuerdo con que se realicen evaluaciones y se intente mejorar el sistema educativo basándose en la evidencia, pero todavía tengo ciertas dudas acerca del potencial impacto global de los ránkings de colegios. En especial, me preocupa los posibles efectos que podría generar en términos de segregación escolar y "peer effects". Si no me equivoco, hoy en día los centros públicos no tienen discrección a la hora de aceptar o rechazar alumnos y la cercanía al centro educativo es un factor fundamental, pero en cualquier caso, ¿crees que el hecho de que se publicasen ránkings de colegios podría llevar a una mayor segregación escolar, y como consecuencia, una mayor desigualdad en los resultados educativos? Puede que, además, quiénes más se beneficiarían de dicha información (por comprenderla mejor, por valorarla etc.) fuesen las familias más aventajadas. Creo que es crucial reflexionar acerca de los posibles efectos agregados de esta posible medida.
    Saludos,

  • La verdadera causa de la critica, es que por lo menos en Madrid, los chavales dedican el curso de la prueba para preparar esta, no para consolidar conocimientos. El ultimo trimestre los centros solo repiten examenes pero no aprenden nada nuevo. Y se comenta que en algunos centros concertados a los peores alumnos se lespide que no acudan el dia de la prueba. Esa es la verdadera causa, que la medición esta sesgada y poco objetiva.

  • Muchas gracias por tu entrada. Sigo con mucho interés todo lo que escribes aquí que siempre me parece muy interesante.
    Siento no poder estar en el grupo de los que defiende la prohibición de hacer públicos los resultados... aunque el boca a boca siempre funciona, la publicación de resultados introduce una competencia entre centros que creo sana.
    Por otro lado, me parece que la publicación de una simple media de los resultados de la evaluación (que sería considerada por el público como medida de la calidad del centro) no es adecuada.
    La labor de denuncia de este blog es muy útil pero como sugerencia os propondría que vayáis más allá y que enviéis al Consejo Escolar del Estado una propuesta concreta de otro indicador (o conjunto de indicadores) que reflejasen mejor la realidad de los centros y una motivación de la importancia de la publicidad de la misma (también para hacer ránquines)

  • Suscribo sus tesis al 100%. Para elegir colegio en Barcelona para mi hija he optado por un centro extranjero que ofrece el IB (Bachillerato Internacional) y que cada año publica en su web tanto los resultados de los exámenes como la lista de universidades donde han sido aceptados los alumnos. Que los centros evalúen el progreso de los niños y publiquen resultados debería ser lo normal. Lo raro es este secretismo imperante en muchos centros y esta idea de que evaluar a los alumnos equivale a desconfiar de los profesores.

  • Libertad,

    Como señalaban unos colegas en otro contexto de servicios públicos (http://aes.es/Publicaciones/SNS_version_completa.pdf), pag. 119, “Como norma general, toda información generada con dinero público, debe ser de dominio público, salvo que afecte a la privacidad individual”.

    Dicho esto, efectivamente la media de un centro nos dice poco, salvo que se incluyan variables de control adecuadas sobre la familia y el entorno, idealmente para cada alumno, pero siempre cabe la comparación entre las notas de centros con entornos socioeconómicos similares.

    Precisamente, un elemento que genera desconfianza ha sido el filtrado en pasados años en la Comunidad donde resido de información sobre notas de alumnos de los centros sin incorporar estas variables de control. Cada uno puede conjeturar sobre las razones por la que se filtró esta información y si fueron o no interesadas. Obviamente, yo tengo mi propia teoría.

    Otra cuestión que afecta a la propia educación de nuestros hijos son los efectos que pueda estar teniendo la prueba en los colegios. Mi hija hará la prueba de primaria este año y mi impresión con el curso está siendo negativa, percibiendo que hay demasiada obsesión con el tema. ¿La literatura apunta algún tipo de intervención preventiva para evitar que los centros se conviertan en “preparadores de exámenes”?

    Enhorabuena por el tema elegido

  • Se parte del supuesto de que los ranking son neutrales sobre el proceso educativo, pero como señalan varias entradas, distorsionan lo que pretenden medir (Ley de Campbell). Además, en un seminario académico es muy fácil discutir sobre el valor añadido de los centros, pero los periódicos simplemente dirán "el mejor colegio es" y "el peor es", y este muro de la vergüenza no entiendo muy bien cómo puede ayudar a que cada centro dé lo mejor de sí. Sí estoy de acuerdo con que se hagan pruebas, y que la administración tome medias. Pero publicarlas no es dar información de calidad, sino añadir ruido al debate educativo. En Chile llevan décadas con este sistema, y es de los peores países de la OCDE. Finlandia, de los mejores, no las aplica. Hay otras formas de mejorar en educación que no generan estrés al alumnado y vergüenza a centros que hacen todo lo que pueden dado el perfil socioeconómico bajo del alumnado que les llega.

  • Es chocante que la "verdadera" causa esté basada en un rumor. Y puedo asegurar que en el centro al que acuden mis hijos, algunos de los contrarios a la prueba son expertos de propalar falsos rumores.

    Yo puedo entender críticas a la realización de la prueba y posterior publicación de resultados, pero no veo que o no sean subsanables, o bien los perjuicios causados por la realización y publicación sean mucho menores que los beneficios (para alumnos y para el sistema).

    Lo cierto es que la transparencia nos gusta mucho, pero sólo para lo que nos interesa. Cuando va contra nuestros principios, ideología, intereses, etc., a lo de siempre, a tapar las miserias, no vaya a ser que nos desmonten el chiringuito.

    Un saludo.

  • Todos queremos la mejor educación para nuestros hijos, pero esto no puede dar pie a torpedear el sistema público. Estos ránkings que traía la LOMCE suponen muchos problemas.

    El primero y más grave, la creación de escuelas-gueto. Se producirían desbandadas y los primeros serían los padres más preocupados o con más inquietudes sobre si sus hijos están aprovechando su potencial. El sistema público debe presumir de ofrecer a todos una educación de calidad. Los ránkings parecen querer fijar cuáles escuelas son de primera o de segunda (incluso de tercera).

    La comparación centros públicos y privados es odiosa. Los segundos pueden elegir al alumnado (mantenerlo o expulsarlo), lo que permite tener mayor rendimiento y, siguiendo el mito, notas más infladas.

