¿Alérgicos al poder de mercado? I

El EpiPen, un medicamento auto-inyectable para tratar reacciones alérgicas severas, copó los titulares hace un par de años por una subida de casi un 500% en su precio. El EpiPen contiene epinefrina, una droga esencial para tratar la anafilaxis, una alergia capaz de causar la muerte en minutos. Si bien la compañía desarrolladora respondió a las presiones políticas con la creación de una versión “genérica” a mitad de precio, el hecho es que años después el precio del EpiPen, ya sea en su versión genérica u original, sigue siendo muy alto.

¿Por qué? Porque su fabricante tiene poca presión competitiva sobre su producto y por lo tanto mucho poder de mercado en un sector nicho.

El de EpiPen es un caso de dimensiones exageradas, pero ¿cuántos casos similares existirán que no han recibido la misma atención pública? ¿Qué es lo que está pasando con el poder de mercado a nivel general?

Para ser capaces de contestar estas preguntas es necesario entender cómo se mide este poder de mercado. Y he aquí la cuestión. El poder de mercado es justamente esa capacidad de las empresas de aumentar su precio por sobre el coste marginal, es decir que para medirlo debemos ser capaces de estimar el markup, o margen de ganancia.

Medir el markup es una tarea enormemente difícil: Recabar datos sobre costo marginal y precios para una cantidad grande y representativa de empresas es una tarea complicada. Tradicionalmente se ha abordado esta medición utilizando el llamado método de la demanda. Pero este método requiere del uso de datos sobre precios y cantidades (y de supuestos sobre la naturaleza de la competencia de las empresas y del mercado en sí) que no están disponibles para realizar un estudio generalizado a nivel país o a nivel global.

En respuesta a esto, De Loecker & Eeckhout (2017, 2018) han optado por utilizar una metodología basada en costes, cuya ventaja principal, además de no tener que realizar supuestos sobre demanda o competencia, radica en la posibilidad de extraer los datos de los estados financieros de las empresas. Utilizando información pública de empresas cotizadas, los autores estiman la evolución del markup en el tiempo y pueden agregar los datos a nivel de una economía.

Los gráficos siguientes muestran la evolución del markup promedio para EEUU desde 1955, para todo el mundo, y finalmente, para algunas regiones. La tendencia es muy clara y generalizada.

Figura 1. Markups promedio para Estados Unidos. 1955-2016

Fuente: De Loecker & Eeckhout (2018)

Para EEUU, a partir de los años ochenta los markups suben de manera sostenida hasta los 2000 y, después de la Gran Recesión del 2008 vuelven a subir hasta niveles de 1,6 en 2016. Este incremento significa que los precios están un 61% por encima del costo marginal.

A nivel global observamos lo mismo – una subida sostenida desde niveles cercanos a 1,1 en los 80’s a niveles de 1,6 en 2016.

Lo más interesante es la distribución de estos markups: la mediana permanece relativamente estable en el tiempo, pero no así la media. La subida se experimenta desde el percentil 75 en adelante, siendo el percentil 90 el que muestra la subida más fuerte: de 1.8 en 1980 a 2.8 en 2016. En conclusión, el cambio en el markup promedio se debe a unas pocas empresas dentro de cada industria.

Esta tendencia se observa dentro de cada sector, es decir, no se trata de un único sector como podría ser el de tecnología empujando la media de la economía.

Figura 2. Markups promedio a nivel mundial. 1980-2016

Figura 3. Markups promedio por regiones. 1980-2016

Fuente: De Loecker & Eeckhout (2018)

Esta medida innovadora de DeLoecker & Eeckhout (2017) abre dos discusiones interesantes: la importancia de los costes fijos (dado el cambio tecnológico) y de las inversiones en intangibles.

1.Un posible motivo del aumento de los markups sería el incremento que han experimentado los costes fijos desde los años 80: las empresas necesitarían ajustar sus precios a la alza para cubrir el aumento de los costes fijos. Sin embargo, utilizando el valor de mercado como proxy, los autores observan que los beneficios sí han aumentado aun teniendo en cuenta estos costes adicionales. El retorno sobre los activos sube de un 1% en los 80’s a un 8% en 2016. De hecho las empresas con mayores costes fijos son las que tiene markups, beneficios y pagos de dividendos más elevados. El gráfico nos muestra el cambio en el tiempo de la distribución de la tasa beneficios.

