- Nada es Gratis - http://nadaesgratis.es -

Cambiar creencias falsas: ¿Misión Imposible?

Imagen extraída de http://bocabraincenter.com/conditions/learning-disabilities/

Entrada conjunta de Jordi BrandtsIsabel Busom, Cristina López-Mayán y Judith Panadés.

¿Es cierto que sólo usamos un 10% de la capacidad de nuestro cerebro, o que un rayo nunca cae dos veces en el mismo lugar, o que las vacunas causan autismo? Las creencias falsas han estado siempre presentes en la sociedad. Sin ir más lejos, hoy en día aún hay personas que creen que la tierra es plana a pesar de que ya Copérnico y Galileo (s. XVI y XVII) demostraron, con el método científico, que esta creencia es absolutamente falsa. El principal problema de muchas de estas creencias es que tienen consecuencias claramente contraproducentes para toda la sociedad. Por ejemplo, la creencia de que las vacunas causan autismo ha llevado al repunte de enfermedades como el sarampión.

Los estudios sobre el funcionamiento del cerebro en psicología cognitiva y neurociencias muestran que necesitamos interpretar todo lo que nos rodea para tomar decisiones. Y tendemos a hacerlo de una forma intuitiva y rápida, en lugar de reflexiva, que es más costosa y lenta. Por decirlo de alguna manera, tomamos atajos que hacen que nuestros razonamientos y valoraciones no sean siempre racionales, sino que reflejan sesgos cognitivos . Estos sesgos nos predisponen a aceptar y aferrarnos a creencias e información falsas (“fake news”), sobre todo aquellas que son simples y se propagan a través de canales como familia y colegas, medios de comunicación o redes sociales .

Es natural preguntarse entonces si también existen creencias falsas en el ámbito económico. Pues bien, la respuesta es que sí. Sin duda, como en toda ciencia, hay muchos aspectos de la economía que no comprendemos bien y sobre los que no hay todavía un consenso científico. Pero naturalmente también existen numerosos ámbitos donde sí lo hay, porque disponemos de evidencia empírica muy sólida. Un ejemplo es el caso de la política de vivienda, y en concreto la regulación de los alquileres por medio de un tope máximo. Existe un claro consenso científico sobre las consecuencias negativas de esta política, tanto a corto como a largo plazo (ver por ejemplo aquí, aquí y aquí). Un precio regulado bajo no implica que los propietarios de las viviendas quieran alquilarlas al precio establecido, pudiéndose reducir la oferta, aparecer listas de espera y propiciar un mercado negro; en definitiva, agravarse el problema del acceso a la vivienda, como ha ocurrido históricamente en Estocolmo, Nueva York, Toronto, San Francisco, El Cairo y otras ciudades .

Sin embargo la creencia de que la regulación del alquiler propiciará que más familias tengan acceso a la vivienda es compartida por un porcentaje elevado de la población. Nos encontramos, por tanto, ante un claro caso de creencia falsa en el ámbito económico. Muchos de nosotros pensaríamos que si la gente tuviera acceso a información fundamentada en la evidencia, una gran mayoría cambiaría de opinión. Pero resulta que no es tan fácil como parece. En un trabajo previo (aquí), identificamos esta y otras creencias. Realizamos una encuesta al principio y al final del semestre a una muestra de estudiantes universitarios de primero que cursaban introducción a la economía en la Universitat Autònoma de Barcelona. Entre otras, les preguntamos su grado de acuerdo con esta afirmación: “Si se implantara un control de alquileres, de forma que el precio por metro cuadrado no superase una cierta cantidad de euros, más personas podrían acceder a la vivienda”. Al principio del curso, un 68% de los alumnos estaba de acuerdo. Al finalizar el semestre, tras haber estado expuestos a métodos docentes estándar y a razonamientos económicos que claramente contradecían esta creencia, pasamos la encuesta otra vez. Y nos encontramos con que un 75% de los alumnos mostraba su acuerdo con la afirmación!
En vez de desmoralizarnos, decidimos investigar. ¿Cómo deberíamos comunicar la información económica científica tanto a estudiantes como a la población en general, para conseguir deshacer las creencias falsas? Lo primero que descubrimos fue que esto también ocurre en los grados de psicología o física. Basándonos en investigaciones de psicología cognitiva y educativa, en un artículo reciente (aquí) diseñamos un texto de refutación sobre la creencia en la efectividad del control de alquileres y evaluamos su capacidad de disiparla. Resultado? Disculpad el spoiler: sí, un texto de refutación funciona.