    Otra cuestión. No todos los alumnos tienen la misma capacidad, ni el mismo contexto. Es injusto evaluarlos como si así fuera. Un buen docente no solo imparte una materia. Sabe cómo son sus alumnos y puede evaluar mejor su progreso. Educamos personas, con toda su diversidad. Pretender ser asépticos es desconocer el día a día.

    En definitiva. Evaluar para mejorar, no para estigmatizar. Ese es el objetivo. Seguir dando pasos. Eso, y más compromiso, junto a menos bandazos normativos.

    • "El primero y más grave, la creación de escuelas-gueto. Se producirían desbandadas y los primeros serían los padres más preocupados o con más inquietudes sobre si sus hijos están aprovechando su potencial."

      O sea, es mejor mantener a los padres en el desconocimiento del problema. Personalmente se me hace imposible entender por qué negar información a los padres que va a redundar en una mejor elección de colegio. Negamos a una familia proveniente de un entorno complicado la posibilidad de elegir aquel colegio que le proporcione una mejor relación beneficio/coste para el futuro de sus hijos. ¿De qué tenemos miedo?

      • Al contrario. El problema es el sesgo socioeconómico: a mayor renta y nivel formativo de los padres, mejores resultados académicos de los hijos. La publicación de resultados sólo conduciría a la segregación educativa. Colegios de primera y de segunda, en los que entrarían y de los que saldrían, mayoritariamente, ciudadanos con oportunidades de primera y de segunda (unos a la universidad, los otros... a lo que puedan). ¿Es justo? ¿ Es esto lo que queremos?
        Gracias a las escuelas concertadas, niestra educación ya está muy segregada. ¿Queremos que lo sea más? ¿Inglaterra o Noruega y Finlandia? Puestos a, yo escojo los 2 últimos.

    • "escuelas-gueto"?, sería recomendable emitir opiniones basadas en hechos y no en "prejuicios":

      1.- En España los padres no pueden elegir a qué escuela pública (o concertada) pueden ir sus hijos
      2.- En España los centros públicos no pueden elegir que alumnos admiten
      3.- La asignación de los colegios se produce en base a la cercanía del domicilio al colegio, al número de hermanos ya admitidos y al nivel socioeconómico de los padres, dando prioridad a los de MENOR nivel socioeconómico.

      Por lo tanto, conocer los mejores colegios de un área a quien beneficia es, precisamente, a los padres de menor nivel socioeconómico, que tendrían la opción de entrar en los "mejores" colegios de una misma área. Eso si consideran estas encuestas relevantes. Si son totalmente irrelevantes, pues no se molestarán en leerlas y punto.

      Perdón, pero ¿Cuál es el mecanismo a través del cual los rankings producen segregación dado que las familias de menos recursos son las que tienen preferencia para acceder a los colegios de su zona?

    • 1) Ya existen escuelas-gueto, por la sencilla razón de que existen barrios malos y barrios peores. Por ejemplo, en la ciudad de Murcia, el Colegio Parra, pegado al Barrio de La Paz. Por cierto, el Colegio Parra es concertado.

      2) Es falso que un colegio concertado pueda elegir al alumnado. Para empezar, las reglas de admisión varían según la Comunidad Autónoma, y así, que yo recuerde, la Comunidad de Madrid (cuando gobernaba Esperanza Aguirre) fue la única que anunció que daría libertad de admisión a los colegios. Aquí, en Murcia, se aplica el mismo baremo en centros públicos y concertados, si bien los concertados hacen uso del criterio complementario del centro, pero este criterio sólo da un punto (que suele concederse a hijos de antiguos alumnos).

      http://servicios.educarm.es/templates/portal/ficheros/websDinamicas/34/2016-2017/resumenbaremo.pdf

      «Es injusto evaluarlos como si así fuera». Suprímase la Selectividad entonces.

  • Me imagino que conocer el nivel de la escuela conduce a la creación de ciertas expectativas que pueden influir en el rendimiento de los alumnos.

  • Yo coincido en que la transparencia es muy saludable, y nos hace la vida mas fáciles a los padres a la hora de elegir centro, osea que en gran medida coincido con la entrada del post. Pero hay un aspecto negativo importante que no se ha mencionado. Al igual que el principio de incerticumbre de Heisemberg dice que el mero hecho de medirlo cambia el estado de un sistema, en la educación escolar puede pasar lo mismo --especialmente si los rankings se hacen públicos. Y no me refiero a una mejora general en la formación, sino a que podríamos estar creando un perverso incentivo a los centros para que se centren principalmente en la preparación de las pruebas, en vez de lo verdaderamente importante que es educar a los niños. Y sinceramente creo que son dos cosas muy distintas.

  • Siguiendo con esta idea, tal vez lo que se torpedaría es la calidad de los centros privados, que tienen todos los incentivos del mundo a subir en estos rankings, fomentando un enfoque muy competitivo dirigido a subir en las pruebas, y poniendo trabas para la continuidad de los alumnos menos capaces intelectualmente.

  • Interesantísimo debate. Yo estoy a favor de que se evalúe a los centros. Pese a los problemas que se han señalado en varios comentarios, de los cuales el más relevante me parece el cambio en los incentivos de los centros para que en vez de a educar y enseñar se dediquen a entrenar para un examen (si algún lector a ido a una academia en su época universitaria, entenderá perfectamente la diferencia). Pero creo que es una información que es importante a la hora de diseñar intervenciones en el sistema educativo.
    Por el contrario, no veo claros los beneficios de publicar la información. En un modelo en el que todos los padres desean lo mejor para sus hijos, todos los padres intentarían meter a sus hijos en los mejores colegios, y la asignación final por tanto no cambiaría (ya que la oferta de plazas en cada centro es inelástica). En un modelo en el que unos padres se preocupan más por la formación de sus hijos que otros, aquellos que se preocupan más pondrían más esfuerzo por meter a sus hijos en buenos colegios, creándose clusters buenos y malos. Qué pasaría con el total welfare es difícil de decir, qué pasaría con la distribución del welfare si es claro, sería muy regresivo (esos niños tendrían que sufrir a peores padres y a su vez a peores colegios). Además, los niños de los peores centros quedarían estigmatizados a la hora de buscar un trabajo o entrar en la universidad.