2.¿Y qué pasa con la inversión en intangibles, se incorpora? A priori las empresas no esconden gastos, si tuvieran más gastos en intangibles (inversión en capital humano via salarios, o formación; inversión en marca via gastos de marketing y publicidad; gastos de R&D; inversión en relaciones de ‘supply chain’) estos estarían reflejados en la cuenta de resultados. Y si no lo están, pasan a verse reflejados en los beneficios. De hecho los gastos en R&D se traducen en beneficios más altos además de precios más altos. En una economía competitiva, R&D aumentaría markups pero no beneficios.

En otras palabras, el aumento observado en el markup es indicativo de un aumento en el poder de mercado.  ¿Y qué implicaciones económicas tiene esto? En la próxima entrada nos concentraremos en este tema.

Hay 6 comentarios
  • Muy interesante. En el sexto párrafo hay una errata: no se trata de información de empresas públicas, sino de información pública de empresas. Respecto al contenido, me surge la duda del papel de la definición de markup: si, como es tradicional en micro, en el denominador se pone el precio en lugar del coste marginal, la dispersión es menor y como parece que la dispersión es lo que más ha cambiado, esto podría estar explicando una parte del cambio en la media.

    • Cambiaron la frase a "empresas cotizadas", lo que implica que los informes financieros son públicos.

  • Primero recomiendo leer este artículo reciente

    http://www.rationaloptimist.com/blog/how-bureaucracies-and-crony-capitalists-stifle-innovation/

    y luego preguntarse cómo andamos por casa. Una de las industrias que más ha subido precios --aumentos que pueden ser o no indicadores de poder de mercado-- es la industria editorial de publicaciones académicas, debiendo recordarse que muchos de estos académicos son empleados regulares (y muchos vitalicios) de universidades e instituciones públicas.

    En todo caso, y aunque aprecio mucho todos los intentos de investigación basados en evidencia histórica, me parece que habría que analizar con mucho mayor detalle la medición de costos fijos --sí, hoy día hay muchas industrias con altos costos fijos-- y lo que ahora se llama intangibles que incluyen ese elemento que distingue a los buenos de los malos en la formación de equipos de trabajo (hace 60 años atrás Harvey Leibenstein había llamado factor X a ese elemento).

    • Un par de observaciones complementando el comentario anterior. Ayer un empresario chileno, a propósito de una empresa vieja con serios problemas financieros, dijo que hoy las empresas nacen con una expectativa de vida de 17 años (no se como hizo su estimación pero hasta poco tiempo atrás este empresario era presidente del directorio de uno de los dos bancos privados grandes de Chile). Relacioné lo que dijo con el aumento en el costo fijo de emprender un proyecto: mayor costo y poco tiempo para recuperarlo (50 años atrás cuando evaluaba represas para riego y electricidad suponía una vida útil de 50 años, pero me dicen que hoy habría que suponer no más de 30 años por la incertidumbre política y tecnológica).

      Ayer otro empresario planteaba que en los últimos años, Chile se había farreado tres proyectos grandes de explotación minera (sin incluir el gran problema de la explotación del litio). A nivel de empresa grande observamos que cuando quiere emprender un nuevo proyecto, la Constitución, las leyes y las regulaciones poco importan porque los políticos recurren a la movilización popular en favor o en contra del proyecto (en la mayoría de los casos en contra y se usa a lans ONGs). De igual manera que se ha ido abandonando a los tribunales de justicia para hacer cumplir la ley, vemos cómo se van abandonando al poder legislativo para reformar las leyes.

  • Mis comentarios anteriores apuntan en una dirección. Hoy emprender un proyecto nuevo --sea por parte de una empresa existente grande o chica, o por una empresa nueva-- implica un alto costo fijo que incluye contratos explícitos e implícitos con personas ajenas al negocio. Si el proyecto nuevo tiene éxito rápido, lo mejor que pueden hacer los dueños del proyecto es venderlo (así se han hecho varias de las fortunas recientes perto también muchos otros han ganado buena plata con proyectos pequeños). Esos contratos, más temprano que tarde, se convertirán en obstáculos a la gestión exitosa de la empresa.

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