La característica clave de este tipo de texto es cómo se presentan los argumentos y la evidencia que contradicen la idea falsa. El texto debe exponer de manera clara y transparente la creencia y afirmar que es falsa. Luego, debe destacar las consecuencias negativas de la creencia y refutarla, explicando tanto los argumentos como la evidencia obtenida a través de la investigación científica . De esta manera, el texto consigue una conexión entre la nueva información suministrada y la información preexistente en la mente de los estudiantes. En nuestro texto, además, reconocemos que la preocupación por la desigualdad y el bienestar social pueden motivar la creencia y su persistencia, por lo que explicamos que existen políticas alternativas que son más efectivas para aumentar el acceso a la vivienda especialmente de las familias con menos recursos.

Nuestro objetivo es contrastar la efectividad del texto de refutación dentro del aula, mediante un experimento de campo, y también fuera del aula, mediante un experimento en el laboratorio con participantes que no cursan economía. El texto es el mismo en ambos casos. El experimento de campo lo llevamos a cabo en la Universitat Autònoma de Barcelona, y el de laboratorio en el LINEEX de la Universitat de València. Los detalles de los experimentos los podéis encontrar en nuestro artículo.

En la tabla que sigue podéis ver una primera descripción resumida de la distribución de las respuestas en los dos tipos de experimentos. La columna “control” indica que el grupo de alumnos o participantes recibió una clase estándar sobre oferta, demanda y controles de precios (en el campo) o un texto de no refutación (en el laboratorio). La columna “tratados” indica que el grupo de alumnos o participantes recibió el texto de refutación con discusión en grupo. A su vez, la columna “inicial” muestra, en porcentaje, la distribución de las opiniones antes de recibir el texto, y “cambio” indica la variación de las opiniones, en puntos porcentuales.

Control de Alquileres: Creencia inicial y cambios al cabo de unas semanas

Grado de acuerdo con la afirmación: “Si se implantara un control de alquileres, de forma que el precio por metro cuadrado no superase una cierta cantidad de euros, más personas podrían acceder a la vivienda”

Niveles de significación del test de diferencia de medias: ***1% ; **5%; *10%

En el aula, al principio del semestre, un 77.8% de alumnos cree que un alquiler máximo favorecerá el acceso a la vivienda mientras que unas semanas después de leer y discutir el texto de refutación este porcentaje baja al 60.9%, es decir una reducción de 16.9 puntos porcentuales (pp). Ocurre lo contrario con el porcentaje de alumnos que están en desacuerdo, que aumenta en 17.3 pp. En el laboratorio sucede algo parecido, se reduce el porcentaje que está de acuerdo (22.4 pp), y aumenta el que está en desacuerdo (17.2 pp). Sin embargo, en el laboratorio, el cambio asociado al texto de refutación es parecido al del texto de control. Tras leer este último las creencias de los participantes cambian en la dirección correcta, a diferencia de lo que observamos en el campo donde aumenta en 6.2 pp la prevalencia de la creencia falsa.