  • Gracias Libertad por este atinadísimo post.
    Yo también miré los ranking en su momento. Pero el problema no es ya yo, o tu, sino la cantidad de niños/as que no tienen un plan B en su casa para aprender las cosas si en el colegio no se las enseñan. Lo progresista es defender un ranking -y si no es bueno, mejorarlo-, analizar y ver qué funciona y que no. Y arreglar lo que no funcione. Y asegurarse de que el sistema cumple sus objetivos, que son primordialmente enseñar.
    En mi colegio (público y bilingüe de Madrid) algunos profesores se oponen a las pruebas externas de inglés (!!).

  • "1) Las pruebas ........
    ........ Supongo que se refieren a que de media, esperarían que los colegios públicos tuvieran notas más bajas que los privados."

    Si, pasaría (de hecho pasa) eso, por dos razones:
    a) El sistema de enseñanza concertada en España es una chapuza. Esto es otro tema de debate y no voy a entrar ahora en detalle, pero una de las cosas que no son correctas es que siendo "centros sostenidos con fondos públicos" se les permite seleccionar al alumnado (es decir echar a los alumnos que no les interesan), cosa que no se permite a los centro públicos, con trampas, como por ejemplo la cuota "voluntaria" obligatoria (desembolso económico), el uniforme obligatorio(desembolso económico) , la hora de clase extra ("complemento formativo", desembolso económico), etc. Que, en su conjunto, hacen que un colegio concertado cueste mensualmente en torno a la mitad que uno privado de verdad, lo que expulsa a los alumnos más problemáticos, de clases más bajas, etc, que son derivados a la pública. También se suele dar el que si uno de los alumnos da problemas, "se le recomienda" que se vaya a un público.

    2) ........ niega que estas pruebas tengan un efecto positivo en el progreso de los alumnos
    Más bien negativo. Conozco varios colegios concertados de Madrid donde están obsesionados con estas prueba y dedican todo el curso a prepararlas sin hacer otra cosa.
    Los púbicos suelen pasar del tema, dedicándose a intentar alcanzar los objetivos educativos que tienen marcados.

    • "dedicándose a alcanzar los objetivos educativos que tienen marcados" ... lo que, lógicamente, les lleva a sacar peores resultados en las pruebas que evalúan en qué medida se han alcanzado esos objetivos educativos (¿¿??).

      Los padres son idiotas (no saben que los tests son irrelevantes), los que diseñan los test son idiotas (sus tests no valoran bien si se han alcanzado los objetivos educativos), los responsables de los colegios concertados esconden sus escobas (de malévolos brujos despiadados) a la entrada de los centros ... obviamente, con esos "a priori" la única conclusión posible es que es mejor prohibir los tests ... yo encuentro discutible alguno de los "a priori" sin embargo ...

      • Los colegios concertados no son malos, son empresas que, como cualquier empresa tienen como objetivo ganar dinero (sólo que en este caso, en Madrid por ejemplo, el terreno para construir la empresa lo pone el ayuntamiento, el edificio lo construye la Comunidad de Madrid, el sueldo de los trabajadores lo paga la CM y los beneficios se los lleva la empresa ... ya quisiera cualquier empresario de cualquier otro tipo de empresa montarla con estas condiciones). Para ganar dinero interesa tener el cole lleno y con las mejores notas posibles, me interesa que haya un ranking y estar lo más arriba posible, si estoy muy arriba puedo subir el precio (voy a tener más demanda, puedo ajustarla con el precio), lo que a su vez selecciona más el alumnado.
        Los padres tampoco son idiotas, si pueden pagarlo, y el sistema segrega, llevarán a sus hijos a los mejores colegios.
        El problema es que hacer un ranking genera segregación, y beneficia a unos pocos (los de arriba) perjudicando a la mayoría.
        Y por lo que debe cuidar el gobierno es por mejorar las condiciones de la mayoría de los alumnos, no por mejorar las de unos pocos a costa del resto.

        • Los colegios concertados no cobran a los padres.

          Los padres NO pueden elegir a qué colegios (ni públicos ni concertados) llevan a sus hijos (en algunas comunidades ni siquiera pueden "intentar elegir").

          Los colegios concertados no pueden seleccionar a sus alumnos. En la Comunidad de Madrid, al menos, el colegio solo adjudica 1 punto. La mayor parte viene dada por la cercanía al centro, el tener hermanos dentro y el nivel socioeconómico de los padres ... si!, curiosamente el sistema da preferencia de elección a las familias con menos medios que, por tanto, son los que más podrían beneficiarse de saber qué elegir (respecto a no saberlo, no respecto al "sistema educativo de Arcadia" que no se conseguirá con exámenes).

          Siendo esa la realidad no entiendo una afirmación como "El problema es que hacer un ranking genera segregación, y beneficia a unos pocos (los de arriba) perjudicando a la mayoría" ... salvo que se trate de ofuscación ideológica y repetición de consignas, en cuyo caso es inútil el debate.

        • Que yo recuerde, la mayor parte de los colegios concertados son católicos; por lo tanto, ni son empresas ni tienen como primera finalidad el ganar dinero.

          Por Ley, todos los Planes Parciales deben prever terrenos destinados al uso educativo, terrenos que son cedidos a los Ayuntamientos (salvo casos muy raros), pero la Ley no dice que esos terrenos deban ser destinados a un centro público: es perfectamente legal que el Ayuntamiento ceda esos terrenos para la construcción de un centro concertado.

          La mayoría de los colegios concertados son anteriores a la Comunidad Autónoma. Más aún, en los dos artículos que he leído sobre la trama Púnica, se afirma sin lugar a dudas que la construcción de los colegios era sufragada por los cooperativistas:

          http://hayderecho.com/2015/04/07/corrupcion-en-la-educacion-se-puede-caer-mas-bajo/

          http://www.abc.es/espana/20150310/abci-granados-comisiones-colegios-201503092034.html

          Para más inri, y salvo mejor opinión, el artículo 13.1.b del Reglamento de Normas Básicas sobre Conciertos Educativos prohíbe que los colegios concertados cobren por las amortizaciones e intereses del capital.

          Conforme al artículo 34 del citado Reglamento, la Administración paga directamente los salarios de los profesores (no de todos los trabajadores). ¿Y qué? El colegio ofrece un servicio que, en otro caso, debería ofrecer directamente la Comunidad Autónoma, pero ¿alguien cree realmente que debe hacerlo sin cobrar nada a nadie?

          Los colegios concertados no pueden cobrar por las enseñanzas concertadas (artículo 14.1 del referido Reglamento), luego no pueden subir los «precios».

