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¿Cómo hacer que la economía sea una profesión más atractiva para las mujeres?

Este año los Reyes Magos impidieron mi asistencia al congreso anual de la Asociación Americana de Economía, en Atlanta. Sin embargo, no me he querido perder esta sesión, que les recomiendo mucho, en la que cinco insignes economistas mujeres (incluyendo a Janet Yellen, Susan Athey y Marianne Bertrand) discutieron, no sobre si la economía tiene un problema con las mujeres (que ya se da por sentado, y de lo que hablamos hace poco aquí), sino sobre qué podemos hacer para resolverlo. (Así que si no están de acuerdo con la premisa, ya pueden dejar de leer). Por dar sólo un dato, en España en torno al 15% de los catedráticos de universidad en economía son mujeres, y la cifra apenas se ha movido en los últimos 20 años.

Esto me ha hecho preguntarme, como miembro de la comunidad, qué estoy haciendo y qué puedo hacer para intentar que la disciplina sea más female-friendly. Les contaré algunas cosas sencillas que he estado aplicando últimamente, a nivel individual. (Nota: Esta entrada se refiere a la profesión económica, pero sospecho que mucho de lo que digo se puede aplicar también a otras áreas. Aunque es verdad que otras áreas han estado avanzando a mejor ritmo en este ámbito.)

Me gustaría saber (en los comentarios) si hay compañeros con más ideas interesantes, y también la opinión de economistas jóvenes sobre qué otros cambios les parecerían útiles.

1) En mis clases de grado (de estadística), usaba power point heredados (muy buenos). En algún momento me di cuenta de que el 90% de los ejemplos eran sobre fútbol, coches o vino. Algunos ni yo misma los entendía bien (no sé de ninguna de estas cosas, ni me interesan). Sospecho que esto podría ser aún más acentuado entre mis alumnos y sobre todo alumnas de 18 años. Así que, inspirada por el trabajo de Betsey Stevenson, en los últimos cursos decidí ir cambiándolos por ejemplos sobre temas que me interesan a mí: salud, mercado laboral, políticas sociales, familia. ¿Quizá esto pueda aumentar el interés de las alumnas por la estadística?

2) En mis clases de máster, tuve la curiosidad de calcular el porcentaje de mujeres entre los autores de los artículos que tengo en la biliografía. Mi área está muy feminizada, y algunas de las personas más prominentes son mujeres. Aún así, el porcentaje no llegaba al 40%, que no está mal seguro comparado con otros cursos, pero en cualquier caso estaré atenta por si me estoy dejando artículos relevantes de colegas mujeres que pueda añadir.

3) Este año, en mi grupo propusimos cuatro nombres cada uno de economistas de otros centros para posibles invitaciones a impartir un seminario en mi departamento el curso que viene (luego habrá que votar). Propuse cuatro mujeres (aunque sigue habiendo más hombres que mujeres en la lista conjunta de candidatos).

4) Durante los seminarios, intento hacer preguntas y comentarios que sean constructivos pero no hostiles, sobre todo si la persona que está presentando es junior (reconozco que esto es work in progress). También intento no ser más agresiva cuando la ponente es mujer (había notado esa tendencia inconsciente). En la sesión que enlacé arriba se discute extensamente sobre la percepción de que la cultura en la profesión económica en general, y las intervenciones en los seminarios en particular, es (innecesariamente) agresiva. Estoy convencida de que se puede comunicar el mismo contenido con mejores formas, y sin faltar al respeto. Pero a veces me doy cuenta de que replico inconscientemente las actitudes observadas a mi alrededor durante más de 20 años. Ser amable no te hace menos serio.

5) Cuando participo en la organización de congresos o talleres, intento que se invite a mujeres, y no sólo como discussants (es decir, para comentar la investigación de otros), sino como ponentes y en sesiones invitadas y plenarias.

6) Cuando tengo que decir que no a alguna invitación interesante, intento proponer a colegas mujeres como sustitutas.

Repito que he enumerado sólo medidas que intento aplicar a nivel individual. Hay todo otro conjunto de medidas que se podrían aplicar (y algunas se están aplicando) a nivel institucional, sea de departamento o universidad, o de asociación profesional. Por ejemplo, el Comité sobre la situación de la mujer en la economía (COSME) de la Asociación Española de Economía lleva a cabo distintas iniciativas, que pueden consultar aquí. Si quieren saber más sobre la situación de la mujeres en economía en España, pueden consultar este informe reciente (aquí para EEUU).

Espero sus sugerencias en los comentarios.