En el artículo realizamos un análisis econométrico detallado para estimar el efecto causal de la intervención (la tabla que sigue muestra un resumen de las principales estimaciones). Ello nos permite concluir que, en el campo, el texto de refutación disminuye el grado de acuerdo con la creencia falsa en una magnitud equivalente al 30% de la respuesta inicial media. Esto es resultado de que parte de los que inicialmente están de acuerdo pasan a estar en desacuerdo, y además los que inicialmente estaban en desacuerdo no se contagian de la creencia falsa. En el laboratorio, el texto de refutación también induce un alejamiento de la creencia (15% de la respuesta inicial media), pero no mucho más que el texto de no refutación. Una posible explicación es que en el laboratorio los participantes del grupo de control prestan más atención a la tarea que la que prestan los estudiantes en una clase de economía. Otra explicación es que el texto de control usado en el laboratorio transmite más información que la que los estudiantes asimilan en el aula.

Resumen de los resultados de la estimación

Un coeficiente positivo indica un alejamiento de la creencia. Las regresiones incluyen características individuales como variables de control. Laboratorio: Error estándar robustos. Campo: p-valor obtenido con wild cluster bootstrap. Niveles de significación: ***1% ; **5%; *10%.

Para entender por qué el texto de refutación funciona, en el laboratorio medimos el sesgo de confirmación y la reflexión cognitiva de los participantes utilizando herramientas estándar en la literatura de psicología cognitiva. El sesgo de confirmación no está correlacionado con el cambio de creencia. En cambio, obtenemos que para los participantes más intuitivos el texto funciona mejor que para los más reflexivos. Quizás es porque estos últimos son capaces de encontrar argumentos para justificarse a sí mismos su creencia falsa…

Nuestros resultados nos sugieren varias ideas. Una, respecto a cómo enseñamos economía en las aulas: si no tenemos en cuenta las creencias de los estudiantes, y adoptamos métodos de enseñanza adecuados, la información que les damos “resbalará” a la mayoría cuando dicha información contradiga sus creencias. Suponemos que los estudiantes son racionales y que adoptarán las herramientas de análisis que les enseñamos, pero éstos tienen creencias muy arraigadas que limitan su capacidad de aprendizaje con los métodos docentes habituales.

Y la segunda: tenemos un problema de comunicación de la información científica en economía a un público más amplio, al igual que ocurre en otras disciplinas . Es necesario investigar más la influencia de sesgos cognitivos para poder comunicar mejor. Deberíamos afrontarlo para reducir la demanda de políticas para las que la evidencia empírica ha mostrado claros efectos negativos para la sociedad. El texto de refutación tiene cierto éxito, aunque otras formas de comunicación merecen ser investigadas.

Referencias:

Kahneman, D. (2011), Thinking, fast and slow. New York: Farrar, Straus and Giroux. ISBN 9780374275631.

Lewandowsky, S., U.K. Ecker, C.M. Seifert, N. Schwarz y J. Cook (2012), “Misinformation and its correction: Continued influence and successful debiasing”, Psychological Science in the Public Interest, 13(3), 106-131.

Malpezzi, S. (1998), “Welfare analysis of rent control with side payments: a natural experiment in Cairo, Egypt”, Regional Science and Urban Economics 28, 773-795.

Gyourko, J., A. Saiz, y A. Summers (2008), “A new measure of the local regulatory environment for housing markets: The Wharton Residential Land Use Regulatory Index”. Urban Studies 45(3), 693-729.

Mora-Sanguinetti, J.S. (2011), “The Regulation of Residential Tenancy Markets in Post-War Western Europe: An Economic Analysis”, European Journal of Comparative Economics, 8(1), 47-75.

Andersson, R., y B. Söderberg (2012), “Elimination of rent control in the Swedish rental housing market: Why and how?”, Journal of Housing Research, 21(2), 159-181.

Diamond, R. y T. McQuade (2019), “Who wants affordable housing in their backyard? An equilibrium analysis of low-income property development”, Journal of Political Economy, 127(3).

Tippett, D. (2010), “Refutation text in science education: a review of two decades of research”, International Journal of Science and Mathematics Education, 8 (6), 951–970.

National Academies of Sciences (2017), “Communicating Science Effectively. A Research Agenda”.