      • El problema es de objetivos: ¿que se pretende con las pruebas?
        1) Si lo que se pretende es que los padres sepan en que colegios hay mejores resultados y en que colegio son peores está claro: se hacen las pruebas y se publican los resultados en un ranking.
        2) Si lo que se pretende es valorar que colegios son mejores y que colegios son peores, lo anterior ya no vale, porque el resultado medio de los alumnos está influido por muchísimos factores: es evidente que un colegio público en Majadahonda va a tener mejores resultados que uno público en Villaverde, porque el nivel cultural medio de las familias es distinto, y por muy bien que lo haga el cole, el nivel cultural de la familia es crucial en el nivel de desarrollo y los resultados de los hijos. Por otro lado, también me parece evidente que el colegio público de Villaverde va a tener peores resultados que el concertado de Villaverde (por selección del alumnado).... si esto es sabido, para que queremos hacer un ranking si no es para segregar.
        3) Si lo que se pretende es mejorar los resultados de cada cole, las pruebas pueden valer, pero hace falta mucho más que pruebas (y no hace falta publicar ningún ranking). En concreto apoyo a los colegios con peores resultados, y esto se traduce en inversión en ellos.

    • Se me escapa algo. Como se ha comentado anteriormente, se puede corregir el índice para tener en cuenta factores no sólo económicos sino también sociales y culturales, lo que, entiendo yo, es mejor que el boca a boca. Por cierto, La Verdad publicó una clasificación de Colegios de Primaria según un índice corregido. El resultado no tenía ningún sentido, lo que, en mi opinión, da qué pensar (lamentablemente, la versión digital no incluye la clasificación).

      http://www.laverdad.es/murcia/201507/12/colegios-publicos-logran-calificaciones-20150712003117-v.html

      Y en los colegios concertados hay de todo: unos que cobran mucho (por ejemplo, uno en Cabeza de Torres que tiene fama de ser muy bueno) y otros que cobran poco.

  • Gracias por el post Libertad,

    Mi opinión es que ocultando los rankings, lejos de paliar la autoselección entre familias socioeconómicamente "afortunadas" y colegios excelentes, crea trampas de pobreza. Me explico:

    Las familias "adineradas" encuentran métodos informales para encontrar la mejor opción para su hijo como preguntar a amigos y familiares "ricos", ir a entrevistas como Libertad y empleando el tiempo que disponen para elegir bien el colegio para sus hijos si no tienen acceso a métodos formales como la publicación de rankings.

    Las familias con menos suerte no tienen acceso a estos métodos informales por falta de tiempo que emplean trabajando o falta de amigos con alto status socioeconómico del que recibir consejos. Además de ello si no tienen ningún ranking (objetivo, que no les emplee tiempo y simple), sus hijos simplemente están abocados a entrar en un colegio al azar o seguir el nudge del "ghetto clubster" y que acabe en una famosa escuela ghetto.

    La autoselección se va a producir, la pregunta es si queremos ofrecer opciones a los menos afortunados para que sus hijos tengan una educación que les permita tener mejores opciones en el futuro y desarrollar su potencial.

    Personalmente y como ejemplo, no podría haber salido de la difícil situación económica de mi familia sin los rankings de universidades públicas. Fue la única fuente a la que pude acceder sobre educación de calidad y determinante en mi formación y empleo actual.

    Un saludo a todos

  • Buen artículo, pero se sobreestima la influencia de los centros en el rendimiento de sus alumnos. Está más que demostrado (es un tema más que superado en la Sociología de la educación) que influye más la familia (capital cultural y hábitos académicos del hogar) que el centro al que se acude. Los informes PISA muestran en cada edición que la mayor parte de la diferencia de rendimiento entre centros privados, concertado y públicos en España se debe a un efecto composición del (estatus socio-económicos de origen de las familias) alumnado. Los alumnos de un mismo contexto socioeconómico rinden similar, independientemente del tipo de centro al que acudan. No es el centro la variable clave, es el origen familiar (capital cultural de la familia de origen) lo que explica en gran parte el rendimiento. En ocasiones, el menor capital cultural de la familia se compensa con la implicación de los padres en la educación de los hijos (capital social). En definitiva, como norma general, no son los centros, son las familias las que explican el rendimiento académico: no hay buenos centros sino buenas familias, que se concentran en determinados centros y elevan la media.
    Veáse la Teoria de la reproducción cultural de Bourdieu y Passeron.

    • Y, por lo tanto, de estas afirmaciones se sigue, obviamente, que los padres no tienen derecho a conocer la información sobre los centros (incluyendo, por ejemplo, un disclaimer con las "teorías" que mencionas). Como, en general, los individuos tienden a ser "idiotas" lo mejor es negarles una información con la que podrían, al malinterpretarla, hacerse daño a si mismos.

      Obviamente, están mejor bajo la tutela de los Comisarios Políticos que, en esta materia, nombre el Estado

      Esta demostrado que los resultados en la fórmula 1 dependen, sobre todo, de la calidad del coche y no de la pericia del conductor. Por lo tanto, propongo que el gobierno prohíba publicar los resultados obtenidos en las carreras para evitar una asignación inmerecida de mérito a los pilotos. Obviamente el público en general, incapaz de entender esta información, está más protegido así del error.

    • Pues a mí ya me sonaba que no. Cito del Informe PISA 2012, pág. 90: «En España el porcentaje de la varianza explicada por las diferencias observadas dentro de los centros educativos alcanza un 73,8%. Sin embargo, en este caso solo un 7,7% de la varianza se explica por el ESCS [índice social, económico y cultural] de los alumnos».

  • Yo no veo tan descabellado que, después de hacer las pruebas, los resultados no se hagan públicos y sea la propia administración la que tome medidas. Estigmatizar centros a los que necesariamente habrá que llevar después a muchos alumnos contra el criterio de los padres, puede ser muy problemático.

  • El único objetivo socialmente aceptable de un sistema de rankings de colegios sería el ayudar a que los peores colegios mejorasen, pero no está claro que la mera creación de un ranking pueda ayudar en eso. Al contrario, lo más lógico es esperar que se produzca un efecto feedback, pues las familias con más recursos tendrán más capacidad de llevar a sus hijos a "buenos" colegios, y los colegios "malos" quedarán para los alumnos más pobres, con lo que las diferencias en el ranking tenderán a ampliarse.
    Lo deseable sería que los colegios pudieran diferenciarse en muchas otras dimensiones, de modo que la elección entre uno u otro pudiera responder a otros criterios y preferencias, no sólo la nota en el ranking. Pero a falta de esta posibilidad, mi "second best" sería una educación básica lo más homogénea y excelente posible, de modo que en definitiva diera igual a qué colegio llevases a tus hijos.

  • Interesantísimos post y comentarios. Gracias.
    Hay un hilo central en los comentarios que me sugiere dos escenarios extremos.
    A) Si la nota media es un mero reflejo de la composición de las familias de los alumnos, como dice enfáticamente David Luque, el ranking no sería más que una especie de constatación de la elección previa de las familias; lo que a su vez conduciría a una solución esquina de guetos- colegios buenos (ya que se supone que se mantendría una oferta fija de plazas por centro).
    B) Si la nota media es una constatación objetiva de la calidad de los profesores y del centro, a corto plazo sería muy informativa, aunque a medio plazo se llegaría al mismo resultado que en A porque, aunque hay excepciones como la de Felipe, son las familias con más capital social (y del otro) las que se informan y pueden realmente actuar (resulta algo cínico apelar a la libertad de estas familias).
    Dado que estaremos en un punto medio entre A y B, la nota media tendría que ser muy matizada por la composición demográfica de partida; de forma similar a lo que se hace con la Paridad del Poder de Compra para las monedas.
    Por último, estoy con Felipe en que, eso que tanto se teme que haría el ranking, está sucediendo ya sin él. Así que no me parece una solución ese "ojos que no ven...". Mejor asignar alumnos y recursos en función de la información..., pero con criterios sociales.

  • Y para cuando la evaluacion al profesorado? No seria mejor elaborar los rankings en función de la capacidad y preparación del profesorado y no de los alumnos. La igualdad de oportunidades para los pequeños, ellos se encuentran en proceso de maduracion y aprendizaje y en ocasiones requieren un tiempo para asimilar ciertos aprendizajes. Los profesores deberian poder defender su profesion y la evaluacion sería una buena forma de hacerlo, no creen?
    Un profesor.

    • Muy de acuerdo. Me parece bien la idea de la evaluación de los docentes, más que la de cualquier funcionario que preste sus servicios (aunque esto último no estaría mal). Los profesores que trabajan y progresan y hacen progresar al alumnado deben ser reconocidos. Pero siempre que me planteo esta mejora me queda la duda de qué conllevaría una evaluación negativa. Ni me atrevo a responderla.

  • Interesantísimas todas vuestras apreciaciones sobre las evaluaciones externas y los pros y contras de la publicación de resultados. Si vamos a un verdadero pacto por la educación habrá que hablar, y mucho, de estas cuestiones.
    Como docente que vivo en primera persona esta realidad, debo decir que, bajo mi punto de vista, las evaluaciones externas son necesarias para la mejora del sistema en su conjunto. Coincido con muchos de vosotros en que el principal inconveniente de publicar los resultados es la presión social que se genera sobre los centros, y como consecuencia de ello, preparar a los alumnos para salir bien en la foto se convierte en un objetivo prioritario en determinados cursos. El medio se convierte, así, en un fin en si mismo que resta tiempo y esfuerzos para profundizar en otros contenidos probablemente más provechosos desde el punto de vista formativo.
    A favor de las evaluaciones externas que ofrecen a los centros referentes e información muy valiosa sobre los aspectos a mejorar. En contra de la publicación de resultados pues ello termina por alterar sustancialmente el objeto observado.
    Y un consejo: para elegir colegio, mejor conocer enteramente su proyecto educativo (y no sólo un indicador de rendimiento) y acercarse a la hora de la salida o la entrada de los alumnos y observar a las familias y a los propios alumnos.

  • Después de ver el documental Alphabet, yo creo que el debate debería ser mucho más de raíz: ¿Debemos hacer examenes y rankings con niños? El documental que cito presenta una posición un tanto radical, en tanto a que da voz a una parte del debate unicamente. Pero me parece que los puntos que se comentan son cuanto menos a tener en cuenta a la hora de pararnos a pensar en que dirección queremos avanzar. Estudiar para contestar la (única) respuesta correcta de un exámen estandarizado... no se si es precisamente un buen camino.

  • Podemos intentar "disimular" con argumentos traídos por los pelos (¿deporte y matemáticas tienen la misma importancia? ¿de verdad?!!!) pero es francamente aburrido. La realidad es que las críticas (y la prohibición de los rankings) se basan en otros hechos:

    1.- Los sindicatos de profesores tienen: a) una gran capacidad de presión en todos los países (puestos hereditarios, pensiones de beneficio definido, subidas salariales basadas en antigüedad, inviolabilidad del puesto de trabajo ...), b) un esquema de incentivos económicos inexistente y c) un sistema de selección (oposiciones) y "gestión del talento" (ninguno) que no favorece, precisamente, la calidad.

    Cualquier medida que en el corto o en el medio plazo amenace ese "status quo" se enfrentará a la más fiera oposición.

    2.- Entre los elementos más "vocales" y "combativos" de las Asociaciones de Padres y Madres (y Tutores y Tutoras, supongo) de los colegios públicos, está sobre-representada una determinada ideología (estaría bien publicar también esa "variable de control".

    En esa "línea ideológica" no se puede confiar en el uso individual de la información y es "mejor" que los padres no decidan nada. El Estado ya toma las medidas (formando profesores y seleccionándolos) para que ellos no tengan que preocuparse de nada. Tener la iniciativa de decidir por tus hijos es, evidentemente, prueba de una mentalidad pequeño-burguesa y elitista.

    Incluso sí, como es el caso, la información solo puede favorecer (dados los mecanismos actuales de preferencia en el acceso a centros) a las familias de menores recursos socioeconómicos.

  • Es curioso porque los mismos argumentos que aplican a los resultados "colectivos" de las pruebas de un centro aplican a los resultados individuales a lo largo de la vida de un ciudadano (Selectividad, nota fin de carrera, oposiciones):

    - No miden la "calidad" del alumno si no, como es bien sabido, su nivel socioeconómico, sus medios materiales, su posibilidad de acceder a un colegio (privado) de mayor calidad, etc...
    - No mide su "dominio" de una materia si no su dedicación a preparar la "técnica" específica de ese examen y hacen perder tiempo que podría dedicarse al "auténtico" conocimiento.
    - Invitan a la "segregación" puesto que quien consigue mejores notas vive mejor (diferencia sueldo vitalicio vs paro en el caso de la oposición, acceso a las mejores universidades, etc...)
    - No incluyen gimnasia o arte (selectividad u oposiciones a abogado del estado, por ejemplo)

    Parecería, por tanto, coherente, si se defiende la no publicidad de los resultados colectivos, pedir que tampoco se hagan públicos los resultados de las pruebas individuales y prohibir, expresamente, que cualquiera hiciese un ranking en virtud de esos resultados ... digo yo

    • Jose Pablo, precisamente por lo que tu apuntas, muchos defendemos (contesto guión por guión):

      - Que los medios materiales no importen en la calidad de educación que recibes. Esto se consigue aumentando la calidad media de los centros, pero también luchando contra la creación de ghettos
      - Entiendo que tú también coincidirás en que esto es un problema, tanto en las pruebas colectivas, como en las individuales. ¿O no te lo parece? Yo en la licenciatura saqué buenísimas notas en estadística sin necesidad de aprender nada de estadística.
      - La segregación en los adultos no es negativa en la medida en la que resulte un reflejo de la diferencia en preferencias. Si una persona prefiere tener una responsabilidad limitada y un horario fijo a cambio de un sueldo menor, y otra una responsabilidad mayor y un horario exigente a cambio de un mayor sueldo, no hay ningún problema. Pero una cosa es que en la etapa adulta sea positivo la existencia de un sistema de incentivos para separar distintas preferencias renta/ocio, y otra cosa es segregar en la infancia, privando a esos niños de tener las mismas posibilidades de elegir en la etapa adulta.
      - Entiendo que es un problema que no se estimule en cada niño sus capacidades, sino que se estimulen en todos los niños las mismas capacidades.

      Ahora, que desde una posición privilegiada (buen nivel socioeconómico y/o altas capacidades cognitivas en aquellas áreas que el mercado retribuye mejor), es muy cómodo defender tu posición. Yo prefiero una sociedad inclusiva

      • Ntlg,

        tu tesis: "no me gustan las desigualdades del sistema educativo actual y, por lo tanto, debería prohibirse la publicación de los resultados de los tests" es errónea: de esas premisas (es "lógicamente" irrelevante que sean ciertas), no se sigue esa conclusión.

        - Lo que marca la diferencia entre colegios no son sus medios materiales (“históricamente” espectaculares), si no el nivel socioeconómico/educativo de los padres. No sé por qué no publicar los resultados cambia eso. Puedes asignar a los alumnos "aleatoriamente" a escuelas (sin privados y sin “distancia al hogar” porque los barrios ya están "segregados") y que los deberes se hagan en modo "comuna" (con "padres" asignados aleatoriamente) o puedes prohibir la riqueza. Con eso, tal vez, mejores ghettos y diferencias pero ¿publicando resultados de los tests?.

        - El segundo argumento es particularmente confuso: "privando a los niños de la posibilidad de elegir" ¿por publicar resultados que permiten elegir más informado?¿?. De nuevo falla la lógica: de la premisa "esta sociedad super-injusta no deja elegir a los desfavorecidos" no se sigue "lógicamente" "publicar los resultados empeora eso".

        - En cuanto a capacidades: estamos hablando de 6º de primaria!!: las capacidades son sumar, escribir sin faltas y saber por qué llueve!! Es de una frivolidad espectacular quitar importancia a las capacidades básicas de ese nivel porque "seguir tu vocación personal es güay". No veo ningún problema en que haya bailarinas, pintores y profesores de filología clásica en paro pero, al menos que sepan sumar y no se asusten en los eclipses.

  • En los comentarios, veo dos tipos de argumentos a favor de prohibir los ranquings. Por cierto, son incompatibles entre ellas.

    1) "No son fieles a lo que quieren medir". Por supuesto, no hay que hacer esfuerzoa para medir mejor. Podemos medir el porcentaje de alumnos que acceden a la universidad, las notas que sacan en la universidad, sus ingresos a lo largo de los anyos ... Pero tal vez esto tampoco refleje el verdadero valor de la educacion? Me parece que estamos cambiando ciencia (imperfecta) por fe

    2) "Crean desigualdad". Con mas imformacion, los ricos tendiran a apropiarse de los mejores centros. Supongo que se pued ver como un juego de suma (casi) cero, donde los profesores no tienen margen de mejora. Mejor ocultar la informacion? Si esto es verdad, en cuantas facetas de la economia se podria aplicar! Por ejemplo, deberiamos prohibir que se hicieran revisiones a los coches usados antes de comprarlos. Segun la teoria de los lemmons de Stiglitz, esto haria que el valor de los coches tendiera a cero. Es lo que queremos para nuestro profesorado?

    Alguien seriamente cree que (con todos sus problemas), prohibir todos los rankings de universidades en USA mejoraria la sociedad americana?

    Perdon por los sarcasmos, pero a menudo pienso que hubiera pasado a la sociedad occidental si Socrates hubiera dicho "la ofuscacion os hara iguales"

  • Muchas gracias a todos por los comentarios. Me parece que han salido varios temas importantes:

    1) Muchos temen que hacer los resultados de las evaluaciones públicas aumente la segregación y perjudique a las familias menos favorecidas. Me parece una preocupación legítima, aunque no sé en qué medida ocultar la información de verdad ayuda. Me pregunto si se ha mirado en qué medida ha ocurrido esto en las regiones en que los resultados son públicos (¿Madrid?).

    2) Otros cuestionan que los exámenes midan de verdad el nivel de aprendizaje, y temen que el "teaching to the test" perjudique la calidad de la educación. De nuevo me parece una preocupación legítima. Obviamente querríamos exámenes que pudieran medir competencias relevantes, se trataría entonces de mejorar la manera de evaluar, no de dejar de evaluar.

    3) Hay quienes cuestionan que la calidad de los colegios importe. Nadie pone en duda que la familia importa mucho, pero discrepo de que esté supuestamente demostrado que el colegio o el profesor no importan nada.

    4) Un tema importante desde luego es para qué se realizan estas evaluaciones, es decir, qué hacen las autoridades con la información. Evidentemente querríamos que sirviera para mejorar la calidad, pero cómo no está claro. Me pregunto qué se está haciendo con estos datos hasta ahora.

    • Por alusión.
      No he afirmado que el centro no influya en absoluto, sino que no es lo más relevante para explicar el rendimiento de los alumnos. Si fuese el centro lo más relevante no se podría explicar la dispersión de notas dentro del mismo que es mayor que entre centros.
      En España, aproximadamente, dos terceras partes de la diferencia de rendimiento entre centros lo explica la distinta composición socioeconómica del alumnado. Dentro del otro tercio entra la autonomía del centro para fijar el curriculum (horas lectivas de cada asignatura y horas complementarias), los medios materiales y humanos y las técnicas pedagógicas.

  • 5) Por último, está el tema de en qué medida como sociedad queremos que los padres tengan algún grado de discreción en la elección de colegio público. Actualmente sólo se puede elegir dentro de unos parámetros limitados. Si queremos que las familias puedan elegir, tendría sentido darles opciones e información. Si no queremos que haya elección, pues volvemos a un sistema en el que se asigna un cole sin posibilidad de cambio. ¿Mejoraría esto la situación, el grado de segregación? Lo dudo. Las familias más favorecidas siempre pueden elegir la residencia en función del colegio, o pagar un colegio público.

    Gracias a todos de nuevo por los comentarios. No he cambiado de opinión, pero me han ayudado a pensar más sobre el tema.

  • Hola Libertad,
    Pues a mi lo que me preocuparía sería que los profesores se centraran en enseniar lo que sale en el examen y dejaran de lado otros contenidos que pueden ser útiles solo en el futuro (por ejemplo conocimientos que sirven de base para niveles de instrucción superiores pero no salen en el examen porque no es fácil poner un ejercicio sobre eso). Por lo demas, me parece genial tu post porque ademas nos ensenia sobre el tipo de "racionalidad" que las asociaciones de padres creen que tienen los propios padres. Es decir, que los padres no ven la ropa de marca y los coches de los papas del colegio ni los precios de las casas en el barrio así que no descontarían eso de la información que da un ranking de notas. Por desgracia, yo lo que me creo es que ahora miramos el nivel educativo de los padres del colegio y usamos como proxy el barrio, la ropa y los coches de los papas porque eso es por desgracia lo que nos dice mucho sobre la calidad del colegio (no solo por la calidad de los profesores sino también por el efecto contagio de los companieros "que llevan los deberes hechos"). Al menos con las notas medias podríamos saber algo mas de lo que importa y tendríamos una medida que daría argumentos a los padres de los peores colegios para pedir la intervención de los poderes públicos. Gracias por el post!

    • Ainhoa,
      Como dice Libertad, la solucion es encontrar el sistema correcto de medicion.
      Se pueden redisenyar los tests. Aunque no perfectos, siempre reflejan algo del "valor real" del estudiante, mas alla del entrenamiento especifico del estudiante. Lo mismo para la selectividad o el GPA Americano. Tienen correlaciones con la inteligencia, por ejemplo. Para correlacionarlo con el "valor real", habria que definir primero ese "valor real"
      PErsonalmente, me gustaria que se expandiera el concepto, y que se pudieran medir cosas como el exito futuro del estudiante en la Universidad.

  • Sé que me voy a ganar críticas, pero a falta de que se publiquen los resultados, pues creo que la vergüenza o el escarnio público no tendrá ningún efecto en los docentes absolutamente desmotivados que me estoy encontrando en la escuela pública, la medida por la cual el ránking de centros tendría efectos positivos sería vincular el sueldo de los profesores y sobre todo de la dirección del centro a dicho ránking.
    Mientras haya tarifa plana de sueldos a los profesores, sólo se esforzarán aquellos que tengan vocación docente, en vez de vocación de asalariado vitalicio.
    Si queremos primar en los estudiantes la cultura del esfuerzo, demos ejemplo con profesores que se esfuerzan.

    • Te doy la razon. Si los centros no compiten por mejorar, todo acaba en una suma 0 de la calidad de ensenyanza.

  • Veo mucha gente, entre ellos la propia autora, que sigue defendiendo la conveniencia de publicar la información. Pero aún ninguno de ellos ha explicado por qué. ¿Creéis que el total welfare aumentará? ¿Por qué?

    Imaginemos una sociedad (modelo) en el que todos los padres quieren la mejor educación para sus hijos. Convengamos que las preferencias de los padres importan en la asignación de centro. Pero en caso de sobredemanda, el criterio que decide es otro. Entonces, las preferencias serán irrelevantes. Todos los padres querrán los mismos centros. Y el criterio de asignación acabará siendo el establecido en caso de empate (cercanía, aleatorio, estratificación de la muestra para que todos los colegios tengan la misma composición socio-económica del alumnado...). Tener o no información sobre qué colegio es mejor no cambiará la asignación de plazas, y por tanto no tendrá consecuencias en el total welfare.

    En una sociedad (modelo) en el que unos padres se preocupan más por sus hijos que otros, los padres más diligentes se decantarán por los mejores centros, mientras que los otros no lo harán. Las preferencias entonces si serán determinantes en la asignación de plazas, y tendremos centros de buenos padres, y centros de malos padres. Esto, debido a los peer effects cambiará el total welfare. No sabemos de qué manera.

    Por otra parte, también cambiará la distribución del welfare, mejorando el de los hijos de padres diligentes a costa del resto.

    Los que defendéis la publicidad de los rankings, ¿lo hacéis como padres diligentes o como social planners?

    • Lo que es probable que pase es, como en USA. Como cualquier bien diferenciado, se pagara mas por el mejor. En el caso de un colegio publico, lo normal seria que el precio de la vivienda en las zonas asociadas al colegio suba de precio. Es mas o menos lo que sucede tambien en Espanya, pero menos eficientemente porque la informacion es menor.
      Lo que no tengo claro es si, a la larga, eso incentiva a que los colegios mejoren. Que incentivo tienen los colegios?

  • En la Comunidad de Madrid los resultados son públicos desde hace varios años. Hace ya 10 años que era posible conseguir los resultados de Selectividad de cada colegio, y desde hace unos cuatro o cinco, también los de las pruebas de tercero y sexto, así como datos sobre el número de alumnos: http://www.madrid.org/wpad_pub/run/j/MostrarConsultaGeneral.icm

    En el colegio de mis hijos he vivido el efecto de sacar una "mala nota" en matemáticas hace un par de años: se han puesto las pilas los profesores de matemáticas, han mejorado mucho la forma de enseñar y evaluar, han aumentado las horas dedicadas a resolver problemas, se han apuntado a competiciones nacionales de problemas de matemáticas.

    Claro que les dio vergüenza sacar la mala nota, y más siendo un colegio de monjas. Pero les vino muy bien la información para darse cuenta de que había que mejorar. ¿Seguro que el resultado habría sido este si esa información no hubiera sido pública?

  • Ocultar información, por principio, no parece una buena medida. Ahora bien, una información incompleta (una verdad a medias) puede ser peor que ninguna información). En el caso del ranking de colegios, los lectores de este foro hemos recibido datos convincentes relativos a la correlación ÍndiceSocioEconómicoCultural/resultados de los alumnos y los centros.
    Una información que valorase "qué centros aportan más", mediante correlación al ISEC, sería más apropiada. De un colegio con todos los alumnos "hijos de" (clases particulares, estancias en UK o USA, etc) son esperables muy buenos resultados en las pruebas, con independencia de sus profesores o metodologías. Y a la inversa.
    Por otro lado, y a pesar de lo que se dice, la admisión de alumnos no es simétrica entre la pública y la concertada, y para comprobarlo basta darse una vuelta a la hora de salida de las clases. Se está produciendo, en la práctica, una segregación de los alumnos con menos posibilidades de triunfar hacia los colegios públicos, cosa especialmente patente en Madrid, por ejemplo, donde la clase media (en todo su rango) está dando la espalda a la pública.
    Ahora bien, si el ranking sirviese para que la administración dijese "muy bien, como este colegio tiene muy malos resultados, vamos a volcarnos en él para conseguir que mejore, vamos a atraer y a formar a los mejores profesores (€€€€) y directivos, vamos a dotar de más medios (profesores de apoyo, tecnología, instalaciones deportivas,...)" entonces la cosa cambiaría.
    Pero me temo que no es esa la intención...

    • Es curioso decir (1) "se está produciendo una segregación de los alumnos con menos posibilidades de triunfar hacia la escuela pública" cuando lo que se quiere decir es (2) "los alumnos con más posibilidades de triunfar (las clases "medias") están eligiendo escuelas concertadas o privadas y "volviendo la espalda" a la pública".

      Cuando se dice (1) se trata de insinuar una conspiración judeo-masónica que mantenga a las "clases desfavorecidas" en la ignorancia. Cuando se dice (2) se pone de manifiesto que la enseñanza pública es un servicio que no resulta atractivo para los padres que tienen otra alternativa (incluso más cara).

      Hombre, (2) parece más realista y "accionable" como planteamiento. Se sigue de (2) que algo habrá que cambiar en la pública para que sea más "competitiva". Para cualquiera que no se deje llevar por demagogias, cambiar el sistema de incentivos y el grado de accountability de los profesores y los centros debería ser uno de los primeros candidatos. El actual (o mejor su ausencia) sería, de ser cierto (2), no he visto datos, un desastre ¿no?, bueno eso o los padres de las "clases medias" unos conspiradores y/o unos snobs.

  • ¿No es ilegal que un gobierno en funciones, que no ostenta plena legitimidad democrática, tome decisiones políticas?

    Al día siguiente de celebrarse elecciones generales, el Rey firma un decreto porque el cesa al Presidente de Gobierno y todos sus ministros. Este acto simbólico enfatiza que desde ese momento sus funciones están limitadas.

    http://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/l50-1997.t4.html

    "3. El Gobierno en funciones facilitará el normal desarrollo del proceso de formación del nuevo Gobierno y el traspaso de poderes al mismo y limitará su gestión al despacho ordinario de los asuntos públicos, absteniéndose de adoptar, salvo casos de urgencia debidamente acreditados o por razones de interés general cuya acreditación expresa así lo justifique, cualesquiera otras medidas."

    ¿Nos animamos a presentar un recurso contencioso administrativo?

  • Quid prodest?, es la cuestión central de la que no se habla en la entrada. A quién beneficia la opacidad de las estadísticas comparativas?. Ciertamente no a las familias, que como dice la autora, se ahorrarían un sin fin de reuniones y romerías por los distintos centros en busca de elementos sólidos de decisión. A las buenas escuelas?. No creo que teman verse retratadas. A las más mediocres? Seguramente. La opacidad puede resultar ser un mecanismo de subsidio de los centros mediocres a costa de un enorme trasvase de talento que podría encontrar un mejor destino si la información fluyese

  • Que los colegios públicos no revelen toda la información de sus recursos, de gasto, de su rendimiento educativo por las diferentes filiales en las que logran colocar a sus alumnos (sean mas academicas, menos académicas, mas exigentes, menos exigentes etc...) y con que calidad de preparación etc ... es un escandalo mayúsculo.
    Y así va el país...
    Idem para la formación de parados en busca de nuevas habilidades/colocaciones. Nada, una farsa barata.

  • Discutir la divulgación o no de los resultados de las pruebas es alejarse del problema de fóndo: cómo mejorar la educación.

    Discutmos cómo organizar los centros, cómo capacitar a los profesores, cómo enseñar y apoyar a los estudiantes, cómo resolver lis problemas.

    No nos distraigamos con otros temas.

  • En general el colegio concertado obtendría mejores resultados, así se ve ya en informes como PISA.
    El colegio concertado discrimina en la admisión de los niños por tres factores fundamentales del baremo de admisión:

    1. Premia por ser antiguo alumno alguno de los progenitores.
    2. Cobra una cantidad mensual más o menos abultada, que aunque NO ES OBLIGATORIA, muy poca gente se niega a pagarla, y que de hecho es camuflada como donativo a la misión del colegio porque realmente no lo pueden justificar de otra forma. El que no la paga es hostigado sistemáticamente hasta que se decide a abonarla.
    3. Premia al domicilio que esté en el área de influencia del colegio. Es raro que un colegio concertado de cierto "prestigio" se encuentre mal situado, y si lo está, compensa cobrando una cantidad más alta en la mensualidad.

    Estos tres factores si fueran eliminados de raiz igualarían notablemente la demanda entre el colegio público y el colegio concertado porque familias más humildes podrían abordar llevar a sus hijos a estos colegios, incluso para ellos sería una satisfacción enorme. Si a eso le sumamos una modificación en los criterios de admisión de alumnos de tal manera que se repartiesen mejor las necesidades educativas especiales, no siendo asumidas casi totalmente por la red pública, tal vez estuviéramos en unas condiciones realistas como realizar unas pruebas de nivel y publicar unos ránkings que entonces sí estarían más ligados a la filosofía y gestión del centro.

    EVAV

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